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Elecciones en Estados Unidos: October Surprise y el factor latino, por Carmen Valdivieso Hulbert

Corresponsal de LCV en New York

Octubre siempre trajo consigo sorpresas pre electorales, que decidieron el voto estadounidense en las urnas, pero este año la ausencia de una gran sorpresa fue reemplazada por débiles tañidos que no lograron tener el mismo efecto ensordecedor que podría haber cambiado radicalmente la opinión general. Aunque si algunos creen en magia, la sorpresa podría producirse en el Día de las Brujas, el último día del mes.

La cuenta regresiva avanza inexorablemente, mientras millones de estadounidenses comenzaron a votar por adelantado desde la semana pasada y continuarán hasta el 5 de noviembre, día tradicional de elecciones.

Aunque este octubre no tuvimos revelaciones de escándalos en la vida privada de los candidatos, ni un nuevo juicio contra el expresidente republicano, el mes comenzó con una serie de factores externos, como huracanes y tornados que dejaron destrucción y muerte en seis estados del sureste estadounidense, entre ellos, Florida, Georgia y Carolina del Norte. La débil respuesta en la ayuda del gobierno para la reconstrucción de esos Estados fue contrastada por los grandes aportes financieros a la guerra de Ucrania y la compra de armamento de Israel que bombardea el Líbano y algunas zonas de Irán, después de meses de bombardeos con miles de víctimas en Gaza, como desmesurada respuesta al ataque terrorista del grupo Hamas en territorio israelí que causó cientos de víctimas, el 7 de octubre del 2023. Si quisiéramos hacernos eco de la política de la gota de agua china, que pudo erosionar la opinión pública en octubre, hubo un par de sucesos elocuentes.

La ‘broma’ que puede cambiar el voto

El pasado domingo hubo un multitudinario evento proselitista republicano en el Madison Square Garden -en el cual participaron dos ex candidatos demócratas, Tulsi Gabbard y Robert F. Kennedy– que había sido considerado como el gran desembarco de Trump en New York de la mano de dos figuras de reconocida trayectoria demócrata que habían saltado hacia las filas republicanas. Sin embargo, el encuentro se vio teñido por un supuesto chiste que tuvo el efecto opuesto, cuando el comediante Tony Hinchcliffe, en medio de una catarata de ‘bromas’ despectivas en las que se burló palestinos, judíos y afroestadounidenses, atacó también a los latinos al decir que Puerto Rico era “una isla de basura en el océano”.

De inmediato se genero una ola de repudio en las redes sociales y famosas personalidades del espectáculo de origen boricuá como Bad BunnyJennifer López Ricky Martín, expresaron su indignación con mensajes de apoyo a la demócrata Kamala Harris. La ofensa puede tener un rebote negativo en la elección si consideramos que hay cerca de 5,8 millones de personas de origen boricua con derecho a voto el 5 de noviembre, en especial en Estados como Carolina del Norte, Georgia, Florida y Pensilvania. Un efecto imprevisto por los organizadores republicanos en el preciso momento en el que el voto latino comenzaba a inclinarse hacia Trump.

Dos días después, el presidente Biden reaccionó contra el insulto a la comunidad puertorriqueña, calificando de “basura” a los seguidores de Trump. En esta ocasión, Kamala Harris, su vicepresidenta, quien también había criticado los dichos supuestamente graciosos de cómico xenófobo, afirmó tampoco estaba de acuerdo con llamar ‘basuras’ a los ciudadanos norteamericanos que no profesaran las mismas ideas políticas. Por primera vez, la candidata se apartaba públicamente del líder de la Casa Blanca.

Donald Trump da una conferencia en un camión de basura adaptado por su campaña en respuesta a los comentarios del presidente Joe Biden de que sus seguidores son “basura”.(Foto AP)

La posición de los grandes medios

El importante diario The Washington Post decidió no brindar su tradicional respaldo electoral a ninguno de los candidatos, la vicepresidenta demócrata Kamala Harris, ni al ex presidente republicano Donal Trump. Esta decisión, de suspender respaldo a un candidato presidencial que daba cada año electoral desde 1988, provocó una estampida de 250,000 cancelaciones de suscripciones del diario y la renuncia de importante personal de su plana periodística en protesta por la decisión del dueño del diario, Jeff Bezos. Muchos opinan que su decisión se debe a la inminente victoria de Trump y que multimillonario teme que el republicano tome represalias contra sus negocios con el estado. El diario Los Angeles Times, asimismo decidió abstenerse de conceder su respaldo a candidato alguno, al parecer por la misma razón.

