Ambiente
ARCHIVO/ Una política trasnacional de Estado, por Oscar Taffetani
El 2 de diciembre de 2008 y con el título “La resistencia ambiental”, el diario El Argentino de la ciudad de Gualeguaychú, Entre Ríos, publicó esta colaboración vinculada con la campaña contra la instalación de la pastera Botnia (y luego UPM-Botnia) en Fray Bentos, República Oriental del Uruguay. Fue la constatación, realista, de que las únicas “políticas de Estado” que de verdad se cumplen, en nuestros países son las que decide el poder económico trasnacional. No obstante, la resistencia de los vecinos y ciudadanos puede ganar algunas batallas y obligar a ese poder a modificar sus planes originales. De eso habla esta nota que hoy no está disponible en la web.
LCV se complace en incorporar este documento a su archivo ya que nos permite revisar –releer, repensar- cómo se fueron dando las cosas en el litoral argentino-uruguayo. La resistencia ambiental fue derrotada por la potencia del capital y en junio de 2023 se inauguró una nueva planta de celulosa de UPM en Paso de los Toros que es el doble de grande de aquel primer experimento frente a Gualeguaychú. En Montevideo festejaron esta semana el arribo del primer tren a Montevideo cuyo principal objetivo es llevar la carga de exportación de UPM al puerto. No lo financió la empresa sino el BID. Esa es la infraestructura que fomentan las transnacionales y de las que habla esta excelente nota de Oscar Taffetani.

La resistencia ambiental/2008
Cerro Alegre ya está dejando de hacerle honor a su nombre. Ese pueblo, lo mismo que otros de Soriano, Uruguay, sufre la pérdida de las napas de agua potable, debido a la plantación masiva de eucaliptus para las pasteras. Ciento cincuenta familias de Cerro Alegre –se ha denunciado- reciben el agua potable en camiones cisterna, porque se secaron los pozos del pueblo y para encontrar agua deben hacer perforaciones profundas, muy costosas.
De este lado del Uruguay (que en guaraní significa “río de los pájaros”) los montes se están quedando –paradójicamente- sin pájaros. Se ha denunciado que miles de palomas, loros y cardenales murieron recientemente debido al empleo abusivo de agroquímicos.
Registramos 30 mil aves muertas. Pudimos determinar que el veneno tenía efecto residual
“En 34 hectáreas –relató el guardafauna Alfredo Casella a un matutino de Buenos Aires- registramos unas 30 mil aves muertas, principalmente palomas y loros, pero también especies como cardenales y al ser época de nidificación, por cada hembra muerta hay que contar cuatro huevos que quedaron sin incubar”.
“Pudimos determinar –completa el cronista- que el veneno tenía efecto residual, ya que junto a cadáveres en mal estado había pájaros todavía agonizantes. Además, en cuanto morían se les reventaba el buche y el grano quedaba expuesto a ser comido por otro pájaro. También murieron comadrejas, zorros, zorrinos, peludos, caranchos chimangos, halcones, y halcones peregrinos, por consumir pájaros intoxicados”.
Estas cosas que pasan (catástrofes, para decirlo con precisión) la tienen sin cuidado a Botnia. Porque Botnia no se ocupa de plantar álamos ni eucaliptus en Soriano, sino de comprárselos a las empresas –uruguayas o no- que los producen.
Tampoco están preocupadas Dow Agro Sciences ni Monsanto ni las otras productoras de agroquímicos, por los pájaros que se mueren en los campos linderos al río de los pájaros. Ellas sólo venden herbicidas (así lo explicarán sus abogados), pero no los aplican ni determinan los ritmos ni las cantidades.
“El Estado (bobo) argentino y el Estado (bobo) uruguayo, se limitan a cumplir el papel que el poder trasnacional les ha asignado en este ciclo de la economía mundial”
El Estado (bobo) argentino y el Estado (bobo) uruguayo, por otra parte, se limitan a cumplir con el papel que el poder trasnacional les ha asignado en este ciclo de la economía mundial.
