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Nace una estrella: “Supernova”
Panamá Revista lanza su suplemento dominical en formato digital: Supernova. Será bilingüe, en español e inglés, con la idea de trascender fronteras e incorporar a la Argentina los grandes temas de debate mundial. Una estética cuidada, con ilustradores nacionales. Su primer número está dedicado al binomio “Comunismo y Libertad” y trata sobre el retorno de estas dos viejas palabras que parecían sepultadas ¿qué son los comunistas y cómo se entiende la libertad hoy? Con una entrevista exclusiva a Jorge Castañeda.
En tiempos de hambruna intelectual, le damos la bienvenida a este nuevo proyecto periodístico, y entrevistamos a Pablo Touzón, uno de los fundadores y director editorial de Panamá revista quien nos cuenta cómo surgió la idea y quiénes son los realizadores.
LCV: Contanos qué significa este nuevo trabajo sin red, de lanzarse con un material dominical de pensamiento. ¿Por qué se llama Supernova?
—Nosotros en Panamá, hasta hace tiempo que veníamos pensando, por la generación que somos, somos hijos de los ‘90 en un punto, nos gustaba mucho en ese momento el Radar de Página 12, el Radar de aquella época de los 90, que era esa revista dominical que era parte de Página 12, pero también una especie de identidad aparte. Uno podía leer solo el Radar, eventualmente sin el resto de Página 12, aunque en ese momento funcionaban de manera sincrónica, pero también separada. Nos gustaba la idea del suplemento dominical, que hoy, simplemente por cómo cambió la tecnología y la edición de las revistas en general, se tendió a perder. Primero el formato, nos gustaba la idea del domingo como un lugar donde uno tiene lecturas más largas, más profundas, tal vez más inactuales en el sentido de la coyuntura, pero que son igual de nutritivas o más. Después, parte del asunto también era pensar como una suerte de suplemento futuro, en el sentido que nos gustaba la idea de abordar temas más globales desde la Argentina. Siempre tiende a haber una especie de caracterización que nosotros estamos en contra, que es la idea de que uno cuando está en un país periférico del sur, solo tiene que hablar de lo suyo, como que no pudiese meterse en los grandes temas. A mí siempre me gustó una idea de la argentinidad, hay una cosa que escribe Borges al respecto, pero es una argentinidad más universal, más global, como el jugador argentino que se destaca en el exterior ¿Por qué no con las plumas nuestras, atravesar un poco la barrera idiomática? Por eso el suplemento también está en inglés. Y por qué no adentrarse en temas que supuestamente son del centro, de los países que están más en el centro del mundo editorial y en el centro del mundo político. Entonces eso nos gusta, esa osadía de meterse con temas globales. Por eso también lo traducimos al inglés, para que eso pueda ser leído. Pero a la vez nos gusta también la idea de otra visión argentina, que es la de la buena importación. Traer a la Argentina autores y textos y entrevistas de gente que no es argentina y que puede ser interesante para leer acá, pero nuestra clave.
LCV: ¿Cómo está conformado el consejo editorial, si es que lo hay, o cómo se eligen las plumas que van a estar en Supernova?
—Tiene dos editores de lujo que son Tomás Borovinsky y Alejandro Galeano, Bauer en Twitter, el sociólogo historiador que de hecho han trabajado y fueron parte del equipo fundacional de Panamá. Después cada uno siguió su derrotero y hoy vuelven como quien fuese a regrupar la vieja banda de rock, para este proyecto. Los dos son los dos más globales que nosotros tenemos, en el sentido de estar atentos a lecturas del mundo, de lo que está sucediendo, editores, los dos han tenido carreras como escritores y como editores muy interesantes. La idea era un poco juntar al equipo primigenio de Panamá para lanzar este proyecto con el apoyo de los directores editoriales de la revista pero el grueso del trabajo va a estar a cargo de ellos dos, en la selección, la búsqueda y la escritura de texto, porque nos parecía que eran lo mejor de los nuestros para este tipo de proyecto. Va a tener un tema por mes, va a salir todos los domingos, pero cada domingo durante un mes va a tratar sobre un tema en particular con un apelativo genérico. Apelamos a la libre imaginación creativa de los autores. Supongamos, el primero es comunismo y libertad. Un poco trata sobre el retorno de estas dos viejas palabras, escuchadas de los años 90, 80 y la idea de la libertad tal y como se la entiende hoy. Decíamos no es lo mismo decir comunismo y libertad en la década del 60 del siglo XX, que decirlo ahora. La búsqueda es ¿qué decimos hoy cuando decimos libertad y cuando decimos comunismo? Entonces llamamos autores de distintos países para que opinen con esta consigna, pero muy libremente, pueden ser novelistas, pueden ser artistas, no se trata solamente de una revista de tipo ciencias sociales, sino que nos interesa más un abordaje más cultural, más amplio, más diverso y más dinámico, que simplemente hacer como una especie de académicos opinando sobre un tema.
