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Daniel Rosato: “10.000 pymes menos son 120.000 trabajadores en la calle y 300.000 suspendidos”
La asociación Industriales Pymes Argentinos dió a conocer esta semana una encuesta realizada por sus técnicos que muestra la grave situación de la pequeña y mediana industria nacional: ya se han perdido 10.000 pymes en lo que va del año, con todo lo que eso conlleva. Para conocer más sobre el tema entrevistamos a Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos y del Parque Industrial Plátanos, dueño de la papelera Rosato y Rosato SA, entre otras actividades. Una conversación abierta a los temas que nos interesan: despidos, ajuste, reforma laboral, responsabilidad de la justicia, importaciones, perspectivas a futuro y, como siempre, un costado humano, al estilo de Nora Anchart.
LCV: Encontré una nota en donde contabas que los operarios de tu fábrica habían votado masivamente a Milei. Esta nota es de septiembre del 2023. Vamos a arrancar suavecita la nota. ¿Hoy qué te dicen tus operarios?
—Ellos han cambiado de parecer porque se han dado cuenta de que realmente lo que nosotros planteábamos dentro de las variables que había, de los candidatos que había en ese momento, que se postulaban para presidente, Milei era una opción pero sabíamos muy bien que no iba a industrializar el país, no iba a prestarle atención a la problemática con los trabajadores, con las pymes, porque hay una ideología pero a pesar de haberlo charlado con ellos no logramos que ellos puedan diferenciar un candidato de otro. Y¿Qué es lo que eligió la gente? Eligieron cobrar en dólares, eligieron un mejor salario, que no se vio, ni lo van a ver tampoco. Es decir, el tiempo es el que habla, y en estos casos es la realidad. Hoy piensan que que se equivocaron, ellos dicen: ‘la verdad, no pensamos que iba a pasar esto’, ‘es increíble’. El trabajador sufre porque el salario no le alcanza. Esa es la gran preocupación de hoy, de lo que estamos viviendo en estos momentos con respecto a una realidad, esa realidad que es una recesión por la cual estamos atravesando, que hace que ya hayamos perdido unas 10 mil pymes en la Argentina, se han perdido más de 120 mil puestos de trabajo, hay 300 mil suspensiones, y vamos de acá a fin de año, por otra parte, igual o peor. Por eso es que lo importante en este momento es primero decir la realidad de lo que pasa. Es decir, nosotros como dirigentes acabamos de hacer una encuesta donde dice 4 de cada 10 pymes están endeudadas. Están diciendo que de acá a fin de año, en los próximos seis meses, el 38% dice que va a despedir gente. Esto es lo que nosotros tenemos que advertir y plantear para que el gobierno tome medidas contundentes para ver cómo hacemos para sostener esto, es decir, para frenar esta caída de las ventas, esta recesión, esta situación que nos conlleva realmente a una situación cada vez peor.
LCV: ¿Esta encuesta tiene que ver con tu núcleo, con el Pymes Argentinos?
—Sí.
LCV: ¿De tus equipos de trabajo y demás, cuántas máquinas tenés paradas en este momento? ¿Cuánto de producción tuviste que suspender?
—Nosotros prácticamente hemos eliminado un turno. El problema acá es la baja de precios. Es decir, hay una disminución en las ventas, nosotros escuchamos que en los supermercados las ventas han caído hasta un 20%. Esto tiene que ver justamente con la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores que compran menos. Eso también afecta a lo que es el consumo masivo. Lo que estamos viendo es una baja permanente entre los precios porque estamos compitiendo internamente entre las fábricas para ver quién vende más barato. Nos estamos robando los clientes de alguna manera. Hay un menor volumen de venta, entonces nadie quiere perder esa venta hasta que lógicamente, como todos, nosotros estamos hoy en un punto crítico donde no podemos bajar más el precio.
LCV: ¿Estás de acuerdo con que el 19% de las empresas pymes no han podido pagar el salario de este mes?
