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Crónica del estallido de la rebeldía en Cataluña, por Alvaro Hilario, desde Bilbao
“Lo volveremos a hacer”, advirtió el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, general Pedro Garrido, en referencia a la represión del 1 de octubre de 2017 durante el referéndum Catalán. Lo dijo en vísperas de ser conocida la sentencia del Procés que juzga a los independentistas catalanes. El 12 de octubre, fiesta nacional española, se filtró la sentencia: 100 años de cárcel. El lunes, la publicación del fallo desató una protesta popular nunca antes vista que, una semana después, no afloja.
Barcelona arde. La policía reprime con violencia inusitada. Hay heridos y presos. Los medios radicados en Madrid, ajenos a la movilización, presentan un escenario de guerra urbana. Los partidos políticos piden más mano dura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, obvia la existencia de un problema político de gran magnitud y no atiende a los llamados del presidente catalán, Quim Torra. En el horizonte, las elecciones legislativas de noviembre.
Venerada desde los primeros años de nuestra era, la virgen del Pilar, capitana general del Ejército español y patrona de la Guardia Civil (GC; gendarmería ), hace coincidir su festividad con la fiesta patria, el día de la Hispanidad, el 12 de octubre. Día de la España eterna. Es por ello que las diversas guarniciones de la GC acostumbran a homenajearla en los días precedentes. La comandancia de Cataluña eligió el 9 de octubre, miércoles, para desarrollar un acto de exaltación patriótica y castrense en el cuartel de San Andreu de la Barca (Barcelona). Durante el mismo, fue condecorado Javier Zaragoza, fiscal que dirigió la acusación por rebelión contra los líderes independentistas catalanes. La GC también condecoró a título póstumo al titular del Juzgado número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez, que llevó la causa principal contra el independentismo, y a la secretaria del mismo, Montserrat del Toro, quien fuera testigo en dicha causa. El general Pedro Garrido, máxima autoridad del cuerpo en Cataluña, recordó que estaban a puertas de conocer la sentencia del procés, subrayando la importancia que la GC tuvo en la investigación e instrucción de la causa y en la represión del 1 de octubre. “Lo volveremos a hacer”, dijo. “La Guardia Civil avisa en Cataluña”, tituló su nota el derechista diario madrileño “La Razón”.
La GC, policía militarizada, una gendarmería, nacida en el siglo XIX para combatir la disidencia de la época, está históricamente ligada a la represión política, a la contrainsurgencia y a las violaciones de los derechos humanos. Su prontuario en el País Vasco es siniestro. En 2000, el general de la GC Enrique Rodríguez Galindo fue condenado a 71 años de prisión por su participación en los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), el terrorismo de estado creado y dirigido por los gobiernos de Felipe González. Quedó probada su participación en el secuestro, tortura, muerte y desaparición de los refugiados vascos Lasa y Zabala. Sus restos, aparecieron en 1985, enterrados en cal viva. Fueron identificados diez años después. Galindo solo cumplió 4 años de condena.
Fiesta patria
El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado.
El 12 de octubre, convocados por Ciudadanos, PP y Vox, 10.000 personas marchan en Barcelona “por la Hispanidad”. Los asistentes dan vivas a la GC. Algunos de ellos portan banderas del cuerpo armado; otros, van tocados con su característico sombrero, el tricornio. Los líderes de los partidos presentes aprovechan para hacer campaña: sin conocer la sentencia, exigen que no haya indultos para los políticos presos y que las condenas se cumplan en su integridad; exigen la intervención de las instituciones catalanas y la aplicación de la Ley de seguridad nacional ante el menor atisbo de desobediencia por parte de estas a la sentencia. El presidente del Gobierno en funciones, el socialista Pedro Sánchez, ya afirmó días antes que no le temblaría la mano para hacerlo. La fiesta nacional brilla más con victorias en caliente.
la sentencia del procés es el broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; más que la del golpista Antonio Tejero en 1981
Madrid acoge el desfile militar, acto central del día. El paracaidista que porta la enseña nacional y que debe tomar tierra frente a los reyes se estrella contra una farola de la que queda colgado. Los memes son instantáneos: metáfora de la deriva de España, dicen algunas voces. El protagonista del incidente y la Legión, encabezada por su mascota, una cabra, son lo más aplaudido del desfile. Pedro Sánchez abandona el evento entre viento de fondo: el nacionalismo español que él también quiere encabezar parece estar escorado hacia la derecha y tiempos pretéritos. Ya hace un año que 200 militares se manifestaron en contra de la “perversa pretensión de exhumar a Franco”, exhumación que, ordenada por Sánchez, debería materializarse en días próximos, antes de la convocatoria electoral. La selección de fútbol empata a uno frente a Noruega. Lástima.
A lo largo del día, se filtra la sentencia del procés, broche de oro al feriado patrio: 100 años de cárcel en total; penas que van de los 9 a los 13 años de cárcel que se le imponen a Oriol Junqueras, ex vicepresidente catalán, diputado y líder de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Las penas son más altas que aquellas a las que fueron condenados el coronel de la GC Antonio Tejero y demás protagonistas del golpe de estado del 23 de febrero de 1981.
El 15 de octubre, martes, se cumplen 79 años del fusilamiento de Lluís Companys, entregado a Franco por la Gestapo. Líder de ERC y presidente catalán, proclamó el Estado catalán en octubre de 1934.
El día anterior se publica la sentencia de modo oficial: son condenados por los delitos de malversación de fondos públicos y sedición. No hay rebelión -delito previsto para alzamientos armados- como pretendía la Fiscalía: hubo violencia, pero no fue instrumental. Rosa María Seoane, quien tan pobre imagen dio representando a la abogacía del Estado en la causa, señala en TV que su participación fue “determinante” y que de no haber ofrecido al tribunal la “alternativa de la acusación por sedición, hoy podríamos estar hablando de una sentencia absolutoria” o condenatoria solo por malversación. España parece pensar que en base a una condena por sedición le será posible reactivar la euro-orden para apresar a la pieza de caza mayor, el ex presidente catalán Puigdemont, refugiado en Bélgica.
Error: recibida la euro-orden de detención, la justicia belga lo dejaría en libertad sin fianza el viernes 18 de octubre.
Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza.
El mismo día se hace oficial un video institucional del Gobierno español, filtrado ya los días previos, defendiendo la democracia española; “la democracia mejor consolidada del mundo”, en palabras de Josep Borrell, ministro de Asuntos exteriores y acérrimo anti independentista. Sin mencionar a Cataluña, los ministros, en diversos idiomas, alaban la democracia española y europea, al mismo tiempo que culpan al nacionalismo de todos los males que el continente ha sufrido en los últimos 100 años. Sánchez quiere defenderse de la imagen que la sentencia da a España a nivel internacional. El sábado, la Junta Electoral Central, además, pide la retirada del video por considerarlo propaganda electoral partidaria realizada con dinero público. Barra libre.
