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Uruguay: “Algo se está gestando”, por Camila López Echagüe, docente del Consejo de Formación en Educación de Montevideo
La docencia, al menos del modo en que está estructurada en el sistema educativo uruguayo, es una actividad muy solitaria y poco propicia para el trabajo colectivo. Los y las docentes no tomamos cargos, tomamos horas de clase; y en general lo hacemos en horarios salpicados, en distintos centros educativos y distintos niveles. Nos pasamos la semana entrando y saliendo de clase, fomentando debates, planificando actividades de problematización y discusión grupal puertas adentro, pero tenemos pocos espacios para el encuentro y la colectivización de este trabajo. Por eso, la seguidilla de ocupaciones y manifestaciones que se están dando desde la semana pasada, de la mano de colectivos estudiantiles y docentes de distintos sistemas, nos moviliza e impacta profundamente. De fondo, lo que existe es un debate público que es a la vez epistémico, pedagógico y político: epistémico, porque se trata de determinar qué saberes consideramos pertinentes y relevantes; pedagógico, porque nos empuja a discutir sobre aspectos centrales de la educación: qué queremos enseñar, para qué, de qué modo; político, porque está en juego la determinación de qué actores son relevantes o no en esta construcción, quiénes y cómo deben tomarse las decisiones, cuál debe ser el presupuesto destinado a la educación, y en definitiva cuál es nuestro futuro laboral.
Este lunes, por primera vez en la historia, se ocupó el Instituto de Profesores Artigas (IPA) -el instituto de formación docente más grande del país- por parte del sindicato docente. La semana pasada se había ocupado, desocupado y vuelto a ocupar por parte del centro de estudiantes; esta semana, se sumó a las medidas el colectivo docente para acompañar las reivindicaciones estudiantiles que son también nuestras. Simultáneamente, se están desarrollando paros y ocupaciones en muchos institutos del país. La ocupación del IPA fue un hecho inédito e histórico que marca un hito y la explicitación de un conflicto que era hasta ahora un malestar latente. El instituto fue ocupado a las nueve de la mañana; durante todo el día, se programaron talleres sobre diversos temas por parte de distintas organizaciones gremiales. El ánimo general era de emoción; existía una cierta sensación de estar gestando algo. Hacia las once de la mañana llegó la intimación del ministerio de trabajo para desocupar el centro de forma inmediata, de lo contrario se haría presente de forma “inminente” la fuerza pública. Se resolvió mantener la ocupación hasta que llegara la fuerza policial, hacer una breve conferencia de prensa y desocupar pacíficamente. La “inminencia” duró cuatro horas; cuatro horas en las que continuaron las actividades previstas, mientras se esperaba la llegada de la policía. Finalmente, hacia las tres de la tarde se dio el despliegue policial: corte de la avenida y policías formados en fila, con sus escudos y parafernalias, frente al IPA. Tiempo después, y al grito de “se escucha, se escucha, arriba los que luchan”, unos cincuenta docentes terminaban la ocupación alineados en la puerta, de cara a la policía que observaba desde la otra vereda. Lejos de finalizar el conflicto, se entendió que la ocupación del IPA supuso un paso más en una situación de movilización y resistencia que continúa; sin ir más lejos, hay convocada una marcha para hoy a las cinco de la tarde por parte de todos los sindicatos de la educación (gremios de estudiantes de secundaria, educación terciaria y universidad; gremios docentes de educación primaria, secundaria, terciaria y Universidad; gremios de funcionarios de distintas ramas de la educación; sindicato de docentes de enseñanza privada).
Para entender un poco más, ¿por qué hay conflicto? Hay un conjunto de críticas que los colectivos estudiantiles y docentes vienen realizando, que pueden sintetizarse en tres tensiones:
Reforma educativa
Los reclamos que desataron las ocupaciones se vinculan a una propuesta de reforma educativa que el gobierno está planificando tanto a nivel de enseñanza primaria y secundaria como de formación docente. Esta reforma está siendo llevada adelante con muy poca transparencia y prácticamente nula participación de docentes y estudiantes.

