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La Columna Vertebral

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Crónica del estallido de la rebeldía en Cataluña, por Alvaro Hilario, desde Bilbao

“Lo volveremos a hacer”, advirtió el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, general Pedro Garrido, en referencia a la represión del 1 de octubre de 2017 durante el referéndum Catalán. Lo dijo en vísperas de ser conocida la sentencia del Procés que juzga a los independentistas catalanes. El 12 de octubre,  fiesta nacional española, se filtró la sentencia: 100 años de cárcel. El lunes, la publicación del fallo desató una protesta popular nunca antes vista que, una semana después, no afloja.

Barcelona arde. La policía reprime con violencia inusitada. Hay heridos y presos. Los medios radicados en Madrid, ajenos a la movilización, presentan un escenario de guerra urbana. Los partidos políticos piden más mano dura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, obvia la existencia de un problema político de gran magnitud y no atiende a los llamados del presidente catalán, Quim Torra. En el horizonte, las elecciones legislativas de noviembre.

Venerada desde los primeros años de nuestra era, la virgen del Pilar, capitana general del Ejército español y patrona de la Guardia Civil (GC; gendarmería ), hace coincidir su festividad con la fiesta patria, el día de la Hispanidad, el 12 de octubre. Día de la España eterna. Es por ello que las diversas guarniciones de la GC acostumbran a homenajearla en los días precedentes. La comandancia de Cataluña eligió el 9 de octubre, miércoles, para desarrollar un acto de exaltación patriótica y castrense en el cuartel de San Andreu de la Barca (Barcelona). Durante el mismo, fue condecorado Javier Zaragoza, fiscal que dirigió la acusación por rebelión contra los líderes independentistas catalanes. La GC también condecoró a título póstumo al titular del Juzgado número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez, que llevó la causa principal contra el independentismo, y a la secretaria del mismo, Montserrat del Toro, quien fuera testigo en dicha causa. El general Pedro Garrido, máxima autoridad del cuerpo en Cataluña, recordó que estaban a puertas de conocer la sentencia del procés, subrayando la importancia que la GC tuvo en la investigación e instrucción de la causa y en la represión del 1 de octubre. “Lo volveremos a hacer”, dijo. “La Guardia Civil avisa en Cataluña”, tituló su nota el derechista diario madrileño “La Razón”.

La GC, policía militarizada, una gendarmería, nacida en el siglo XIX para combatir la disidencia de la época, está históricamente ligada a la represión política, a la contrainsurgencia y a las violaciones de los derechos humanos. Su prontuario en el País Vasco es siniestro. En 2000, el general de la GC Enrique Rodríguez Galindo fue condenado a 71 años de prisión por su participación en los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), el terrorismo de estado creado y dirigido por los gobiernos de Felipe González. Quedó probada su participación en el secuestro, tortura, muerte y desaparición de los refugiados vascos Lasa y Zabala. Sus restos, aparecieron en 1985, enterrados en cal viva. Fueron identificados diez años después. Galindo solo cumplió 4 años de condena.

Fiesta patria

El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado.

El 12 de octubre, convocados por Ciudadanos, PP y Vox, 10.000 personas marchan en Barcelona “por la Hispanidad”. Los asistentes dan vivas a la GC. Algunos de ellos portan banderas del cuerpo armado; otros, van tocados con su característico sombrero, el tricornio. Los líderes de los partidos presentes aprovechan para hacer campaña: sin conocer la sentencia, exigen que no haya indultos para los políticos presos y que las condenas se cumplan en su integridad; exigen la intervención de las instituciones catalanas y la aplicación de la Ley de seguridad nacional ante el menor atisbo de desobediencia por parte de estas a la sentencia. El presidente del Gobierno en funciones, el socialista Pedro Sánchez, ya afirmó días antes que no le temblaría la mano para hacerlo. La fiesta nacional brilla más con victorias en caliente.

la sentencia del procés es el broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; más que la del golpista Antonio Tejero en 1981

Madrid acoge el desfile militar, acto central del día. El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado. Los memes son instantáneos: metáfora de la deriva de España, dicen algunas voces. El protagonista del incidente y la Legión, encabezada por su mascota, una cabra, son lo más aplaudido del desfile. Pedro Sánchez abandona el evento entre viento de fondo: el nacionalismo español que él también quiere encabezar parece estar escorado hacia la derecha y tiempos pretéritos. Ya hace un año que 200 militares se manifestaron en contra de la “perversa pretensión de exhumar a Franco”, exhumación que, ordenada por Sánchez, debería materializarse en días próximos, antes de la convocatoria electoral. La selección de fútbol empata a uno frente a Noruega. Lástima.