—No es que no hayan podido pagar, acá el problema es que hay empresas con dificultades. Cuando decimos 4 de cada 10, estamos diciendo que el 40% está endeudada, comienza a tener problemas de rentabilidad y no pueden cumplir. Es decir, lo que hay es una baja en los salarios. ¿Por qué? Porque están haciendo en muchos casos menos horas.
LCV: Como vos que tuviste que eliminar un turno.
—Claro. Nosotros no despedimos a la gente, se distribuyó la gente durante el turno mañana y tarde. No tuvimos que despedir. Es decir, lo que nosotros hacemos, si alguien se va, no lo reponemos. Si un trabajador no viene a trabajar más, no reponemos ese trabajador.
LCV: Antes era un puesto que se volvía a reciclar, que había otra persona que cumplía la función.
—Claro, es que cuando vos perdías un trabajador, tomabas otro. Hoy en día eso no está ocurriendo. ¿Por qué? Porque no está la demanda como para poder hacerlo. Por el contrario, estamos con más gente de lo normal en función a la producción que estamos haciendo. Pero eso ocurre en todos los sectores. En el sector textil se está dando también, se puede apreciar que hay menos gente en el sector textil, están trabajando con menos gente, el sector de calzado también. Máquinas paradas en muchos casos. Esa es una realidad que estamos viviendo y que esto sin ninguna duda, en estos próximos meses se puede llegar agravar. Agravar porque también lo que no producimos, lo traemos de afuera.
LCV: No hay un Rigi para pymes, entonces el desnivel va a ser cada vez mayor.
—No hay un Rigi. El rigi salió tal cual fue votado en el Congreso. No es que en la reglamentación hubo una modificación de Rigi con beneficios para las pymes. No, para las pymes no hubo absolutamente nada.
LCV: ¿Vos qué pensás de algunos de los de los proyectos sobre reforma laboral que andan dando vueltas? Porque en general tampoco tienen mucha mirada sobre la pequeña empresa, o la tienen solamente a favor del despido de los trabajadores.
—Lógicamente esta reforma laboral es una reforma que de alguna manera sí fue fuerte, en el sentido que hubo cambios, donde más se ven afectados los trabajadores es aquellos que toman hasta cinco empleados. ¿Por qué? Porque hasta cinco empleados no pagan cargas sociales y pasan a ser monotributistas, se hacen monotributistas los empleados y facturan al empleador. Entonces ahí hay una condición de desventaja con respecto al resto, porque no cuentan con los beneficios de un empleado normal en cualquier otra empresa.
LCV: Además esa gente definitivamente pierde la posibilidad de una jubilación decente. Es la nada misma, porque pierde toda posibilidad de tener tener ascensos y demás. O sea, el monotributista es el paria del destino, ¿no?
—Claro, tal cual. Dentro de la reforma laboral hay opiniones muy opuestas a lo que está saliendo, y creo que es un tema de discusión y un tema que puede generar conflictos también a futuro.
LCV: Determinados sectores pymes con los que uno conversa, tienen una mirada mucho menos drástica y están pidiendo que haya reformas de lo que ya salió
—Nosotros hemos presentado un proyecto que estamos pidiendo volver a presentarlo al ministro de trabajo. Es un proyecto donde justamente el trabajador tiene beneficios, beneficios extras que hoy no los tiene, donde el empleador está cubierto, se minimizan los riesgos de lo que es esta famosa industria del juicio que perjudica a muchas pymes. Es decir, hemos presentado un proyecto realmente superador donde hasta los sindicatos estuvieron de acuerdo, pero no sé, el Ministerio de Trabajo no lo ha tomado
LCV: Prefirió tomar la motosierra.
