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Crónica del estallido de la rebeldía en Cataluña, por Alvaro Hilario, desde Bilbao
“Lo volveremos a hacer”, advirtió el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, general Pedro Garrido, en referencia a la represión del 1 de octubre de 2017 durante el referéndum Catalán. Lo dijo en vísperas de ser conocida la sentencia del Procés que juzga a los independentistas catalanes. El 12 de octubre, fiesta nacional española, se filtró la sentencia: 100 años de cárcel. El lunes, la publicación del fallo desató una protesta popular nunca antes vista que, una semana después, no afloja.
Barcelona arde. La policía reprime con violencia inusitada. Hay heridos y presos. Los medios radicados en Madrid, ajenos a la movilización, presentan un escenario de guerra urbana. Los partidos políticos piden más mano dura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, obvia la existencia de un problema político de gran magnitud y no atiende a los llamados del presidente catalán, Quim Torra. En el horizonte, las elecciones legislativas de noviembre.
Venerada desde los primeros años de nuestra era, la virgen del Pilar, capitana general del Ejército español y patrona de la Guardia Civil (GC; gendarmería ), hace coincidir su festividad con la fiesta patria, el día de la Hispanidad, el 12 de octubre. Día de la España eterna. Es por ello que las diversas guarniciones de la GC acostumbran a homenajearla en los días precedentes. La comandancia de Cataluña eligió el 9 de octubre, miércoles, para desarrollar un acto de exaltación patriótica y castrense en el cuartel de San Andreu de la Barca (Barcelona). Durante el mismo, fue condecorado Javier Zaragoza, fiscal que dirigió la acusación por rebelión contra los líderes independentistas catalanes. La GC también condecoró a título póstumo al titular del Juzgado número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez, que llevó la causa principal contra el independentismo, y a la secretaria del mismo, Montserrat del Toro, quien fuera testigo en dicha causa. El general Pedro Garrido, máxima autoridad del cuerpo en Cataluña, recordó que estaban a puertas de conocer la sentencia del procés, subrayando la importancia que la GC tuvo en la investigación e instrucción de la causa y en la represión del 1 de octubre. “Lo volveremos a hacer”, dijo. “La Guardia Civil avisa en Cataluña”, tituló su nota el derechista diario madrileño “La Razón”.
La GC, policía militarizada, una gendarmería, nacida en el siglo XIX para combatir la disidencia de la época, está históricamente ligada a la represión política, a la contrainsurgencia y a las violaciones de los derechos humanos. Su prontuario en el País Vasco es siniestro. En 2000, el general de la GC Enrique Rodríguez Galindo fue condenado a 71 años de prisión por su participación en los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), el terrorismo de estado creado y dirigido por los gobiernos de Felipe González. Quedó probada su participación en el secuestro, tortura, muerte y desaparición de los refugiados vascos Lasa y Zabala. Sus restos, aparecieron en 1985, enterrados en cal viva. Fueron identificados diez años después. Galindo solo cumplió 4 años de condena.
Fiesta patria
El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado.
El 12 de octubre, convocados por Ciudadanos, PP y Vox, 10.000 personas marchan en Barcelona “por la Hispanidad”. Los asistentes dan vivas a la GC. Algunos de ellos portan banderas del cuerpo armado; otros, van tocados con su característico sombrero, el tricornio. Los líderes de los partidos presentes aprovechan para hacer campaña: sin conocer la sentencia, exigen que no haya indultos para los políticos presos y que las condenas se cumplan en su integridad; exigen la intervención de las instituciones catalanas y la aplicación de la Ley de seguridad nacional ante el menor atisbo de desobediencia por parte de estas a la sentencia. El presidente del Gobierno en funciones, el socialista Pedro Sánchez, ya afirmó días antes que no le temblaría la mano para hacerlo. La fiesta nacional brilla más con victorias en caliente.
la sentencia del procés es el broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; más que la del golpista Antonio Tejero en 1981
Madrid acoge el desfile militar, acto central del día. El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado. Los memes son instantáneos: metáfora de la deriva de España, dicen algunas voces. El protagonista del incidente y la Legión, encabezada por su mascota, una cabra, son lo más aplaudido del desfile. Pedro Sánchez abandona el evento entre viento de fondo: el nacionalismo español que él también quiere encabezar parece estar escorado hacia la derecha y tiempos pretéritos. Ya hace un año que 200 militares se manifestaron en contra de la “perversa pretensión de exhumar a Franco”, exhumación que, ordenada por Sánchez, debería materializarse en días próximos, antes de la convocatoria electoral. La selección de fútbol empata a uno frente a Noruega. Lástima.
A lo largo del día, se filtra la sentencia del procés, broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; penas que van de los 9 a los 13 años de cárcel que se le imponen a Oriol Junqueras, ex vicepresidente catalán, diputado y líder de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Las penas son más altas que aquellas a las que fueron condenados el coronel de la GC Antonio Tejero y demás protagonistas del golpe de estado del 23 de febrero de 1981.
El 15 de octubre, martes, se cumplen 79 años del fusilamiento de Lluís Companys, entregado a Franco por la Gestapo. Líder de ERC y presidente catalán, proclamó el Estado catalán en octubre de 1934.
El día anterior se publica la sentencia de modo oficial: son condenados por los delitos de malversación de fondos públicos y sedición. No hay rebelión -delito previsto para alzamientos armados- como pretendía la Fiscalía: hubo violencia, pero no fue instrumental. Rosa María Seoane, quien tan pobre imagen dio representando a la abogacía del Estado en la causa, señala en TV que su participación fue “determinante” y que de no haber ofrecido al tribunal la “alternativa de la acusación por sedición, hoy podríamos estar hablando de una sentencia absolutoria” o condenatoria solo por malversación. España parece pensar que en base a una condena por sedición le será posible reactivar la euro-orden para apresar a la pieza de caza mayor, el ex presidente catalán Puigdemont, refugiado en Bélgica.
