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Silvia Rufaldi: “Quieren destruir los sindicatos”
En medio de una de las peores embestidas en contra de los derechos conquistados por los trabajadores que está llevando adelante el gobierno de Javier Milei, y durante una semana clave, con un contundente paro de la CATT, confederación que agrupa a los sindicatos ligados al transporte, seguida por una jornada de cortes de los movimientos sociales, mientras en el Senado se debate la Ley de Bases y el jueves se anuncia el segundo paro general de la CGT y el resto de las centrales sindicales, CTA-A y CTA-T junto a UTEP y sindicatos clasistas como los metrodelegados, LCV entrevistó a Silvia Rufaldi, de la Asociación de Abogados Laboralistas 7 de julio, para profundizar sobre las medidas en discusión.

LCV: Vos formás parte de la Asociación 7 de julio, en homenaje al Dr. Roberto Centeno. Antes de entrar en temas de actualidad, contame porqué eligieron ese nombre para que la audiencia sepa que ser abogado laboralista puede ser una profesión de riesgo en nuesto país
—El doctor Centeno desapareció el 7 de julio, en Mar del Plata en donde entre el 6 y el 8 de julio fueron secuestrados varios abogados laboralistas en lo que se llamó ‘La Noche de las Corbatas”. Norberto Centeno fue uno de los autores de la ley 2744, hoy tan denostada, que es la ley de Contrato de Trabajo.
LCV: Además la saca en un momento complejo, ¿no? Porque septiembre del 74 ya era un momento difícil para la Patria y sin embargo en ese momento sacó la Ley de Contrato de Trabajo.
—Exactamente. La dictadura, un mes después, el 25 de abril del 76, modificó la ley, derogó una cantidad de artículos y modificó peyorativamente, es decir, en contra de los trabajadores. Un poco lo que quieren hacer ahora. Todos los gobiernos neoliberales vienen en la búsqueda de denostar y derogar normas protectorias del derecho del trabajo y nos persiguen a nosotros de una manera u otra. Por eso nosotros llevamos el nombre de esa luctuosa Noche de las Corbatas con la desaparición de los abogados de trabajadores. Te quiero decir algo que es interesante. Hay un libro sobre la Noche de las Corbatas y los autores de ese libro nos decían que los abogados desaparecidos ni siquiera tenían nada que ver entre ellos. Sus biografías, sus militancias no habían sido las mismas, no estaban dentro de una misma opresión. Es más, Norberto Centero no tenía ninguna vinculación con ninguna de las organizaciones revolucionarias. Todo lo contrario, había sido un peronista perseguido, había estado varias veces preso en las otras dictaduras. Pero la cuestión en común que tenían estos abogados era que eran defensores de trabajadores. Hoy la llevamos un poco mejor. A lo sumo nos dicen que somos delincuentes pero en dictadura te quitaban la vida.
Los conflictos con trabajadores estatales generalmente no son tratados por la Justicia Laboral, se los deriva al Foro en lo Contencioso y Administrativo. Y no es un Foro amigable para los trabajadores
LCV: Respecto al empleo público y la estabilidad establecida en la Constitución Nacional, en los casos donde el Estado no habilitó el ingreso a concurso, algo que pasó y que es una deuda de los últimos 40 años ¿Es viable solicitar el pase a planta permanente vía judicial en casos con antigüedad mayor a los 10 años?
—Acá hay un problema, me parece, con los estatales, que es la competencia. En la mayor parte de los casos la competencia judicial sería el fuero contencioso administrativo. Yo no tengo muchas garantías de que sea un fuero amigable con los trabajadores, porque la experiencia del anterior gobierno neoliberal, que tuvo un accionar muy parecido al de este, creo que este es mucho peor, según me informan compañeros y compañeras que son delegados en el Estado. La verdad yo no veo. Se puede plantear, todo se puede plantear, pero me parece que no es un fuero amigable para los trabajadores. Hay algunas empresas del Estado que se pueden regir por ley de contrato de trabajo y entonces va al fuero laboral, y el fuero laboral me parece que tiene como mucha más predisposición a hacerse cargo, digamos, de estos planteos. Pero el fuero contencioso administrativo la verdad que yo no lo veo muy bien.