—Exactamente. En primer lugar, nosotros como vivimos con los trabajadores, con los gremios hay una muy buena relación en general. Nosotros, al menos desde el sector pyme industrial, buscamos de que haya muy buena relación y necesitamos armonía, no queremos discusiones, no queremos conflictos, queremos que realmente haya armonía, porque creemos que podemos vivir en armonía. Es decir, acá lo que hay que hacer es cuidar a las pymes, a las industrias, de todos aquellos juicios que se inventan, o juicios que no son justos y que terminan fundiendo una pyme. Pero eso tiene que ver también mucho con la justicia, tiene que ver con la Corte Suprema, que no toman las medidas. Es decir, nosotros no tenemos culpa de que un juicio dure 10 años. ¿Pero qué pasa? Un juicio dura 10 años y lógicamente que cuando sale el juicio, con los intereses que se tiene que pagar, funden a la pyme
LCV: Funden a la pyme y seguramente en términos de economía real, para el empleador que hizo el juicio, tampoco le alcanza para nada. Digo, es todo como una situación compleja e injusta.
—Por eso el problema acá es que falla la justicia en Argentina. Es decir, es un problema que hay que ordenarlo desde la Corte Suprema, desde la justicia hay que resolver los problemas que hoy tienen, los conflictos donde se habla de esta industria del juicio, se habla de los los problemas que sufren muchas Pymes que no pueden pagar los juicios millonarios. Pero a ver, más allá de esto, yo creo que tenemos que hablarle al gobierno. Está en manos del gobierno solucionar problemas que tienen que ver con la realidad, tienen que ver con la falta de mercado interno, con los problemas de los salarios, el problema de que la gente no le alcanza el dinero, el problema del alto costo de energía. No puede ser que en un país productor de energía, paguemos la energía, la industria, tres a cuatro veces más caro del precio internacional, de lo que sale en EE.UU, por ejemplo. Entonces, esas son las cosas que hay que solucionar y que el gobierno tiene que darle a las Pymes las herramientas necesarias para que sean competitivas a nivel internacional y que no entren productos importados porque cuando traen esos productos importados también estamos importando mano de obra, no solamente un producto.
LCV: Cuando fuimos el otro día a conocer el polo industrial, y me encontré con esa enorme cantidad de objetos hechos en aluminio, provoleteras, cosas de decoración, de cazuelas y demás. Entonces me puse a buscar y vi que existía la fundición Rosato, y que también era empresario metalúrgico. Y yo todo el tiempo que vengo haciendo entrevistas, nunca me había metido por ahí. ¿Vos tenés hijos, hijas?
—Sí, claro.
LCV: Veía tanta delicadeza y buen gusto que se me ocurrió que una de tus hijas seguramente había estudiado diseño industrial y se le había ocurrido alguno de estos materiales.
—En parte la pegaste, porque una de mis hijas, la más chica, es justamente la que diseña. Ha diseñado muchos de estos productos, de esos artículos que vos viste. Pero nuestro fuerte no es ese, sino que nuestro fuerte es la metalúrgica, es dar servicio a la industria petrolera, a las refinerías, fabricación de equipos, de bienes capital.
LCV: ¿Y ahí como estamos? ¿Está cayendo la actividad?
—Ahí la actividad se sostiene. Sí hay una retracción que tiene que ver con precios, tiene que ver con que no hay una demanda importante, pero dentro de todo se sostiene porque su mercado está funcionando. Todo el sector de petróleo, gas, minería está funcionando y ahí se va sosteniendo, es decir, no es tan crítica la situación.
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“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
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Paula Arkerfeld, docente y miembro de SUTEBA: “El modelo educativo de Milei es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Paula Arkerfeld, docente de educación especial en la provincia de Buenos Aires, analizó el inicio del ciclo lectivo atravesado por paros nacionales, rechazo paritario y una profunda crisis salarial. Cuestionó tanto las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei como la administración provincial de Axel Kicillof, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones de enseñanza, el impacto social en las escuelas y el debate pendiente sobre el modelo educativo.
LCV: ¿Cómo viene el tema en la provincia de Buenos Aires, el inicio de clases y demás?
