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Potenciar Trabajo | “Nos indigna que este gobierno decida investigar tan de cerca a los pobres y tan de lejos a los millonarios”
En medio del conflicto entre referentes de la Economía Popular y el Gobierno por el pago del plan Potenciar Trabajo, Nicolás Caropresi, referente nacional del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) e integrante de la UTEP, pasó por La Columna Vertebral para referirse a la reunión que mantuvieron con el presidente Alberto Fernández, las medidas a tomar y por qué la investigación a los beneficiados por los planes es ilegal.
LCV: Contanos un poco qué pasó en la semana.
-Primero empezó toda una movida que arrancó con un informe que presentó la AFIP en base a un pedido que había hecho Juanchi Zavaleta en junio de este año, y en base a ese informe, no entendemos bien por qué, primero se montó una especie de persecución y de estigmatización de los trabajadores de la economía popular en base a qué hacían con la plata que reciben como ingresos. En base a ese informe empezaron a pedir más informes, un juez pidió el levantamiento del secreto fiscal, cosa que es un derecho sagrado, según me han dicho algunos funcionarios y políticos de este gobierno. Pero en el caso de los pobres se lo dan todo sin ningún problema de un día para el otro. Cuando se quiso levantar para investigar la fuga de dólares del FMI, el mismo Mayans y varios senadores nos han dicho que era un derecho sagrado, no se puede hacer. La cuestión es que, en base al levantamiento del secreto fiscal, de un día para el otro, la ministra pretendió cambiar las reglas de juego, es decir, cuestiones que en la normativa del propio Ministerio no existían como incompatibilidades, de un día para el otro la querían convertir en incompatibilidades. Eso significaba que alrededor de casi 200.000 trabajadores y trabajadoras se queden de un día para el otro sin su sueldo. ¿Por qué digo de un día para el otro? Porque era una medida retroactiva. Es decir, que la mayoría de sus compañeros, como te decía, trabajaron durante el mes. ¿Por qué le vas a cortar el sueldo o por qué no le vas a pagar el trabajo que hicieron durante el mes? Entonces ahí es donde empezó la discusión con los movimientos, con la UTEP, sobre todo.
No teníamos ningún problema en sentarnos a discutir y ver como se ordenaba eso para adelante, que tenían que entender algunas cuestiones de la economía popular. Se quería poner un tope de ingreso que va en contra del espíritu del Potenciar Trabajo mismo, porque como yo te decía, el salario es complementario, un complemento de ingreso para un trabajador que ya de alguna manera viene generando su ingreso. La capacidad de organizarse, la capacidad a organizarse en cooperativa, lo cual mejora la producción de ese compañero, como en el caso de los textiles, si lleva a que ese mes, o un mes, en vez de haber ganado $50.000 o $30.000, ganó $90.000 o $100.000 porque mejoraron la venta, porque todo el proceso organización hizo que consigan mejores precios, porque entregaron más productos que otras veces, de golpe se lo quería dar de baja porque si mostraba movimiento bancario o billetera virtual de dos salarios mínimo vital y móvil, para eso había que sacarles el complemento salarial. Esa es la discusión que apareció, pero para mí lo más grave de esta cuestión es que la ilegalidad que estaba por cometer el ministerio era en base a una normativa que no existe, dar de baja a 200.000 personas o echar a 200.000 personas de su trabajo. Después hubo una reunión a la que fue el secretario general de la UTEP, el Gringo Castro, y en esa reunión el compromiso asumido que no se va a tocar nada de lo que se iba a tocar y que a lo sumo empezaremos una mesa de discusión entre los diferentes representantes de las cooperativas y las organizaciones de la economía popular para ver en qué es lo que se quiere avanzar y a qué acuerdo podemos arribar en base a este recorte que están queriendo hacer, porque es un recorte. Están ajustando con lo de abajo, no es que están ordenando, están ajustando, están buscando la forma de reducir el padrón de beneficiarios de Potenciar Trabajo y lo vienen haciendo hace un tiempo. A mí un poco me indigna que sea este gobierno el que el que ponga la lupa tan cerca de los pobres y tan lejos de lo millonarios, porque la verdad es esa, porque seguir culpando a los pobres de la pobreza me parece una vileza demasiado grande para nuestro país por la situación en la que estamos.

