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Abrió la Feria del Libro y se transformó en tribuna de resistencia
En un durísimo discurso de apertura de esta nueva edición de La Feria del Libro, Alejandro Vaccaro, presidente de la fundación organizadora, señaló: “Concurrir a la Feria este año representa un acto de rebeldía y resistencia. Como nunca este espacio cultural, activo, será el eje central alrededor del cuál girará el repudio de todas las fuerzas culturales a las políticas desbastadoras que propone este gobierno”. Luego de explicar que el gobierno este año había quitado todo tipo de financiación para realizar uno de los encuentros culturales más destacados del continente -que lejos está de considerarse un ámbito de izquierdas- Vaccaro arremetió directamente contra el presidente Milei: “Luego de despreciar nuestra feria, no se sonroja y pide participar en este espacio, cuya presencia está prevista para el próximo domingo 12 de mayo en la pista central de La Rural. Señor presidente, se lo digo con una mano en el corazón, no hay plata”, ironizó para agregar que todas las erogaciones que impliquen su presencia en el predio correrán por parte del gobierno.
Pero no fue el único en poner ‘los puntos sobre las íes’ en una semana en la que una marcha de centenares de miles de personas cubrió las calles del país en defensa de la educación, la ciencia y la cultura.
En su discurso inaugural , la escritora Liliana Heker, desarrolló una tesis sobre la relación entre literatura, cultura y represión; lectura y pensamiento crítico. Destacamos dos fragmentos clarificadores:

“¿Por qué esta intención manifiesta, por parte del gobierno, de menoscabar o suprimir toda institución o medio de comunicación que favorezca o divulgue el conocimiento, el desarrollo científico, la creación artística y la formación universitaria? Un intento de explicación que circuló cuando empezó a conocerse parte de estas medidas fue que habrían sido propuestas como una forma de distracción; para que pasaran a segundo plano otras medidas más pesadas, como podría ser la venta de nuestras riquezas naturales y empresas estatales, o la destrucción de la industria nacional y de las pymes en favor de los grandes monopolios. Sin duda una explicación tan ingenua solo podía estar provocada por la perplejidad inicial. O tal vez fue una manera de eludir toda asociación con la frase tan temible que se le atribuye a Joseph Goebbels: “Cuando escucho la palabra ‘cultura’ desenfundo la pistola”.
“Y ya que utilicé un verbo tan borgeano como “conjeturar” voy a recurrir a Borges para tratar de explicarme. En su asombrosa y desopilante nota “El arte de injuriar” reproduce este episodio citado por de Quincey: “A un caballero, en una discusión teológica o literaria, le arrojaron en la cara un vaso de vino. El agredido no se inmutó y dijo al ofensor: ‘Esto, señor, es una digresión, espero su argumento’”. Saber leer, creo, es advertir que, pese a lo extravagante del impacto, un vaso de vino en la cara carece de argumento. Y, para el estilo de comunicación que viene eligiendo el gobierno, implica una posibilidad riesgosa: que se advierta la falta o la falla de los argumentos. Si cada argentino tuviera la capacidad de saber leer –si contara con los elementos para adquirirla- ¿qué pasaría con los pronunciamientos o exabruptos que se suelen lanzar? ¿Estarían en riesgo de perder su eficacia?”
DISCURSO COMPLETO DE LILIANA HEKER
Quiero celebrar de manera muy especial esta Feria y, en particular, al objeto impar que la convoca: el libro. En cierto modo, siento algo similar a lo que, medio siglo atrás, experimenté en mi primera feria. Y no se preocupen por hacer cuentas: tengo muy claro que esta, tal como se la conoce nacional e internacionalmente, es la Feria del Libro Número 48. Pero les cuento a quienes no lo vivieron que hubo ensayos anteriores – lo investigué hace poco para apuntalar mi recuerdo—, ferias más o menos callejeras organizadas por la Sociedad Argentina de Escritores. Esa de hace medio siglo fue para mi historia personal una Feria del Libro con todas las de la ley y la viví con una intensidad irrepetible. Me recuerdo, radiante de felicidad, recorriendo los stands junto a mucha gente que parecía tan entusiasmada como yo, y vendiendo números atrasados de El escarabajo de oro en un pequeño puesto de editores independientes que nos habían cedido un espacio, y hasta firmando a una lectora desconocida un ejemplar de mi libro Acuario, publicado gracias a ese emprendimiento cultural extraordinario que fue el Centro Editor de América Latina, arrasado pocos años después por la dictadura cívico-militar. Esa Feria fue singular para mí porque fue la primera. Y siento que esta también lo es, aunque por otros motivos.
Presumo que muchos de ustedes se estarán preguntando algo similar a lo que, durante los últimos tres meses, me estuve preguntando yo: ¿tiene sentido celebrar esta nueva emisión de la Feria del Libro en un país en el que día a día crecen la pobreza y la indigencia, hay millares de despidos sin fundamento, la salud y la educación pública están en emergencia, la obra pública fue cancelada, nuestras universidades son desfinanciadas al punto de correr el riesgo de cerrar sus puertas, la investigación científica y tecnológica y el ejercicio de la ciencia y la tecnología están siendo devastados, toda institución o medio que favorece el desarrollo y la difusión de la cultura ha sido desvirtuado o borrado, se entregan nuestras riquezas naturales y el Estado parece ausente aun en caso de epidemia? Confieso que más de una vez una noticia de último momento hizo tambalear este texto mío aun antes de que empezara a darle forma. Y sin embargo acá estoy, celebrando, como hace medio siglo en mi primera Feria, el estar rodeada de libros y de una concurrencia que, sospecho, en buena medida viene acá porque anda buscando algo preciso o tal vez difuso que espera encontrar en un libro.
Ahí está el punto: creo que el libro adquiere una significación muy especial en estos momentos. Por la inagotable diversidad de posibilidades que implica, y por ser el exponente de un amplísimo registro del conocimiento y del arte, me parece atinado instalarlo como un justo representante de todo lo que hoy es atacado en el campo de la cultura. Reivindicarlo entonces se me hace una cuestión imperiosa. Y no como autora, aunque la escritura sea el trabajo que amo: no es ese trabajo mío y privado el que corre riesgo. Aun durante la dictadura, dentro del pequeño ámbito de libertad de las cuatro paredes de mi pieza seguí escribiendo y ese trabajo y nuestra revista me sostuvieron en esa época de brutalidad inédita. Y estoy convencida de que, quienes nos dedicamos al trabajo creador, seguiremos encontrando también ahora nuevas motivaciones y nuevas formas de expresarnos y de estar presentes. Teatro Abierto fue una presencia muy fuerte durante la dictadura, y el Teatro Comunitario, una expresión luminosa en la crisis del 2001; no vamos a resignarnos al silencio, de eso no me cabe duda. Pero lo que quiero reivindicar hoy es una actividad aún más hermosa y democrática que la creación: quiero reivindicar la lectura.
En primer lugar, la lectura de ficciones, esa aventura maravillosa que algunos tuvimos la fortuna de experimentar desde chicos; la posibilidad de que se nos amplíe infinitamente el campo de nuestra experiencia, de que mundos desconocidos, o aun puramente imaginados o soñados o temidos se abran ante nosotros; de que todo sentimiento humano, por elevado o miserable que sea, -el heroísmo, el crimen, la demencia, la belleza, el dolor, la pérdida, el disparate, el absurdo, el miedo, el horror, la muerte-, se nos revelen en crudo de tal modo que nos ayudan a conocer a otros y a conocernos, a conmovernos con el dolor ajeno, a indignarnos con la injusticia y a apreciar hasta límites inesperados la belleza; a entablar, en suma, ese diálogo privado con un poema, con un cuento, con una novela, que nos permite interpretar e interpelar al texto, ambiguo e inagotable por su propia naturaleza, e ir descubriéndole sus distintas capas de significación. Y hago extensiva esta lectura múltiple a quien asiste a la puesta de una obra de teatro y a la exhibición de una obra cinematográfica, y también a quien observa una obra pictórica o una escultura o una fotografía artística. La obra de arte, en suma, nos convierte en espectadores-lectores agudos. Nos enseña y nos conmina a leer, no solo cada obra en sí; a leer cualquier dato de la realidad, por encubierto o indeseado que ese dato sea.