LCV: Empiezan a llegar consultas de los oyentes. Nos pregunta María Esther de Morón: ¿Qué diferencias se encuentran entre este proyecto de reforma laboral y las anteriores propuestas de gobierno con sesgo neoliberal?
—El poder económico avanza sobre los derechos de los trabajadores. A mí me parece que esta reforma, inclusive aún cercenada en relación al DNU que está parado por la justicia laboral, es lapidario para los trabajadores. Mirá, yo te quiero quiero plantear algo que me parece muy importante. Prevé la figura del colaborador, o sea, aquella persona, trabajador independiente, lo caratula como trabajador independiente, que tiene cinco colaboradores, deslaboraliza completamente las relaciones laborales. Es decir, dejamos de tener relación de dependencia. Eso te cambia la estructura. Ahora, fíjate una cosa interesante. Dentro de un mes, si esa ley se sancionara, el gobierno podría decir “terminamos con el trabajo negro”. Lógico. El mal llamado trabajo negro, como dice el doctor Ciampa, el trabajo no registrado. “Terminamos”, y por supuesto, pero que el trabajador se olvide de vacaciones, de aguinaldo, de licencia por enfermedad, de licencia por embarazo, porque terminó la relación de dependencia.
La Ley en debate es lapidaria para los trabajadores. Con la figura de ‘Trabajador Independiente” podrán decir que terminaron con el trabajo en negro, cuando en realidad le quitaron vaciones, aguinaldo, licencias. Lo que termina es la relación de dependencia.
LCV: Me acuerdo de las jornadas en donde se institucionalizó el trabajo por factura en la época del menemismo. ¿No era esto también, el trabajo por factura monotributera?
—Bueno, sí, lo que pasa es que como eso no era legal, entonces vos tenías la opción de ir al fuero laboral y que te reconocieran un vínculo de dependencia. Sigue habiendo muchas relaciones donde los trabajadores facturan. Hasta hoy, porque aparte hoy tenemos solamente media sanción, hasta hoy son relaciones fraudulentas. Típicos los médicos, muchos los profesionales de la salud.
Sería como legalizar el fraude. Es como que digas: ‘a partir de ahora el robo no es delito’, entonces va a bajar la cantidad de robos pero porque dejó de ser ilegal
LCV: Con la factura perdimos completamente la posibilidad de estabilidad.
—Sí, pero en el caso de un despido, vos tenías la posibilidad de hacer un reclamo. Nosotros siempre decimos, lo dice la doctrina, no lo digo yo, por supuesto, que el contrato de trabajo es un contrato realidad. No importa lo que las partes quisieron decir, cómo las partes instrumenten, sino lo que sucede en la realidad. Podés facturar y tener una relación de dependencia o no tenerla. Hay situaciones en que, por ejemplo, no la tenés, pero en la mayor parte de los casos sí. Lo que pasa es que si vos legalizas el fraude, es decir, esto es lo mismo que vos me digas mirá, es que a partir de ahora el robo ya no es delito. Entonces vas a bajar la cantidad de robos qué hay pero porque dejó de ser delito.
LCV: Elena de Caballito dice: en el caso de ser intimados a jubilarnos ¿Cuánto tiempo se sigue trabajando en el puesto de trabajo?
—Mirá, por el momento seguimos el año. Yo creo que ahí si hay una modificación en relación a los trabajadores estatales, vas a tener el mismo problema si haces un planteo de tipo judicial. Si la ley se sanciona y te modifica eso, tenés que hacer un planteo judicial y plantear la inconstitucionalidad de la norma. Va a depender de a qué fuero puedas recurrir.
LCV: Muchísimos empleados públicos que cobran la mitad de su salario real, lo cobran no remunerativo. El no remunerativo es un dinero que se disfraza de un incentivo. Frente al despido, ¿Esa parte es judicializable como era antes o ahora se judicializa todo?
