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Pablo Moyano: “Hoy no hay consenso para un solo secretario general de la CGT”
La Columna Vertebral mantuvo una larga y exclusiva charla con Pablo Moyano, secretario general adjunto de Camioneros, quien respondió a una multitud de temas planteados tras una semana frenética: la unidad de la CGT y la posibilidad de una conducción tripartita (‘lo importante es la unidad, sean uno, dos o tres’), el acuerdo con Juan Carlos Schmid para las elecciones de la CATT (‘se hizo una autocrítica de los tres años del Consejo Directivo’), la crisis del Gobierno tras las PASO (‘el presidente se habrá sentido, no sé si traicionado, pero sorprendido’) y la falta de Camioneros en Europa (‘capaz que me voy y me armo el Sindicato de Camioneros en Inglaterra, ja’), entre otros temas de actualidad.
Pablo Moyano tuvo dos semanas con mucha actividad: al Confederal de la CGT en el cual se acordó finalmente la unidad (aunque no se haya definido cómo se dará) se le sumaron reuniones con referentes de la Economía Popular para charlar su integración a la central obrera y diálogo con Schmid para rubricar la unidad en la CATT, además de la actividad propia de un dirigente que se impone como candidato para ocupar la conducción de la central.
En este vertiginoso contexto, el dirigente apoyó al Gobierno de cara a las elecciones del 14 de noviembre y realizó un análisis de la derrota electoral.
-Más allá de la bronca que tengamos o que tienen los trabajadores por ciertas medidas que a veces no son muy simpáticas hay que seguir acompañando al gobierno nacional. Creo que (uno de los motivos de la derrota) fue no haber tenido una fortaleza para controlar los precios. La inflación es lo que le pega más día a día a los trabajadores: la canasta básica, los alimentos, que es el consumo masivo de los trabajadores, de los jubilados, los que menos tienen. Creo que ahí pudo haber fallado el gobierno: en no haber tenido un poco más de fortaleza para controlar aquellos grandes formadores de precio que son los grandes supermercados, la gente del campo.

“Creo que el gobierno no tuvo fortaleza para controlar los precios”
SOBRE LA DERROTA DEL GOBIERNO EN LAS PASO
¿Estamos hablando con el próximo secretario de la CGT?
-No, no. Todavía falta. Lo que es importante es que hemos vuelto a participar del Comité Central Confederal. Ojalá que el 14 de noviembre quien tenga la responsabilidad o los que tengan la responsabilidad de conducir la CGT tengan esa experiencia que hemos sufrido hace cuatro años, cuando el macrismo quiso intentar la reforma laboral y hoy ya no lo ocultan sino que lo dicen permanentemente. Tipos que han destrozado la economía del país; uno no puede entender cómo te salen los López Murphy, los Bullrich, todos esos personajes siniestros que tanto daño le causaron a los trabajadores cuando tuvieron la oportunidad de conducir el destino del país y hoy vuelven veinte años después con las mismas políticas. Creo que los dirigentes tenemos que tener hoy esa memoria para que no vuelva a ocurrir lo que quisieron llevarnos hace veinte años atrás y hace cuatro años atrás, y los que nos quieren llevar si vuelven a ganar nuevamente las elecciones. Los trabajadores necesitamos una CGT más fuerte que nunca, más unida que nunca, con esa mística que siempre tuvo la CGT, con la participación de las regionales del interior del país que lamentablemente hoy no tienen esa participación, esa voz dentro de la CGT para escuchar los reclamos que hoy existen en el interior del país.

“Lo ideal sería un solo secretario general, pero hoy creo que nadie tiene el consenso”
SOBRE LA NUEVA CONDUCCIÓN DE LA CGT
La unidad está acordada. Sin embargo, aún falta el cómo. ¿Hay una posibilidad de que la conducción vuelva a ser tripartita?
– Lo ideal sería con un solo Secretario General, pero hoy creo que nadie tiene el consenso para ser Secretario General único. Sería ideal pero muchas veces lo que uno piensa o lo ideal no se puede llevar adelante. Lo importante es que, sean uno, dos o tres, estén a la altura de las circunstancias de defender a los trabajadores. Tampoco estaría bueno llevar a uno y después no representa o no tiene la representatividad total. En los próximos días ya se va a empezar a armar un programa de trabajo de los distintos sectores para que el 11 de noviembre sean uno, dos o tres, salgamos con ese plan desde la CGT. No solamente paros, marchas, movilizaciones, sino también para que vean que los trabajadores también tenemos proyectos para empezar a luchar contra el trabajo en negro, un plan para reactivar las economías regionales…
Actualmente, el mundo político y sindical atraviesa una época de elecciones y cambios. El 7 de octubre, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte que nuclea 34 organizaciones gremiales, renueva autoridades. El sindicato reviste una particular importancia como antesala a los comicios de la CGT. En este panorama, ¿qué se espera de las elecciones en la CATT y cómo está su relación con Juan Carlos Schmid?
-Estamos consensuando una lista de unidad. Es un podio de poder muy importante la CATT, ya que ahí están todos los medios de transporte. Va a haber renovación con la incorporación de gremios nuevos, de jóvenes dirigentes nuevos, que es lo que hoy tanto los trabajadores como la sociedad reclaman: nuevos dirigentes con nuevas ideas.
Juan Carlos es un compañero amigo de muchos años de militancia, estuvo reunido ayer o antes de ayer con Hugo. Ahí consensuando se hizo una autocrítica de los cuatro o tres años del Consejo Directivo. Lo importante es que seguramente Juan Carlos va a estar participando de esta conducción. Está todo bien, compañero de lucha con mucha experiencia que le ha dado mucho a su gremio, a su actividad y al movimiento obrero. Así que seguramente vamos a hacer una lista de unidad para que la CATT tenga esa fortaleza y que sea escuchada por el gobierno. Lamentablemente vemos que las organizaciones de transporte o no son escuchadas o esa actividad no encuentra esa respuesta que tienen que darle del Ministerio de Transporte. Ojalá que con la nueva conducción se puedan empezar a solucionar los miles de problemas que tiene cada actividad del transporte.