A lo largo del día, se filtra la sentencia del procés, broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; penas que van de los 9 a los 13 años de cárcel que se le imponen a Oriol Junqueras, ex vicepresidente catalán, diputado y líder de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Las penas son más altas que aquellas a las que fueron condenados el coronel de la GC Antonio Tejero y demás protagonistas del golpe de estado del 23 de febrero de 1981.

El 15 de octubre, martes, se cumplen 79 años del fusilamiento de Lluís Companys, entregado a Franco por la Gestapo. Líder de ERC y presidente catalán, proclamó el Estado catalán en octubre de 1934.

El día anterior se publica la sentencia de modo oficial: son condenados por los delitos de malversación de fondos públicos y sedición. No hay rebelión -delito previsto para alzamientos armados- como pretendía la Fiscalía: hubo violencia, pero no fue instrumental. Rosa María Seoane, quien tan pobre imagen dio representando a la abogacía del Estado en la causa, señala en TV que su participación fue “determinante” y que de no haber ofrecido al tribunal la “alternativa de la acusación por sedición, hoy podríamos estar hablando de una sentencia absolutoria” o condenatoria solo por malversación. España parece pensar que en base a una condena por sedición le será posible reactivar la euro-orden para apresar a la pieza de caza mayor, el ex presidente catalán Puigdemont, refugiado en Bélgica.

Error: recibida la euro-orden de detención, la justicia belga lo dejaría en libertad sin fianza el viernes 18 de octubre.

Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza.

El mismo día se hace oficial un video institucional del Gobierno español, filtrado ya los días previos, defendiendo la democracia española; “la democracia mejor consolidada del mundo”, en palabras de Josep Borrell, ministro de Asuntos exteriores y acérrimo anti independentista. Sin mencionar a Cataluña, los ministros, en diversos idiomas, alaban la democracia española y europea, al mismo tiempo que culpan al nacionalismo de todos los males que el continente ha sufrido en los últimos 100 años. Sánchez quiere defenderse de la imagen que la sentencia da a España a nivel internacional. El sábado, la Junta Electoral Central, además, pide la retirada del video por considerarlo propaganda electoral partidaria realizada con dinero público. Barra libre.

Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza. El Partido Popular (PP) propone nuevas figuras penales en torno a los delitos de rebelión y referéndum ilegal; propone que sean inconstitucionales los indultos para los condenados por estos y por sedición; pide que se retire la competencia de instituciones penitenciarias que, según su presidente, Pablo Casado, el “partido socialista concedió” al Gobierno catalán, obviando que es un derecho presente en Constitución y Estatuto de Cataluña. El PP propone la recentralización que la ultraderecha mantiene como uno de sus principales ejes políticos. No hace alusión a la corrupción sistémica y sistemática de su partido. Tampoco a la precariedad y temporalidad que caracteriza al mercado laboral español, líder en desempleo en la zona euro. Tapar los problemas que preocupan a la ciudadanía con la bandera: lema con el que desde Madrid acostumbran a atacar a los nacionalismos periféricos. Ironías.

“la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado.

Para el independentismo, para la izquierda, para los movimientos sociales e incluso para el Barcelona FC, la sentencia es un error; “la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado. Se opina que la judicialización de un conflicto de naturaleza política no hace otra cosa que embarrar aún más la cancha

“Recortes de derechos para todos los españoles”

La semana anterior al comienzo de los hechos que se narran en esta crónica, tuve la ocasión de hablar con Benet Salellas, abogado penalista y diputado en el parlamento catalán por la anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP). En aquellos días, una muy publicitada operación policial había procedido a la detención de 9 independentistas acusados de estar preparando una respuesta de corte terrorista a la publicación de la sentencia. 7 se encuentran en prisión. Todo indica a un montaje destinado a criminalizar el independentismo y favorecer la represión y una suspensión, intervención por Madrid, de las instituciones catalanas. La aplicación del artículo 155 de la Constitución española, medida que ya tomó el anterior presidente, el derechista Mariano Rajoy, tras el referéndum de 2017.

Aunque Salellas se refería a esta última operación, la operación Judas, sus palabras marcan el objetivo político que persigue la sentencia: “Respecto a la autoría, los principios del derecho penal moderno hablan de la responsabilidad individual. Esto es básico. La responsabilidad individual por un hecho concreto. Los sistemas más autoritarios tienden a, precisamente, desdibujar estos límites y a construir modos de imputación colectivos y que no están vinculados tanto a un hecho sino, sobre todo, a una perspectiva digamos personal, a un perfil, sea este ideológico, religioso, y del que se considera que nace una cierta peligrosidad. A partir de ahí se construye un derecho penal. El ejemplo paradigmático sería la Alemania de los años 30. Entonces, los delitos políticos –muchas veces los delitos de terrorismo los ubicamos en este ámbito- se construyen mucho más desde la perspectiva ideológica y de perfil que no en base a lo que realmente ha sucedido. Yo creo que en este caso podemos encontrarnos ante una situación de este tipo”.

Joaquín Urías, ex magistrado del Tribunal Constitucional español y catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, señaló a través de twiter que la sentencia era “errónea y peligrosa”. El 15 de octubre, martes, abundó en lo dicho en “Tot es mou”, un programa de la TV pública catalana. Por lo significativo de sus palabras, lo clarificador de lo mismo respecto a la gravedad de la sentencia, creo que merece incluir en esta crónica casi toda su breve y concisa intervención.

“La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión.»

Tras señalar que las penas son desproporcionadas, abordó el tema de la peligrosidad de la sentencia emitida por el Tribunal Supremo: “Es, a mi modo de ver peligrosa para toda la ciudadanía del estado español. A partir de la sentencia de ayer nos encontramos con que es mucho más complicado ejercer el derecho de protesta, el derecho de manifestación porque, al final, con ese invento de la sedición –no han podido ir por rebelión y han ido por sedición- nos encontramos que pueden meter a una persona 9 años en la cárcel simplemente por convocar manifestaciones como la del 20 de septiembre (de 2017[i]), protestando por un registro, o, como el 1 de octubre, resistiéndose a una actuación policial. Cualquiera que se siente en el suelo y se resista a una actuación policial o que va a protestar por un acto jurídico, se dice que es un alzamiento. A mí me parece que eso crea, más allá de la injusticia que se ha cometido con los presos catalanes, un precedente muy grave en todo el estado español. Es un recorte de derechos para todos los españoles, no solamente para los presos enjuiciados”.

«los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política»

La conductora del programa le preguntó por una dura afirmación suya aparecida en prensa el día anterior: los jueces se inventan los delitos. El ex magistrado respondió así: “La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión. No hubo un alzamiento que utilizara la violencia para conseguir un objetivo político. Viendo entonces que si se quedaran en la desobediencia no había una condena suficiente para lo que ellos querían, pues se inventan un delito de sedición que no existe. Esto es, la sedición no puede consistir en que se organicen manifestaciones, en que haya resistencia pasiva y en que la gente no esté de acuerdo con que la policía entre en un lugar. Eso no puede ser sedición. La sedición tiene que ser un alzamiento tumultuario. Como no hay, se han inventado un concepto de sedición que es muy grave y va mucho más allá. Fíjese que toda la sentencia descansa en el 20 de septiembre y el 1 de octubre: en personas que van a protestar delante de una consejería porque hay un registro y en personas que no dejan entrar a la policía en un colegio. Fíjense que eso puede ser ilegal: puede ser un delito de desobediencia, incluso de resistencia a la autoridad; pero decir que eso es sedición y te puede llevar 9 años a la cárcel es un despropósito. Además, es un delito que cometieron todos los que estaban allí, lo cual quiere decir que hubo dos millones de catalanes cometiendo delitos, que no es poco”.

La periodista, alarmada, le señala que con la sentencia conlleva, por lo tanto, un problema judicial amén del político: “El problema político no se resuelve y ahora se abrirá un debate en el que los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política porque ahora habrá que ver si se les autoriza permisos extraordinarios, si se les concede el tercer grado. Ahí la política va a jugar un papel en el que los presos pueden ser utilizados como elementos de intercambio. Pero es que, además, jurídicamente, lo que se ha dicho es que el Tribunal Supremo tiene la capacidad de castigar cualquier tipo de respuesta social. La idea de que la desobediencia civil pueda tener unas penas ligeras, delitos de desobediencia que no te llevan a la cárcel, que te imponen una multa, desaparece, con lo cual tenemos un problema jurídico. El Tribunal Supremo si quiere, en cualquier momento, es el que puede activar este delito y se puede reprimir con penas de cárcel muy duras cualquier hecho de ejercicio de derechos fundamentales. Efectivamente, tenemos dos problemas”.

Seis días de protestas multitudinarias

El lunes 14, miles de personas, una marea humana, se dirige, caminando por la ruta, al aeropuerto de Barcelona con la intención de bloquearlo para denunciar la sentencia y seguir internacionalizando el conflicto

Piquete aéreo. Más de 100 vuelos cancelados. No es la respuesta terrorista que pregonaba el Gobierno de Madrid.

Miles y miles de personas invaden las terminales durante horas hasta que son desalojados por las brigadas antidisturbios de las policías catalana y española. Esta última ha enviado refuerzos a Cataluña desde todo el Estado español para reprimir protestas y reclamos. Comienza otra ola de violencia policial desproporcionada contra la sociedad civil catalana. Otra después de aquella del 1 de octubre de 2017.

Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras de la movilización en Barcelona. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.

Conscientes, como el ex magistrado Urías, de la gravedad de la sentencia, miles de personas salen a la calle en el País Vasco, Asturias, Andalucía, Cantabria, Castilla, Madrid  … Las protestas se repetirán a lo largo de la semana. Al igual que en Catalunya, los cuerpos policiales responden con violencia y detenciones a los reclamos ciudadanos. Desorden público y atentado contra la autoridad son los delitos que se imputan a todos los detenidos. El ministro de Justicia, el juez Grande-Marlaska, ya ha señalado que las penas previstas para estos delitos son de 6 años de cárcel. También ha amenazado al “independentismo violento” y al “independentismo que actúa fuera de la ley” con hacer caer sobre ellos el código penal con toda contundencia. Al momento de escribir estas líneas, entre el sábado 19 y el domingo 20 de octubre, grupos de militantes antifascistas se enfrentan con la policía en el centro de Madrid. Hace pocas horas, 42.000 personas han marchado por las calles de Donostia (San Sebastián). La protesta vasca.

El miércoles, 16 de octubre, cinco marchas parten desde diferentes puntos de Cataluña. Las marchas de la libertad. Llegarán a Barcelona el viernes, en plena huelga general. Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras. Una marea humana, otra más, que al llegar el acto central de la huelga convocada por sindicatos nacionalistas y anarquistas, suma 575.000 personas. Ambiente festivo, pacífico. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.

Criminalizar el independentismo

Las protestas también continúan de noche, pero con un cariz muy diferente. Miles de jóvenes, en grupos de cientos y, en ocasiones, de miles, recorren el centro de las cuatro capitales catalanas levantando barricadas con mobiliario urbano al que dan fuego. Aparecen, desaparecen. Juegan al gato y al ratón en mitad de un despliegue policial sin precedentes. La actuación de las policías española y catalana es brutal. Hoy, sexta noche de protesta, nuevos heridos y detenidos se suman a la larga lista. Cientos de heridos, media docena de ellos de gravedad; varios han perdido algún ojo al ser alcanzados por las pelotas y balas de goma lanzadas por los antidisturbios. Ese material está prohibido en Cataluña, pero, en fin, vale todo contra la disidencia.

la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017

Las protestas de la noche son muy diferentes a las que el independentismo viene protagonizando en la última década, movilizaciones multitudinarias, familieras, pacíficas y festivas. Algo muy alejado de la violencia con la que el Estado y los medios españoles siempre pretenden relacionar al independentismo, táctica ya empleada con muy buenos réditos políticos y electorales en el País Vasco. En mi conversación con el abogado y diputado Benet Salellas le recordé aquel mantra que, durante años, estuvo presente en la política vasca: sin violencia se puede hablar de cualquier tema. “Me he acordado muchas veces de esa frase. Ahora, este procedimiento (la operación Judas) se ha utilizado como argumento político para deslegitimar al movimiento independentista y para considerar que este no es un interlocutor válido. Lo que busca el Estado es encontrar los argumentos que legitimen su inmovilismo y su negativa a reconocer el ejercicio de derechos democráticos por parte de los pueblos. Ahí está la clave: el discurso de la violencia como ejercicio de deslegitimación, cuando en Cataluña la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017. Y esa violencia tampoco ha sido reconocida ni condenada por parte del Estado. El ejercicio de violencia acaba siendo sinónimo de disidencia, de cualquier cosa distinta al discurso del poder”.

La juventud airada

Como decíamos, las noches están, sin embargo, albergando protestas violentas protagonizadas por miles de jóvenes. Tanto la oficialidad española como la catalana (que pretende desmarcarse de los hechos acusándoles de ser infiltrados), como los medios de comunicación españoles arremeten contra ellos. La campaña de descrédito y criminalización es más terrible y burda que la que durante décadas sufrió la disidencia vasca. Una violencia comparable a la policial. La intoxicación está siempre presente y medios como “El País” y la cadena de TV “La Sexta” afirman que los protagonistas de los desordenes son anarquistas y, además, han venido ácratas de toda Europa ha participar en estos hechos vandálicos. Como durante las luchas obreras del siglo XX, una vez más, los culpables son los anarquistas.

Casi todas las emisoras de TV disponen programaciones especiales durante todas estas noches y emiten en directo los disturbios del centro barcelonés. Las imágenes de las llamas, los encapuchados, las luces de la policía son impactantes. Son ya unos días que se ha impuesto para los movileros una suerte de uniforme de trabajo: chaleco rojo y casco. Al malintencionado relato, siempre solidario con la “proporcionada” actuación policial, añaden esa imagen de reportero en el frente de Rojava o en Iraq. Un objetivo criminalizador, intoxicador y que pretende deslegitimar la respuesta que los jóvenes dan a la brutalidad que ya pusieron en marcha los medios adeptos al presidente Macron durante las protestas de los chalecos amarillos franceses.

En mitad de esta ola criminalizadora, aparecen, sin embargo, voces que les defienden y sacan a la luz las razones de esta juventud airada para dar fuego a la ciudad, para salir a la insurrección.

la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017

Una de estas voces es la de Carmen Rubianes, hermana del que fuera gran actor y tremendo espíritu crítico Pepe Rubianes. En una serie de tuits, Carmen señala que estos jóvenes, entre los 18 y los 25 años llevan  7 años saliendo a manifestarse “sin tirar un papel al suelo y se les ha tratado de terroristas, nazis y filoetarras, comandos, golpistas, sediciosos violentos y poco menos que asesinos”, que el voto de estos jóvenes se ha tirado a la basura en todo este tiempo, que ellos mismos y sus familias fueron brutalmente apaleados el 1 de octubre de 2017, que tienen unas condiciones laborales y unos trabajos miserables, que viven en un país donde se honra el franquismo al mismo tiempo que se basurea a sus víctimas, donde los desahucios están a la orden del día, donde la corrupción política no se persigue, donde el dinero público se emplea en rescatar a la banca y a las autopistas… “Jóvenes frustrados al ver a sus guías pacifistas en prisión por 100 años mientras violadores, ladrones y asesinos andan por las calles con total impunidad a los dos días”, dice Rubianes. Los jóvenes dicen basta.

Vicent Partal, director de “VilaWeb”, un muy interesante y exitoso medio digital catalán, titulaba su editorial del 19 de octubre, sábado, de este modo: “Basta de mentiras: son nuestros pibes, los hijos del 1 de octubre, quieren ganar y merecen nuestro apoyo”.

Partal critica que el Gobierno catalán se una al español en la criminalización de los jóvenes que encabezan la respuesta contra la violencia policial, “Una violencia policíaca que todo el mundo puede ver que ha llegado a extremos cercanos a los excesos habituales de una dictadura lo cual no es justificable en ninguna democracia para controlar el orden público”

El director de “VilaWeb” escribe con las entrañas: “Porque todos quienes hemos pisado las calles estos días y estas noches lo hemos visto: hay una generación joven que ahora está librando el combate de su vida, porque si no ganan no tendrán futuro, ni ellos ni Cataluña. Y lo quieren ganar. Y están dispuestos a hacer lo que haga falta para ganarlo”.

Reconoce que se puede discrepar de los métodos que emplean pero que, en modo alguno, se puede ir contra ellos cuando se les ha prometido una nueva vida, una vida digna, cuando han sido testigos de los apaleamientos del día del referéndum, de la tremenda respuesta cívica, tremenda respuesta cívica que, por desgracia, “no ha conseguido mover ni un milímetro la posición autoritaria del Estado español”.

En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina.

Culpa a Rajoy y a Sánchez de haber causado esta situación por su inmovilismo político y que la solución tiene que llegar a través de la Paz, la Libertad y la Autodeterminación. Además, añade: “Criminalizando a nuestros jóvenes el estado quiere dividirnos, separarnos entre `independentistas buenos`e `independentistas malos`. Pero lo hace con un cinismo tan grande que debería bastar para que ninguno cayese en la trampa. ¿O no recordamos que los independentistas buenos, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, se van a jugar todo su prestigio personal para frenar todo tipo de violencia y su premio ha sido la prisión? ¿Y que destino más que la prisión se piensan que les espera a quién hoy colabora con España cuando mañana España ya no le necesite? ¿Son tan inocentes? ¿Tan poca cosa se ha aprendido de octubre de 2017”.

En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina. En las calles, en las barricadas, se pelea en contra de un Estado español cada vez más autoritario que no cesa en reforzar su formidable legislación contra todo tipo de disidencia, desde raperos a presidentes del Gobierno catalán. Un Estado español donde la precariedad y la temporalidad, los contratos chatarra, son las principales características del mercado laboral; que el desempleo es líder en la zona euro. El Estado, los mercados, se aprestan a reprimir la protesta social. Esta semana, miles y miles de pensionistas, de jubilados de todo el Estado protagonizaron un abrazo al Congreso de los Diputados donde la policía también intervino. La gente grande lleva más de año y medio en permanente lucha por unas pensiones dignas, por un futuro para sus nietos. La rebeldía sigue.

