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Htal. Posadas: 28/5 nueva ronda contra el desguace, por Darío Brenman
”Venciendo al maltrato y al miedo” será el lema de la nueva ronda en apoyo al Hospital Posadas que se llevará a cabo este martes 28 de mayo. Un paro en las guardias de adulto en feriado, en donde médicos deben convertirse en monotributistas y aún así no cobran lo convenido, amenaza con sumar a las guardias pediátricas y poner en serio riesgo la salud de toda la población que asiste a esa unidad sanitaria.
La situación de estos profesionales de la salud es de mucha precarización ya que no tienen derechos, días de vacaciones, cobertura por obra social, ni por enfermedad. Ellos dependen de lo que trabajan sino trabajan una guardia no la cobran. Lejos de sensibilizarse, las autoridades amenazaron a los médicos con despedirlos y reemplazarlos por 100 médicos venezolanos para cubrir esas vacantes.
De acuerdo a los testimonios obtenidos en el mismo hospital, quienes prefirieron mantenerse en el anonimato, el dicho que se repite entre los médicos sobre la nueva política de salud es: ‘ahora contratemos, contratemos no importa quién, basta un mono con peluca”.. “En mi sector tengo 27 médicos para hacer la guardia y necesito 42, por eso comenzamos a cubrirlo con los monotributistas. La dirección está convencida que los médicos aparecen de debajo de las baldosas que todos quieren trabajar en cualquier condición laboral y eso no es así, a nosotros nos cuesta un montón convencer a la gente que venga a trabajar en estas condiciones”.
Como si esto fuera poco, hubo diferencias de facturación sobre las horas de guardia trabajadas, con el consecuente reclamo de los médicos de que se les abonara lo que correspondía. Ante la falta de respuesta, empezó un paro en las guardias de adultos. “Los jefes tuvieron que salir a cubrir esos lugares. Los turnos son de doce horas y 9 profesionales por guardia. La medida de fuerza redujo a tres médicos para la gran demanda que tiene este sector. Esto afectó directamente la capacidad de atención al paciente. La gente que está esperando se violenta porque somos su única opción. El agravante es que no hay personal de seguridad que defienda nuestra integridad personal cuando nosotros no somos responsables de esta gestión que es desastrosa. Este 25 de mayo mientras te cuento todo esto la situación se repite este fin de semana. En lugar de haber 9 monotributistas en la guardia no hay ninguno de ellos, sino que hay tres médicos que son jefes”.
El tema con la guardia de adultos se trasladó a pediatría y amenaza con tener el mismo destino esta semana: “nos habían dado diez contratos y a principio de mes se habló que las condiciones eran 12 horas de guardia. Inmediatamente nos cambian las reglas del juego y nos dicen que en vez de 12 horas de guardia tienen que hacer 24 horas activas de fin de semana. Cosa que es muy difícil trabajando en las condiciones que trabajamos. Al cambiar las condiciones de trabajo se cayeron las contrataciones“.
Frente a este maltrato, los médicos que estaban asignados para la guardia pediátrica del próximo fin de semana no aceptaron las condiciones de trabajo. El Hospital Posadas recibe pacientes de muchos lugares del conurbano sobre todo derivaciones de otros centros asistenciales con una nota sobre su afección o simplemente por decisión personal en cuanto a la calidad médica. Si se afectan los servicios esas personas quedan definitivamente sin atención. “Nosotros no tenemos a donde derivarlos quedan bollando. La mayoría de las personas no tienen obra social porque en muchos casos han perdido sus empleos” .
Cuando una pregunta hacia dónde se dirige como proyecto el Hospital Alejandro Posadas no hay una respuesta definida por parte de los profesionales de la salud. Está claro que destruyeron equipos enteros de trabajo que tardaron muchos años en armarse o formarse.
