Destacada
“Para una mujer actualmente, jugar al fútbol es una militancia y ser futbolista es político”
En el currículum de Mónica Santino conviven varias versiones, todas ellas relacionadas, de una u otra manera, entre sí: se recibió de profesora de educación física y periodista deportiva, fue jugadora de All Boys y se convirtió en referente social de la Villa 31, en donde, en 2007, creó La Nuestra Fútbol Feminista. A estas facetas se le suma la última de todas: escribió e investigó, junto a la antropóloga Tamara Haber y la politóloga Julieta Ossés, el libro “Pioneras argentinas: un pase a la historia”, que a través de entrevistas e investigaciones recorre y reconstruye la historia del fútbol femenino en Argentina.
“Hay registros de un partido de fútbol femenino en Santa Fe entre 1922 y 1923 en una localidad que se llama Las Rosas. Nosotras pensamos que hace 100 años se juega, pero quizá sea más. Quizá sea desde el origen del fútbol mismo. ¿Por qué creemos que es tan importante rescatar la historia y escribimos este libro? Un trabajo que nos propusimos desde la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires recogiendo testimonios de miles y miles de pioneras de distintas décadas, porque creemos que cuando te roban la historia es muy difícil después mirar para adelante y si hay algo que nos hacen siempre a los pueblos es robarnos la historia. En particular a las mujeres, esto de ‘somos una moda, apareció de un repollo’. No es inocente. Me parece que es muy importante recuperar la historia en todos los espacios”, sostiene Mónica.

“Cuando te roban la historia es difícil mirar para adelante. Y a los pueblos, y en particular las mujeres, siempre nos roban la historia”
SOBRE EL LIBRO REALIZADO acerca de la historia del fútbol femenino en argentina
Las actividades que guiaron a Santino a lo largo de su vida siempre se orientaron a un horizonte en común: unir el deporte con la militancia. Con 14 años de recorrido al frente del equipo, La Nuestra ya se destaca como un exitoso proyecto que, entre otras cosas, le valió a Mónica el reconocimiento de la Legislatura como personalidad destacada del fútbol. Sin embargo, los inicios, como suele suceder, no fueron fáciles.
“Lo que se empezó a edificar primero ahí fue primero la conquista del territorio que es la cancha de fútbol. Las canchas de fútbol son importantísimas en las barriadas, en el país en general. Hay canchas de fútbol en lugares insólitos, lo cual es muy característico de nuestra cultura. Lo que suele ocurrir en los barrios es que, a pesar de que haya todas las dificultades de vivienda y espacio, es un lugar que se respeta a rajatabla: nunca se va a construir una casa adentro de una cancha. Ese es un lugar que está ocupado normalmente por varones chiquitos y hasta más grandes. El espacio para jugar era siempre mínimo”, explica la referente.
La principal tarea era desmentir la generalización de que a las mujeres no les interesa o no quieren jugar al fútbol. Para eso, recuerda Mónica, había que conquistar el espacio. “Siempre la idea que subyace es ‘a las pibas no les interesa tanto, las mujeres no quieren jugar’ y lo que hicimos fue eso: ir conquistando primero el espacio, que es lo más importante desde el medio hacia lo márgenes, y desde esos lugares ejercer el derecho a jugar. Para nosotras jugar al fútbol es mucho más que lo que pasa en una cancha, porque nos pudimos apoderar de un juego que culturalmente siempre nos fue esquivo y entender que tenemos cuerpos que pueden hacer mucho más que lo que nos dijeron, que podemos establecer vínculos con compañeras que tienen que ver con fortalecer lo colectivo y quizá también un lenguaje propio, un lenguaje distinto”, puntualiza Santino.

“Para nosotras jugar al fútbol es mucho más que lo que pasa en una cancha”
sobre la conquista del espacio para jugar al fútbol
LCV: Las pibas tienen la camiseta una leyenda espectacular que dice “me paro en la cancha como en la vida”. ¿Cómo te parás en la vida y en la cancha?
