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La pulseada entre la CGT y el gobierno. Después de la sonrisas: un paro nacional anunciado para el 9 de mayo
Mientras los indicadores macroeconómicos parecen dar un respiro, el país se viene abajo. Despidos de estatales y privados, recesión, sueldos que no llegan a fin de mes. El latigazo del aumento a las prepagas y colegios privados llegó a la clase media. En tanto, la opinión pública asiste al juego. La escena hace recordar a la de un pícaro estafador que pone una moneda bajo un vaso y mueve las manos con tal rapidez que nadie puede adivinar dónde quedó. Hagan sus apuestas señores. ‘Questa vince, questa perde’. El popular entretenimiento callejero tiene un agregado. Alguien del público es cómplice del falso mago y azuza a la apuesta: es el único que cada tanto gana un dineral que se dividirá, claro, con el hombre de la moneda.
Así estamos, siguiendo el vértigo de los movimientos de uno y otro lado, apostando a la nada. La política pendular de la CGT y el Gobierno deja a todos desconcertados. El miércoles fue el día más complicado. Idas y venidas que terminaron con un tácito acuerdo entre Hugo Moyano y el buen Cordero que pusieron como secretario de Trabajo: se iba a revisar la paritaria camionera. Pablo Moyano ausente, su padre tomaba las riendas. Final con sonrisas en la Casa Rosada.
Sin embargo, al día siguiente se reúne el Consejo Directivo de la CGT, esta vez con Pablo Moyano en la cabecera, y decide sus medidas de fuerza: movilización el 1° de mayo y paro nacional el 9 del mismo mes. De inmediato, desde el gobierno suben la apuesta: no habrá acuerdo con camioneros y la contraoferta es de un 2% de aumento. Barrionuevo reaparece en escena como un ‘combativo’.
La angustia aumenta en la calle. El vaso del prestidigitador sigue moviéndose con furia, el traidor del público es el único que gana. Todos nos preguntamos qué es real y qúé ficción en esta realidad que no nos da descanso. Ni tiempo para pensar. ¿Habrá paro el 9 de mayo o solo se quiso evitar perder nuevamente el atril de la CGT en aquel famoso acto de 2017 en el que la multitud gritaba ‘Poné la fecha, la puta que te parió’? Por ahora hay fecha y un vistoso disgusto del gobierno. ‘Questa vince, questa perde’. Hagan su juego señores. Así informaba LCV lo que ocurría en las vísperas del día en que la CGT puso fecha al paro.
Crónica de un día agitado: Miércoles 10 de abril
Marcha y represión, la CGT con senadores y funcionarios, ATE Capital en conferencia.
Mientras una marcha conjunta del Polo Obrero, UTEP y otros movimientos sociales desafiaba el protocolo en reclamo de comida para los comedores y era brutalmente reprimida, dejando un tendal de heridos, entre ellos varios periodistas, y ocho detenidos; en la CGT recibían a diputados y senadores de Unión por la Patria antes de ir a una reunión a la Rosada con Guillermo Francos; ATE Capital hacía una conferencia de prensa advirtiendo no iban a ” tolerar militarización de los puestos de trabajo, la policía armada amedrentando a los y las trabajadoras que luchan ante los despidos arbitrarios del Gobierno Nacional” y que era hora de ‘activar un gran paro nacional”, mientras continuaba la lucha en algunos organismos como el INADI donde una radio abierta se instalaba en Avenida de Mayo y San José.

Una jornada que iniciaba con los trabajadores a cara de perro terminaba con una cordial reunión de la CGT en la Casa Rosada con los principales dirigentes que salían satisfechos y Hugo Moyano que se quedaba un rato más para acordar el levatamiento de las medidas de fuerza anunciadas por Pablo Moyano y la revisión de la paritaria no homologada. ¿Qué había pasado en el camino?
