Entrevistas
Daniel Yofra: “Si hay una reforma laboral, saldremos a la calle”
Daniel Yofra, líder de la Federación Aceitera, pasó por LCV para charlar sobre los pasos a seguir tras la asunción de Javier Milei, la postura de las centrales obreras nacionales y la posibilidad de una reforma laboral.
LCV: Allá por noviembre ustedes habían hecho un encuentro, un congreso sindical, y en ese congreso ustedes habían rechazado las propuestas de Milei, pero no habían llamado a votar por Massa, por el candidato oficialista y tenían extensas razones para hacerlo. Entonces, me pareció que era interesante, a vista de lo que sucedió, ¿qué es lo que habías visto en aquel momento y qué de lo que viste pensás que se cumplió?
—Creo que la situación del país daba para votar el mal conocido. Pero más allá de eso, creo que hay una situación por parte de la Federación que mantiene su independencia de los partidos políticos. Ahora, nosotros en donde íbamos decíamos que había que votar a Massa, no a Milei, porque sabíamos lo que iba a hacer, porque lo dijo, no porque nosotros suponíamos que iba a ser eso.
LCV: Te recuerdo una frase tuya que me sigue pareciendo interesante: “Dos de los candidatos que sacaron más votos en las PASO proponen reformas laborales regresivas, eliminar las indemnizaciones por despidos, sacar la ultra actividad de los convenios colectivos, restringir el derecho de huelga, etcétera”. Qué siente un luchador como Daniel Yofra, que además tiene uno de los sindicatos que tienen mejores paritarias para sus empleados y que además tienen un excelente trabajo alrededor de la salud de los trabajadores, un seguimiento de la familia, en fin, todas las cosas que hemos contado acá en el programa, cuando gana el candidato libertario y pasa de Ministerio a Secretaría, y las corporaciones no están invitadas todavía a sentarse a la mesa a discutir estas cuestiones.
—Preocupación como la mayoría de los trabajadores que entienden de esta situación. Uno no sabe qué es lo que puede ocurrir en estos próximos días o meses, pero sí sabemos lo que dijeron que iban a hacer. O sea, el hecho de que digan que esto no se soluciona si no hay restricciones, si no hay ajuste; el ajuste siempre lo pagan los trabajadores. Históricamente fue así. Con Menem, con De la Rúa, siempre hay restricciones para los trabajadores, para la clase empresaria no hay nunca. Y se la protege. Dijeron que supuestamente iba a pagar la deuda la casta y los empresarios la iban a dejar afuera, y ahora dejan afuera al Estado y a la casta y los ponen a los empleados del Estado. Porque, a ver, si ellos van a hacer ajuste en el Estado, directamente son muy claros de que van a dejar sin trabajo a mucha gente. Ese el problema. Vienen a apagar con nafta, el fuego que hay en el país.
LCV: ¿Te preocupa la composición social del voto de Milei, que es tan transversal con un alto componente de clase media, media-baja?
—Yo creo que son algunos, un porcentaje mínimo, pero que sí arenga mucho y que convenció a ese 33% independiente, que en otro momento ha votado a Fernández o a Cristina. ¿Son el resabio o son la segunda o tercera generación de lo que vivaban a los militares en la época de la Malvinas, en el 76?
LCV: Mira que yo ayer estuve en la plaza, y había una composición social de los barrios populares muy grande.
—Pero para querer a los militares no hace falta ser rico. Cuando los medios ganan la batalla cultural y dicen que el problema son los piqueteros, son los pobres, bueno, ellos van a odiar a los piqueteros y a los pobres.
LCV: Los mismos pobres, decís vos.