Entonces, desde los municipios e intendencias, desde las gobernaciones y aún desde el gobierno central, reciben guardapolvos, cajas de alimentos, pequeñas donaciones y coimas (oh, coimas) para hacer la vista gorda, para hacer la vista ciega o para dejar pasar, sin más trámite, a los ejércitos de la destrucción ambiental.
Todo bien en Cerro Alegra, aunque ya no hay agua. Todo bien en el Río de los Pájaros, aunque se está quedando sin pájaros.
Todo pasa, la planificación queda
En una nota publicada en El Argentino, a comienzos de este año, decíamos que la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) –firmada por todos los presidentes del Cono Sur el 31 de agosto de 2000- no era otra cosa que un plan maestro para la adecuación de las economías del subcontinente a las necesidades del poder económico trasnacional.
Los presidentes que firmaron aquel documento (De la Rúa, Batlle, Fujimori, Banzer, Noboa, Cardoso, Lagos y González Macchi) ya no ocupan sus respectivos sillones presidenciales. Y sus gobierno, en casi todos los casos, terminaron mal. Sin embargo, la IIRSA sigue en ejecución, sin que se hayan modificado un ápice sus propósitos ni su espíritu.
El llamado Eje de la Hidrovía Paraguay-Paraná trabaja sobre la antigua ruta de El Dorado que ensayaron los conquistadores para llevarse el oro y la plata de Potosé, hace cuatro siglos.
“El llamado Eje de Capricornio de la IIRSA –escribimos entonces- trabaja sobre la circulación de materias primas y mercaderías del Atlántico al Pacífico y viceversa, uniendo puntos estratégicos como las zonas francas del norte de Chile, los yacimientos bolivianos de El Mutún y las acerías y puertos brasileños, con un convidado de piedra energético llamado Paraguay.
El llamado Eje de la Hidrovía Paraguay-Paraná trabaja sobre la antigua ruta de El Dorado que ensayaron los conquistadores españoles para llevarse el oro y la plata del Potosí, hace cuatro siglos. En ese eje, el río Uruguay, su cuenca, los pueblos ribereños y su gente ocupan apenas un subcapítulo. Entre las obras para ese subcapítulo figuran la “Mejora de accesos e infraestructura portuaria del puerto de Nueva Palmira”; la “Circunvalación vial Nueva Palmira y sistemas de accesos terrestres a los puertos” y la “Construcción del ramal ferroviario Mercedes-Puerto de Nueva Palmira”. Para esos proyectos, muchos diseñados a la medida de Botnia, ya se ha acordado una inversión binacional de casi 500 millones de dólares, facilitada por el BID.
Por eso, cuando leemos en un titular de estos días que “Botnia ya produce tanta celulosa como 30 papeleras argentinas” (Clarín, 9/11/08), no hacemos más que verificar que la única política de Estado que se cumple sin variaciones ni altibajos es aquella que está determinada desde los centros de poder trasnacional.
Y cuando Michelle Bachelet y Cristina Kirchner, mandatarias de dos países en donde las reservas de agua dulce son estratégicas, levantan la protección ambiental sobre los glaciares de la Cordillera, permitiendo que mineras depredadoras como Barrick Gold dinamiten montañas, cambien el curso de los ríos y contaminen las aguas con cianuro, verificamos una vez más ese triste escenario.

Un combate desparejo
La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, creada a partir del conflicto con Botnia, sigue funcionando. Han intentado de mil maneras desviarla, desxacreditarla, hacerle cometer errores o bien licuarla en un mar de indiferencia, pero sigue allí.
Gualeguaychú fue una campanada de alerta y un ejemplo para otras comunidades, a ambos lados del río. Aunque la trama de intereses abarque hoy la entera superficie del globo, el ejemplo de Gualeguaychú, lo mismo que el de la victoriosa Asamblea de Esquel, quedarán allí plantados y alerta, como un mensaje claro a las generaciones que vienen.