LCV: Me importa mucho destacar el tema de que es de una lectura abierta, no es una lectura para entendidos.
—Es encontrar el punto de equilibrio entre la profundidad y la masividad y que no sea una cosa estúpidamente erudita, no sé si nos saldrá, recién empezamos pero en Panamá nos salió. Creo que acá también, sin resignar un poco la identidad, que sí, efectivamente, como nosotros decimos en la introducción, no busca el clickbait fácil, o sea, busca algo un poquito más profundo, pero sin que eso se convierta en una especie de erudición académica al pedo. Es un poco el desafío que tenemos y que asumimos.
LCV: Tienen una estética muy cuidada. Requiere de un equipo de gente que esté trabajando esa estética y una elección de ustedes en cuanto a los ilustradores e ilustraciones. ¿Quiénes son? ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo lo pensaron? ¿Por qué? ¿Qué quieren comunicar?
—La página la hacemos en conjunto con una agencia creativa que se llama Jupla, que nos ayudó a armar la página y el concepto del logo y demás cuestiones, que creo que quedó bastante lindo. También, así como hay un tema por mes, va a ver un ilustrador argentino por mes que va a tratar de llevar al dibujo los temas que se vayan sucediendo. Nos parece además una manera de promover la ilustración argentina para los lectores que tengamos. Además una forma de dar una traducción, justamente como decía antes, no tiene que tener una traducción académica. Entonces el dibujo también es una forma de comunicación absoluta.
LCV: Además desde la ilustración a la historieta, hay una tradición decir cosas a través de los dibujos. Así que me pareció un rescate importantísimo a mí.
—Estamos arrancando, pero un poco la idea, con humildad, es tratar de poner todo junto eso que contaba recién. Obviamente la idea que sea una vez por domingo, es sacar la presión de la actualidad más frenética. Entonces decir, bueno, este mes es sobre x tema, en este caso comunismo y libertad, el próximo se va a llamar futuro, así con lo vago que es esa palabra, pero justamente para estimular la imaginación de los autores, como diciendo bueno, a ver qué te dice a vos. Puede ser los futuros de las ciudades, puede ser el futuro de la tecnología. Es como un poco salir a apelar un poco la imaginación, básicamente.
LCV: ¿Por qué Jorge Castañeda en la primera entrevista?
—Él había escrito un libro que se llamaba La utopía desarmada en el ‘94, que era sobre le destino de las izquierdas latinoamericanas después de la caída del Muro de Berlín. Lo que nos convocó a contacarlo es, dado que el primer número es sobre comunismo y libertad, es qué queda hoy de esa interpretación. Cómo cambia el panorama de las izquierdas latinoamericanas visto 40 años después de aquel gran momento, gran hito, y en un momento confuso. Porque uno tiene la crisis del chavismo como especie de ultimo avatar de la izquierda latinoamericana pero también tiene el retorno de Lula, la victoria de Yamandú Orsi en Uruguay. Después se habló de otras cosas pero es el puntapié para alguien que se ve ocupado sistematicamente a analizar lo que pasa en las izquierdas de México para abajo, ver cómo es eso hoy.
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“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
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Paula Arkerfeld, docente y miembro de SUTEBA: “El modelo educativo de Milei es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Paula Arkerfeld, docente de educación especial en la provincia de Buenos Aires, analizó el inicio del ciclo lectivo atravesado por paros nacionales, rechazo paritario y una profunda crisis salarial. Cuestionó tanto las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei como la administración provincial de Axel Kicillof, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones de enseñanza, el impacto social en las escuelas y el debate pendiente sobre el modelo educativo.