—Evidentemente han hecho un buen trabajo desde hace mucho tiempo y hoy tienen sus resultados. Obviamente que la culpa no es de los votantes, porque los votantes tienen poca cultura política en su gran mayoría y este gobierno, el que se fue, no hizo absolutamente nada para revertir esa situación. O sea, ellos piden un doble esfuerzo a la organización, a los trabajadores, para que no voten a los liberales, en dos meses nosotros tenemos que revertir una situación que ellos en dos años no habían hecho absolutamente nada, al contrario. Uno se da cuenta de que faltó una autocrítica, de que las organizaciones sindicales, me refiero a las nacionales, son responsables de que hoy la gente odie a alguien y ame a otro y lo aplauda cuando le dicen le vamos a sacar más de lo que le sacaron.
LCV: Últimamente ya no nombran la eliminación del artículo 14 bis, pero sí está cobrando cada vez más preminencia, se va destacando el tema de poder aplicar el sistema de la mochila, o sea, el sistema de la UOCRA, como una medida de reforma laboral. ¿Ustedes qué harían frente a esa situación?
—Yo creo que eso no va a poder pasar porque las organizaciones van a salir a la calle. Eso sería una reforma laboral a la baja, sería legalizar la precarización laboral. Supongo yo que la CGT, las centrales, van a salir a la calle a impedirlo. Bueno, por lo menos nosotros lo vamos a hacer. Ojalá que por lo menos 10 o 15 organizaciones que tienen impacto económico, como la Aceitera, como la bancaria, como la de camioneros, como la que tiene una incidencia importante en el plan económico para el gobierno, unamos las fuerzas y salgamos a defender a, incluso, a aquellos trabajadores que no tienen el paraguas de su sindicato.
LCV: Ustedes como piensan que va a ser la interlocución con un Ministerio donde el trabajo va a ser un pedacito de lo que ellos hagan y que los están tratando como un capital humano?
—Nosotros vamos a plantear lo que convenga a los trabajadores. Él ganó con el voto democrático y si quiere anteponer números y no sensibilidad, y no entender que los trabajadores necesitan esas 9 necesidades satisfechas que dice el 14 bis, bueno, va a tener problemas. Hay algo que no voy a inventar yo ni los aceiteros, eso ya está estipulado. Si ellos quieren venir a reprimir, veremos que va a pasar. Va a haber un estallido social. Creo que una cosa es decirlo y otra cosa es gobernar, y con todos los problemas qué hay no creo que quieran implementar algo peor. No creo que sea tan así que te amenazan como a un chico y vos tenés que agachar la cabeza.
LCV: Se habla de paritarias por empresa. ¿Ustedes han recibido algún borrador de esos proyectos de reformulación de sistema de trabajo argentino?
—Absolutamente ninguno. Si ellos plantean un gobierno democrático anticonstitucional, va a haber problemas. No hay ninguna manera de sostener un sistema en donde sea individual. Porque los que están más débiles en este momento llevarían la peor parte.
LCV: Contanos la última paritaria.
—$888.750 a partir del primero de enero, más un bono de $576.000.
Destacada
“Despiden a los que se organizaron”: conflicto en LustraMax y denuncia de persecución sindical
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Leandro Gómez, delegado de LustraMax, detalla el conflicto abierto tras el despido de 15 trabajadores, entre ellos representantes sindicales. Denuncia persecución antisindical, cuestiona el rol del gremio de Comercio y advierte que la empresa busca desarticular una organización construida durante cuatro años. Mientras esperan la definición tras la conciliación obligatoria, los trabajadores sostienen que la pelea es por el trabajo y por el futuro de sus familias.
LCV: Contanos el contexto del conflicto. Primero, ¿qué es exactamente LustraMax, a qué se dedica y cuántos trabajadores tiene?
Leandro Gómez: “LustraMax es un depósito logístico que distribuye materiales descartables para comedores, como bandejas, platos y vasos. En esta planta trabajan 140 compañeros bajo el convenio de Comercio. Además, la empresa tiene una segunda planta donde 40 trabajadores producen servilletas y papel higiénico.”
LCV: ¿Cuántos trabajadores están afectados por el conflicto? ¿Es un achicamiento general de planta?
