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Otto René Castillo y Roque Dalton. Poesía y revolución – Parte II, por Pablo Solana
Fueron dos de los más destacados poetas latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. Estudiaron juntos, publicaron un poemario a cuatro manos casi desconocido y, con los años, siguieron el mismo camino: Castillo se sumó a la guerrilla en Guatemala y Dalton hizo lo propio en El Salvador. Tras ser asesinados, los cuerpos de uno y otro continúan desaparecidos. Rescate político y poético de dos figuras claves de la cultura revolucionaria de Nuestra América.
En la Parte I de esta historia ( https://www.lacolumnavertebral.com.ar/2023/03/22/otto-rene-castillo-poesia-y-revolucion-parte-i-por-pablo-solana/) mencionamos el encuentro de Otto y Roque en la Universidad de El Salvador, en 1954, cuando el guatemalteco llegó allí exiliado tras el golpe de estado en su país contra el nacionalista Jacobo Árbenz. Retomemos la historia a partir de entonces.
Fueron algo más de 3 años los que Castillo compartió con Roque Dalton entre mediados de 1954 y fines de 1957. Los dos cursaron las materias para recibirse de abogados en la universidad, aunque ninguno terminó la carrera.
Otto y Roque recorrieron por aquellos años un camino político similar: reivindicaron las gestas rebeldes que les precedieron, en particular las rebeliones indígenas menospreciadas por las élites intelectuales centroamericanas; combinaron poesía y militancia; se afiliaron a sendos partidos comunistas promediando los 50, y rompieron con ellos tiempo después para sumarse a organizaciones guerrilleras.
Durante esa etapa de estudiantes, Otto se convirtió en un referente para su amigo salvadoreño. Era solo un año mayor que Roque, pero tenía más experiencia política. Había sido perseguido por su militancia en la Juventud Patriótica del Trabajo (JPT), el brazo juvenil del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), nombre que adoptó el Partido Comunista en ese país. Debido a la persecución desatada tras el golpe de 1954 había aprendido a moverse en la clandestinidad. Tomando como punto de partida la definición de Miguel Ángel Asturias, el mayor referente de la literatura guatemalteca, quien había dicho que la poesía debía ser una “conducta moral”, Otto insistía con que ese compromiso solo se volvería efectivo por medio de la militancia revolucionaria. Siguiendo su ejemplo, gran parte de aquella juventud terminó militando en el Partido Comunista Salvadoreño.
Dos puños por la tierra
En 1955, Roque y Otto, a poco de haberse conocido, escribieron un poemario conjunto, Dos puños por la tierra. Con ese trabajo ganaron el primer premio de poesía organizado por la Universidad. La presentación contenía un extenso poema de cada uno. En ambos textos hacen una reivindicación de dos líderes indígenas destacados por su lucha contra el invasor español. Otto le escribe a Atanasio Tzul, líder de la revolución de 1820 en Totonicapán:
Tu salto sideral necesitamos,
Tu combatiente flecha decidida.
Tu vuelo azul es lo que tanto amamos.
La llama de tu sangre repetida
debe quemar al invasor que odiamos
con toda la violencia de la vida.
(…)
Estás de pie, heroico y profundo,
sin orillas de titubeantes alas
frente al desnudo grito de las balas,
encrespando, decisivo y rotundo.
Tu mano con su flecha llega al mundo,
tu flecha con su mundo de bengalas
viene emplumada con sus rojas galas
para defensa del amor fecundo.
Tu gesto por su gesto no agoniza,
en tu mano se despierta la estrella:
tu coraje en la patria se eterniza.
Roque dedica sus versos a Anastasio Aquino, quien condujo al pueblo nonualco a la victoria contra los españoles en 1833:
Padre Anastasio Aquino, descorredor de velos; matador de prejuicios,
padre Anastasio Vida; padre Anastasio Pueblo, violador de la noche: llegaste
desde el centro de la historia, desde el origen de la historia,
desde las proyecciones de la historia,
a colocarnos la verdad
entre la garganta y la vocación,
a colocarnos la verdad en la esperanza como una hostia feroz, roja y gigante, plena de amor al hombre matinal
que habremos de construir para la dicha.