LCV: ¿Cómo viene el tema en la provincia de Buenos Aires, el inicio de clases y demás?
Paula Arkerfeld: “Hoy estuvimos iniciando una jornada de paro nacional que fue muy fuerte en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. Mañana continuamos con una medida de fuerza porque se rechazó la oferta paritaria del gobierno de Kicillof. El miércoles va a haber una nueva reunión, pero estamos hablando de salarios que realmente nos dejan por debajo de la línea de pobreza. Estamos entre los cuatro peores salarios a nivel nacional, siendo que la provincia de Buenos Aires es la provincia más rica. Con 750.000 pesos una maestra no puede vivir, y eso nos obliga a tener otros trabajos o hacer Uber, lo que va en detrimento de la calidad educativa de los chicos.”
LCV: ¿Cómo te cayó el fragmento del discurso del presidente hablando de la importancia de la educación como un baluarte?
Paula Arkerfeld: “Yo creo que el gobierno de Milei desde el primer momento se declaró enemigo de los trabajadores y de la educación pública. Nos recortaron el salario mínimo docente nacional, que hoy está en 500.000 pesos, y convocaron a Paritaria Nacional obligados por una medida cautelar ofreciendo 0% de aumento. Es una burla y un destrato. Es un modelo donde lo que quieren es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera.”
LCV: También hay familias que no pueden sostener la escuela privada y vuelven a la pública. ¿Cómo impacta eso?
Paula Arkerfeld: “Se ve cada vez más reducida la población que puede acceder a la escuela privada, pero para las grandes mayorías lo que ofrece este modelo con reforma laboral es precarización y pérdida de derechos. Nosotras nos movilizamos contra la reforma laboral porque también es una defensa de nuestros estudiantes. Damos todo para que egresen de la secundaria y no tengan ni siquiera acceso a un trabajo con derechos. Ese es el futuro que están proponiendo.”
LCV: ¿Sos maestra de grado?
Paula Arkerfeld: “Soy docente de educación especial. Todo el ajuste y el recorte en políticas de discapacidad nos atraviesa directamente. Acompañamos la lucha de los colectivos de discapacidad porque la escuela vive la crisis social de conjunto. Por eso también planteamos que las familias apoyen esta pelea, que es por los derechos de sus hijos e hijas. Muchas veces se intenta enfrentar a las familias con la docencia, pero hoy se ve más claramente que es una pelea común.”
LCV: ¿Qué pensás de los debates sobre repetición, frustración y el estado actual del sistema educativo?
Paula Arkerfeld: “Son debates muy complejos y necesitaríamos un gran congreso pedagógico para discutir qué escuela necesitamos y cómo salen hoy los pibes. La tarea pedagógica está cada vez más desdibujada porque tenemos que garantizar cuestiones básicas: juntar zapatillas, comprar útiles, ayudar a las familias. Lo hacemos porque tenemos un vínculo con la comunidad, pero en ese contexto es muy difícil abordar la tarea pedagógica como corresponde. Además, muchos chicos no acceden a una lectoescritura comprensiva, y eso también tiene que ver con condiciones materiales, alimentarias y sociales. Los recursos no están.”
LCV: ¿Es solo un problema nacional o también provincial?
Paula Arkerfeld: “Hay fondos nacionales que fueron recortados, pero también hay responsabilidad de la provincia. Hay plata y no hay decisión de ponerla donde corresponde. Estamos teniendo cierre de grados en la provincia de Buenos Aires, no es solo un tema salarial. Podríamos trabajar con grupos más reducidos para atender la complejidad actual, pero se aplican lógicas mercantiles de cantidad de alumnos por maestra. El financiamiento de infraestructura y comedores es muy escaso. En lugar de pagar deudas que benefician a grandes empresarios, necesitamos impuestos a las grandes empresas de la provincia y que esos recursos vayan a educación.”
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Crisis textil y modelo de país: Luciano Galfione advierte sobre el impacto en la industria nacional
En el marco del debate abierto tras el discurso presidencial y las recientes medidas económicas, La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores dialogó con Luciano Galfione, referente del sector textil, sobre la situación actual de la industria nacional, el impacto de la apertura de importaciones y la reforma laboral. En esta entrevista, Galfione analiza la caída del consumo, el cierre de fábricas y el modelo de desarrollo que, según sostiene, está en juego en la Argentina.