Leandro Gómez: “La empresa despidió a 15 trabajadores, incluidos los dos delegados. Estamos en una tregua por la conciliación obligatoria, pero el problema de fondo sigue. La empresa dice que debe reducir el plantel por una supuesta crisis económica. Hay compañeros que estarían dispuestos a irse, pero despidieron a otro grupo: los que nos organizamos hace cuatro años para reclamar salario en blanco y pago en fecha.”
LCV: ¿Están encuadrados en algún sindicato? ¿Cuál es la representatividad?
Leandro Gómez: “Estamos bajo el convenio de Comercio, seccional San Martín. Durante años el sindicato no estuvo presente cuando teníamos trabajo no registrado y pagos fuera de término. Nos organizamos y conseguimos delegados. Con el conflicto apareció el gremio, pero planteó que había que aceptar los despidos, algo con lo que no estamos de acuerdo.”
LCV: El dueño mencionó asesoramiento sindical para los despidos. ¿Qué saben al respecto?
Leandro Gómez: “El propio dueño dijo que no actuó solo y que se asesoró con la regional. El secretario general es Raúl Jot. Nos sorprende que un sindicato asesore a la empresa sobre cómo despedir en lugar de defender a los trabajadores. Queremos que expliquen esa postura.”
LCV: La empresa argumenta una crisis económica. ¿Cómo lo ven ustedes?
Leandro Gómez: “Dicen que hay baja en las ventas, pero nosotros vemos salir camiones todos los días. En los últimos tres años tuvieron ganancias millonarias superiores a los mil millones de pesos. Además, buscan despedir a los delegados y tengo un proceso de desafuero abierto. Entendemos que es un ataque antisindical para destruir la organización.”
LCV: El 11 de febrero vence la conciliación obligatoria. ¿Qué medidas están evaluando?
Leandro Gómez: “Estamos discutiendo cómo seguir. No sabemos si la empresa va a ratificar los despidos. Ese día también hay convocatoria contra la reforma laboral, que siempre acompañamos. Evaluamos movilizar y el 12 continuar la pelea en la planta si es necesario.”
LCV: ¿Cómo impacta esta situación en la vida cotidiana de los trabajadores?
Leandro Gómez: “Son 140 familias, y 15 ya están directamente afectadas. Venimos de 23 días de acampe dentro de la empresa, lejos de nuestras casas. Fue duro, pero recibimos mucha solidaridad de sindicatos y organizaciones. Ahora, con el inicio de clases y el aumento de precios, la incertidumbre es muy grande.”
LCV: ¿Dónde realizaron el acampe y qué exigen concretamente?
Leandro Gómez: “Acampamos dentro de la empresa durante 23 días, reclamando que aceptaran la conciliación obligatoria para poder discutir. La aceptaron, pero no hay voluntad de diálogo. Creemos que van a ratificar los despidos. La empresa está en concurso de acreedores y presentó un preventivo de crisis, pero no demuestra la crisis que argumenta. Buscan derrotar la organización para allanar el camino a la reforma laboral.”
LCV: ¿Cuál es, en definitiva, el sentido de esta pelea?
Leandro Gómez: “La pelea es por el puesto de trabajo y contra el despido discriminatorio. Es una defensa de la organización que construimos y del derecho a trabajar. Peleamos por nuestros hijos, por nuestros pibes.”
Destacada
“Adorni nos despidió en los medios”: Norma Lezana denuncia represalias contra trabajadores del Hospital Garrahan
En un contexto de conflicto salarial, sumarios disciplinarios y acusaciones de persecución sindical, once trabajadores del Hospital Garrahan enfrentan recomendaciones de despido tras haber encabezado la histórica lucha salarial del año pasado. Norma Lezana, delegada y referente del hospital, dialogó con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores (LCV) y sostuvo que se trata de una represalia política contra quienes “rompieron el techo salarial” impuesto por el gobierno. También explicó el estado legal del proceso, la campaña de apoyo nacional e internacional y la convocatoria a una nueva movilización.
