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Pablo Bercovich: “Este año se prevé un cierre de 12.000 PYMES que afecta a 250.000 trabajadores formales”

Desde hace meses desde LCV estamos advirtiendo una caída drástica de la producción de las PYMES. Pequeñas y Medianas empresas que pueden ocupar desde 5 o 10 trabajadores hasta 500. Un sector productivo esencial en nuestra estructura económica: El 98% de las empresas argentinas son pymes y ocupan al  70% del empleo formal. De allí la importancia de tener una política que defienda a nuestra industria nacional. Para conocer detalles sobre la situación actual, Nora Anchart entrevistó este lunes en La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores a Pablo Bercovich, profesor e investigador de la UBA, especialista en innovación productiva que formó parte del equipo de trabajo de Matías Kulfas en el 2020.

Entrevista realizada por Nora Anchart el lunes 12 de agosto en Larz.com.ar

LCV: La noticias que nos llegan de las PYMES son alarmantes ¿En qué situación nos encontramos en esta semana?

—La semana pasada salió un índice muy preocupante para la industria, el índice de produccion industrial de la industria manufacturera mantuvo su tendencia a la baja interanual, fueron 20 puntos esta vez comparado con 14 del mes pasado. O sea, se profundiza esa crisis que están viviendo las pequeñas y medianas empresas acá en el país. Nosotros justamente sacamos la semana pasada un informe de industriales Pymes argentinos, y ese informe detallaba no solamente los problemas que tiene la Pyme en materia de producción industrial, en materia de utilización de la capacidad instalada, sino que también hicimos algunas proyecciones, teniendo en cuenta la caída del PBI, la caída proyectada del PBI, y lo que va a pasar con el cierre de empresas y con la caída del empleo en Argentina. Ya vimos que el primer trimestre dio 7.7, un número preocupante comparado al último trimestre del año pasado. Pero entendemos que eso se está profundizando. Hicimos también muchas encuestas y entrevistas con decenas de pymes que están realmente pasándola muy mal.

LCV: En términos numéricos, de cantidad de gente afectada por esto que vos estás diciendo, ¿cuánta es?

—Nosotros estamos proyectando eso que decís de la utilización de la capacidad instalada, es así. Nosotros estamos en un 50% general. El sector textil está peor aún, por eso te decían 6 de cada 10. Bueno, sí, una de cada dos máquinas en la fábrica se está apagada. Y eso es así. Y es triste verlo, porque, bueno, nosotros vamos a fábricas todos los días y vemos que por ahí, antes me preguntabas hace dos, tres meses, si los operarios estaban reacondicionando máquinas, estaban limpiando, estaban haciendo algún tipo de tarea de mantenimiento, pero el último mes y medio, los últimos dos meses empezamos a ver que los empresarios naturalmente empiezan a despedir. Primero, los que despiden son las grandes empresas, porque tienen más gimnasia en ese proceso. Y la pyme por ahí le cuesta un poco más, por buenas razones, por malas razones, pero le cuesta un poco más. Obviamente tiene un factor humano ahí en el medio, además, le cuesta más formar, entonces despide después. Pero sí, lo que empezamos a ver es eso. Entonces, nosotros lo que proyectamos, teniendo en cuenta eso, teniendo en cuenta el SIPA del Ministerio de Trabajo, teniendo en cuenta varias circunstancias variables que está viviendo la economía productiva en Argentina, proyectamos que este año podrían cerrar 12 mil pequeñas y medianas empresas, tranquilamente, algunos hablan de un poco más. Para que se den una dimensión en los cuatro años del macrismo cerraron 25 mil pymes, y acá estamos hablando de 12 mil solamente en un año, para que grafiquen justamente el problema, la magnitud del problema. Y estamos hablando de unos 225 mil puestos de trabajo menos, solamente en el sector asalariado formal.

LCV: Un cuarto de millón prácticamente de personas que entonces salen también del camino del consumo, porque si no gano, no consumo. Te sigo forzando a que me cuentes cual es entonces el alcance, porque bueno, yo voy a comprar menos en el mercado de cercanía, en el grande, en el chiquito, en el mediano, el consumo de comida, pero también el de limpieza y también el de perfumería. Este abanico de caída en la miseria, ¿Cómo lo expresan en números ustedes?