Y cuando hablo de leer no aludo solo a la creación ficcional o artística. El acto de leer permite un diálogo libre y personal con cada cuestión en la que un lector elige sumergirse. Me refiero a la ciencia, a la filosofía, a la historia, a las religiones, al análisis político o económico o jurídico, al humor, a la mitología, al testimonio, a la biografía. Por eso, al referirme al libro estoy aludiendo a todo el amplio arco de la cultura. Y, en particular, a una condición asociada a la lectura, e irreemplazable: saber leer.
No me refiero a “saber leer” en su significación primaria. Aunque también, ya que descifrar letras y palabras, estar alfabetizado, es la base sin la cual no se puede hablar de democracia plena. Hace muy poco, cuando se conmemoraron los cuarenta años de democracia, me pidieron una opinión al respecto. Escribí entonces: “Democracia plena, según lo entiendo, implica un pueblo soberano. Pero para que un pueblo sea realmente soberano tiene que estar en condiciones de elegir libremente, no solo a sus gobernantes, también su destino. Y para que cada uno pueda elegir su propio destino se necesita, ante todo, igualdad de oportunidades. Que cada habitante del país haya recibido y reciba una alimentación completa y nutritiva, que pueda acceder a una excelente educación en todos los niveles, que su salud esté protegida, que pueda conseguir un trabajo que cubra sus necesidades, que tenga una vivienda decente. ¿Hemos alcanzado en los últimos cuarenta años esa meta mínima? Basta mirar un poco a nuestro alrededor para saber que no. Hay mucha miseria en nuestro país, y eso implica que parte del pueblo no es soberano, que no actúa por elección sino por desesperación”.
“¿Por qué esta intención manifiesta, por parte del gobierno, de menoscabar o suprimir toda institución o medio de comunicación que favorezca o divulgue el conocimiento?”
Creo que en esa meta mínima que señalé reside la condición imprescindible para que una persona sepa leer en el sentido amplio al que me referí hace un momento. No se trataría solo de interpretar un texto y extraer de él un conocimiento nuevo o alguna capa profunda de su significación. También de tener la capacidad de leer señales, descifrar gestos, desentrañar intenciones no evidentes, investigar datos; quien sabe leer es capaz de interpretar la realidad más allá de su apariencia más visible, o de la figura que le quieren imponer, o aun de la imagen que él mismo querría que tuviera.
Y acá voy acercándome a una cuestión que me importa indagar: por qué esta intención manifiesta, por parte del gobierno, de menoscabar o suprimir toda institución o medio de comunicación que favorezca o divulgue el conocimiento, el desarrollo científico, la creación artística y la formación universitaria. Un intento de explicación que circuló cuando empezó a conocerse parte de estas medidas fue que habrían sido propuestas como una forma de distracción; para que pasaran a segundo plano otras medidas más pesadas, como podría ser la venta de nuestras riquezas naturales y empresas estatales, o la destrucción de la industria nacional y de las pymes en favor de los grandes monopolios. Sin duda una explicación tan ingenua solo podía estar provocada por la perplejidad inicial. O tal vez fue una manera de eludir toda asociación con la frase tan temible que se le atribuye a Joseph Goebbels: “Cuando escucho la palabra ‘cultura’ desenfundo la pistola”.
En cuanto al argumento que se utilizó desde distintas áreas del gobierno de que estas instituciones y medios culturales se llevaban los recursos que deberían estar destinados a los niños hambrientos, me pareció por lo menos sospechoso. Por dos motivos. El primero: con solo explorar mínimamente el modo en que se financia buena parte de estas instituciones se podría advertir que eliminarlas no va siquiera a atenuar el problema del hambre. El segundo porque, de acuerdo a las políticas que se están llevando a cabo, el hambre en sectores cada vez amplios de nuestra sociedad no parece ser una cuestión de interés para el gobierno. El haber dejado de enviar recursos para los comedores comunitarios resulta una prueba bastante nítida, aunque no es la única. A propósito: vi la interminable cola que se formó para acceder a una ración de alimentos al día siguiente de que se anunciara, de manera algo demencial, que cada necesitado debería solicitar por las suyas su ración al Ministerio de Capital Humano. Veinte cuadras tenía la cola, supe después. Y también supe que nunca se atendió a nadie. Antes de que llegara a destino el primer solicitante de la fila, la ventanilla se cerró y a otra cosa mariposa. Semejante crueldad es difícil de concebir, pero ocurrió. Y yo me pregunté: ¿cómo se puede no reaccionar ante una falta tan evidente del más mínimo respeto por un semejante? Y entendí dos cosas: Una: para la funcionaria o funcionario que ordenó cerrar la ventanilla, los que estaban haciendo esa cola no eran sus semejantes. Otra: resistirse a ver la realidad como es puede ser una salida cuando no se ve otra salida. Los que inútilmente estuvieron haciendo cola se negaban, al menos en ese momento, a ver lo que realmente acababa de pasarles.
De lo que podría desprenderse algo como esto: que los argentinos no analicemos los mensajes, que no sepamos leer, puede ser a nivel gubernamental un buen modo de evitarse problemas. Y sugiere una explicación probable para el ataque que se viene haciendo a toda institución o medio que favorezca el aprendizaje, el conocimiento, la reflexión, y la actividad cultural en general. El objetivo de ese ataque, conjeturé, sería reducir al máximo el número de los que saben leer: apocar, diríamos, al adversario potencial.
Y ya que utilicé un verbo tan borgeano como “conjeturar” voy a recurrir a Borges para tratar de explicarme. En su asombrosa y desopilante nota “El arte de injuriar” reproduce este episodio citado por de Quincey: “A un caballero, en una discusión teológica o literaria, le arrojaron en la cara un vaso de vino. El agredido no se inmutó y dijo al ofensor: ‘Esto, señor, es una digresión, espero su argumento’”. Saber leer, creo, es advertir que, pese a lo extravagante del impacto, un vaso de vino en la cara carece de argumento. Y, para el estilo de comunicación que viene eligiendo el gobierno, implica una posibilidad riesgosa: que se advierta la falta o la falla de los argumentos. Si cada argentino tuviera la capacidad de saber leer –si contara con los elementos para adquirirla- ¿qué pasaría con los pronunciamientos o exabruptos que se suelen lanzar? ¿Estarían en riesgo de perder su eficacia?
Como anticipo pongo un ejemplo: las dos promesas de un bienestar inefable que nos va a compensar de lo mal que lo estamos pasando en la actualidad. La primera: dentro de treinta y cinco años este va a ser un país poderoso; la segunda: Argentina va a volver a ser ese gran país que fue a comienzos del siglo veinte. En cuanto a la primera promesa, el aparente rigor científico que confiere una cifra tan exacta lleva a preguntarse: ¿dónde están los estudios que explican por qué vamos a alcanzar ese estado de bienestar exactamente dentro de treinta y cinco años? Dejando de lado que como consuelo es un poco pobre ya que buena parte de los beneficiarios vamos a estar muertos: de vejez, de hambre, o por falta de medicamentos, lo de los treinta y cinco años me trae a la memoria una expresión que se usaba cuando yo era chica: el año verde. Cuando alguien trataba de acallar algún reclamo nuestro prometiéndonos que lo deseado iba a ocurrir, pero en un futuro que veíamos altamente improbable, decíamos: Sí, esto va a pasar el año verde.