—¿Estamos hablando de trabajadores estatales?
LCV: Sí.
—Los trabajadores estatales no tienen indemnización. A ver, vos podés ir a hacer una petición, como te digo, en el fuero contencioso, que normalmente si tenés más de 10 años te reconoce lo que nosotros llamamos 245. Reconoce una indemnización aún a aquellos trabajadores que no estaban en planta permanente. A los que están en planta permanente por el momento no los pueden definir. Estamos hablando de los que tienen los artículos 9.
LCV: Eso tiene una claridad, pero en los contratos que yo te digo el texto dice planta permanente en carácter de transitoriedad. Es un oxymoron.
—Exactamente. Ahora, esos rubros no remunerativos, en el fuero del trabajo, por ejemplo, por eso siempre distingo los fueros, la verdad que no sé cómo está decidiendo el fuero contencioso, pero en el fuero del trabajo se considera remuneración, porque lo dice la OIT, todo lo que el trabajador reciba es remuneración.
LCV: O sea que se puede judicializar.
—Claro que sí.
Aquellos trabajadores que no estuvieron registrados por un período de tiempo, o tienen parte de su remuneración registrada y la otra no, hoy pueden obtener una sanción a su empleador. Si vos derogás esta garantía, y el empleador no tiene sanciones, es en perjuicio para el trabajador. Por ese daño se pueden seguir haciendo reclamos a la justicia
LCV: ¿Cómo se puede continuar con esto? Una de las preguntas que había por ahí decía si esto se sanciona, ¿cuál es el futuro? Yo auguro un futuro de gran trabajo para los abogados laboralistas, pero también de un enorme estrés.
—Un futuro de gran trabajo porque tenemos que hacer planteos. A ver, voy a la derogación de las multas, por ejemplo. ¿Qué son las multas? Hay algunas cosas que me gustaría desmitificar, porque a veces la gente no lo sabe y se queda con lo que le dicen en los grandes medios. Las juntas sancionan el trabajo no registrado en su totalidad o parcialmente. Es decir, aquellos trabajadores que estuvieron no registrados durante x cantidad de tiempo en la relación, que nunca estuvieron registrados, o que tienen una parte de su remuneración registrada y otra no. Muy bien. Esos trabajadores, eso es una sanción que se le pone al empleador. Vuelvo a ponerte un ejemplo. Si vos lo derogas esto es como decir no se puede cruzar un semáforo en rojo. Perfecto, pero si lo cruzo ¿qué? Ah, no tenés sanciones, ¿entendés? Entonces esto es exactamente lo mismo. Hay un clarísimo perjuicio para el trabajador. Entonces ese perjuicio estaba tarifado con la ley 24013, que proviene de un gobierno neoliberal como el de Menem. A partir de ahora, el daño se lo causas igual a un trabajador que no está registrado, que está parcialmente registrado, porque después no se va a poder jubilar de la misma manera. Entonces ese daño se puede reclamar ante la justicia, ya no tarifado, tendrás que probar que daño se le causó al trabajador. O sea que por ese lado podemos seguir reclamando en la justicia.
Quieren destruir los sindicatos para que ningún trabajador pueda increpar a un presidente
LCV: Yo creo que van a tener mucho trabajo porque la gente se va a dar cuenta que tiene que enterarse de sus derechos y defenderlos. Hay que volver a pelearla.
—Vos sabés que yo estoy recordando que estuve investigando para escribir un artículo sobre el principio de ultra actividad que el último secretario del Trabajo, porque creo que a esa altura Macri ya había degradado a Secretaría el Ministerio de Trabajo, que había dicho que la denominación del principio de ultraactividad en España había dado muy buenos resultados. Bueno, yo me puse un poco y esto no es así. No te voy a extender sobre todo lo que pasó en España porque sería muy largo, pero una de las partes que escribí en el artículo, que lo saqué de unos investigadores, es que en la Argentina vos tenés, que es contra lo que viene el poder económico, vos tenés un trabajador de la construcción que es capaz de hablarle a un presidente. No sé si te acordás de ese trabajador que lo interpeló a Macri y dijo estamos mal o hace algo, no me acuerdo exactamente la terminología que utilizó. Esto es lo que pasa en la Argentina y contra esto vienen, contra ese lugar que ocupa el trabajador. Por eso quieren destruir a los sindicatos.