En el caso del “marco curricular nacional” que se está elaborando como programa nacional para enseñanza primaria y secundaria, aún es bastante opaco en qué consiste la reforma, sin embargo a través de rumores y trascendidos se ha hablado de proponer un currículum basado en un núcleo de asignaturas obligatorias y un cinturón de materias que pasarían a ser optativas, con lo cual peligra la continuidad de asignaturas no consideradas esenciales. El espíritu de esta reforma es beneficiar un abordaje por “competencias”, lo cual ha dado lugar a un intenso debate dentro del cuerpo docente. Suele presentarse este abordaje como favorecedor de asignaturas que hacen énfasis en desarrollar la creatividad, pensamiento crítico, etc., pero no es claro que se contemplen los “contenidos” necesarios para esas competencias. Esto ha sido denunciado como un “vaciamiento” del curriculum, que parece más preocupado por desarrollar habilidades apropiadas para formar para el mercado del trabajo que por el abordaje de contenidos disciplinares y saberes fundamentales. Prácticamente no se han brindado espacios de participación o discusión de este plan; los documentos “bajan” a los docentes pero sus opiniones no han sido atendidas; parece todo “decisión tomada”, lo cual genera una gran frustración. Los docentes temen por su estabilidad laboral y por la calidad de la enseñanza del nuevo plan.
Sobre la reforma de la formación de educadores, en este momento se está construyendo la malla curricular, pero también sin participación de docentes y estudiantes. En diciembre tiene que estar el nuevo plan terminado ya que se ha insistido desde el gobierno en que la reforma sí o sí comenzará el año que viene, y a esta altura del año aún no sabemos qué asignaturas permanecen y cuáles no, ni si son semestrales o anuales. Se sabe que va a haber redistribución y recorte de horas, pero no se sabe aún qué asignaturas se verán afectadas por ello. Pedagógicamente, la propuesta también se fundamenta en un diseño “por competencias” que prioriza asignaturas acordes a las habilidades que se desea promover; diseño que ha sido criticado por entenderse acorde a una lógica de educación adaptada a las necesidades del mercado. Aún más alarmante es lo que se ha descubierto hace pocos días: el documento de propuesta de reforma está plagado de fragmentos extensos plagiados de otros documentos de otros países. El hallazgo del plagio ha sido uno de los últimos bochornos que fortaleció los pedidos de renuncia del director de CFE.
Luchas presupuestales
Otra de las tradicionales reivindicaciones es el reclamo por mayor presupuesto. Tanto docentes como estudiantes piden desde hace tiempo más presupuesto para cargos, becas, y aspectos edilicios (más salones o mejora de las condiciones de los centros, que en algunos casos son muy deficientes).
La Universidad de la República (Udelar) se encuentra en una situación extremadamente delicada en lo que refiere a presupuesto. Pese al rol que tuvo la Universidad en la última pandemia, cuyos desarrollos científico-tecnológicos y compromiso mostró estar a la altura de las necesidades del momento, se mantuvo para la Universidad el mismo presupuesto. Esto en los hechos quiere decir que la Universidad cuenta con menos recursos que antes: en los últimos años se ha ido expandiendo y ha aumentado mucho la matrícula, y no hay recursos para atender a ese aumento de nuevos ingresos. En materia de cargos, los cargos universitarios son los salarios profesionales peor pagos, y la Universidad no cuenta con recursos para compensar estos salarios deprimidos. Hay cursos y cátedras que se mantienen en condiciones sumamente precarias, con cargos de grado bajo que ganan muy poco y terminan quedando a cargo de cursos con gran número de estudiantes.
Además del no aumento de presupuesto, el poder ejecutivo había propuesto quitar un impuesto destinado a la Universidad en el interior, el “adicional del Fondo de Solidaridad”. El fondo de Solidaridad consiste en un pago que hacen todos los egresados de la Udelar, que se destina a becas o bienestar estudiantil; hay un porcentaje “adicional” que desde hace décadas se cobra a los profesionales egresados de carreras superiores a cinco años que está destinado específicamente a la Universidad en el interior. El gobierno había propuesto quitar este adicional. Luego de un extenso debate, y con gremios estudiantiles y docentes manifestándose en las puertas del palacio legislativo, finalmente no se aprobó esta quita. El proyecto pasa ahora a la otra cámara; pero aparentemente la Universidad mantendría aún ese ingreso. Así que por el momento no ocurrió lo que se temía, que habría sido una situación drástica para la sostenibilidad de muchas carreras universitarias, sin embargo los recursos de la Universidad penden de un hilo. La situación en general, y específicamente en el interior, es altamente preocupante y hay cursos cuya continuidad peligra por falta de dinero para cargos.