-Trato siempre de tener la pelota abajo de la suela y la cabeza bien arriba. Para jugar a la pelota levantar la cabeza es fundamental. Si vos no miras el resto del terreno difícilmente puedas elaborar una jugada. Entonces primero creo que es la actitud. Poner la pelota abajo de la suela tiene que ver con eso. De ahí pensar en transformar con otras. Juego el fútbol desde que tengo 4 o 5, ahora tengo 56 y sé de la profundidad, de la necesidad de lo colectivo para poder avanzar en una cancha.
LCV: El deporte como tal debería ser transversal a las ideas de las personas. Lo que tenés es lo colectivo, determinados valores. ¿El fútbol femenino sufre este embate de la política y el fútbol profesional? Como que La Nuestra, que así se llama el club, tuviera que tener un color político ¿Vos lo ves así?
-Creo que nosotras no formamos parte de esa rueda porque no estamos miradas u observadas en lo que sería la industria o el comercio del fútbol, que es lo que les pasa a los compañeros varones. Eso es una máquina de picar carne y los futbolistas se quedan afuera. No se valora al deportista como una persona. Es casi un material de descarte en un engranaje que a esta altura es casi diabólico, después de más de 100 años en la historia de fútbol de varones. La política atraviesa todos los espacios. Nosotras la política la debemos tomar como propia. En cuanto a la política partidaria cada una puede tener su idea, expresarla. Decir que nadie tiene una política partidaria sería de no creer porque todas tenemos y la expresamos. Lo que me parece sí que es importante es tenerla y no decir, porque eso es cosa de estos tiempos y nos puede llevar a problemas que es decir “con la política no tengo nada que ver, yo juego al fútbol”. No. Porque jugar al fútbol también es política. Para una mujer en este momento en Argentina jugar al fútbol es una militancia y ser futbolista es político.

“Salir del barrio fue un antes y después en la vida de todas las pibas”
sobre los partidos internacionales jugador por “la nuestra”
La construcción de este espacio en la Villa 31 fue tan exitosa que trascendió las fronteras: en 2010, La Nuestra jugó la Copa de los sin techo a Brasil. Luego, viajaron a París en 2011, a México en 2012, y a eventos en Berlín y Francia. “Todas esas veces que salimos del barrio fue un antes y un después en la vida de todas las pibas. Esa posibilidad de poder viajar y no hablar un mismo lenguaje pero encontrar un lenguaje en común con la pelota”.
LCV: Contame la anécdota de cómo al principio muchas de las jugadoras aparecían con el cochecito de los bebés.
-Al principio funcionaba como un parque de estacionamiento con los cochecitos y más de un entrenamiento terminaba con un bebé a upa porque no tenían a nadie que los cuidara. En este camino que nombramos han logrado que los compañeros varones cuiden a los hijos cuando ellas han jugado.
LCV: ¿Eso también habla de mucho embarazo adolescente?
-Sí, claro. Embarazo adolescente y maternidad a una edad muy temprana. Eso es muy difícil porque en los barrios la maternidad tiene un peso cultural enorme y es el paso de una piba a sentirse mujer y recibirse de mujer. Hay ahí una familia que empuja y un sistema de creencias y cultura que está muy presente. Lo que podemos hacer con el fútbol y con esta cuestión de jugar es pensar que la maternidad puede ser deseada desde otros lugares, planificada, y también pensar que tenés derecho a una vida propia, a estudiar y hacer otra cosa.
LCV: ¿Y con los antiguos usuarios de la canchita Güemes van conciliando, se las prestan, ya hay horarios para cada uno?
-Sí. Nosotras seguimos usando el horario histórico que planteamos en el 2017, que es los martes a jueves de 18 a 20 y cuando llegamos, sobre todo los varones más grandes, salen de la cancha. Es algo que fue asentándose en el tiempo y reafirmándose una y otra vez a lo largo de los años que transitamos en el barrio. Es algo que está instalado. En algunos lados del barrio preguntas por la cancha Güemes y te dicen “ah, la cancha de las mujeres”. También se instaló un campeonato de manera autogestiva por compañeras del barrio en general, torneo de mujeres a la mañana antes de que comiencen los veteranos. Ahora con todas las cuestiones de recordar el año de la muerte del Diego y demás, hace unos días se pintó un mural maravilloso al costado de la cancha que es la cara del Diego antes de jugar el partido contra Inglaterra, cuando mira de costado al equipo inglés. Un mural maravilloso. También tenemos un altar de Santa Maradona, un emprendimiento de una compañera de La Plata, hija de un rugbier desaparecido, que está colgado en un costado del alambrado. Es nuestro lugar en el mundo y funciona como queremos.
