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Los fabulosos Perelman, por Teodoro Boot, especial para La Columna Vertebral
Nacido en Odesa, el inmigrante judío Iahn Perelman, hombre de acción y tenaz militante comunista que casi no hablaba castellano, se desempeñaba como obrero en la gigantesca Tamet, la metalúrgica más importante de Sudamérica. Le habían tocado en suerte dos hijos muy rebeldes, el activo y encarador Ángel y el serio y reflexivo Adolfo, el intelectual de la familia, a quien en algún momento había echado de su casa debido a sus ideas.
Descarriados
Metalúrgico uno, textil el otro, ambos hermanos habían sido influidos por Liborio Justo, hijo del presidente Agustín P. Justo, que no estaba muy bien de la cabeza y con el alias de Quebracho apostrofaba al imperialismo norteamericano en las recepciones oficiales a Franklin Delano Roosevelt y se oponía públicamente al estalinismo, sumándose a las huestes del derrotado León Trotsky. Mientras, con el pseudónimo de Lobodón Garra,
daba forma a textos costumbristas y conservacionistas, los hermanos Perelman también renegaban del Partido Comunista y colaboraban con el periódico Frente Obrero.
Frente Obrero, cuyo director era el casi adolescente Jorge Abelardo Ramos, hijo y nieto de anarquistas, meloneado en las ideas trotskistas por Adolfo Perelman, fungía de órgano del Partido Obrero Revolucionario Socialista (PORS), pequeño grupo de jóvenes activistas aglutinado en torno a Aurelio Narvaja.
Con el tiempo, atraído por la revolución boliviana, Adolfo viajará a La Paz, donde tendrá enorme influencia en el surgimiento de una izquierda nacional, hasta el punto de que el malogrado Sergio Almaraz, el Scalabrini Ortiz de Bolivia, le dedicará su libro El poder y la caída, y será el inspirador de la creación de la primera fundición de estaño de Bolivia y redactor de la ley de nacionalización de la Gulf Oil Company en 1969. Dos de los discípulos de Adolfo serán Marcelo Quiroga Santa Cruz, asesinado en 1980 por un
grupo de militares argentinos durante el sangriento golpe de los narcotraficantes Luis García Meza y Luis Arce, y Andrés Solís Rada, ministro de Hidrocarburos de Evo Morales.
Una agachada sindical
Pero estamos en 1942, en el transcurso de una huelga metalúrgica declarada por una asamblea el 26 de junio que a inicios de julio la dirección del SOIM (Sindicato de Obreros de la Industria Metalúrgica) en manos de militantes comunistas, decide levantar con el argumento de los obreros le estarían “haciendo el juego a los nazis”. Ese es el momento en que el joven Ángel Perelman adquiere notoriedad, al volcar a favor de continuar la medida de fuerza a la asamblea de trabajadores de CATITA, una enorme
metalúrgica de más de 3000 obreros. Para los trabajadores metalúrgicos –argumentará Perelman, de ahí en más delegado general de la planta– los nazis contra los que debían pelear no estaban en Berlín, sino en la Unión Industrial.
Ya desde el año anterior Perelman venía denunciando en Frente Obrero la complicidad de los dirigentes de su sindicato con Torcuato Di Tella y el gobierno conservador a fin de reducir la conflictividad laboral y oponerse a los aumentos salariales reclamados por los trabajadores.
No se había equivocado. El 13 de julio de 1942, el SOIM consigue levantar la medida de fuerza, en medio de serios incidentes entre los trabajadores y los dirigentes del sindicato, el aparato del Partido y las fuerzas policiales. La defección del SOIM y la complicidad del Partido Comunista con la patronal quedan en evidencia.
Pocos meses después un grupo de mecánicos de la fábrica Fontanares va a ver a Perelman, quien en su libro Cómo hicimos el 17 de octubre recordará: “Eran como yo, en esa época afiliados al Partido Socialista, disconformes con la orientación del partido y con la dirección comunista de nuestro gremio. Me propusieron la formación de un nuevo sindicato metalúrgico que organizase realmente a los trabajadores de nuestra industria rompiendo así, definitivamente, con los comunistas”.