Error: recibida la euro-orden de detención, la justicia belga lo dejaría en libertad sin fianza el viernes 18 de octubre.
Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza.
El mismo día se hace oficial un video institucional del Gobierno español, filtrado ya los días previos, defendiendo la democracia española; “la democracia mejor consolidada del mundo”, en palabras de Josep Borrell, ministro de Asuntos exteriores y acérrimo anti independentista. Sin mencionar a Cataluña, los ministros, en diversos idiomas, alaban la democracia española y europea, al mismo tiempo que culpan al nacionalismo de todos los males que el continente ha sufrido en los últimos 100 años. Sánchez quiere defenderse de la imagen que la sentencia da a España a nivel internacional. El sábado, la Junta Electoral Central, además, pide la retirada del video por considerarlo propaganda electoral partidaria realizada con dinero público. Barra libre.
Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza. El Partido Popular (PP) propone nuevas figuras penales en torno a los delitos de rebelión y referéndum ilegal; propone que sean inconstitucionales los indultos para los condenados por estos y por sedición; pide que se retire la competencia de instituciones penitenciarias que, según su presidente, Pablo Casado, el “partido socialista concedió” al Gobierno catalán, obviando que es un derecho presente en Constitución y Estatuto de Cataluña. El PP propone la recentralización que la ultraderecha mantiene como uno de sus principales ejes políticos. No hace alusión a la corrupción sistémica y sistemática de su partido. Tampoco a la precariedad y temporalidad que caracteriza al mercado laboral español, líder en desempleo en la zona euro. Tapar los problemas que preocupan a la ciudadanía con la bandera: lema con el que desde Madrid acostumbran a atacar a los nacionalismos periféricos. Ironías.
“la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado.
Para el independentismo, para la izquierda, para los movimientos sociales e incluso para el Barcelona FC, la sentencia es un error; “la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado. Se opina que la judicialización de un conflicto de naturaleza política no hace otra cosa que embarrar aún más la cancha
“Recortes de derechos para todos los españoles”
La semana anterior al comienzo de los hechos que se narran en esta crónica, tuve la ocasión de hablar con Benet Salellas, abogado penalista y diputado en el parlamento catalán por la anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP). En aquellos días, una muy publicitada operación policial había procedido a la detención de 9 independentistas acusados de estar preparando una respuesta de corte terrorista a la publicación de la sentencia. 7 se encuentran en prisión. Todo indica a un montaje destinado a criminalizar el independentismo y favorecer la represión y una suspensión, intervención por Madrid, de las instituciones catalanas. La aplicación del artículo 155 de la Constitución española, medida que ya tomó el anterior presidente, el derechista Mariano Rajoy, tras el referéndum de 2017.
Aunque Salellas se refería a esta última operación, la operación Judas, sus palabras marcan el objetivo político que persigue la sentencia: “Respecto a la autoría, los principios del derecho penal moderno hablan de la responsabilidad individual. Esto es básico. La responsabilidad individual por un hecho concreto. Los sistemas más autoritarios tienden a, precisamente, desdibujar estos límites y a construir modos de imputación colectivos y que no están vinculados tanto a un hecho sino, sobre todo, a una perspectiva digamos personal, a un perfil, sea este ideológico, religioso, y del que se considera que nace una cierta peligrosidad. A partir de ahí se construye un derecho penal. El ejemplo paradigmático sería la Alemania de los años 30. Entonces, los delitos políticos –muchas veces los delitos de terrorismo los ubicamos en este ámbito- se construyen mucho más desde la perspectiva ideológica y de perfil que no en base a lo que realmente ha sucedido. Yo creo que en este caso podemos encontrarnos ante una situación de este tipo”.
Joaquín Urías, ex magistrado del Tribunal Constitucional español y catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, señaló a través de twiter que la sentencia era “errónea y peligrosa”. El 15 de octubre, martes, abundó en lo dicho en “Tot es mou”, un programa de la TV pública catalana. Por lo significativo de sus palabras, lo clarificador de lo mismo respecto a la gravedad de la sentencia, creo que merece incluir en esta crónica casi toda su breve y concisa intervención.
“La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión.»
Tras señalar que las penas son desproporcionadas, abordó el tema de la peligrosidad de la sentencia emitida por el Tribunal Supremo: “Es, a mi modo de ver peligrosa para toda la ciudadanía del estado español. A partir de la sentencia de ayer nos encontramos con que es mucho más complicado ejercer el derecho de protesta, el derecho de manifestación porque, al final, con ese invento de la sedición –no han podido ir por rebelión y han ido por sedición- nos encontramos que pueden meter a una persona 9 años en la cárcel simplemente por convocar manifestaciones como la del 20 de septiembre (de 2017[i]), protestando por un registro, o, como el 1 de octubre, resistiéndose a una actuación policial. Cualquiera que se siente en el suelo y se resista a una actuación policial o que va a protestar por un acto jurídico, se dice que es un alzamiento. A mí me parece que eso crea, más allá de la injusticia que se ha cometido con los presos catalanes, un precedente muy grave en todo el estado español. Es un recorte de derechos para todos los españoles, no solamente para los presos enjuiciados”.