Se trata de poemas escritos por dos muchachos de 20 y 21 años, a caballo entre la cadencia nerudiana de la que después aborrecerán y la influencia de César Vallejo que comenzará a definir una poesía más desacartonada en ambos de ahí en más. La reivindicación indígena incomodaba a las castas intelectuales, incluso a las progresistas, que cuestionaron que en una obra premiada por la universidad se llamara “padre de la patria” a un indio rebelde olvidado por la historia oficial.
A partir de entonces, la recuperación de la identidad originaria fue una constante en la obra de los dos poetas y un quiebre con la intelectualidad dominante; también un llamado de atención para sectores políticos que no daban relevancia a las luchas de los pueblos originarios. (“En una zona tan profundamente marcada por lo indígena se da el caso de que incluso los partidos comunistas carezcan de una política indígena”, dirá Dalton al respecto).
Otto René abordó el tema no solo en su poesía, también en artículos y ensayos. Al mismo tiempo que su poema sobre Atanasio Tzul era premiado, publicó en La Prensa Gráfica de El Salvador un artículo titulado “El indio”. Allí afirma que “el indio es, a pesar de todo lo que se diga, una conciencia en nuestra vida, una base de nuestro presente y una ruta hacia el futuro. Entrar a bucear nuestro panorama étnico, cultural y social, es una tarea que necesita hacerse sin timideces y sin titubeos”.
La reivindicación originaria y el estudio del marxismo les permitió a ambos poetas redefinir una noción de patria más allá de las fronteras con las que las clases dominantes habían fragmentado la región. La identidad centroamericana impregna especialmente la obra de Castillo de ahí en más. Así describe Dalton este proceso en la poesía de su amigo: “En aquel ambiente sobrecargado de inocencia, de buenas intenciones, de desconciertos, de verbosidad, de subdesarrollo, Otto René Castillo participaba como un nuevo tipo de salvadoreño y un nuevo tipo de guatemalteco, un nuevo tipo de compatriota y un nuevo tipo de extranjero: como un centroamericano revolucionario”.
Mala poesía = contrarrevolución
Un año después de la repercusión de aquel poemario conjunto, en 1956, Otto y Roque fundan el Círculo Literario Universitario. Allí confluyeron quienes con el tiempo fueron reconocidos como la “Generación Comprometida”. De ese modo ampliaron los espacios para difundir su poesía, pero además se dedicaron a provocar debates por medio de publicaciones y proclamas. Se sabían parte de una generación que debía imponer un quiebre respecto a los escritores y referentes intelectuales que les precedieron, a quienes cuestionaban por inconsecuentes. A la vez, las vacilaciones de los partidos comunistas que empezarán a inclinarse por las tesis reformistas en vez de radicalizar la lucha contra las dictaduras los irán empujando a otras rupturas, que tomarán forma con el impulso de las guerrillas algunos años después.
En ese período la poesía de Castillo y Dalton adopta un claro perfil marcado tanto por su compromiso militante como por su esmero estético. Estaban convencidos, como dijo Dalton, de que “el comunista que trata de hacer la revolución con un mal poema, objetivamente hace contrarrevolución”.
Como parte de esa integralidad que caracterizó todos los planos de sus vidas, la militancia de Dalton y Otto René no se separó de la bohemia. Los viejos comunistas veían con malos ojos las andanzas por burdeles en los que se mezclaban marginales y estudiantes, y las borracheras que en más de una ocasión terminaron con escándalos públicos; sin embargo, los conflictos en serio con la ortodoxia partidaria surgirán más adelante y por motivos más de fondo.

Dejando atrás la excesiva solemnidad
En diciembre de 1957, cuando Otto René se preparaba para regresar a Guatemala, Roque estaba recién llegado de un viaje fundamental. En junio de ese año el salvadoreño había viajado al Sexto Festival Mundial de la Juventud que se realizó en la URSS. En ese momento Dalton contó que se había enterado del Festival por unos amigos de la Universidad y que autofinanció los gastos tramitando “un préstamo complementario que aún no he logrado cubrir del todo”, como si buscara resaltar su independencia respecto al Partido Comunista. Pero lo más probable es que haya sido invitado a la URSS por recomendación del militante del Partido de su mayor confianza, su amigo Otto René.
