fbpx
Connect with us

Destacada

“Estamos intentando acelerar la unidad de amplios sectores”

Héctor Amichetti, secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense e integrante de la Corriente Federal de Trabajadores, charló con La Columna Vertebral sobre la gran cantidad de encuentros virtuales entre distintos sectores durante la pandemia, el trabajo para lograr la unidad y el enfrentamiento “contra los poderosos”.

Perón decía que la mejor manera de patear los problemas era armar comisiones y a veces a mi algunas reuniones de zoom me parecen las comisiones que decía Perón. De toda esta actividad intensa y todo este despliegue con los distintos sectores y demás ¿Cuáles han sido las relaciones que te parecieron más interesantes o que le ves perfil de que realmente hay una intención de abrir la cabeza y fructiferar?

No, a mí me parece como que lo que estamos tratando de acelerar en todos estos encuentros es la unidad de amplios sectores. No solo del movimiento de los trabajadores sino de los sectores pymes, del cooperativismo, lo que para nosotros se tendría que constituir en la alianza fundamental que el gobierno necesita para ir en la dirección que está planteando, reactivar la actividad económica con todas las dificultades que ha creado la pandemia y que agravó una situación ya complicada. Todos estos sectores nos estábamos encontrando después de haber recuperado un gobierno en línea con nuestro pensamiento, pero indudablemente esta situación de pandemia lo agravó y yo creo que acelera la necesidad de profundizar algunas medidas estructurales por parte del gobierno. Pero lo que sí hay es una comprensión de que si no unimos todas estas voluntades y generamos esta alianza fuerte, que cada uno en fila india vaya reclamando por la urgencia, por la necesidad que tiene hoy, las urgencias son muchas. Sino que vayamos teniendo una mirada de país en donde indudablemente para poder dar respuestas a los intereses de la mayoría, de los trabajadores, los jubilados, las pymes y las cooperativas hay que afectar otros intereses, que son los que concentran un poder económico que es un sistema financiero que no funciona al servicio de la producción y el consumo, que es un comercio exterior que tendría que revender las mayores divisas volcadas al mercado interno.

Pero vemos que cuando el Estado intenta avanzar como en el caso de Vicentin hay un rechazo muy fuerte de las multinacionales muy poderosas que no quieren que entremos en ese sector donde hay indudablemente situaciones de irregularidad que hacen recursos que tendrían que volcarse a la mayoría del país, y lo quieren concentrar en pocos bolsillos, bueno, lo que estábamos viendo en lo que son los sectores oligopólicos que manejan el precio de los alimentos, formador de precios, etc. Si no unimos todo este amplio sector que no está ligado a esa concentración de poder económico indudablemente para el gobierno va a ser muy difícil. De hecho, ya ha tenido algunos planteos como el de AEA en el sentido de decir bueno, la salida de la pandemia es por la inversión que podamos hacer nosotros, capitales privados, el Estado lo único que tiene que hacer es bajar los impuestos y retenciones para que podamos cortar, bueno, el modelo del negocio de ellos, no el modelo que necesitamos nosotros en donde indudablemente hay que ir a otras reformas.

“si no unimos este sector va a ser difícil para el gobierno”

Hace dos días se relanzó el Frente Sindical de Moyano. No entiendo bien a esta altura del partido cuál es la diferencia entre la Corriente Federal y el Frente Sindical ¿No hay ninguna posibilidad de unirse? ¿Cuáles son las diferencias reales que existen?

No, no, nosotros de hecho hemos participado activamente en el Frente Sindical, contribuido a que se pudiera conformar el Frente de Todos y poder recuperar el gobierno. Las coincidencias siguen existiendo, la Corriente pone mucho el esfuerzo en sostener las ideas básicas del programa. Para nosotros la unidad se tiene que dar como programa a la CGT que incluye cosas muy concretas, muy prácticas, qué posiciones tenemos los trabajadores con respecto a todos estos temas que veníamos conversando recién.

¿Cuándo va a haber elecciones? ¿Cuándo son las elecciones para la CGT finalmente?

