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Otto René Castillo y Roque Dalton. Poesía y revolución – Parte II, por Pablo Solana
Fueron dos de los más destacados poetas latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. Estudiaron juntos, publicaron un poemario a cuatro manos casi desconocido y, con los años, siguieron el mismo camino: Castillo se sumó a la guerrilla en Guatemala y Dalton hizo lo propio en El Salvador. Tras ser asesinados, los cuerpos de uno y otro continúan desaparecidos. Rescate político y poético de dos figuras claves de la cultura revolucionaria de Nuestra América.
En la Parte I de esta historia ( https://www.lacolumnavertebral.com.ar/2023/03/22/otto-rene-castillo-poesia-y-revolucion-parte-i-por-pablo-solana/) mencionamos el encuentro de Otto y Roque en la Universidad de El Salvador, en 1954, cuando el guatemalteco llegó allí exiliado tras el golpe de estado en su país contra el nacionalista Jacobo Árbenz. Retomemos la historia a partir de entonces.
Fueron algo más de 3 años los que Castillo compartió con Roque Dalton entre mediados de 1954 y fines de 1957. Los dos cursaron las materias para recibirse de abogados en la universidad, aunque ninguno terminó la carrera.
Otto y Roque recorrieron por aquellos años un camino político similar: reivindicaron las gestas rebeldes que les precedieron, en particular las rebeliones indígenas menospreciadas por las élites intelectuales centroamericanas; combinaron poesía y militancia; se afiliaron a sendos partidos comunistas promediando los 50, y rompieron con ellos tiempo después para sumarse a organizaciones guerrilleras.
Durante esa etapa de estudiantes, Otto se convirtió en un referente para su amigo salvadoreño. Era solo un año mayor que Roque, pero tenía más experiencia política. Había sido perseguido por su militancia en la Juventud Patriótica del Trabajo (JPT), el brazo juvenil del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), nombre que adoptó el Partido Comunista en ese país. Debido a la persecución desatada tras el golpe de 1954 había aprendido a moverse en la clandestinidad. Tomando como punto de partida la definición de Miguel Ángel Asturias, el mayor referente de la literatura guatemalteca, quien había dicho que la poesía debía ser una “conducta moral”, Otto insistía con que ese compromiso solo se volvería efectivo por medio de la militancia revolucionaria. Siguiendo su ejemplo, gran parte de aquella juventud terminó militando en el Partido Comunista Salvadoreño.
Dos puños por la tierra
En 1955, Roque y Otto, a poco de haberse conocido, escribieron un poemario conjunto, Dos puños por la tierra. Con ese trabajo ganaron el primer premio de poesía organizado por la Universidad. La presentación contenía un extenso poema de cada uno. En ambos textos hacen una reivindicación de dos líderes indígenas destacados por su lucha contra el invasor español. Otto le escribe a Atanasio Tzul, líder de la revolución de 1820 en Totonicapán:
Tu salto sideral necesitamos,
Tu combatiente flecha decidida.
Tu vuelo azul es lo que tanto amamos.
La llama de tu sangre repetida
debe quemar al invasor que odiamos
con toda la violencia de la vida.
(…)
Estás de pie, heroico y profundo,
sin orillas de titubeantes alas
frente al desnudo grito de las balas,
encrespando, decisivo y rotundo.
Tu mano con su flecha llega al mundo,
tu flecha con su mundo de bengalas
viene emplumada con sus rojas galas
para defensa del amor fecundo.
Tu gesto por su gesto no agoniza,
en tu mano se despierta la estrella:
tu coraje en la patria se eterniza.
Roque dedica sus versos a Anastasio Aquino, quien condujo al pueblo nonualco a la victoria contra los españoles en 1833:
Padre Anastasio Aquino, descorredor de velos; matador de prejuicios,
padre Anastasio Vida; padre Anastasio Pueblo, violador de la noche: llegaste
desde el centro de la historia, desde el origen de la historia,
desde las proyecciones de la historia,
a colocarnos la verdad
entre la garganta y la vocación,
a colocarnos la verdad en la esperanza como una hostia feroz, roja y gigante, plena de amor al hombre matinal
que habremos de construir para la dicha.