¿Eso nos podría dar el indicio de una posible victoria de Trump? No vayamos tan rápido, aún quedan 6 días.

Las encuestas están empatadas y algunos estados indecisos comienzan a inclinarse hacia los republicanos, pero todo depende de la fuente de la encuesta. Otras señalan que Harris se fortalece en los llamados “swing states” como Pensilvania, Georgia y Wisconsin.

El voto latino sigue apoyando a los demócratas, aunque éste había decrecido en los últimos años, pese a la política antimigratoria de Trump. El expresidente se convirtió en el terror de los inmigrantes durante su gobierno 2017-2020, y millones de residentes se han nacionalizado en este último año, preocupados de que un gobierno de Trump, si resultara ganador, podría arrebatarles la residencia.

Aciertos y errores en la campaña de Kamala Harris

Lo que más preocupa a los votantes es la economía y la inmigración. La inflación no ha dejado de sentirse sobre todo en los bolsillos de las familias de menores ingresos y la peor parte se la lleva la vicepresidenta Harris, quien desde su nombramiento como candidata presidencial demócrata, no ha podido apartarse de las políticas, algunas impopulares, del presidente Biden, porque sigue siendo parte de su gobierno. Y ha ratificado abiertamente su posición de no cambiar nada si fuese elegida presidenta.

Harris inició su campaña como candidata demócrata en una inusual sucesión, sin haber ganado un solo voto, después que Joe Biden se vio obligado a renunciar ante su visible decadencia cognitiva y las presiones de sus correligionarios.

La candidata prefirió inicialmente conectarse con el público en manifestaciones proselitistas de miles de personas, leyendo discursos preparados. Y tímidamente, empezó a conceder entrevistas, aunque la primera con la cadena CNN, fue compartida con su compañero de fórmula, Tim Walz.

Finalmente, se lanzó al ruedo y hubo Kamala para todos los gustos.

Comenzó con una entrevista en el programa “60 Minutos” de la cadena CBS, donde evadió respuestas directas sobre la inflación y la crisis migratoria provocada por el ingreso de miles de inmigrantes indocumentados, que han recargado los servicios sociales en las principales ciudades estadounidenses, como Nueva York, Los Angeles, Chicago y Denver, entre otras. Y siguió con presentaciones en programas como, “The Late Show” con Stephen Colbert; “The Howard Stern Show” y “Call Her Daddy”, un podcast de Alex Cooper que tiene un público de jovencitas.

Harris visitó el programa The View por la cadena ABC, coanimado por cinco mujeres entre las cuales figuran, Whoopi Goldberg y Joy Behar, populares por sus ideas liberales. En medio de una animada charla, respondió que no cambiaría nada con respecto al gobierno de Joe Biden. Eso cayó como balde de agua fría a muchos que consideraban que era importante que se alejara de la fallida política económica y migratoria de Biden, además de su política exterior, como el trato favorable al primer ministro israelí Benjamin Netañahu, a quien el gobierno estadounidense ha enviado ayuda militar por casi 18,000 millones de dólares.

El conocido comentarista demócrata James Carville afirmó que la campaña de Harris no había alcanzado suficiente vuelo y estaba muy temeroso por eso. Destacó que tenían que ser más agresivos. Fue así como Kamala y muchos líderes demócratas intensificaron el uso de calificativos, llamando a Trump fascista y Hitler, y un “peligro para la democracia”. Al parecer, cuando la campaña no dio los resultados deseados, hasta el diario The New York Times expresó su desaprobación por esa táctica.

El factor mujer

Entretanto, el ex presidente Barack Obama ha exhortado en varias ocasiones a los votantes negros, a que apoyen a Harris, quien sería la primera mujer presidenta estadounidense. Han circulado innumerables conjeturas de que Harris no obtendría mayor apoyo porque es mujer.

Eso mismo se dijo de Hillary Clinton quien perdió las elecciones ante Trump en el 2016, quien sí tuvo su ‘sorpresa de octubre’ cuando el 28 de ese mes el director del FBI, James Comey envió una carta al Congreso en la que mencionaba la aparición de nuevos emails relacionados con una investigación contra Hillary Clinton por el uso indebido de un servidor privado en su residencia para asuntos oficiales cuando era secretaria de estado durante el gobierno de Obama. Días después, el 8 de noviembre, Clinton perdía las elecciones ante Trump.