Qué pasó en la CGT con los representantes de UxP
La primera sorpresa fue la ausencia de Pablo Moyano, uno de los tres Secretarios Generales de la Central Obrera. Camioneros estuvo representado por su padre, el histórico dirigente Hugo Moyano. La charla se mantuvo por los caminos imaginados: tomaron la palabra en representación de la comitiva legislativa Mariano Recalde, Juan Manzur, Gerardo Montenegro, Oscar Parrilli, Alicia Kirchner, Juliana Di Tullio y Sandra Mendoza, quienes expresaron su apoyo a los reclamos de la CGT, siendo inclaudiclables en su rechazo a la reforma laboral y la baja del piso de ganancias. Por la parte gremial, hablaron Héctor Daher, a modo de anfitrión ponderó la articulación entre el bloque y la central obrera y llamó a fortalecer en el tiempo esa alianza. Hugo Moyano resaltó la unidad entre los senadores y el movimiento frente a un Gobierno que tiene por objetivo quitarle derechos a los trabajadores . En tanto el secretario general de UPCN Andrés Rodríguez, uno de los gremios más vulnerados por el masivo despidos de trabajadores, pidió defender el Estado frente a quienes pretendes desacretidarlo. Abel Furlán de la UOM fue el más confrontativo hizo un llamamiento a enfrentar en unidad los embates del Gobierno. Por último, Jorge Sola, presentó un documento elaborado por la CGT titulado ” Agenda para un nuevo contrato social”, un texto extenso que revisa punto por punto las políticas propuestas por la Central Obrera en cada item. (file:///C:/Users/Pc/Downloads/Agenda%20para%20un%20nuevo%20contrato%20social%20-%20CGT.pdf )
Ante la expectativa periodísica por obtener declaraciones uno de los pocos que dialogó con la prensa a la entrada fue Juan Carlos Schmid quien expresó que “se mostró preocupado por la creo que la preocupación está centrada en los despidosy en la homologación de los acuerdos paritarios, para los cuales parece que nos rigela libertad de negociación.” Y agregó que: “como Confederación del Transporte nos vamos a reunir la semana que viene y seguramente va a haber medidas de acción con asambleas informativas, interrupción de los servicios en todos los modos de transporte.”
Al finalizar la reunión los sindicalistas se fueron sin dar declaraciones, por lo cuál solo tenemos una gacetilla bastante parca de la CGT en la que no se menciona si el tema de convenios colectivos y homologación de las paritarias formó parte del intercambio.
Los senadores de Unión por la Patria sí utilizaron el estrado para hablar en conferencia con la prensa siguiendo más o menos la misma línea. José Mayans fue duro con Milei: “Obviamente que el plan de gobierno es aplastar el salario del trabajador. El gobierno está dando datos falsos con respecto a todo lo que vendrían a ser índices económicos y obviamente que hay mucha gente que está sufriendo. Hay un compromiso por parte de la CGT de buscar alcanzar el nivel salarial que llegue por lo menos a la canasta básica de los trabajadores argentinos.” Mientras Juliana di Tullio respondió a una pregunta sobre la represión que vivía los sectores más humildes en la 9 de julio y dijo: “la represión es una política necesaria para poder llevar el ajuste brutal que este gobierno decidió hacer con los trabajadores, con las organizaciones sociales, con los comedores sociales, con toda organización del pueblo, con todo tipo de organización que tiene la comunidad.” Consultada sobre la actividad prevista para el 1° de mayo aseguró que estuvo en la agenda de la reunión: “Se conversó, pero eso le toca a la CGT anunciarlo, no lo vamos a anunciar nosotros.” Hoy se reúne el concejo directivo para resolver si será paro con movilización, o solo una marcha, o distintas alternativa.
En la Casa Rosada, Cordero pidió paciencia
De esta forma, los gremialistas partían en varios autos hacia la casa Rosada, mientras los militantes sociales se amontonaban en la alcaidía para pedir la liberación de los detenidos.
La representación gremial quedó sorprendida por el tono dialoguista de los funcionarios. Desde un inicio aclararon que no propondrán ninguna reforma laboral que no haya sido consenduada con la CGT. Al igual que con ganancias. La afirmación calmó los ánimos de inmediato. Además de Guillermo Francos, llevaba la batuta Nicolás Posse, Jefe de Gabinete, junto al Secretarios de Trabajo Julio Cordero, quien pidió ‘paciencia’, está recién poniéndose al tanto de los acuerdos paritarios y tiene una demora en la homologación, con un estilo acorde a su apellido, sugirió que le den dos o tres meses para normalizar las relaciones.

De hecho, también Cordero fue el encargado de mantener una reunió posterior para decidir el futuro de los Camioneros. Hasta el momento, más allá de que hay varias paritarias en espera de ser homologadas (entre ellas la recién firmada por el gremio Aceitero), la única objeción fue contra el acuerdo firmado por Pablo Moyano y las Cámaras empresarias.
Distnaciándose de la actitud combativa de su hijo, Pablo Moyano, Hugo consideró sensato el pedido, volver a discutir los aumentos ante una nueva realidad de inflación a la baja.
Quedan resonando, claro, las denuncias de Senador Mayans que indican un fraude del gobierno en las cifras de inflación, ya que todos podemos notar en nuestros bolsillos la merma de los ingresos.
Por ahora, da la impresión de que la CGT aceptó tener un poco de ‘paciencia’ por dos o tres meses. ¿Qué será del paro anunciado?
(NDR: como siempre, toda esta información puede autodestruirse en 10′, el vértigo de la política argentina hace imposible panoramas más estables)
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Por suerte, tuvimos el buen tino de desconfiar sobre la certeza de todo lo que se decía que ocurría. En estos tiempos la información se marchita en pocas horas.
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
Archivo
Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