LCV: ¿Ayer estuviste mirando el discurso del Presidente o al menos el segmento vinculado a la industria nacional?
Luciano Galfione: “No, lo estuve escuchando y me hubiese gustado oír a un Presidente más abocado a explicar sus propuestas, los desafíos que tiene la Argentina y a evaluar su gestión hasta ahora. Sin embargo, vimos a un Presidente que se dedicó a agredir y a decir que todos somos delincuentes salvo quienes piensan como él. Cuando habló del precio de la camiseta y dijo que acá una básica sale 50 dólares y afuera cinco, utilizó un ejemplo para la tribuna, pensado para quien solo escucha slogans. Me gustaría que recorra más la Argentina: quizá esos 50 dólares sean los que él paga por una camiseta de marca en un shopping o en el exterior. Cuando compra una prenda de Prada o Gucci que vale 100 dólares o más, no sé si dice que es un robo. Yo lo puedo llevar a la calle Avellaneda, en Flores, y conseguir remeras de buena calidad e industria argentina a menos de cinco dólares, hechas por trabajadores argentinos. No como esas que pueden venir de Bangladesh, donde no se respetan derechos laborales básicos, y hacia donde pareciera que vamos con la reforma laboral.”
LCV: El ministro de Economía planteó que las cámaras empresarias no estaban celebrando la reforma laboral. ¿Por qué ocurre eso?
Luciano Galfione: “Hoy ninguna cámara industrial está festejando porque estamos tratando de sostener nuestras empresas y pagar los salarios cada quincena. No tenemos tiempo para evaluar cuán buena puede ser una reforma si ni siquiera podemos pagar sueldos. ¿De qué me sirve que un trabajador me salga más barato si no tengo trabajadores? Las cámaras no pueden estar alegres cuando las fábricas están cerrando. La realidad es que el sector está atravesando una situación crítica y la prioridad es sobrevivir.”
LCV: ¿Cuál es hoy la situación concreta de la industria textil?
Luciano Galfione: “Estamos trabajando al 30% de la capacidad instalada: siete de cada diez máquinas están paradas. Cerraron más de 500 fábricas y se perdieron más de 20.000 puestos de trabajo, y cada día se suma un caso nuevo. La situación es muy compleja por dos razones principales: la caída del consumo —la gente no tiene dinero ni siquiera para alimentos, menos para ropa— y la apertura de importaciones. Además, las importaciones no bajaron los precios como se prometía. El problema de Argentina no es producir, es comerciar: lo que producimos eficientemente llega al consumidor con costos financieros altísimos, alquileres, impuestos y logística. Cuando alguien compra por plataformas del exterior, no paga cuotas con tasas del 30 o 40%, no paga alquiler de local ni prácticamente impuestos. Eso explica el precio, no una supuesta ineficiencia productiva. Y si se cuestiona la calidad, que se presenten datos técnicos, no opiniones subjetivas.”
LCV: ¿Qué modelo de país está en discusión detrás de esta coyuntura?
Luciano Galfione: “Se están destruyendo capacidades productivas, oficios e historia industrial. La industria es la que mejores salarios paga y la que más invierte en educación y tecnología. Los países centrales la defienden y la potencian. Argentina, con casi 50 millones de habitantes, no puede prescindir de la industria si quiere ser un país para muchos. No alcanza con petróleo o minería para generar empleo masivo. Tenemos que decidir qué país queremos: uno para muchos o uno para pocos. Este modelo ya lo vivimos y terminó mal. Comparémonos con Brasil, Australia, Corea del Sur o Italia, países con características similares y altamente industrializados. Aún tenemos un entramado productivo importante, pero si se pierden estas capacidades, recuperarlas lleva años y a veces es imposible. Por eso estamos trabajando con otras cámaras para visibilizar lo que está ocurriendo y que la sociedad pueda sacar sus propias conclusiones.”
“Crecen las tomas de fábricas, paros y movilizaciones”. Memoria y balance de dos años de gestión, por Alberto Nadra. Eppur si muove! del 23 al 27F
“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”