—Justamente esos son números que son preocupantes pero después, cuando hablas con las empresas, bueno, también en el informe este que te comentaba de industriales pymes argentinos, no solamente proyectamos estos números y hablamos obviamente de los números de la actualidad industrial, sino que también intentamos ponerle un poco de cara. Por eso hablamos de cuatro o cinco casos específicos que son un poco representativos de lo que está pasando en el sector productivo. Vimos empresas que están con un 20% de utilización de la capacidad instalada, empresas que están despidiendo a un gran porcentaje de su planta productiva, empresas que tienen consumo, que por ahí están 70% abajo, 80% abajo en relación interanual. O sea que eso sí, efectivamente, como estabas diciendo vos, repercute en el mercado interno. Repercute también que si las empresas no venden en el mercado interno, muchas veces tampoco pueden vender en el mercado externo. Si bien nosotros tenemos unas 7 mil y pico de pymes industriales exportadoras en argentina, tienen problemas de competitividad. Y esos problemas de competitividad no son responsabilidad de los empresarios. Entras a las fábricas y por ahí ves las mismas máquinas, los mismos operarios, mismos niveles de productividad, pero no son competitivos porque tienen problemas financieros, impositivos, logísticos, que muchas veces tiene que resolver el Estado, que en otros países resuelve también el Estado. Además, obviamente nosotros estamos compitiendo con empresas de países que también tienen políticas productivas a favor de las empresas.

LCV: Hace ya unos cuantos años que está la costumbre, se instaló con Macri, el tema de los famosos segundos semestres. Estamos entrando en el segundo semestre. Siempre eran los segundos semestres para quienes estaban en el gobierno, esperanzadores. ¿De qué estamos hablando ahora, entonces?

—Se habla de una B en el gobierno. Pero la verdad es que estos números que te estoy comentando, ya sean los números de la actualidad y las proyecciones te indican que más que una B va a ser una L. Estamos cayendo, todavía no encontrando ese piso, y una vez que lo estamos encontrando, después, bueno, eso se mantiene. Entonces es una estabilidad a la baja, ¿no?

LCV:  Me gustaría que me hablaras un poco de cómo se manejan las pymes que por ejemplo, están en el Marco del Polo de Berazategui, o en estos polos provinciales donde hubo apuestas muy fuertes económicas y de cantidad de gente. ¿Ellos en qué marco están? ¿Cómo se están moviendo?

—Las pymes se están agrupando, obviamente hay gran medida empresaria de fondo, y hay cámaras empresariales, obviamente, que están intentando hablar con diferentes estratos del poder ejecutivo, también con obviamente, el poder legislativo. Pero bueno, es necesario también que surja un proyecto, por ejemplo, de ley de modificación de la ley Pyme. Algunas cámaras están impulsando, o algunas gremiales empresariales están impulsando un mini rigi como bueno, les dieron un montón de beneficios a las grandes multinacionales de afuera para que vengan a invertir en el país, y el empresario nacional, naturalmente, te dice ¿por qué no vienen a pedirnos a nosotros inversiones?

LCV: A mí me resulta tan desolador porque estamos hablando de pymes, hablamos de gente que tiene, no sé, una pyme puede tener hasta 500 empleados y ser considerada una pyme, pero también estamos hablando de 6, 10, de gente que se conoce en el mano a mano, que se ha formado, criado en estos lugares, estamos hablando de tapicerías, estamos hablando de todo como muy micro, ¿no?

—Exactamente. El 98% de las empresas argentinas son pymes. Y el 70% del empleo formal asalariado lo explican justamente las pequeñas, medianas empresas. Así de importante, y por eso se le llama el corazón productivo del país. El 98% de las empresas argentinas son pymes. Y el 70% del empleo formal

LCV: Vas a tener que pagar el peaje: ¿Cuál fue su primer trabajo? ¿A qué edad? ¿Qué pudo hacer con ese sueldo?

—Mi primer trabajo fue en una editorial, en el año 2002.

LCV: ¿Qué pudiste hacer con eso?

—No mucho, la verdad. Estudiar al menos.

LCV: Sos profesor de la UBA. Haceme un breve analisis sobre el tema desde tu punto de vista docente sobre las movilizaciones.

—Es importante marcar eso, la articulación entre el sector productivo y el sector de investigación, de la academia, obviamente ahí tiene que haber una relación profusa, compleja que tenemos que impulsar en Argentina y que no está del todo impulsada. Es todo parte de lo mismo que estaba hablando antes, si no tenemos estudiantes que quieran estudiar, formarse y después volcar el conocimiento a la industria, hay un problema.

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La murga como memoria, cuerpo e identidad popular

En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.

LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”

Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”

LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”

Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”

LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”

Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”

LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”

Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”

LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”

Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”

LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”

Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”

LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”

Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”

LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”

Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”

LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”

Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”

LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”

Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”

LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”

Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”

LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”

Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”

LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”

Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”

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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”

En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.

LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?

Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.

LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.

Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.

LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?

Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.

LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?

Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.

LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.

Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.

LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.

Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.

LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.

Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.

LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.

Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.

LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.

Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.

LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?

Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.

LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.

Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.

LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.

Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.

LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?

Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.

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Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”

En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.

LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”

Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”

LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”

Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”

LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”

Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”

LCV: “¿Cómo la ves venir?”

Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”

LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”

Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”

LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”

Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”

LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”

Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”

LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”

Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”

LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”

Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”

LCV: “¿Cuántos años tenés?”

Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”

LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”

Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”

LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”

Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”

LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”

Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”

LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”

Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”

LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”

Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

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