LCV: Bueno una muestra de eso fue nada más y nada menos que la calle llena de trabajadores peleando por la universidad. Creo que estaría bueno tenerte de columnista cada tanto en un momento tan controversial donde una mirada clara sobre lo que va pasando medida por medida es casi una necesidad de salud.
—Para nosotros es fundamental también aclarar, que la gente sepa. Te digo una última cosita. Con el tema de la multa, por ejemplo, siempre están diciendo que nosotros los abogados nos quedamos con las multas. Desarman toda la lógica y estaría bueno volverla a armar.
LCV: ¿Cuál fue tu primer trabajo?
—En un jardín de infantes cuando era estudiante. En negro, eso sí. Sin registrar.
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Kelly Olmos: un análisis del Congreso, la reforma laboral y la morosidad con tarjetas de crédito
En un contexto de fuerte tensión política y deterioro social, la diputada nacional de Unión por la Patria por la Ciudad de Buenos Aires, Kelly Olmos, ofrece una mirada cruda sobre el presente del Congreso y el rumbo de las políticas públicas en Argentina. Con una trayectoria marcada por su formación en el peronismo, la legisladora reflexiona sobre la pérdida de calidad en el debate parlamentario, la creciente precarización laboral y el endeudamiento cotidiano de amplios sectores de la sociedad. En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Olmos también pone el foco en el desánimo social y reivindica el valor de la organización colectiva: “Nadie se salva solo”, afirma, como síntesis de una perspectiva política que busca reconstruir lazos en tiempos de fragmentación.
LCV: ¿Cómo es hoy estar en el Congreso de la Nación? ¿Cómo se transita ese lugar donde algunos le dicen “la rosca” y otros lo entendemos como diálogo político para construir acuerdos y sacar las mejores leyes?
Kelly Olmos: “Bueno, mirá, la realidad es que yo recién me inicio porque si bien ingresamos el 10 de diciembre, una vez que se aprobó el presupuesto se tomaron su tiempo para avanzar después, lamentablemente con la ley de flexibilización laboral y ahora con la ley de glaciares, y tardaron muchísimo. Todavía mañana recién se completaría la constitución de las comisiones, que son los ámbitos en donde de verdad se puede trabajar, porque las sesiones son el emergente de una tarea previa. Y la posibilidad, como vos decías, de construir acuerdos está en las comisiones. Ellos no quieren desarrollar eso porque han tomado la decisión de que su representación en el Congreso sea, de acuerdo a su propia definición, ‘cabezas de termo’. Es decir, seleccionaron gente dispuesta primero a probar y después a leer. Además, cuando describieron la función de sus bloques dijeron que querían gente que vaya y levante la mano por ellos. Y mientras hemos descubierto que no solo es eso, porque hay mucha prebenda: todo esto que apareció ahora con los créditos hipotecarios, más el sistema de asfixia de la coparticipación y su reemplazo por transferencias directas. Bueno, es todo toma y daca desde el punto de vista legislativo, lo que degrada la capacidad del Congreso de fortalecer el proceso democrático.”
LCV: ¿Qué siente una legisladora formada en la tradición del peronismo, en la cultura del debate, la formación y la discusión, frente a situaciones como errores básicos o actitudes provocadoras dentro del Congreso?
Kelly Olmos: “Impotencia no, lo que hay es mucha bronca. A veces yo misma me enojo de no contenerme adecuadamente, sacan lo peor de uno muchas veces. Pero es así: ellos quieren que la gente común aborrezca la política, se aparte, no preste atención. Así es más fácil para ellos resolver los temas que quieren resolver, que no los quieren debatir públicamente ni con transparencia. Todo eso que vos describiste hace a una escena que rechaza la gente y hace que diga ‘esto no lo miro’. Y si no lo mirás, lo que pasa es que ellos logran hacer pasar decisiones que con más debate público costarían.”