Los delegados fundan la UOM
Fue en base a esos trabajadores de Fontanares, delegados de Tamet como Fernando Carpio –quien en el futuro sería el primer secretario general del Partido Socialista de la Izquierda Nacional–, Ángel Perelman y Víctor Gosis (del PORS) y Nicolás Giuliani y el grupo de delegados socialistas, tras sucesivas reuniones en la pieza de un conventillo de la calle México, el 20 de abril de 1943, en la sede de la Unión Ferroviaria de Independencia 2880, unos sesenta delegados de varias fábricas deciden fundar la Unión
Obrera Metalúrgica.
Por unanimidad, Ángel fue elegido secretario general, Carlos Etkin y Hugo Sylvester, asesores jurídicos, Adolfo Perelman, administrativo, Víctor Gossis y Nicolás Giuliani parte de la comisión directiva de quince trabajadores de diversas corrientes ideológicas, mayoritariamente socialistas. Iahn Perelman, comunista convencido, no perdonó la defección del SOIM y se sumó como asesor al nuevo sindicato, con el secreto propósito de controlar a sus dos descarriados hijos.
El nuevo sindicato comenzará a funcionar en una pequeña oficinita de la sede de la Unión Ferroviaria, dirigida por José Domenech (líder de una de las dos facciones en que se había dividido la CGT) y cuya eminencia gris era el abogado socialista Atilio Bramuglia, quedando así de hecho incorporada a la CGT 1.
Un coronel muy raro
Un mes y medio después, el 4 de junio de 1943, se producía un golpe de estado y el nuevo gobierno, en sus inicios “orientado en sentido reaccionario”, recordará Perelman, interviene a varios sindicatos.
Cuando poco después el general Farell es designado ministro de Guerra, un insólito coronel Perón lo acompaña como secretario de la cartera, secundado por el teniente coronel Mercante. El coronel tenía una idea muy precisa de la importancia que adquirirían los trabajadores y así lo sostuvo en una conferencia dictada en la Escuela de Guerra, en la que debe haber infartado a más de cuatro al afirmar que si la Revolución Francesa había terminado con el gobierno de las aristocracias, la Revolución Rusa
terminaría con el gobierno de las burguesías. “Empieza –aseguró– el gobierno de la las masas populares”.
Pero no le resultaría sencillo establecer alguna clase de vínculo con los dirigentes sindicales que, con buenas razones, desconfiaban de los militares, sus intenciones y su ideología.
El hielo se empieza a derretir por medio del teniente coronel Mercante, hijo de un muy respetado dirigente de La Fraternidad, que insiste en la necesidad de que ambos gremios ferroviarios se entrevisten con los dos jóvenes oficiales. Será Hugo Mercante, hermano del teniente coronel y obrero ferroviario, quien lleve a Bramuglia y a Domenech a la Secretaría de Guerra.
Fue el primer paso. En los próximos meses, con la Secretaría convertida en un Departamento del Trabajo paralelo, Perón sostendrá infinidad de reuniones con los dirigentes ferroviarios y delegados y militantes de base de diversos gremios.
La renuncia de “Angelito”
La comisión directiva de la UOM rechaza la propuesta de Perelman de reunirse con Perón y “Angelito” se siente obligado a renunciar. El 20 de septiembre otra asamblea general elige una nueva Comisión Directiva, designando secretario general a Nicolás Giuliani, apoyado por los socialistas. Perelman queda en minoría, aunque continúa integrando la Comisión Directiva. Lo recordará así: “Mi posición encontró gran resistencia entre los otros miembros de la Comisión. De los 15 asistentes, votaron en contra 13 y sólo dos a favor”.
No obstante, la Comisión autorizará a Perelman y a Ernesto Cleve –más tarde diputado nacional por el Partido Laborista– a reunirse con Perón, como metalúrgicos, pero a título personal. En esos momentos Perón y Mercante ocupaban el edificio del Consejo Deliberante porteño y Perón asumía la presidencia del Departamento Nacional del Trabajo, inmediatamente convertido en Secretaría. La única representación sindical presente en el acto fue la de la Unión Ferroviaria.