Ya en el Festival, a Roque le hicieron una entrevista radial que fue transmitida por onda corta para América Latina por Radio Moscú y participó de actividades culturales y políticas que lo deslumbraron. La Unión de Escritores de la Unión Soviética lo invitó a recorrer Rusia y otras repúblicas socialistas. Por allí andaba el guatemalteco Miguel Ángel Asturias –quien diez años después ganaría el Nobel de Literatura–, el británico Graham Greene y un joven militante comunista argentino, también poeta, que llamará la atención del salvadoreño: Juan Gelman. Sobre su poesía escribirá en la revista Casa de las Américas que “una demostración per se de que la excesiva solemnidad, los aspavientos, las actitudes declamatorias y las leves truculencias que durante tanto tiempo agobiaron a la poesía latinoamericana comenzaban a ser eliminadas por una acción sistemática de la nueva generación”.
Si el interés de quienes tramitaron su participación en el Festival era incorporarlo al Partido Comunista, el plan dio resultado. Dalton formalizará su ingreso al PC salvadoreño a su vuelta de la URSS. Otto completaba así su influencia política sobre Dalton, aunque la militancia partidaria que pudieron compartir fue efímera. El breve tiempo entre el regreso del Festival y la partida de Otto René en diciembre de 1957 fue el último período en que los poetas estuvieron juntos.
Roque fue invitado a Guatemala en 1960 por el grupo de estudiantes con el que Otto mantenía amistad y, aunque fue interceptado por la policía y devuelto a El Salvador, llegó a verse en el aeropuerto con algunos estudiantes. Castillo, sin embargo, estaba por entonces estudiando en Alemania. Tampoco pudieron haber coincidido en La Habana, en 1966, cuando Otto René viajó en enero de ese año para entrevistarse con el dirigente guerrillero Luis Turcios Lima. Roque había estado allí, pero seis meses antes de la llegada de Castillo había viajado a Praga para refugiarse de la CIA que seguía sus pasos.
Aunque mantuvieron su amistad y admiración mutua hasta sus últimos días, no hay constancia de que hayan vuelto a verse después de aquellos años de experimentaciones literarias, conspiración antidictatorial e iniciación comunista en El Salvador de mediados de los 50. Hay numerosas cartas en el archivo de Dalton que fue reuniendo su familia, muchas de ellas de su etapa clandestina, pero hasta ahora no se conoce públicamente alguna que haya cruzado de manera directa con su amigo guatemalteco.
Otto René digo Roque Dalton…
Aun cuando no volvieran a verse después de aquellos años salvadoreños, abundan las dedicatorias, palabras de homenaje y reivindicaciones múltiples por parte de Dalton a Otto René. La referencia más temprana es del tiempo en que compartieron universidad: Roque dedica un poema que publica en diciembre de 1956 en Diario Latino a su amigo. Se llama “Canto a nuestra posición”. Sus versos se emparentan con otros que escribirá Otto René, “Intelectuales apolíticos de mi país”, con los que abrimos la Parte I de esta serie (https://www.lacolumnavertebral.com.ar/2023/03/22/otto-rene-castillo-poesia-y-revolucion-parte-i-por-pablo-solana/ ). Escribe Dalton en un estilo que, con los años, será identificado como su poesía temprana:
Nos preguntan los poetas de aterradores bigotes,
los académicos polvorientos, afines de las arañas,
los nuevos escritores asalariados,
que suspiran porque la metafísica de los caracoles
les cubra la impudicia:
¿Qué hacéis vosotros de nuestra poesía azucarada y virgen?
¿Qué, del suspiro atroz y los cisnes purísimos?
¿Qué, de la rosa solitaria, del abstracto viento?
¿En qué grupo os clasificaremos?
¿En qué lugar os encasillaremos?
(…)
Ay, poetas que os olvidasteis del hombre,
que os olvidasteis
de lo que duelen los calcetines rotos,
que os olvidasteis
del final de los meses de los inquilinos,
que os olvidasteis
del proletario que se quedó en una esquina
con un bostezo eterno inacabado,
lleno de balas y sin sangre
lleno de hormigas y definitivamente sin pan,
(…)
Estamos con el pueblo
porque antes muchísimo antes que cotorros alimentados
somos pueblos.
¡Estamos con una rosa roja entre las manos
arrancada del pecho para ofrecerla al Pueblo!
A partir de 1967, año en que Castillo es torturado y asesinado por el Ejército de Guatemala tras su decisión de incorporarse a la guerrilla, las referencias que hará Dalton de él se vuelven frecuentes. Lo menciona en “Seis poemas en prosa” de Taberna y otros lugares, y en ese mismo libro le dedica, in memoriam, el poema “La lucha de los contrarios, pero…” cuyos ocho únicos versos dicen:
Las dificultades no se remontan
ayudándonos con una garrocha.
