Ambiente
Planeta Giussani/El fuego y sus memorias
Esta semana, queridos planetarios, solo fuego hubo en mis ojos. Imágenes oníricas y pensamientos flamígeros. La tierra en llamas, almas desesperadas, sirenas y silencio. La memoria que arde, también, en recuerdo de otros fuegos soplados por otros vientos.
Pocos símbolos más fuertes que el fuego. Elemento casi mágico que hipnotiza las miradas, calienta el corazón, seduce y mata. Señor de la luz, dueño de la vida y la muerte. Considerado como un don divino, el sol en la tierra, venerado en casi todas las mitologías. Elegido por muchos para expiar nuestros pecados, purificar el alma, muerte que precede el renacimiento, mediador entre la naturaleza y la cultura, entre el cielo y la tierra. El fuego como advertencia y castigo. Hogueras de brujas todavía ardiendo por el miedo de una sociedad ciega, sorda y muda.
Leo en un excelente artículo titulado “El fuego y su mágico simbolistmo”, escrito por Sofía Gómez en la revista Vagabunda de México: “El fuego es una ensoñación mágica, escurridizo en su estado original. Ha cautivado al humano desde que lo conoce. Es suficiente con apagar la luz eléctrica y encender una vela para sentir su efecto en cualquier espacio y tiempo. La llama, dice Bachelard, es un fuego húmedo, líquido ardiente. Un reloj de arena que corre hacia lo alto. Más liviana que la arena, que se desmorona, la llama constituye su forma como si el tiempo mismo estuviera siempre ocupado.Esta convoca a los sueños de la memoria.”
Una vez más, Córdoba se erige en representación involuntaria de esa simbología. Córdoba, la docta. La iluminada por la luz de la razón. Pero también Córdoba, la del cordobazo que encendió tantos fuegos como pudo y logró derrotar a uno de los mostruos que gobernaron nuestro país. Decía Agustín Tosco de aquellas históricas jornadas: “En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la luz, el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jóvenes y viejos, de hombres y mujeres. Ese fuego que es del espíritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares, ya no se apagará jamás.”
Parece que hay fuegos y fuegos, o fuegos y fueguitos, al decir de Galeano. O quizás simplemente ocurre lo que un físico del siglo dieciocho demostró: por más que lo intentes es imposible reunir las llamas de dos velas. Cada quien brilla por sí mismo.
El ya mencionado Gastón Bachelard, filósofo francés del siglo XX, obsesionado por el fuego, escribió un libro titulado “Psicoanálisis del fuego” y otro llamado “La llama de una vela” en donde dice: “La bujía eléctrica no nos permitirá nunca los sueños de aquella lámpara viviente, que con aceite, hacía luz. Hemos entrado en la era de la luz administrada. Nuestro único papel consiste en dar vuelta a una llave. No somos más que el sujeto mecánico de un gesto mecánico. No podemos aprovechar este acto para constituirnos, con legítimo orgullo, en el sujeto del verbo iluminador”.
“El sueño de la razón produce monstruos” pensaba y pintaba Goya entrando a un nuevo siglo. El siglo de las luces, aquel ochocientos en el que creíamos en la luz como el resplandecer de un nuevo mundo. Y un nuevo mundo nacía pero los monstruos no se espantaban con su luz, simplemente crecían al calor de otros fuegos.
En fin, esta semana, queridos planetarios, también hubo humo en mis ojos. Cómo ver la realidad entre tanta niebla?
Mientras en Córdoba la desesperación de una lucha desigual frente al fuego que ya había arrasado miles y miles de hectáreas y se acercaba a las casas de los vecinos que resistían a pura voluntad con la poca agua que tenían a mano, y gritaban frente a las cámaras de televisión “es intencional, es intencional”, y no culpaban a Dios ni al cambio climático, más bien al saqueo de nuestras materias primas que necesita una carretera para llegar a buen puerto, o a negocios inmobiliarios, y señalaban al gobierno nacional y provincial por tanto abandono reclamando la declaración urgente de una “emergencia nacional”; el gobernador de la provincia, Martín Llaryora, sostenía que quienes lo critican “quedan como unos boludos”; y el ministro de Turismo, Medio Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, no hablaba ni explicaba porqué la Ley Bases eliminó el fideicomiso para la administración del Fondo Nacional de Manejo del Fuego y no sólo éso, su presupuesto se había subejectutado, gastando apenas un 25% de lo asignado; y Mercedes Ninci, quien vio cómo su casa de infancia era devorada por el fuego increpaba a la Ministra de Seguridad por la compra de aviones militares y no hidrantes; mientras todo esto ocurría, Milei se paseaba sonriente por Nueva York, tocaba la campana de la bolsa, y se sentía un héroe del anarcocapitalismo global, su ministra de relaciones exteriores, la Sra. Mondino, anunciaba con orgullo que nuestro país votaría en contra del llamado “Pacto de Futuro” propuesto por la ONU como un manifiesto de buenas intenciones para frenar el desarrollo no sostenible y todos los desafíos ambientales y digitales que se nos vienen encima. No, no, no, Argentina será libre y tendrá “alas para volar” twiteó la ministra sin sonrojarse, y agregó con la pomposidad habitual de su gobierno, que en la primera reunión del presidente Milei en Naciones Unidas, “Argentina será un Faro de Libertad”.
