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Ambiente

Luciana Gagliardo: “El ambiente es un Derecho Humano más”

En el marco del III Foro Mundial de Derechos Humanos que se realizó en la Ex ESMA entre el 20 y el 24 de marzo, hubo un espacio dedicado a debatir sobre los conflictos ambientales territoriales organizado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos del que participaron diversas organizaciones. Una propuesta para visibilizar nuevos paradigmas de los DDHH en la actualidad: el derecho al agua, al aire, a la tierra. Allí estuvo La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para hablar con los protagonistas y establecer el hilo conductor entre Derechos Humanos y Ambiente. 

El abogado Marcos Filardi, docente de derechos humanos, ambiente y Soberanía Alimentaria y asesor en la Dirección Nacional de Agroecología sostuvo: “El modelo que se impone en nuestro territorio es un modelo abiertamente inconstitucional, porque viola sistemáticamente, estructuralmente nuestros derechos humanos. Viola nuestro derecho humano a la vida, el derecho a la integridad personal, viola nuestro derecho a vivir en un ambiente sano, viola nuestro derecho a la salud. Entonces, tenemos un modelo impuesto en nuestro territorio por estos grandes capilares, cuestionando la calidad de nuestra democracia por este nivel de captura corporativa que tenemos y que al igualarse arrasa con el pleno goce y ejercicio de Derechos Humanos, que es la norma más importante que nos hemos dado como sociedad, que es la Constitución.”

Se trata, ni más ni menos, que del derecho a la vida. Así lo entiende Merardo Ávila, médico, Coordinador de la Red Universitaria de Ambiente y Salud, Secretario General de APDH Córdoba quien brindó cifras escalofriantes: Hoy, en los pueblos agrícolas la gente se muere de cáncer”, denunció y dio cifras que avalan sus dichos: “La primera causa de muerte es el cáncer, en lugares llega al 50%, o sea, la mitad de la gente que se muere en un año se muere de cáncer, cuando en la ciudad de Buenos Aires, solamente el 20% de las personas mueren de cáncer. O sea, cada cinco personas que mueren, uno murió de cáncer. En los pueblos agrícolas que son fumigados, cada dos personas que mueren, uno muere de cáncer. Claramente eso muestra el impacto de la exposición a los agrotóxicos.”

Terminada la conferencia, LCV entrevistó a Luciana Gagliardo, presidente de Conciencia Solidaria -una ONG que lleva 16 años trabajando en defensa del ambiente- para trazar un balance del encuentro.

LCV: ¿Qué balance hace de la conferencia de hoy en la que usted mencionó el caso de Catamarca y la minería de Andalgalá o los casos de cáncer?

“Lo que me llevo de este encuentro, en un espacio tan significativo como la ex ESMA, es justamente una línea de continuidad del trabajo que se hace por los derechos humanos, ahora integrando al ambiente como un derecho humano más, que es inherente, justamente, a este concepto de derechos humanos, del cual hoy estuvimos hablando un largo rato en el encuentro.

LCV- Ustedes consideran que hay una línea histórica que une ambas luchas?

Me llevo justamente que hay una continuidad en términos de conciencia, de entender que la lucha no cesó, que lo que en aquel momento se quiso evitar es lo que está pasando ahora: un modelo neoliberal profundizado, arraigado, un modelo extractivista que vino para quedarse, donde básicamente se esquilman de nuestros espacios, nuestra naturaleza, nuestro planeta, los bienes comunes. Ya no recursos naturales bajo una lógica mercantilista, sino bienes que tienen que ver y que están vinculados a los derechos humanos, el agua, la tierra, los bosques, el aire puro, los alimentos y que sin ellos no podemos seguir caminando como civilización.

LCV- Qué consecuencias tuvo y tiene ese modelo neoliberal y extractivista?

Basta ver lo que está pasando ahora: las olas de calor, el cambio climático. Y no tiene nada que ver con una actitud o una visión conspiranóica, sino más bien con una realidad que nos abraza, que nos atañe a todos y cada uno de los seres humanos que transitamos esta superficie planetaria. Entender cuál es el grado de responsabilidad frente a eso, que no es solamente activar en la lucha, sino, un poco lo que hablamos con los expositores y el público presente, cuáles son los pequeños grandes actos cotidianos que tenemos para responsabilizarnos por eso, porque es una responsabilidad.