Las dificultades se rompen
con el pecho abierto.
Ellas también son como el aire de la mañana
que puede congelarte los pulmones, pero
¿acaso la tierra, el fuego, el agua,
te sirven para respirar?
Con ese libro Dalton gana el premio Casa de las Américas en 1969. El uruguayo Mario Benedetti, en aquel entonces director del Centro de Investigaciones Literarias de la institución, le realiza una entrevista donde Dalton se explaya sobre la relación entre literatura y revolución y se refiere a Otto René Castillo como “mi querido e inolvidable hermano, guerrillero guatemalteco asesinado por el gobierno de su país después de haber sido capturado herido en la montaña”. En el diálogo con Benedetti menciona unos poemas de Otto René que le llegaron al día siguiente de la entrega de premios; se trata de unos versos inéditos que Dalton puso en manos de Benedetti y que aparecerán por primera vez en la antología que Casa de las Américas editó con la obra de Castillo en 1971 titulada Poemas.
Otto vuelve a ser protagonista de la literatura de Dalton en la novela Pobrecito poeta que era yo…, donde el salvadoreño destila sarcasmo para cuestionar la falta de compromiso de los escritores y poetas de su generación, a los que contrapone con la figura de Castillo. A él dedica el libro –otra vez, in memoriam–, y lo convierte en referente moral para contrastar no solo a los intelectuales a los que cuestiona, sino para examinar su propia conducta. Así deja constancia en el pasaje donde se interroga sobre las implicancias de su detención por parte de la policía y la CIA, y es su amigo el que lo baja a tierra de las “babosadas metafísicas”.
¿De qué me escapé yo? ¿De la cárcel del enemigo tan solo? Así le he planteado a Otto René mis inquietudes, antes de que se fuera de regreso a Guatemala, al trabajo en las montañas, hace solo unos días. Otto me dijo solamente, amable: «Déjate de babosadas metafísicas. Todo pasa en la vida. Acordáte de que el Che era médico». El Otto de siempre, igualito al de San Salvador, siempre tratando de apuntarle al corazón a la metafísica.
Vuelve a enaltecer su figura en Historias prohibidas del Pulgarcito. Allí titula uno de los poemas “Un Otto René Castillo del pasado”, y retoma el juego literario que había hecho con otros pasajes de las gestas históricas y la actualidad. Imbrica la lucha de su amigo con la de otro guatemalteco, el joven héroe que peleó en el siglo XIX por la independencia de El Salvador, Mateo Antonio Marure:
Otto René digo Mateo Antonio Marure
fue deportado a España a los 29 años
dejando en abandono a su mujer y su hijo
Pero al llegar a La Habana española
fue internado en la Fortaleza del Morro
y atacado de enfermedad endémica
murió en un hospital de caridad.
Si el Coronel Carlos Arana Osorio
hubiera sido el Capitán General de entonces
no habría dejado salir para La Habana a Otto digo a Marure
sino que lo habría asesinado allí nomás
en el cuartel antiguerrillero de Zacapa
o en la Academia del Primer Cuerpo de Policía
o en uno de los apartamentos sellados
de los muchos que tiene la CIA en la ciudad de Guatemala
para matar a estos orgullos de la Universidad Carolina
La mención a su amigo, referente y camarada reaparece en Un libro rojo para Lenin, donde titula uno de los poemas en prosa “Habría dicho Otto René Castillo pensando en Lenin”. Allí Dalton imagina lo que el revolucionario ruso diría sobre una decisión que pronto será la suya:
Nadie va a la montaña a buscar gloria. Nadie que no sea un imbécil, quiero decir. En el fondo nadie elabora su poesía por la gloria. Nadie que sea un poeta, quiero decir. Admito que quienes van a la montaña, en ocasiones se plantean el problema de la muerte eventual en forma casi sensualista. Pero los poetas suelen ser sensualistas y hasta obscenos, si se quiere. (…) En general es cierto que el sacrificio que no tenga una eficacia real en la historia es idiota. Creo que ésta es una conclusión de espíritu leninista. Pero, ¿quién puede saber anticipadamente lo que tendrá eficacia real en la historia? Tratar de obtener esa eficacia jugándose la vida, es la mayor grandeza del hombre.