Destacada
España: Pedro Sánchez se planta frente a Trump. Bombas reales y humo electoral, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco.
Veinte minutos fueron suficientes para que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, dejase clara la postura española frente a los ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán: “La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y de bombas. Y, finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
Añadió, además, que esta apuesta por el derecho internacional, enarbolada también por España en los conflictos de Ucrania, Groenlandia, Palestina o Venezuela no supone defensa alguna del régimen iraní: “Porque la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás. Nadie lo está. Desde luego, no lo está el pueblo español y, por supuesto, tampoco el Gobierno de España” -afirmación que relacionó con la sangrienta invasión de Irak, dirigida hace 23 años por George W. Bush con el apoyo y aplauso de los líderes británico y español, Tony Blair y José María Aznar-“La pregunta, en cambio, es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz. La ciudadanía española siempre repudió la dictadura de Saddam Hussein en Irak, pero no por ello apoyó la guerra de Irak, porque era ilegal, porque era injusta y porque no supuso una resolución real a casi ninguno de los problemas que pretendió resolver”.
Una respuesta que, más allá de las palabras, se complementa con la negativa a que Estados Unidos utilice dos de las tres bases militares (Rota y Morón, sitas en Andalucía desde 1953 en virtud a los pactos alcanzados con Franco) de titularidad hispano-estadounidense para la materialización de los ataques contra Irán, negativa que ha contrariado al presidente estadounidense Donald Trump hasta el punto de anunciar la ruptura de relaciones comerciales con España (algo imposible de materializar tanto en base al derecho privado -los tratos entre empresas- como al hecho de que España pertenece a la Unión Europea que pacta como bloque con Estados Unidos).
Interpretación en clave electoral
España vive una seguidilla, un carrusel, de elecciones autonómicas (equiparables a las provinciales argentinas) provocado por el derechista Partido Popular (PP) con la intención última de debilitar al Partido Socialista (PSOE) y forzar a su líder y presidente del Gobierno, Sánchez, a llamar a elecciones generales. De hecho, desde que Sánchez asumió la presidencia toda la estrategia del PP ha estado dirigida a desalojar a este del ejecutivo embarrando la cancha sea cual sea la polémica que se planteé y valiéndose para ello, por lo general, de una asombrosa pobreza de argumentos.
Así las cosas, no hay interpretación del discurso de veinte minutos que no tenga la carrera electoral como punto de salida y final del análisis, sea este realizado desde la izquierda o la derecha.
El progresismo subraya la autonomía y dignidad españolas a la hora de tomar decisiones, cuyos opuestos se personifican en el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el canciller alemán Friedrich Merz, reflejos del servilismo europeo, obviando que durante los gobiernos presididos por Sánchez España ha batido todo récord en gasto armamentístico e implicación en las labores de la OTAN, y que en estos días España está enviando buques de guerra al Mediterráneo oriental con el pretexto de defender Chipre (miembro de la Unión Europea, aunque no de la OTAN).