En cuanto a la segunda promesa: llegar a ser tan prósperos como un siglo y pico atrás, dejando de lado que, ya de por sí, un retroceso histórico de más de un siglo parece un poco dudoso como ideal, me gustaría saber si quienes se dejaron seducir por esa promesa de prosperidad se preguntaron cómo era realmente el país a comienzos del siglo veinte. ¿Tienen alguna idea de que en esa época había un grupo minoritario al que la sabiduría popular denominó “los de la vaca atada” porque viajaban habitualmente a Europa, y con su propia vaca para que, a sus niños, en el barco, no les faltara la saludable leche nacional, mientras que, en general, el pueblo se moría de hambre? Creo de verdad que quienes promocionan esa meta de retroceder al año 1900 no mienten cuando dicen que ese es el país al que aspiran, pero fuera de estos nuevos representantes de la vaca atada, ¿serán muchos los que quieren vivir según ese modelo? ¿O simplemente no creyeron necesario, o no tuvieron los recursos, para indagar en su significado?
Es razonable suponer que sería la confianza en que, por razones diversas, un buen número de argentinos no analiza los mensajes lo que le permite al gobierno largar al ruedo cifras inverificables: una hipotética futura inflación del 15.000 por ciento, pongamos por caso, que no se explica cómo ni cuándo se habría alcanzado pero que –se nos comunica con alegría—no vamos a alcanzar gracias a un plan económico exitoso: celebremos. “La gente está contenta”, le escuché decir al ministro de economía y me pregunté: ¿de qué gente está hablando? ¿Con qué elementos construyó una generalización tan categórica? ¿Caminó alguna vez por la calle?, ¿vio a los que duermen en las veredas?, ¿trató al menos de imaginarse la desesperación de alguien que va a un comedor comunitario para calmar su hambre y ni siquiera allá encuentra comida? ¿Habló con alguno de los que, sin justificación, acaba de ser despedido? ¿O simplemente la frase le pareció simpática y la largó sin mucho problema? Debo decir que en algunos casos la irresponsabilidad verbal es tan desembozada que más bien se parece a un chiste: es el caso del vocero presidencial cuando aclaró que no era cierto que a los jubilados un aumento prometido se les iba a pagar en dos cuotas; no: simplemente se lo haría “en dos momentos distintos”.
Si a esta pequeña antología de sinsentidos se le suman ciertos exabruptos al estilo de “El Estado es una organización criminal” o “La justicia social es un concepto aberrante”, se podrá sospechar que muy difícilmente el discurso –o no-discurso— oficial resistiría una lectura mínimamente atenta. En cuanto a la crueldad manifiesta que puede advertirse, por ejemplo, en la explicación de la canciller: ya que los jubilados se van a morir, qué sentido tendría darles préstamos; o en el razonamiento de un diputado: si un padre necesita a su hijo en el taller, es libre de no mandarlo a la escuela; pienso que para entender lo inhumano de estas “propuestas” basta con una mínima sensibilidad ante el sufrimiento, la injusticia y la impiedad.
¿Cómo protegerse de cuestionamientos que parecen casi inevitables? Un camino sería cercenar las posibilidades de acceso a una lectura analítica o sensible de la realidad y, si fuera factible, a la lectura en general. No conocer la historia, no tener elementos para cotejar el contexto actual con otros contextos o para delinear un futuro deseado. Una “sorpresa” del doctor Martín Menem ilustra con bastante nitidez esta intención. Después de la manifestación multitudinaria del 24 de marzo dijo con cierta alarma que no se explicaba el motivo por el cual habían asistido jóvenes de dieciocho años a esa manifestación ¿Cómo?, parece expresar con su perplejidad, ¿así que hay jóvenes enterados de que ese día hubo un golpe cívico-militar que instauró un régimen que asesinó, torturó, hizo desaparecer a 30000 personas entre quienes había viejos, adolescentes, monjas, curas, y que además robó bebes recién nacidos?
Y al parecer no solo están enterados, doctor Menem; hasta dio la impresión de que les importan esos crímenes, que tienen la capacidad de entenderlos en carne propia, que saben que hubo mujeres heroicas que hicieron historia luchando por la aparición de sus hijos desaparecidos y de sus nietos robados y que hoy siguen luchando; esos adolescentes deben alguna información sobre nuestra historia reciente porque vivaron a las madres y a las abuelas de Plaza de Mayo y se manifestaron con tanta emoción y con tanto compromiso como todos los otros millares de personas de todas las edades que estábamos allí. Algo está fallando en el programa, sin duda: pese al empeño gubernamental no se ha podido conseguir, hasta el momento, una nueva y completa generación de ignorantes.
Según se desprende de la perplejidad del doctor Menem, ese parecería el propósito que se está buscando. Porque si no, ¿de qué se asombraría? ¿No fueron jóvenes los que hicieron la reforma universitaria de 1918? ¿No fueron estudiantes secundarios y universitarios quienes defendieron en 1958 la ley de enseñanza laica, gratuita y obligatoria? Los jóvenes en nuestro país siempre estuvieron a la vanguardia en las luchas. Y no pretendo dar un único signo a esas luchas. Fueron jóvenes universitarios quienes se opusieron al general Perón durante su primer gobierno y también fueron jóvenes, universitarios o no, quienes lucharon por que volviera años después. Fueron jóvenes universitarios, junto con los obreros, los que protagonizaron el Cordobazo en 1968, y dieron el gran puntapié inicial para acabar con la dictadura militar iniciada en el 66. Desde distintas posiciones, encararon una lucha y parecían saber por qué estaban luchando.
Ahora, lo que en apariencia se busca es que los jóvenes, y los no tan jóvenes, carezcan de la oportunidad de acceder a la historia y de los recursos para actual en busca de un destino elegido, que sean incapaces incluso de desentrañar qué destino están construyendo otros para ellos. Lo que se intenta, en suma, desfinanciando las universidades, desprestigiando el trabajo docente, cancelando un programa que auspiciosamente se llamaba “leer aprendiendo” y estaba destinado a los chicos de las escuelas, cerrando centros de investigación de enorme prestigio (y podría seguir con un largo y doloroso etcétera) lo que se intenta, decía, es negarles a estos jóvenes, negarnos a los argentinos, la libertad de elegir. Que estemos desinformados, que nos adormezcamos bajo el arrullo de invectivas, anuncios inconsistentes, insultos a mansalva y “verdades sagradas” que no admiten réplica.
No es descabellado conjeturar que la ignorancia puede tener un considerable peso estratégico. Mirando a mi alrededor y animándome, yo sí, a ver lo que no me gusta ver, debo admitir que no parece un objetivo inalcanzable de conseguir que muchos desesperados no entiendan -necesiten no entender- que debajo de tanto exabrupto tal vez haya propósitos que van en contra de sus intereses. Y, sobre todo, advertir que unos cuantos no desesperados se sienten cómodos entre tanto grito, tanto insulto y tanta teoría express, al punto de que no miden o no les importan las consecuencias.
Sin embargo, me animo a arriesgar que, como objetivo, esto de “ignorancia para todos” no va a llegar muy lejos. Ante todo, porque en momentos difíciles como el actual termina imponiéndose una lectura irrefutable de la realidad que no necesita de estudios previos: es la inducida por el hambre, y por la angustia de haber sido despedido del trabajo sin razón, y por cualquier otra injusticia que duele de cerca. Lecturas que –la historia universal y nuestra propia historia lo demuestran– encuentran su expresión en la calle. La calle que, pese a la intención oficial de demonizarla, es la voz de los que no tienen voz. Y de los que no son escuchados. Y de los que queremos que, junto a todos los demás, se nos escuche.
La marchas multitudinarias y altamente conmovedoras y comprometidas que ocurrieron este martes en Buenos Aires y en todo el país son una prueba muy clara de lo que digo. Solo leer los carteles que llevaban los estudiantes, la agudeza y la profundidad de lo que expresaban, fue una comprobación nítida de que el conocimiento y la sensibilidad son más valiosos que los insultos. Confieso que pocas veces canté el himno con tanta emoción y sintiéndome tan acompañada como ese día en Plaza de Mayo. Pero no voy a detenerme en esas expresiones ya que no son mi tema hoy.