Los partidos de derecha, los socialistas y los medios radicados en Madrid aplauden la sentencia o piden mayor dureza. El Partido Popular (PP) propone nuevas figuras penales en torno a los delitos de rebelión y referéndum ilegal; propone que sean inconstitucionales los indultos para los condenados por estos y por sedición; pide que se retire la competencia de instituciones penitenciarias que, según su presidente, Pablo Casado, el “partido socialista concedió” al Gobierno catalán, obviando que es un derecho presente en Constitución y Estatuto de Cataluña. El PP propone la recentralización que la ultraderecha mantiene como uno de sus principales ejes políticos. No hace alusión a la corrupción sistémica y sistemática de su partido. Tampoco a la precariedad y temporalidad que caracteriza al mercado laboral español, líder en desempleo en la zona euro. Tapar los problemas que preocupan a la ciudadanía con la bandera: lema con el que desde Madrid acostumbran a atacar a los nacionalismos periféricos. Ironías.
“la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado.
Para el independentismo, para la izquierda, para los movimientos sociales e incluso para el Barcelona FC, la sentencia es un error; “la prisión no es la solución”, asegura el Barça en un comunicado. Se opina que la judicialización de un conflicto de naturaleza política no hace otra cosa que embarrar aún más la cancha
“Recortes de derechos para todos los españoles”
La semana anterior al comienzo de los hechos que se narran en esta crónica, tuve la ocasión de hablar con Benet Salellas, abogado penalista y diputado en el parlamento catalán por la anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP). En aquellos días, una muy publicitada operación policial había procedido a la detención de 9 independentistas acusados de estar preparando una respuesta de corte terrorista a la publicación de la sentencia. 7 se encuentran en prisión. Todo indica a un montaje destinado a criminalizar el independentismo y favorecer la represión y una suspensión, intervención por Madrid, de las instituciones catalanas. La aplicación del artículo 155 de la Constitución española, medida que ya tomó el anterior presidente, el derechista Mariano Rajoy, tras el referéndum de 2017.
Aunque Salellas se refería a esta última operación, la operación Judas, sus palabras marcan el objetivo político que persigue la sentencia: “Respecto a la autoría, los principios del derecho penal moderno hablan de la responsabilidad individual. Esto es básico. La responsabilidad individual por un hecho concreto. Los sistemas más autoritarios tienden a, precisamente, desdibujar estos límites y a construir modos de imputación colectivos y que no están vinculados tanto a un hecho sino, sobre todo, a una perspectiva digamos personal, a un perfil, sea este ideológico, religioso, y del que se considera que nace una cierta peligrosidad. A partir de ahí se construye un derecho penal. El ejemplo paradigmático sería la Alemania de los años 30. Entonces, los delitos políticos –muchas veces los delitos de terrorismo los ubicamos en este ámbito- se construyen mucho más desde la perspectiva ideológica y de perfil que no en base a lo que realmente ha sucedido. Yo creo que en este caso podemos encontrarnos ante una situación de este tipo”.
Joaquín Urías, ex magistrado del Tribunal Constitucional español y catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, señaló a través de twiter que la sentencia era “errónea y peligrosa”. El 15 de octubre, martes, abundó en lo dicho en “Tot es mou”, un programa de la TV pública catalana. Por lo significativo de sus palabras, lo clarificador de lo mismo respecto a la gravedad de la sentencia, creo que merece incluir en esta crónica casi toda su breve y concisa intervención.
“La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión.»
Tras señalar que las penas son desproporcionadas, abordó el tema de la peligrosidad de la sentencia emitida por el Tribunal Supremo: “Es, a mi modo de ver peligrosa para toda la ciudadanía del estado español. A partir de la sentencia de ayer nos encontramos con que es mucho más complicado ejercer el derecho de protesta, el derecho de manifestación porque, al final, con ese invento de la sedición –no han podido ir por rebelión y han ido por sedición- nos encontramos que pueden meter a una persona 9 años en la cárcel simplemente por convocar manifestaciones como la del 20 de septiembre (de 2017[i]), protestando por un registro, o, como el 1 de octubre, resistiéndose a una actuación policial. Cualquiera que se siente en el suelo y se resista a una actuación policial o que va a protestar por un acto jurídico, se dice que es un alzamiento. A mí me parece que eso crea, más allá de la injusticia que se ha cometido con los presos catalanes, un precedente muy grave en todo el estado español. Es un recorte de derechos para todos los españoles, no solamente para los presos enjuiciados”.
«los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política»
La conductora del programa le preguntó por una dura afirmación suya aparecida en prensa el día anterior: los jueces se inventan los delitos. El ex magistrado respondió así: “La sentencia empieza bien diciendo que no hubo derechos fundamentales vulnerados y que no hubo rebelión. No hubo un alzamiento que utilizara la violencia para conseguir un objetivo político. Viendo entonces que si se quedaran en la desobediencia no había una condena suficiente para lo que ellos querían, pues se inventan un delito de sedición que no existe. Esto es, la sedición no puede consistir en que se organicen manifestaciones, en que haya resistencia pasiva y en que la gente no esté de acuerdo con que la policía entre en un lugar. Eso no puede ser sedición. La sedición tiene que ser un alzamiento tumultuario. Como no hay, se han inventado un concepto de sedición que es muy grave y va mucho más allá. Fíjese que toda la sentencia descansa en el 20 de septiembre y el 1 de octubre: en personas que van a protestar delante de una consejería porque hay un registro y en personas que no dejan entrar a la policía en un colegio. Fíjense que eso puede ser ilegal: puede ser un delito de desobediencia, incluso de resistencia a la autoridad; pero decir que eso es sedición y te puede llevar 9 años a la cárcel es un despropósito. Además, es un delito que cometieron todos los que estaban allí, lo cual quiere decir que hubo dos millones de catalanes cometiendo delitos, que no es poco”.
La periodista, alarmada, le señala que con la sentencia conlleva, por lo tanto, un problema judicial amén del político: “El problema político no se resuelve y ahora se abrirá un debate en el que los presos pueden convertirse fácilmente en rehenes de la política porque ahora habrá que ver si se les autoriza permisos extraordinarios, si se les concede el tercer grado. Ahí la política va a jugar un papel en el que los presos pueden ser utilizados como elementos de intercambio. Pero es que, además, jurídicamente, lo que se ha dicho es que el Tribunal Supremo tiene la capacidad de castigar cualquier tipo de respuesta social. La idea de que la desobediencia civil pueda tener unas penas ligeras, delitos de desobediencia que no te llevan a la cárcel, que te imponen una multa, desaparece, con lo cual tenemos un problema jurídico. El Tribunal Supremo si quiere, en cualquier momento, es el que puede activar este delito y se puede reprimir con penas de cárcel muy duras cualquier hecho de ejercicio de derechos fundamentales. Efectivamente, tenemos dos problemas”.