LCV: Hay una contradicción: se hacía una crítica histórica al peronismo por falta de formación, y hoy parece haber un orgullo en la ignorancia. ¿Cómo lo ves?
Kelly Olmos: “Es muy loco y contradictorio, porque por un lado hacen alarde de eso y por el otro lado, cada vez que habla Milei, se imposta como si fuera un doctor. Y el único doctorado que obtuvo es una berretada. A mí me generan mucha curiosidad: de dónde vienen y hacia dónde van, porque quieren ser el doctor pero discursean de manera que cualquiera que haya estudiado economía sabe que está mal. Son muy burdos y el planteo económico es muy lineal. Adam Smith contado por él es una trivialidad.”
LCV: ¿Qué te genera esta nueva etapa con la reforma laboral, donde hay artículos vetados por la Justicia? ¿Hay esperanza?
Kelly Olmos: “Yo creo que sí. Que la Justicia haya suspendido esa cantidad significativa de artículos demuestra palmariamente que eran inconstitucionales, porque la Constitución establece que las leyes sociales y laborales tienen que ser progresivas, es decir, mejorar las condiciones de vida. Y esta ley es totalmente regresiva, está destinada a demoler el sistema laboral, a precarizarlo más y sobre todo a abaratar y facilitar el despido.”
LCV: En el Congreso citaste una canción peronista en plena sesión. ¿Qué pasó en ese momento?
Kelly Olmos: “Era evidente que ellos iban a lograr sancionar la ley de flexibilización laboral que cínicamente denominaron de modernización, pero que mira al siglo XIX. Yo la verdad estaba desesperada por putearlos. No bajar los brazos, no explicar solamente —que lo hice—, porque expliqué la importancia de la negociación colectiva. Pero quería putearlos, así que dije ‘bueno, yo les canto esta’. Es una canción que aprendí de Delia Maldonado, una compañera que fue consejera nacional, militante de toda la vida, que estuvo presa en la proscripción del peronismo, y esto se escribió en la cárcel.”
LCV: Hoy muchas personas se endeudan incluso para comer. ¿Estás trabajando ese tema?
Kelly Olmos: “Sí, tuvimos una iniciativa legislativa acompañada por las autoridades del bloque, planteando la deuda con tarjetas de crédito, tanto bancarias como no bancarias. El objetivo es poner límites a los intereses y cargos, y generar financiamiento para poder pagar la deuda de manera cuotificada, con un plazo de 60 días para empezar a pagar, es decir, desahogar a la gente. Sobre todo en las no bancarias hay muy poca transparencia, y son maneras encubiertas de aplicar tasas usurarias.”
LCV: ¿Creés que ese proyecto puede avanzar en el Congreso?
Kelly Olmos: “Eso veremos. Estamos empezando a trabajarlo, el bloque tuvo muy buena reacción y creo que vamos a lograr acompañamiento de otros bloques. Además, en la ley de flexibilización laboral el gobierno puso un límite a la tasa de interés para el sector patronal en la financiación de indemnizaciones. Así que no pueden decir que no se puede poner límites: ya lo hicieron cuando les convino. No es un problema de intervencionismo, sino de a quién beneficia.”
LCV: Este contexto también genera desánimo social. ¿Qué se le puede decir a quienes están golpeados y pierden esperanza?
Kelly Olmos: “Yo tengo una sola cosa para decir: nadie se salva solo. Hay que volver a los ámbitos donde podemos vernos, reunirnos, organizarnos, porque eso es lo que nos da fortaleza. El aislamiento te destruye. Vayan a la unidad básica, a la asociación civil, al club, al comedor, al colegio de los chicos, pero no se queden solos.”
LCV: Para cerrar, ¿qué rol le asignás a la política en este contexto?
Kelly Olmos: “Creo que es imprescindible explicar, estar cerca de la gente y generar empatía para que todos sientan que su problema no es individual, que lo tenemos que resolver colectivamente, y que la política, la buena política, es la salida. Es la única salida.”