LCV- Si se entiende que el acceso a agua limpia, aire puro y una naturaleza armónica son derechos, ¿cómo hacer para que se cumplan?

Son derechos, pero también para conservar y ejecutar y ejercer esos derechos, tenemos que entender cuál es el concepto de nuestras obligaciones o nuestras responsabilidades sobre eso. Entonces me llevo eso, que hay una muy buena red de defensores del ambiente, que estamos reforzando nuestros vínculos y que el gran desafío, sin lugar a dudas, no solamente es aplicar, como dice el acuerdo de Escazú, los mecanismos que nos provee, y en este caso también la justicia, para que eso se lleve adelante, la responsabilidad primera y última del Estado y también cómo esta ciudadanía puede ejecutarlos a través del compromiso serio, certero, llevarlos adelante. Eso me llevo. La unión, y que existen los espacios, que hay que seguir sosteniéndolos y profundizándolos.

LCV: En cuanto al acuerdo de Escazú ¿Cómo ve usted la implementación hoy en día en el país?

-Es un poco lo que se charló en la mesa. Para los que venimos trabajando hace muchos años en lo socioambiental, y en aquel momento no había acuerdo de Escazú, es como hacer todo a pulmón. Ir a las instituciones, golpear las puertas que sean necesarias y que también los funcionarios públicos empiecen a entender que es una corriente, pero una corriente que tiene que ver con las necesidades y la realidad que vino para instalarse; que es justamente este acceso a la información de parte de las poblaciones y de la información pública ambiental, fundamentalmente, que es la protección de los protectores ambientales, que es el acceso efectivo a la justicia, y eso tiene que ver también con que se cumpla lo que un fallo o sea cumplido y respetado.

Y por último también, que la participación de esa ciudadanía sea activa y respetada. En definitiva, que eso que queda, y nos pasa con muchas leyes, porque en Argentina hay muchas leyes que protegen la cuestión ambiental, no estamos desproveídos para nada, todo lo contrario, que esas leyes no sean letra muerta, que se apliquen. Y hoy por hoy, a ver, uno no quisiera ser pesimista, sino ir a lo real, a medida que sostenemos la tarea las organizaciones de generar estos espacios que nos permiten llegar a esa justicia, que nos permiten ese acceso a la información, que nos permiten esa conciencia ciudadana de poder arribar a lo que queda en los convenios, en los acuerdos, en las leyes, digo, hacerlo posible es justamente hacerlo, sin lugar a dudas. No es una situación fácil en base a lo que primero consultaste. No todo se aplica como debería ser aplicado, pero esto es histórico y creo que el desafío está justamente en hacer valer nuestros derechos. Es seguir avanzando en eso. Sabemos que el sistema funciona, no en pos de la vida, sino en detrimento de ella, y a pesar de que es difícil, se habló mucho en la mesa el tema de los miedos impuestos en términos sistémicos, una sistematización de una política de muerte que se instala en los diferentes nichos donde nosotros nos movemos para la vida toda y que se haga cuesta arriba, eso no significa que es imposible. Cada pequeño punto a favor de la vida, en cualquiera de los nichos, en cualquiera de los ámbitos, donde se habló mucho de la cuestión de la justicia, es justamente un peso de la balanza que nos impulsa a seguir caminando. Aunque es difícil, creemos que es posible en algún punto.

El Encuentro se llevó a cabo en la Casa de la Militancia de H.I.J.O.S, en la ex ESMA, el 23 de marzo de 2023. Del mismo, participaron: Luciana Gagliardo (Presidente de Conciencia Solidaria ONG), Marcos Filardi (Abogado, Docente de derechos humanos, ambiente y Soberanía Alimentaria y asesor en la Dirección Nacional de Agroecología), Medardo Ávila (Médico, Coordinador de la Red Universitaria de Ambiente y Salud, Secretario General de APDH CÓRDOBA), Nora Giménez (Abogada de la Asociación Conciencia Solidaria ONG, actual patrocinante de Somos Monte, Chaco), Romina Araguas (Abogada, Magíster en Derecho Ambiental. Miembro integrante de la organización El Paraná no se toca)., Rubiolo José Ignacio (Moderador, integrante Secretaría de Ambiente de APDH), Valeria Baud (Moderador, comunicadora, Secretaría de Ambiente de APDH, trabaja actualmente en Impacto empresa de alimentos de Sistema B)