Un Faro. Luz cegadora que no le dejó ver lo que cualquier habitante de Punilla, Traslasierra o Calamuchita tenía en claro: “este es un incendio anunciado”. En realidad, desde el 2020 se suceden año tras año estas catástrofes en la sierras cordobesas. Esta fue la más feroz, y lleva semanas expandiéndose.Roberto Schreiner, vocero de la Secretaría de Gestión de Riesgos de Córdoba expresó su desconcierto: “Tiene una dinámica extraña todo esto y estamos intentando adaptarnos a los cambios”.
En un testimonio tomado por el diario Clarín, un vecino parece tener las cosas más claras y dijo, simplemente: “Hace tres semanas que vienen prendiendo fuego y sabemos que son intencionales. Se quemaron zonas donde quieren construir autovías y donde quieren instalar negocios inmobiliarios. Necesitamos que sea declarada reserva intangible. El bosque nativo hay que cuidarlo”.
Por ahora, la policía detuvo a dos hombres sospechosos de haber provocado los incendios en la zona de Punilla, ya que fueron encontrados con bidones de combustibles en lugar de agua.
Así enfrentamos una nueva semana. Conmovidos por la resistencia de una población que enfrenta una cordillera de llamas que nada tienen que ver con la purificación. Llamas provocadas por seres demasiado terrenales, de magia aquí no queda nada. Sólo queda saber quién está prendiendo el fuego y sobre quienes caerá el castigo.

Ambiente
Ganaron! Cierran minera de litio en Córdoba. La Justicia le dio la razón a los vecinos
Después de más de veinte años de lucha, los vecinos de Traslasierra lograron que la justicia reconociera sus argumentos sobre el daño ambiental que provocaba la mina de litio de Los Tapiales y la cerrara definitivamente.
En una decisión que resonó en todo el valle la justicia de Córdoba ordenó la clausura definitiva y el retiro de la empresa Integración Minera SRL, que venía desarrollando actividades extractivas en zonas serranas cercanas a Las Tapias. La explotación se encuentra muy cerca de una zona urbana, contigua a un arroyo y a cientos de metros del embalse Boca del Río, de cuya agua beben decenas de miles de habitantes de Villa Dolores y otras localidades cercanas.
En tiempos en que Mendoza continúa peleando por el agua, mientras Chubut se quema por razones ambientales, vale la pena destacar esta victoria de las organizaciones cordobesas y de otras provincias que ya en el año 2007 se movilizaron para exigir una legislación que resguardara la salud de los habitantes de esa región de Córdoba, junto a los vecinos del Valle de Punilla en San Luis, y al apoyo de la UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas) que lleva décadas realizando Asambleas en distintas provincias para alertar y luchar contra la contaminación. Sin repercusión en los medios, lo vecinos de Traslasierra estaban haciendo historia.
En el año 2019 las asambleas de Las Tapias, Villa de Las Rosas, Villa Dolores, Las Chacras Norte y Mina Clavero, junto al intendente de Villa de Las Rosas, concejales e integrantes del Foro Ambiental Traslasierra que colaboran con la parte técnica, anunciaron que habían reunido 11.757 firmas de vecinos de todo el valle (y algunos turistas) y más de 35 mil adhesiones de personas de todo el país vía internet, para pedir el cierre definitivo de la que, por entonces, era la minera australiana Dark Horse que intentaba extraer litio de una mina en Las Tapias.
Los dueños de las mineras pueden cambiar pero quienes habitan esas tierras no. Suele fomentarse una contradicción entre trabajo, ganancias macroeconómicas y comunidades que ven cómo se destruye su entorno. Bajo el espejismo de más empleo, se destruye una red social, cultural y económica. Así le decía, sin ponerse colorado, Martín Pérez Solvay, el CEO de la minera que más tiempo lleva extrayendo litio en la Argentina, la australiana Allkem, al Diario.com.ar en el 2023: la oportunidad de negocio del oro blanco sólo durará 20 años. En las próximas dos décadas se supone que el mundo se lanzará a buscar litio para producir baterías y reemplazar los contaminantes autos a nafta y gasoil por los eléctricos.
Un negocio de veinte años por el cual están dispuestos a destruir comunidades, emprendimientos agrarios, turísticos, artesanales, culturales. Veinte años para ellos, el fin para los habitantes de la región.
El 25 de noviembre de 2025, La Voz del Interior publicaba: “Una mañana de octubre pasado, vecinos del sector conocido como El Valle, entre Las Tapias y Villa de las Rosas, observaron que lo que definieron como “una harina de piedra” había caído sobre la vegetación y las viviendas .Miembros del Foro Ambiental de Traslasierra afirmaron que analizaron la sustancia y se trataba de “un polvillo que contiene cristales de sílice muy finos, que pueden ingresar a los pulmones y producir un daño irreparable conocido como “silicosis” o mal de minas; si se vuelve frecuente, es peligroso”, puede leerse de un documento emitido por el organismo.”