«los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política»
La conductora del programa le preguntó por una dura afirmación suya aparecida en prensa el día anterior: los jueces se inventan los delitos. El ex magistrado respondió así: “La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión. No hubo un alzamiento que utilizara la violencia para conseguir un objetivo político. Viendo entonces que si se quedaran en la desobediencia no había una condena suficiente para lo que ellos querían, pues se inventan un delito de sedición que no existe. Esto es, la sedición no puede consistir en que se organicen manifestaciones, en que haya resistencia pasiva y en que la gente no esté de acuerdo con que la policía entre en un lugar. Eso no puede ser sedición. La sedición tiene que ser un alzamiento tumultuario. Como no hay, se han inventado un concepto de sedición que es muy grave y va mucho más allá. Fíjese que toda la sentencia descansa en el 20 de septiembre y el 1 de octubre: en personas que van a protestar delante de una consejería porque hay un registro y en personas que no dejan entrar a la policía en un colegio. Fíjense que eso puede ser ilegal: puede ser un delito de desobediencia, incluso de resistencia a la autoridad; pero decir que eso es sedición y te puede llevar 9 años a la cárcel es un despropósito. Además, es un delito que cometieron todos los que estaban allí, lo cual quiere decir que hubo dos millones de catalanes cometiendo delitos, que no es poco”.
La periodista, alarmada, le señala que con la sentencia conlleva, por lo tanto, un problema judicial amén del político: “El problema político no se resuelve y ahora se abrirá un debate en el que los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política porque ahora habrá que ver si se les autoriza permisos extraordinarios, si se les concede el tercer grado. Ahí la política va a jugar un papel en el que los presos pueden ser utilizados como elementos de intercambio. Pero es que, además, jurídicamente, lo que se ha dicho es que el Tribunal Supremo tiene la capacidad de castigar cualquier tipo de respuesta social. La idea de que la desobediencia civil pueda tener unas penas ligeras, delitos de desobediencia que no te llevan a la cárcel, que te imponen una multa, desaparece, con lo cual tenemos un problema jurídico. El Tribunal Supremo si quiere, en cualquier momento, es el que puede activar este delito y se puede reprimir con penas de cárcel muy duras cualquier hecho de ejercicio de derechos fundamentales. Efectivamente, tenemos dos problemas”.
Seis días de protestas multitudinarias
El lunes 14, miles de personas, una marea humana, se dirige, caminando por la ruta, al aeropuerto de Barcelona con la intención de bloquearlo para denunciar la sentencia y seguir internacionalizando el conflicto
Piquete aéreo. Más de 100 vuelos cancelados. No es la respuesta terrorista que pregonaba el Gobierno de Madrid.
Miles y miles de personas invaden las terminales durante horas hasta que son desalojados por las brigadas antidisturbios de las policías catalana y española. Esta última ha enviado refuerzos a Cataluña desde todo el Estado español para reprimir protestas y reclamos. Comienza otra ola de violencia policial desproporcionada contra la sociedad civil catalana. Otra después de aquella del 1 de octubre de 2017.
Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras de la movilización en Barcelona. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.
Conscientes, como el ex magistrado Urías, de la gravedad de la sentencia, miles de personas salen a la calle en el País Vasco, Asturias, Andalucía, Cantabria, Castilla, Madrid … Las protestas se repetirán a lo largo de la semana. Al igual que en Catalunya, los cuerpos policiales responden con violencia y detenciones a los reclamos ciudadanos. Desorden público y atentado contra la autoridad son los delitos que se imputan a todos los detenidos. El ministro de Justicia, el juez Grande-Marlaska, ya ha señalado que las penas previstas para estos delitos son de 6 años de cárcel. También ha amenazado al “independentismo violento” y al “independentismo que actúa fuera de la ley” con hacer caer sobre ellos el código penal con toda contundencia. Al momento de escribir estas líneas, entre el sábado 19 y el domingo 20 de octubre, grupos de militantes antifascistas se enfrentan con la policía en el centro de Madrid. Hace pocas horas, 42.000 personas han marchado por las calles de Donostia (San Sebastián). La protesta vasca.
El miércoles, 16 de octubre, cinco marchas parten desde diferentes puntos de Cataluña. Las marchas de la libertad. Llegarán a Barcelona el viernes, en plena huelga general. Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras. Una marea humana, otra más, que al llegar el acto central de la huelga convocada por sindicatos nacionalistas y anarquistas, suma 575.000 personas. Ambiente festivo, pacífico. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.
Criminalizar el independentismo
Las protestas también continúan de noche, pero con un cariz muy diferente. Miles de jóvenes, en grupos de cientos y, en ocasiones, de miles, recorren el centro de las cuatro capitales catalanas levantando barricadas con mobiliario urbano al que dan fuego. Aparecen, desaparecen. Juegan al gato y al ratón en mitad de un despliegue policial sin precedentes. La actuación de las policías española y catalana es brutal. Hoy, sexta noche de protesta, nuevos heridos y detenidos se suman a la larga lista. Cientos de heridos, media docena de ellos de gravedad; varios han perdido algún ojo al ser alcanzados por las pelotas y balas de goma lanzadas por los antidisturbios. Ese material está prohibido en Cataluña, pero, en fin, vale todo contra la disidencia.
la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017
Las protestas de la noche son muy diferentes a las que el independentismo viene protagonizando en la última década, movilizaciones multitudinarias, familieras, pacíficas y festivas. Algo muy alejado de la violencia con la que el Estado y los medios españoles siempre pretenden relacionar al independentismo, táctica ya empleada con muy buenos réditos políticos y electorales en el País Vasco. En mi conversación con el abogado y diputado Benet Salellas le recordé aquel mantra que, durante años, estuvo presente en la política vasca: sin violencia se puede hablar de cualquier tema. “Me he acordado muchas veces de esa frase. Ahora, este procedimiento (la operación Judas) se ha utilizado como argumento político para deslegitimar al movimiento independentista y para considerar que este no es un interlocutor válido. Lo que busca el Estado es encontrar los argumentos que legitimen su inmovilismo y su negativa a reconocer el ejercicio de derechos democráticos por parte de los pueblos. Ahí está la clave: el discurso de la violencia como ejercicio de deslegitimación, cuando en Cataluña la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017. Y esa violencia tampoco ha sido reconocida ni condenada por parte del Estado. El ejercicio de violencia acaba siendo sinónimo de disidencia, de cualquier cosa distinta al discurso del poder”.
La juventud airada
Como decíamos, las noches están, sin embargo, albergando protestas violentas protagonizadas por miles de jóvenes. Tanto la oficialidad española como la catalana (que pretende desmarcarse de los hechos acusándoles de ser infiltrados), como los medios de comunicación españoles arremeten contra ellos. La campaña de descrédito y criminalización es más terrible y burda que la que durante décadas sufrió la disidencia vasca. Una violencia comparable a la policial. La intoxicación está siempre presente y medios como “El País” y la cadena de TV “La Sexta” afirman que los protagonistas de los desordenes son anarquistas y, además, han venido ácratas de toda Europa ha participar en estos hechos vandálicos. Como durante las luchas obreras del siglo XX, una vez más, los culpables son los anarquistas.
Casi todas las emisoras de TV disponen programaciones especiales durante todas estas noches y emiten en directo los disturbios del centro barcelonés. Las imágenes de las llamas, los encapuchados, las luces de la policía son impactantes. Son ya unos días que se ha impuesto para los movileros una suerte de uniforme de trabajo: chaleco rojo y casco. Al malintencionado relato, siempre solidario con la “proporcionada” actuación policial, añaden esa imagen de reportero en el frente de Rojava o en Iraq. Un objetivo criminalizador, intoxicador y que pretende deslegitimar la respuesta que los jóvenes dan a la brutalidad que ya pusieron en marcha los medios adeptos al presidente Macron durante las protestas de los chalecos amarillos franceses.
En mitad de esta ola criminalizadora, aparecen, sin embargo, voces que les defienden y sacan a la luz las razones de esta juventud airada para dar fuego a la ciudad, para salir a la insurrección.
la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017
Una de estas voces es la de Carmen Rubianes, hermana del que fuera gran actor y tremendo espíritu crítico Pepe Rubianes. En una serie de tuits, Carmen señala que estos jóvenes, entre los 18 y los 25 años llevan 7 años saliendo a manifestarse “sin tirar un papel al suelo y se les ha tratado de terroristas, nazis y filoetarras, comandos, golpistas, sediciosos violentos y poco menos que asesinos”, que el voto de estos jóvenes se ha tirado a la basura en todo este tiempo, que ellos mismos y sus familias fueron brutalmente apaleados el 1 de octubre de 2017, que tienen unas condiciones laborales y unos trabajos miserables, que viven en un país donde se honra el franquismo al mismo tiempo que se basurea a sus víctimas, donde los desahucios están a la orden del día, donde la corrupción política no se persigue, donde el dinero público se emplea en rescatar a la banca y a las autopistas… “Jóvenes frustrados al ver a sus guías pacifistas en prisión por 100 años mientras violadores, ladrones y asesinos andan por las calles con total impunidad a los dos días”, dice Rubianes. Los jóvenes dicen basta.
Vicent Partal, director de “VilaWeb”, un muy interesante y exitoso medio digital catalán, titulaba su editorial del 19 de octubre, sábado, de este modo: “Basta de mentiras: son nuestros pibes, los hijos del 1 de octubre, quieren ganar y merecen nuestro apoyo”.
Partal critica que el Gobierno catalán se una al español en la criminalización de los jóvenes que encabezan la respuesta contra la violencia policial, “Una violencia policíaca que todo el mundo puede ver que ha llegado a extremos cercanos a los excesos habituales de una dictadura lo cual no es justificable en ninguna democracia para controlar el orden público”
El director de “VilaWeb” escribe con las entrañas: “Porque todos quienes hemos pisado las calles estos días y estas noches lo hemos visto: hay una generación joven que ahora está librando el combate de su vida, porque si no ganan no tendrán futuro, ni ellos ni Cataluña. Y lo quieren ganar. Y están dispuestos a hacer lo que haga falta para ganarlo”.
Reconoce que se puede discrepar de los métodos que emplean pero que, en modo alguno, se puede ir contra ellos cuando se les ha prometido una nueva vida, una vida digna, cuando han sido testigos de los apaleamientos del día del referéndum, de la tremenda respuesta cívica, tremenda respuesta cívica que, por desgracia, “no ha conseguido mover ni un milímetro la posición autoritaria del Estado español”.
En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina.
Culpa a Rajoy y a Sánchez de haber causado esta situación por su inmovilismo político y que la solución tiene que llegar a través de la Paz, la Libertad y la Autodeterminación. Además, añade: “Criminalizando a nuestros jóvenes el estado quiere dividirnos, separarnos entre `independentistas buenos`e `independentistas malos`. Pero lo hace con un cinismo tan grande que debería bastar para que ninguno cayese en la trampa. ¿O no recordamos que los independentistas buenos, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, se van a jugar todo su prestigio personal para frenar todo tipo de violencia y su premio ha sido la prisión? ¿Y que destino más que la prisión se piensan que les espera a quién hoy colabora con España cuando mañana España ya no le necesite? ¿Son tan inocentes? ¿Tan poca cosa se ha aprendido de octubre de 2017”.
En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina. En las calles, en las barricadas, se pelea en contra de un Estado español cada vez más autoritario que no cesa en reforzar su formidable legislación contra todo tipo de disidencia, desde raperos a presidentes del Gobierno catalán. Un Estado español donde la precariedad y la temporalidad, los contratos chatarra, son las principales características del mercado laboral; que el desempleo es líder en la zona euro. El Estado, los mercados, se aprestan a reprimir la protesta social. Esta semana, miles y miles de pensionistas, de jubilados de todo el Estado protagonizaron un abrazo al Congreso de los Diputados donde la policía también intervino. La gente grande lleva más de año y medio en permanente lucha por unas pensiones dignas, por un futuro para sus nietos. La rebeldía sigue.
[i] El 20 de septiembre de 2017, la GC procedió al registro de la Consejería de Economía del Gobierno catalán, en Barcelona. Una multitud rodeó el edificio durante 19 horas. “El Mundo”, diario de Madrid, título su relato de los hechos como” Las 19 horas de asedio callejero a la Guardia Civil”. La intencionalidad es evidente. Toda la acusación pública y particular basó su estrategia en considerar esa concentración y las que hubo el 1 de octubre frente a los colegios electorales para impedir que policía y GC secuestrarán las urnas del referéndum como violencia instrumental para conseguir un objeto político y caratular los hechos como rebelión, delito previsto para alzamientos armados, golpes de estado.
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La CGT se movilizó a la Secretaría de Industria: «Sin industria no hay trabajo y sin modelo nacional no hay futuro»
Con una masiva concentración en la esquina de Diagonal Sur y Perú, la CGT llevó el reclamo obrero a las puertas de la Secretaría de Industria de la Nación. Bajo la consigna «En defensa de la industria nacional», Cristian Jerónimo lanzó una dura advertencia a la dirigencia política y al Gobierno: exigió la apertura urgente de mesas de concertación productiva y ratificó una gran marcha al Congreso para el 15 de octubre.
El documento de la CGT: «No hay dos velocidades, hay dos economías»
Durante la movilización, la central obrera difundió un contundente comunicado del Consejo Directivo Nacional titulado «Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también». En el texto, la conducción cegetista traza un diagnóstico alarmante: «Estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en función de intereses que no son los nuestros».
El documento advierte que el programa económico está «destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos, brutal caída del consumo interno, alta presión impositiva y falta de financiamiento». Asimismo, señala las graves consecuencias sociales: «Un endeudamiento familiar descontrolado que dispara alarmas en materia de salud mental, jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar sus medicamentos, y el desfinanciamiento de la salud, la educación, la investigación y la obra pública».
Frente a esta coyuntura, la CGT remarcó que no propone una economía cerrada, sino «una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y posibilidades, con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria». Y sentenció la brecha socioeconómica actual: «No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías. Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, donde la plata no alcanza».
El orador principal de la jornada fue Cristian Jerónimo, quien le habló directamente a los despachos oficiales del edificio ministerial. «Acá está el motor que mueve la Argentina, acá está la fuerza del trabajo, los que creemos en la justicia social y no estamos dispuestos a entregar nuestras conquistas», comenzó expresando ante la multitud presente.
Un dardo a Producción: «Dejen de mirar su metro cuadrado»
Jerónimo interpeló duramente al titular del área de Producción: «Se olvidó de lo que representa. Que convoque a una mesa de producción Que convoque al sector empresario y a los representantes de los trabajadores». A su vez, cuestionó la desconexión del Ejecutivo con la realidad de las familias trabajadoras: «Nuestro presidente vive en una realidad paralela. ¿Dónde están los 18 mejores meses que prometieron? Lo único que vemos es cómo se siguen perdiendo puestos de trabajo y cómo se endeudan las familias».
En un tramo de marcado tono doctrinario, el dirigente subrayó la necesidad de proteger el valor agregado y el tejido industrial frente a los intentos de primarización económica: «Somos un país industrializado. Está bien que tengamos energía, minería y agroindustria, ¿pero a quién pertenecen esos recursos naturales? A cada uno de los millones de argentinos. No vamos a permitir que se vengan a llevar los recursos de nuestra patria y no nos quede nada».
Mensaje al Congreso y llamado al 15 de Octubre
El discurso no ahorró críticas hacia el conjunto del arco político y legislativo, llamando a asumir un compromiso real con las urgencias sociales: «La política toda tiene que dejarse de hacer la distraída. El Congreso… basta de joder. El pueblo realmente se va a enojar y los va a pasar por encima. Necesitamos el compromiso de la dirigencia del campo nacional y popular».
En el tramo final del acto, acompañado por el ritmo de los bombo y cánticos sindicales, se ratificó formalmente el plan de lucha: la CGT convocó a una masiva movilización hacia la Plaza de los Dos Congresos para el próximo 15 de octubre.
«Si no somos escuchados y no se genera un ámbito donde podamos discutir el destino de la Argentina, seguiremos protestando y escalando la protesta. A seguir luchando, no resignarnos y construir la patria justa», concluyó el dirigente.
El acto contó con un contundente respaldo del músculo sindical argentino, mostrando la unidad orgánica del movimiento obrero frente al ajuste. En el escenario y en la primera línea de la movilización dieron el presente secretarios generales e históricos dirigentes del arco gremial: Juan Carlos Schmid (CATT – Transporte), Mario Rubén Preiss (Sindicato Obrero del Caucho, Anexos y Afines), Daniel Mallotti (Aduana), Mariano Vilar (Conductores Navales), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Graciela Aleñá (Viales Nacionales) y Roberto Coria (Guincheros), Daniel Ricci (FEDUN), Maia Volcovinsky (UEJN), Gerardo Martínez (UOCRA – Construcción), José Luis Lingeri (SGBATOS – Obras Sanitarias), entre otros referentes que acompañaron la convocatoria en defensa del trabajo y la producción.
