Destacada
“Para Funes de Rioja, quitarnos la personería gremial sería como levantar la Copa”
Adriana Cubaile, secretaria de Derechos Humanos y Cultura del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines, charló con La Columna Vertebral sobre el conflicto con AUBASA, el rol del Gobierno Bonaerense y la intervención de Daniel Funes de Rioja.
LCV: Contanos cómo nace el conflicto.
-Este conflicto nace en agosto del 2021. O sea, hemos recorrido un largo camino tratando de llevar adelante y de poder solucionar todas estas cuestiones con la empresa AUBASA. El Sindicato Único de Trabajadores de Peajes al cual pertenezco, como bien dijiste, como Secretaria de Derechos Humanos y Cultura, venimos desarrollando un conflicto que ha escalado. Nunca tuvimos en nuestros 16 años y algo de historia del sindicato, un conflicto de esta magnitud y de este nivel de conflictividad donde no podemos llegar arribar a un acuerdo, porque sistemáticamente desde la empresa, precisamente desde que está este director que se llama Ricardo Elizalde, no llegamos a un acuerdo. Todos lo que se llega a consensuar y acordar en el ámbito del Ministerio del Trabajo, no es respetado. Este conflicto ha escalado a tal magnitud que la semana pasada, creo que fue el día jueves, en la última reunión del Ministerio de Trabajo, esta empresa, con el patrocinio del estudio del abogado Funes de Rioja, pidió el quite de la personería gremial de nuestra organización.
LCV: ¿Ustedes qué le piden a AUBASA y por qué se niegan? ¿Cuáles son las medidas que ustedes tomaron en consecuencia?
-Han habido distintas instancias en este conflicto y sistemáticamente, como te digo, se han comprometido a hablarlo con nosotros. En principio estamos con el tema de la reconversión laboral de los trabajadores. Como vos sabes o imaginarán, la actividad de viajes es una actividad donde la tecnología es una realidad que se nos viene encima. Nosotros venimos consensuando con las diferentes empresas porque tenemos representantes en todo el país, más de 7000 afiliados y son distintas empresas con las cuales nos relacionamos y hay un plan de reconversión contemplando la necesidad de pasar esos trabajadores a distintos sectores. Acá no hay un plan de reconversión, no hay un diálogo que se pueda mantener con el tiempo. Estamos exigiendo, porque nos pertenece y lo dice así la ley de contrato de trabajo, que se pase en la planta permanente, que se efectivicen 100 trabajadores que ya vienen desde hace un tiempo trabajando en calidad eventual, con lo que esto significa. Echaron a un trabajador, a un gerente de sistemas que estaba trabajando con nosotros de una manera prolija con el tema este de la reconversión y evidentemente como esta persona estaba en diálogo con nuestra organización, molestó y lo despidieron, después lo reincorporaron y después lo volvieron a despedir.

LCV: ¿Y cuáles son las medidas de fuerza que llevan a cabo?
-Nosotros la medida de fuerza que hacemos desde el nacimiento de nuestras organizaciones es el levantamiento de barrera, o sea, no cobrar. Nunca hemos interrumpido el tránsito, no hemos cortado una autopista. Obviamente se mantiene una guardia permanente y mínima que asegura que la seguridad vial y todos aquellos sectores que son fundamentales para el funcionamiento pero después el levantamiento de barrera.
LCV: ¿La mayoría de ustedes son contratados o tienen planta transitoria?
-Nosotros tenemos trabajadores que son efectivos y trabajadores que se toman por eventualidades o plazos fijos. Esos trabajadores eventuales después van pasando a planta permanente, pero tenemos gente que ha excedido ese tiempo donde realmente hace falta incorporar trabajadores y la empresa no los incorpora. Por eso te digo que tenemos 100 trabajadores que están esperando su efectivización que debería haber sucedido. Y bueno, en este contexto de reconversión y demás, imaginate que no solo tenemos temor por esos trabajadores, sino por todos los trabajadores.
LCV: ¿Cuál es el rol del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires?
-No lo sabemos.
LCV: Porque las autopistas son un tema nacional.
-Sí, porque nosotros hemos decidido llevar el conflicto al ámbito nacional. Porque nosotros todos los conflictos que hemos sostenido a lo largo de la historia, de nuestro trabajo, de nuestra organización, los hemos definido en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación.
LCV: ¿Qué hace Funes de Rioja en un conflicto que tiene que ver con una empresa provincial que ustedes llevan el Ministerio de la Nación? ¿A quién representa Funes de Rioja?
-A la empresa AUBASA que pertenece al Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Las mismas preguntas que te haces vos y que se debe hacer la audiencia nos las hacemos nosotros. ¿Qué hace un representante de los intereses que todos conocemos, defendiendo los intereses de una provincia que pertenece a un gobierno que se dice peronista, qué hace un estudio como ese pidiendo el quite de la personería gremial de una organización que defiende a los trabajadores?
LCV: Ahora entiendo mejor a Funes de Rioja. Históricamente, digamos, este sería como el sueño del pibe, el poder empezar a quitar personería.
–Sería como levantar la copa del mundo para él. En todo este conflicto, desde el inicio hasta hasta hoy, todo es incoherente, inconsistente y para nosotros absolutamente sorprendente. Fijate que a raíz de esto se ha provocado un hecho casi inédito en los últimos tiempos que es la unión del movimiento obrero organizado y todos han salido a bancar al sindicato porque no se puede avasallar los derechos de los trabajadores. No se puede ni siquiera mencionar la idea de pensar en quitarle la personería gremial a una organización que está defendiendo a los trabajadores.
LCV: Dicen las malas lenguas, y esto te lo tengo que plantear para que vos puedas dar tu opinión, que la idea de que esté Funes de Rioja es porque en realidad lo que están enfrentando no es una pelea por la continuidad laboral, sino que es una pelea recaudatoria, que es un tema de caja, porque obviamente las autopistas son una caja muy fuerte y que el sindicato estaría peleando, entonces, esa recaudación. ¿Qué contestás a esa acusación?
-No entiendo cómo sería esa situación de caja cuando nosotros tenemos también dentro de lo que es el panorama de dónde tenemos afiliados, tenemos a corredores viales, que es la empresa de peajes más grande de la actividad que pertenece al Estado nacional y donde tenemos no solo a todos los trabajadores del acceso Riccheri, que es el más conocido a nivel accesos, sino que tenemos el resto de los peajes del país, NOA, NEA. O sea, ¿dónde está el pedido de caja? ¿Por qué no sucede esto mismo en las otras empresas?
LCV: Es la pregunta que nos hacemos, ¿por qué el gobierno de la provincia de Buenos Aires, con Axel Kicillof, un hombre que viene de la izquierda desde la universidad y un hombre que está en el plano del Frente de Todos, que está más a la izquierda y que más nacional y populares y demás, contrata a Funes de Rioja para que lleve adelante esta política de dureza?
-Yo creo que se pegaron un tiro en el pie porque es ilógico, realmente es absurdo. Nosotros sacamos un comunicado que decía ni Macri se animó a tanto, y realmente es lo que estamos viendo. Contra todo tipo de legislación internacional de la OIT, contra todo tipo de legislación nacional, el derecho a huelga.
Destacada
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
Destacada
Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
Archivo
Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