Paula Arkerfeld: “Hoy estuvimos iniciando una jornada de paro nacional que fue muy fuerte en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. Mañana continuamos con una medida de fuerza porque se rechazó la oferta paritaria del gobierno de Kicillof. El miércoles va a haber una nueva reunión, pero estamos hablando de salarios que realmente nos dejan por debajo de la línea de pobreza. Estamos entre los cuatro peores salarios a nivel nacional, siendo que la provincia de Buenos Aires es la provincia más rica. Con 750.000 pesos una maestra no puede vivir, y eso nos obliga a tener otros trabajos o hacer Uber, lo que va en detrimento de la calidad educativa de los chicos.”
LCV: ¿Cómo te cayó el fragmento del discurso del presidente hablando de la importancia de la educación como un baluarte?
Paula Arkerfeld: “Yo creo que el gobierno de Milei desde el primer momento se declaró enemigo de los trabajadores y de la educación pública. Nos recortaron el salario mínimo docente nacional, que hoy está en 500.000 pesos, y convocaron a Paritaria Nacional obligados por una medida cautelar ofreciendo 0% de aumento. Es una burla y un destrato. Es un modelo donde lo que quieren es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera.”
LCV: También hay familias que no pueden sostener la escuela privada y vuelven a la pública. ¿Cómo impacta eso?
Paula Arkerfeld: “Se ve cada vez más reducida la población que puede acceder a la escuela privada, pero para las grandes mayorías lo que ofrece este modelo con reforma laboral es precarización y pérdida de derechos. Nosotras nos movilizamos contra la reforma laboral porque también es una defensa de nuestros estudiantes. Damos todo para que egresen de la secundaria y no tengan ni siquiera acceso a un trabajo con derechos. Ese es el futuro que están proponiendo.”
LCV: ¿Sos maestra de grado?
Paula Arkerfeld: “Soy docente de educación especial. Todo el ajuste y el recorte en políticas de discapacidad nos atraviesa directamente. Acompañamos la lucha de los colectivos de discapacidad porque la escuela vive la crisis social de conjunto. Por eso también planteamos que las familias apoyen esta pelea, que es por los derechos de sus hijos e hijas. Muchas veces se intenta enfrentar a las familias con la docencia, pero hoy se ve más claramente que es una pelea común.”
LCV: ¿Qué pensás de los debates sobre repetición, frustración y el estado actual del sistema educativo?
Paula Arkerfeld: “Son debates muy complejos y necesitaríamos un gran congreso pedagógico para discutir qué escuela necesitamos y cómo salen hoy los pibes. La tarea pedagógica está cada vez más desdibujada porque tenemos que garantizar cuestiones básicas: juntar zapatillas, comprar útiles, ayudar a las familias. Lo hacemos porque tenemos un vínculo con la comunidad, pero en ese contexto es muy difícil abordar la tarea pedagógica como corresponde. Además, muchos chicos no acceden a una lectoescritura comprensiva, y eso también tiene que ver con condiciones materiales, alimentarias y sociales. Los recursos no están.”
LCV: ¿Es solo un problema nacional o también provincial?
Paula Arkerfeld: “Hay fondos nacionales que fueron recortados, pero también hay responsabilidad de la provincia. Hay plata y no hay decisión de ponerla donde corresponde. Estamos teniendo cierre de grados en la provincia de Buenos Aires, no es solo un tema salarial. Podríamos trabajar con grupos más reducidos para atender la complejidad actual, pero se aplican lógicas mercantiles de cantidad de alumnos por maestra. El financiamiento de infraestructura y comedores es muy escaso. En lugar de pagar deudas que benefician a grandes empresarios, necesitamos impuestos a las grandes empresas de la provincia y que esos recursos vayan a educación.”
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Crisis textil y modelo de país: Luciano Galfione advierte sobre el impacto en la industria nacional
En el marco del debate abierto tras el discurso presidencial y las recientes medidas económicas, La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores dialogó con Luciano Galfione, referente del sector textil, sobre la situación actual de la industria nacional, el impacto de la apertura de importaciones y la reforma laboral. En esta entrevista, Galfione analiza la caída del consumo, el cierre de fábricas y el modelo de desarrollo que, según sostiene, está en juego en la Argentina.
LCV: ¿Ayer estuviste mirando el discurso del Presidente o al menos el segmento vinculado a la industria nacional?