LCV: Contanos un poco el marco en el que se dan estos 11 despidos.
Norma Lezana: “Los despidos son una represalia, un castigo a quienes nos pusimos al frente de la lucha del Hospital Garrahan. Venimos de una asamblea masiva donde tratamos los sumarios y la reforma laboral, en un contexto en el que el interventor Piroso, designado por el gobierno, avanzó contra el hospital luego de que los residentes reclamaran salarios que eran de 800.000 pesos. En ese momento, el presupuesto del Garrahan era presentado como un problema en la Casa Rosada. Sin embargo, tras una lucha histórica que se convirtió en causa nacional y obtuvo un 90% de apoyo social, logramos un 61% de aumento salarial y un bono de 450.000 pesos en octubre pasado. Eso descomprimió la situación, pero ahora aparecen los sumarios, vinculados a una protesta en la dirección cuando se descontaron entre 300.000 y 500.000 pesos a instrumentadoras y enfermeras. En un escenario de salarios deteriorados, pluriempleo y trabajadores endeudados incluso para comprar alimentos en cuotas, se notificó que la abogada del hospital recomendó el despido de 11 trabajadores y sanciones severas a otros 29. Nunca hubo 40 personas sumariadas en la historia del hospital. Lo más grave es que, siendo un documento reservado, a los 40 minutos el vocero presidencial difundió en los medios que estábamos despedidos y publicaron nuestros nombres sin que pudiéramos ejercer el derecho a defensa, lo que demuestra que el proceso está viciado.”
LCV: Generalmente cuando se habla de sindicalistas se mencionan sus prerrogativas y que no pueden ser despedidos. De los 11 casos, 10 son delegados. ¿Aplicaron de hecho la reforma laboral o cuál es el resquicio legal?
Norma Lezana: “No estamos despedidos formalmente, seguimos trabajando y el sumario recién comienza. Tenemos 15 días para hacer nuestros descargos y hemos presentado un amparo sindical ante la Justicia del Trabajo para que se reconozca que esto está directamente relacionado con la lucha del Garrahan del año pasado. Legalmente no pueden despedir delegados sin violar la tutela sindical, pero instalaron en los medios que estábamos echados, por eso decimos que Adorni nos despidió mediáticamente. Frente a eso lanzamos una campaña nacional e internacional, impulsamos amicus curiae para acompañar el amparo —tanto de la ciudadanía como de trabajadores del hospital— y volvemos a apelar al apoyo social que fue decisivo en la lucha anterior. Somos conscientes de que haber roto el techo salarial marcó un antecedente en un contexto donde el gobierno impulsa una política de ajuste que, bajo la idea de ‘secar la plaza de dinero’, implica que los trabajadores no tengamos recursos en el bolsillo.”
LCV: ¿Dónde convocan para la movilización del 11?
Norma Lezana: “Salimos desde el hospital y vamos a confluir con las organizaciones del Cabildo Abierto y con todos los sectores que están convocando a parar y movilizar ese día, en defensa del Garrahan, de los puestos de trabajo y del salario.”
Destacada
Producción al 50%, despidos y encuadramientos irregulares: la UOM alerta sobre la crisis en Acindar
En exclusiva con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, Pablo González, secretario general de la UOM Villa Constitución, analizó la profunda crisis que atraviesa la empresa Acindar. Con una producción reducida al 50%, una fuerte caída del plantel de trabajadores y conflictos vinculados a despidos, retiros forzados y encuadramientos sindicales irregulares, González advirtió sobre el avance de prácticas empresariales que anticipan una reforma laboral regresiva. Además, explicó el estado actual del conflicto, las negociaciones en curso y el rol clave de la organización gremial para frenar nuevos recortes.
LCV: Ya estamos conectados con Pablo González, secretario general de la UOM Villa Constitución, para hablar acerca de la situación de Acindar. Pablo, ¿cómo te va? Nora Anchart te saluda.
Pablo González: “Buenas tardes. Si hoy decimos que estamos bien es solo por formalismo, porque la realidad es que cada día estamos peor. Acindar había logrado llegar a un acuerdo y apenas se firmó, la empresa avanzó igualmente, mostrando que la situación se agrava día a día.”
LCV: Contame la situación en este momento de Acindar.
Pablo González: “La planta hoy está produciendo el 50% de lo que fabricó históricamente. La empresa intenta adelantarse a una reforma laboral encubierta, buscando filtrar personal en el traspaso entre empresas contratistas, cuando lo que correspondía era una cesión normal de trabajadores, respetando antigüedades y puestos como siempre se hizo en Villa Constitución.”
LCV: ¿Qué irregularidades se dieron en ese proceso?
Pablo González: “Acindar, junto con la empresa que tomaba el servicio, quiso desvincular a dos trabajadores. A esto se sumó el despido de un compañero en el parque de chatarras de Villa Constitución y otros dos que fueron presionados para aceptar retiros a la baja. Son situaciones que se vienen repitiendo y que muestran una clara política de ajuste.”
LCV: Mencionaste también problemas con los convenios colectivos. ¿A qué te referís?
Pablo González: “Venimos discutiendo hace años la adecuación de tareas dentro del convenio de la UOM. Algunas empresas eligieron convenios como el de camioneros para debilitar la posición de la UOM dentro de la planta de Acindar, encuadrando trabajadores de manera incorrecta.”
LCV: Ese acuerdo es presentado como ejemplo de la reforma laboral. ¿Qué pasa concretamente con camioneros?
Pablo González: “Hay puestos dentro de la planta, como las bateas, que siempre debieron ser operados por trabajadores encuadrados en la UOM. Sin embargo, la empresa los encuadró como camioneros. Esto lo venimos discutiendo hace cinco años, pero nunca quisieron resolverlo porque somos un sindicato clasista y combativo con fuerte presencia en la planta.”
LCV: ¿Esto implica una disputa entre gremios?
Pablo González: “No, no es una disputa entre gremios. Los compañeros están mal encuadrados con la venia de Acindar y de la empresa contratista. El problema es que la empresa tiene un diálogo más favorable con camioneros porque les resulta más barato pagar salarios más bajos y aplicar un convenio más flexible en algunos puntos.”
LCV: ¿Cómo impacta esta situación en el empleo?
Pablo González: “Hoy quedan 853 trabajadores propios y 900 contratistas. En 2023 llegamos a tener 1253 trabajadores propios, entre efectivos y contratados. La reducción es muy fuerte y responde a una política de achique deliberada.”
LCV: ¿Qué diferencia hay entre contratados y contratistas?
Pablo González: “El contratado es un trabajador con contrato a plazo fijo. El contratista pertenece a una empresa tercerizada, pero en la mayoría de los casos está bajo el convenio colectivo de la UOM, en las ramas 17 y 21, con un piso salarial digno y adicionales propios de trabajar dentro de la planta de Acindar.”
LCV: ¿Cómo sigue el conflicto?
Pablo González: “Mañana tenemos una audiencia en el Ministerio de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria en la provincia de Santa Fe. Hoy firmamos un acuerdo con la dirección que permitió levantar la medida de fuerza. Vamos a seguir negociando los puntos pendientes en una mesa de diálogo, pero este avance no se hubiera logrado sin la lucha y la medida de fuerza.”
LCV: Gracias por pasar por La Columna Vertebral.
Pablo González: “Gracias a ustedes por darle difusión a estos conflictos, que son muchos y lamentablemente se vienen más si no se pone un freno.”
Uruguay: Carnaval, Gaza, Censura y verdad histórica, por María Urruzola
“Ya está en marcha la resistencia para cuando se trate la reforma en diputados”, por Alberto Nadra. Eppur si muove! del 9 al 14F