La CGT naturalmente tendría que renovar ahora, 22 de agosto, y finaliza su mandato. Por la pandemia todas estas elecciones han sido suspendidas, al igual que las asambleas por lo menos hasta fines de septiembre. El mandato está prorrogado hasta fines de marzo. Ahí en ese período entre septiembre y marzo se verá cómo evoluciona la situación como para poder permitir un acto electoral como su congreso en la CGT. Yo creo que lo más probable es que se estire el mandato hasta marzo del año que viene.

Sí, esa es un poco la información que uno ha podido recabar, más que nada por el tema de la imposibilidad de definir semejantes cuestiones a través de zoom.

Independientemente de eso lo que sí decimos es que debería canalizarse en este período una acción unificada de la CGT, porque si no se generan cuestiones en la que no estamos todos de acuerdo. Por ejemplo, si vamos a ir a una reunión en representación del movimiento obrero con AEA, bueno, a qué vamos a esa reunión. Yo no digo no ir, pero sí qué posición tenemos frente a esos sectores. Por ejemplo, señores, colaboren planteando ustedes la necesidad de un impuesto a la riqueza que está frenado en el congreso, tendría que salir de ustedes mismos en una situación tan delicada donde hay tantos argentinos con problemas muy angustiosos, tendrían que ser ustedes los que impulsen como ha habido en otras partes, en Europa y los demás, que hay una contribución de emergencia. Si vamos como trabajadores a una reunión con AEA lo mínimo que tendríamos que reclamar es eso. Entonces terminamos la reunión, sale un documento de ellos, ellos le están pidiendo rebaja de impuestos al gobierno porque ellos son los que van a sacar el país adelante. Bueno, lo primero que tendrían que hacer es traer la plata que tienen afuera, porque todos los de AEA que estaban ahí reunidos, nosotros miramos el listado de quienes fugaron capitales de 86 mil millones de dólares, informe oficial del Banco Central y casi todos ellos están con mucha plata afuera. Entonces este es un problema que si no determinamos en conjunto los trabajadores cómo funciona nuestra organización madre, trae por supuesto mayores diferencias y disputas que habría que evitar.

“necesitamos una acción unificada de la cgt”

Sí, divide y reinarás. Cuánto tiene que ver en la imposibilidad de juntarse, determinados personalismos, cuánto pesa que el año que viene es un año electoral y comienzan a orejear el truco de las pistas, el jueguito de quien tiene el ancho de espadas, cuánto hay de todo esto como autocrítica de la dirigencia. En este marco a mi me preocupa eso, las dificultades de sortear las tentaciones externas de superestructura.

Ese es uno de los grandes problemas juntamente con lo que yo marcaba anteriormente que es la actitud a veces corporativa, pareciera ser que el tema se resuelve juntándose con los factores de poder. Ahí hay un matiz diferencial que decís, es mucho más fácil encontrar una salida con quien es poderoso que enfrentarse al poderoso. Ahí hay una visión más profunda, nosotros entendemos que si no hay cierta confrontación con ese sector poderoso que ha impuesto su política económica durante muchísimo tiempo en el país y ha visto muy fuertemente los últimos 4 años no tenemos salida, vamos a quedar embretados ahí.

Así que me parece que ahí hay una diferencia de metodología que es importante y que debemos saldar, lo que no nos detiene en el sentido de valorar cosas positivas que hemos logrado. Por ejemplo, con los diputados sindicales en el parlamente se planteó esta iniciativa de esta ley de teletrabajo y logramos ahí una gran fortaleza y salió una ley que no es un tema menor, porque detrás del libre manejo de cómo es el teletrabajo sin regulación ni nada, abrió una afiliación de empresariados que reaccionó después cuando el proyecto fue al senado tratando de frenarlo, de tumbar la ley, porque precisamente ellos lo que buscaban es generar un precedente de que con el teletrabajo se eliminan las regulaciones, no hay jornada de trabajo, abaratamos costos para decirlo en términos generales. El hecho de haber reaccionado y haber tenido en los legisladores una pata sindical muy fuerte, una comisión de trabajo conducida por Vanesa Siley que es una compañera de La Corriente, que fue capaz de convocar a todos los sectores, incluidos los empresarios, para que pudieran discutir seriamente que significaba ese proyecto de ley me pareció un paso importante porque da protección, después deriva los convenios colectivos, que cada actividad pueda perfeccionar como se desarrolla el teletrabajo, pero sobre todo el valor que tiene la ley de frenar esas aspiraciones de romper con lo que es la protección laboral. Decir, bueno, acá tenemos una nueva modalidad de trabajo, esta es la oportunidad para tratar de ver como rompemos jornada de trabajo, flexibilizamos…