Por otra parte, hay un punto en común en casi todos los análisis, vengan por izquierda o derecha: el paralelismo establecido por Sánchez entre la situación actual y la guerra de Irak de hace 23 años, el rescate del “no a la guerra” que entonces movilizó de forma mayoritaria a la sociedad española, más allá de reafirmar la vocación por el diálogo del ejecutivo español tendría también la intención de encolumnar a los votantes de izquierda tras el PSOE; como sucediera con la guerra de Irak, el rechazo a la guerra (según las encuestas más de la mitad de la población española comparte la posición de Sánchez) movilizaría este sector del electorado en plena coyuntura adversa (la izquierda tuvo un muy mal desempeño en las elecciones autonómicas de Extremadura y Aragón, diciembre de 2025 y febrero de 2026) y en puertas de las autonómicas de Castilla-León y Andalucía
Las derechas, por su parte, tirando de una lógica tan elemental como torticera e infantil defendieron los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, manifestó, dirigiéndose a Pedro Sánchez, que “si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un terrible aliado, falla usted. Eso no es equidistancia. Es perjudicar los intereses de España frente a un ´régimen odioso¨. Siguiendo en el desprecio al derecho internacional ya manifestado durante la crisis venezolana, Feijóo añadió que “Antes del derecho internacional están los derechos humanos, y en Irán no se protegen los derechos humanos. En Irán no hay ni derecho nacional, ni derecho internacional ni derechos humanos que defiende el régimen. No lo hay”. Aseguró, por otro lado, que apoyar el belicismo y el desprecio por la ley es estar junto a las democracias liberales, junto a Occidente y, siguiendo esta lógica primariay de tintes electorales, lo contrario es participar del eje del mal: “No podemos quedarnos solos, no podemos quedarnos aislados”, insistió, mientras acusaba al presidente Sánchez de no defender “los intereses generales de España, sino a sus necesidades políticas para quitarle unos votos a la izquierda radical”.
Todo el PP, consciente del apoyo de la sociedad civil al “no a la guerra” ha salido a repetir los argumentos de su líder aunque sin aportar ni originalidad ni brillantez a los argumentos de este. De este modo, su portavoz parlamentaria Ester Muñoz manifestó que la complejidad del derecho internacional impide caer en el simplismo de eslóganes sobre la guerra, defendiendo que, aunque todos están en contra de los conflictos armados, la situación actual es mucho más profunda, sin explicar ninguna de estas afirmaciones y para, a continuación, evitando una vez más pronunciarse sobre la cuestión de la violación del derecho internacional por parte de Israel y Estados Unidos, señalar que Irán “no respeta el derecho internacional” puesto que se dedica a lapidar mujeres, colgar a homosexuales y alentar el terrorismo internacional. Retrucando, que es gerundio.
La extrema derecha, Vox, capitaneada por Santiago Abascal, aliado de Milei, y que disputa al PP el liderazgo del bloque de derechas, también se abraza al agresor norteamericano a pesar de las amenazas contra la España que tanto dicen amar y defender valiéndose de los mismos argumentos del PP, partido al que perteneció durante 19 años. Obviando el derecho internacional, igual que Núñez Feijóo, Abascal dijo que si el régimen «tiránico» de los ayatolás cae, “el mundo será más libre”, y enmarcó la agresión en lo que definió como “la batalla del mundo libre frente a las tinieblas de los ayatolás”.
Al hilo, criticó la política exterior del Gobierno español, asegurando estar preocupado porque Pedro Sánchez, acerque a España a «la oscuridad antioccidental» con posiciones contrarias a los intereses occidentales, que reciba los aplausos de Hamás o de los talibanes y pretenda “enfrentarse más a Estados Unidos e ir más de la mano de China o de Irán”.
Vox, financiada en 2014 con cerca de un millón de euros procedentes de oscuros grupos del exilio iraní, ha propuesto al PP por boca de su presidente Santiago Abascal presentar una moción de censura parlamentaria contra el presidente Sánchez. Un paso más en la competición por los votos. Abascal, antiguo ñoqui del PP, asegura que Sánchez se disfraza “de pacifista” y utiliza su política exterior contra el genocidio en Palestina y ahora contra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán para su propio beneficio. “Miente porque quiere la guerra. Quiere todas las guerras porque eso le permite ocultar sus crímenes y sus corrupciones. Es el personaje más miserable porque es el carroñero que se alimenta de las guerras con dinero de los españoles”, ha dicho. Y ha añadido: “Sánchez celebra cada bomba porque el humo y el ruido de las bombas le permiten ocultar el debate sobre sus corrupciones”.
Destacada
“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
Destacada
Paula Arkerfeld, docente y miembro de SUTEBA: “El modelo educativo de Milei es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Paula Arkerfeld, docente de educación especial en la provincia de Buenos Aires, analizó el inicio del ciclo lectivo atravesado por paros nacionales, rechazo paritario y una profunda crisis salarial. Cuestionó tanto las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei como la administración provincial de Axel Kicillof, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones de enseñanza, el impacto social en las escuelas y el debate pendiente sobre el modelo educativo.