Se trata de poemas escritos por dos muchachos de 20 y 21 años, a caballo entre la cadencia nerudiana de la que después aborrecerán y la influencia de César Vallejo que comenzará a definir una poesía más desacartonada en ambos de ahí en más. La reivindicación indígena incomodaba a las castas intelectuales, incluso a las progresistas, que cuestionaron que en una obra premiada por la universidad se llamara “padre de la patria” a un indio rebelde olvidado por la historia oficial.
A partir de entonces, la recuperación de la identidad originaria fue una constante en la obra de los dos poetas y un quiebre con la intelectualidad dominante; también un llamado de atención para sectores políticos que no daban relevancia a las luchas de los pueblos originarios. (“En una zona tan profundamente marcada por lo indígena se da el caso de que incluso los partidos comunistas carezcan de una política indígena”, dirá Dalton al respecto).
Otto René abordó el tema no solo en su poesía, también en artículos y ensayos. Al mismo tiempo que su poema sobre Atanasio Tzul era premiado, publicó en La Prensa Gráfica de El Salvador un artículo titulado “El indio”. Allí afirma que “el indio es, a pesar de todo lo que se diga, una conciencia en nuestra vida, una base de nuestro presente y una ruta hacia el futuro. Entrar a bucear nuestro panorama étnico, cultural y social, es una tarea que necesita hacerse sin timideces y sin titubeos”.
La reivindicación originaria y el estudio del marxismo les permitió a ambos poetas redefinir una noción de patria más allá de las fronteras con las que las clases dominantes habían fragmentado la región. La identidad centroamericana impregna especialmente la obra de Castillo de ahí en más. Así describe Dalton este proceso en la poesía de su amigo: “En aquel ambiente sobrecargado de inocencia, de buenas intenciones, de desconciertos, de verbosidad, de subdesarrollo, Otto René Castillo participaba como un nuevo tipo de salvadoreño y un nuevo tipo de guatemalteco, un nuevo tipo de compatriota y un nuevo tipo de extranjero: como un centroamericano revolucionario”.
Mala poesía = contrarrevolución
Un año después de la repercusión de aquel poemario conjunto, en 1956, Otto y Roque fundan el Círculo Literario Universitario. Allí confluyeron quienes con el tiempo fueron reconocidos como la “Generación Comprometida”. De ese modo ampliaron los espacios para difundir su poesía, pero además se dedicaron a provocar debates por medio de publicaciones y proclamas. Se sabían parte de una generación que debía imponer un quiebre respecto a los escritores y referentes intelectuales que les precedieron, a quienes cuestionaban por inconsecuentes. A la vez, las vacilaciones de los partidos comunistas que empezarán a inclinarse por las tesis reformistas en vez de radicalizar la lucha contra las dictaduras los irán empujando a otras rupturas, que tomarán forma con el impulso de las guerrillas algunos años después.
En ese período la poesía de Castillo y Dalton adopta un claro perfil marcado tanto por su compromiso militante como por su esmero estético. Estaban convencidos, como dijo Dalton, de que “el comunista que trata de hacer la revolución con un mal poema, objetivamente hace contrarrevolución”.
Como parte de esa integralidad que caracterizó todos los planos de sus vidas, la militancia de Dalton y Otto René no se separó de la bohemia. Los viejos comunistas veían con malos ojos las andanzas por burdeles en los que se mezclaban marginales y estudiantes, y las borracheras que en más de una ocasión terminaron con escándalos públicos; sin embargo, los conflictos en serio con la ortodoxia partidaria surgirán más adelante y por motivos más de fondo.

Dejando atrás la excesiva solemnidad
En diciembre de 1957, cuando Otto René se preparaba para regresar a Guatemala, Roque estaba recién llegado de un viaje fundamental. En junio de ese año el salvadoreño había viajado al Sexto Festival Mundial de la Juventud que se realizó en la URSS. En ese momento Dalton contó que se había enterado del Festival por unos amigos de la Universidad y que autofinanció los gastos tramitando “un préstamo complementario que aún no he logrado cubrir del todo”, como si buscara resaltar su independencia respecto al Partido Comunista. Pero lo más probable es que haya sido invitado a la URSS por recomendación del militante del Partido de su mayor confianza, su amigo Otto René.