El factor de que Kamala llegue a ser la primera presidenta mujer ha entusiasmado a muchas mujeres, en particular a las votantes demócratas.

Harris ha hablado mucho de su condición de mujer sobretodo comparando su campaña con Trump a quien acusa de no sólo estar en contra del aborto sino que señala que se debe sancionar a las mujeres que tratan de abortar. Trump ha respondido que no está en contra de las mujeres, sino de los médicos que hacen abortos. Lo que sí es claro que su oposición al aborto ha creado una amplia resistencia entre las mujeres de todas las razas y edades, que habían crecido durante 50 años con el derecho al aborto, respetado por una decisión de la Corte Suprema. Durante el gobierno de Trump, el máximo tribunal dispuso que sean los estados los que decidan individualmente. Eso ha llevado a que un sinnúmero de estados con legislaturas dominadas por republicanos hayan prohibido el aborto en todos los casos.

Una abuela me dijo el otro día: “Quiero que mi próxima nieta nazca bajo el gobierno de una presidenta mujer”. “Sería un orgullo”, destacó.

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España: Pedro Sánchez se planta frente a Trump. Bombas reales y humo electoral, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco.

Veinte minutos fueron suficientes para que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, dejase clara la postura española frente a los ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán: “La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y de bombas. Y, finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.

Añadió, además, que esta apuesta por el derecho internacional, enarbolada también por España en los conflictos de Ucrania, Groenlandia, Palestina o Venezuela no supone defensa alguna del régimen iraní: “Porque la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás. Nadie lo está. Desde luego, no lo está el pueblo español y, por supuesto, tampoco el Gobierno de España” -afirmación que relacionó con la sangrienta invasión de Irak, dirigida hace 23 años por George W. Bush con el apoyo y aplauso de los líderes británico y español, Tony Blair y José María Aznar-“La pregunta, en cambio, es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz. La ciudadanía española siempre repudió la dictadura de Saddam Hussein en Irak, pero no por ello apoyó la guerra de Irak, porque era ilegal, porque era injusta y porque no supuso una resolución real a casi ninguno de los problemas que pretendió resolver”.

Una respuesta que, más allá de las palabras, se complementa con la negativa a que Estados Unidos utilice dos de las tres bases militares (Rota y Morón, sitas en Andalucía desde 1953 en virtud a los pactos alcanzados con Franco) de titularidad hispano-estadounidense para la materialización de los ataques contra Irán, negativa que ha contrariado al presidente estadounidense Donald Trump hasta el punto de anunciar la ruptura de relaciones comerciales con España (algo imposible de materializar tanto en base al derecho privado -los tratos entre empresas- como al hecho de que España pertenece a la Unión Europea que pacta como bloque con Estados Unidos).

Interpretación en clave electoral

España vive una seguidilla, un carrusel, de elecciones autonómicas (equiparables a las provinciales argentinas) provocado por el derechista Partido Popular (PP) con la intención última de debilitar al Partido Socialista (PSOE) y forzar a su líder y presidente del Gobierno, Sánchez, a llamar a elecciones generales. De hecho, desde que Sánchez asumió la presidencia toda la estrategia del PP ha estado dirigida a desalojar a este del ejecutivo embarrando la cancha sea cual sea la polémica que se planteé y valiéndose para ello, por lo general, de una asombrosa pobreza de argumentos.

Así las cosas, no hay interpretación del discurso de veinte minutos que no tenga la carrera electoral como punto de salida y final del análisis, sea este realizado desde la izquierda o la derecha.

El progresismo subraya la autonomía y dignidad españolas a la hora de tomar decisiones, cuyos opuestos se personifican en el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el canciller alemán Friedrich Merz, reflejos del servilismo europeo, obviando que durante los gobiernos presididos por Sánchez España ha batido todo récord en gasto armamentístico e implicación en las labores de la OTAN, y que en estos días España está enviando buques de guerra al Mediterráneo oriental con el pretexto de defender Chipre (miembro de la Unión Europea, aunque no de la OTAN).