Concluye la reflexión apelando a la autoridad del soviético:
El camarada Lenin habría estado de acuerdo. Él, que siempre nos buscó la mística llaga de la dignidad y el honor. Él, que vive en sus palabras únicamente para aquellos que van más allá de las palabras.
¿Busca, de ese modo, redimir la muerte guerrillera de Otto René? ¿O legitimar su propia decisión, ya que, mientras terminaba de corregir los poemas de este libro, en 1973, él mismo se encontraba recibiendo entrenamiento militar en Cuba para entrar clandestino a combatir a El Salvador?
“No basta con militar a la antigua”
A estas menciones en su obra literaria Dalton sumó el artículo “Otto René Castillo. Su ejemplo, nuestra responsabilidad”, un texto que hasta hoy sigue siendo la más íntegra reivindicación de la vida y obra del poeta guatemalteco.
El texto suele ser citado por su aparición como prólogo del libro Informe de una injusticia, la antología poética de Castillo publicada por la editorial EDUCA en Costa Rica, en 1975. Pero no fue escrito en ese momento, cuando Dalton estaba en la guerrilla en El Salvador, sino tres años antes. Ya había sido publicado en junio de 1972 en el número 7 de la revista Santiago, de la Universidad de Oriente, Cuba. Es importante señalar que la forma en que Dalton elije verse reflejado en el espejo de su amigo guatemalteco es bastante anterior al momento en que finalmente él logró incorporarse al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en su país. Entre la primera publicación de ese texto y la muerte de Dalton en la guerrilla pasan 3 años, tiempo suficiente para considerar que la suya fue una decisión consciente, meditada.
Sobre ese texto emblemático hay otro dato que suele pasar desapercibido. El poeta guatemalteco Arqueles Morales, quien compartió con Dalton amistad y militancia en El Salvador y en Cuba, dice que el artículo en realidad es de autoría colectiva, y que “por avatares que no vienen al caso apareció más tarde con la firma de Roque solamente”. Según su testimonio, el texto sobre Otto es resultado de la escritura conjunta en la que participaron ellos dos y el comandante del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) de Guatemala, Antonio Fernández Izaguirre. Así lo menciona en el libro Recopilación de textos sobre Roque Dalton. Serie Valoración múltiple publicado en 1986 por Casa de las Américas en Cuba. Es una información relevante, porque refuerza la versión que señala que Dalton contempló la posibilidad de sumarse a la guerrilla en Guatemala antes de resolver su incorporación al ERP en su país. De haberse concretado esa primera opción, hubiera sido un buen homenaje a su amigo Otto, un convencido del carácter centroamericano de las luchas de liberación. “Los tres encaramos el tema a partir de una premisa –recuerda Morales–: los revolucionarios marxistas-leninistas centroamericanos creemos que nuestros héroes no deben ser sacralizados”.
Distintas reseñas sobre Otto René Castillo apelan a ese texto, en especial a la parte primera, que hace un repaso biográfico. Pero es en la segunda parte donde Dalton (junto a Morales y Fernández Izaguirre) vuelca la caracterización que más importa, de cara a las decisiones que él mismo estaba por tomar. Allí dice:
Otto René Castillo ejemplifica el más alto nivel de responsabilidad del intelectual revolucionario, del creador revolucionario, en la unidad del pensamiento y la práctica. (…) Se había convencido de que el único camino para la liberación definitiva de los pueblos latinoamericanos pasa por la lucha armada y que, en consecuencia, hay que prepararse para la acción y pasar a ella.
En 1957 estuvo de acuerdo con que no bastaba ser un marxista individual para ser revolucionario: había que comprometerse organizadamente, ingresar en el Partido. Ahora, en las condiciones actuales de la lucha revolucionaria centroamericana, Otto René Castillo ratifica la inquietud que en el fondo de los corazones de muchos militantes se coagulaba desde hace tiempo: no basta con entrar al partido, no basta con militar a la antigua: es necesario encarnar en cuerpo y alma la nueva vía de la revolución: la de la lucha armada, nacional, centroamericana, revolucionaria.
La reivindicación no es liviana: Dalton y sus compañeros sabían al detalle la forma en que Otto había sido asesinado. “Junto con la compañera Nora Paiz fue conducido a la base militar de Zacapa y después de haber sido terriblemente torturado y mutilado, fue quemado vivo”, relatan en ese mismo texto. Lejos de intimidarse, Roque –al igual que una parte importante de su generación– decidió seguir sus pasos. Él mismo será fusilado estando en la guerrilla salvadoreña en mayo de 1975. Aunque sus asesinos no fueron militares torturadores sino guerrilleros de dudosa filiación ideológica, al igual que Otto su cuerpo fue ocultado. Hasta hoy ambos siguen siendo parte de la trágica lista de desaparecidos de un continente que todavía no salda las cuentas con su pasado.
