Ambiente
La V Columna | Nieve negra en Navidad
El cielo del litoral de pronto se volvió gris. Algo que parecía una nube traía presagios que no eran de tormenta. Faltaban pocas horas para Noche Buena y del cielo empezaron a caer serpentinas negras que al contacto con el suelo se partían en mi pedazos. Alocado carnaval de papel picado funerario. Alzamos la cabeza al cielo y alguien dijo: ‘están quemando las islas’. Navidad cenicienta en sentido literal.
Aunque busques refugio en el mismísimo paraíso terrenal para huir del agobio de los noticieros y el tráfico, la histeria de fin de año o consumismo frustrado, con esa tremenda presión de ser feliz a cualquier costo, la realidad te estallará en la cara. La naturaleza explota en un simbolismo potente que de metáfora no tiene nada.
Estamos en la costa oeste del Uruguay, allí donde desemboca el río Paraná con todos sus riachos, y el río Uruguay se funde con el de La Plata. Lugar mágico en donde nace el Delta, como si todos los dioses se hubieran confabulado para que fueran hasta este punto. ‘Kilómetro cero del Río de La Plata’, indica un monolito sobre la barranca.
Dicen que hasta acá llegó Solís, y acá se los comieron los indios. También dicen que eso no es cierto porque los indios de esta zona no eran caníbales pero a los uruguayos les encanta repetir la leyenda con cierto orgullo: ‘acá nos comimos a Solís’.
Y dicen que en este exacto lugar desembarcó Darwin en 1833 y se asombró de la exuberancia de su vegetación y de esos ríos en los que podía pescarse con la mano por la cantidad de peces que había. Era zona de jaguares y animales de todo tipo que buscó y clasificó con esmero. Por esta razón, esta prominente punta lleva el nombre de Rincón de Darwin, en donde hace poco colocaron una estatua en su homenaje mirando al río y a las islas. Las mismas que hoy muestran un huracán de humo y cenizas. La quemazón del otro lado del río ocurre en islas argentinas, en el límite entre Buenos Aires y Entre Ríos.
Dos siglos después de su paso por estas tierras -en donde el famoso científico pensó su teoría de la evolución y la victoria del más fuerte sobre el más débil como ley de la naturaleza que más de uno aplicó a la historia de la humanidad- el hombre ha decidido ‘limpiarlas’, eufemismo que suelen usar los paisanos para dejar el terreno sin un atisbo de todas las maravillas que Darwin descubrió y clasificó. Tierra arrasada. Tierra limpia. Lista para que el hombre construya allí sus casas, o countrys o extienda plantaciones exógenas y transgénicas, soja, maíz o lo que convenga al comercio internacional. El rostro pétreo de Darwin mira el humo. Ya no puede pensar. Tampoco llorar.

Hace tiempo que no llueve por estos lares. Es que parece que están ‘limpiando’ el Amazonas de tal forma que ya no llueve en medio continente y las aguas ya no bajan turbias, simplemente bajan tanto que ni los barcos pueden atracar.
Paréntesis. (¿A qué llaman ‘limpiar? Recuerdo que allá por los setenta -no sé si todavía existe esa expresión- limpiar’ era sinónimo de matar. ‘A éste hay que limpiarlo’ decían en referencia al que había que hacer desaparecer del mapa, el que no merecía vivir, un yuyo molesto que había que arrancar. Limpiar como sinónimo de asesinato. Y ahora también, la limpieza del monte para convertirlo en pradera no es otra cosa que la matanza de todo aquello que impide ese sueño americano de la casa en la pradera, del rico hecho rico a fuerza de pericia y muerte. Hoy a esa limpieza se la llama ecocidio).
En fin, quiso ser una historia de Navidad, todo se prestaba para hacerla en este lugar maravilloso. Pero, ya lo dije, el simbolismo acá es pura realidad. Igual comimos asado con ensalada y brindamos. Feliz Navidad, dijimos sin demasiada convicción. Pero no perdimos la esperanza. Ojalá que el 2022 nos encuentre un poco más sabios, más humanos. Chubut fue el gran final de este gris 2021. Brindamos también por ellos que le están dando lección de supervivencia al continente todo.
Ambiente
Tractorazos en Europa contra el Acuerdo entre la UE y el Mercosur, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco
Piquetes de agricultores vascos y catalanes de ambas vertientes de los Pirineos bloquean las dos rutas que unen Francia y España en protesta por la aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, acuerdo que alumbrará la mayor zona de libre comercio del mundo con 780 millones de personas y que tanto en su opinión como la de sus compañeros que secundan las protestas en Bélgica, Polonia, Hungría, Irlanda, Francia, Italia o Alemania supondrá la desaparición de la agricultura tradicional europea a manos del agro-negocio industrial, juicio que comparten las organizaciones ecologistas que apoyan las acciones y reclamos de estos días.
El acuerdo, que comenzó a forjarse hace veintiséis años, tiene como fin la eliminación en un plazo de quince años de los aranceles entre ambos bloques. Desde la UE, el mismo se plantea como favorable y necesario para su economía ya que impulsará la venta de vehículos y máquina-herramienta, así como la de algunos productos agrícolas, como el queso, el aceite de oliva y el vino.
Según cálculos de la Comisión europea (ejecutivo europeo, responsable de implementar las decisiones de Parlamento y Consejo europeo, instancias legislativas), las empresas de la UE aumentarán sus exportaciones en un monto cercano a 84.000 millones de euros. Ya que el tratado suprime más del 90% de los aranceles, estas empresas dejarán de pagar 4.000 millones de euros anuales por ese concepto.
El acuerdo, sin embargo, toma una serie de salvaguardas o medidas de protección dirigidas, en especial, al sector primario, al impacto en la agricultura: El acuerdo no otorga acceso libre de impuestos a productos sensibles como la carne de vacuno, pollo o arroz, y establece cuotas y aranceles para proteger a los productores europeos.
Normas sanitarias: Los productos importados deben cumplir con las estrictas normas sanitarias de la UE; este es uno de los reclamos más insistentes de los agricultores
europeos.

Reclamos de agricultores
Después de veintiséis años de proceso, de negociaciones entre Mercosur y UE, este ha
sido ratificado por parte europea, en una coyuntura internacional que obliga a esta a
ampliar sus mercados, sus aliados comerciales.
El voto positivo de Italia ha sido decisivo para que el acuerdo saliera adelante: La UE
necesita una mayoría cualificada de al menos 15 estados que representen el 65% de la población para aprobar el convenio. Italia, con su peso económico y político, tenía mucho que decir: con la negativa de Francia sobre la mesa, un no de Meloni podía propiciar el bloqueo. De hecho, ya expresó reservas, relacionadas con el sector primario. La Comisión ofreció concesiones, como reducciones en los precios de los fertilizantes y adelantos en los
pagos a los agricultores, para tratar de ganar su apoyo. Al no de Irlanda, Polonia e Hungría se ha unido Francia.
El Gobierno francés, en nota emitida el 8 de enero, señaló que aunque sigue defendiendo el libre comercio, el acuerdo se basa en un mandato de 1999, ya obsoleto y que concita el rechazo de toda la Asamblea Nacional. Considera, además, que su efecto sobre el PIB de la UE en 2040 será no más del 0,05%, estimando “injustificado” exponer al sector primario europeo “esencial para la soberanía alimentaria”. Si bien ve como positivas las cláusulas de salvaguardia para hacer frente a posibles distorsiones de precios en el mercado europeo, que podrían activarse a petición de cualquier Estado miembro o de los representantes del sector agrícola y también resalta la existencia de “estándares recíprocos de producción” en materia de salud, medio
ambiente y bienestar animal, así como en la aplicación de controles sanitarios y fitosanitarios en terceros países, junto a los fondos adicionales comprometidos para la Política Agraria Común (PAC) a partir de 2028. Pero mantiene su decisión de votar en contra de la adopción del pacto con el bloque latinoamericano, precisamente por el “rechazo unánime” que suscita en la escena política francesa.
Raúl Beitia, presidente de una asociación de agricultores vascos, Ataca, señalaba ante los medios, el 8 de enero, durante una protesta frente a las instituciones vascas en la ciudad de Vitoria, que el acuerdo “supone una amenaza directa para la supervivencia del campo y para la soberanía alimentaria” quien también destacó cómo el mercado europeo se abrirá a la competencia de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la UE “con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, sin cumplir unos estándares de producción”.
Algunos de esos estándares a los que Beitia se refería son las Políticas medioambientales: La UE ha implementado normas para promover la biodiversidad y combatir el cambio climático, como la obligación de mantener el 4% de las tierras en barbecho. Los agricultores consideran que estas medidas son excesivamente restrictivas y afectan su viabilidad económica.
La organización española Ecologistas en Acción apoya el reclamo: “Este acuerdo simboliza una política comercial que enfrenta y hace competir aún más -si cabe- a agricultores y agricultoras de ambos lados del Atlántico en una carrera suicida para recortar leyes sociales, ambientales y sanitarias. Este modelo de agricultura industrial basada en la exportación es la mayor causa de la emergencia climática y ambiental y compromete la capacidad de producir alimentos”.
Otros motivos que empujan las protestas del campo europeo:
- Competencia desleal: La importación de productos agrícolas de países no pertenecientes a la UE, como Ucrania, ha generado preocupación entre los agricultores europeos, que se sienten afectados por la competencia desleal. Así la patronal española del campo advierte del “grave impacto” que el acuerdo tendría sobre sectores sensibles “como la carne de vacuno, las aves, el azúcar, el etanol, los cítricos, el arroz, la miel o el maíz”. Mientras denuncia también “la falta de reciprocidad en las normas sanitarias, medioambientales y de trazabilidad exigidas a las producciones importadas frente a las europeas”.
- Costos y regulaciones: Los agricultores se quejan de los altos costos de producción, incluyendo el precio del combustible, los fertilizantes y los seguros, así como de las regulaciones excesivas que les impiden competir con productores de otros países.
Ambiente
Laura Romero, de Vecinos Ciudad Jardín: “Queremos preservar la esencia histórica de Ciudad Jardín que Valenzuela quiere modificar”
Laura Romero, referente vecinal de Ciudad Jardín, expone las preocupaciones y demandas de los vecinos frente al anteproyecto impulsado por el intendente Diego Valenzuela. Romero detalla cómo la propuesta pone en riesgo la identidad y la preservación de esta histórica zona, declarada como área protegida, que es la única Ciudad Jardín en Latinoamérica. A lo largo de la nota, se abordan los posibles impactos del proyecto en el entorno urbano y natural, así como la lucha de los vecinos para preservar el legado cultural y la calidad de vida en el barrio. Además, comparte las dificultades que han enfrentado para ser escuchados en el proceso de participación pública.
LCV: ¿Cuáles son los problemas que está teniendo con el intendente Diego Valenzuela y cuáles son las demandas de ustedes?
Laura Romero:
“Nosotros nos enteramos a mediados de enero que durante diciembre se había enviado un anteproyecto. Se había citado una audiencia pública, pero en un tiempo difícil, el mes de diciembre, es complejo para todos los vecinos. Bueno, nos enteramos a mediados de enero de este anteproyecto, de lo que es el territorio que hoy ocupa el Comando de Patrullas, que es lo que antes era COA, que era la empresa de agua y de cloacas de Ciudad Jardín. Como vos bien dijiste, Alicia es una de las impulsoras, junto con la gente de Patrimonio, de lo que fue la declaración de Ciudad Jardín como un área protegida, porque es un área histórica. Es la única Ciudad Jardín en todo Latinoamérica, es una copia, es una idea que se toma de las ciudades jardín de Inglaterra y, bueno, se impulsó con esa idea.
Entonces, ese predio son 6.500 m² y es lo que conforma el centro cívico y polo cultural, es como un casco histórico de la ciudad, tal cual.
Entonces, de alguna manera empezamos a decir que esto no queríamos que sucediera por una cuestión: primero, ¿cuál era la idea del proyecto? Viviendas, modificar todo lo que sería el código urbano de toda esa manzana, no solo de la parcela. La parcela es la 19C, que es una parcela indivisa, así figura en catastro, con lo cual afectaría, si bien ellos dicen que no, el intendente dice que no, podría afectar en el futuro a todas las instituciones, porque no está dividida, no está parcelada. Bueno, la verdad es que es un riesgo. Y por otro lado, el tema que nosotros queremos mantener y preservar lo que es la identidad.
Esto, la verdad, fue así entre gallos y medianoches. Fue llevado, enviado, se citó una audiencia pública que nunca nos enteramos. Presionamos y ya tuvimos tres situaciones, tres instancias de cambio de fecha de audiencia pública. De hecho, en este momento, muchos de los vecinos que tenemos la audiencia pública no están recibiendo el link, porque es una audiencia que se va a realizar de forma virtual.”
LCV: Para hacer gráfico, ¿esto modificaría la forma? ¿Modificaría la esencia? ¿Qué es lo que modificaría este proyecto, concretamente, más allá del modo de vida, hablo arquitectónicamente?
Laura Romero:
“Exacto. Ciudad Jardín, como te dije, es un área protegida, declarada área protegida, y lo que se pretende con el anteproyecto es modificar toda la manzana 23B, que es toda la manzana que comprende las instituciones. Toda la manzana, o sea, calle Finca Matienzo. Eso significa que la modificación podría modificar el sistema de construcción. Nosotros tenemos una construcción bastante característica en Ciudad Jardín. Está bastante preservada, justamente al ser declarada área protegida.
El tema es que, al modificarse toda la manzana, llevarse las edificaciones a 9 metros, eso puede modificar todo. No se modificaría Ciudad Jardín en sí, sino la manzana, que es una manzana de 22.000 metros cuadrados.”
LCV: Claro, es importante. Pero, además, digo en términos de servicio, si no está preparado todo…
Laura Romero:
“Bueno, digamos, 100 viviendas más, son 200 autos más en esta zona, que es bastante compleja ya para estacionar. ¿Viste cómo son las calles de Ciudad Jardín? Son muy características. Bueno, ahora estaban planteando también modificar el ancho de la avenida Finca, con lo cual robarían, quitarían árboles.
Entonces, la idea es que nosotros estamos pidiendo, como vecinos, que en ese predio se preserve el pulmón de manzana y se genere un espacio de conexión, un parque. El Parque Finca ya tiene nombre, el Parque Finca, como para tener un espacio de recreación, no de contacto de los vecinos, y mantener lo que es la idiosincrasia y la identidad de Ciudad Jardín desde tiempos memorables. O sea, desde que fue fundada, Ciudad Jardín acaba de cumplir 81 años y fue pensada. No es una ciudad que se hizo a medida que se fue poblando, no fue pensada.
Precisa de cómo diagramar, de hacer una ciudad autosuficiente, sustentable, que hoy en el mundo es una idea que está muy vigente. O sea, se está tratando de volver a esa idea de una ciudad donde esté claramente diferenciado lo urbanístico, pero también en contacto con la naturaleza. Y es lo que nosotros estamos pidiendo.”
LCV: ¿Cuál es el próximo paso que van a dar ustedes?
Laura Romero:
“Nosotros ahora estamos en la espera de los mails para la audiencia pública, que es el día 6. La verdad, esto que te comentaba antes, la manera en que lo están enviando, la mayoría de los vecinos oradores, que son los históricos de Ciudad Jardín, que conocen profundamente la problemática, no están recibiendo los mails. Así que estamos trabajando sobre eso hoy. Nos mandaron mal el primer mail, hubo rectificaciones, todo esto el sábado, así que imagínate cómo estamos trabajando sobre eso para que realmente sea transparente, los vecinos puedan expresarse y ser escuchados, porque la idea es que nos escuchen.”
Ambiente
Progreso y litio ¿el fin de un sueño? Entrevista a Patricia Agosto de Be.Pe
Esta semana se conoció la noticia de que la minera china Zijin-Liex en Fiambalá, Catamarca, enfrenta deudas insostenibles, hubo despidos y paralizó su planta de procesamiento. Además fue acusada de maltrato laboral y de género. “Todo llegó de repente y de repente ahora nos topamos como que fue un mal sueño”, declaró una vecina. Una pesadilla que destruyó las fuentes de trabajo locales, tanto turísticas como agropecuarias que provocó manifestaciones en la puerta de la planta a finales de octubre.
Zijing es uno de los principales gigantes mineros del mundo, también en oro y cobre. En Fiambalá se incorporó a un proyecto de Litio que viene teniendo problemas hace rato.
Ya en noviembre de 2022, a partir de diversas denuncias y notas en medios locales, el fiscal federal de Cámara de Tucumán, Gustavo Gómez (con jurisdicción sobre esa provincia, Catamarca y La Rioja) realizó un estudio a pedido del fiscal federal de primera instancia de Catamarca, Santos Reynoso, en la que destacó la existencia de ‘serias irregularidades en el manejo de residuos químicos y el incumplimiento de normas de seguridad e higiene en la planta de procesamiento’. Hizo también mención a “condiciones de explotación y precariedad” de los trabajadores e “irregularidades en materia de seguridad” y agregó que la Asamblea Fiambalá Despierta había denunciado “contaminación de agua y avasallamientos de los derechos de trabajadores y habitantes de la región”.
Tres meses después de ese relevamiento, en enero de este año, los trabajadores de Liex Zijin SA, subsidiaria local de la minera china Zijing Mining, denunciaron incumplimiento del régimen laboral, exceso de horas de trabajo y malos tratos por parte de la empresa. Por ese motivo fueron despedidos 9 trabajadores. Diez meses después, la historia se repite pero más complicada.
Llegamos a octubre con una deuda de 150 millones de pesos y más despidos y denuncias.
Consultamos a la historiadora y educadora popular de Pañuelos en Rebeldía, Patricia Agosto, quien también es miembro de la ONG Bienaventurados los Pobres, de Catamarca, una organización que tiene 40 años de existencia dedicada a trabajar con la economía social y temas relacionados con el extractivismo.
LCV: ¿Qué relación tiene una empresa minera como Zijin con la población de Fiambalá ?
– Los chinos tienen una manera muy particular de insertarse en los territorios. No son igual que cualquier corporación del extractivismo ni del agronegocio. Tienen una manera particular que nosotras definimos en nuestra investigación como de una ‘invasión cultural’ y de una injerencia política muy clara.
Primero, resuelve todos los problemas que tenga la comunidad, porque hay una delegación de parte del Estado, el municipal, el provincial, a que esas cuestiones, esas problemáticas sociales las resuelva la empresa. Después, hay una injerencia que tiene que ver con lo cultural, porque se enseña chino, porque se festeja el Año Nuevo chino, digo, tiene una manera diferente de insertarse en el territorio. Entonces, todo ese proceso ya lo vivieron, ya están terminandoo construcción de la planta, aunque hay una parálisis. Estuvimos en la puerta de la empresa, porque no te dejan entrar, hace 15 días aproximadamente. La empresa está construida, o sea, la planta de procesamiento que está en las afueras de la ciudad está prácticamente terminada. Hay un parate que tiene que ver con muchas cosas: fundamental, el derrumbe del precio del litio a nivel internacional, que ahora este año dio 80% menos de lo que era hace dos años atrás el precio del litio en el mercado mundial. Porque hay exceso de litio, porque claro, todas las potencias del Norte Global se empezaron a desesperar para obtener litio y entonces lo que hay en realidad es tremenda cantidad. No hay tanta demanda como oferta. Esto claramente hizo derrumbar el precio.
Por otro lado, también muchas empresas contratistas, al hacer un parate, en la terminación de la construcción, muchas empresas contratistas ya no están contratadas por Zijin, razón por la cual esto trae como colación todo esto que decía de la disminución de empleo, la ola de despidos. Pero creo que tiene que ver con esa lógica. La empresa ya está instalada, la empresa prometió incluso salarios mucho más elevados, que de hecho lo son, porque la verdad que la mayor parte de la población catamarqueña depende del empleo público y no son enormes, son bastante pequeños los salarios. Entonces, lo que se gana en una minera es mucho, a lo mejor son 400 o 500 mil pesos que nadie gana en Catamarca.
LCV: Tampoco estamos hablando de tanto.
—No estamos hablando de tanto, pero frente a lo que puede ganar un empleado público, quizás más ahora, quizás estoy diciendo cifras que no son actuales. Pero igual, ponele un millón de pesos, no importa, lo que digo es que nadie gana un millón de pesos en Catamarca. Entonces, hay como una atracción hacia ese tipo de empleos. Ahora, lo que pasa con la minería es esto: hay mucho empleo, relativamente, en la construcción de la planta y después lo que ocurre es que la planta se terminó de construir, se deja de contratar mano de obra local y frena la ocupación. El empleo está en manos de chinos y chinas, porque esto se ve muchísimo en Fiambalá.
LCV- Cuándo llegó Zijing a Catamarca?
—La empresa fue comprada por China no hace tanto. El proyecto original de Tres Quebradas, que es el proyecto este de Fiambalá, en realidad estaba en manos de Neo Lithium, que era una empresa canadiense con una subsidiaria que es Liex S.A, que es la misma que hoy es subsidiaria de Sinomach, de la China. Desde el 2016 están en Fiambalá con el proyecto. Fueron poco a poco, vos sabés cómo son estas cuestiones de la minería, primero la exploración, prefactibilidad, etcétera. Y en diciembre del 2021 se hace la audiencia pública a través de la cual se aprobó la fase de explotación de este proyecto de litio.
Nosotras tuvimos la posibilidad de estar en esa audiencia que fue absolutamente monocorde, solo se escuchaban voces favorables a la empresa. En esta audiencia pública, en la que poco tuvo que ver con que se escuchen todas las voces, fue la que dió su ‘aprobación’ al proyecto. A partir de esa audiencia se aprueba la fase de explotación y en enero del 2022 la compra Sinomach, la empresa china. O sea, la condición que se puso para comprar la empresa era que tuviera aprobada en esa audiencia pública la fase de explotación. Entonces, a partir de ese proceso, un proceso largo, se empieza a construir la planta.
No me sorprende nada de lo que pasa con Sinomach. Vivo en una provincia como Catamarca, que es el laboratorio de la megaminería a cielo abierto con el tema de La Alumbrera desde el ‘97. No sorprenden las cosas que ocurren, porque suele ocurrir esto mismo que está pasando. Es decir, la empresa se muestra relativamente amigable, en territorio, resolviendo problemas de la población local, prometiendo empleo directo e indirecto con los proveedores, etcétera. Y la verdad, con un discurso que tiene que ver con “la minería es igual a desarrollo”. Por supuesto, este discurso no es solo empresarial, sino que también es político. Entonces, nosotras hablamos claramente de una alianza estratégica entre el Estado y las empresas para instalarse.
LCV: ¿Quiénes ostentan el Estado en Catamarca? En todo caso, ¿Esto es transversal, el tema del negocio con las mineras, a todas las fuerzas políticas locales o alguna fuerza se enfrenta?
—Hace muchísimos años que en Catamarca gobierna el Partido Justicialista, es decir, ahora gobierna Raúl Jalil. Él se presentó por el Frente de Todos.
LCV: Pero ahora Jalil no está con el Frente de Todos.
—No está porque se acomoda. Viene acompañando las medidas de Milei. Y sinceramente, si vos me preguntás si hay alguna fuerza política en Catamarca que se oponga, te podría decir que desde la palabra quizás algunas, pero primero, hace muchos años que gobierna el Partido Justicialista. Entonces, es difícil saber qué harían, pero los radicales en su momento, que también estuvieron hace muchos años tampoco han sido, siendo gobierno, una voz muy opositora a la minería. Además, sumale a todo esto todo el discurso de la transición energética.
En el caso del litio, es considerado un “mineral estratégico” para las energías limpias, para la supuesta transición energética, que es absolutamente necesaria para reemplazar, digamos, los combustibles fósiles. Pero bueno, nosotros tenemos un debate enorme con ese concepto de la transición energética, porque lo primero que tenemos que pensar es para quién es esa energía, para qué es esa energía, desde dónde se está proponiendo esa transición.
LCV: No hay una mirada social, obviamente, en esa transición energética social.
—Y es muy colonial, si querés, Nora. Porque la realidad es que el Norte Global, lo que hoy llamamos el Norte Global, el Primer Mundo en otro momento, en realidad es una propuesta de transición para ese mundo. Entonces es como que “recuperamos”, revivimos toda la política de la concepción colonial del vínculo entre los países del Sur Global y el Norte Global, diríamos hoy. Porque, ¿qué rol tiene Catamarca o la Argentina en esta propuesta de transición energética? Bueno, proveer los bienes comunes, diríamos, o sea, el litio o el cobre, con la misma lógica colonial de toda la historia, de toda nuestra historia, ¿no?
LCV: Absolutamente, una lógica colonial, en donde además no nos extraña entonces la violencia de género, que los trabajadores sean rehenes de los problemas económicos de las empresas y demás.
—Total. Yo, mirá, lo que te agregaría es que es una lógica, una estrategia que es muy común de cualquier empresa. Es decir, te lo vamos a decir vulgarmente: prometen el oro y el moro mientras están por instalarse en el lugar.
LCV: Supongo que la situación de la gente respecto de esa desilusión debe ser importante también, ¿no? Deben haber comprado el discurso del progreso total.
—Porque además Catamarca es una de las provincias más pobres de la Argentina. O sea, ejemplo más claro que Catamarca para demostrar que la minería no lleva al supuesto desarrollo, al supuesto progreso, es Catamarca, que desde el 97 tiene la experiencia de La Alumbrera. Entonces, digo, más allá de eso, la situación general de la provincia, del país, lleva por supuesto a mucha gente a ilusionarse, por decirlo de alguna manera, con este discurso muy sostenido desde la empresa y desde el Estado, que tiene que ver con que de la mano de la minería viene el desarrollo, viene el progreso. No es lo que muestra Catamarca, porque basta solo mirar las estadísticas sociales de Catamarca y vos te das cuenta que nada que ver con eso.
Estados Unidos: Cuando el enemigo no está fuera, sino dentro, por José Félix Abad*
Tractorazos en Europa contra el Acuerdo entre la UE y el Mercosur, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco