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AYSA: Negocio cerrado, derechos congelados, por Javier Touzón
Con la adjudicación del paquete accionario mayoritario, la red de agua y saneamiento del AMBA queda en manos privadas ¿Qué cambia para los usuarios y qué pasa con el histórico reclamo de agua potable en la periferia?
8 de octubre de 2026 — La escena se repite como un déjà vu trágico para la historia argentina. En los despachos del Ministerio de Economía, entre planillas de cálculo y discursos que celebran la lógica del mercado, se dio un paso decisivo para la privatización de AySA. Con la apertura de las ofertas económicas de la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 504/2-0003-LPU26, el Gobierno nacional avanza en la entrega del 90% de las acciones de la compañía a manos privadas, dejando apenas un 10% para los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada.
Entre las ofertas presentadas para asumir el rol de «operador estratégico», el Consorcio Rowing (integrado por Rowing S.A., Arcos, Transclor, PHX, entre otros) ofertó USD 340.200.000, mientras que el Consorcio Roggio Roas S.A.U. presentó un monto de USD 285.000.000.
La peor noticia en tiempos de riesgo hídrico
Las tormenta anunciadas por el fenómeno del Niño empeoran la situación en la barriadas populares y podría profundizar la falta de agua potable que padecen los asentamientos del país: 4.000 de los 6.467 barrios populares de Argentina están expuestos al riesgo hídrico. Quienes no solo se verán sometidos a una estructural carencia de agua para vivir sino a posibles inundaciones por falta de servicios de desagüe y cloacas que empeorarán el impacto de las tormentas.
Sin ir más lejos, hoy mismo, jueves 8 de octubre se anuncia posible falta de agua en distintos puntos de la zona oeste debido a una nueva inspección de Ríos Subterráneos en el Norte y Oeste del AMBA que se estará realizando durante la noche. Según informaron desde la empresa, la inspección de los tramos San Martín – Saavedra y Barrancas – Devoto se llevará a cabo para evaluar la situación estructural del río subterráneo. Después de un diluvio que azoto la región de AMBA, quizás no sea el mejor momento para tareas de infraestructura. Mientras empresarios y funcionarios festejan, los habitantes tratarán de sobrevivir en forma comunitaria a una situación insostenible.
La falacia del «costo cero» y el negocio del agua
Fiel al libreto oficial, el comunicado con el que la cartera de Economía festejó el avance de la licitación recurre a la estigmatización de la gestión pública. Calificando a AySA como un «modelo de disfunción administrativa», el Ejecutivo justifica el remate señalando los USD 13.400 millones recibidos en transferencias entre 2006 y 2023. Sin embargo, omiten deliberadamente que la extensión de redes de agua potable y cloacas en los barrios más postergados del Conurbano Bonaerense nunca fue ni será un negocio rentable para el capital privado, sino una obligación social e indispensable del Estado.
El nuevo esquema impone obligaciones de inversión al privado por más de USD 2.000 millones y un Plan de Acción contractual de $2,89 billones para el quinquenio 2027-2031. No obstante, la experiencia histórica en el país enseña que las metas de expansión en manos de concesionarios privados suelen quedar subordinadas a la rentabilidad financiera y al ajuste tarifario. Cuando los números no cierran para las empresas, los platos rotos los pagan los usuarios con tarifas impagables o con la suspensión de obras esenciales en la periferia.
Los trabajadores y las mayorías, los olvidados de siempre
El argumento de «cuidar los recursos de los pagadores de impuestos» encubre una retirada del Estado de su rol garante de derechos humanos fundamentales. El agua potable y el saneamiento no son mercancías sueltas en un mostrador de oferta y demanda; son condiciones esenciales para la salud pública, la dignidad y la vida.
Mientras las autoridades nacionales celebran que «la libertad y la Argentina avanzan» al ritmo de la enajenación del patrimonio público, los trabajadores del sector y las familias que aún esperan por una conexión de agua potable ven con incertidumbre cómo el acceso a un derecho primordial queda, una vez más, supeditado a la rentabilidad del mejor postor.
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Daniel Filmus: «En tres años cayó a la mitad la matrícula de los institutos de formación profesional»
Daniel Filmus analizó en La Columna Vertebral el proyecto educativo del Gobierno nacional, el rol del Estado en la educación, la propuesta de educación virtual y el sistema de vouchers. También cuestionó el impacto del ajuste sobre la educación técnica y explicó la relación entre formación profesional, industria y trabajo.
LCV: ¿Qué nos está pasando en Argentina y en América Latina con el tema educación?
Daniel Filmus: «Cada país tiene sus particularidades. Está claro que en la Argentina tenemos un gobierno que se denomina anarcocapitalista, o una conjunción trágica del anarcocapitalismo con el neoliberalismo y un oscurantismo en lo que respecta a la ciencia y el conocimiento, que proclama y milita la idea de que el Estado no tiene que hacerse responsable de la educación; que la educación, como plantea el proyecto de ley que ellos han presentado, que tiene como nombre ‘Educar para la libertad’, es una responsabilidad de la familia; que el Estado solo tiene que intervenir en aquellas condiciones en que la familia no está en posibilidades de hacerlo. El caso máximo lo planteó Benegas Lynch cuando en la Cámara y en varios reportajes dijo que si un padre necesita que el chico trabaje, ¿para qué va a ir a la escuela? Es interesante que en ese proyecto, si bien la educación aparece como obligatoria, no aparece como obligatoria la escolaridad. Es decir, que vos podrías tener educación en tu casa, educación virtual o una educación en una escuela de cualquier lugar del mundo en forma virtual.»
LCV: Por lo menos incorporaban la virtualidad.
Daniel Filmus: «Lo de la virtualidad, como lo plantean ellos, también es ultramontano y del medioevo traído para la actualidad, porque, como todos sabemos, mientras que la escuela trabaja con el conocimiento, con el saber y con la verdad, las redes y los algoritmos trabajan con una verdad parcial o con fake news. Entonces, justamente, es todo lo contrario. Si vos dejás la educación en manos de las redes, de los algoritmos y simplemente de la virtualidad, podés tener un aprendizaje muy sesgado y ese sesgo va también en dirección a la individualidad. Si vos tenés una educación en tu casa sin relación con otros, imaginate cuando salgas de tu casa: ¿cómo vas a hacer para sostener la convivencia social propia de las democracias?»
LCV: En algún momento de la campaña recuerdo que me escandalicé mucho. No me acuerdo el nombre del pedagogo chileno que había tratado de inocular acá, en las filas libertarias, la idea de esas escuelas voucher que intentaron hacer en el modelo chileno de la dictadura. ¿Te acordás? Era una cosa muy extraña, que también tenía que ver con esto: que estudiara el que pudiera y que el resto quedara fuera.
Daniel Filmus: «No, no, no. Ilusión absoluta, honorable. Desgraciadamente, está textualmente, así como lo planteás vos, en el proyecto de ley que ellos presentaron al Comité de Mayo, ese comité que se formó a fines del año pasado. Ellos hicieron un proyecto que ahora mejoraron. Todavía no está presentado en el Congreso como tal, pero uno de los temas justamente es cambiar el sistema de financiamiento. La responsabilidad no es del Estado, sino de la familia. Las familias debieran pagar los estudios y el Estado solamente intervenir en aquellos casos en que la familia no tenga recursos, como con lo que decías vos recién, con un voucher. Te dan un cheque educativo que vos lo podés aplicar a una escuela pública, una escuela privada, donde vos quieras, siempre financiando la demanda y no la oferta. Con lo cual, de hecho, algo que es un derecho por la Constitución Argentina para todos los chicos y todos los jóvenes va a pasar a ser, en ese caso, no un derecho, sino una mercancía que debe ser comprada, sea con recursos públicos, aquel que no tenga en su familia recursos suficientes, o con recursos propios de la familia. Lo que tenés que tener en cuenta es que la desigualdad de las capacidades adquisitivas de las familias es de tal envergadura que esa desigualdad, como es el caso chileno, se va a experimentar después también en el nivel educativo que cada escuela tenga. Así que la gravedad es inusitada.»
LCV: Esperemos que ese proyecto nunca se llegue a presentar y que, si se presenta, haya un debate que permita rechazarlo. Porque claramente, cuando vos analizás y leés a los clásicos del anarcocapitalismo, plantean que el Estado no tiene que hacerse cargo de la educación, de la cultura ni de la ciencia.
Daniel Filmus: «En el caso de la educación, de la ciencia y de la cultura, lo que plantean es que prácticamente la filantropía es la que se tiene que dedicar a invertir en eso, porque el Estado está para otras cosas tan importantes como la seguridad o la defensa.»
LCV: Hace muy poco participaste de un ciclo sobre educación, trabajo y producción hacia un modelo de desarrollo soberano, que era obviamente un lugar de análisis entre los distintos sectores de lo que yo, como peronista, llamo la comunidad organizada, o sea, todos los sectores que intervienen en el desarrollo productivo de un país. En este marco, vos hablás de que una de las víctimas de este modelo, y no solamente de Milei, es la educación técnica. Vos y yo hemos estudiado los modelos educativos de la dictadura, donde sabemos que el retroceso en la escuela de educación técnica arranca en ese momento.
Daniel Filmus: «Sí, tal cual. El caso extremo fue el gobierno de Menem. En el proceso de desindustrialización votó una ley que se llama Ley Federal de Educación, que duró hasta que nosotros la reemplazamos con la Ley de Educación Nacional. Es decir, que tuvo una duración de prácticamente una década, en donde esa ley prohibía las escuelas técnicas. Algo ridículo que en ningún lugar del mundo ocurre: directamente definía que la educación secundaria no debía tener una orientación técnica. Tenía lo que se llamó en aquel momento Trayectos Técnicos Profesionales, TTP, que eran a contraturno, solamente de tres años, y desnaturalizaba totalmente lo que era la formación de los trabajadores técnicos que Argentina estaba orgullosa porque justamente a partir del peronismo había comenzado. Realmente, esa mirada de desvalorización de la escuela técnica nosotros la revertimos con la Ley de Educación Técnica. Es una ley del 2005, justamente una ley que no solo prevé el retorno de la educación técnica, sino que también prevé que el 0,2% del presupuesto nacional esté dedicado a este tipo de educación. Había antes un impuesto que sacó Martínez cuando universalizó el IVA, que era el impuesto al CONET, que en aquel momento era el Consejo Nacional de Educación Técnica. Milei ha vuelto a hacer lo mismo. En el presupuesto 2026 directamente eliminó de la Ley de Educación Técnica el artículo que hablaba del 0,2% de inversión en ese tipo de educación. Con lo cual, si vos no reequipás las escuelas técnicas y no tenés insumos nuevos ni maquinarias nuevas, lo que vas estudiando es la historia de la tecnología, porque hoy en día avanza tan rápido la técnica que, si no tienen recursos las escuelas para actualizarse, realmente no tienen ninguna posibilidad de tener inserción ocupacional los que se reciban.»
LCV: Daniel, ¿esto es en todo el territorio o estamos hablando de algo que está sucediendo acá con escuelas como el Otto Krause y demás? ¿Esto es en todo el territorio? ¿Los gobernadores, las gobernaciones, qué mirada tienen sobre la educación técnica?