“¿Por qué mejor no le abrimos el secreto fiscal a los que se fugaron 35 mil millones de dólares? Ese es nuestro único pedido, simple y concreto”
SOBRE LA DECISIÓN DE INVESTIGAR A LOS BENEFICIARIOS DE PLANES
LCV: Se le levantó el secreto fiscal a toda una clase social prácticamente. Lo que me llamó la atención también es un informe que había hecho Laura Vales, que había leído ella el informe de la AFIP. Ella explicaba que no se discriminaba, entonces decían “están comprando dólares”, pero están comprando dólares también puede ser como cuando de repente decidís contratar Netflix, que lo pagas en dólares.
-Nosotros propusimos hacer una pequeña vuelta entre los trabajadores y trabajadoras de nuestro movimiento que aparecían como identificados en el padrón y vos tenías el caso de uno que había comprado un dólar. Porque si vos tenés la aplicación BNA+ del Banco Nación, que es que si vos cobras a través del banco, podés acceder a tu movimiento bancario, incluso a pagar y esas cuestiones a través de una app del celular, como si fuera un mercado pago o tu tarjeta de débito. Bueno, cuando uno entra a la app, vos ves el saldo, ves alguna cuestión más y al toque tenés un botón que apretándolo vos abrís “comprar dólar ahorro”. Entonces es como que la incitación al delito la hacía el banco a un beneficiario que supuestamente tiene prohibido comprar dólares. Lo que digo primero es que nadie en la reglamentación tiene prohibido la compra de dólares. En la reglamentación que existe en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que da por creación al Potenciar Trabajo, nadie tiene prohibido comprar dólares. Primer punto. Segundo punto. Cualquier trabajador en Argentina hace lo que quiere con su sueldo, ¿Por qué al compañero de la economía popular le vamos a revisar en qué gasta la plata? Porque si el compañero popular no puede comprar dólares porque un pedazo de su sueldo lo paga el Estado, bueno, entonces que ningún estatal puede comprar dólares, que ningún funcionario público pueda comprar dólares, que ninguna persona que cobre directamente del Estado para comprar dólares, ningún diputado, ni el presidente. Porque por qué los de 27 no y el resto sí. Primer punto. Pero además de esto, el Banco Nación le ofrece la posibilidad de comprar dólares ahí nomás.
Y después está esto que vos decís de Netflix, Spotify, el jueguito de la PlayStation. Pero después también tenés otros tipos de problema como, por ejemplo, ayer leía un caso de una compañera nuestra que es vendedora ambulante de Once que tuvo que gastar creo que 35 dólares en un libro de medicina que tenía que comprarse para la carrera, que no lo conseguía en pesos. Después un compañero peruano que le mandó plata a su abuela porque estaba internada en Perú y la tuvo que cambiar en dólares. O sea, si se ponen a revisar caso por caso, que me parece una barbaridad, pero si se pudiera, se dan cuenta que solo están jodiendo la vida a gente que lo único que está queriendo hacer es salir adelante y vivir dignamente en este país que está siendo imposible.
LCV: Sabemos ya que existe una reunión donde hay un acuerdo y una suerte de tregua que va a ser durante todo enero para ir estudiando el tema y que se volverán a sentar en febrero ¿Cuáles son las expectativas?
-Se llegó a ese acuerdo en que no iban a avanzar, porque realmente era una ilegalidad lo que estaban por hacer, de manera retroactiva descontarle a los compañeros también habría la posibilidad de a los trabajadores que iban a ser afectados de hacerle también una denuncia en la Justicia a la ministra y a quien sea por poder avanzar en ese sentido.
LCV: ¿De acá a fin de año entonces se supone las cosas están tranquilas?