“A ellos les interesa la fachada. Si uno ve el Hospital esta recién pintado, arreglado las estructura, crearon un centro vacunatorio. Compraron un nuevo angiografo, y un resonador, esas cosas las muestran, pero detrás de eso están desmantelando el hospital del recurso humano. Lo que no entienden es que sin médicos no hay Hospital. Además es tal el cinismo de esta gestión que en septiembre del año pasado publicaron logros que no son de ellos, sino de gestiones previas. Inclusive publican en las redes sociales o en la página del Hospital felicitaciones a determinados profesionales. Un caso fue el Rodolfo Recalde que realizó por primera vez la operación de un tumor cerebral con un paciente despierto y fue destacado por el Directorio del Hospital Posadas. Al poco tiempo, recibió el telegrama de despido”.
En otras áreas sucedió lo mismo. En otorringolaringologia echaron a la única persona que operaba laringe, lo mismo sucedió en el área de Psiquiatria donde desmantelaron todo el servicio, solo queda la guardia de salud mental. El desguace de Cirugía Cardiovascular fue progresivo. Al menos dos cesantías en el sector fueron los detonantes para que el equipo completo que brindaba ese servicio, encabezado por su jefe Christian Kreutzer, presentara sus renuncias ante la última oleada de trabajadores de la salud despedidos. Un área modelo, que llevó años formar. Por este motivo, el Hospital Posadas dejó de tener, al menos por el momento, servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil. “Este servicio costó años construirlo profesionalmente. Desde que comenzaron hacer las primeras cirugías se formó la terapia de recuperación cardiovascular porque esos chicos no van a terapia intensiva una vez que salen del quirófano. Son cardiólogos especialistas los que recuperan esos niños después de una cirugía, son gente sumamente especializada”. Despidieron a una médica que trabajaba con síndrome de down, en estos momentos hay una sola. No hay ningún miramiento de las prestaciones que se dejan de dar a causa de las decisiones que están promoviendo. Y además debido a los despidos y al mal ambiente laboral renunciaron en un servicio de Enero hasta ahora como 20 médicos jóvenes formados en el Hospital que tenían diez años adentro”.
Entre los médicos, enfermeros y administrativos, crece la sospecha por la inactividad de los distintos gremios: “Tanto ATE como UPCN desde diciembre de 2015 están guardados. Se dice en radiopasillos que han sido ellos mismos los que han confeccionado listas de personas incluso presionan a sus afiliados para que no participen de movilizaciones que se generan en forma de resistencia”.
El maltrato a los profesionales del Posadas inició con un despido masivo en el 2016 de mil trabajadores en su mayoría administrativos. A partir de allí camibaron las reglas de contratación de los enfermeros del turno noche y se inició un conflicto que se prolongó y terminó con el despido de los mismos por los contratos precarios que tenían. En septiembre de 2018 charon a más de 50 profesionales aduciendo un ‘incumplimiento horario’, hecho que no pudo ser verificado porque no se aportaron las pruebas de registro biométrico para saber si la causa era real.
En el Posadas más de la mitad de los trabajadores están en situación contractual precaria. En 1994 fue la última vez que se llamó a concurso para ingresar a la planta en forma amplia. En el 2015 se hizo un nueva convocatoria donde muy poca la cantidad de gente pudo ingresar a la planta, quedando la gran mayoría contratados. Estamos hablando de médicos y trabajadores de otras áreas en general.
Hospital Posadas-Historia y Represión
Históricamente uno conoce la historia del Hospital Alejandro Posadas por episodios sin a veces tener en cuenta la película completa de este nosocomio y lo que simbólicamente significa por sus luchas sindicales, violaciones a los Derechos Humanos, Centro Clandestino de Detención y sus desaparecidos.
Esta institución nació como iniciativa de la Fundación Eva Perón y fue proyectado por el Doctor Ramón Carrillo, Ministro de Salud del primer gobierno peronista. Fue pensado originalmente para atender enfermos con afecciones respiratorias.
En 1968 atendiendo estudios de la Organización Panamericana de la Salud se determinó que el crecimiento demográfico del Partido de La Matanza no estaba cubierto por la cantidad insuficiente de centros asistenciales por eso se comenzó a organizar un hospital general de agudos.