Mi tema hoy es la voz de los que sí tenemos voz. Los que tuvimos la oportunidad, y tenemos la decisión, de saber leer. Los que creemos que los argumentos y la solidaridad construyen más que los agravios y el odio; los que, al menos a grandes trazos, nos proponemos un país en el que las ideas, los análisis, las discusiones, prevalezcan sobre el vaso de vino arrojado en la cara.
Pienso que, más allá de nuestra tarea específica, o a través de esa tarea, es necesario que demos testimonio de nuestra realidad y de nuestra historia. No solo en relación a nuestra actualidad; también respecto de lo que nos ocurrió en nuestro pasado reciente, ya que, así como se necesitan años de buena alimentación y enseñanza de calidad para crear un lector, inversamente, para producir semianalfabetos entre los sectores más sumergidos y vulnerables se requiere no solo años de pobreza; también muchas veces negligencia en las políticas sociales. En síntesis, el deterioro que vino sufriendo nuestro país sin duda tiene causas diversas pero desembocó unívocamente en la situación actual. Pienso que nos toca a nosotros analizarlo y dar cuenta de todo esto.
En realidad, ese testimonio múltiple ya está empezando a ocurrir. Con lucidez y con pasión se están manifestando expertos de los sectores más diversos. Científicos, politólogos, economistas, universitarios, gente del teatro, del cine, de la literatura, gremialistas, juristas, docentes, trabajadores de diferentes áreas, pequeños empresarios, jubilados, periodistas, están haciendo oír su voz cada vez con más frecuencia y con más claridad. Es el principio de un camino, pienso. Estar bien despiertos y presentes. Porque no hay marcha atrás. Estamos en una situación nueva y tenemos que animarnos a verla, a decidir qué país queremos y a movernos en consecuencia.
Ante todo, ponernos de acuerdo en algo muy básico: quiénes integramos este país. ¿La gente de bien? (escuché más de una vez desde representantes del oficialismo esta expresión poco confiable y me recordó a un humorista excepcional, Landrú, que irónicamente y para aludir a una clase que se consideraba encumbrada, dividía a los argentinos entre los mersas y “la gente como uno”). ¿Es esa “gente de bien” nuestro país o lo integramos todos los que lo habitamos? Porque en este último caso tendremos que admitir que a todos nos corresponden los mismos derechos. Para ser muy básicos: una buena alimentación, una educación de calidad, una salud protegida, acceso a una vida digna. Ahora, no dentro de treinta y cinco años: la vida que se pierde hoy ya no se recupera. Entre tanto podremos protagonizar todos los debates ideológicos que hagan falta. Es necesario que ocurran. Pero pienso que, cuando las papas queman, lo primordial es que encontremos los carriles de coincidir en lo esencial.
El nuestro es un país que vale la pena. Esta Feria que desde hace casi medio siglo se viene llevando a cabo va a constituir mi primer ejemplo. Les cuento que, salvo una vez en que estaba de viaje, vine todos los años. Y que siempre la sentí como un espacio singular. No solo por el objeto impar que la convoca, también por la gente que la recorre. Y atención, porque a partir de acá, sin desentenderme del panorama sombrío que emergió hasta ahora, voy a mostrar mi hilacha optimista. Estuve en algunas Ferias de otros países, tan importantes o más que la nuestra. Vi libros de todas las editoriales, asistí a eventos, conocí celebridades. Pero casi no vi gente. Y en esta Feria nuestra, desde su primera emisión y aun en circunstancias históricas muy difíciles, el público viene, recorre los stands, busca o encuentra determinado libro, compra lo que puede, asiste a los actos culturales, habla con algún escritor, se encuentra con un amigo que hace tiempo no veía. Siente que este es un lugar que le pertenece.
En nuestro país, en suma, el libro importa. Y ese es un dato nada desdeñable acerca de cómo somos. O de cuáles son nuestras posibilidades. Y no es el único dato. El movimiento teatral argentino es excepcional, nuestro cine es valorado acá y en el exterior, nuestros científicos son requeridos y admirados en todo el mundo, hay una literatura notable y, doy fe, siguen apareciendo año tras año nuevos y valiosos escritores, nuestros humoristas son de primer nivel, tenemos músicos y letristas admirables, numerosas editoriales y revistas independientes que se hacen a pulmón, y que, en las buenas y en las malas, publican un material de primer nivel. Pero no solo eso: es notable el sentido del humor popular, que se puede palpar en cualquier calle o en cualquier colectivo, y que muchas veces nos salva de la desesperación; milagrosamente persiste el hábito de encontrarnos en un café solo para conversar, seguimos manejándonos para arreglar lo que haga falta con un alambrecito.
Y todo eso también es cultura, nuestra cultura, la que tenemos que preservar. No se asusten: no tengo la intención de idealizarnos: no es mi costumbre. Unos cuantos y bien bravos defectos debemos tener para que estemos como estamos. Pero contamos con un hermoso capital humano –esto y no otra cosa, según lo entiendo, es el capital humano—, un capital valioso para empezar a soñar con el país que queremos. No vamos a permitir que ese capital sea arrasado. Al contrario; tenemos que luchar para que se multiplique. Una buena alimentación y una buena educación, para todos, es la base (y no crean que es traída de los pelos una referencia a la alimentación cuando se habla de cultura; sin una buena nutrición en la infancia, no hay posibilidad de aprendizaje, no hay para nuestro futuro cultura posible). A partir de esa base imprescindible se abren los caminos. Seguramente estos libros que nos están rodeando, con sus diversos puntos de vista, con sus innumerables visiones de la realidad, tendrán algo que indicarnos.
Ahora, para terminar como corresponde estas palabras (por algo soy cuentista) brindo porque, en un futuro muy cercano, nuestra amada Universidad Pública esté funcionando a pleno y cada vez con más estudiantes, porque nuestras instituciones y medios culturales puedan trabajar por entero y con todo su personal para el desarrollo y la difusión de nuestra cultura; porque siga existiendo a través de los años, cada vez más pujante y más popular, esta Feria del Libro, y porque haya muchas otras Ferias del Libro a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Cada vez con más concurrencia, cada vez con más creatividad, cada vez con más lectores.
Buenos Aires, 25 de abril de 2024
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Preocupación en el Hospital El Cruce: salarios bajos, financiamiento incierto y alerta ante posibles intentos de privatización
El Hospital Nacional El Cruce, ubicado en Florencio Varela, es una institución pública estratégica para la salud de miles de personas en el conurbano bonaerense y en todo el país. En diálogo con LCV, Diego Garrobo, trabajador administrativo con 16 años de trayectoria en el hospital, describe la situación actual: el esfuerzo cotidiano del personal para sostener la atención, los bajos salarios, el aumento de la demanda producto de la crisis social y la preocupación que generaron versiones periodísticas sobre una eventual privatización.
LCV: “Contanos un poco cuál es la situación actual del Hospital Nacional El Cruce y dónde queda, para la gente de todo el país.”
Diego Garrobo: “El Hospital El Cruce queda en Florencio Varela. Hoy está funcionando y atendiendo gracias al enorme esfuerzo cotidiano de sus trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, existe una preocupación real por los salarios bajos, los contratos que no se efectivizan y una situación que termina impactando tanto en la calidad del trabajo como en la atención a los pacientes.
La semana pasada circuló una versión en un diario de alcance nacional sobre una posible privatización o gerenciamiento privado de hospitales AMIC, entre ellos El Cruce. Esto generó una enorme preocupación en la comunidad hospitalaria y en los pacientes, porque no se trata de un hospital más: es un hospital público de alta complejidad, estratégico para la región y para el sistema de salud provincial y nacional. Garantiza atención integral y gratuita y resuelve casos muy complejos que otros hospitales no pueden abordar.”
LCV: “¿Qué tipo de población asiste al hospital? ¿Cuál es su nivel socioeconómico?”