LCV: ¿Cómo viene el tema en la provincia de Buenos Aires, el inicio de clases y demás?
Paula Arkerfeld: “Hoy estuvimos iniciando una jornada de paro nacional que fue muy fuerte en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. Mañana continuamos con una medida de fuerza porque se rechazó la oferta paritaria del gobierno de Kicillof. El miércoles va a haber una nueva reunión, pero estamos hablando de salarios que realmente nos dejan por debajo de la línea de pobreza. Estamos entre los cuatro peores salarios a nivel nacional, siendo que la provincia de Buenos Aires es la provincia más rica. Con 750.000 pesos una maestra no puede vivir, y eso nos obliga a tener otros trabajos o hacer Uber, lo que va en detrimento de la calidad educativa de los chicos.”
LCV: ¿Cómo te cayó el fragmento del discurso del presidente hablando de la importancia de la educación como un baluarte?
Paula Arkerfeld: “Yo creo que el gobierno de Milei desde el primer momento se declaró enemigo de los trabajadores y de la educación pública. Nos recortaron el salario mínimo docente nacional, que hoy está en 500.000 pesos, y convocaron a Paritaria Nacional obligados por una medida cautelar ofreciendo 0% de aumento. Es una burla y un destrato. Es un modelo donde lo que quieren es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera.”
LCV: También hay familias que no pueden sostener la escuela privada y vuelven a la pública. ¿Cómo impacta eso?
Paula Arkerfeld: “Se ve cada vez más reducida la población que puede acceder a la escuela privada, pero para las grandes mayorías lo que ofrece este modelo con reforma laboral es precarización y pérdida de derechos. Nosotras nos movilizamos contra la reforma laboral porque también es una defensa de nuestros estudiantes. Damos todo para que egresen de la secundaria y no tengan ni siquiera acceso a un trabajo con derechos. Ese es el futuro que están proponiendo.”
LCV: ¿Sos maestra de grado?
Paula Arkerfeld: “Soy docente de educación especial. Todo el ajuste y el recorte en políticas de discapacidad nos atraviesa directamente. Acompañamos la lucha de los colectivos de discapacidad porque la escuela vive la crisis social de conjunto. Por eso también planteamos que las familias apoyen esta pelea, que es por los derechos de sus hijos e hijas. Muchas veces se intenta enfrentar a las familias con la docencia, pero hoy se ve más claramente que es una pelea común.”
LCV: ¿Qué pensás de los debates sobre repetición, frustración y el estado actual del sistema educativo?
Paula Arkerfeld: “Son debates muy complejos y necesitaríamos un gran congreso pedagógico para discutir qué escuela necesitamos y cómo salen hoy los pibes. La tarea pedagógica está cada vez más desdibujada porque tenemos que garantizar cuestiones básicas: juntar zapatillas, comprar útiles, ayudar a las familias. Lo hacemos porque tenemos un vínculo con la comunidad, pero en ese contexto es muy difícil abordar la tarea pedagógica como corresponde. Además, muchos chicos no acceden a una lectoescritura comprensiva, y eso también tiene que ver con condiciones materiales, alimentarias y sociales. Los recursos no están.”
LCV: ¿Es solo un problema nacional o también provincial?
Paula Arkerfeld: “Hay fondos nacionales que fueron recortados, pero también hay responsabilidad de la provincia. Hay plata y no hay decisión de ponerla donde corresponde. Estamos teniendo cierre de grados en la provincia de Buenos Aires, no es solo un tema salarial. Podríamos trabajar con grupos más reducidos para atender la complejidad actual, pero se aplican lógicas mercantiles de cantidad de alumnos por maestra. El financiamiento de infraestructura y comedores es muy escaso. En lugar de pagar deudas que benefician a grandes empresarios, necesitamos impuestos a las grandes empresas de la provincia y que esos recursos vayan a educación.”
España: Pedro Sánchez se planta frente a Trump. Bombas reales y humo electoral, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco.
Planeta Giussani: “El Capitalismo es también una utopía que fracasó”