Las batallas de la resistencia son múltiples y pequeñas. Funcionan por acumulación. Se propagan como mensajes llameantes en un mundo cansado y sin esperanzas. Saludemos la llegada de esas batallas. Si hay conflicto ambiental es porque la vida, en sus múltiples y secretas formas, se abre camino.
Publicado el 2 de diciembre de 2008, en el diario El Argentino, de Gualeguaychú
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Ambiente
Acuerdo Mercosur-UE: la hipocresía ambiental europea, por Laura Giussani Constenla
El recién firmado acuerdo entre los países del Mercosur y la Unión Europea echa luz sobre la desigualdad en políticas ambientales. Mientras en Europa los productores rurales ocupan las calles con sus tractores en protesta contra el ingreso de productos agroalimentarios sin impuestos desde Latinoamérica en Argentina se festeja por un mercado que se amplía para la explotación de materia prima. Razones no les faltan a los franceses, españoles, belgas, alemanes y demás trabajadores de la tierra de occidente para estar preocupados. El descontrol de uso de agroquímicos, más allá de la incorporación de nuevas disposiciones, los pone en una situación desventajosa ¿Por qué la Unión Europea lo firmó? Porque, a cambio, ellos exportaran, sin tener que pagar altas tasas, toda la infraestructura agroindustrial, tractores, automóviles, etc. ¿Por qué lo firmó el Mercosur? Porque apoya un modelo extractivista de intercambio de materias primas por productos manufacturados.
En esta columna, reflexionamos sobre el tema ambiental. Mientras en Europa son extremadamente cuidadosos en separar la basura en distintos tachos para su reciclaje, nada hacen para disminuir el consumo de cosas innecesaria que repletan los prolijos tachos de plásticos y metales.
Es verdad que Italia pone límites más adecuados al uso de pesticidas pero no prohibe que sus ciudadanos lo hagan en otros países. No sólo exportan maquinaria, también exportan ‘inversores’ que serán los que más ganen con la producción agrícola violando alegremente las leyes de sus países de origen que le compraran toneladas de madera y granos si pagar impuestos. Un negocio redondo para todos, menos para los trabajadores de ambos lados del océano.
Un ejemplo es el italiano Benetton, quien debe ir a Argentina para hacer lo que en su país está prohibido. La deforestación de la flora autóctona en Chubut para reemplazarla por pinos agroindustriales es una de las mayores tragedias de la Patagonia que en este momento está ardiendo. Lo mismo ocurre con la minería o las llamadas ‘tierras ricas’. La devastación está permitida en Europa pero fuera de sus fronteras.
En torno a estos temas gira el Planeta Giussani de este 19 de enero de 2026.
Ambiente
Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*
El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.
El Senguer: Una arteria rota
El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.
El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.
Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes
Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.
Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.
De la crisis a la insolvencia
La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.
En la Patagonia, esa quiebra significa que:
* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.
* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago
.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.
El territorio habla
Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.
La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.
*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.
Ambiente
Brigadistas contra el fuego: “No somos héroes, somos trabajadores del Estado mal pagos”
Frente a la catástrofe ambiental, social, económica y humana de los incendios que desde diciembre del 2025 están devastando la provincia de Chubut, LCV recurre a sus fuentes: los trabajadores. Con voz cansina, Hernán Mondino, brigadista del Parque Nacional Los Alerces, dialoga con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores.
‘Combatientes’, ‘primera línea de fuego’, ‘brigadistas’, ‘héroes’, son palabras que se repiten en la charla como si habláramos de una guerra. Pero aquí no hay soldados. Quienes están a cargo de combatir las llamas son empleados de un Parque Nacional, personal del Estado. Algunos los llaman ‘héroes’, Mondino esboza una sonrisa triste, sabe que sólo son trabajadores a quienes el sueldo no les alcanza. No quieren halagos, cumplen con su deber, pero cuando llegan a su casa, después de una jornada extenuante en la guerra del fuego, la plata no les alcanza y empieza otro combate. Antes, hace un par de años, eran muchos más los que trabajaban en prevención en el Parque, el ajuste estatal dio de baja a centenares de brigadistas. Mientras Sturzenegger festeja el ahorro en el presupuesto, la Patagonia se derrumba. “No hay plan de manejo del fuego, hacen falta profesionales y logística”, explica Hernán.
En Los Alerces el fuego empezó a principios de diciembre por un rayo que cayó sobre un árbol. Luego los focos se multiplicaron. Ocurre que las llamas corren también por debajo de la tierra. Puede parecer que todo se apagó pero a doscientos metros reaparecen con fuerza. Inútil tratar de identificar responsables individuales.
Mientras el gobierno apunta a las comunidades mapuches, amenaza juicios y detenciones, Hernán Mondino menciona otras causas. El aumento de las temperaturas, vientos arremolinados, mayor cantidad de tormentas eléctricas. Es decir, el cambio climático es una de ellas.
Por otro lado, las plantaciones de extensos territorios de pinares, “cuando las llamas llegan a los pinos el incendio se extiende de manera vertiginosa”. ¿Por qué plantaron pinos? “Supongo que para la industria maderera”, dice Hernán sin voluntad de profundizar en algo que cae de maduro . Benetton tiene grandes plantaciones de pinos con fines de lucro. “El Estado no sólo no combate esta actividad sino que la fomenta”.
Además, falta lo más importante: la prevención. El ahorro en la planta de empleados del Estado es dudoso, cada emergencia que se presenta implica un gasto 10 veces mayor que si se tuviera una estructura eficaz para evitarla. Una responsabilidad de los gobiernos que en este momento rezan para que vuelva la lluvia. Lamentablemente, no habrá diluvio que solucione esta situación que se agrava año tras año.
A continuación, la entrevista completa con Hernán Mondino. Te invitamos a escuchar la charla, tal como fue, sin ediciones, cara a cara.
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Versión oficial y respuesta de las comunidades
A pesar de los esfuerzos de los gobiernos nacional y provincial que difunden la amplitud de su compromiso en la lucha contra el fuego, en la que se crearon comandos unificados de innumerables fuerzas y la contratación de algún avión hidrante, los funcionarios prefieren no resaltar sus falencias sino apuntar hacia algún culpable.
Un twit del Ministerio de Seguridad no deja lugar a dudas y advierte:
“En la zona de los incendios en Chubut se investigan hechos deliberados e intencionales para iniciar el fuego.
Los indicios preliminares indican que estos delitos estarían vinculados a grupos terroristas autodenominados mapuches, con antecedentes de atentados contra la seguridad pública y la propiedad privada, bajo la modalidad de terrorismo ambiental.
El Ministerio de Seguridad Nacional identificará, detendrá y llevará a la Justicia a los responsables.
El que las hace, las paga.“
Como en el 2025, la culpa sería de la víctimas. En este caso la Comunidad Mapuche Pulgar Huentuquidel, que perdió todo por las llamas, fue allanada por la policía sin que existiera prueba alguna, tal como lo admitió el propio fiscal de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer. Acusaron a una joven trabajadora mapuche, Rocío Brizuela, de ser la responsable de semejante desastre. La Confederación Mapuche de Neuquén denuncia la criminalización y el racismo estatal.
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Reproducimos a continuación un comunicado firmado por decenas de comunidades mapuches en respuesta a las acusaciones oficiales:
“Marimari compuche:
A través de este zungun desde las distintas lof del Puel Mapu repudiamos los dichos del gobierno de Chubut, por responsabilizar a nuestro pueblo por los incendios.
Los medios regionales y nacionales se exaltan y ponen énfasis por el hecho de que sean intencionales.
Pero nada dicen de la falta de previsión por parte del gobierno, después de lo vivido el año pasado en Epuyén, donde se destruyeron más de 70 viviendas y la mayoría no se han reconstruido. Aún con ése panorama no hubo ninguna previsibilidad, ni con tanques australianos, ni raleos de bosques de pinos. Y ni hablar de los trabajadores del Manejo del Fuego, brigadistas, con contratos precarizados, de los cuales se despidió casi el 50 por ciento de los trabajadores, en este último año.
Además de una serie de hechos por decir extraños, que se suscitaron estos meses, como la aparición de explosivos (granadas) en Puerto Bonito, Epuyén.
Por lo cual el domingo 4 cierran el acceso y despliegan un operativo de seguridad.
El lunes 5 se inicia el fuego en la zona de Puerto Patriadas. El gobernador aterriza en una avioneta de EE UU en la Comarca.
Martes 6 el fuego llega al otro lado del Cerro Pirque y nadie acude a apagar, más que vecinos organizados.
A partir del miércoles 7 el fuego se desparramó, por toda la zona. Se descontroló. Evacúan varias zonas del pueblo de El Hoyo, El Pedregoso, Epuyen, Rio Minas, El Coihue.
Toda la comarca participa de la ayuda, se piden motobombas, totem de agua, traslados voluntarios. El viernes por la noche los pedidos de ayuda fueron a montones y todos desesperados.
Durante el fin de semana las necesidades se redoblan, son urgentes, agobiantes, dolorosas.
Hay focos por todos lados. Hay angustia, y sobre todo abandono por parte del gobierno.
No es desidia es una decisión
Al decir del gobernador sólo se quemó una casa. Eso no es verdad, entre casas y galpones estaría llegando a una decena. Cuestiona todos los pedidos de ayuda a brigadas vecinales que se vienen organizando hace años, y que son quienes más les están poniendo el cuerpo, sus vehículos, trasladando mangueras, motobombas, con ropa y calzado insuficiente para atender el fuego en zonas inhóspitas. Grupos organizados en distintas cocinas preparan viandas para quienes están en zonas de riesgo, todo con donaciones o poniendo plata de sus bolsillos. Recursos resueltos comunitariamente.
Y mientras tanto el gobierno tiene retenido 600 mil dólares, de fondos que provienen de programas de prevención de incendios forestales, según lo publicado en el diario Tiempo Argentino, el mismo gobernador que advierte por los medios que todos los pedidos de ayuda, cbu de cuentas para colaborar con las brigadas son una estafa.
No sólo no cumple con su función sino que pone en duda a quienes si le ponen el cuerpo.
Y dicho por los mismos bomberos: hasta ahora no se ha recibido ayuda ni del gobierno nacional, ni provincial.
¿Por qué se repite el fuego? Porque no están los recursos, porque no hay prevención y como siempre llegan tarde.
¿Y cuál es la respuesta, monotemática del gobierno? Culpar al pueblo Mapuche.
Mientras Iturrioz, su Ministro de Seguridad dice que “ la hipótesis respecto del incendio es que fueron los mapuches, porque es lo que muestra la historia”
Lo que muestra la historia y se volvió a mostrar es que los primeros en incendiarse son las comunidades, como paso con pu lof Monsalve y Pulgar Huntuquidel, que perdieron todo, ruka, animales, bosque, todo.
Tenemos como ejemplo lo que ocurrió el año pasado que luego de acusar a nuestro pueblo allanaron 11 viviendas, entre comunidades, casas de barrio, radio Mapuche, etc, golpearon y humillaron a pu peñi ka pu lamuen, pero con quienes más se ensañaron fue con pu papay, pu chachay, ancianos y ancianas de la comunidad. Se llevaron celulares, libros, diferentes objetos, tomaron muestras de adn de kompuche. Deteniendo una mujer que luego de 6 meses no encontraron ninguna prueba para incriminarla.