Por otra parte, hay un punto en común en casi todos los análisis, vengan por izquierda o derecha: el paralelismo establecido por Sánchez entre la situación actual y la guerra de Irak de hace 23 años, el rescate del “no a la guerra” que entonces movilizó de forma mayoritaria a la sociedad española, más allá de reafirmar la vocación por el diálogo del ejecutivo español tendría también la intención de encolumnar a los votantes de izquierda tras el PSOE; como sucediera con la guerra de Irak, el rechazo a la guerra (según las encuestas más de la mitad de la población española comparte la posición de Sánchez) movilizaría este sector del electorado en plena coyuntura adversa (la izquierda tuvo un muy mal desempeño en las elecciones autonómicas de Extremadura y Aragón, diciembre de 2025 y febrero de 2026) y en puertas de las autonómicas de Castilla-León y Andalucía

Las derechas, por su parte, tirando de una lógica tan elemental como torticera e infantil defendieron los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, manifestó, dirigiéndose a Pedro Sánchez, que “si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un terrible aliado, falla usted. Eso no es equidistancia. Es perjudicar los intereses de España frente a un ´régimen odioso¨. Siguiendo en el desprecio al derecho internacional ya manifestado durante la crisis venezolana, Feijóo añadió que “Antes del derecho internacional están los derechos humanos, y en Irán no se protegen los derechos humanos. En Irán no hay ni derecho nacional, ni derecho internacional ni derechos humanos que defiende el régimen. No lo hay”. Aseguró, por otro lado, que apoyar el belicismo y el desprecio por la ley es estar junto a las democracias liberales, junto a Occidente y, siguiendo esta lógica primariay de tintes electorales, lo contrario es participar del eje del mal: “No podemos quedarnos solos, no podemos quedarnos aislados”, insistió, mientras acusaba al presidente Sánchez de no defender “los intereses generales de España, sino a sus necesidades políticas para quitarle unos votos a la izquierda radical”.

Todo el PP, consciente del apoyo de la sociedad civil al “no a la guerra” ha salido a repetir los argumentos de su líder aunque sin aportar ni originalidad ni brillantez a los argumentos de este. De este modo, su portavoz parlamentaria Ester Muñoz manifestó que la complejidad del derecho internacional impide caer en el simplismo de eslóganes sobre la guerra, defendiendo que, aunque todos están en contra de los conflictos armados, la situación actual es mucho más profunda, sin explicar ninguna de estas afirmaciones y para, a continuación, evitando una vez más pronunciarse sobre la cuestión de la violación del derecho internacional por parte de Israel y Estados Unidos, señalar que Irán “no respeta el derecho internacional” puesto que se dedica a lapidar mujeres, colgar a homosexuales y alentar el terrorismo internacional. Retrucando, que es gerundio.

La extrema derecha, Vox, capitaneada por Santiago Abascal, aliado de Milei, y que disputa al PP el liderazgo del bloque de derechas, también se abraza al agresor norteamericano a pesar de las amenazas contra la España que tanto dicen amar y defender valiéndose de los mismos argumentos del PP, partido al que perteneció durante 19 años. Obviando el derecho internacional, igual que Núñez Feijóo, Abascal dijo que si el régimen «tiránico» de los ayatolás cae, “el mundo será más libre”, y enmarcó la agresión en lo que definió como “la batalla del mundo libre frente a las tinieblas de los ayatolás”.

Al hilo, criticó la política exterior del Gobierno español, asegurando estar preocupado porque Pedro Sánchez, acerque a España a «la oscuridad antioccidental» con posiciones contrarias a los intereses occidentales, que reciba los aplausos de Hamás o de los talibanes y pretenda “enfrentarse más a Estados Unidos e ir más de la mano de China o de Irán”.

Vox, financiada en 2014 con cerca de un millón de euros procedentes de oscuros grupos del exilio iraní, ha propuesto al PP por boca de su presidente Santiago Abascal presentar una moción de censura parlamentaria contra el presidente Sánchez. Un paso más en la competición por los votos. Abascal, antiguo ñoqui del PP, asegura que Sánchez se disfraza “de pacifista” y utiliza su política exterior contra el genocidio en Palestina y ahora contra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán para su propio beneficio. “Miente porque quiere la guerra. Quiere todas las guerras porque eso le permite ocultar sus crímenes y sus corrupciones. Es el personaje más miserable porque es el carroñero que se alimenta de las guerras con dinero de los españoles”, ha dicho. Y ha añadido: “Sánchez celebra cada bomba porque el humo y el ruido de las bombas le permiten ocultar el debate sobre sus corrupciones”.

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“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”

En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.

LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?

Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”

LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?

Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”

LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?

Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”

LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.

Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”

LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?

Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”

LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.

Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”

LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?

Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”

LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?

Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”

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Paula Arkerfeld, docente y miembro de SUTEBA: “El modelo educativo de Milei es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Paula Arkerfeld, docente de educación especial en la provincia de Buenos Aires, analizó el inicio del ciclo lectivo atravesado por paros nacionales, rechazo paritario y una profunda crisis salarial. Cuestionó tanto las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei como la administración provincial de Axel Kicillof, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones de enseñanza, el impacto social en las escuelas y el debate pendiente sobre el modelo educativo.

LCV: ¿Cómo viene el tema en la provincia de Buenos Aires, el inicio de clases y demás?

Paula Arkerfeld: “Hoy estuvimos iniciando una jornada de paro nacional que fue muy fuerte en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. Mañana continuamos con una medida de fuerza porque se rechazó la oferta paritaria del gobierno de Kicillof. El miércoles va a haber una nueva reunión, pero estamos hablando de salarios que realmente nos dejan por debajo de la línea de pobreza. Estamos entre los cuatro peores salarios a nivel nacional, siendo que la provincia de Buenos Aires es la provincia más rica. Con 750.000 pesos una maestra no puede vivir, y eso nos obliga a tener otros trabajos o hacer Uber, lo que va en detrimento de la calidad educativa de los chicos.”

LCV: ¿Cómo te cayó el fragmento del discurso del presidente hablando de la importancia de la educación como un baluarte?

Paula Arkerfeld: “Yo creo que el gobierno de Milei desde el primer momento se declaró enemigo de los trabajadores y de la educación pública. Nos recortaron el salario mínimo docente nacional, que hoy está en 500.000 pesos, y convocaron a Paritaria Nacional obligados por una medida cautelar ofreciendo 0% de aumento. Es una burla y un destrato. Es un modelo donde lo que quieren es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera.”

LCV: También hay familias que no pueden sostener la escuela privada y vuelven a la pública. ¿Cómo impacta eso?

Paula Arkerfeld: “Se ve cada vez más reducida la población que puede acceder a la escuela privada, pero para las grandes mayorías lo que ofrece este modelo con reforma laboral es precarización y pérdida de derechos. Nosotras nos movilizamos contra la reforma laboral porque también es una defensa de nuestros estudiantes. Damos todo para que egresen de la secundaria y no tengan ni siquiera acceso a un trabajo con derechos. Ese es el futuro que están proponiendo.”

LCV: ¿Sos maestra de grado?

Paula Arkerfeld: “Soy docente de educación especial. Todo el ajuste y el recorte en políticas de discapacidad nos atraviesa directamente. Acompañamos la lucha de los colectivos de discapacidad porque la escuela vive la crisis social de conjunto. Por eso también planteamos que las familias apoyen esta pelea, que es por los derechos de sus hijos e hijas. Muchas veces se intenta enfrentar a las familias con la docencia, pero hoy se ve más claramente que es una pelea común.”

LCV: ¿Qué pensás de los debates sobre repetición, frustración y el estado actual del sistema educativo?

Paula Arkerfeld: “Son debates muy complejos y necesitaríamos un gran congreso pedagógico para discutir qué escuela necesitamos y cómo salen hoy los pibes. La tarea pedagógica está cada vez más desdibujada porque tenemos que garantizar cuestiones básicas: juntar zapatillas, comprar útiles, ayudar a las familias. Lo hacemos porque tenemos un vínculo con la comunidad, pero en ese contexto es muy difícil abordar la tarea pedagógica como corresponde. Además, muchos chicos no acceden a una lectoescritura comprensiva, y eso también tiene que ver con condiciones materiales, alimentarias y sociales. Los recursos no están.”

LCV: ¿Es solo un problema nacional o también provincial?

Paula Arkerfeld: “Hay fondos nacionales que fueron recortados, pero también hay responsabilidad de la provincia. Hay plata y no hay decisión de ponerla donde corresponde. Estamos teniendo cierre de grados en la provincia de Buenos Aires, no es solo un tema salarial. Podríamos trabajar con grupos más reducidos para atender la complejidad actual, pero se aplican lógicas mercantiles de cantidad de alumnos por maestra. El financiamiento de infraestructura y comedores es muy escaso. En lugar de pagar deudas que benefician a grandes empresarios, necesitamos impuestos a las grandes empresas de la provincia y que esos recursos vayan a educación.”

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