En 1971 se fue concretando una apertura progresiva del Hospital a la comunidad y en 1972 se inauguró como policlínico profesor Alejandro Posadas tal cual lo conocemos hoy. Luego del golpe militar de 1976 en la madrugada del domingo 28 de marzo el Hospital fue ocupado en forma intempestiva y violenta por fuerzas del ejército a cargo del General Reynaldo Bigñone con apoyo de una gran número de soldados fuertemente armados, tanques helicópteros y camiones de asalto. Luego del acto vandálico se hizo cargo como Interventor el Coronel Medico Agatino Di Benedeto . El Batallón de Inteligencia 601 del ejercito elaboró un informe caratulado “Proceso en el Policlínico Posadas donde explicaba las posibles causas de la intervención postulando tres hipótesis: “que en el hospital existía una posta sanitaria del ERP para apoyar a la guerrilla en Tucumán”. Asimismo según datos aportados por la Secretaria de Inteligencia del Estado se decía que un grupo de médicos del Hospital, pertenecía al ERP 22 que en ese lugar existía una posta sanitaria dedicada atender “elementos subversivos que funcionaba como centro de adoctrinamiento ideológico y apoyo a las subversión”. Esta hipótesis elaborada durante la última dictadura militar nunca fue comprobada.
Treinta nueve años después con la asunción a la presidencia del Ingeniero Mauricio Macri, con otra modalidad de la ejercida por la última dictadura el miedo y la persecución vuelve a instalarse en ese Hospital. La nueva gestión gubernamental decidió instalar como Director Ejecutivo del Posadas al Doctor Pablo Bertoldi Hepburn, y un abogado llamado Juan Ignacio Leonardi. Otra integrante fue la Dra. Lydia Bormapé como directora médica asistencial, todas personas sin ninguna experiencia en el manejo de Hospitales y sobre todo de uno tan complejo como el Posadas.
Según el Ministro de Salud de ese momento Jorge Lemus, Bertoldi no tenía experiencia para ocupar ese cargo que había sido pedido por Silvia Majdalani, la número 2 de la AFI ( Agencia Federal de Inteligencia). Este no puede pasar inadvertido sobre todo teniendo en cuenta en quien nombró a este funcionario y la historia de lucha gremial y social de este Hospital.
La principal advertencia pública la hizo el que era Viceministro de Salud, Eduardo Munin. “A mi Lemus me dijo que el nombramiento de Bertoldi se lo pidió Majdalani, explicaba al diario La Nación”, sin embargo la funcionaria de la AFI y el propio Bertoldi lo desmintieron y aseguraron en realidad que quien lo promovió fue el director ejecutivo del PAMI, Dr. Carlos Regazzoni para quien Bertoldi trabajó hasta diciembre de 2016.
Los voceros de Lemus dijeron que por el contrario la designación fue impuesta por la funcionaria de inteligencia. La verdad le costó el puesto al Dr. Eduardo Munin, quien asumió como secretario de Política Regulaciones e Institutos del Ministerio de Salud de la Nación en diciembre de 2015 y el 15 de febrero de 2017 se vio forzado a renunciar.
Los motivos esgrimidos por los funcionarios de la secretaria de salud del actual gobierno es que la injerencia de la AFI en un hospital público fue con la excusa que en el hospital había una red de tráfico de estupefacientes con conexiones con el barrio Carlos Gardel (localidad Palomar). Sin embargo no se han podido comprobar judicialmente ninguna denuncia en juzgados, ni presos, imputados, detenidos o señalados como culpables de tal delito.
A partir de la asunción de la nueva dirección hubo cambios profundos en la seguridad del Hospital. Por una lado el hecho de convivir diariamente con personal de seguridad armados. En momentos críticos de reclamos, el nosocomio fue rodeado por tanquetas desde la Autopista del Oeste y elementos de seguridad pasaron a filmar y fotografiar desde el segundo piso de los sectores E y F a todo personal que considerase “peligroso”.