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Edgardo Esteban: Malvinas, memoria y el regreso con un hijo
En una conversación atravesada por la emoción, la memoria y las huellas persistentes de la guerra, Edgardo Esteban —periodista, escritor y autor del libro La Última Batalla— reconstruye su vínculo con Malvinas desde una perspectiva profundamente humana. Su relato no se limita al pasado bélico, sino que se proyecta hacia el presente como una lucha por la identidad, la memoria y la transmisión generacional.
En esta entrevista con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Esteban repasa sus distintos regresos a las islas, la impactante recuperación de su cédula militar y el significado de haber vuelto acompañado por su hijo. Un testimonio que pone en primer plano no solo la guerra, sino también lo que persiste: los vínculos, las marcas y la necesidad de contar para que la memoria siga viva.
LCV: Vamos a ir primero por este lado. A mí me emociona mucho porque vos le hablabas a la cámara y quien estaba detrás era tu hijo, Facundo. Yo recuerdo que no tenías ganas de volver a Malvinas. ¿Por qué volviste?
Edgardo Esteban: “Volví porque podía volver con uno de mis hijos. Es la única condición que siempre pongo. Siempre fui por alguna aventura o a hacer algo. La primera vez fui como periodista, cuando viajó la primera delegación de argentinos tras la detención de Augusto Pinochet en Londres, a pedido del juez Baltasar Garzón. Ahí se abrió una ventana y pude ir en ese vuelo. Fui como periodista y terminé haciendo tapa de diarios como excombatiente. Después volví dos veces más por una película, primero para hacer un relevamiento y después para filmar. Más tarde fui por Canal Encuentro, para grabar contenidos. Y este último viaje fue para cerrar el libro que hicimos con Aldo Leiva. Facu sacó unas 4000 fotos y también filmamos mucho. La idea es armar un libro de fotografía y un documental, porque hay que trabajar cómo construimos la memoria, sobre todo en este tiempo en que se la quiere borrar.”
LCV: Estamos viendo imágenes de la presentación de tu libro La última batalla. Estuviste muy acompañado. ¿Qué significó ese momento?
Edgardo Esteban: “Fue muy importante. Estuve acompañado por Carlos Franovski, Luis Bruschtein y Constanza Brunet. También estuvo mi hijo, que cantó una canción que compuso sobre los soldados de Malvinas, y después interpretaron un tema de Facundo Cabral. A mí me conmueve mucho ver a mis compañeros. Yo era boina roja en la colimba, y muchos de ellos fueron muy atacados durante años. Hoy tengo el orgullo de contar con su respaldo. Este libro es como un espejo en el tiempo de Iluminados por el fuego, pero desde otro lugar, desde la madurez.”
LCV: Hay algo muy fuerte en el libro: una historia que no se había contado sobre Malvinas. ¿De qué se trata?
Edgardo Esteban: “Tiene que ver con los vínculos, con lo humano. Trabajo mucho el aspecto afectivo. Hay un capítulo que se llama Las que nos sostienen, que habla de las compañeras de los excombatientes, de cómo acompañan en lo cotidiano, en las noches, en las pesadillas. También abordo la palabra, la comunicación, y tomo como referencia la obra de Dalton Trumbo, Johnny cogió su fusil. Es una historia tremenda sobre un soldado mutilado que logra comunicarse con el mundo. Esa mirada humana del horror de la guerra es lo que siempre quise rescatar.”
LCV: Yo no me quiero ir de este mundo sin haber pisado Malvinas. Pero hay algo que me impactó mucho: nunca hubiera pensado que un documento perdido pudiera ser objeto de una búsqueda como la tuya. Vos no lo regalaste, lo perdiste. ¿Cómo fue esa historia?