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Ambiente

Ganaron! Cierran minera de litio en Córdoba. La Justicia le dio la razón a los vecinos

Después de más de veinte años de lucha, los vecinos de Traslasierra lograron que la justicia reconociera sus argumentos sobre el daño ambiental que provocaba la mina de litio de Los Tapiales y la cerrara definitivamente.

En una decisión que resonó en todo el valle la justicia de Córdoba ordenó la clausura definitiva y el retiro de la empresa Integración Minera SRL, que venía desarrollando actividades extractivas en zonas serranas cercanas a Las Tapias. La explotación se encuentra muy cerca de una zona urbana, contigua a un arroyo y a cientos de metros del embalse Boca del Río, de cuya agua beben decenas de miles de habitantes de Villa Dolores y otras localidades cercanas.

En tiempos en que Mendoza continúa peleando por el agua, mientras Chubut se quema por razones ambientales, vale la pena destacar esta victoria de las organizaciones cordobesas y de otras provincias que ya en el año 2007 se movilizaron para exigir una legislación que resguardara la salud de los habitantes de esa región de Córdoba, junto a los vecinos del Valle de Punilla en San Luis, y al apoyo de la UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas) que lleva décadas realizando Asambleas en distintas provincias para alertar y luchar contra la contaminación. Sin repercusión en los medios, lo vecinos de Traslasierra estaban haciendo historia.

En el año 2019 las asambleas de Las Tapias, Villa de Las Rosas, Villa Dolores, Las Chacras Norte y Mina Clavero, junto al intendente de Villa de Las Rosas, concejales e integrantes del Foro Ambiental Traslasierra que colaboran con la parte técnica, anunciaron que habían reunido 11.757 firmas de vecinos de todo el valle (y algunos turistas) y más de 35 mil adhesiones de personas de todo el país vía internet, para pedir el cierre definitivo de la que, por entonces, era la minera australiana Dark Horse que intentaba extraer litio de una mina en Las Tapias.

Los dueños de las mineras pueden cambiar pero quienes habitan esas tierras no. Suele fomentarse una contradicción entre trabajo, ganancias macroeconómicas y comunidades que ven cómo se destruye su entorno. Bajo el espejismo de más empleo, se destruye una red social, cultural y económica. Así le decía, sin ponerse colorado, Martín Pérez Solvay, el CEO de la minera que más tiempo lleva extrayendo litio en la Argentina, la australiana Allkem, al Diario.com.ar en el 2023: la oportunidad de negocio del oro blanco sólo durará 20 años. En las próximas dos décadas se supone que el mundo se lanzará a buscar litio para producir baterías y reemplazar los contaminantes autos a nafta y gasoil por los eléctricos.

Un negocio de veinte años por el cual están dispuestos a destruir comunidades, emprendimientos agrarios, turísticos, artesanales, culturales. Veinte años para ellos, el fin para los habitantes de la región.

El 25 de noviembre de 2025, La Voz del Interior publicaba: “Una mañana de octubre pasado, vecinos del sector conocido como El Valle, entre Las Tapias y Villa de las Rosas, observaron que lo que definieron como “una harina de piedra” había caído sobre la vegetación y las viviendas .Miembros del Foro Ambiental de Traslasierra afirmaron que analizaron la sustancia y se trataba de “un polvillo que contiene cristales de sílice muy finos, que pueden ingresar a los pulmones y producir un daño irreparable conocido como “silicosis” o mal de minas; si se vuelve frecuente, es peligroso”, puede leerse de un documento emitido por el organismo.”

Ante la denuncia de violación de la legislación vigente y el riesgo ambiental, las actividades fueran suspendidas de manera provisoria. No fue suficiente para los miembros del Foro Ambiental regional que continuó reclamando un cierre definitivo y advirtiendo que se planifican otros emprendimientos extractivos en distintos puntos de las sierras de Córdoba.

En la llamada “Mina de las Tapias”, un territorio en donde en realidad hay varias minas, se venían realizando prospecciones destinadas a la extracción de litio por parte de una empresa de capitales chinos, que en principio contaba con la autorización de la Provincia. No obstante, la fiscal de Villa Dolores, Lucrecia Zambrana, ordenó en noviembre la clausura preventiva de las actividades. Los vecinos denunciaron que la empresa continuaba operando ilegalmente.

El 10 de enero de este año, 2026, desde el Cabildo Abierto Traslasierra (CAT) exigieron la clausura definitiva de la empresa Integración Minera SRL, ubicada sin licencia social en la zona gris del Valle Traslasierra, entre los límites de las localidades Las Tapias y Villa de las Rosas, en Córdoba. Las máquinas seguían funcionando, ahora sin control ambiental alguno.


La intervención judicial llegó después de que comunidades locales, asambleas y organizaciones ciudadanas presentaran denuncias y exigieran la intervención de las autoridades ambientales. La Fiscalía de Villa Dolores y la Secretaría de Ambiente verificaron irregularidades que justificaron la clausura preventiva inicial, que terminó transformándose en orden definitiva de retiro.

El alerta en la comunidad continúa vigente. Después de tantas trampas y con tanto poder, imposible bajar los brazos. Por el momento, una victoria significativa para las asambleas ciudadanas. La destrucción de nuestros territorios exceden una provincia o una localidad. Las empresas pueden cambiar de nombre y de nacionalidad, ser de Canadá o Chinas, pero a su alrededor viven personas con la identidad bien puesta.

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Ambiente

Acuerdo Mercosur-UE: la hipocresía ambiental europea, por Laura Giussani Constenla

El recién firmado acuerdo entre los países del Mercosur y la Unión Europea echa luz sobre la desigualdad en políticas ambientales. Mientras en Europa los productores rurales ocupan las calles con sus tractores en protesta contra el ingreso de productos agroalimentarios sin impuestos desde Latinoamérica en Argentina se festeja por un mercado que se amplía para la explotación de materia prima. Razones no les faltan a los franceses, españoles, belgas, alemanes y demás trabajadores de la tierra de occidente para estar preocupados. El descontrol de uso de agroquímicos, más allá de la incorporación de nuevas disposiciones, los pone en una situación desventajosa ¿Por qué la Unión Europea lo firmó? Porque, a cambio, ellos exportaran, sin tener que pagar altas tasas, toda la infraestructura agroindustrial, tractores, automóviles, etc. ¿Por qué lo firmó el Mercosur? Porque apoya un modelo extractivista de intercambio de materias primas por productos manufacturados.

En esta columna, reflexionamos sobre el tema ambiental. Mientras en Europa son extremadamente cuidadosos en separar la basura en distintos tachos para su reciclaje, nada hacen para disminuir el consumo de cosas innecesaria que repletan los prolijos tachos de plásticos y metales.

Es verdad que Italia pone límites más adecuados al uso de pesticidas pero no prohibe que sus ciudadanos lo hagan en otros países. No sólo exportan maquinaria, también exportan ‘inversores’ que serán los que más ganen con la producción agrícola violando alegremente las leyes de sus países de origen que le compraran toneladas de madera y granos si pagar impuestos. Un negocio redondo para todos, menos para los trabajadores de ambos lados del océano.

Un ejemplo es el italiano Benetton, quien debe ir a Argentina para hacer lo que en su país está prohibido. La deforestación de la flora autóctona en Chubut para reemplazarla por pinos agroindustriales es una de las mayores tragedias de la Patagonia que en este momento está ardiendo. Lo mismo ocurre con la minería o las llamadas ‘tierras ricas’. La devastación está permitida en Europa pero fuera de sus fronteras.

En torno a estos temas gira el Planeta Giussani de este 19 de enero de 2026.

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Ambiente

Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*

El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.

El Senguer: Una arteria rota

El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.

El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.

Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes

Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.

Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.

De la crisis a la insolvencia

La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.

En la Patagonia, esa quiebra significa que:

* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.

* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago

.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.

El territorio habla

Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.

La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.

*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.

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