Seis días de protestas multitudinarias
El lunes 14, miles de personas, una marea humana, se dirige, caminando por la ruta, al aeropuerto de Barcelona con la intención de bloquearlo para denunciar la sentencia y seguir internacionalizando el conflicto
Piquete aéreo. Más de 100 vuelos cancelados. No es la respuesta terrorista que pregonaba el Gobierno de Madrid.
Miles y miles de personas invaden las terminales durante horas hasta que son desalojados por las brigadas antidisturbios de las policías catalana y española. Esta última ha enviado refuerzos a Cataluña desde todo el Estado español para reprimir protestas y reclamos. Comienza otra ola de violencia policial desproporcionada contra la sociedad civil catalana. Otra después de aquella del 1 de octubre de 2017.
Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras de la movilización en Barcelona. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.
Conscientes, como el ex magistrado Urías, de la gravedad de la sentencia, miles de personas salen a la calle en el País Vasco, Asturias, Andalucía, Cantabria, Castilla, Madrid … Las protestas se repetirán a lo largo de la semana. Al igual que en Catalunya, los cuerpos policiales responden con violencia y detenciones a los reclamos ciudadanos. Desorden público y atentado contra la autoridad son los delitos que se imputan a todos los detenidos. El ministro de Justicia, el juez Grande-Marlaska, ya ha señalado que las penas previstas para estos delitos son de 6 años de cárcel. También ha amenazado al “independentismo violento” y al “independentismo que actúa fuera de la ley” con hacer caer sobre ellos el código penal con toda contundencia. Al momento de escribir estas líneas, entre el sábado 19 y el domingo 20 de octubre, grupos de militantes antifascistas se enfrentan con la policía en el centro de Madrid. Hace pocas horas, 42.000 personas han marchado por las calles de Donostia (San Sebastián). La protesta vasca.
El miércoles, 16 de octubre, cinco marchas parten desde diferentes puntos de Cataluña. Las marchas de la libertad. Llegarán a Barcelona el viernes, en plena huelga general. Impresionante huelga. Imágenes sobrecogedoras. Una marea humana, otra más, que al llegar el acto central de la huelga convocada por sindicatos nacionalistas y anarquistas, suma 575.000 personas. Ambiente festivo, pacífico. Otras marchas inundan el centro de Tarragona, Girona y Lleida.
Criminalizar el independentismo
Las protestas también continúan de noche, pero con un cariz muy diferente. Miles de jóvenes, en grupos de cientos y, en ocasiones, de miles, recorren el centro de las cuatro capitales catalanas levantando barricadas con mobiliario urbano al que dan fuego. Aparecen, desaparecen. Juegan al gato y al ratón en mitad de un despliegue policial sin precedentes. La actuación de las policías española y catalana es brutal. Hoy, sexta noche de protesta, nuevos heridos y detenidos se suman a la larga lista. Cientos de heridos, media docena de ellos de gravedad; varios han perdido algún ojo al ser alcanzados por las pelotas y balas de goma lanzadas por los antidisturbios. Ese material está prohibido en Cataluña, pero, en fin, vale todo contra la disidencia.
la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017
Las protestas de la noche son muy diferentes a las que el independentismo viene protagonizando en la última década, movilizaciones multitudinarias, familieras, pacíficas y festivas. Algo muy alejado de la violencia con la que el Estado y los medios españoles siempre pretenden relacionar al independentismo, táctica ya empleada con muy buenos réditos políticos y electorales en el País Vasco. En mi conversación con el abogado y diputado Benet Salellas le recordé aquel mantra que, durante años, estuvo presente en la política vasca: sin violencia se puede hablar de cualquier tema. “Me he acordado muchas veces de esa frase. Ahora, este procedimiento (la operación Judas) se ha utilizado como argumento político para deslegitimar al movimiento independentista y para considerar que este no es un interlocutor válido. Lo que busca el Estado es encontrar los argumentos que legitimen su inmovilismo y su negativa a reconocer el ejercicio de derechos democráticos por parte de los pueblos. Ahí está la clave: el discurso de la violencia como ejercicio de deslegitimación, cuando en Cataluña la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017. Y esa violencia tampoco ha sido reconocida ni condenada por parte del Estado. El ejercicio de violencia acaba siendo sinónimo de disidencia, de cualquier cosa distinta al discurso del poder”.
La juventud airada
Como decíamos, las noches están, sin embargo, albergando protestas violentas protagonizadas por miles de jóvenes. Tanto la oficialidad española como la catalana (que pretende desmarcarse de los hechos acusándoles de ser infiltrados), como los medios de comunicación españoles arremeten contra ellos. La campaña de descrédito y criminalización es más terrible y burda que la que durante décadas sufrió la disidencia vasca. Una violencia comparable a la policial. La intoxicación está siempre presente y medios como “El País” y la cadena de TV “La Sexta” afirman que los protagonistas de los desordenes son anarquistas y, además, han venido ácratas de toda Europa ha participar en estos hechos vandálicos. Como durante las luchas obreras del siglo XX, una vez más, los culpables son los anarquistas.
Casi todas las emisoras de TV disponen programaciones especiales durante todas estas noches y emiten en directo los disturbios del centro barcelonés. Las imágenes de las llamas, los encapuchados, las luces de la policía son impactantes. Son ya unos días que se ha impuesto para los movileros una suerte de uniforme de trabajo: chaleco rojo y casco. Al malintencionado relato, siempre solidario con la “proporcionada” actuación policial, añaden esa imagen de reportero en el frente de Rojava o en Iraq. Un objetivo criminalizador, intoxicador y que pretende deslegitimar la respuesta que los jóvenes dan a la brutalidad que ya pusieron en marcha los medios adeptos al presidente Macron durante las protestas de los chalecos amarillos franceses.
En mitad de esta ola criminalizadora, aparecen, sin embargo, voces que les defienden y sacan a la luz las razones de esta juventud airada para dar fuego a la ciudad, para salir a la insurrección.
la única violencia que hemos vivido ha sido la de los propios cuerpos policiales el 1 de octubre de 2017
Una de estas voces es la de Carmen Rubianes, hermana del que fuera gran actor y tremendo espíritu crítico Pepe Rubianes. En una serie de tuits, Carmen señala que estos jóvenes, entre los 18 y los 25 años llevan 7 años saliendo a manifestarse “sin tirar un papel al suelo y se les ha tratado de terroristas, nazis y filoetarras, comandos, golpistas, sediciosos violentos y poco menos que asesinos”, que el voto de estos jóvenes se ha tirado a la basura en todo este tiempo, que ellos mismos y sus familias fueron brutalmente apaleados el 1 de octubre de 2017, que tienen unas condiciones laborales y unos trabajos miserables, que viven en un país donde se honra el franquismo al mismo tiempo que se basurea a sus víctimas, donde los desahucios están a la orden del día, donde la corrupción política no se persigue, donde el dinero público se emplea en rescatar a la banca y a las autopistas… “Jóvenes frustrados al ver a sus guías pacifistas en prisión por 100 años mientras violadores, ladrones y asesinos andan por las calles con total impunidad a los dos días”, dice Rubianes. Los jóvenes dicen basta.