Perelman y Cleve concurren a entrevistarse con el secretario de Trabajo y salen muy entusiasmados de la reunión: el coronel se había comprometido a apoyar todas las demandas del gremio metalúrgico.
Paralelamente, Bramuglia es designado director general de Asistencia Social de la Secretaría y Mercante desplaza al capitán de fragata Raúl Puyol de la intervención a la Unión Ferroviaria y La Fraternidad, asumiendo la administración del gremio rodeado de sus dirigentes.
De inmediato unifica todas las entidades mutuales ferroviarias, organiza el sistema integral de asistencia y previsión, al que suma el Hospital Ferroviario y las colonias de vacaciones e imponiendo un 12% de aporte provisional a las empresas, sanea el sistema jubilatorio y reglamenta el alcance de las pensiones e indemnizaciones por deceso.
El momento decisivo
Ángel Perelman, cuya oficina de la UOM en la Unión Ferroviaria es contigua a la de Domingo Mercante, observa cómo, en apenas dos meses, los ferroviarios concretaban viejos reclamos que ni en sueños habían pensado en satisfacer. Vuelve a la carga y finalmente consigue persuadir a la Comisión Directiva de entrevistarse con Perón.
Para asombro de la mayoría, en esa reunión se formaliza el acuerdo con las
reivindicaciones del gremio metalúrgico y se resuelve organizar un acto público con el propio Perón, el miércoles 6 de septiembre de 1944 en el salón del edificio de Perú y Diagonal Sur para hacer públicos el convenio y los acuerdos.
“Fijada la fecha –dice Perelman– calculamos que podríamos llenar con mil metalúrgicos el Salón de Sesiones del Consejo Deliberante”. Sorprendidos, los dirigentes observarán que tras colmar el salón de actos, en la Diagonal Roca se había concentrado una enorme multitud de cerca de 20.000 metalúrgicos.
A partir de ese momento, la UOM no cesará de crecer. Perelman y un pequeño grupo de trabajadores trotskistas que pronto formarán la izquierda nacional, habían creado la que sería la organización más poderosa del movimiento obrero y auténtico emblema del sindicalismo peronista.
Luego de su activo papel en las jornadas del 17 de octubre, como especialista en convenios colectivos Ángel Perelman conservará enorme influencia en la UOM, tanto durante el periodo peronista como luego de su retorno del exilio en Israel tras la amnistía dictada por Frondizi. En la asamblea que consigue normalizar el sindicato, cuando el viejo dirigente Paulino Niembro, que había sido uno de los sesenta delegados iniciales, rechaza el cargo de secretario general para el que había sido proclamado,
proponiendo en su lugar al joven Augusto T. Vandor, Ángel Perelman estaba a su lado. En 1968, en el documental “La Hora de los Hornos”, junto a un grupo de delegados obreros Perelman sostendrá que “El sindicalismo argentino no lucha únicamente por un salario más, sino que, verdaderamente, nosotros soñamos y creemos en la posibilidad de
una gran revolución social y nacional para reivindicaciones ya no únicamente de la clase trabajadora sino para todo el país”.
Tal como sostuvieron Solanas y Getino, a lo largo de la larga noche que cayó sobre Argentina en 1955, Ángel Perelman será un auténtico ejemplo de que “los delegados, comisiones internas y dirigentes sindicales fueron la única vanguardia intelectual y efectiva que se autoproporcionó el movimiento nacional”.
A los 25 años de edad, ese obrero trotskista, prototipo de una nueva camada de activistas sindicales, había sido el fundador y primer secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica y nada menos que el gestor de un acercamiento al coronel Perón que resultará clave y providencial.
Ángel Perelman morirá en 1973, a los 56 años de edad. Aquí, las versiones difieren. Para algunos fue enterrado en La Chacarita y para otros está sepultado en el cementerio judío de La Tablada, que si dispone de un sector especial para putas y cafishios, seguramente dispondrá de otro para nipo-nazi-falanjo-peronistas.
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Diego Lencinas: «El gobierno de Milei cerró el IOSFA y despidió a 1450 trabajadores».