Edgardo Esteban: “Todo empezó con el llamado de una periodista, Alicia Panero. Era noviembre de 2020, plena pandemia. Me avisó que mi cédula militar se había vendido en un remate en el Reino Unido por 1750 libras. Se me vino el mundo abajo. Era mi identidad. No entendía cómo había llegado ahí. Pero yo soy de los que creen que el ‘no’ no existe, así que decidí recuperarla. Hice la denuncia con el apoyo de Daniel Filmus, que en ese momento era secretario de Malvinas, y también con el embajador en el Reino Unido. Después apareció un abogado argentino en Londres que me ayudó sin cobrarme: ‘Esto es una cuestión de dignidad’, me dijo.”
LCV: ¿En qué se basó el reclamo?
Edgardo Esteban: “En la Convención de Ginebra. A un prisionero de guerra no le pueden quitar su identidad. Mi cédula tenía mi grupo sanguíneo, que era lo único que podía salvarme la vida si me pasaba algo. Había un delito. Durante dos años el expediente estuvo frenado, mientras el comprador —que tenía un nombre ficticio— se burlaba y me respondía con ironía. Sabía todo de mí, incluso lo que hacía en redes. Pero finalmente la recuperé. Y la recuperé como yo quería: en mano y en mi casa. Porque era mi identidad.”
LCV: Eso también se conecta con algo más profundo en la Argentina…
Edgardo Esteban: “Totalmente. En un país con 30.000 desaparecidos y donde seguimos buscando nietos, la identidad es un tema central. Por eso incorporo Malvinas dentro de esa discusión. Después incluso fui a ver al Papa Francisco, que bendijo la cédula en Santa Marta. Fue un momento muy especial.”
LCV: Hay una escena muy fuerte del viaje con tu hijo: cuando se meten al mar en Malvinas. ¿Qué significó eso para vos?
Edgardo Esteban: “Fue como un bautismo. Hacía 11 grados bajo cero. Yo no quería meterme, me resbalé y me caí en una ola. Salí sin poder respirar. Y él salió feliz. Facu miró a cámara y dijo: ‘Viva la vida’. Para mí fue un traspaso generacional del espíritu malvinero.”
LCV: Ese “viva la vida” resume mucho…
Edgardo Esteban: “Totalmente. Por ese ‘viva la vida’, me volvería a meter cien veces más.”
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Adiós a Juan Actis, referente histórico del Villazo y de la UOM local, por Ariel Fabián Gómez
El movimiento sindical de Villa Constitución atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse este lunes 6 de abril el fallecimiento de Juan Actis, histórico referente metalúrgico y protagonista clave del Villazo.
Actis fue uno de los trabajadores que, desde el corazón de las plantas industriales, impulsó el proceso de organización que derivó en aquella gesta de 1974, considerada una de las mayores conquistas del movimiento obrero argentino. Su participación quedó registrada en un documento difundido en 2009, al cumplirse 35 años del Villazo, donde se destacaba el carácter colectivo y democrático de aquella lucha encabezada, entre otros, por Alberto Piccinini, Dante Manzano, Adolfo Curti y el propio Actis.
En ese texto se subrayaba que el movimiento “generó desde el corazón mismo de las plantas industriales un proceso genuino que, en unidad con la sociedad, logró el objetivo de elegir y ser elegidos libremente por los trabajadores metalúrgicos como sus representantes”, consolidando un hito histórico apoyado también en experiencias como el Cordobazo y el Rosariazo.
Durante la última dictadura militar, Actis continuó comprometido con la lucha sindical. El 6 de diciembre de 1982 fue parte del proceso de reorganización de la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica, junto a dirigentes como Piccinini y Tito Martín, sentando las bases de la recuperación institucional tras los años de intervención.
Ya en una etapa más reciente, asumió la conducción de la UOM Villa Constitución como secretario general entre 2010 y 2012, tras la renuncia de Piccinini por su jubilación, manteniendo viva la tradición de lucha y organización del gremio. Previo a ello se desempeñaba como Secretario Adjunto desde 2008.
Además de su militancia, Actis dejó reflexiones escritas sobre la importancia del Villazo en la historia argentina. En 2010, en el prólogo de un libro de Jorge Winter, destacó que aquella experiencia “nunca podrá ser omitida ni minimizada”, y la definió como una herramienta indispensable de aprendizaje para las nuevas generaciones de trabajadores.
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