“Me imagino que el presidente se habrá sentido sorprendido. Pero eso ya fue superado”
SOBRE LAS RENUNCIAS Y CAMBIOS EN EL GABINETE NACIONAL
La experiencia en el campo sindical también significa experiencia en internas y conflictos. Consultado acerca de las históricas divisiones del movimiento obrero y las que podrían generarse de cara al futuro, Pablo aseguró que “la autocrítica se va a hacer para adentro, en el vestuario”. En base a esa idea ¿cómo vio Moyano el enfrentamiento público entre distintos actores del Gobierno en la semana post PASO?
-Vos fijate que desde que comenzó la pandemia todos los oficialismos de todo el mundo han perdido. Desde el loco este que gobernaba EE.UU, pasando por distintos países, tanto los que gobernaban de derecha o izquierda han perdido. En la gran mayoría de los países todos sus funcionarios han puesto la denuncia a disposición de los presidentes de cada país. Lo que pasa acá es que acá se magnifica todo.
¿Vos creés que es normal enterarte por Radio Mitre que te renuncia el gabinete?
-Eso lo tendrá que decir el presidente o los funcionarios. Por supuesto como militante, como dirigente y como argentino nos sorprendió a todos. Pero te arman todo un puterío, vos sabes cómo son los grandes medios de comunicación, de atrás se magnifica todo. Vos fíjate que en el país más poderoso del mundo, tomaron el Capitolio, una persona muerta, prendieron fuego todo y quedó así chiquitito en los diarios. Acá ponen a disposición del presidente la denuncia siete ministros y se armó todo un embronco aprovechado por la derecha.
¿Qué sentirías si todo tu gabinete, todos tus secretarios generales van a televisión y te renuncian en la tele y vos no estabas ni enterado?
-Yo no estoy en los zapatos del presidente. Me imagino que se habrá sentido, no digo traicionado, sino sorprendido como todos. Creo que fue superado; ya el presidente sigue llevando adelante las riendas del país. Los mismos ministros ya han dado por superado esos dos o tres días de incertidumbre y estamos trabajando para revertir esta situación tanto económica o como electoral.

“Hace veinte días nos llamaron de Italia pidiendo choferes argentinos. Pensé que era una joda”
SOBRE EL DESABASTECIMIENTO EN EUROPA POR LA FALTA DE CAMIONEROS
La semana pasada fue noticia el desabastecimiento que están atravesando distintos países de Europa por la falta de camioneros. Estaciones de Servicio cerradas por falta de nafta, góndolas vacías en los supermercados, filas interminables para cargar gasoil, personal de la salud en alerta que pide prioridad para hacer funcionar sus ambulancias. ¿Qué está pasando en el panorama internacional con los camioneros?
– Yo soy miembro de la ITF, la Federación Internacional de Transporte. Hemos hablado con algunos compañeros para ver en qué situación están los países del primer mundo. Con el tema cambiario en Inglaterra, los choféres de países limítrofes que venían cobrando dos mangos se les fueron todos. Hoy están necesitando entre 100 a 120 mil choferes. Hace más o menos 20 días, 25 días atrás, nos llamó una persona extranjera, creo que de Italia, pidiendo referencia y pidiendo currículum de choferes argentinos. Yo pensé que era una joda, pero los tipos estaban previendo lo que se venía. Capaz que agarro una licencia, me voy y armo el sindicato de Camioneros de Inglaterra.
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
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Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
Página/12 y su insólita restauración de la teoría de ‘los dos demonios’, por Hernán López Echagüe
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.