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Diego Lencinas denunció el vaciamiento del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), la tercera obra social más grande del país. Advirtió que la entidad pasó de tener superávit a acumular una deuda superior a los 25.000 millones de pesos, con servicios interrumpidos en distintas provincias. Además, confirmó que 1.450 trabajadores fueron notificados de la finalización de sus contratos y alertó sobre el cierre de hoteles y farmacias propias, una situación que deja a miles de afiliados sin prestaciones médicas ni acceso a medicamentos.
LCV: ¿Cómo es esta situación? Se habla de 1.000 despedidos y, además, de despidos por seccionales. ¿Cómo es el panorama?
Diego Lencinas: «La situación del IOSFA es realmente muy grave. Es una obra social, la tercera más grande del país. Cuando el Gobierno nacional asumió su conducción, a fines de 2023, la obra social se encontraba con superávit, es decir, tenía ganancias. No solamente atendía las cuestiones sanitarias y médicas de sus afiliados, sino que también desarrollaba otras actividades, como funciones crediticias y turísticas. Tenía hoteles y farmacias propias. Así recibió el Gobierno nacional esta institución y, durante estos últimos tres años, se encargó de destruir absolutamente todo. Estamos hablando de una obra social que tenía superávit y que pasó a acumular una deuda multimillonaria, de más de 25.000 millones de pesos, que se incrementa día a día. Los servicios están totalmente cortados en distintas provincias del país. La obra social tenía 2.450 trabajadores y, durante este fin de semana, desde el viernes al mediodía hasta el sábado y el domingo inclusive, fueron notificados 1.450 trabajadores de que el 30 de noviembre terminaban sus contratos. Esta era una decisión que las autoridades del IOSFA venían intentando llevar adelante y que nosotros veníamos resistiendo, pero finalmente tomaron la decisión de desafectar a esos 1.450 trabajadores».
LCV: Decime qué tipo de contratación tenían. ¿Eran trabajadores de planta permanente, contratos, contratos precarios o plantas transitorias?
Diego Lencinas: «En la obra social existían tres modalidades de contratación. Actualmente había un grupo minoritario de trabajadores de planta permanente, que dependían originalmente de la Armada Argentina y luego del Ministerio de Defensa. Eran trabajadores de mayor antigüedad que, a medida que se jubilaban, iban reduciendo ese grupo. Después estaban los contratos por tiempo indeterminado, bajo la modalidad denominada dotación inicial. A fines de 2023, con la creación de esta nueva obra social, se decidió conformar esa dotación inicial porque, de lo contrario, el IOSFA no tenía personal a cargo. Por eso, aquellos trabajadores y trabajadoras que cumplían determinados requisitos, especialmente de antigüedad, provenientes de las anteriores obras sociales de la Armada, del Ejército y de la Fuerza Aérea, conformaron la dotación inicial de la nueva institución. Finalmente, existían los contratos que hay en toda la Administración Pública Nacional, que son una vergüenza. En su momento eran anuales, después, con este Gobierno, pasaron a ser semestrales y últimamente también hay contratos trimestrales».
LCV: También había trabajadores vinculados a los registros del automotor. ¿Qué pasa con esa modalidad de contratación?
Diego Lencinas: «Es una situación que todavía no se termina de definir. Nosotros hemos hecho presentaciones al respecto, pero sigue sin resolverse quién es el responsable de esos trabajadores. Hay una parte que plantea que pertenecen al sector privado y otra que sostiene que son estatales. Ante ese vacío, todavía no hemos logrado definir quién es el empleador. De todos modos, en el caso de los contratos del artículo 9 no hay ninguna duda de que se trata del Estado. Somos muchísimos los trabajadores de la Administración Pública Nacional que seguimos bajo esa modalidad. Históricamente teníamos contratos anuales y hoy estamos firmando contratos cada tres meses. Yo lo digo también desde mi experiencia: soy trabajador de la salud, ingresé a un instituto nacional de salud en 1999 y hasta la fecha sigo siendo contratado».
LCV: Es increíble. Milei está simplemente sirviéndose en el plato el lechoncito y los pollos adobados que dejaron los anteriores gobiernos democráticos en cuanto a las condiciones laborales de los trabajadores del Estado, que ya eran detestables.