La “laicidad” como nueva herramienta de censura
Pero más allá de las disputas en torno al presupuesto y a la reforma educativa, hay de fondo un clima de censura y represión que ha generado un permanente estado de malestar, tensión y miedo en los docentes. Quizás lo más simbólico en este sentido es la lucha por los muros de los centros educativos. El gobierno ha adoptado una postura radical de rechazo a las expresiones de estudiantes en los muros de los centros educativos, en nombre del “cuidado de las fachadas” de los edificios públicos. Esto llegó al punto de que un grupo de estudiantes de magisterio fue detenido por hacer pintadas en los muros de su centro educativo dando la bienvenida a la generación 2022. En el caso del IPA, pese a la resistencia del centro de estudiantes pintaron de blanco toda la fachada, en la que se encontraban dos murales con representaciones artísticas, entre ellas una en homenaje a Nibia Sabalsagaray (estudiante desaparecida durante la dictadura). Volver a clase a un edificio totalmente pintado de blanco, cual hospital, fue desgarrador y tuvo un peso simbólico importante. Esto se suma a una multiplicidad de sucesos que dan cuenta de un intento de censurar a todo punto de vista diferente al oficial. En nombre de una “laicidad” entendida como una educación “neutral” y libre de “política”, se censuran eventos, se desvinculan docentes (el último caso fue la desvinculación de una docente que iba a participar en un curso, justamente, sobre laicidad, por un desacuerdo muy menor en torno a su forma de evaluación), y hasta se ha sancionado duramente a docentes por hacer públicas ciertas reivindicaciones sindicales. Esto genera un clima de sospecha constante hacia los docentes que lleva incluso a la autocensura. Además del ya instalado desprestigio de la profesión docente (son vagos, tienen tres meses de vacaciones…) se instala un velo de sospecha (además de vagos, adoctrinan).
No son éstas, en realidad, las únicas tensiones existentes en un contexto político que se ha mostrado poco afín a la negociación, la participación de colectivos en la toma de decisiones, y el fortalecimiento de fondos destinados a programas sociales y culturales en general. Sin embargo, sirven para entender un poco más el entramado de críticas que hacen que hoy todos los sectores educativos se encuentren en conflicto.
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“Despiden a los que se organizaron”: conflicto en LustraMax y denuncia de persecución sindical
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Leandro Gómez, delegado de LustraMax, detalla el conflicto abierto tras el despido de 15 trabajadores, entre ellos representantes sindicales. Denuncia persecución antisindical, cuestiona el rol del gremio de Comercio y advierte que la empresa busca desarticular una organización construida durante cuatro años. Mientras esperan la definición tras la conciliación obligatoria, los trabajadores sostienen que la pelea es por el trabajo y por el futuro de sus familias.
LCV: Contanos el contexto del conflicto. Primero, ¿qué es exactamente LustraMax, a qué se dedica y cuántos trabajadores tiene?
Leandro Gómez: “LustraMax es un depósito logístico que distribuye materiales descartables para comedores, como bandejas, platos y vasos. En esta planta trabajan 140 compañeros bajo el convenio de Comercio. Además, la empresa tiene una segunda planta donde 40 trabajadores producen servilletas y papel higiénico.”
LCV: ¿Cuántos trabajadores están afectados por el conflicto? ¿Es un achicamiento general de planta?
Leandro Gómez: “La empresa despidió a 15 trabajadores, incluidos los dos delegados. Estamos en una tregua por la conciliación obligatoria, pero el problema de fondo sigue. La empresa dice que debe reducir el plantel por una supuesta crisis económica. Hay compañeros que estarían dispuestos a irse, pero despidieron a otro grupo: los que nos organizamos hace cuatro años para reclamar salario en blanco y pago en fecha.”
LCV: ¿Están encuadrados en algún sindicato? ¿Cuál es la representatividad?
Leandro Gómez: “Estamos bajo el convenio de Comercio, seccional San Martín. Durante años el sindicato no estuvo presente cuando teníamos trabajo no registrado y pagos fuera de término. Nos organizamos y conseguimos delegados. Con el conflicto apareció el gremio, pero planteó que había que aceptar los despidos, algo con lo que no estamos de acuerdo.”