En estos momentos el estado policiaco en el Hospital es muy fuerte. “Ya no se puede subir al tercer piso donde está la dirección. El otro día tenía que hablar con gente de infraestructura porque llovía en la guardia con aguas servidas. Cuando subo no me dejaban pasar. Me dicen que hay que mandar una nota por un sistema informático que armó el Ministerio de Modernización. Los médicos no tenemos ya libre acceso y circulación por nuestro Hospital . Cuando vas a docencia te preguntan nombre apellido porque venís, el número de documento”.
Un dato significativo que refuerza el tema de la persecución son las últimas declaraciones de Patricia Bullrich, a través de TN, recomendando usar las pistolas Taser en el Hospital Posadas. La Ministra de Seguridad declaró: “Si uno piensa en lugares donde accionan las fuerzas federales, hay lugares donde el uso de la Taser es muy recomendable. Por ejemplo, en el Hospital Posadas, donde están los gendarmes y donde hay muchas veces situaciones de violencia”.
La situación actual del Hospital Alejandro Posadas es caótica, basado en un dirección sin criterio, pero con una consigna clara que es el ajuste perpetuo en todas las áreas dejando a una población enorme sin lugar de referencia medica en especialidades que no existen en muchos lugares del conurbano bonaerense. Esta institución atiende 10.000 pacientes por día y las zona de influencia son Moreno, Merlo, San Miguel, La Matanza, Ituzaingó, Jose C Paz, Caseros, Palomar, Haedo, Ramos.
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¿Cuál es el colmo de un legislador? Prohibir escribir ‘gratuito’ en la Constitución, por Américo Schvartzman*
Los legisladores entrerrianos aprobaron una norma que prohíbe usar una palabra que la Constitución Provincial emplea en catorce artículos para definir derechos. No es una exageración ni una metáfora: es un disparate jurídico. Corrijan esa ley, señores legisladores. Háganlo si todavía creen que la Constitución no es un folleto optativo.
En noviembre pasado, la Legislatura de Entre Ríos aprobó una ley de nombre ampuloso —“Régimen de Transparencia Fiscal al Consumidor”— mediante la cual la provincia adhiere a la Ley Nacional 27.743 de Regularización de Deudas, impulsada por el gobierno de Javier Milei y conocida como “ley de blanqueo”.
Según se explicó públicamente, la norma establece que en cada operación comercial debe emitirse un ticket que detalle los impuestos que integran el precio final, desde el IVA hasta los tributos provinciales. La medida, tomada aisladamente, es razonable. De hecho, explica que la ley haya sido aprobada por unanimidad: ¿quién podría oponerse a que los consumidores sepan cómo se compone el precio de lo que compran y cuánto se destina al fisco?
Esa cláusula no busca informar mejor: busca reeducar ideológicamente a la población, instalando la idea de que el Estado no brinda derechos, sino favores financiados por “la tuya”.
Podría señalarse, de paso, que en una economía con niveles estructurales de informalidad —diversas estimaciones sitúan la economía no registrada en torno al 30 % del PBI— este tipo de normas suele tener más vocación declamativa que eficacia real. Pero ese no es el punto que motiva esta columna.
Lo que me interesa señalar es algo mucho más grave, aunque de efectos empíricos menos visibles: una cláusula que no solo es ideológica, sino jurídicamente insostenible, y que revela una alarmante combinación de dogmatismo, ignorancia y desprecio por la Constitución Provincial.
Una cláusula indefendible
La ley provincial aprobada incorpora, sin mediación crítica, un artículo copiado de la Ley Nacional 27.743. Se trata del artículo 100, que dispone que en la publicidad de “prestaciones o servicios de cualquier tipo” que brinda el Estado —sea nacional, provincial o municipal— no puede utilizarse la palabra “gratuito” ni expresiones equivalentes, debiendo aclararse que se trata de servicios “de libre acceso solventados con los tributos de los contribuyentes”.
Señores legisladores: lean la Constitución. Léanla de verdad, no como adorno retórico en los discursos de asunción. Lean lo que dice, y sobre todo lo que obliga. Corrijan esta norma, subsanen esa burrada.
Pero no se trata solo de un problema técnico o semántico. Hay un problema constitucional.