LCV: ¿Qué está pasando con los beneficiarios del IOSFA?
Diego Lencinas: «El beneficiario del IOSFA es otro de los grandes damnificados por esta situación. Les doy un ejemplo concreto de lo que está pasando en nuestra ciudad. No solamente se cierran dos hoteles emblemáticos, como el Hotel Antártida y el Hotel Tierra del Fuego, que tienen más de 70 años de historia, sino que también se está cerrando la única farmacia propia que tiene la obra social. Es la única farmacia que actualmente está entregando medicamentos a los afiliados del IOSFA en una ciudad donde tenemos una base aérea, una base del Ejército y una base naval. Están las tres fuerzas en nuestra ciudad, además de Gendarmería y Prefectura. Estamos hablando de un conjunto muy grande de trabajadores y trabajadoras afiliados a esa obra social que, cuando termine de cerrar la farmacia, no van a tener un lugar donde recibir sus medicamentos. Los convenios con el sector privado tampoco están dando respuestas porque hay prestaciones que no se cubren por falta de pago».
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Lito Borello: “La visita del Papa León XIV a América Latina puede tener una gran repercusión en nuestros pueblos”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Lito Borello, referente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), secretario de Derechos Humanos de la organización y titular del Movimiento Popular Los Pibes, analizó el escenario político internacional, la crisis del orden mundial y los desafíos de los movimientos populares frente al avance de las políticas de los sectores de poder. En una entrevista con Nora Anchart, también reflexionó sobre la visita del papa León XIV, el legado de Francisco, la experiencia electoral de Lula en Brasil y la necesidad de construir una alternativa política desde la organización y la lucha popular.
LCV: Vamos a seguir charlando acerca de este panorama internacional que nos tiene a todos obnubilados y, sobre todo, de esta idea de que todo se resuelve con la magia de WhatsApp. Estamos en comunicación con Lito Borello, referente de la UTEP, secretario de Derechos Humanos de la organización y titular de Los Pibes. Lito, ¿cómo te va? Nora Anchart te saluda.
Lito Borello: «¿Qué tal, Nora? Buenas tardes. ¿Cómo va todo?»
LCV: Estábamos hablando de que tanto Lula como Trump, si finalmente gana Trump, se encontrarían con un Congreso que podría ponerles límites. ¿Cómo ves estos fenómenos internacionales que se están dando?
Lito Borello: «Hay situaciones internacionales que están todas concatenadas. Ninguna es definitiva. Más allá del derrotero que tenga Trump en las próximas horas, hay una tendencia que va a continuar, incluso si sigue siendo presidente por dos años más. Existe una disputa global entre los poderosos, en el marco de una crisis civilizatoria mundial, y no se advierte una perspectiva de que las grandes reuniones internacionales puedan definir hacia dónde va el mundo. Lo que sí se observa es que los señores de la guerra han elegido nuevos modos de confrontación en el plano concreto. Se trata de un nivel de enfrentamiento que afecta a todo el mundo, pero fundamentalmente a las periferias. Frente a eso, nos vemos obligados a imaginar estrategias para construir otro mundo posible, porque está claro que el mundo que ellos nos prometen no permite vivir en paz y con justicia social. Lo que prometen y lo que realizan: si hay algo que podemos decir es que esta vez están haciendo lo que prometieron. En esta concreción del desastre anunciado, los perdedores estamos todos del mismo lado de la historia.»
LCV: La UTEP estuvo muy cerca del papa Francisco y entiendo que ahora también solicitaron una audiencia por la visita del papa León XIV. ¿Qué repercusión puede tener que los sectores del trabajo sean recibidos por el Papa? Por un lado, frente a la opinión pública y, por otro, frente a una dirigencia política que parece tan indiferente a los problemas que estamos viviendo y que sigue encerrada en sus propias disputas tácticas y estratégicas.
Lito Borello: «Seguramente van a pasar las dos cosas. Por un lado, el paso del Papa por América Latina va a tener una repercusión muy importante, porque justamente las políticas de los poderosos están agraviando a los pueblos, a nuestras patrias y al medio ambiente. Más allá del desarrollo concreto de la agenda, van a ser importantes las cosas que se digan y seguramente tendrán repercusión, porque estamos hablando del Papa. Independientemente de que nos hubiera encantado que pudiera haber venido Francisco, León XIV representa un hilo conductor con las políticas que había llevado adelante Francisco. Por lo tanto, va a tener una gran repercusión en nuestro pueblo y en el mundo. Esto puede contribuir a modificar determinada tendencia de mediocridad de una clase política que pareciera más un culebrón colombiano que una verdadera dirigencia preocupada por lo que está pasando en nuestro país y con nuestro pueblo.»
LCV: ¿Creés que esto puede generar algún cambio en el escenario político argentino?
Lito Borello: «La verdad es que no creo que vaya a haber grandes cambios. La situación tiene que modificarse desde abajo. Tiene que ir generando las condiciones para que emerja una nueva camada desde la pelea, desde la fragua de la lucha. No creo que nada vaya a surgir de las políticas de cúpula, sean los tuyos, los míos, los de aquel, los mejores, los peores o los que están con uno. Nada va a surgir de eso porque entiendo que estamos atravesando el peor momento de los algo más de 40 años de esta última democracia. Tenemos optimismo, no tenemos una mirada derrotista, pero claramente desde el subsuelo de la patria irá surgiendo una nueva camada que se ponga a la altura de las circunstancias.»
LCV: ¿Está creciendo esa nueva camada?
Lito Borello: «Absolutamente. Independientemente de que la hegemonía comunicacional no nos permita ver en el horizonte esas pequeñas luces que van indicando el amanecer, indefectiblemente nuestro pueblo va a ir generando una nueva situación. Por supuesto que no será de manera sencilla ni inmediata, y mucho menos podemos creer que tenga que ver con una alquimia electoral. Tiene que ver con la lucha de nuestro pueblo, con la creación de un poder popular que permita construir la fuerza necesaria para enfrentar a un poder fáctico que excede la institucionalidad vigente y también la legalidad. Tiene que existir un cuerpo colectivo de nuestro pueblo que, desde la legitimidad, vaya creando una arquitectura capaz de construir una nueva institucionalidad. Lo importante no es solamente lo instituido, sino también lo instituyente.»
LCV: Cuando Francisco llegó en 2013, pidió a los jóvenes que sacaran la Iglesia a la calle y que hicieran lío. Hablaba de ponerle el cuerpo a las ideas, de que la palabra se hiciera carne en la calle. No estamos hablando de salir a romper todo, sino de recuperar el diálogo con el otro y una mirada de crecimiento. ¿Cuánto de aquel legado se pudo implementar desde entonces?
Lito Borello: «Creo que Francisco fue un antes y un después. Es obvio que todas las instituciones, en el marco de una crisis civilizatoria, expresan de alguna manera esa crisis. Él decía claramente: «No quiero iglesias que parezcan museos, quiero una Iglesia en salida, quiero una Iglesia que sea hospital de campaña». También decía que quería pastores que tuvieran olor a oveja. Eso es lo que nosotros entendemos como legado. Más que la institucionalidad de la Iglesia como institución, creemos que existe desde la base una Iglesia que impulsa ese camino. Una Iglesia que, más allá de cierto corset burocrático, va generando las condiciones para que también surja una nueva capacidad de los laicos para construir Iglesia. Nosotros lo vemos con mucha alegría y esperanza. No creemos que este proceso vaya a realizarse siguiendo los planos de un grupo de arquitectos. Es un proceso de un pueblo que camina, que con esperanza no pierde la alegría ni los sueños. Caminamos en ese sentido hacia otro mundo posible.»
LCV: ¿Qué sentís cuando ves que nuestro sector parece dividido entre quienes están con Milei y quienes están en contra? Dentro de ese espacio opositor hay muchas variantes, pero cuando miran el triunfo de Lula lo hacen como quien compra un cuchillo sin darse cuenta de que puede servir para cortar la carne o para cortarse el cuello. Las herramientas son herramientas. Me refiero a Janones y al uso de WhatsApp, a las reuniones políticas y al entusiasmo que aparece en los distintos grupos de chat. Parece que otra vez se proponen dos eslóganes sin hablarle a nadie. ¿No habría que analizar cómo se utilizó esa herramienta para hablarles a distintos segmentos de la sociedad, según sus necesidades? ¿Es transportable esa experiencia si no hay un contenido político específico para cada sector?