Daniel Filmus: «No, en este caso la educación técnica sigue existiendo. No es como la Ley Federal de Educación. Todavía no se derogó la Ley de Educación Técnica, se derogó solamente el artículo por el cual se establecía la financiación. Entonces, lo que tenés vos es que, al bajar Milei el presupuesto educativo nacional en la educación básica, el 80%, nunca ocurrió en la historia argentina un corte tan abrupto. Bajó el 80%. Vos tenés que tener en cuenta que las provincias solo pueden pagar salarios porque también el gobierno nacional salió de lo que era el FONID, el Fondo Nacional de Incentivo Docente, que permitía a las provincias con eso pagar el 10 o 15% del salario docente. Al cortar el FONID del gobierno nacional, prácticamente todo el presupuesto provincial, en el caso menor, será el 90%, está dedicado a salarios. Entonces, no hay recursos para equipamiento de las escuelas, no hay recursos para edificar nuevas escuelas, no hay recursos para actualizar la tecnología que utilizan las escuelas técnicas. Entonces, realmente estamos en un problema serio. Subsisten las escuelas medias técnicas por ahora, pero de ninguna manera avanzan en cuanto a la mejora.»
LCV: Los datos oficiales ya indican que después de haber crecido la escuela técnica durante nuestro período, mucho más que la escuela media común, hoy en día cayó en los últimos tres años y cayó a la mitad la formación profesional.
Daniel Filmus: «Las escuelas técnicas tienen, fuera del horario de escolarización, formación profesional con el mismo equipamiento. Como no hay demanda profesional para trabajadores técnicos, cayó a la mitad. Es una cosa increíble que en tres años haya caído tanto el financiamiento y haya caído tanto la matrícula de los institutos de formación profesional.»
LCV: Tenemos un aliado estratégico en esto del trabajo y las herramientas para el trabajo. Estoy hablando de Mario Pergolini, que reivindica su condición de técnico y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina.
Daniel Filmus: «Mario Pergolini, por lo menos de lunes a viernes, tiene su programa y al menos en tres programas por semana reivindica su condición de técnico, de recibido en una escuela técnica, y le pregunta a todo el mundo: ‘¿Vos sabés de motores? ¿Vos sabés de esto? ¿Vos no entendés nada de producción?’. Hace todo el tiempo la reivindicación de las escuelas técnicas, la necesidad de las escuelas técnicas y la necesidad de que esto esté vinculado a la industria argentina, que también está en debacle. Inesperadamente, la primera vez que lo escuché pensé que era un chiste, me fijé y efectivamente es técnico. Su título secundario es de técnico en una escuela técnica.»
LCV: Al mismo tiempo, hay otro proceso interesante: las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación y forman a sus trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.
Daniel Filmus: «Las necesitan con una sólida formación del Estado. Las escuelas técnicas están muy vinculadas a las pymes. Las grandes empresas tienen sus propias escuelas de capacitación, trabajan y forman a sus propios trabajadores, muchos de los cuales salen de escuelas técnicas, pero la escuela técnica mira mucho más a la pyme, que es la que quizás no tiene ninguna posibilidad de formar por sí misma a sus trabajadores.»
LCV: Yo me fijaba que hemos sacado mucho acá durante mucho tiempo a la gente del mundo textil, a la gente de la Fundación ProTejer y demás, que tenían una escuela técnica que se proveía de técnicos y además se preocupaban de que cada vez que compraban una máquina nueva hubiera una capacitación. Cuando yo hablaba con el presidente sobre la pérdida de ese tipo de preparación en el marco de las quiebras de las empresas textiles y las pymes, ¿qué pasó?
Daniel Filmus: «Sí, mirá, te cuento una. El primero preocupado por la falta de técnicos es Pablo Roca. El segundo es el presidente de la Fundación ProTejer, que en ese momento era Caragoseam. Me vino a plantear que en Argentina egresaban, para que tengas una idea, tres ingenieros textiles por año, tres de la UTN, que era la única carrera que había. Entonces, ¿cómo hacemos? La primera reacción del sector que reaccionó ante la sustitución de importaciones que permitió Néstor Kirchner fueron los sindicatos en la formación de trabajadores en Argentina, porque yo era director de una escuela sindical, de la Escuela Sindical del Seguro, durante la época de la dictadura, lo que eran los centros educativos de nivel secundario y después los centros educativos de nivel terciario de DINEA. Fui rector de un centro educativo de nivel terciario sindical, el del Sindicato del Seguro. Y es importante porque, si no hubiera sido por los sindicatos, la dictadura cerraba todos. La dictadura cerró todas las escuelas primarias de adultos de todo el país. Sin embargo, las secundarias, aquellas que dependían de los sindicatos, fueron protegidas por los sindicatos y pudieron sobrevivir.»
LCV: Diferencia entre inclusión e igualdad.
Daniel Filmus: «Yo creo que es una enorme falla. Ahí hay muchos temas para tratar, pero en un minuto solamente decir que bienvenido Milei a la cuestión Malvinas.»
LCV: La soberanía es algo integral y es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas.
Daniel Filmus: «Las Malvinas son argentinas, la Argentina también. En la cuestión de que la soberanía es algo integral, es muy difícil que quien vende la soberanía, como quiere vender las tierras, después defienda las Malvinas. Pero bienvenido porque realmente es una causa nacional y lo que no tiene que pasarnos es este caballo de Troya que nos acaban de mandar, donde una parte del proyecto de ley es buena, hay que mejorarla, pero es bueno que aumente las penas a aquellos que quieren explorar o explotar hidrocarburos en la plataforma continental argentina. Pero otra parte de la ley es de seguridad interior y tiene como objetivo incluirnos dentro del Escudo de las Américas que está proponiendo Trump y no tiene nada que ver con Malvinas.»