Esa cláusula no busca informar mejor: busca reeducar ideológicamente a la población, instalando la idea de que el Estado no brinda derechos, sino favores financiados por “la tuya”.
Es una operación discursiva burda, propia de una derecha sin vuelo intelectual, que reduce la política pública a contabilidad emocional y convierte los impuestos en una forma de expolio narrado en tono de indignación selectiva. Es la fe, la religión del Presidente: el Estado es un ladrón.
Ahora bien, aun suponiendo que esa pobreza conceptual tuviera algún sustento, el problema en Entre Ríos es mucho más grave: la Legislatura provincial ha intentado prohibir un término que la Constitución de la Provincia utiliza reiteradamente para definir derechos fundamentales.
La Constitución dice “gratuito” (catorce veces)
La Constitución de Entre Ríos, reformada en 2008, emplea la palabra “gratuito” en no menos de catorce artículos, y lo hace con absoluta claridad jurídica. No como consigna, no como metáfora, no como gesto ideológico, sino como categoría normativa precisa: derechos cuyo acceso no puede condicionarse al pago individual del destinatario.
La Constitución habla de gratuidad en relación con:
· el acceso a la información pública (art. 13),
· la asistencia sanitaria (art. 19),
· los servicios de transporte para personas con discapacidad (art. 21),
· la restitución de tierras a comunidades originarias (art. 33),
· la acción de amparo (art. 56),
· el habeas data (art. 63),
· los trámites judiciales para personas sin recursos (art. 65),
· las tierras para la fundación de colonias (art. 81),
· la distribución del Boletín Oficial (art. 178),
· las actuaciones de la Defensoría del Pueblo (art. 215),
· el acceso a la educación en todos los niveles que brinda el Estado (art. 258),
· el perfeccionamiento docente (art. 267),
· la universidad autónoma (art. 269),
· y la póliza escolar (art. 270).
La Constitución no se equivoca catorce veces. La Legislatura, en cambio, sí puede hacerlo.
Lo que no pueden hacer los legisladores
Disculpen el tono didáctico, pero es imprescindible decir algo que un legislador no debería ignorar: una ley inferior no puede redefinir, vaciar ni prohibir el vocabulario con el que una ley superior (la Constitución) nombra derechos. No puede hacerlo explícitamente, ni por rodeo, ni bajo la excusa de “mejorar la información al consumidor”.
Cuando la Constitución dice “gratuito”, dice exactamente eso: sin costo para el titular del derecho. No significa “gratis porque nadie lo paga”, ni “aparentemente gratis”, ni “financiado mágicamente”. Eso último es obvio y trivial: todo el Estado se financia con tributos.
Lo que la Constitución establece al usar la palabra “maldita” es otra cosa: que el acceso a ciertos bienes y servicios no puede transformarse en una transacción individual.
Es una operación discursiva burda, propia de una derecha sin vuelo intelectual, que reduce la política pública a contabilidad emocional y convierte los impuestos en una forma de expolio narrado en tono de indignación selectiva. Es la fe, la religión del Presidente: el Estado es un ladrón.
Prohibir la palabra “gratuito” no es una sutileza comunicacional: es un intento de erosionar el sentido constitucional de los derechos por vía semántica. Y eso, en cualquier manual serio de derecho constitucional, tiene un nombre: inconstitucionalidad.
Ignorancia u oportunismo (o ambas)
Legislar desde dogmas ideológicos es necio.
Legislar desconociendo la Constitución que se juró respetar es peor.
Y legislar algo así, por unanimidad, es directamente vergonzoso.
Los legisladores entrerrianos tienen la obligación de conocer la Constitución Provincial. No es una sugerencia, no es una recomendación académica: es el presupuesto mínimo de su función. Ignorarla —o fingir que no existe cuando molesta— no es un error menor: es una falta grave.
Señores legisladores: lean la Constitución. Léanla de verdad, no como adorno retórico en los discursos de asunción. Lean lo que dice, y sobre todo lo que obliga. Corrijan esta norma, subsanen esa burrada. No por una polémica coyuntural, sino por respeto a la jerarquía constitucional y a los derechos que dicen representar. De lo contrario, quedará constancia de quiénes fueron los nombres que aprobaron una ley que intentó prohibir una palabra que la Constitución consagra.
Eso, créanme, no envejece bien. Como dice una bella canción, “piensen en sus nietos en clase de historia”. Y corrijan esa ley.
*Doctor en Filosofía (UNSAM). Periodista. Convencional Constituyente de Entre Ríos en la reforma constitucional de 2008.
Publicado en El Miércoles Digital, de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
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Pablo Llonto: “El decreto 941 reconstruye herramientas jurídicas de la dictadura cívico-militar”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el abogado de derechos humanos y periodista Pablo Llonto analiza en profundidad el decreto 941 del gobierno de Javier Milei, sus implicancias jurídicas, políticas y comunicacionales, y advierte sobre la reconstrucción de un escenario ideológico similar al de la última dictadura cívico-militar. En una extensa conversación, Llonto reflexiona además sobre el rol de los medios, el uso del concepto de “narcoterrorismo”, la situación regional y los desafíos de la futura reconstrucción democrática.
LCV: “¿Cómo estás? Todo bien, de vacaciones, así que te agradezco el triple que estés aquí. En enero estamos en feria judicial, abogados y abogadas de feria, y justo aparece el decreto 941, que modifica atribuciones de la SIDE, se lleva puesta la ley de inteligencia interior y tiene un impacto enorme, sobre todo para quienes venimos del periodismo y los derechos humanos.”
Pablo Llonto: “Cada vez que sale un decreto o una ley de este gobierno la primera sensación es ‘otra más’, y la segunda es empezar a pensar cómo se va a dar vuelta todo esto cuando se recupere el poder democrático. La reconstrucción va a ser larguísima, no solo por el desastre económico sino por el daño jurídico e institucional. No se puede desarmar esta barbarie en un día, hay que reconstruir toda la legislación.”
LCV: “Da la sensación de que no solo gobiernan, sino que están armando un andamiaje ideológico y jurídico.”
Pablo Llonto: “Exactamente. Están reconstruyendo el escenario ideológico, técnico y jurídico del proceso militar. El plan económico es prácticamente calcado al de la dictadura, más que al menemismo. Incluso hay aspectos en los que la dictadura fue más hipócrita: nunca blanqueó por ley que la SIDE pudiera detener personas. Hoy, si eso pasa, el funcionario te dice ‘estoy amparado por el decreto 941’.”
LCV: “Hace un año hablábamos con abogados y abogadas de que iba a hacer falta una gran ley de reconstrucción.”
Pablo Llonto: “Sí, una especie de ley ómnibus inversa. Así como ellos tuvieron años para preparar la Ley Bases, nosotros tenemos que empezar ahora a pensar cómo revertir cada desmadre. Hay que rehacer leyes laborales, económicas, políticas. Es volver a hacer el país.”
LCV: “Con la expectativa puesta en 2027, también aparecen preocupaciones políticas.”
Pablo Llonto: “Yo confío en que esto termina democráticamente, con el voto, y espero que no haya tragedias como en 2001, porque los muertos siempre los pone el mismo lado. Pero la mayoría que se construya va a ser ajustada, y quienes se elijan tienen que ser muy distintos a Alberto Fernández, a Scioli o a Massa.”
LCV: “Te llevo al núcleo del decreto 941. ¿Por qué aparece ahora? ¿Qué busca?”
Pablo Llonto: “Hay una construcción deliberada del enemigo del ‘narcoterrorismo’. Es un concepto peligrosísimo, porque mezcla narcotráfico y terrorismo, y ahí entra todo. Lo grave es que muchos periodistas lo repiten sin pensar, y eso va calando en el sentido común. Mañana empiezan las delaciones: el vecino, el compañero de trabajo, señalando a otro como ‘narcoterrorista’.”
LCV: “Eso ya lo vivimos.”
Pablo Llonto: “Exacto. La sociedad argentina ya fue llevada a eso con el discurso de la subversión. Eso llevó a la delación, al silencio, a la complicidad. Hoy el mensaje vuelve a ser: ‘No me importa cómo, resolveme el problema’. Antes usaban juntas militares, hoy es atendido directamente por sus dueños.”
LCV: “También preocupa el rol de los medios.”
Pablo Llonto: “Muchísimo. La trivialización es total. Periodistas que dos minutos antes hablaban de MasterChef, ahora opinan sobre invasiones, secuestros de presidentes, como si fuera un reality. Eso construye un sentido común peligrosísimo. Y sí, me preocupa especialmente lo que está pasando en medios que deberían tener otra responsabilidad.”
LCV: “En el caso de Venezuela, el foco parece corrido.”
Pablo Llonto: “Totalmente. Acá hay un hecho central: un país poderoso entra en otro país, secuestra a su presidente y se arroga el derecho de ordenar su gobierno. Después podemos discutir todo lo demás, pero eso es una violación brutal del derecho internacional. No hubo ninguna agresión de Venezuela a Estados Unidos que justifique esto.”
LCV: “Como abogado, ¿qué te genera este escenario?”
Pablo Llonto: “Una pena enorme. Aunque a veces también cierta satisfacción cuando aparecen voces que uno no esperaba y se pronuncian con sensatez. Hoy estamos en un mundo cada vez más alejado de la justicia, y eso duele.”
LCV: “Para cerrar, ¿cómo se sigue?”
Pablo Llonto: “No por optimismo bobo, pero estoy convencido de que la verdad de los hechos se termina imponiendo. El problema son los tiempos. Va a llevar años. Y además de reconstruir lo jurídico, va a haber que reconstruir lo comunicacional y la cultura, porque el daño ahí es enorme.”
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Óscar Muntes advierte sobre el ajuste en Entre Ríos: despidos, salarios congelados y miedo en el Estado
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Óscar Muntes, secretario general de ATE Entre Ríos, analizó el complejo panorama laboral en la provincia. Despidos encubiertos bajo la finalización de contratos, ocho meses de congelamiento salarial, reformas en agenda y un clima de miedo que atraviesa a los trabajadores estatales configuran un escenario de fuerte ajuste y conflictividad social.
LCV: “Contanos un poco el panorama laboral de la provincia de Entre Ríos.”
Óscar Muntes: “Terminamos un año muy, pero muy difícil, prácticamente el último día hábil del año con movilizaciones y asambleas en la propia Casa de Gobierno, donde la manifestación fue muy grande y muy nutrida. A pesar del receso, fuimos muy claros en que no vamos a permitir que a 100 compañeros y compañeras se les haya culminado el contrato; nosotros decimos despido, porque tiene que ver con la lógica que plantea el presidente Milei y que a su vez expresó el gobernador de la provincia. Hablaron de ordenar, de terminar con los contratos de obra y reemplazarlos por contratos temporarios, pero nos encontramos con que a 100 trabajadores y trabajadoras les notificaron que no seguían, muchos de ellos con entre 6 y 16 años de antigüedad cumpliendo funciones como cualquier trabajador de planta.”
LCV: “¿Qué implica este cambio de modalidad contractual y el contexto salarial?”
Óscar Muntes: “Todos sabemos lo que significan los contratos temporarios: trabajan a la par nuestra, cumplen con sus tareas sin inconvenientes, pero sin estabilidad. Cuando el ministro de Gobierno y Trabajo nos dijo que estuviéramos tranquilos porque solo iba a haber un reordenamiento y que los problemas iban a ser para quienes no cumplían, nos confiamos porque sabemos que todos cumplen. Sin embargo, a esto hay que sumarle los ajustes que venimos sufriendo en Entre Ríos, como el recorte del 20% de la hora extraordinaria, que para muchas familias equivale a gran parte del alquiler, y ahora la culminación de contratos de compañeros con muchos años de antigüedad.”
LCV: “¿Cómo impacta esto en el salario de los trabajadores estatales?”
Óscar Muntes: “La otra pésima noticia es que vamos a llegar prácticamente a febrero con ocho meses sin recomposición salarial, ocho meses de congelamiento. No es fácil la situación del trabajador estatal en la provincia: mucho ajuste y la previsión de que va a venir más. Desde ATE vamos a hacer todo lo necesario para cambiar esta relación, porque si los trabajadores del Estado no entendemos que es organizados en la calle, con asambleas y lucha colectiva, el gobierno va a seguir avanzando, como lo viene haciendo en complicidad con UPCN, con un acuerdo muy cerrado que prácticamente implica un cogobierno.”
LCV: “¿Qué acciones están previstas en este contexto?”
Óscar Muntes: “Mañana vamos a estar muchos trabajadores y trabajadoras en Casa de Gobierno, junto a organizaciones de la intersindical y la multisectorial. Estamos trabajando de cara al fin del receso, que en la provincia culmina el 19 de enero. Hoy hay muchos compañeros de licencia y eso dificulta la movilización, pero tenemos que construir la mayor fuerza posible para doblegar el brazo de un gobierno que va a seguir ajustando en complicidad con el sindicato que lo respalda.”
LCV: “¿Cuál es hoy el salario básico de un trabajador estatal en Entre Ríos?”
Óscar Muntes: “El mínimo garantizado es de 860.000 pesos para cada trabajador y trabajadora. A partir de ahí se diferencian las escalas según antigüedad, responsabilidades u organismos, pero ese es el piso. Hoy estamos prácticamente iguales que los docentes y los municipales de la capital provincial, producto de ocho meses de congelamiento salarial; han decidido secarnos el salario.”
LCV: “¿Notás cansancio, miedo o falta de convicción para movilizarse?”
Óscar Muntes: “Es un combo donde juega todo. El 26 de octubre fue clave, el espaldarazo que recibió el gobierno lo están usando para seguir ajustando. Hay mucho miedo, mucho pánico, sobre todo entre los trabajadores temporarios que no tienen estabilidad. Es incontable la cantidad de situaciones de angustia: compañeros despedidos que dudan en movilizarse porque creen que tal vez mañana los vuelvan a llamar. Ese miedo ya lo vimos al inicio del gobierno de Milei a nivel nacional.”
LCV: “Incluso hubo mucho voto estatal a Milei en la provincia.”
Óscar Muntes: “Eso nos lo dijeron incluso desde el propio gobierno. En una reunión, el ministro de Gobierno y Trabajo nos planteó que revisáramos hacia adentro porque muchos trabajadores del Estado los habían votado. Seguramente pasó, había bronca y desazón con el gobierno anterior, pero en Entre Ríos hubo esperanza de pararle la mano a este ajuste y ocurrió lo contrario: recibieron un acompañamiento muy fuerte y lo están llevando a la práctica. El 30, cuando movilizamos a Casa de Gobierno, no había un ministro; el gobernador estaba de vacaciones, lo que muestra el nivel de impunidad con el que avanzan.”
LCV: “¿Cómo se enfrenta este escenario a futuro?”
Óscar Muntes: “Entendemos que es con lucha organizada, con todos los sectores, la multisectorial y la intersindical. Se vienen la reforma laboral, la tributaria y la previsional; en Entre Ríos ya fue anunciada la reforma de la caja jubilatoria. La pudimos frenar una vez, pero va a ser muy difícil porque han doblegado a legisladores de la oposición y hoy cuentan con ellos para aprobar las leyes de ajuste. Es una batalla de sentido cultural, de llegar a cada trabajador y trabajadora y explicar que la salida es colectiva. En nuestra provincia, en nuestro país y en América Latina nos sobran ejemplos de luchas ganadas desde el campo popular, y no hay otra alternativa que seguir por ese camino.”
¿Cuál es el colmo de un legislador? Prohibir escribir ‘gratuito’ en la Constitución, por Américo Schvartzman*
Pablo Llonto: “El decreto 941 reconstruye herramientas jurídicas de la dictadura cívico-militar”