Vicent Partal, director de “VilaWeb”, un muy interesante y exitoso medio digital catalán, titulaba su editorial del 19 de octubre, sábado, de este modo: “Basta de mentiras: son nuestros pibes, los hijos del 1 de octubre, quieren ganar y merecen nuestro apoyo”.
Partal critica que el Gobierno catalán se una al español en la criminalización de los jóvenes que encabezan la respuesta contra la violencia policial, “Una violencia policíaca que todo el mundo puede ver que ha llegado a extremos cercanos a los excesos habituales de una dictadura lo cual no es justificable en ninguna democracia para controlar el orden público”
El director de “VilaWeb” escribe con las entrañas: “Porque todos quienes hemos pisado las calles estos días y estas noches lo hemos visto: hay una generación joven que ahora está librando el combate de su vida, porque si no ganan no tendrán futuro, ni ellos ni Cataluña. Y lo quieren ganar. Y están dispuestos a hacer lo que haga falta para ganarlo”.
Reconoce que se puede discrepar de los métodos que emplean pero que, en modo alguno, se puede ir contra ellos cuando se les ha prometido una nueva vida, una vida digna, cuando han sido testigos de los apaleamientos del día del referéndum, de la tremenda respuesta cívica, tremenda respuesta cívica que, por desgracia, “no ha conseguido mover ni un milímetro la posición autoritaria del Estado español”.
En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina.
Culpa a Rajoy y a Sánchez de haber causado esta situación por su inmovilismo político y que la solución tiene que llegar a través de la Paz, la Libertad y la Autodeterminación. Además, añade: “Criminalizando a nuestros jóvenes el estado quiere dividirnos, separarnos entre `independentistas buenos`e `independentistas malos`. Pero lo hace con un cinismo tan grande que debería bastar para que ninguno cayese en la trampa. ¿O no recordamos que los independentistas buenos, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, se van a jugar todo su prestigio personal para frenar todo tipo de violencia y su premio ha sido la prisión? ¿Y que destino más que la prisión se piensan que les espera a quién hoy colabora con España cuando mañana España ya no le necesite? ¿Son tan inocentes? ¿Tan poca cosa se ha aprendido de octubre de 2017”.
En las calles de Cataluña no se pelea por el “objetivo burgués de un nuevo estado”, como se ha dicho desde ámbitos de izquierda de rancia tradición jacobina. En las calles, en las barricadas, se pelea en contra de un Estado español cada vez más autoritario que no cesa en reforzar su formidable legislación contra todo tipo de disidencia, desde raperos a presidentes del Gobierno catalán. Un Estado español donde la precariedad y la temporalidad, los contratos chatarra, son las principales características del mercado laboral; que el desempleo es líder en la zona euro. El Estado, los mercados, se aprestan a reprimir la protesta social. Esta semana, miles y miles de pensionistas, de jubilados de todo el Estado protagonizaron un abrazo al Congreso de los Diputados donde la policía también intervino. La gente grande lleva más de año y medio en permanente lucha por unas pensiones dignas, por un futuro para sus nietos. La rebeldía sigue.
[i] El 20 de septiembre de 2017, la GC procedió al registro de la Consejería de Economía del Gobierno catalán, en Barcelona. Una multitud rodeó el edificio durante 19 horas. “El Mundo”, diario de Madrid, título su relato de los hechos como” Las 19 horas de asedio callejero a la Guardia Civil”. La intencionalidad es evidente. Toda la acusación pública y particular basó su estrategia en considerar esa concentración y las que hubo el 1 de octubre frente a los colegios electorales para impedir que policía y GC secuestrarán las urnas del referéndum como violencia instrumental para conseguir un objeto político y caratular los hechos como rebelión, delito previsto para alzamientos armados, golpes de estado.
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Leandro Macía: “La Justicia de la Ciudad aparece como más permeable a los designios patronales”
El abogado laboralista Leandro Macía analizó el traspaso del fuero laboral de la Justicia Nacional a la Ciudad de Buenos Aires y advirtió sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores. Cuestionó la posibilidad de una Justicia “más permeable a los designios patronales”, defendió el principio protectorio del derecho laboral y reclamó una Justicia transparente que garantice seguridad y protección para la parte más débil de la relación laboral.
LCV: ¿Qué significa para nosotros, los laburantes, que hacemos presentaciones y acudimos a la Justicia para preservar nuestros derechos, que estos sean vilipendiados por la reforma laboral? ¿Qué significa que el fuero laboral pase de la órbita nacional a la Ciudad?
Leandro Macía: “Esto tiene varias aristas de análisis. Preliminarmente, hay que hacer una aclaración: todavía no se produjo formalmente el traspaso. Resta que el acuerdo sea aprobado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Seguramente será un trámite, pero legalmente todavía no está vigente. Ahora bien, ¿qué nos puede pasar de malo y qué nos puede pasar de bueno? Para entender qué puede ocurrir de malo, hay que buscar la intencionalidad política que está en la génesis de esto. Primero, del Gobierno de la Ciudad, que incluso antes de que la idea del traspaso se materializara ya quería generar un fuero paralelo que funcionara al mismo tiempo que la Justicia Nacional del Trabajo. Es una idea, casi una obsesión, del PRO en la Ciudad, que comparte con el mileísmo a nivel nacional, para decirlo en términos genéricos: la de construir una Justicia menos afín a lo que el mandato del derecho del trabajo dispone. El derecho del trabajo tiene un principio fundamental, que es el principio protectorio, y ese principio está pensado para proteger a la parte más débil del contrato de trabajo.”
LCV: Al trabajador.
Leandro Macía: “Exactamente. A la parte más débil del contrato de trabajo. La Justicia Nacional del Trabajo, con sus bemoles —y me remito a la referencia que hizo el senador Mariano Recalde respecto de aquellos personajes del Far West, Bonnie y Clyde—, tiene una tradición de mayor defensa de los trabajadores. La Justicia de la Ciudad aparece como un poco más permeable a los designios patronales. Hay casos, y hay que hacer honor a la verdad, en los que en el fuero contencioso administrativo las decisiones han sido favorables al trabajador. A mí, particularmente, no me está yendo mal con un juicio que tengo en ese fuero. No quiero escupir para arriba, pero lo digo para demostrar que no estoy hablando sin conocimiento de causa. De todos modos, es cierto que el juez laboral, naturalmente, es más proclive a entender este principio y la historia del derecho laboral. El derecho del trabajo nace para proteger a la parte más débil del contrato. Cuando interviene un juez que no proviene de esa especialidad, normalmente aplica criterios más propios de otras ramas del derecho, donde se parte de una supuesta igualdad entre las partes contratantes. Pero en una relación laboral esa igualdad no existe: la relación es desigual desde el comienzo.”