Ya en el Festival, a Roque le hicieron una entrevista radial que fue transmitida por onda corta para América Latina por Radio Moscú y participó de actividades culturales y políticas que lo deslumbraron. La Unión de Escritores de la Unión Soviética lo invitó a recorrer Rusia y otras repúblicas socialistas. Por allí andaba el guatemalteco Miguel Ángel Asturias –quien diez años después ganaría el Nobel de Literatura–, el británico Graham Greene y un joven militante comunista argentino, también poeta, que llamará la atención del salvadoreño: Juan Gelman. Sobre su poesía escribirá en la revista Casa de las Américas que “una demostración per se de que la excesiva solemnidad, los aspavientos, las actitudes declamatorias y las leves truculencias que durante tanto tiempo agobiaron a la poesía latinoamericana comenzaban a ser eliminadas por una acción sistemática de la nueva generación”.
Si el interés de quienes tramitaron su participación en el Festival era incorporarlo al Partido Comunista, el plan dio resultado. Dalton formalizará su ingreso al PC salvadoreño a su vuelta de la URSS. Otto completaba así su influencia política sobre Dalton, aunque la militancia partidaria que pudieron compartir fue efímera. El breve tiempo entre el regreso del Festival y la partida de Otto René en diciembre de 1957 fue el último período en que los poetas estuvieron juntos.
Roque fue invitado a Guatemala en 1960 por el grupo de estudiantes con el que Otto mantenía amistad y, aunque fue interceptado por la policía y devuelto a El Salvador, llegó a verse en el aeropuerto con algunos estudiantes. Castillo, sin embargo, estaba por entonces estudiando en Alemania. Tampoco pudieron haber coincidido en La Habana, en 1966, cuando Otto René viajó en enero de ese año para entrevistarse con el dirigente guerrillero Luis Turcios Lima. Roque había estado allí, pero seis meses antes de la llegada de Castillo había viajado a Praga para refugiarse de la CIA que seguía sus pasos.
Aunque mantuvieron su amistad y admiración mutua hasta sus últimos días, no hay constancia de que hayan vuelto a verse después de aquellos años de experimentaciones literarias, conspiración antidictatorial e iniciación comunista en El Salvador de mediados de los 50. Hay numerosas cartas en el archivo de Dalton que fue reuniendo su familia, muchas de ellas de su etapa clandestina, pero hasta ahora no se conoce públicamente alguna que haya cruzado de manera directa con su amigo guatemalteco.
Otto René digo Roque Dalton…
Aun cuando no volvieran a verse después de aquellos años salvadoreños, abundan las dedicatorias, palabras de homenaje y reivindicaciones múltiples por parte de Dalton a Otto René. La referencia más temprana es del tiempo en que compartieron universidad: Roque dedica un poema que publica en diciembre de 1956 en Diario Latino a su amigo. Se llama “Canto a nuestra posición”. Sus versos se emparentan con otros que escribirá Otto René, “Intelectuales apolíticos de mi país”, con los que abrimos la Parte I de esta serie (https://www.lacolumnavertebral.com.ar/2023/03/22/otto-rene-castillo-poesia-y-revolucion-parte-i-por-pablo-solana/ ). Escribe Dalton en un estilo que, con los años, será identificado como su poesía temprana:
Nos preguntan los poetas de aterradores bigotes,
los académicos polvorientos, afines de las arañas,
los nuevos escritores asalariados,
que suspiran porque la metafísica de los caracoles
les cubra la impudicia:
¿Qué hacéis vosotros de nuestra poesía azucarada y virgen?
¿Qué, del suspiro atroz y los cisnes purísimos?
¿Qué, de la rosa solitaria, del abstracto viento?
¿En qué grupo os clasificaremos?
¿En qué lugar os encasillaremos?
(…)
Ay, poetas que os olvidasteis del hombre,
que os olvidasteis
de lo que duelen los calcetines rotos,
que os olvidasteis
del final de los meses de los inquilinos,
que os olvidasteis
del proletario que se quedó en una esquina
con un bostezo eterno inacabado,
lleno de balas y sin sangre
lleno de hormigas y definitivamente sin pan,
(…)
Estamos con el pueblo
porque antes muchísimo antes que cotorros alimentados
somos pueblos.
¡Estamos con una rosa roja entre las manos
arrancada del pecho para ofrecerla al Pueblo!
A partir de 1967, año en que Castillo es torturado y asesinado por el Ejército de Guatemala tras su decisión de incorporarse a la guerrilla, las referencias que hará Dalton de él se vuelven frecuentes. Lo menciona en “Seis poemas en prosa” de Taberna y otros lugares, y en ese mismo libro le dedica, in memoriam, el poema “La lucha de los contrarios, pero…” cuyos ocho únicos versos dicen:
Las dificultades no se remontan
ayudándonos con una garrocha.
Las dificultades se rompen
con el pecho abierto.
Ellas también son como el aire de la mañana
que puede congelarte los pulmones, pero
¿acaso la tierra, el fuego, el agua,
te sirven para respirar?
Con ese libro Dalton gana el premio Casa de las Américas en 1969. El uruguayo Mario Benedetti, en aquel entonces director del Centro de Investigaciones Literarias de la institución, le realiza una entrevista donde Dalton se explaya sobre la relación entre literatura y revolución y se refiere a Otto René Castillo como “mi querido e inolvidable hermano, guerrillero guatemalteco asesinado por el gobierno de su país después de haber sido capturado herido en la montaña”. En el diálogo con Benedetti menciona unos poemas de Otto René que le llegaron al día siguiente de la entrega de premios; se trata de unos versos inéditos que Dalton puso en manos de Benedetti y que aparecerán por primera vez en la antología que Casa de las Américas editó con la obra de Castillo en 1971 titulada Poemas.
Otto vuelve a ser protagonista de la literatura de Dalton en la novela Pobrecito poeta que era yo…, donde el salvadoreño destila sarcasmo para cuestionar la falta de compromiso de los escritores y poetas de su generación, a los que contrapone con la figura de Castillo. A él dedica el libro –otra vez, in memoriam–, y lo convierte en referente moral para contrastar no solo a los intelectuales a los que cuestiona, sino para examinar su propia conducta. Así deja constancia en el pasaje donde se interroga sobre las implicancias de su detención por parte de la policía y la CIA, y es su amigo el que lo baja a tierra de las “babosadas metafísicas”.
¿De qué me escapé yo? ¿De la cárcel del enemigo tan solo? Así le he planteado a Otto René mis inquietudes, antes de que se fuera de regreso a Guatemala, al trabajo en las montañas, hace solo unos días. Otto me dijo solamente, amable: «Déjate de babosadas metafísicas. Todo pasa en la vida. Acordáte de que el Che era médico». El Otto de siempre, igualito al de San Salvador, siempre tratando de apuntarle al corazón a la metafísica.
Vuelve a enaltecer su figura en Historias prohibidas del Pulgarcito. Allí titula uno de los poemas “Un Otto René Castillo del pasado”, y retoma el juego literario que había hecho con otros pasajes de las gestas históricas y la actualidad. Imbrica la lucha de su amigo con la de otro guatemalteco, el joven héroe que peleó en el siglo XIX por la independencia de El Salvador, Mateo Antonio Marure:
Otto René digo Mateo Antonio Marure
fue deportado a España a los 29 años
dejando en abandono a su mujer y su hijo
Pero al llegar a La Habana española
fue internado en la Fortaleza del Morro
y atacado de enfermedad endémica
murió en un hospital de caridad.
Si el Coronel Carlos Arana Osorio
hubiera sido el Capitán General de entonces
no habría dejado salir para La Habana a Otto digo a Marure
sino que lo habría asesinado allí nomás
en el cuartel antiguerrillero de Zacapa
o en la Academia del Primer Cuerpo de Policía
o en uno de los apartamentos sellados
de los muchos que tiene la CIA en la ciudad de Guatemala
para matar a estos orgullos de la Universidad Carolina
La mención a su amigo, referente y camarada reaparece en Un libro rojo para Lenin, donde titula uno de los poemas en prosa “Habría dicho Otto René Castillo pensando en Lenin”. