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Pablo Moyano: “Hoy no hay consenso para un solo secretario general de la CGT”
La Columna Vertebral mantuvo una larga y exclusiva charla con Pablo Moyano, secretario general adjunto de Camioneros, quien respondió a una multitud de temas planteados tras una semana frenética: la unidad de la CGT y la posibilidad de una conducción tripartita (‘lo importante es la unidad, sean uno, dos o tres’), el acuerdo con Juan Carlos Schmid para las elecciones de la CATT (‘se hizo una autocrítica de los tres años del Consejo Directivo’), la crisis del Gobierno tras las PASO (‘el presidente se habrá sentido, no sé si traicionado, pero sorprendido’) y la falta de Camioneros en Europa (‘capaz que me voy y me armo el Sindicato de Camioneros en Inglaterra, ja’), entre otros temas de actualidad.
Pablo Moyano tuvo dos semanas con mucha actividad: al Confederal de la CGT en el cual se acordó finalmente la unidad (aunque no se haya definido cómo se dará) se le sumaron reuniones con referentes de la Economía Popular para charlar su integración a la central obrera y diálogo con Schmid para rubricar la unidad en la CATT, además de la actividad propia de un dirigente que se impone como candidato para ocupar la conducción de la central.
En este vertiginoso contexto, el dirigente apoyó al Gobierno de cara a las elecciones del 14 de noviembre y realizó un análisis de la derrota electoral.
-Más allá de la bronca que tengamos o que tienen los trabajadores por ciertas medidas que a veces no son muy simpáticas hay que seguir acompañando al gobierno nacional. Creo que (uno de los motivos de la derrota) fue no haber tenido una fortaleza para controlar los precios. La inflación es lo que le pega más día a día a los trabajadores: la canasta básica, los alimentos, que es el consumo masivo de los trabajadores, de los jubilados, los que menos tienen. Creo que ahí pudo haber fallado el gobierno: en no haber tenido un poco más de fortaleza para controlar aquellos grandes formadores de precio que son los grandes supermercados, la gente del campo.

“Creo que el gobierno no tuvo fortaleza para controlar los precios”
SOBRE LA DERROTA DEL GOBIERNO EN LAS PASO
¿Estamos hablando con el próximo secretario de la CGT?
-No, no. Todavía falta. Lo que es importante es que hemos vuelto a participar del Comité Central Confederal. Ojalá que el 14 de noviembre quien tenga la responsabilidad o los que tengan la responsabilidad de conducir la CGT tengan esa experiencia que hemos sufrido hace cuatro años, cuando el macrismo quiso intentar la reforma laboral y hoy ya no lo ocultan sino que lo dicen permanentemente. Tipos que han destrozado la economía del país; uno no puede entender cómo te salen los López Murphy, los Bullrich, todos esos personajes siniestros que tanto daño le causaron a los trabajadores cuando tuvieron la oportunidad de conducir el destino del país y hoy vuelven veinte años después con las mismas políticas. Creo que los dirigentes tenemos que tener hoy esa memoria para que no vuelva a ocurrir lo que quisieron llevarnos hace veinte años atrás y hace cuatro años atrás, y los que nos quieren llevar si vuelven a ganar nuevamente las elecciones. Los trabajadores necesitamos una CGT más fuerte que nunca, más unida que nunca, con esa mística que siempre tuvo la CGT, con la participación de las regionales del interior del país que lamentablemente hoy no tienen esa participación, esa voz dentro de la CGT para escuchar los reclamos que hoy existen en el interior del país.

“Lo ideal sería un solo secretario general, pero hoy creo que nadie tiene el consenso”
SOBRE LA NUEVA CONDUCCIÓN DE LA CGT
La unidad está acordada. Sin embargo, aún falta el cómo. ¿Hay una posibilidad de que la conducción vuelva a ser tripartita?
– Lo ideal sería con un solo Secretario General, pero hoy creo que nadie tiene el consenso para ser Secretario General único. Sería ideal pero muchas veces lo que uno piensa o lo ideal no se puede llevar adelante. Lo importante es que, sean uno, dos o tres, estén a la altura de las circunstancias de defender a los trabajadores. Tampoco estaría bueno llevar a uno y después no representa o no tiene la representatividad total. En los próximos días ya se va a empezar a armar un programa de trabajo de los distintos sectores para que el 11 de noviembre sean uno, dos o tres, salgamos con ese plan desde la CGT. No solamente paros, marchas, movilizaciones, sino también para que vean que los trabajadores también tenemos proyectos para empezar a luchar contra el trabajo en negro, un plan para reactivar las economías regionales…
Actualmente, el mundo político y sindical atraviesa una época de elecciones y cambios. El 7 de octubre, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte que nuclea 34 organizaciones gremiales, renueva autoridades. El sindicato reviste una particular importancia como antesala a los comicios de la CGT. En este panorama, ¿qué se espera de las elecciones en la CATT y cómo está su relación con Juan Carlos Schmid?
-Estamos consensuando una lista de unidad. Es un podio de poder muy importante la CATT, ya que ahí están todos los medios de transporte. Va a haber renovación con la incorporación de gremios nuevos, de jóvenes dirigentes nuevos, que es lo que hoy tanto los trabajadores como la sociedad reclaman: nuevos dirigentes con nuevas ideas.
Juan Carlos es un compañero amigo de muchos años de militancia, estuvo reunido ayer o antes de ayer con Hugo. Ahí consensuando se hizo una autocrítica de los cuatro o tres años del Consejo Directivo. Lo importante es que seguramente Juan Carlos va a estar participando de esta conducción. Está todo bien, compañero de lucha con mucha experiencia que le ha dado mucho a su gremio, a su actividad y al movimiento obrero. Así que seguramente vamos a hacer una lista de unidad para que la CATT tenga esa fortaleza y que sea escuchada por el gobierno. Lamentablemente vemos que las organizaciones de transporte o no son escuchadas o esa actividad no encuentra esa respuesta que tienen que darle del Ministerio de Transporte. Ojalá que con la nueva conducción se puedan empezar a solucionar los miles de problemas que tiene cada actividad del transporte.

“Me imagino que el presidente se habrá sentido sorprendido. Pero eso ya fue superado”
SOBRE LAS RENUNCIAS Y CAMBIOS EN EL GABINETE NACIONAL
La experiencia en el campo sindical también significa experiencia en internas y conflictos. Consultado acerca de las históricas divisiones del movimiento obrero y las que podrían generarse de cara al futuro, Pablo aseguró que “la autocrítica se va a hacer para adentro, en el vestuario”. En base a esa idea ¿cómo vio Moyano el enfrentamiento público entre distintos actores del Gobierno en la semana post PASO?
-Vos fijate que desde que comenzó la pandemia todos los oficialismos de todo el mundo han perdido. Desde el loco este que gobernaba EE.UU, pasando por distintos países, tanto los que gobernaban de derecha o izquierda han perdido. En la gran mayoría de los países todos sus funcionarios han puesto la denuncia a disposición de los presidentes de cada país. Lo que pasa acá es que acá se magnifica todo.
¿Vos creés que es normal enterarte por Radio Mitre que te renuncia el gabinete?
-Eso lo tendrá que decir el presidente o los funcionarios. Por supuesto como militante, como dirigente y como argentino nos sorprendió a todos. Pero te arman todo un puterío, vos sabes cómo son los grandes medios de comunicación, de atrás se magnifica todo. Vos fíjate que en el país más poderoso del mundo, tomaron el Capitolio, una persona muerta, prendieron fuego todo y quedó así chiquitito en los diarios. Acá ponen a disposición del presidente la denuncia siete ministros y se armó todo un embronco aprovechado por la derecha.
¿Qué sentirías si todo tu gabinete, todos tus secretarios generales van a televisión y te renuncian en la tele y vos no estabas ni enterado?
-Yo no estoy en los zapatos del presidente. Me imagino que se habrá sentido, no digo traicionado, sino sorprendido como todos. Creo que fue superado; ya el presidente sigue llevando adelante las riendas del país. Los mismos ministros ya han dado por superado esos dos o tres días de incertidumbre y estamos trabajando para revertir esta situación tanto económica o como electoral.

“Hace veinte días nos llamaron de Italia pidiendo choferes argentinos. Pensé que era una joda”
SOBRE EL DESABASTECIMIENTO EN EUROPA POR LA FALTA DE CAMIONEROS
La semana pasada fue noticia el desabastecimiento que están atravesando distintos países de Europa por la falta de camioneros. Estaciones de Servicio cerradas por falta de nafta, góndolas vacías en los supermercados, filas interminables para cargar gasoil, personal de la salud en alerta que pide prioridad para hacer funcionar sus ambulancias. ¿Qué está pasando en el panorama internacional con los camioneros?
– Yo soy miembro de la ITF, la Federación Internacional de Transporte. Hemos hablado con algunos compañeros para ver en qué situación están los países del primer mundo. Con el tema cambiario en Inglaterra, los choféres de países limítrofes que venían cobrando dos mangos se les fueron todos. Hoy están necesitando entre 100 a 120 mil choferes. Hace más o menos 20 días, 25 días atrás, nos llamó una persona extranjera, creo que de Italia, pidiendo referencia y pidiendo currículum de choferes argentinos. Yo pensé que era una joda, pero los tipos estaban previendo lo que se venía. Capaz que agarro una licencia, me voy y armo el sindicato de Camioneros de Inglaterra.
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La murga como memoria, cuerpo e identidad popular
En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.
LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”
Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”
LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”
Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”
LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”
Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”
LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”
Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”
LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”
Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”
LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”
Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”
LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”
Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”
LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”
Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”
LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”
Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”
LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”
Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”
LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”
Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”
LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”
Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”
LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”
Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”
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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”
En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.
LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?
Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.
LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.
Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.
LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?
Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.
LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?
Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.
LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.
Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.
LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.
Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.
LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.
Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.
LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.
Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.
LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.
Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.
LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?
Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.
LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.
Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.
LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.
Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.
LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?
Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.
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Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”
En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.
LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”
Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”
LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”
Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”
LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”
Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”
LCV: “¿Cómo la ves venir?”
Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”
LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”
Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”
LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”
Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”
LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”
Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”
LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”
Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”
LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”
Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”
LCV: “¿Cuántos años tenés?”
Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”
LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”
Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”
LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”
Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”
LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”
Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”
LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”
Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”
LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”
Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

