fbpx
Connect with us

Ambiente

ARCHIVO/ Una política trasnacional de Estado, por Oscar Taffetani

El 2 de diciembre de 2008 y con el título “La resistencia ambiental”, el diario El Argentino de la ciudad de Gualeguaychú, Entre Ríos, publicó esta colaboración vinculada con la campaña contra la instalación de la pastera Botnia (y luego UPM-Botnia) en Fray Bentos, República Oriental del Uruguay. Fue la constatación, realista, de que las únicas “políticas de Estado” que de verdad se cumplen, en nuestros países son las que decide el poder económico trasnacional. No obstante, la resistencia de los vecinos y ciudadanos puede ganar algunas batallas y obligar a ese poder a modificar sus planes originales. De eso habla esta nota que hoy no está disponible en la web.

LCV se complace en incorporar este documento a su archivo ya que nos permite revisar –releer, repensar- cómo se fueron dando las cosas en el litoral argentino-uruguayo. La resistencia ambiental fue derrotada por la potencia del capital y en junio de 2023 se inauguró una nueva planta de celulosa de UPM en Paso de los Toros que es el doble de grande de aquel primer experimento frente a Gualeguaychú. En Montevideo festejaron esta semana el arribo del primer tren a Montevideo cuyo principal objetivo es llevar la carga de exportación de UPM al puerto. No lo financió la empresa sino el BID. Esa es la infraestructura que fomentan las transnacionales y de las que habla esta excelente nota de Oscar Taffetani.

Lacalle Pou inaugurando este año una nueva pastera en Paso de los Toros

La resistencia ambiental/2008

Cerro Alegre ya está dejando de hacerle honor a su nombre. Ese pueblo, lo mismo que otros de Soriano, Uruguay, sufre la pérdida de las napas de agua potable, debido a la plantación masiva de eucaliptus para las pasteras. Ciento cincuenta familias de Cerro Alegre –se ha denunciado- reciben el agua potable en camiones cisterna, porque se secaron los pozos del pueblo y para encontrar agua deben hacer perforaciones profundas, muy costosas.

De este lado del Uruguay (que en guaraní significa “río de los pájaros”) los montes se están quedando –paradójicamente- sin pájaros. Se ha denunciado que miles de palomas, loros y cardenales murieron recientemente debido al empleo abusivo de agroquímicos.

Registramos 30 mil aves muertas. Pudimos determinar que el veneno tenía efecto residual

“En 34 hectáreas –relató el guardafauna Alfredo Casella a un matutino de Buenos Aires- registramos unas 30 mil aves muertas, principalmente palomas y loros, pero también especies como cardenales y al ser época de nidificación, por cada hembra muerta hay que contar cuatro huevos que quedaron sin incubar”.

“Pudimos determinar –completa el cronista- que el veneno tenía efecto residual, ya que junto a cadáveres en mal estado había pájaros todavía agonizantes. Además, en cuanto morían se les reventaba el buche y el grano quedaba expuesto a ser comido por otro pájaro. También murieron comadrejas, zorros, zorrinos, peludos, caranchos chimangos, halcones, y halcones peregrinos, por consumir pájaros intoxicados”.

Estas cosas que pasan (catástrofes, para decirlo con precisión) la tienen sin cuidado a Botnia. Porque Botnia no se ocupa de plantar álamos ni eucaliptus en Soriano, sino de comprárselos a las empresas –uruguayas o no- que los producen.

Tampoco están preocupadas Dow Agro Sciences ni Monsanto ni las otras productoras de agroquímicos, por los pájaros que se mueren en los campos linderos al río de los pájaros. Ellas sólo venden herbicidas (así lo explicarán sus abogados), pero no los aplican ni determinan los ritmos ni las cantidades.

“El Estado (bobo) argentino y el Estado (bobo) uruguayo, se limitan a cumplir el papel que el poder trasnacional les ha asignado en este ciclo de la economía mundial”

El Estado (bobo) argentino y el Estado (bobo) uruguayo, por otra parte, se limitan a cumplir con el papel que el poder trasnacional les ha asignado en este ciclo de la economía mundial.

Entonces, desde los municipios e intendencias, desde las gobernaciones y aún desde el gobierno central, reciben guardapolvos, cajas de alimentos, pequeñas donaciones y coimas (oh, coimas) para hacer la vista gorda, para hacer la vista ciega o para dejar pasar, sin más trámite, a los ejércitos de la destrucción ambiental.

Todo bien en Cerro Alegra, aunque ya no hay agua. Todo bien en el Río de los Pájaros, aunque se está quedando sin pájaros.

Todo pasa, la planificación queda

En una nota publicada en El Argentino, a comienzos de este año, decíamos que la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) –firmada por todos los presidentes del Cono Sur el 31 de agosto de 2000- no era otra cosa que un plan maestro para la adecuación de las economías del subcontinente a las necesidades del poder económico trasnacional.

Los presidentes que firmaron aquel documento (De la Rúa, Batlle, Fujimori, Banzer, Noboa, Cardoso, Lagos y González Macchi) ya no ocupan sus respectivos sillones presidenciales. Y sus gobierno, en casi todos los casos, terminaron mal. Sin embargo, la IIRSA sigue en ejecución, sin que se hayan modificado un ápice sus propósitos ni su espíritu.

El llamado Eje de la Hidrovía Paraguay-Paraná trabaja sobre la antigua ruta de El Dorado que ensayaron los conquistadores para llevarse el oro y la plata de Potosé, hace cuatro siglos.

“El llamado Eje de Capricornio de la IIRSA –escribimos entonces- trabaja sobre la circulación de materias primas y mercaderías del Atlántico al Pacífico y viceversa, uniendo puntos estratégicos como las zonas francas del norte de Chile, los yacimientos bolivianos de El Mutún y las acerías y puertos brasileños, con un convidado de piedra energético llamado Paraguay.

El llamado Eje de la Hidrovía Paraguay-Paraná trabaja sobre la antigua ruta de El Dorado que ensayaron los conquistadores españoles para llevarse el oro y la plata del Potosí, hace cuatro siglos. En ese eje, el río Uruguay, su cuenca, los pueblos ribereños y su gente ocupan apenas un subcapítulo. Entre las obras para ese subcapítulo figuran la “Mejora de accesos e infraestructura portuaria del puerto de Nueva Palmira”; la “Circunvalación vial Nueva Palmira y sistemas de accesos terrestres a los puertos” y la “Construcción del ramal ferroviario Mercedes-Puerto de Nueva Palmira”. Para esos proyectos, muchos diseñados a la medida de Botnia, ya se ha acordado una inversión binacional de casi 500 millones de dólares, facilitada por el BID.

Por eso, cuando leemos en un titular de estos días que “Botnia ya produce tanta celulosa como 30 papeleras argentinas” (Clarín, 9/11/08), no hacemos más que verificar que la única política de Estado que se cumple sin variaciones ni altibajos es aquella que está determinada desde los centros de poder trasnacional.

Y cuando Michelle Bachelet y Cristina Kirchner, mandatarias de dos países en donde las reservas de agua dulce son estratégicas, levantan la protección ambiental sobre los glaciares de la Cordillera, permitiendo que mineras depredadoras como Barrick Gold dinamiten montañas, cambien el curso de los ríos y contaminen las aguas con cianuro, verificamos una vez más ese triste escenario.

Manifestaciones históricas en Esquel contra la minería a cielo abierto


Un combate desparejo

La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, creada a partir del conflicto con Botnia, sigue funcionando. Han intentado de mil maneras desviarla, desxacreditarla, hacerle cometer errores o bien licuarla en un mar de indiferencia, pero sigue allí.

Gualeguaychú fue una campanada de alerta y un ejemplo para otras comunidades, a ambos lados del río. Aunque la trama de intereses abarque hoy la entera superficie del globo, el ejemplo de Gualeguaychú, lo mismo que el de la victoriosa Asamblea de Esquel, quedarán allí plantados y alerta, como un mensaje claro a las generaciones que vienen.

Las batallas de la resistencia son múltiples y pequeñas. Funcionan por acumulación. Se propagan como mensajes llameantes en un mundo cansado y sin esperanzas. Saludemos la llegada de esas batallas. Si hay conflicto ambiental es porque la vida, en sus múltiples y secretas formas, se abre camino.

Publicado el 2 de diciembre de 2008, en el diario El Argentino, de Gualeguaychú

Te puede interesar:

https://www.lacolumnavertebral.com.ar/2023/12/15/como-opera-el-capital-financiero-el-caso-upm-en-uruguay-por-marcelo-marchese/

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ambiente

Ganaron! Cierran minera de litio en Córdoba. La Justicia le dio la razón a los vecinos

Después de más de veinte años de lucha, los vecinos de Traslasierra lograron que la justicia reconociera sus argumentos sobre el daño ambiental que provocaba la mina de litio de Los Tapiales y la cerrara definitivamente.

En una decisión que resonó en todo el valle la justicia de Córdoba ordenó la clausura definitiva y el retiro de la empresa Integración Minera SRL, que venía desarrollando actividades extractivas en zonas serranas cercanas a Las Tapias. La explotación se encuentra muy cerca de una zona urbana, contigua a un arroyo y a cientos de metros del embalse Boca del Río, de cuya agua beben decenas de miles de habitantes de Villa Dolores y otras localidades cercanas.

En tiempos en que Mendoza continúa peleando por el agua, mientras Chubut se quema por razones ambientales, vale la pena destacar esta victoria de las organizaciones cordobesas y de otras provincias que ya en el año 2007 se movilizaron para exigir una legislación que resguardara la salud de los habitantes de esa región de Córdoba, junto a los vecinos del Valle de Punilla en San Luis, y al apoyo de la UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas) que lleva décadas realizando Asambleas en distintas provincias para alertar y luchar contra la contaminación. Sin repercusión en los medios, lo vecinos de Traslasierra estaban haciendo historia.

En el año 2019 las asambleas de Las Tapias, Villa de Las Rosas, Villa Dolores, Las Chacras Norte y Mina Clavero, junto al intendente de Villa de Las Rosas, concejales e integrantes del Foro Ambiental Traslasierra que colaboran con la parte técnica, anunciaron que habían reunido 11.757 firmas de vecinos de todo el valle (y algunos turistas) y más de 35 mil adhesiones de personas de todo el país vía internet, para pedir el cierre definitivo de la que, por entonces, era la minera australiana Dark Horse que intentaba extraer litio de una mina en Las Tapias.

Los dueños de las mineras pueden cambiar pero quienes habitan esas tierras no. Suele fomentarse una contradicción entre trabajo, ganancias macroeconómicas y comunidades que ven cómo se destruye su entorno. Bajo el espejismo de más empleo, se destruye una red social, cultural y económica. Así le decía, sin ponerse colorado, Martín Pérez Solvay, el CEO de la minera que más tiempo lleva extrayendo litio en la Argentina, la australiana Allkem, al Diario.com.ar en el 2023: la oportunidad de negocio del oro blanco sólo durará 20 años. En las próximas dos décadas se supone que el mundo se lanzará a buscar litio para producir baterías y reemplazar los contaminantes autos a nafta y gasoil por los eléctricos.

Un negocio de veinte años por el cual están dispuestos a destruir comunidades, emprendimientos agrarios, turísticos, artesanales, culturales. Veinte años para ellos, el fin para los habitantes de la región.

El 25 de noviembre de 2025, La Voz del Interior publicaba: “Una mañana de octubre pasado, vecinos del sector conocido como El Valle, entre Las Tapias y Villa de las Rosas, observaron que lo que definieron como “una harina de piedra” había caído sobre la vegetación y las viviendas .Miembros del Foro Ambiental de Traslasierra afirmaron que analizaron la sustancia y se trataba de “un polvillo que contiene cristales de sílice muy finos, que pueden ingresar a los pulmones y producir un daño irreparable conocido como “silicosis” o mal de minas; si se vuelve frecuente, es peligroso”, puede leerse de un documento emitido por el organismo.”

Ante la denuncia de violación de la legislación vigente y el riesgo ambiental, las actividades fueran suspendidas de manera provisoria. No fue suficiente para los miembros del Foro Ambiental regional que continuó reclamando un cierre definitivo y advirtiendo que se planifican otros emprendimientos extractivos en distintos puntos de las sierras de Córdoba.

En la llamada “Mina de las Tapias”, un territorio en donde en realidad hay varias minas, se venían realizando prospecciones destinadas a la extracción de litio por parte de una empresa de capitales chinos, que en principio contaba con la autorización de la Provincia. No obstante, la fiscal de Villa Dolores, Lucrecia Zambrana, ordenó en noviembre la clausura preventiva de las actividades. Los vecinos denunciaron que la empresa continuaba operando ilegalmente.

El 10 de enero de este año, 2026, desde el Cabildo Abierto Traslasierra (CAT) exigieron la clausura definitiva de la empresa Integración Minera SRL, ubicada sin licencia social en la zona gris del Valle Traslasierra, entre los límites de las localidades Las Tapias y Villa de las Rosas, en Córdoba. Las máquinas seguían funcionando, ahora sin control ambiental alguno.


La intervención judicial llegó después de que comunidades locales, asambleas y organizaciones ciudadanas presentaran denuncias y exigieran la intervención de las autoridades ambientales. La Fiscalía de Villa Dolores y la Secretaría de Ambiente verificaron irregularidades que justificaron la clausura preventiva inicial, que terminó transformándose en orden definitiva de retiro.

El alerta en la comunidad continúa vigente. Después de tantas trampas y con tanto poder, imposible bajar los brazos. Por el momento, una victoria significativa para las asambleas ciudadanas. La destrucción de nuestros territorios exceden una provincia o una localidad. Las empresas pueden cambiar de nombre y de nacionalidad, ser de Canadá o Chinas, pero a su alrededor viven personas con la identidad bien puesta.

Continue Reading

Ambiente

Acuerdo Mercosur-UE: la hipocresía ambiental europea, por Laura Giussani Constenla

El recién firmado acuerdo entre los países del Mercosur y la Unión Europea echa luz sobre la desigualdad en políticas ambientales. Mientras en Europa los productores rurales ocupan las calles con sus tractores en protesta contra el ingreso de productos agroalimentarios sin impuestos desde Latinoamérica en Argentina se festeja por un mercado que se amplía para la explotación de materia prima. Razones no les faltan a los franceses, españoles, belgas, alemanes y demás trabajadores de la tierra de occidente para estar preocupados. El descontrol de uso de agroquímicos, más allá de la incorporación de nuevas disposiciones, los pone en una situación desventajosa ¿Por qué la Unión Europea lo firmó? Porque, a cambio, ellos exportaran, sin tener que pagar altas tasas, toda la infraestructura agroindustrial, tractores, automóviles, etc. ¿Por qué lo firmó el Mercosur? Porque apoya un modelo extractivista de intercambio de materias primas por productos manufacturados.

En esta columna, reflexionamos sobre el tema ambiental. Mientras en Europa son extremadamente cuidadosos en separar la basura en distintos tachos para su reciclaje, nada hacen para disminuir el consumo de cosas innecesaria que repletan los prolijos tachos de plásticos y metales.

Es verdad que Italia pone límites más adecuados al uso de pesticidas pero no prohibe que sus ciudadanos lo hagan en otros países. No sólo exportan maquinaria, también exportan ‘inversores’ que serán los que más ganen con la producción agrícola violando alegremente las leyes de sus países de origen que le compraran toneladas de madera y granos si pagar impuestos. Un negocio redondo para todos, menos para los trabajadores de ambos lados del océano.

Un ejemplo es el italiano Benetton, quien debe ir a Argentina para hacer lo que en su país está prohibido. La deforestación de la flora autóctona en Chubut para reemplazarla por pinos agroindustriales es una de las mayores tragedias de la Patagonia que en este momento está ardiendo. Lo mismo ocurre con la minería o las llamadas ‘tierras ricas’. La devastación está permitida en Europa pero fuera de sus fronteras.

En torno a estos temas gira el Planeta Giussani de este 19 de enero de 2026.

Continue Reading

Ambiente

Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*

El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.

El Senguer: Una arteria rota

El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.

El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.

Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes

Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.

Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.

De la crisis a la insolvencia

La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.

En la Patagonia, esa quiebra significa que:

* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.

* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago

.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.

El territorio habla

Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.

La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.

*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.