Ante la denuncia de violación de la legislación vigente y el riesgo ambiental, las actividades fueran suspendidas de manera provisoria. No fue suficiente para los miembros del Foro Ambiental regional que continuó reclamando un cierre definitivo y advirtiendo que se planifican otros emprendimientos extractivos en distintos puntos de las sierras de Córdoba.
En la llamada “Mina de las Tapias”, un territorio en donde en realidad hay varias minas, se venían realizando prospecciones destinadas a la extracción de litio por parte de una empresa de capitales chinos, que en principio contaba con la autorización de la Provincia. No obstante, la fiscal de Villa Dolores, Lucrecia Zambrana, ordenó en noviembre la clausura preventiva de las actividades. Los vecinos denunciaron que la empresa continuaba operando ilegalmente.
El 10 de enero de este año, 2026, desde el Cabildo Abierto Traslasierra (CAT) exigieron la clausura definitiva de la empresa Integración Minera SRL, ubicada sin licencia social en la zona gris del Valle Traslasierra, entre los límites de las localidades Las Tapias y Villa de las Rosas, en Córdoba. Las máquinas seguían funcionando, ahora sin control ambiental alguno.
La intervención judicial llegó después de que comunidades locales, asambleas y organizaciones ciudadanas presentaran denuncias y exigieran la intervención de las autoridades ambientales. La Fiscalía de Villa Dolores y la Secretaría de Ambiente verificaron irregularidades que justificaron la clausura preventiva inicial, que terminó transformándose en orden definitiva de retiro.
El alerta en la comunidad continúa vigente. Después de tantas trampas y con tanto poder, imposible bajar los brazos. Por el momento, una victoria significativa para las asambleas ciudadanas. La destrucción de nuestros territorios exceden una provincia o una localidad. Las empresas pueden cambiar de nombre y de nacionalidad, ser de Canadá o Chinas, pero a su alrededor viven personas con la identidad bien puesta.
Ambiente
Acuerdo Mercosur-UE: la hipocresía ambiental europea, por Laura Giussani Constenla
El recién firmado acuerdo entre los países del Mercosur y la Unión Europea echa luz sobre la desigualdad en políticas ambientales. Mientras en Europa los productores rurales ocupan las calles con sus tractores en protesta contra el ingreso de productos agroalimentarios sin impuestos desde Latinoamérica en Argentina se festeja por un mercado que se amplía para la explotación de materia prima. Razones no les faltan a los franceses, españoles, belgas, alemanes y demás trabajadores de la tierra de occidente para estar preocupados. El descontrol de uso de agroquímicos, más allá de la incorporación de nuevas disposiciones, los pone en una situación desventajosa ¿Por qué la Unión Europea lo firmó? Porque, a cambio, ellos exportaran, sin tener que pagar altas tasas, toda la infraestructura agroindustrial, tractores, automóviles, etc. ¿Por qué lo firmó el Mercosur? Porque apoya un modelo extractivista de intercambio de materias primas por productos manufacturados.
En esta columna, reflexionamos sobre el tema ambiental. Mientras en Europa son extremadamente cuidadosos en separar la basura en distintos tachos para su reciclaje, nada hacen para disminuir el consumo de cosas innecesaria que repletan los prolijos tachos de plásticos y metales.
Es verdad que Italia pone límites más adecuados al uso de pesticidas pero no prohibe que sus ciudadanos lo hagan en otros países. No sólo exportan maquinaria, también exportan ‘inversores’ que serán los que más ganen con la producción agrícola violando alegremente las leyes de sus países de origen que le compraran toneladas de madera y granos si pagar impuestos. Un negocio redondo para todos, menos para los trabajadores de ambos lados del océano.
Un ejemplo es el italiano Benetton, quien debe ir a Argentina para hacer lo que en su país está prohibido. La deforestación de la flora autóctona en Chubut para reemplazarla por pinos agroindustriales es una de las mayores tragedias de la Patagonia que en este momento está ardiendo. Lo mismo ocurre con la minería o las llamadas ‘tierras ricas’. La devastación está permitida en Europa pero fuera de sus fronteras.
En torno a estos temas gira el Planeta Giussani de este 19 de enero de 2026.
Ambiente
Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*
El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.
El Senguer: Una arteria rota
El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.
El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.
Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes
Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.
Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.
De la crisis a la insolvencia
La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.
En la Patagonia, esa quiebra significa que:
* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.
* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago
.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.
El territorio habla
Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.
La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.
*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.
“Con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta”, Eppur si muove! del 16 al 21F, por Alberto Nadra
Hugo “Cachorro” Godoy: “Paramos y movilizamos para frenar una reforma que nos devuelve al siglo XIX”