 

[i] El 20 de septiembre de 2017, la GC procedió al registro de la Consejería de Economía del Gobierno catalán, en Barcelona. Una multitud rodeó el edificio durante 19 horas. “El Mundo”, diario de Madrid, título su relato de los hechos como” Las 19 horas de asedio callejero a la Guardia Civil”. La intencionalidad es evidente. Toda la acusación pública y particular basó su estrategia en considerar esa concentración y las que hubo el 1 de octubre frente a los colegios electorales para impedir que policía y GC secuestrarán las urnas del referéndum como violencia instrumental para conseguir un objeto político y caratular los hechos como rebelión, delito previsto para alzamientos armados, golpes de estado.

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La CGT exige al Gobierno un programa de refinanciación de deudas y estímulo a la economía real

La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un comunicado oficial dirigido al ministro de Economía, Lic. Luis Caputo, en el que advierte sobre el severo impacto del contexto económico en las familias trabajadoras y en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Según la central obrera, la caída de los ingresos reales y el deterioro generalizado del consumo se ven agravados por el alto costo del endeudamiento, dificultando la sostenibilidad de la actividad productiva y la capacidad de llegar a fin de mes.

Asimismo, la entidad alertó sobre el incremento del nivel de morosidad formal (tanto en el sistema bancario como en otros canales) como síntoma directo de una pérdida de capacidad de ahorro y producción. El documento destaca la gravedad del circuito informal de financiamiento al que deben recurrir las familias excluidas del crédito bancario, quedando expuestas a tasas usureras e indefensión económica.

Análisis de la dinámica económica

La CGT enfatiza que la deuda acumulada no puede evaluarse de manera aislada a la recesión y a la caída de la actividad. Remarcan que una recuperación sustentable no se logra únicamente protegiendo el sistema financiero ni persiguiendo un ajuste centrado exclusivamente en metas macroeconómicas:

«Si los trabajadores no pueden consumir, las empresas no pueden vender. Si las empresas no venden, no producen. Y si no producen, se pierde empleo.»

Reclamaciones y exigencias concretas

Ante este escenario, la central sindical formuló tres exigencias puntuales al Poder Ejecutivo Nacional:

  1. Regulación de tasas de interés (BCRA): Cumplir activamente la función reguladora del Banco Central sobre las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios, aplicaciones financieras, billeteras virtuales y cualquier medio de endeudamiento para personas físicas.

  2. Asistencia financiera a PyMEs: Analizar con urgencia el endeudamiento de las PyMEs, el cual compromete seriamente su capital de trabajo y pone en riesgo la continuidad operativa y los puestos de trabajo.

  3. Plan Nacional de Refinanciación: Poner en marcha un programa de refinanciación de deudas de escala nacional para frenar el aumento de la morosidad, estableciendo plazos extendidos y tasas de interés acordes a la evolución de los ingresos.

Propuesta de desarrollo

Finalmente, la CGT insta a la implementación de un programa económico integral enfocado en la inversión productiva, el fortalecimiento de la capacidad instalada y la diversificación multisectorial para alcanzar la trilogía virtuosa de desarrollo, producción y trabajo.

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Editorial Nora Anchart 17 de agosto: «Los viejos, como los libros: imprescindibles»

Así, tranquilitos, tranquilitos. Vamos a andar un camino que habla de los dos extremos de la vida. Cuando sos niñito, antes eras el único privilegiado. Hoy tu vida se ha complicado como niñito. Primero, nacen muchos menos niños, pero además se les ha complicado la educación, se les ha complicado la alimentación y la salud.

Hay gente estúpida que pide que no te vacunen y hay otra gente más tonta que cree que sos una molestia en la vida de las personas, una carga. Bueno, sí, ya sé lo de la elección personal, bla, bla. Pero el niño no deja de ser la criaturita, como dicen algunas amigas mías, no dejan de ser bendiciones una vez que la vida llegó a tu casa.

Para este gobierno, para esta época en el mundo, la cuestión de las criaturas está bastante desatendida, al punto que en algunos países se han declarado en estado de emergencia y empezaron a mirar cómo hay que cuidar a esas generaciones y además lograr que nazcan más niños. Para que nazcan más niños, indudablemente, más allá de las razones intelectuales y biológicas y un montón de elección de un montón de gente, hay una razón fundamental y es, sin ningún lugar a dudas, la económica y la social.