LCV: El dueño mencionó asesoramiento sindical para los despidos. ¿Qué saben al respecto?
Leandro Gómez: “El propio dueño dijo que no actuó solo y que se asesoró con la regional. El secretario general es Raúl Jot. Nos sorprende que un sindicato asesore a la empresa sobre cómo despedir en lugar de defender a los trabajadores. Queremos que expliquen esa postura.”
LCV: La empresa argumenta una crisis económica. ¿Cómo lo ven ustedes?
Leandro Gómez: “Dicen que hay baja en las ventas, pero nosotros vemos salir camiones todos los días. En los últimos tres años tuvieron ganancias millonarias superiores a los mil millones de pesos. Además, buscan despedir a los delegados y tengo un proceso de desafuero abierto. Entendemos que es un ataque antisindical para destruir la organización.”
LCV: El 11 de febrero vence la conciliación obligatoria. ¿Qué medidas están evaluando?
Leandro Gómez: “Estamos discutiendo cómo seguir. No sabemos si la empresa va a ratificar los despidos. Ese día también hay convocatoria contra la reforma laboral, que siempre acompañamos. Evaluamos movilizar y el 12 continuar la pelea en la planta si es necesario.”
LCV: ¿Cómo impacta esta situación en la vida cotidiana de los trabajadores?
Leandro Gómez: “Son 140 familias, y 15 ya están directamente afectadas. Venimos de 23 días de acampe dentro de la empresa, lejos de nuestras casas. Fue duro, pero recibimos mucha solidaridad de sindicatos y organizaciones. Ahora, con el inicio de clases y el aumento de precios, la incertidumbre es muy grande.”
LCV: ¿Dónde realizaron el acampe y qué exigen concretamente?
Leandro Gómez: “Acampamos dentro de la empresa durante 23 días, reclamando que aceptaran la conciliación obligatoria para poder discutir. La aceptaron, pero no hay voluntad de diálogo. Creemos que van a ratificar los despidos. La empresa está en concurso de acreedores y presentó un preventivo de crisis, pero no demuestra la crisis que argumenta. Buscan derrotar la organización para allanar el camino a la reforma laboral.”
LCV: ¿Cuál es, en definitiva, el sentido de esta pelea?
Leandro Gómez: “La pelea es por el puesto de trabajo y contra el despido discriminatorio. Es una defensa de la organización que construimos y del derecho a trabajar. Peleamos por nuestros hijos, por nuestros pibes.”
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“Adorni nos despidió en los medios”: Norma Lezana denuncia represalias contra trabajadores del Hospital Garrahan
En un contexto de conflicto salarial, sumarios disciplinarios y acusaciones de persecución sindical, once trabajadores del Hospital Garrahan enfrentan recomendaciones de despido tras haber encabezado la histórica lucha salarial del año pasado. Norma Lezana, delegada y referente del hospital, dialogó con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores (LCV) y sostuvo que se trata de una represalia política contra quienes “rompieron el techo salarial” impuesto por el gobierno. También explicó el estado legal del proceso, la campaña de apoyo nacional e internacional y la convocatoria a una nueva movilización.
LCV: Contanos un poco el marco en el que se dan estos 11 despidos.
Norma Lezana: “Los despidos son una represalia, un castigo a quienes nos pusimos al frente de la lucha del Hospital Garrahan. Venimos de una asamblea masiva donde tratamos los sumarios y la reforma laboral, en un contexto en el que el interventor Piroso, designado por el gobierno, avanzó contra el hospital luego de que los residentes reclamaran salarios que eran de 800.000 pesos. En ese momento, el presupuesto del Garrahan era presentado como un problema en la Casa Rosada. Sin embargo, tras una lucha histórica que se convirtió en causa nacional y obtuvo un 90% de apoyo social, logramos un 61% de aumento salarial y un bono de 450.000 pesos en octubre pasado. Eso descomprimió la situación, pero ahora aparecen los sumarios, vinculados a una protesta en la dirección cuando se descontaron entre 300.000 y 500.000 pesos a instrumentadoras y enfermeras. En un escenario de salarios deteriorados, pluriempleo y trabajadores endeudados incluso para comprar alimentos en cuotas, se notificó que la abogada del hospital recomendó el despido de 11 trabajadores y sanciones severas a otros 29. Nunca hubo 40 personas sumariadas en la historia del hospital. Lo más grave es que, siendo un documento reservado, a los 40 minutos el vocero presidencial difundió en los medios que estábamos despedidos y publicaron nuestros nombres sin que pudiéramos ejercer el derecho a defensa, lo que demuestra que el proceso está viciado.”