Diego Garrobo: “Es un hospital público que atiende principalmente a población vulnerable, a personas que no tienen obra social. También atiende a pacientes que sí tienen cobertura, pero que requieren prestaciones que las clínicas privadas no pueden realizar, y en esos casos el hospital recupera costos a través del cobro a las obras sociales.
En Florencio Varela se vive una situación social muy difícil: cierran empresas, cierran comercios y muchas personas pierden su cobertura de salud. Eso hace que aumente la demanda en los hospitales públicos, incluido El Cruce.”
LCV: “¿Cuál es el sueldo promedio de un trabajador de la salud y de un médico en el hospital?”
Diego Garrobo: “Depende de la categoría, pero los profesionales rondan entre 800.000 y 1.300.000 pesos. Es un sueldo muy bajo, y eso es parte central de nuestro reclamo.”
LCV: “¿Cuál es tu rol dentro del hospital?”
Diego Garrobo: “Soy personal administrativo. Llevo 16 años trabajando en el hospital, desde sus inicios. Es un hospital que conozco profundamente: atiende pacientes sin distinción, tengan o no obra social. Es un hospital relativamente nuevo, inaugurado en 2007 durante la presidencia de Néstor Kirchner, con tecnología de alta complejidad y diagnóstico de última generación.”
LCV: “Se habló de privatización. ¿De qué estamos hablando exactamente?”
Diego Garrobo: “El diario La Nación publicó una versión sobre una posible privatización o gerenciamiento privado de hospitales AMIC, entre ellos El Cruce. Eso generó muchísima preocupación porque este tipo de medidas suelen derivar en arancelamiento. Nosotros sostenemos que ni la salud ni la educación pueden regirse por una lógica de mercado ni por criterios de rentabilidad.
Tras el repudio rápido del sindicato y de distintos sectores, la dirección del hospital difundió un comunicado aclarando que no existe ningún proyecto de privatización ni de gerenciamiento privado. Eso es importante decirlo. Sin embargo, en ese mismo comunicado se reconoce que hay problemas de financiamiento que afectan la previsibilidad y el desarrollo del hospital.
Desde APEC, el sindicato que representa a los trabajadores, valoramos que se haya aclarado públicamente que no hay un proyecto de privatización, pero también decimos que la preocupación sigue siendo legítima. La historia de la salud pública muestra que muchas privatizaciones avanzan de manera gradual, bajo discursos de eficiencia o modernización. Por eso creemos que no alcanza con un comunicado: necesitamos garantías políticas claras y sostenidas.”
LCV: “¿Cuáles son las próximas medidas?”
Diego Garrobo: “La semana pasada, el jueves 15, realizamos una jornada de protesta de 24 horas con actividades a las 14, a las 18 y a las 24, para que todos los compañeros y compañeras pudieran participar. Hubo una gran convocatoria. Vamos a seguir con el plan de lucha hasta obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades.”
LCV: “¿La comunidad acompaña?”
Diego Garrobo: “Sí, la comunidad acompaña mucho. Agradecemos profundamente a la comunidad y a los medios que nos acompañan y defienden la salud pública y al Hospital El Cruce.”
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Fabio Basteiro: ““Flybondi baja la vara del sistema aéreo y pone en riesgo la seguridad”
Más de 24.000 personas damnificadas por cancelaciones, reprogramaciones arbitrarias y falta absoluta de respuesta por parte de Flybondi reabrieron el debate sobre el modelo aerocomercial en la Argentina. ¿Se trata solo de un problema empresarial o de una política deliberada de desregulación? Desde La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores conversamos con Fabio Basteiro, dirigente sindical histórico del sector aeronáutico y trabajador de Aerolíneas Argentinas, para comprender qué hay detrás del colapso operativo de las low cost, qué responsabilidades tiene el Estado y cuáles son los derechos que hoy se les están negando a los usuarios.
LCV: Yo era una de las más de 24.000 personas damnificadas por Flybondi y estuve a punto de perder mis vacaciones, que eran cortitas pero muy importantes para mí. No podía perder ni un solo día. Por eso queremos hablar de esto con vos, para entender por qué está Flybondi en el país y qué podemos hacer frente a este despropósito que afecta a miles de personas. ¿Cómo estás? Te saluda Nora Anchart.
Fabio Basteiro:
“Hola, ¿cómo estás? Tanto tiempo, muchos años sin cruzarnos, pero seguimos en el mismo camino. A veces los caminos se separan y después se vuelven a encontrar.”
LCV: Contanos en qué estás hoy, dónde estás trabajando.
Fabio Basteiro:
“Hoy estoy trabajando nuevamente en Aerolíneas Argentinas, en mi puesto, y junto con Roberto Reposo estamos aportando al debate público. Publicamos dos libros: uno se llama ¿Por qué fracasó la revolución de los aviones?, que analiza la política aerocomercial del macrismo y el modelo low cost, y otro llamado Cielos abiertos, venas abiertas, que se enfoca específicamente en la política aerocomercial del gobierno de Milei. También escribimos en Tiempo Argentino, Canal Abierto y otros medios, siempre desde la mirada de los trabajadores, no desde la academia ni desde las empresas. Ese primer libro muestra cómo el modelo low cost impulsado por Dietrich continúa hoy con la política de cielos abiertos, cuyo objetivo real es debilitar a la línea aérea de bandera. Esto ya lo vivimos en los 90. No estamos en contra de las low cost en sí, pero creemos que el Estado debe regular, controlar y dirigir para que puedan convivir distintas empresas sin destruir el sistema.”
LCV: La gente no elige Flybondi por ingenuidad, la elige porque Aerolíneas es mucho más cara. A veces viajar a Bariloche cuesta casi lo mismo que viajar a Miami. En otros países las low cost funcionan bien. ¿Por qué acá no?
Fabio Basteiro:
“En Europa las low cost funcionan porque hay planificación, concentración poblacional y controles estrictos. Acá las leyes existen, pero no se cumplen porque falta control real del Estado. En los 90 pasaba algo similar con empresas como LAPA, Dinar, LAER o Sol, que podrían haber funcionado si el Estado hubiera controlado, pero la lógica de muchas de estas empresas prioriza el negocio por sobre la seguridad y la continuidad operativa, y eso termina en quiebras, tragedias o desaparición de compañías. Flybondi es un caso grave porque no se conocen claramente sus dueños, hay opacidad financiera, rotación permanente de directivos, cambios de razón social y de domicilio fiscal, todo con el objetivo de eludir responsabilidades legales. Estas empresas buscan bajar la vara del sistema aerocomercial: menos controles, caída de convenios laborales, menor mantenimiento y menor inversión. No es lo mismo bajo costo que baja tarifa sin respaldo estructural.”
LCV: Pero además Aerolíneas hoy tampoco es competitiva: levanta vuelos, da mal servicio, no renueva flota. Entonces la gente termina eligiendo igual a las low cost.
Fabio Basteiro:
“Es cierto que Aerolíneas hoy tiene problemas serios, pero hay que diferenciar modelos. Por ejemplo, JetSmart tiene detrás a American Airlines, con estructura, planificación y respaldo internacional, y por eso es una low cost más seria. Flybondi, en cambio, combina todos los problemas: aviones viejos, leasing precario, poco personal, falta de repuestos y falta de planificación. No tienen hangar propio y muchas veces es Aerolíneas la que termina resolviendo sus urgencias técnicas. En un Estado serio ya se le habría retirado la concesión.”
LCV: En mi caso nadie atendía el teléfono, te ofrecen un voucher como si fuera algo rutinario. La gente pierde casamientos, turnos médicos, velatorios. ¿Qué puede hacer el usuario?
Fabio Basteiro:
“El día que relatás, Flybondi tenía 47 vuelos programados y canceló 23, lo que muestra que no es una situación excepcional sino sistemática. Esto ocurre porque la ANAC no controla y está totalmente direccionada políticamente. En países serios, cuando una empresa cancela un vuelo debe reubicarte automáticamente en otro y hacerse cargo del perjuicio, no ofrecerte un voucher para patear el problema. El usuario puede reclamar por daño directo y también por lucro cesante, porque si perdiste una oportunidad laboral, un ingreso o un evento importante, eso es indemnizable.”