¿Eso sigue ahora? Van a volver a usarnos como chivo expiatorio. ¿Para conformar a quién?
Desde el 9 de diciembre se quema el Parque Nacional Los Alerces, ¿Qué pasó? ¿por qué lo dejaron quemar? ¿Por eso desalojaron el Lof Pailaco, porque tienen intereses en esa zona?
Ya hay miles y miles de hectáreas de tierra arrasada, por una decisión política.
Apelamos a la conciencia social a que repudiemos estos dichos sin prueba, tal como lo mencionó el Fiscal Diaz Mayer en el programa Mañana Silvestres.
El gobierno provincial es el que permite que el fuego arrase, empobreciendo cada vez más el sector, permitiendo pérdidas de viviendas, sufrimiento con graves consecuencias, como ataque de pánico, miedos en las infancias, sumado a la falta de agua en la zona.
Y esto nos está sucediendo a todos y todas, Mapuche y vecinos y vecinas de Esquel y la Comarca.
El gobierno entregó la provincia y vuelve a estigmatizar a nuestro pueblo
Nos están desalojando a punta de fuego. Año a año usan el fuego como una estrategia de gentrificación. Usan el odio y el racismo para generar división.
Mientras aquí seguimos, en conexión con el mapu, levantando con fuerza nuestro nguillipun, convocando la mahun y conversando con el kutral.
Porque nosotros sí queremos, como pueblo que el fuego se apague. Que nuestros animales vivan, que pu pichikeche no tengan miedo, que los lawen no desaparezcan, que las aguadas no se sequen, y el alerce milenario se mantenga en pie.
Sr Gobernador: basta de asesinar a la tierra. Sino sabe que hacer retírese, pero deje de inventar relatos que ya nadie le cree.
La tierra no se vende. Se defiende. Marichiwew Marichiwew!!
Todo el kume nehuen a Bomberos, Brigadistas del Manejo del Fuego y Brigadas Vecinales y cocinas comunitarias, Radios Comunitarias de la zona, que sin su ayuda esto sería una verdadera tragedia.
Adhieren: Lof katrawletuain Rawson warria; Inan küme rupu Eskel warria mew; Coordinadora del Parlamento Mapuche Rio Negro; Lof Pillan Mahuiza Corcovado; Lof Quemquemtrew; Inan Leüfü Mongeiñ, Carmen de Patagones y Viedma; Comunidad Mapuche Pillan Manke (Cóndor Sagrado); Circulo por kompu lamgen Viedma; Comunidad mapuche calfulafken de Carhue; Lof Ignacio Coliqueo de los toldos Bs As; Lofche. CALLVU. SHOTEL Mapuche Tehuelche Villa Elisa La Plata; Lof Cayulao de Tres Arroyos; Lof Nahuelpan, Esquel; La Cátedra Libre de Pueblos Originarios, Afrodescendientes y Migrantes de la UNPSJB; Comunidad “Husica-Antieco” Alto Rio Corinto; Peñi mapu lofche mew, Olavarría; Lof mapuche Tehuelche Meli witral mapu kimun helkelke warria; Lof Laguna Fría – Chacay Oeste; Lof cayunao, Alto Chubut; Rosa Ñancucheo Lonko territorial;Soraya Maicoño Pillan Cushe; Comunida Kupalme Millaqueo, Rio Mayo-Chubut; Pueblo Tehuelche Mapuche; Abel Muñoz; Comunidad Quichaura Oeste, Tecka ; Almendra Daniela, comunidad mapuche Tehuelche de lago Rosario y Sierra colorada; Lof mapuche Cañio el Maitén; Lof FENTREN Kimun; Lof Newentuaiñ Inchin; Lof Santa Rosa Leleque; APDH Regional Esquel Trevelin; Catedra abierta de pueblos originarios UNP sede Trelew; APDH Noroeste del Chubut, siguen las firmas.”
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