-Dos cosas voy a decir, trataré de ser breve. Una es que es cierto, tengo la misma sensación que vos, no podía creer que en diciembre estén tomando medidas de estas características, y agregando a lo que vos decis, el Potenciar Trabajo, el salario Complementario, los planes como se dice también, son 1 millón doscientos mil, ponele. El problema en la Argentina, según el IFE, son 7 millones y medio. Ponele que ahí tengamos trabajadores en negro, trabajadores de lo que nosotros llamamos la economía popular, gente que sobrevive y no se sabe cómo, son alrededor de 5 millones de personas, entonces tenemos que ser coherentes.
LCV: Trabajadores empobrecidos, alrededor de 15 millones.
-Además. La caída de la clase media, etc. Entonces dejémonos de joder, dejemos de revisar y hacer endoscopia a ver en qué gasta la plata el pobre y dediquémonos a apretar a lo que hay que apretar en serio. Hubo gente que se fugó 35 mil millones de dólares en el mismo momento que entraban 35 mil millones de dólares al país. Entonces, ¿por qué no le abrimos el secreto fiscal a esa gente y por qué no es investigada esa gente? Esa es nuestro único pedido concreto, simple y sencillo.
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¿Cuál es el colmo de un legislador? Prohibir escribir ‘gratuito’ en la Constitución, por Américo Schvartzman*
Los legisladores entrerrianos aprobaron una norma que prohíbe usar una palabra que la Constitución Provincial emplea en catorce artículos para definir derechos. No es una exageración ni una metáfora: es un disparate jurídico. Corrijan esa ley, señores legisladores. Háganlo si todavía creen que la Constitución no es un folleto optativo.
En noviembre pasado, la Legislatura de Entre Ríos aprobó una ley de nombre ampuloso —“Régimen de Transparencia Fiscal al Consumidor”— mediante la cual la provincia adhiere a la Ley Nacional 27.743 de Regularización de Deudas, impulsada por el gobierno de Javier Milei y conocida como “ley de blanqueo”.
Según se explicó públicamente, la norma establece que en cada operación comercial debe emitirse un ticket que detalle los impuestos que integran el precio final, desde el IVA hasta los tributos provinciales. La medida, tomada aisladamente, es razonable. De hecho, explica que la ley haya sido aprobada por unanimidad: ¿quién podría oponerse a que los consumidores sepan cómo se compone el precio de lo que compran y cuánto se destina al fisco?
Esa cláusula no busca informar mejor: busca reeducar ideológicamente a la población, instalando la idea de que el Estado no brinda derechos, sino favores financiados por “la tuya”.
Podría señalarse, de paso, que en una economía con niveles estructurales de informalidad —diversas estimaciones sitúan la economía no registrada en torno al 30 % del PBI— este tipo de normas suele tener más vocación declamativa que eficacia real. Pero ese no es el punto que motiva esta columna.
Lo que me interesa señalar es algo mucho más grave, aunque de efectos empíricos menos visibles: una cláusula que no solo es ideológica, sino jurídicamente insostenible, y que revela una alarmante combinación de dogmatismo, ignorancia y desprecio por la Constitución Provincial.
Una cláusula indefendible
La ley provincial aprobada incorpora, sin mediación crítica, un artículo copiado de la Ley Nacional 27.743. Se trata del artículo 100, que dispone que en la publicidad de “prestaciones o servicios de cualquier tipo” que brinda el Estado —sea nacional, provincial o municipal— no puede utilizarse la palabra “gratuito” ni expresiones equivalentes, debiendo aclararse que se trata de servicios “de libre acceso solventados con los tributos de los contribuyentes”.
Señores legisladores: lean la Constitución. Léanla de verdad, no como adorno retórico en los discursos de asunción. Lean lo que dice, y sobre todo lo que obliga. Corrijan esta norma, subsanen esa burrada.
Pero no se trata solo de un problema técnico o semántico. Hay un problema constitucional.
Esa cláusula no busca informar mejor: busca reeducar ideológicamente a la población, instalando la idea de que el Estado no brinda derechos, sino favores financiados por “la tuya”.
Es una operación discursiva burda, propia de una derecha sin vuelo intelectual, que reduce la política pública a contabilidad emocional y convierte los impuestos en una forma de expolio narrado en tono de indignación selectiva. Es la fe, la religión del Presidente: el Estado es un ladrón.
Ahora bien, aun suponiendo que esa pobreza conceptual tuviera algún sustento, el problema en Entre Ríos es mucho más grave: la Legislatura provincial ha intentado prohibir un término que la Constitución de la Provincia utiliza reiteradamente para definir derechos fundamentales.
La Constitución dice “gratuito” (catorce veces)
La Constitución de Entre Ríos, reformada en 2008, emplea la palabra “gratuito” en no menos de catorce artículos, y lo hace con absoluta claridad jurídica. No como consigna, no como metáfora, no como gesto ideológico, sino como categoría normativa precisa: derechos cuyo acceso no puede condicionarse al pago individual del destinatario.
La Constitución habla de gratuidad en relación con:
· el acceso a la información pública (art. 13),
· la asistencia sanitaria (art. 19),
· los servicios de transporte para personas con discapacidad (art. 21),
· la restitución de tierras a comunidades originarias (art. 33),
· la acción de amparo (art. 56),
· el habeas data (art. 63),
· los trámites judiciales para personas sin recursos (art. 65),
· las tierras para la fundación de colonias (art. 81),
· la distribución del Boletín Oficial (art. 178),
· las actuaciones de la Defensoría del Pueblo (art. 215),
· el acceso a la educación en todos los niveles que brinda el Estado (art. 258),
· el perfeccionamiento docente (art. 267),
· la universidad autónoma (art. 269),
· y la póliza escolar (art. 270).
La Constitución no se equivoca catorce veces. La Legislatura, en cambio, sí puede hacerlo.
Lo que no pueden hacer los legisladores
Disculpen el tono didáctico, pero es imprescindible decir algo que un legislador no debería ignorar: una ley inferior no puede redefinir, vaciar ni prohibir el vocabulario con el que una ley superior (la Constitución) nombra derechos. No puede hacerlo explícitamente, ni por rodeo, ni bajo la excusa de “mejorar la información al consumidor”.
Cuando la Constitución dice “gratuito”, dice exactamente eso: sin costo para el titular del derecho. No significa “gratis porque nadie lo paga”, ni “aparentemente gratis”, ni “financiado mágicamente”. Eso último es obvio y trivial: todo el Estado se financia con tributos.
Lo que la Constitución establece al usar la palabra “maldita” es otra cosa: que el acceso a ciertos bienes y servicios no puede transformarse en una transacción individual.
Es una operación discursiva burda, propia de una derecha sin vuelo intelectual, que reduce la política pública a contabilidad emocional y convierte los impuestos en una forma de expolio narrado en tono de indignación selectiva. Es la fe, la religión del Presidente: el Estado es un ladrón.
Prohibir la palabra “gratuito” no es una sutileza comunicacional: es un intento de erosionar el sentido constitucional de los derechos por vía semántica. Y eso, en cualquier manual serio de derecho constitucional, tiene un nombre: inconstitucionalidad.
Ignorancia u oportunismo (o ambas)
Legislar desde dogmas ideológicos es necio.
Legislar desconociendo la Constitución que se juró respetar es peor.
Y legislar algo así, por unanimidad, es directamente vergonzoso.
Los legisladores entrerrianos tienen la obligación de conocer la Constitución Provincial. No es una sugerencia, no es una recomendación académica: es el presupuesto mínimo de su función. Ignorarla —o fingir que no existe cuando molesta— no es un error menor: es una falta grave.
Señores legisladores: lean la Constitución. Léanla de verdad, no como adorno retórico en los discursos de asunción. Lean lo que dice, y sobre todo lo que obliga. Corrijan esta norma, subsanen esa burrada. No por una polémica coyuntural, sino por respeto a la jerarquía constitucional y a los derechos que dicen representar. De lo contrario, quedará constancia de quiénes fueron los nombres que aprobaron una ley que intentó prohibir una palabra que la Constitución consagra.
Eso, créanme, no envejece bien. Como dice una bella canción, “piensen en sus nietos en clase de historia”. Y corrijan esa ley.
*Doctor en Filosofía (UNSAM). Periodista. Convencional Constituyente de Entre Ríos en la reforma constitucional de 2008.
Publicado en El Miércoles Digital, de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
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Pablo Llonto: “El decreto 941 reconstruye herramientas jurídicas de la dictadura cívico-militar”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el abogado de derechos humanos y periodista Pablo Llonto analiza en profundidad el decreto 941 del gobierno de Javier Milei, sus implicancias jurídicas, políticas y comunicacionales, y advierte sobre la reconstrucción de un escenario ideológico similar al de la última dictadura cívico-militar. En una extensa conversación, Llonto reflexiona además sobre el rol de los medios, el uso del concepto de “narcoterrorismo”, la situación regional y los desafíos de la futura reconstrucción democrática.
LCV: “¿Cómo estás? Todo bien, de vacaciones, así que te agradezco el triple que estés aquí. En enero estamos en feria judicial, abogados y abogadas de feria, y justo aparece el decreto 941, que modifica atribuciones de la SIDE, se lleva puesta la ley de inteligencia interior y tiene un impacto enorme, sobre todo para quienes venimos del periodismo y los derechos humanos.”
Pablo Llonto: “Cada vez que sale un decreto o una ley de este gobierno la primera sensación es ‘otra más’, y la segunda es empezar a pensar cómo se va a dar vuelta todo esto cuando se recupere el poder democrático. La reconstrucción va a ser larguísima, no solo por el desastre económico sino por el daño jurídico e institucional. No se puede desarmar esta barbarie en un día, hay que reconstruir toda la legislación.”
LCV: “Da la sensación de que no solo gobiernan, sino que están armando un andamiaje ideológico y jurídico.”
Pablo Llonto: “Exactamente. Están reconstruyendo el escenario ideológico, técnico y jurídico del proceso militar. El plan económico es prácticamente calcado al de la dictadura, más que al menemismo. Incluso hay aspectos en los que la dictadura fue más hipócrita: nunca blanqueó por ley que la SIDE pudiera detener personas. Hoy, si eso pasa, el funcionario te dice ‘estoy amparado por el decreto 941’.”
LCV: “Hace un año hablábamos con abogados y abogadas de que iba a hacer falta una gran ley de reconstrucción.”
Pablo Llonto: “Sí, una especie de ley ómnibus inversa. Así como ellos tuvieron años para preparar la Ley Bases, nosotros tenemos que empezar ahora a pensar cómo revertir cada desmadre. Hay que rehacer leyes laborales, económicas, políticas. Es volver a hacer el país.”
LCV: “Con la expectativa puesta en 2027, también aparecen preocupaciones políticas.”
Pablo Llonto: “Yo confío en que esto termina democráticamente, con el voto, y espero que no haya tragedias como en 2001, porque los muertos siempre los pone el mismo lado. Pero la mayoría que se construya va a ser ajustada, y quienes se elijan tienen que ser muy distintos a Alberto Fernández, a Scioli o a Massa.”
LCV: “Te llevo al núcleo del decreto 941. ¿Por qué aparece ahora? ¿Qué busca?”
Pablo Llonto: “Hay una construcción deliberada del enemigo del ‘narcoterrorismo’. Es un concepto peligrosísimo, porque mezcla narcotráfico y terrorismo, y ahí entra todo. Lo grave es que muchos periodistas lo repiten sin pensar, y eso va calando en el sentido común. Mañana empiezan las delaciones: el vecino, el compañero de trabajo, señalando a otro como ‘narcoterrorista’.”
LCV: “Eso ya lo vivimos.”
Pablo Llonto: “Exacto. La sociedad argentina ya fue llevada a eso con el discurso de la subversión. Eso llevó a la delación, al silencio, a la complicidad. Hoy el mensaje vuelve a ser: ‘No me importa cómo, resolveme el problema’. Antes usaban juntas militares, hoy es atendido directamente por sus dueños.”
LCV: “También preocupa el rol de los medios.”
Pablo Llonto: “Muchísimo. La trivialización es total. Periodistas que dos minutos antes hablaban de MasterChef, ahora opinan sobre invasiones, secuestros de presidentes, como si fuera un reality. Eso construye un sentido común peligrosísimo. Y sí, me preocupa especialmente lo que está pasando en medios que deberían tener otra responsabilidad.”
LCV: “En el caso de Venezuela, el foco parece corrido.”
Pablo Llonto: “Totalmente. Acá hay un hecho central: un país poderoso entra en otro país, secuestra a su presidente y se arroga el derecho de ordenar su gobierno. Después podemos discutir todo lo demás, pero eso es una violación brutal del derecho internacional. No hubo ninguna agresión de Venezuela a Estados Unidos que justifique esto.”
LCV: “Como abogado, ¿qué te genera este escenario?”
Pablo Llonto: “Una pena enorme. Aunque a veces también cierta satisfacción cuando aparecen voces que uno no esperaba y se pronuncian con sensatez. Hoy estamos en un mundo cada vez más alejado de la justicia, y eso duele.”
LCV: “Para cerrar, ¿cómo se sigue?”
Pablo Llonto: “No por optimismo bobo, pero estoy convencido de que la verdad de los hechos se termina imponiendo. El problema son los tiempos. Va a llevar años. Y además de reconstruir lo jurídico, va a haber que reconstruir lo comunicacional y la cultura, porque el daño ahí es enorme.”
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Óscar Muntes advierte sobre el ajuste en Entre Ríos: despidos, salarios congelados y miedo en el Estado
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Óscar Muntes, secretario general de ATE Entre Ríos, analizó el complejo panorama laboral en la provincia. Despidos encubiertos bajo la finalización de contratos, ocho meses de congelamiento salarial, reformas en agenda y un clima de miedo que atraviesa a los trabajadores estatales configuran un escenario de fuerte ajuste y conflictividad social.
LCV: “Contanos un poco el panorama laboral de la provincia de Entre Ríos.”
Óscar Muntes: “Terminamos un año muy, pero muy difícil, prácticamente el último día hábil del año con movilizaciones y asambleas en la propia Casa de Gobierno, donde la manifestación fue muy grande y muy nutrida. A pesar del receso, fuimos muy claros en que no vamos a permitir que a 100 compañeros y compañeras se les haya culminado el contrato; nosotros decimos despido, porque tiene que ver con la lógica que plantea el presidente Milei y que a su vez expresó el gobernador de la provincia. Hablaron de ordenar, de terminar con los contratos de obra y reemplazarlos por contratos temporarios, pero nos encontramos con que a 100 trabajadores y trabajadoras les notificaron que no seguían, muchos de ellos con entre 6 y 16 años de antigüedad cumpliendo funciones como cualquier trabajador de planta.”
LCV: “¿Qué implica este cambio de modalidad contractual y el contexto salarial?”
Óscar Muntes: “Todos sabemos lo que significan los contratos temporarios: trabajan a la par nuestra, cumplen con sus tareas sin inconvenientes, pero sin estabilidad. Cuando el ministro de Gobierno y Trabajo nos dijo que estuviéramos tranquilos porque solo iba a haber un reordenamiento y que los problemas iban a ser para quienes no cumplían, nos confiamos porque sabemos que todos cumplen. Sin embargo, a esto hay que sumarle los ajustes que venimos sufriendo en Entre Ríos, como el recorte del 20% de la hora extraordinaria, que para muchas familias equivale a gran parte del alquiler, y ahora la culminación de contratos de compañeros con muchos años de antigüedad.”
LCV: “¿Cómo impacta esto en el salario de los trabajadores estatales?”
Óscar Muntes: “La otra pésima noticia es que vamos a llegar prácticamente a febrero con ocho meses sin recomposición salarial, ocho meses de congelamiento. No es fácil la situación del trabajador estatal en la provincia: mucho ajuste y la previsión de que va a venir más. Desde ATE vamos a hacer todo lo necesario para cambiar esta relación, porque si los trabajadores del Estado no entendemos que es organizados en la calle, con asambleas y lucha colectiva, el gobierno va a seguir avanzando, como lo viene haciendo en complicidad con UPCN, con un acuerdo muy cerrado que prácticamente implica un cogobierno.”
LCV: “¿Qué acciones están previstas en este contexto?”
Óscar Muntes: “Mañana vamos a estar muchos trabajadores y trabajadoras en Casa de Gobierno, junto a organizaciones de la intersindical y la multisectorial. Estamos trabajando de cara al fin del receso, que en la provincia culmina el 19 de enero. Hoy hay muchos compañeros de licencia y eso dificulta la movilización, pero tenemos que construir la mayor fuerza posible para doblegar el brazo de un gobierno que va a seguir ajustando en complicidad con el sindicato que lo respalda.”
LCV: “¿Cuál es hoy el salario básico de un trabajador estatal en Entre Ríos?”
Óscar Muntes: “El mínimo garantizado es de 860.000 pesos para cada trabajador y trabajadora. A partir de ahí se diferencian las escalas según antigüedad, responsabilidades u organismos, pero ese es el piso. Hoy estamos prácticamente iguales que los docentes y los municipales de la capital provincial, producto de ocho meses de congelamiento salarial; han decidido secarnos el salario.”
LCV: “¿Notás cansancio, miedo o falta de convicción para movilizarse?”
Óscar Muntes: “Es un combo donde juega todo. El 26 de octubre fue clave, el espaldarazo que recibió el gobierno lo están usando para seguir ajustando. Hay mucho miedo, mucho pánico, sobre todo entre los trabajadores temporarios que no tienen estabilidad. Es incontable la cantidad de situaciones de angustia: compañeros despedidos que dudan en movilizarse porque creen que tal vez mañana los vuelvan a llamar. Ese miedo ya lo vimos al inicio del gobierno de Milei a nivel nacional.”
LCV: “Incluso hubo mucho voto estatal a Milei en la provincia.”
Óscar Muntes: “Eso nos lo dijeron incluso desde el propio gobierno. En una reunión, el ministro de Gobierno y Trabajo nos planteó que revisáramos hacia adentro porque muchos trabajadores del Estado los habían votado. Seguramente pasó, había bronca y desazón con el gobierno anterior, pero en Entre Ríos hubo esperanza de pararle la mano a este ajuste y ocurrió lo contrario: recibieron un acompañamiento muy fuerte y lo están llevando a la práctica. El 30, cuando movilizamos a Casa de Gobierno, no había un ministro; el gobernador estaba de vacaciones, lo que muestra el nivel de impunidad con el que avanzan.”
LCV: “¿Cómo se enfrenta este escenario a futuro?”
Óscar Muntes: “Entendemos que es con lucha organizada, con todos los sectores, la multisectorial y la intersindical. Se vienen la reforma laboral, la tributaria y la previsional; en Entre Ríos ya fue anunciada la reforma de la caja jubilatoria. La pudimos frenar una vez, pero va a ser muy difícil porque han doblegado a legisladores de la oposición y hoy cuentan con ellos para aprobar las leyes de ajuste. Es una batalla de sentido cultural, de llegar a cada trabajador y trabajadora y explicar que la salida es colectiva. En nuestra provincia, en nuestro país y en América Latina nos sobran ejemplos de luchas ganadas desde el campo popular, y no hay otra alternativa que seguir por ese camino.”
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¿Cuál es el colmo de un legislador? Prohibir escribir ‘gratuito’ en la Constitución, por Américo Schvartzman*