LCV: Estamos hablando con el doctor Leandro Macía. La duda que surge es que, si ya tenemos una Justicia laboral que muchas veces resulta lenta para las necesidades de los trabajadores, ¿qué va a pasar con las causas que actualmente están tramitando en el fuero laboral nacional cuando se produzca el traspaso? ¿Van a seguir su curso, van a retroceder, algunas pueden quedar cajoneadas? ¿Cuál va a ser el destino de esas causas ya iniciadas?
Leandro Macía: “Las causas que están actualmente en trámite ante la Justicia Nacional del Trabajo van a continuar allí, tanto en primera como en segunda instancia, de acuerdo con lo establecido en el acuerdo de transferencia. Luego podrá haber recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad o no, dependiendo de cómo quede finalmente establecido. Pero las causas van a continuar en el fuero laboral nacional hasta que tengan sentencia definitiva. Una vez que tengan sentencia definitiva, en lo que se denomina la etapa de ejecución —donde se practica la liquidación y se determina lo que corresponde pagar—, pasarían a la Justicia de la Ciudad. Esto requiere que primero se apruebe el acuerdo, que se firme un acuerdo para la transferencia de fondos y, posteriormente, que transcurran 180 días. Hay una voluntad de acelerar el proceso, pero va a pasar un tiempo durante el cual, si no media ninguna decisión judicial que interrumpa este traspaso, la Justicia Nacional del Trabajo va a seguir funcionando. Es decir, las causas no quedan en un limbo: continúan su proceso como hasta ahora. Hay además una cuestión vinculada con los jueces. Muchos están entrando en edad de jubilarse y una parte del acuerdo establecía que la Nación no iba a designar nuevos magistrados. Sin embargo, algunos interpretan que no tienen que acatar esa parte del acuerdo hasta que sea ratificado por la Legislatura porteña, mientras que otros directamente consideran que se está desafiando el acuerdo para nombrar los jueces que el Gobierno nacional considera convenientes. Lo cierto es que ya se nombraron jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Con lo cual, es de esperar que también se produzcan nombramientos de jueces de primera instancia. Habrá que ver si efectivamente ocurre.”
LCV: Quiero hacerte una pregunta de mucha actualidad, relacionada con lo que hablábamos de jueces y nombramientos. ¿Cuál es tu opinión, como abogado, sobre la designación de los jueces vinculados al caso Lago Escondido, con semejante apoyo? No solamente de los sectores cercanos a Milei, que podía ser más previsible, sino también de quienes se supone que deberían ser la oposición más acérrima a este tipo de jueces.
Leandro Macía: “Yo, como abogado y como profesional del derecho, lo que quiero es una Justicia que no solamente sea rápida, sino que también sea transparente y que nos dé seguridad a todos respecto de las sentencias que dicte, ya sea a favor de la posición que yo defiendo o en contra. Pero necesitamos tener la certeza de que esa decisión es transparente. Todo aquello que repugne la transparencia, que permita algún tipo de sospecha, obviamente, como profesional del derecho, no me va a gustar, no me va a complacer y me va a encontrar en la vereda de enfrente. Ahora bien, tampoco desconozco que existe una tradición en el Senado de aprobar los pliegos que pasaron por las comisiones.”
LCV: Pero le estamos asegurando al señor Milei que va a tener el camino más allanado. Y lo extraño es que quienes están peleando por la libertad de Cristina hayan apoyado la designación de estos jueces. Es muy raro.
Leandro Macía: “A mí tampoco me cierra. Pero yo hace muchos años que hago política, periodismo político y también estoy en política. Y esta historia de que ‘son pactos’ o que ‘son momentos’ no me termina de cerrar. De todos modos, me quedo con la idea de que uno debería apostar siempre a la transparencia. Eso es lo que más me preocupa, porque esa transparencia no la vamos a verificar. Pasó aquello con el juez que forma parte del dúo Bonnie y Clyde, como decíamos. Por eso siempre me voy a encontrar en la vereda de enfrente de esas circunstancias. Pero tampoco puedo desconocer, porque estoy opinando como profesional del derecho, la dinámica de la política. Es una dinámica que se impone cambiar, porque por eso estamos como estamos. Los Milei no llegaron solos a este lugar: llegaron también por una serie de decisiones desacertadas. Y puede ser justamente una de esas decisiones seguir empiojando la Justicia para que no sea transparente. Eso corre por mi cuenta, por supuesto. Yo sí aliento a que luchemos por una Justicia transparente, por una Justicia que nos dé seguridad a todos los profesionales. Próximamente vamos a tener elecciones en el Consejo de la Magistratura para la representación de los abogados y ojalá que los candidatos vayan por ese camino. Como aquellos abogados que protagonizaron la Noche de las Corbatas por pensar en una Justicia transparente y para los más humildes.”
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Rubén Aranda: ACUP Camioneros, denuncia despidos y persecución sindical en Vaca Muerta
El secretario general de la Asociación de Camioneros Unidos Patagónicos (ACUP), Rubén Aranda, explicó el conflicto con Transportes Peduzzi en Vaca Muerta, denunció el incumplimiento de distintos adicionales establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 489 y cuestionó las condiciones de alojamiento de los trabajadores. También vinculó una serie de despidos con la presentación de la documentación para conformar el gremio y reclamó diálogo con el sindicato de Camioneros conducido por Pablo Moyano.
LCV: Rubén, ¿qué está sucediendo en la Patagonia? ¿Cuál es el conflicto y cuáles son los despidos que está produciendo la empresa de transporte Peduzzi?
Rubén Aranda: “El conflicto con Peduzzi nace porque empezamos a recibir y plantear reclamos de trabajadores de transporte por cuestiones que entendemos que están contempladas en el Convenio Colectivo de Trabajo 489. Uno de los principales reclamos es el de la pernoctada. Hoy tenemos compañeros que trabajan durante días lejos de su casa y de su familia, y nosotros entendemos que hay que revisar trabajador por trabajador para ver que se cumpla lo que corresponde.”
Rubén Aranda: “Hoy estamos hablando de un millón y algo de pesos que tendría que estar pagando la empresa y no lo está pagando”
LCV: ¿Qué significa la pernoctada? ¿Estamos hablando de una cuestión económica o de que tengan la facilidad de pernoctar en lugares decentes?
Rubén Aranda: “La pernoctada es un ítem por día que se aplica cuando vos te vas al campo.”
LCV: ¿Son 21 días pernoctados los que te tienen que pagar?
Rubén Aranda: “Sí. Es más que nada un pago en efectivo. Con respecto a todo esto, salió también toda esta discusión salarial y nosotros venimos haciendo estos reclamos desde hace mucho tiempo.”
LCV: Rubén, graficanos cómo es una pernoctada. ¿Duermen en pensiones, en otros lugares o en los mismos camiones? He visto que algunos camiones están muy provistos para pasar largas temporadas ahí arriba.