Más allá de la tragedia, ambas opciones guerrilleras condensan los ideales de toda una época por una causa emancipatoria aún pendiente. Roque asumió ese desafío sin interrumpir su labor literaria: en la guerrilla escribió sus Historias y poemas de una lucha de clases. Otto escribió y montó obras de teatro con guerrilleros que no sabían leer ni escribir como parte de una nueva pedagogía insurgente.
Sobre la participación en la lucha armada de Otto René, sobre la forma en que incorporó su labor intelectual a una vida de combate y riesgo permanente, indagaremos en la tercera parte de este trabajo.
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Parte I – Otto René Castillo, poesía y revolución
Próxima entrega:
Poesía y revolución – Parte III: Bertolt Bretch en la guerrilla
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España: Pedro Sánchez se planta frente a Trump. Bombas reales y humo electoral, por Alvaro Hilario, desde Bilbao, País Vasco.
Veinte minutos fueron suficientes para que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, dejase clara la postura española frente a los ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán: “La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y de bombas. Y, finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
Añadió, además, que esta apuesta por el derecho internacional, enarbolada también por España en los conflictos de Ucrania, Groenlandia, Palestina o Venezuela no supone defensa alguna del régimen iraní: “Porque la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás. Nadie lo está. Desde luego, no lo está el pueblo español y, por supuesto, tampoco el Gobierno de España” -afirmación que relacionó con la sangrienta invasión de Irak, dirigida hace 23 años por George W. Bush con el apoyo y aplauso de los líderes británico y español, Tony Blair y José María Aznar-“La pregunta, en cambio, es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz. La ciudadanía española siempre repudió la dictadura de Saddam Hussein en Irak, pero no por ello apoyó la guerra de Irak, porque era ilegal, porque era injusta y porque no supuso una resolución real a casi ninguno de los problemas que pretendió resolver”.
Una respuesta que, más allá de las palabras, se complementa con la negativa a que Estados Unidos utilice dos de las tres bases militares (Rota y Morón, sitas en Andalucía desde 1953 en virtud a los pactos alcanzados con Franco) de titularidad hispano-estadounidense para la materialización de los ataques contra Irán, negativa que ha contrariado al presidente estadounidense Donald Trump hasta el punto de anunciar la ruptura de relaciones comerciales con España (algo imposible de materializar tanto en base al derecho privado -los tratos entre empresas- como al hecho de que España pertenece a la Unión Europea que pacta como bloque con Estados Unidos).
Interpretación en clave electoral
España vive una seguidilla, un carrusel, de elecciones autonómicas (equiparables a las provinciales argentinas) provocado por el derechista Partido Popular (PP) con la intención última de debilitar al Partido Socialista (PSOE) y forzar a su líder y presidente del Gobierno, Sánchez, a llamar a elecciones generales. De hecho, desde que Sánchez asumió la presidencia toda la estrategia del PP ha estado dirigida a desalojar a este del ejecutivo embarrando la cancha sea cual sea la polémica que se planteé y valiéndose para ello, por lo general, de una asombrosa pobreza de argumentos.
Así las cosas, no hay interpretación del discurso de veinte minutos que no tenga la carrera electoral como punto de salida y final del análisis, sea este realizado desde la izquierda o la derecha.
El progresismo subraya la autonomía y dignidad españolas a la hora de tomar decisiones, cuyos opuestos se personifican en el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el canciller alemán Friedrich Merz, reflejos del servilismo europeo, obviando que durante los gobiernos presididos por Sánchez España ha batido todo récord en gasto armamentístico e implicación en las labores de la OTAN, y que en estos días España está enviando buques de guerra al Mediterráneo oriental con el pretexto de defender Chipre (miembro de la Unión Europea, aunque no de la OTAN).
Por otra parte, hay un punto en común en casi todos los análisis, vengan por izquierda o derecha: el paralelismo establecido por Sánchez entre la situación actual y la guerra de Irak de hace 23 años, el rescate del “no a la guerra” que entonces movilizó de forma mayoritaria a la sociedad española, más allá de reafirmar la vocación por el diálogo del ejecutivo español tendría también la intención de encolumnar a los votantes de izquierda tras el PSOE; como sucediera con la guerra de Irak, el rechazo a la guerra (según las encuestas más de la mitad de la población española comparte la posición de Sánchez) movilizaría este sector del electorado en plena coyuntura adversa (la izquierda tuvo un muy mal desempeño en las elecciones autonómicas de Extremadura y Aragón, diciembre de 2025 y febrero de 2026) y en puertas de las autonómicas de Castilla-León y Andalucía
Las derechas, por su parte, tirando de una lógica tan elemental como torticera e infantil defendieron los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, manifestó, dirigiéndose a Pedro Sánchez, que “si Irán le da las gracias y Estados Unidos le considera un terrible aliado, falla usted. Eso no es equidistancia. Es perjudicar los intereses de España frente a un ´régimen odioso¨. Siguiendo en el desprecio al derecho internacional ya manifestado durante la crisis venezolana, Feijóo añadió que “Antes del derecho internacional están los derechos humanos, y en Irán no se protegen los derechos humanos. En Irán no hay ni derecho nacional, ni derecho internacional ni derechos humanos que defiende el régimen. No lo hay”. Aseguró, por otro lado, que apoyar el belicismo y el desprecio por la ley es estar junto a las democracias liberales, junto a Occidente y, siguiendo esta lógica primariay de tintes electorales, lo contrario es participar del eje del mal: “No podemos quedarnos solos, no podemos quedarnos aislados”, insistió, mientras acusaba al presidente Sánchez de no defender “los intereses generales de España, sino a sus necesidades políticas para quitarle unos votos a la izquierda radical”.
Todo el PP, consciente del apoyo de la sociedad civil al “no a la guerra” ha salido a repetir los argumentos de su líder aunque sin aportar ni originalidad ni brillantez a los argumentos de este. De este modo, su portavoz parlamentaria Ester Muñoz manifestó que la complejidad del derecho internacional impide caer en el simplismo de eslóganes sobre la guerra, defendiendo que, aunque todos están en contra de los conflictos armados, la situación actual es mucho más profunda, sin explicar ninguna de estas afirmaciones y para, a continuación, evitando una vez más pronunciarse sobre la cuestión de la violación del derecho internacional por parte de Israel y Estados Unidos, señalar que Irán “no respeta el derecho internacional” puesto que se dedica a lapidar mujeres, colgar a homosexuales y alentar el terrorismo internacional. Retrucando, que es gerundio.
La extrema derecha, Vox, capitaneada por Santiago Abascal, aliado de Milei, y que disputa al PP el liderazgo del bloque de derechas, también se abraza al agresor norteamericano a pesar de las amenazas contra la España que tanto dicen amar y defender valiéndose de los mismos argumentos del PP, partido al que perteneció durante 19 años. Obviando el derecho internacional, igual que Núñez Feijóo, Abascal dijo que si el régimen «tiránico» de los ayatolás cae, “el mundo será más libre”, y enmarcó la agresión en lo que definió como “la batalla del mundo libre frente a las tinieblas de los ayatolás”.
Al hilo, criticó la política exterior del Gobierno español, asegurando estar preocupado porque Pedro Sánchez, acerque a España a «la oscuridad antioccidental» con posiciones contrarias a los intereses occidentales, que reciba los aplausos de Hamás o de los talibanes y pretenda “enfrentarse más a Estados Unidos e ir más de la mano de China o de Irán”.
Vox, financiada en 2014 con cerca de un millón de euros procedentes de oscuros grupos del exilio iraní, ha propuesto al PP por boca de su presidente Santiago Abascal presentar una moción de censura parlamentaria contra el presidente Sánchez. Un paso más en la competición por los votos. Abascal, antiguo ñoqui del PP, asegura que Sánchez se disfraza “de pacifista” y utiliza su política exterior contra el genocidio en Palestina y ahora contra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán para su propio beneficio. “Miente porque quiere la guerra. Quiere todas las guerras porque eso le permite ocultar sus crímenes y sus corrupciones. Es el personaje más miserable porque es el carroñero que se alimenta de las guerras con dinero de los españoles”, ha dicho. Y ha añadido: “Sánchez celebra cada bomba porque el humo y el ruido de las bombas le permiten ocultar el debate sobre sus corrupciones”.