LCV: Da la sensación de que esto solo va a cambiar cuando ocurra una tragedia, y eso es lo más preocupante.
Fabio Basteiro:
“El mayor riesgo hoy es la seguridad aérea. Trabajo en Aeroparque, en mantenimiento, y veo cómo operan: vuelan con neumáticos vencidos, con escasez de repuestos y con dotaciones insuficientes. Cuanto más vuelan, más ganan, esa es la lógica del negocio. A eso se suma el desfinanciamiento de áreas clave como el control aéreo: los controladores reclaman aumentos salariales básicos y no se los dan. Es una cadena de irresponsabilidades muy peligrosa.”
Destacada
“El paro nacional ya tiene fecha”, por Alberto Nadra. Boletín de noticias: Eppur si muove! del 12 al 16N
Tiempo de descuento con la Reforma Laboral, la CGT pisa el acelerador en las negociaciones y anuncia un paro nacional. A pesar de los reiterados dichos de Jorge Sola, triunviro de la CGT, sobre su voluntad de diálogo, La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que el próximo martes 10 de febrero realizará un paro nacional con movilización en todo el país para rechazar el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno y que ese mismo día será debatido en el Senado. Marcha que confluirá con movilizaciones en todo el país de las diversas centrales obreras. En la Ciudad de Buenos Aires, las columnas sindicales se concentrarán frente al Congreso.
La ley que afecta de manera directa a los trabajadores sindicalizados y es prioridad en la agenda de dirigentes pero no dejan de preocupar los conflictos regionales en torno a temas ambientales unidos a la concentración de los dueños de la tierra. Dos políticas que van de la mano y dejan a la deriva comunidades enteras. El extractivismo y la desindustrialización están provocando una ruptura en la estructura social y económica pocas veces vista, con miles y miles de desocupados que se suman a la economía popular.
Según un estudio del Conicet ya son 13 millones las hectáreas que no pertenecen a ciudadanos argentinos y son muchos los departamentos que superan el límite legal fijado por la Ley de Tierras. No se trata solo de un tema de soberanía. En Chubut las plantaciones agro-industriales son una de las razones de los incendios, con la estancia de Benetton a la cabeza. Quince mil hectáreas destruidas ante la negligencia estatal y la falta de prevención. La Ley de Manejo del Fuego también es palabra hueca. Mendoza sigue movilizada por el agua, sólo en la localidad de Malargüe existen 18 proyectos de minería. La Ley de Glaciares está en la cuerda floja.
Trabajo y ambiente no son intereses opuestos. Así como lo que Milei considera un ‘gasto’ del Estado no es otra cosa que una inversión a futuro. Nada de esto está en agenda de nuestros gobernantes quienes sólo parecen preocupados por los números y no por las personas.
No bastará una Ley para cambiar los ánimos. Más aún cuando las leyes no parecen cumplirse como se debe. LCV continuará acompañando ese ‘abajo que se mueve’ con nuestros boletines semanales.
Síntesis de noticias sociales y gremiales de LCV
Semana del 12 al 16 de enero, 2026

INDUSTRIA
AERONÁUTICOS: ESTE VIERNES VENCIÓ LA CONCILIACIÓN OBLIGATORIA ¿HABRÁ MEDIDAS DE FUERZA? El conflicto con la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) no llegó a ningún acuerdo y el gremio que nuclea a los controladores aéreos analiza la implementación de nuevas medidas de fuerza que podrían impactar de lleno en la operación aérea, en plena temporada alta de verano.
CRISIS INDUSTRIAL EN CHUBUT: 18.000 PUESTOS DE TRABAJO PERDIDOS. La decisión unilateral de YPF de abandonar 55 áreas petroleras maduras en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego provocó un efecto dominó que trasciende los yacimientos para golpear los centros urbanos. El titular de la CGT «Saúl Ubaldini» y diputado provincial, Gustavo Fita, denunció que la salida de la petrolera estatal dejó a la deriva a 18 mil familias en la Patagonia. Con 750 locales cerrados y una caída del 20% en la producción, advierten que se está desguazando la soberanía productiva de la región y hay preocupación por la aceleración de la pérdida de puestos de trabajo.
ENSENADA: LA UOCRA SOSTIENE UN ACAMPE EN LA OBRA DE BENITO ROGGIO POR PUESTOS LABORALES Y CONDICIONES DE TRABAJO. Trabajadores de la construcción nucleados en la Agrupación Trabajadores Unidos de la UOCRA seccional La Plata mantienen un acampe en la obra que la empresa Benito Roggio ejecuta en la ciudad de Ensenada, correspondiente a la construcción de la nueva planta potabilizadora de agua. La medida de fuerza se lleva adelante en reclamo de puestos de trabajo para desocupados de la región, además de mejores condiciones laborales y salariales para los obreros que actualmente se desempeñan en el proyecto. El conflicto, que se desarrolla de manera pacífica, se da en continuidad con protestas previas en la misma obra, donde los trabajadores ya habían denunciado falta de pago, precarización laboral y reiterados incumplimientos por parte de la empresa.
LA UTA ADVIERTE CON UN PARO DE COLECTIVOS EN EL AMBA TRAS UNA AUDIENCIA FALLIDA EN LA PARITARIA. La tensión en la paritaria de los choferes de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) continúa en aumento tras la audiencia virtual de este martes 13 de enero. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias no lograron destrabar un conflicto de financiamiento con el gobierno nacional. El gremio calificó como una “burla” la propuesta del 1% ofrecida por la patronal. El sindicato ya había advertido que los trabajadores no aceptarían ser “rehenes” de la disputa financiera entre las empresas y el Estado y puso sobre la mesa la posibilidad de llevar adelante medidas de fuerza.
SANTA FE: TOMAN TRES PLANTAS DE LÁCTEOS VERÓNICA. La situación de Lácteos Verónica atraviesa uno de sus momentos más críticos en este comienzo de 2026: las plantas están prácticamente paralizadas, la producción propia es inexistente y las deudas salariales se siguen acumulando. Mientras tanto, los más de 700 trabajadores que continúan sosteniendo medidas de fuerza decidieron en asamblea la ocupación de las tres plantas ante el incumplimiento de un acuerdo para el pago de salarios. Permanecen tomadas las sedes de Santa Fe, ubicadas en Clason, Lehmann y Suardi. La actividad en las plantas de Suardi y Clason se encuentra totalmente detenida, mientras que en Lehmann sólo se mantiene un nivel mínimo de funcionamiento.
TRAS 40 DÍAS DE ACAMPE CAROMAR SE NIEGA A PAGAR LAS INDEMNIZACIONES. El cierre de las cuatro sucursales del mayorista Caromar desató un conflicto laboral que ya lleva más de 40 días y que mantiene en vilo a trabajadores de Mar del Plata y otras localidades. En la ciudad, los 15 empleados de la sede ubicada sobre la Ruta 88 sostienen un acampe permanente en reclamo del pago de las indemnizaciones correspondientes, luego de que la empresa anunciara su cese de actividades en diciembre.
LA UOM ENDURECE EL PLAN DE LUCHA: EMPRESARIOS NO PAGAN EL AUMENTO QUE ELLOS MISMOS PIDIERON. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ratificó su decisión de continuar y profundizar las medidas de fuerza frente al incumplimiento de numerosas empresas en el pago de los aumentos salariales acordados en la paritaria firmada el 2 de diciembre de 2025, cuya homologación por parte de la Secretaría de Trabajo permanece demorada. En la provincia de Córdoba, las medidas ya se pusieron en marcha mediante asambleas de un turno por jornada laboral, con la advertencia de que podrían profundizarse si persiste el incumplimiento. Al respecto, el dirigente señaló: «Se van a ir ajustando medidas de que no se cumpla con esto, que saben de que ellos lo tienen que cumplir».
SE ENDURECE EL CONFLICTO EN FATE Y EL SINDICATO ABRE UNA AGENDA DE PAROS. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) anunció la profundización del plan de lucha en la empresa Fate, a la que acusó de mantener una política salarial “irracional y cruel” tras más de 12 meses sin otorgar aumentos a sus trabajadores. Como parte del plan de lucha, el SUTNA anunció un paro total de actividades para el sábado 17 de enero, desde las 6 hasta las 14 horas, y un nuevo paro el lunes 19 de enero, desde las 14 hasta las 22 horas. Además, advirtieron que si no hay respuestas, se avanzará con medidas de mayor alcance.Desde el gremio señalaron que la negativa de la patronal a recomponer los salarios afecta de manera directa las condiciones de vida de las familias trabajadoras y se da en un contexto de fuertes ganancias empresariales, lo que desmiente los argumentos de crisis económica que sostiene la compañía.
LUSTRAMAX: ORDENAN DESALOJO MIENTRAS GENDARMERÍA FUERZA SALIDA DE CAMIONES. En un escenario de creciente confrontación, la Policía Bonaerense procedió esta mañana a notificar a los trabajadores de la fábrica Lustramax sobre una orden de desalojo, en medio del acampe que mantienen contra los despidos y el cierre de la planta. La presencia de la Gendarmería Nacional, desplegada para garantizar la salida de camiones y el funcionamiento de la empresa, ha elevado la tensión al máximo.Los empleados denuncian que esta intervención es ilegal, ya que las fuerzas federales actúan sin jurisdicción ni exhibición de una orden judicial.
TN&PLATEX, LA PRINCIPAL TEXTIL DEL PAÍS, PARALIZÓ UNA PLANTA EN TUCUMÁN Y SUSPENDIÓ A 190 TRABAJADORES. La empresa TN&Platex paralizó por tiempo indefinido su planta en Tucumán y suspendió a 190 trabajadores, en medio de la fuerte caída del consumo, el avance de las importaciones, especialmente de ropa usada, y una crisis profunda que atraviesa la industria textil argentina. La compañía ya había cerrado plantas en La Rioja y Corrientes, en un contexto marcado por la caída del consumo, el avance de las importaciones y las dificultades de financiamiento que enfrenta el sector.
400 MENOS POR DÍA. Desde que Milei llegó a la Rosada, cada 24 horas desaparecieron 30 empresas y se perdieron 400 empleos formales. Semejante hecatombe productiva, 21.046 empresas y 272.607 puestos de trabajo menos en dos años, es resultado directo de las políticas oficiales que cerraron la Secretaría Pyme en el Ministerio de Economía y desfinanciaron todos los organismos destinados a impulsar la producción.
BUENOS AIRES: CERRARON MÁS DE 5.300 EMPRESAS DURANTE EL GOBIERNO DE MILEI. El gobierno de la provincia de Buenos Aires encendió las alarmas por el fuerte retroceso del entramado productivo bonaerense. Según datos oficiales difundidos por el ministro de Economía provincial, Pablo López, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 cerraron 5.335 empresas en el territorio bonaerense, lo que equivale a un promedio de 232 firmas menos por mes. De acuerdo con el funcionario, se trata de siete meses consecutivos de caída en la cantidad de empresas activas, en un contexto de impacto generalizado a nivel nacional. No obstante, Buenos Aires concentra el mayor daño debido a su peso productivo: la provincia explica casi el 50% del valor industrial del país y alberga a tres de cada diez empresas que cerraron en la Argentina durante el período analizado.
AGONIZA LA INDUSTRIA TEXTIL: SEGÚN CIFRAS OFICIALES LA UTILIZACIÓN DE LA CAPACIDAD INSTALADA PERFORÓ EL PISO DEL 30%. Son datos oficiales de Noviembre de 2025 difundidos por el INDEC. Confirma la dramática situación de la industria textil en la Argentina. En los últimos días se materializaron más despidos y suspensiones en diversas plantas. La industria textil perforó el piso del 30% de utilización de la capacidad instalada, ubicándose en 29,2%, el nivel más bajo de toda la serie. Se trata de una profundización clara de la tendencia en caída en los últimos tres meses.
ESTATALES Y MUNICIPALES
ATE CAPITAL EN ALERTA Y MOVILIZACIÓN ANTE NUEVOS RECORTES EN EL ESTADO. ANUNCIÓ MEDIDAS DE FUERZA PROGRESIVAS. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Capital se declaró en alerta permanente y movilización frente a lo que calificó como un proceso de “cercenamiento y vaciamiento del Estado”. Ya se encuentran gravemente afectados por las políticas del Gobierno de Javier Milei el sistema de salud pública, la atención primaria, la educación, el sistema de discapacidad y la inversión en infraestructura para la prevención de catástrofes. A este escenario, señalaron, se suma ahora un recorte cercano al 20 % en distintas dependencias estatales. ATE Capital aseguró que no adoptará una actitud pasiva y anunció la realización de medidas de fuerza progresivas y articuladas en los distintos sectores del Estado. Asimismo, convocó a organizaciones sociales, políticas, gremiales y populares a sumarse a la defensa de lo público y a acompañar las acciones que se definan en los próximos días.
CÓRDOBA: PROTESTARON EN UN PEAJE CONTRA LA REFORMA PREVISIONAL PROVINCIAL. Sindicatos estatales de Córdoba realizaron este lunes una protesta sorpresiva en el peaje de la autopista Córdoba–Villa Carlos Paz para manifestar su rechazo a la reforma previsional impulsada por el gobierno provincial de Martín Llaryora. La medida se enmarca en un plan de lucha conjunto contra la denominada Ley de Equidad Jubilatoria N. º 11.087, recientemente aprobada por la Legislatura cordobesa.Desde las organizaciones gremiales cuestionaron el contenido de la reforma previsional, al considerar que incrementa los aportes, modifica el cálculo de los haberes y traslada el ajuste sobre los trabajadores activos y los jubilados
SAN LUIS: EL GOBERNADOR CLAUDIO POGGI ECHÓ EMPLEADOS ESTATALES DE PLANTA PERMANENTE. El Gobierno de San Luis, comenzó con los decretos de baja a una serie de empleados públicos a los que acusó de presentar certificados médicos truchos y tras un rápido sumario administrativo los dejó sin trabajo. Claudio Poggi, quien se tomó vacaciones de inmediato, y los damnificados fueron notificados una semana después. No se atendieron los descargos que hicieron los acusados y tomaron la decisión de dar de baja a empleados de planta permanente, una resolución muy difícil de llevar adelante que necesita de un sumario y de una acusación concreta.
JUJUY: GREMIOS MUNICIPALES DENUNCIAN DESPIDOS Y APUNTAN CONTRA EL GOBERNADOR. Los gremios municipales de Jujuy denunciaron una ola de despidos en distintas comisiones municipales de la provincia y responsabilizaron directamente al gobernador Carlos Sadir por habilitar cesantías arbitrarias que, según sostienen, responden a acuerdos políticos y no a criterios laborales. Desde el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) advirtieron que la situación es “muy preocupante” y que el Gobierno provincial mantiene una postura de silencio frente a los reclamos. “En algunos casos lo dicen abiertamente: despiden personal para poder incorporar a su propia gente”, denunciaron, y para remarcar que esta práctica no se limita a las grandes ciudades, sino que impacta con fuerza en las comunidades más pequeñas.
VIALIDAD: “AJUSTE PARA LOS TRABAJADORES Y AUMENTOS PARA LA POLÍTICA”. El Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina (STVyARA) repudió el aumento salarial otorgado a funcionarios públicos por decreto, mientras los trabajadores de Vialidad Nacional acumulan 13 meses sin paritarias ni recomposición de ingresos. Desde el gremio que conduce Graciela Aleñá dieron detalles sobre el deterioro del poder adquisitivo que disponen y reclamaron una respuesta urgente del Gobierno nacional. El mensaje sindical se da luego de una extensa serie de audiencias sin resultados y tras la apertura de la mesa paritaria por vía judicial, con un fallo favorable de la Cámara del Trabajo en noviembre de 2025.