Rubén Aranda: “Nosotros tenemos cosas diferentes. La pernoctada se paga acá, en el área petrolera de Vaca Muerta. Es un área donde el convenio contempla la pernoctada. También está referida a algunos compañeros que hacen larga distancia, pero ahí se paga con otro ítem, es otra cosa.”
LCV: Entonces, ¿las pernoctadas están previstas para viajes muy largos o, por ejemplo, son las que les han tocado ahora con el tema de los temporales?
Rubén Aranda: “No. Acá, en el campo, la pernoctada es cuando vos te vas al campo y hacés 14 días fuera de tu hogar. Ahí se aplica la pernoctada. Tenemos casos de compañeros que se van al campo, están 14 días y se alojan en un tráiler.”
LCV: Estamos hablando entonces de un campo petrolero.
Rubén Aranda: “Exacto.”
LCV: Es decir, para que nuestra audiencia pueda entenderlo: el trabajador camionero sale de su casa y pasa 14 o 15 días lejos de su familia, viviendo en el campo petrolero. Esto tiene un monto. ¿Cuál es?
Rubén Aranda: “Ese monto se cobra por día. Estamos hablando de 29.000 pesos, casi 30.000 pesos por día. Es un monto que la empresa te tiene que abonar según los días que hacés en el diagrama. Por lo general son 21 días que hacés en el campo.”
LCV: Entonces, si no pasa nada extraordinario y no presentás un certificado, esos días representan más de un millón de pesos.
Rubén Aranda: “Sí. Hoy estamos hablando de un millón y algo de pesos que tendría que estar pagando la empresa y no lo está pagando, junto con otros ítems que figuran en el Convenio 489 y que tampoco se están abonando. Sobre eso fue que salió a flote ACU, se armó y se presentó toda la documentación y, bueno, de ahí sobrevinieron los despidos.”
LCV: Quiero que quede claro por qué hay que pagar la pernoctada. Me parece que es un derecho adquirido, pero quiero que todo el mundo entienda de qué estamos hablando. ¿Qué cubren esos 29.000 pesos? ¿La comida? ¿El alojamiento en el campo corre por cuenta de Vaca Muerta, de la empresa que los contrata o sale del bolsillo del trabajador?
Rubén Aranda: “Supuestamente eso tendría que estar establecido como sale en el convenio. Es una plata que va al trabajador. En este caso, hace dos años que la sacaron del recibo de sueldo. Te figura la pernoctada, pero abajo te la descuentan.”
LCV: ¿Cómo es eso?
Rubén Aranda: “Hace poco implementaron que nosotros tenemos que pagar el alquiler del lugar que nos da la empresa donde nos llevan.”
LCV: O sea que de la pernoctada se saca un porcentaje para pagarle a la empresa el lugar donde van a dormir.
Rubén Aranda: “Sí. Son unos 600 o 700 pesos que vos le pagás a la empresa por el lugar donde vas a pernoctar. Nosotros estamos en la base de Añelo. Ahí se implementaron unos tráilers, antes eran contenedores que venían del puerto.”
LCV: ¿Cómo son esos lugares?
Rubén Aranda: “Se pusieron unos sobre otros y se hicieron las divisiones. Deben ser de un metro y medio por dos. Ahí entran dos camas.”
LCV: O sea que estamos hablando de dos trabajadores en una habitación muy pequeña.
Rubén Aranda: “Exacto. Es algo incómodo. Eso es lo que nosotros venimos reclamando y pidiendo. Hay montones de cosas que están en falta. Fijate que nosotros, por una parte, le alquilamos a la empresa una piecita donde dormimos. Son dos camas y duerme un compañero que está de día y un compañero que está de noche. Después, para bañarte, para higienizarte o para ir al baño, tenés que caminar por lo menos 10 o 15 metros, bajar una escalera para poder ir a ducharte o al baño, en medio de la nieve.”
Rubén Aranda: “Son condiciones muy precarias de alojamiento y, encima, tenés que pagarlas”
LCV: Y cuando hace frío, hace frío.
Rubén Aranda: “Exactamente. Esas son las cosas que nosotros le estamos reclamando a la empresa. Y, en realidad, no estamos haciendo ningún reclamo por afuera de lo que establece el convenio. Estamos reclamando lo que dice el convenio. El convenio establece que esos conceptos se tienen que pagar. No solamente ese ítem: estamos por debajo en muchos ítems. Tenemos el adicional de cargas peligrosas, que tampoco se paga, y el de operador de bomba, que corresponde a los compañeros que trabajan con los equipos de succión.”
LCV: Antes de pasar a otra explicación quiero cerrar la anterior. Entonces, los 29.000 pesos por día son el monto que se paga por estar lejos de la casa, por trabajar en esa zona desfavorable.
Rubén Aranda: “Sí. Es algo parecido en la filosofía: estoy lejos de mi casa, me tienen que pagar por trabajar lejos de mi casa.”
LCV: Entonces no es ninguna locura lo que están pidiendo.
Rubén Aranda: “Exactamente. Eso es lo que nosotros venimos reclamando. Por eso estamos en este conflicto con Peduzzi. Y no solamente con Peduzzi: estamos hablando de un problema general.”
LCV: Peduzzi produjo los despidos, pero en realidad el incumplimiento debe ser bastante general.
Rubén Aranda: “Exacto. Es general porque todas las empresas están haciendo lo mismo. Se le está cobrando un alquiler al compañero. Como yo digo, esa plata es del compañero, no es de la empresa.”
LCV: Es una locura cobrar un alquiler por trabajar.
Rubén Aranda: “Sí, es una locura. Además de que las condiciones no son dignas. Son condiciones muy precarias de alojamiento y, encima, tenés que pagarlas.”
LCV: Me hace acordar, salvando las distancias, a las notas que alguna vez hicimos sobre talleres clandestinos y el sistema de la cama caliente, donde además les cobraban la pensión por ir a dormir un rato y después volver a la máquina de coser. Vamos al punto de las tareas peligrosas porque no lo puedo dejar pasar. ¿Cuál es el adicional que deberían cobrar por carga peligrosa? ¿Qué carga peligrosa transportan hacia la Patagonia y Vaca Muerta?
Rubén Aranda: “El adicional de cargas peligrosas es un adicional que hoy no todos cobran. Lo cobran, por ejemplo, los compañeros que trabajan con combustible. Nosotros, dentro de los yacimientos donde trabajamos, siempre andamos con material que está considerado peligroso. Muchos dicen: ‘No, pero transportás agua o transportás esto’. Lo que transportamos nosotros son mercancías peligrosas. Aunque sea agua, viene derivada del pozo. El pozo puede largar gasolina o puede salir petróleo. Eso es lo que nosotros transportamos.”
LCV: ¿También explosivos?