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“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
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Paula Arkerfeld, docente y miembro de SUTEBA: “El modelo educativo de Milei es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Paula Arkerfeld, docente de educación especial en la provincia de Buenos Aires, analizó el inicio del ciclo lectivo atravesado por paros nacionales, rechazo paritario y una profunda crisis salarial. Cuestionó tanto las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei como la administración provincial de Axel Kicillof, y advirtió sobre el deterioro de las condiciones de enseñanza, el impacto social en las escuelas y el debate pendiente sobre el modelo educativo.
LCV: ¿Cómo viene el tema en la provincia de Buenos Aires, el inicio de clases y demás?
Paula Arkerfeld: “Hoy estuvimos iniciando una jornada de paro nacional que fue muy fuerte en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. Mañana continuamos con una medida de fuerza porque se rechazó la oferta paritaria del gobierno de Kicillof. El miércoles va a haber una nueva reunión, pero estamos hablando de salarios que realmente nos dejan por debajo de la línea de pobreza. Estamos entre los cuatro peores salarios a nivel nacional, siendo que la provincia de Buenos Aires es la provincia más rica. Con 750.000 pesos una maestra no puede vivir, y eso nos obliga a tener otros trabajos o hacer Uber, lo que va en detrimento de la calidad educativa de los chicos.”
LCV: ¿Cómo te cayó el fragmento del discurso del presidente hablando de la importancia de la educación como un baluarte?
Paula Arkerfeld: “Yo creo que el gobierno de Milei desde el primer momento se declaró enemigo de los trabajadores y de la educación pública. Nos recortaron el salario mínimo docente nacional, que hoy está en 500.000 pesos, y convocaron a Paritaria Nacional obligados por una medida cautelar ofreciendo 0% de aumento. Es una burla y un destrato. Es un modelo donde lo que quieren es que quienes puedan pagar vayan a la escuela privada y el resto quede afuera.”
LCV: También hay familias que no pueden sostener la escuela privada y vuelven a la pública. ¿Cómo impacta eso?
Paula Arkerfeld: “Se ve cada vez más reducida la población que puede acceder a la escuela privada, pero para las grandes mayorías lo que ofrece este modelo con reforma laboral es precarización y pérdida de derechos. Nosotras nos movilizamos contra la reforma laboral porque también es una defensa de nuestros estudiantes. Damos todo para que egresen de la secundaria y no tengan ni siquiera acceso a un trabajo con derechos. Ese es el futuro que están proponiendo.”
LCV: ¿Sos maestra de grado?
Paula Arkerfeld: “Soy docente de educación especial. Todo el ajuste y el recorte en políticas de discapacidad nos atraviesa directamente. Acompañamos la lucha de los colectivos de discapacidad porque la escuela vive la crisis social de conjunto. Por eso también planteamos que las familias apoyen esta pelea, que es por los derechos de sus hijos e hijas. Muchas veces se intenta enfrentar a las familias con la docencia, pero hoy se ve más claramente que es una pelea común.”
LCV: ¿Qué pensás de los debates sobre repetición, frustración y el estado actual del sistema educativo?
Paula Arkerfeld: “Son debates muy complejos y necesitaríamos un gran congreso pedagógico para discutir qué escuela necesitamos y cómo salen hoy los pibes. La tarea pedagógica está cada vez más desdibujada porque tenemos que garantizar cuestiones básicas: juntar zapatillas, comprar útiles, ayudar a las familias. Lo hacemos porque tenemos un vínculo con la comunidad, pero en ese contexto es muy difícil abordar la tarea pedagógica como corresponde. Además, muchos chicos no acceden a una lectoescritura comprensiva, y eso también tiene que ver con condiciones materiales, alimentarias y sociales. Los recursos no están.”
LCV: ¿Es solo un problema nacional o también provincial?
Paula Arkerfeld: “Hay fondos nacionales que fueron recortados, pero también hay responsabilidad de la provincia. Hay plata y no hay decisión de ponerla donde corresponde. Estamos teniendo cierre de grados en la provincia de Buenos Aires, no es solo un tema salarial. Podríamos trabajar con grupos más reducidos para atender la complejidad actual, pero se aplican lógicas mercantiles de cantidad de alumnos por maestra. El financiamiento de infraestructura y comedores es muy escaso. En lugar de pagar deudas que benefician a grandes empresarios, necesitamos impuestos a las grandes empresas de la provincia y que esos recursos vayan a educación.”
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