Luciano Galfione: “No, lo estuve escuchando y me hubiese gustado oír a un Presidente más abocado a explicar sus propuestas, los desafíos que tiene la Argentina y a evaluar su gestión hasta ahora. Sin embargo, vimos a un Presidente que se dedicó a agredir y a decir que todos somos delincuentes salvo quienes piensan como él. Cuando habló del precio de la camiseta y dijo que acá una básica sale 50 dólares y afuera cinco, utilizó un ejemplo para la tribuna, pensado para quien solo escucha slogans. Me gustaría que recorra más la Argentina: quizá esos 50 dólares sean los que él paga por una camiseta de marca en un shopping o en el exterior. Cuando compra una prenda de Prada o Gucci que vale 100 dólares o más, no sé si dice que es un robo. Yo lo puedo llevar a la calle Avellaneda, en Flores, y conseguir remeras de buena calidad e industria argentina a menos de cinco dólares, hechas por trabajadores argentinos. No como esas que pueden venir de Bangladesh, donde no se respetan derechos laborales básicos, y hacia donde pareciera que vamos con la reforma laboral.”
LCV: El ministro de Economía planteó que las cámaras empresarias no estaban celebrando la reforma laboral. ¿Por qué ocurre eso?
Luciano Galfione: “Hoy ninguna cámara industrial está festejando porque estamos tratando de sostener nuestras empresas y pagar los salarios cada quincena. No tenemos tiempo para evaluar cuán buena puede ser una reforma si ni siquiera podemos pagar sueldos. ¿De qué me sirve que un trabajador me salga más barato si no tengo trabajadores? Las cámaras no pueden estar alegres cuando las fábricas están cerrando. La realidad es que el sector está atravesando una situación crítica y la prioridad es sobrevivir.”
LCV: ¿Cuál es hoy la situación concreta de la industria textil?
Luciano Galfione: “Estamos trabajando al 30% de la capacidad instalada: siete de cada diez máquinas están paradas. Cerraron más de 500 fábricas y se perdieron más de 20.000 puestos de trabajo, y cada día se suma un caso nuevo. La situación es muy compleja por dos razones principales: la caída del consumo —la gente no tiene dinero ni siquiera para alimentos, menos para ropa— y la apertura de importaciones. Además, las importaciones no bajaron los precios como se prometía. El problema de Argentina no es producir, es comerciar: lo que producimos eficientemente llega al consumidor con costos financieros altísimos, alquileres, impuestos y logística. Cuando alguien compra por plataformas del exterior, no paga cuotas con tasas del 30 o 40%, no paga alquiler de local ni prácticamente impuestos. Eso explica el precio, no una supuesta ineficiencia productiva. Y si se cuestiona la calidad, que se presenten datos técnicos, no opiniones subjetivas.”
LCV: ¿Qué modelo de país está en discusión detrás de esta coyuntura?
Luciano Galfione: “Se están destruyendo capacidades productivas, oficios e historia industrial. La industria es la que mejores salarios paga y la que más invierte en educación y tecnología. Los países centrales la defienden y la potencian. Argentina, con casi 50 millones de habitantes, no puede prescindir de la industria si quiere ser un país para muchos. No alcanza con petróleo o minería para generar empleo masivo. Tenemos que decidir qué país queremos: uno para muchos o uno para pocos. Este modelo ya lo vivimos y terminó mal. Comparémonos con Brasil, Australia, Corea del Sur o Italia, países con características similares y altamente industrializados. Aún tenemos un entramado productivo importante, pero si se pierden estas capacidades, recuperarlas lleva años y a veces es imposible. Por eso estamos trabajando con otras cámaras para visibilizar lo que está ocurriendo y que la sociedad pueda sacar sus propias conclusiones.”
Planeta Giussani: “El Capitalismo es también una utopía que fracasó”
“Crecen las tomas de fábricas, paros y movilizaciones”. Memoria y balance de dos años de gestión, por Alberto Nadra. Eppur si muove! del 23 al 27F