Lito Borello: «No hay manera de trasplantar mecánicamente soluciones mágicas. Lo que ha demostrado Brasil es que se puede vencer al imperio. Lo que también ha demostrado Irán es que se puede vencer, que David puede vencer a Goliat. Hay que cambiar ese pesimismo que nos quieren imponer. Está claro que hay que encontrar una política que vincule a todas esas tendencias con un pueblo, con un pueblo que enfrente a un enemigo, pero también teniendo en cuenta sus particularidades. No es lo mismo hablarle a una persona de clase media que a alguien que está peleando por la tierra, a un terrateniente que está atravesando dificultades o a una pequeña y mediana empresa que está cerrando. Estamos hablando de situaciones socioeconómicas y culturales diferentes. Las soluciones mágicas pueden servirle a cierto electorado muy ligado, muchas veces, a una progresía urbana y pequeño-burguesa que quiere comprar fanáticamente algo que vio en el psicólogo la semana pasada.»
LCV: Me encantó esa definición. Entonces, ¿cuál es el camino?
Lito Borello: «Esto es de otra manera. Esto es con el pueblo en la calle, a pecho abierto. Es una nueva camada de descamisados, con sus propias formas y características. Los pueblos son el único cincel capaz de construir un proceso revolucionario, una patria en condiciones de llevar adelante una patria justa, libre y soberana, y una transformación de la patria y de un Estado que sea capaz de impulsar un proceso de revolución.»
LCV: ¿La UTEP tiene previsto encontrarse con el Papa? ¿Cómo son las audiencias que se están pensando con los trabajadores? ¿Tenés alguna información?
Lito Borello: «La agenda es muy encriptada. Hay una actividad en la Universidad Católica Argentina (UCA), con los trabajadores, en la que vamos a estar presentes. Pero son agendas muy cerradas, muy difíciles de conocer, y cuesta encontrar grandes momentos de diálogo profundo. Es más una gestualidad, que no es poco. En este momento concreto, lograr la presencia del Papa en un escenario mundial tan complejo y en medio de una situación regional atravesada por la ambición de los poderosos es muy importante. Después nos toca a nosotros, como pueblo, seguir caminando.»
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Esteban Sottile: “Despidieron a nueve docentes a cuatro semanas de terminar el ciclo lectivo”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Esteban Sottile, secretario de Educación Superior de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la Ciudad de Buenos Aires, denunció el despido de nueve docentes del Instituto de Tiempo Libre y Recreación, a pocas semanas de finalizar el ciclo lectivo. También advirtió sobre el avance del vaciamiento de los institutos de formación superior y expresó su indignación por el asesinato de la docente Nancy Godoy, a quien vinculó con el silenciamiento de las denuncias sobre las condiciones de trabajo y la corrupción en el ámbito educativo.
LCV: ¿Cómo estás? Escuchaste un poco lo que fue la introducción. ¿Qué querés agregar?
Esteban Sottile: «Creo que es cierto que hoy la política nos convoca a seguir planteando una discusión contra la derecha. En este caso, en la Ciudad de Buenos Aires, desde nuestra organización sindical, la Unión de Trabajadores de la Educación, estamos enfrentando al Gobierno de la Ciudad por una situación que ocurrió en el Instituto de Tiempo Libre y Recreación. De manera arbitraria, sin consulta y sin ningún fundamento, llegaron notificaciones por trámite a distancia a nueve docentes del instituto informándoles que se prescindía de sus servicios. Esto sucede a cuatro semanas de terminar el ciclo lectivo. Es un ataque al estudiantado, porque rompe con un contrato básico: su cursada en un horario y en un momento determinados. Los estudiantes eligen al principio del cuatrimestre qué días van a cursar y el Gobierno de la Ciudad, a esta altura, les cambia todo. Lo llamativo es que sucede a apenas cuatro semanas de finalizar las clases. Por otro lado, también es una situación muy compleja para los docentes. Entre los afectados hay una docente embarazada y dos delegados de UTE que también recibieron la comunicación. Es una situación bastante compleja y forma parte de un ataque sostenido que viene desde agosto, con una amenaza detrás de otra.»