ERGÍA ATÓMICA Y ANUNCIA CORTES DE RUTA. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) pudo comprobar y denunció el desvío de fondos de más de 3.863 millones de pesos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que estaban destinados a la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) en la provincia de Neuquén, cuya orientación debía ser el pago de salarios de sus trabajadores. Ante esta situación, el sindicato prepara medidas de fuerza y cortes de ruta.
ECONOMÍA SOCIAL Y POPULAR
LEGISLADORES PORTEÑOS DENUNCIAN QUE CON DESALOJOS EL GOBIERNO DE JORGE MACRI YA DEJÓ A 200 TRABAJADORES INFORMALES SIN EMPLEO. Desde Fuerza por Buenos Aires advirtieron que el Jefe de Gobierno porteño tiene en la mira a recicladores urbanos. En un claro plan de persecución, «Les secuestran los carros, les quitan la comida, la violencia es constante», sostienen.
TIERRA DEL FUEGO: FUERON DESPEDIDOS HACE TRES MESES Y HACEN FERIAS SOLIDARIAS PARA SUBSISTIR. A más de tres meses del cierre de la textil Blanco Nieve, en la capital de Tierra del Fuego, Río Grande, el conflicto laboral continúa sin avances y mantiene a sus 35 ex trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad. Tienen que hacer ferias solidarias para poder, apenas, subsistir. Desde octubre, la situación de los ex empleados es exactamente la misma: continúan los salarios impagos por los meses trabajados, no se abonaron las indemnizaciones. Los empleadores no aparecen ni dan explicaciones a las familias afectadas, que sostienen su reclamo.
ROÑA CASTRO Y EL HAMBRE. “Veo las colas de la gente grande para buscar su platito de comida, porque yo les pido que lleven plato y tenedores para poder comer. Se ve cada vez más la pobreza. Antes iba gente que no podía. Ahora va gente que era pudiente y ahora no puede”. El boxeador Jorge “Roña” Castro relató lo que observa todos los días en los lugares que abrió para ayudar a las personas más necesitadas. Por Radio 750, contó que comenzó hace seis años con una olla en un gimnasio vacío y ahora dirige 14 comedores y nueve merenderos. “El Gobierno dice que sacaron 12 millones de personas (de la pobreza), pero cada vez entra más gente a los comedores. Hace un año me peleé con la Pettovello, porque hablamos y me hizo sacar con la policía. Tenía los galpones llenos de mercadería y la gente pasaba hambre. La gente necesita de verdad”, aseguró.
NEUQUÉN: RESCATAN A UNA FAMILIA CON CUATRO NIÑOS QUE TRABAJABAN EN UNA CHACRA BAJO CONDICIONES DE EXPLOTACIÓN. El reciente rescate de una familia con cuatro niños en una chacra de Centenario expuso nuevamente las condiciones de vulnerabilidad en las que subsisten algunos trabajadores rurales en la provincia de Neuquén. Según el comunicado difundido por el Ejecutivo provincial, el grupo convivía en una vivienda de material, carente de las garantías básicas para la habitabilidad, lo que motivó su urgente traslado a un lugar seguro. La medida de protección para los menores fue adoptada tras la intervención de la Defensoría de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente y quedó bajo la responsabilidad del Centro de Atención a la Víctima, que desplegó los dispositivos necesarios para asegurar la protección integral tanto de los niños como de sus padres.
EDUCACIÓN Y SALUD
SANTA CRUZ: EL GOBIERNO DE VIDAL CONFIRMÓ MULTA MILLONARIA A GREMIO DOCENTE Y CRECE EL CONFLICTO. La multa a la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) supera los 126 millones de pesos. La sanción fue rechazada por el sindicato que y anunció que impugnará la multa por la vía administrativa y judicial. ADOSA calificó la decisión como arbitraria y sostuvo que se trata de un intento de disciplinamiento frente al reclamo salarial y las demandas del sector educativo.
HOSPITAL EL CRUCE: 24 HORAS DE PROTESTA Y ALERTA GREMIAL POR LA SALUD PÚBLICA. Trabajadoras y trabajadores del Hospital El Cruce, en Florencio Varela, llevan adelante una jornada de protesta bajo la consigna “24 horas por salarios dignos”. La medida busca visibilizar el deterioro del poder adquisitivo del personal de salud y presiona por una recomposición salarial urgente. La jornada de lucha es impulsada por la Asociación del Personal del Hospital El Cruce (APHEC) junto a la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS).
PARO POR TIEMPO INDETERMINADO EN LA CLÍNICA MAR DEL PLATA. Los trabajadores de la Clínica Mar del Plata llevan adelante un paro por tiempo indeterminado en reclamo del pago de haberes atrasados, aguinaldo y bonos acordados en paritaria, además de denunciar la falta de insumos básicos para desarrollar sus tareas habituales. La medida de fuerza se inició con una manifestación frente al nosocomio, ubicado en San Luis entre Alberti y gascón, donde los empleados cortaron la calle para visibilizar su reclamo.
BAHÍA BLANCA: PARO Y MOVILIZACIÓN EN EL HOSPITAL ITALIANO. La tensión va en aumento en el Hospital Italiano de Bahía Blanca, el sueldo del mes de diciembre que debía depositarse en el cuarto día de enero aun no aparece y la bronca de los trabajadores tomó las calles.En un mediodía propio de enero, un mercurio que alcanzaba los 35°, los trabajadores de Sanidad que se desempeñan en el Hospital Italiano mantienen el paro con una movilización, que contó con la presencia de la CGT local y dirigentes del movimiento obrero bahiense.
EL CABILDO ABIERTO POR LA SALUD RECHAZA LA PRIVATIZACIÓN DE HOSPITALES SAMIC. A través de un comunicado difundido en las últimas horas, el espacio multisectorial advirtió que la medida forma parte de un “plan privatista de vaciamiento del Estado y de la salud pública”, y apunta al traspaso del gerenciamiento de hospitales SAMIC a manos privadas. Entre los establecimientos mencionados se encuentran el Hospital El Cruce de Florencio Varela, el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas, el Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría y el Hospital Alberto Balestrini de La Matanza. Desde el Cabildo Abierto por la Salud señalaron que la privatización de hospitales públicos ya demostró su fracaso en experiencias anteriores. Como antecedente, recordaron el caso del Hospital de Niños de Salta, cuya gestión privatizada se retiró en 2007 tras no obtener la rentabilidad esperada.
COMUNICACIÓN Y CULTURA
EL SIPREBA ADVIERTE UN PANORAMA COMPLEJO Y ANTICIPA POSIBLES CONFLICTOS CON LAS PATRONALES. Con acuerdos vencidos en radio, televisión y una negociación estancada en prensa escrita, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires prepara la estrategia para encarar una paritaria compleja, atravesada por el último 2.8% de inflación, maniobras empresarias y cámaras que se niegan a firmar los acuerdos.Ya hay fecha de audiencia pero se enfrenta un panorama muy complicado. En radio y televisión, los acuerdos salariales vencieron en diciembre y, tras el pedido formal de convocatoria, el jueves y viernes de la semana que viene, habrá reuniones separadas para cada actividad. Las negociaciones involucran a las cámaras de canales y radios privadas, que agrupan a señales y emisoras como Telefe, El Trece, TN, América, C5N, Canal 9 y radios de alcance nacional.
Viernes 16 de enero
Preocupación en el Hospital El Cruce: salarios bajos, financiamiento incierto y alerta ante posibles intentos de privatización
Fabio Basteiro: ““Flybondi baja la vara del sistema aéreo y pone en riesgo la seguridad”