Igual a mí me llamó la atención sobre manera que los sindicatos estatales tuvieron casi la misma postura respecto de que los trabajadores estatales no podían funcionar con teletrabajo cuando obviamente hay ramas del trabajo estatal que se puede perfectamente administrar de esa manera sin perder los derechos. Creo que hay una cuotita de egoísmo del viejo sindicalismo que te quieren tener cerquita para verte porque sino no existís y, la verdad que van a tener que aggiornar porque vamos a seguir existiendo trabajando desde donde sea.

No, eso es innegable. Lo mismo que cuando alguien pretendió frenarle el avance tecnológico a las plantas industriales, eso es inevitable. Lo que sí me parece importante es que todo eso tenga una protección laboral, que el trabajador que está en su casa haciendo teletrabajo sepa que tiene una organización, que tiene un convenio, que sí pertenece a una empresa donde hay otros compañeros que están en la fábrica, hay un delegado con el que puede recurrir en el momento que sea necesario. Eso es muy importante porque es mantener la tradición de la defensa de la dignidad de los trabajadores de Argentina. Yo comparaba charlando este tema en alguna reunión lo que lograron en Brasil hace un par de años, que es desregular totalmente el trabajo y no lo pudieron frenar los sindicatos, y hoy un contrato individual que era lo que quería el empresario, arreglar individualmente con el teletrabajador, aprovechando que está solo digamos, que salió de un ámbito colectivo y lo que quería era precisamente era lograr lo que en Brasil se logró por ley, que hoy un contrato de trabajo individual tenga más peso que un convenio colectivo de trabajo. Eso es terrible porque lo pone al trabajador en un lugar de debilidad absoluta.

Se nos está terminando el tiempo. Podríamos seguir charlando durante muchas horas más porque es un mundo nuevo que se nos está planteando y no es fácil resolverlo. Quedará para otra oportunidad saber en qué situación esta específicamente el medio gráfico. Si me lo podes decir en una línea al menos nos enteramos un poquito de los compañeros gráficos porque el tiempo se nos pasó volando.

Sí, una parte del gremio ha mantenido una actividad porque hay actividades esenciales como el envase, alimento, medicamento, hemos estado trabajando para estos programas especiales del Ministerio de Educación para los chicos que no tienen acceso a internet, se han hecho millones de cuadernillos y por supuesto los medios gráficos de comunicación donde están indudablemente muy golpeados por el tema de lo digital pero que se han mantenido, diarios, revistas y muy golpeados el sector libro que está prácticamente paralizado por no ser considerado actividad esencial.

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Destacada

La murga como memoria, cuerpo e identidad popular

En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.

LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”

Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”

LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”

Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”

LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”

Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”

LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”

Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”

LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”

Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”

LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”

Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”

LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”

Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”

LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”

Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”

LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”

Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”

LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”

Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”

LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”

Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”

LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”

Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”

LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”

Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”

Continue Reading

Destacada

Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”

En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.

LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?

Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.

LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.

Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.

LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?

Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.

LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?

Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.

LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.

Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.

LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.

Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.

LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.

Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.

LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.

Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.

LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.

Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.

LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?

Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.

LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.

Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.

LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.

Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.

LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?

Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.

Continue Reading

Destacada

Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”

En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.

LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”

Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”

LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”

Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”

LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”

Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”

LCV: “¿Cómo la ves venir?”

Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”

LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”

Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”

LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”

Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”

LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”

Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”

LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”

Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”

LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”

Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”

LCV: “¿Cuántos años tenés?”

Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”

LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”

Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”

LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”

Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”

LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”

Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”

LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”

Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”

LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”

Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.