Rubén Aranda: “No, explosivos ya no. En algún momento, en las minas, había compañeros que transportaban explosivos. Hay una empresa que se dedica a hacer trabajos de profundidad y esos chicos trabajan con explosivos, que es otro material. Nosotros llevamos otro tipo de cargas.”
LCV: ¿Y esos camiones son diferentes?
Rubén Aranda: “Sí, esos camiones vienen preparados de otra manera. Tienen un chasis más corto y toda la seguridad necesaria para llevar explosivos. Ellos llevan dinamita y ese tipo de materiales. Nosotros no. Nosotros llevamos todo lo que es inflamable y cargas líquidas.”
LCV: Entonces, sobre eso está el reclamo por el ítem de cargas peligrosas.
Rubén Aranda: “Sí. Nos corresponde y no lo pagan. Es un 20% de lo que establece el convenio. Eso es lo que nosotros reclamamos a las empresas: que se tiene que abonar y pagar. Nosotros tenemos un carnet que nos habilita para transportar cargas peligrosas. Cuando hacés el curso te nombran todas las actividades que comprende ese carnet. La idea nuestra es que se respeten esas cosas. Acá, en Vaca Muerta, prácticamente no se respeta en ningún lado, salvo con los compañeros que transportan combustible en la ruta.”
LCV: ¿Desde cuándo tienen este convenio? ¿A cuántos años se remontan estas normas?
Rubén Aranda: “El convenio camionero es de toda la vida, digamos. Se hizo para hacerse cumplir. Esto se dejó de respetar hace aproximadamente dos años. Con el tema de la pernoctada, hace dos años. Con los otros ítems que empezamos a reclamar pasó algo parecido: en algunos casos se pagaron durante muy poco tiempo y en otros directamente no.”
LCV: También me explicabas que ustedes son operadores y que tienen distintas habilitaciones.
Rubén Aranda: “Sí. Nosotros, en ACU y en todas las empresas donde hemos estado, siempre hacemos lo mismo. Acá tenés un carnet que te habilita tanto para llevar una cisterna como para llevar un ‘chupa’. Son cosas diferentes.”
LCV: ¿Qué es un chupa?
Rubén Aranda: “Un chupa es una cisterna con una bomba de vacío. Vas, tenés unas bocas donde operás la bomba para chupar y descargar.”
LCV: Es decir que es un trabajo peligroso.
Rubén Aranda: “Sí, y todo el trabajo que hacemos es peligroso. Nada más que acá tenemos que tener mucho cuidado con lo que vas a chupar y con lo que vas a transportar. El tanque no es lo mismo que una cisterna. Tiene una capa más gruesa y soporta la presión necesaria para poder levantar el líquido.”
LCV: ¿Cuál es el equipo básico que va en un camión? ¿Van solos o con acompañantes? ¿Cómo se intercambian? ¿Se cambia el chofer?
Rubén Aranda: “Nosotros acá hacemos 12 horas en el campo. Después viene el compañero que está en el tráiler, que estuvo descansando 12 horas, y toma el turno. Vos te vas a descansar. Eso es si estás trabajando en un equipo. Después estamos nosotros, que viajamos desde Añelo hacia donde corresponda. Calculá que nosotros entregamos el turno a las 7 de la tarde, pero el compañero que llega puede estar llegando a las 9 de la noche.”
LCV: Esas horas también deberían computarse al 50 o al 100%.
Rubén Aranda: “Sí, esas son horas que se tienen que ver al 50 o al 100%, pero tampoco se hacen ni se reconocen.”
LCV: ¿Ustedes transportan o hacen viajes desde Vaca Muerta hasta Buenos Aires?
Rubén Aranda: “No. Ahora hay unos compañeros de Peduzzi que están viajando desde acá, desde Añelo, hacia Salta y Río Negro.”
LCV: Es un pedazo de tramo. ¿Y cómo manejan todos estos ítems por afuera? ¿La pernoctada y todo lo demás? ¿Dónde paran y duermen?
Rubén Aranda: “Duermen adentro de los camiones. Los camiones están equipados con literas para dormir al costado del camino, en una estación de servicio.”
LCV: ¿Cómo son esos camiones?
Rubén Aranda: “Están adecuados como todo camión de ruta. Tienen su cama y sus cosas. Los compañeros que viajan para allá arreglaron con la empresa el tema de la pernoctada y también les dan una plata adicional para la comida. Arreglaron también que van a hacer solamente 12 horas de viaje.”
LCV: Es decir, salen de acá, hacen 12 horas, descansan y continúan al día siguiente.
Rubén Aranda: “Sí. Si salen de acá y, por ejemplo, llegan hasta Ramallo después de 12 horas, descansan y a la mañana continúan hacia Salta.”
Rubén Aranda: “El 16 fuimos a la empresa, presentamos los papeles y el 17 estábamos prácticamente parte de la comisión echada”
LCV: Rubén, ¿cuántos son los despedidos?
Rubén Aranda: “Yo te voy a contar un poquito cómo vinieron nuestros despidos. Nosotros, el 16 de abril, presentamos la documentación del gremio. Veníamos trabajando para poder tener la documentación que nos requiere el Ministerio de Trabajo para hacer el gremio. El 16 fuimos a la empresa, presentamos los papeles y el 17 estábamos prácticamente parte de la comisión echada.”
LCV: ¿Cuál fue el argumento de la empresa?
Rubén Aranda: “Se nos acusó de haber salido en horario laboral. Esa es la disputa que tenemos con ellos, porque nuestro horario de trabajo era de 19 a 7 de la mañana. Ese día nosotros hicimos todo el turno noche, llegamos a las 9 o 10 de la mañana, que fue cuando el abogado nos dio los papeles. Nos vinimos en nuestro horario de descanso a entregar la documentación. Según ellos, había una normativa que decía que nosotros no podíamos salir del predio, cuando en realidad estábamos en nuestras 12 horas de descanso. Podemos salir a caminar, podemos hacer cosas. Claramente no somos esclavos. Pero ellos dicen que no.”
LCV: ¿Y los otros despidos?
Rubén Aranda: “A otro compañero se lo acusó de que un mes antes había dado positivo en un doping de alcoholemia en Alcolemia, cuando el muchacho estaba de licencia. Y a otro compañero, que estaba en el área de transporte de personal, se lo acusó de no tener el ‘Charlie’ en mano cuando el Charlie estaba hecho.”
LCV: ¿Qué es un Charlie?
Rubén Aranda: “El Charlie es cuando hacés la verificación del vehículo antes del recorrido para comprobar que esté todo bien. Ahí se detallan las cubiertas, las luces y todo lo que corresponde. Eso es lo que pide la empresa y nosotros lo teníamos hecho. Estaba todo hecho. Entonces, esas fueron las circunstancias por las cuales nos desvincularon de la empresa, justo cuando presentamos la documentación correspondiente para conformar el gremio.”
Rubén Aranda: “No se respeta la libertad sindical en ningún sentido”
LCV: ¿Y cómo es la relación con el gremio central de Camioneros? ¿Los apoya? ¿Está detrás de ustedes?
Rubén Aranda: “No. Nosotros no tenemos nada que ver con Camioneros de la CGT, con el gremio de Moyano. Nosotros somos un gremio totalmente diferente y estamos adheridos a la CTA. No tenemos problemas con los compañeros de Moyano. Con ellos no hemos hablado.”
LCV: Me parecía extraño que Moyano no hubiera participado, teniendo en cuenta que están bastardeando el convenio y que claramente están utilizando herramientas que les otorga la reforma laboral, como el argumento de que los trabajadores no pueden retirarse del predio.
Rubén Aranda: “Sí, por algún lado la empresa está haciendo eso. Eso fue lo que nos llevó a armar esto. Ojalá podamos comunicarnos con Pablo para explicarle lo que está pasando. Hemos tratado de hacerlo, pero cuesta mucho llegar y hablar con ellos para explicarles la situación. Acá hoy estamos siendo perseguidos muy feo, tanto por parte de la empresa como por otros compañeros. No se respeta la libertad sindical en ningún sentido. Hoy, el solo hecho de darle un ‘me gusta’ a una publicación en una página puede hacer que echen a un compañero.”
LCV: Entonces, ¿la empresa también los está persiguiendo en las redes sociales?
Rubén Aranda: “Exactamente. En las redes los compañeros no pueden ni siquiera opinar, no pueden decir nada porque inmediatamente los amenazan con echarlos. Ahora echaron a un compañero por darle un ‘me gusta’ a la página. Lo llamaron y le dijeron que no podía hacer eso, que estaba mal y que no tenía que darle ‘me gusta’ a ningún lado.”
Rubén Aranda: “El solo hecho de darle un ‘me gusta’ a una publicación en una página puede hacer que echen a un compañero”
LCV: ¿Qué puede suceder cuando subamos esta nota y ustedes la compartan entre los compañeros? ¿Podés llegar a tener un problema? ¿Qué pasa con la libertad de expresión?
Rubén Aranda: “Yo tengo muy en claro lo que digo y las cosas que estamos haciendo con nuestro gremio y con los compañeros que nos acompañan hoy acá. Muchos compañeros están perdiendo el miedo. Y es feo que nos andemos peleando entre gremios cuando la libertad sindical está clarísima en la Ley 23.551. Ahí se establece que tenés derecho a reclamar, tenés derecho a expresarte y a compartir un montón de cosas. Acá, lamentablemente, te ponen un tapón en la boca para que no puedas salir a reclamar lo que te pertenece.”
LCV: Entonces, quien entiende lo que están diciendo y lo que están peleando no debería estar en desacuerdo con ustedes. Sería bueno que las cosas se acomoden y que los trabajadores estén realmente representados por quienes tienen que representarlos.
Rubén Aranda: “Yo calculo que quien entiende lo que estamos diciendo y lo que estamos peleando nunca va a estar en desacuerdo con nosotros. No sería lindo que las cosas se acomoden y que los compañeros realmente estemos representados por quienes tenemos que estar representados.”
LCV: Últimamente, en los actos que hemos cubierto y en muchas otras situaciones, están las dos CTA y la CGT juntas. Sería interesante que, en la defensa de un solo convenio que las unifica —porque no hay un convenio para la CTA y otro para la CGT, sino que es el convenio histórico de camioneros—, también estuvieran juntos en la defensa de su cumplimiento. Espero que Pablo Moyano escuche esto y, si no, que haya gente de su entorno que esté escuchando el programa y pueda tomar nota.
Rubén Aranda: “Ojalá se pueda llegar a un diálogo con ellos y poder plantearles por qué se armó ACU y por qué estamos reclamando lo que estamos reclamando. Acá mucha gente, incluso yo, hemos hablado mal de compañeros que están arriba por cosas que pasan acá y capaz que ellos no están enterados, o capaz que sí. Acá nadie vino a decir que desde arriba modificaron el convenio, que sacaron las pernoctadas o que había que pagar menos los ítems. No vino gente de arriba a decir eso. Se armó acá y de acá salió.”
Rubén Aranda: “Por eso hoy somos perseguidos de esta manera y amenazados de tal manera que, por ahí, a muchos compañeros los afecta”
Rubén Aranda: “Por eso hoy somos perseguidos de esta manera y amenazados de tal manera que, por ahí, a muchos compañeros los afecta. Porque nosotros atrás nuestro, como siempre digo, tenemos una mochila: tenemos una familia.”
LCV: ¿Y dónde viven las familias de ustedes?
Rubén Aranda: “Por lo general están en el lugar de residencia de cada compañero. Tenemos compañeros de Salta, de Misiones, de todos lados que vienen a trabajar acá. Entonces, fijate que te venís de tan lejos por 14 días, estás alejado de tu familia, alejado de todo, y encima venís a que te descuenten estas cosas. Me parece que no corresponde. Además, el convenio es clarito: cuando estás a más de 100 o 120 kilómetros de tu hogar te corresponde la pernoctada.”
LCV: Es un derecho. No están reclamando nada fuera de lugar.
Rubén Aranda: “Exactamente. Es un derecho. No estamos reclamando nada fuera de lugar ni nada que no esté dentro del convenio.”
Rubén Aranda: “No nos podemos andar peleando entre nosotros”
LCV: Estas son las cuestiones donde la reforma laboral se nota en su aplicación patronal. Está clarísimo. Esperemos que esta nota le llegue a Pablo Moyano para que pueda juntarse con la CTA y ver si pueden hacer algo al respecto. La verdad es que desuniéndonos no llegamos a ninguna parte. El convenio es uno solo. ¿Hay algo que te haya quedado del problema para contar, Rubén, que yo no te haya preguntado?
Rubén Aranda: “No. La verdad que lo único que quería agregar es que ojalá pueda llegar el mensaje. Como lo dije la vez pasada que estuve en Buenos Aires, cuando uno va allá las cosas son diferentes a las cosas que pasan acá. Hablando así, a lo criollo, acá hay muchos caciques y pocos indios. Entonces las cosas se malinterpretan desde ahí y después todos salimos a atacar a gente que no tenemos que atacar, y a gente que por ahí trata de hacer lo mejor para nosotros, en el buen sentido. Y de allá para acá, cuando llega la información, es totalmente errónea respecto de lo que se dice allá.”
LCV: Exactamente.
Rubén Aranda: “Por eso nosotros no queremos pasar por arriba de nadie. No queremos ir en contra ni de la U ni de Pablo ni de nadie. No es lo que nosotros queremos. Lo único que queremos es llegar a que todos se concentren en una sola respuesta. Ojalá podamos hablar con ellos y explicarles por qué es todo esto y que sea lo mejor. No nos podemos andar peleando entre nosotros. Si nos peleamos entre nosotros, le damos de comer a quienes quieren sacar y destrozar las leyes laborales.”
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