Tener un Estado de bienestar como el de Finlandia, como el de otros lugares en donde la gente puede planificar tener pibes porque tiene la salud y la educación garantizadas. Y además tiene garantizada la prosecución de la educación. Digo, la educación no es un privilegio, es un devenir. Primero hacés la primaria, después la secundaria, después hacés el terciario o la universidad, después te recibís, después tenés trabajo, después, si querés, te casás, si querés tenés pibes, pero seguramente lo que sí te va a pasar acá y en aquellos países, acá solamente si conservás el trabajo, acá solamente si lográs haberte insertado por 30 años en un sistema laboral, pero de todos modos, lo que por edad te va a llegar en algún momento es la jubilación.

Y entonces pasamos a la otra edad, el otro extremo, y es la tercera, cuarta edad, no sé, se extendieron tanto los plazos ahora que lo que me importa decir es poner el plazo legal de la jubilación, 60 años o más. Económicamente te dicen inactivo. Sin embargo, nueve de los diez taxis que yo tomo semanalmente están manejados por jubilados.

Nueve de cada diez kioscos están manejados por jubilados. Nueve de cada diez tareas manuales, eventuales y demás son por jubilados y jubiladas que, por un lado, no les alcanza y, por el otro, quizás más bonitamente han decidido que su vida útil, su cerebro y su fuerza es mucho más allá de los 60 años.

En la universidad consideran a los profesores de más de 70 años en el descarte y lo jubilan. A lo mejor es cierto que pueden estar un poco cansados, pero estamos hablando de universitarios. No sé si en ese momento óptimo de haber transitado por lo menos 40 años de sabiduría y carrera es el momento de desechar.

En los países adelantados, con estas personas, universitarios o gente que acumula una experiencia impresionante en las empresas y demás, se les da un lugar senior, o sea, se les da el lugar de la formación de los próximos que van a llegar, el lugar del consejero.

¿Cómo era en las tribus? ¿Cómo eran en las tribus de cualquier palo y país lo que se llamaba el consejo de la tribu, el consejo de ancianos? De los saberes de los adultos mayores.

Hablaba de esta manera Joan Manuel Serrat. Llamo Juan Manuel Serrat. Algunos de ustedes me conocerán. Escribo canciones y las canto. Tengo 82 años, gozo de buena salud y un estado de conservación más que aceptable. 82 años tiene. Está muy bien para su edad. Eso me dicen, esperando que les devuelva el cumplido.

¿Será que la gente quiere lucir joven, verse en el retrato de Dorian Gray? De momento, yo estoy encantado de estar aquí compartiendo la clausura de estas jornadas de reflexión acerca del colectivo al que se conoce como la tercera edad, las personas mayores, en fin, lo que llamaremos en confianza los viejos.

Con el tiempo he llegado a eso que Pascal Brigner llama el veranillo de la vida, o sea, ese tiempo de propina en que a menudo el alma suele conversar con sí misma. Este es un buen momento para soltar el alma.

Soy un hombre agradecido con la vida y acepto el hecho natural de envejecer y los inconvenientes que la naturaleza y el tiempo de moledor me imponen con el paso de los días. Aún conservo buena parte de mis ilusiones y convivo con mis achaques, con la ayuda de los fármacos y de las prótesis, las gafas, los audífonos, en fin, esas cosas.

Me gusta la vida, me gusta estar vivo y sentirme útil. Por eso me rebelo contra un mundo donde se identifica a los viejos con la falta de capacidad, de talento o de preparación, en tanto que a ellos, a los viejos, los tienen marginados porque consumen menos, porque tienen menos necesidades.

A los viejos se les abandona en la soledad porque la soledad, dicen, es algo inherente a la vejez y han de acostumbrarse a ella. Pero una sociedad sin solidaridad entre las generaciones es una sociedad empobrecida. Rescindir de los viejos no solo es un acto criminal e imbécil, es como quemar los libros, es destruir la memoria.

Vivir más años no significa vivir mejor, pero tampoco vivir a rastras. Envejecer es la única manera que hemos encontrado de vivir una larga vida y queremos hacerlo con dignidad.

Qué grande el Nano. Qué grande el Nano. Tratar mal a los viejos es como quemar los libros. Tal cual. Le agradecemos muchísimo a la periodista y amiga personal y de la casa de La Columna Vertebral, Graciela Ruso, por haberme acercado este maravilloso material que yo no lo había percatado en las redes.

Realmente un lujo. Muchísimas gracias. Y a vos, Nano, ¿qué te voy a decir? Cada loco con su tema.

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Hugo Yasky: “Nadie más político que San Martín”

El dirigente sindical y referente de la CTA cuestionó duramente la interpretación del gobierno sobre la figura de José de San Martín y convocó a la movilización del 20 de agosto, impulsada por las tres centrales sindicales. “La brutalidad de esta gente es impresionante”, sostuvo.

LCV: Antes de entrar en el tema de la movilización del próximo 20 de agosto, quiero preguntarte por un material que difundió hoy el Gobierno nacional sobre José de San Martín. El presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, Hernán Federico Cornut, sostuvo que San Martín fue fundamentalmente un militar y que nunca intervino en política. ¿Qué opinión te merece como educador y como militante político?

Hugo Yasky: “Me parece que el gobierno está en la era de la boludez. Realmente creo que esta es la etapa que está atravesando con intensidad. Lo hace porque hablar de San Martín es hablar del hombre que asumió el compromiso político al extremo de estar dispuesto a dar la vida luchando por la independencia de la patria. El acto político fundacional de la Argentina es la decisión de ir a enfrentar a los españoles. Y esto ni siquiera pasó por la escuela primaria: desde segundo o tercer grado hacemos actividades sobre San Martín. Las niñas hacen de las damas mendocinas, se cuelgan sus joyas y San Martín pasa y las recoge para poder comprar el metal que necesitaba para fundir y hacer los cañones. Es decir, la oligarquía siempre lo dio a San Martín por eso, porque fue alguien que tenía absolutamente claro que los recursos para enfrentar al ejército de España tenían que surgir de los sectores más pudientes. El resto ponía otra cosa mucho más preciada: la vida, como la pusieron muchos negros, muchos afrodescendientes, muchos pueblos originarios y los gauchos. Pero este es un gobierno que, como siempre hace la derecha, tiene estas desviaciones: querer utilizar a San Martín para escribir un nuevo relato. San Martín resulta que era un liberal extremo que no hacía política. Hizo nada más ni nada menos que, junto con Bolívar, escribió las páginas más heroicas de la lucha por la independencia de esos países.”

LCV: El presidente del Instituto Sanmartiniano, Hernán Federico Cornut, dice que San Martín “nunca se entrometió en la gestión, nunca gestionó”. Sin embargo, fue gobernador de Cuyo, intervino en el proceso de declaración de la independencia y fue protector del Perú, ejerciendo el mando político y militar durante más de un año. ¿Qué lectura hacés de esto?

Hugo Yasky: “El hombre se alzó contra el Triunvirato para acelerar el proceso independentista, fue gobernador de Cuyo, incidió en la declaración de la independencia cuando la consideró estancada y fue protector del Perú, ejerciendo el mando político-militar durante más de un año y eligiendo la figura del protectorado. ¿Por qué se elige la figura de un protectorado en ese momento? Además, hay que recordar la propia decisión de San Martín de no ser parte de un ejército que después iba a ir a reprimir a los propios hermanos de sangre, como era el caso del intento de que San Martín saliera a combatir a los caudillos. Su decisión de volverse a Europa es una decisión profundamente política. Él tenía claramente un enorme encono con quienes gobernaban en el puerto de Buenos Aires, mirando hacia Inglaterra o incluso hacia otras colonias europeas en ese momento. Así que la verdad es que nadie fue más político que San Martín.”

LCV: ¿Creés que debería haber una respuesta desde el ámbito educativo frente a esta interpretación de la figura de San Martín?

Hugo Yasky: “Saquen un comunicado, saquen un comunicado como educadores repudiando semejante edición berreta, porque hasta Villena tenía mejor formación que la que este tipo está diciendo. Vendeme ahora porque es un neoliberal trucho, trucho de bruto, gente bruta. A mí lo que más me impresiona es la brutalidad de esta gente. Digo, la falta de formación en todo. Karen Reichard, el señor Cornut, Lila Lemoine, son todos la misma cosa. Es algo muy impresionante.”

LCV: Contanos dónde nos encontramos el 20 de agosto, porque ya nos tenemos que ir a la tanda y lamentablemente entraste un poquito después de lo previsto. Quería tener una charla más larga con vos.

Hugo Yasky: “El 20 de agosto el lugar de concentración es Independencia y Paseo Colón. Ahí convocan las tres centrales. Vamos a marchar hacia el Ministerio de Economía y el tema es reclamar que el Gobierno intervenga para generar una solución a un problema que no es de individuos, que no es un tema de cada persona y que tampoco es un problema de privados. Es un problema que generó una economía en la que los que se endeudan lo hacen para comer, para pagar los remedios o para pagar los servicios. Así que el jueves vamos a estar en esa marcha las tres centrales sindicales, reclamando que el Gobierno y el Congreso resuelvan este tema a través de medidas o de leyes que se tienen que dejar de obturar. El Gobierno está obturando, obstaculizando, porque actúa como un representante de las billeteras virtuales, claramente de los privados, que son los que supuestamente hay que defender siempre. Para eso sí intervienen.”

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