LCV: Esto tampoco es un caso aislado. También han aparecido situaciones en otros institutos técnicos superiores, como el ISIR. La carrera afectada es Tiempo Libre y Recreación, donde se forman los recreólogos de la Ciudad de Buenos Aires. Es uno de los institutos que forma profesionales en esta especialidad en el país. No es cualquier institución la que está siendo atacada. También está la carrera de Bibliotecología, que atraviesa una situación similar. La lógica parece ser la destrucción de los mecanismos de educación, tanto de formación docente como de aquellos destinados a quienes reciben esa formación. Esto forma parte de un proyecto, de un plan, no es algo inocente. Quiero llevarte también al caso de Nancy Godoy, en Entre Ríos. Ella había denunciado situaciones de corrupción en su entorno más cercano, señalando a su director y a su supervisión. Se atrevió a enviar una carta al Ministerio y, en algún lugar de esa cadena, alguien decidió que su voz era molesta. ¿Qué reflexión te merece lo sucedido?
Esteban Sottile: «En principio, el sindicato que está en la provincia de Buenos Aires se hizo eco de lo sucedido desde el primer momento y realizó todas las presentaciones correspondientes. Las organizaciones sindicales, en su conjunto, también están actuando, no solamente en el plano de la denuncia, sino acompañando fuertemente a la familia de nuestra compañera. Es cierto que su voz no fue silenciada: la mataron a ella por justamente elevar su voz. En el planteo que hizo está representada la voz de todos los docentes que permanentemente denunciamos las condiciones en las que trabajamos.»
LCV: Exactamente. Ese es el punto central. También hubo una mirada romántica de una parte del periodismo cuando se decía que ella se trasladaba a caballo, algo que efectivamente hacía. Pero el planteo no es romantizar esa situación, sino poner sobre la mesa las condiciones en las que trabajamos. ¿Qué te pasa cuando escuchás el audio de Nancy hablando de esas condiciones?
Esteban Sottile: «La verdad es que me produce dolor y bronca. Particularmente, si tengo que ponerlo en una palabra, es bronca, porque cuando nuestra compañera, así como otros compañeros en distintas partes de nuestro país, expresan estas situaciones, hay oídos sordos de parte de los gobiernos. En este caso, el Gobierno de la provincia de Corrientes, ante todos los pasos que nuestra compañera dio y las presentaciones que realizó, respondió con el silencio. Los oídos sordos fueron los que prevalecieron. Lamentablemente, nuestra compañera fue víctima de todos estos atropellos y de esta violencia que tiene un tronco común: la desidia y la corrupción.»
LCV: Tenemos pocos días porque la semana que viene, por distintas circunstancias y también por el feriado relacionado con la presencia del Papa, no vamos a tener programa. Estamos dejando algunos mensajes sobre lo que puede significar su visita. En treinta segundos, ¿qué creés que puede aportar la llegada del Papa frente a las expectativas de tanta gente que está sufriendo?
Esteban Sottile: «Lo que espero es que la voz de este jefe de Estado haga presente aquello que en su momento su antecesor, el papa Francisco, puso en el mundo: la voz. Como dice el Evangelio, una voz en el pueblo. Espero que esa voz del pueblo se eleve y que, en este caso, el Estado argentino escuche a través de la palabra de este jefe de Estado. Él va a recorrer distintos lugares y sabemos que va a estar en Don Orione, una de las instituciones golpeadas por este gobierno. Creo que esa voz va a llegar y que se va a transmitir al jefe de nuestro Estado para que, de una buena vez, se tome en cuenta la palabra de nuestro pueblo. Esperemos también que el Gobierno de la Ciudad, el de Macri, tome en cuenta la palabra de los docentes y de todos los ciudadanos que están sufriendo en Buenos Aires.»