LCV: Generalmente cuando se habla de sindicalistas se mencionan sus prerrogativas y que no pueden ser despedidos. De los 11 casos, 10 son delegados. ¿Aplicaron de hecho la reforma laboral o cuál es el resquicio legal?
Norma Lezana: “No estamos despedidos formalmente, seguimos trabajando y el sumario recién comienza. Tenemos 15 días para hacer nuestros descargos y hemos presentado un amparo sindical ante la Justicia del Trabajo para que se reconozca que esto está directamente relacionado con la lucha del Garrahan del año pasado. Legalmente no pueden despedir delegados sin violar la tutela sindical, pero instalaron en los medios que estábamos echados, por eso decimos que Adorni nos despidió mediáticamente. Frente a eso lanzamos una campaña nacional e internacional, impulsamos amicus curiae para acompañar el amparo —tanto de la ciudadanía como de trabajadores del hospital— y volvemos a apelar al apoyo social que fue decisivo en la lucha anterior. Somos conscientes de que haber roto el techo salarial marcó un antecedente en un contexto donde el gobierno impulsa una política de ajuste que, bajo la idea de ‘secar la plaza de dinero’, implica que los trabajadores no tengamos recursos en el bolsillo.”
LCV: ¿Dónde convocan para la movilización del 11?
Norma Lezana: “Salimos desde el hospital y vamos a confluir con las organizaciones del Cabildo Abierto y con todos los sectores que están convocando a parar y movilizar ese día, en defensa del Garrahan, de los puestos de trabajo y del salario.”
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El petiso nazi y sus once mandamientos, por Hugo Asch
Por afán simplista o cierta pereza intelectual se suele citar a Joseph Goebbels (1897-1945), ministro para la Ilustración Pública y Propaganda de Hitler desde 1933 hasta la hora final en el bunker de Berlin en 1945, solo para referirse a su idea básica sobre el efecto de la mentira sistemática en la comunicación masiva. El concepto goebbeliano fue repetido tantas veces que finalmente quedó reducido a una frase que parece salida de un papelito de caramelo: “Miente, miente, que algo quedará”. Bueno, es un poco más que eso.
Goebbels era un hombre bajo ‒medía 1,65‒, rengo, de mirada gélida, cabeza de escritor frustrado y hábitos de seductor exitoso con las mujeres. Su decálogo básico de 11 puntos fue escrito durante el ascenso al poder del nazismo en Alemania hace casi un siglo y jamás dejó de aplicarse. Vaya si lo sabemos.
(Cualquier asociación directa con los medios oficiales y privados que comunican la triste ficción ideada desde la mesa chica del Manicomio liderado por los hermanos Milei, no es casualidad)
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Conviene repasarlos. Ahí van:
1) PRINCIPIO DE SIMPLIFICACION Y DEL ENEMIGO ÚNICO. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
2) PRINCIPIO DEL METODO DE CONTAGIO. Reunir diversos enemigos en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3) PRINCIPIO DE TRANSPOSICIÓN. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no se pueden negar las malas noticias, se deberán crear otras noticias que los distraigan”.
4) PRINCIPIO DE LA EXAGERACION Y DESFIGURACION. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5) PRINCIPIO DE LA VULGARIZACION. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.
6) PRINCIPIO DE LA ORQUESTACIÓN. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras, sin dudas” (de este principio deriva la famosa idea jibarizada: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”).
7) PRINCIPIO DE LA RENOVACION. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de las acusaciones.
8) PRINCIPIO DE LA VEROSIMILITUD. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9) PRINCIPIO DE LA SILENCIACION. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario con la ayuda de medios de comunicación afines.
10) PRINCIPIO DE LA TRANSFUSIÓN. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11) PRINCIPIO DE LA UNIDAD. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.
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¿No tienen la sensación de que cada principio nos es espantosamente familiar? ¿Podemos imaginar el efecto de esta idea multiplicada hasta el infinito en las redes sociales?
Por supuesto que sí.
En ese limbo vivimos hoy. De allí hay que salir.
Con urgencia.
Tomado del facebook del autor el 9 de febrero de 2026
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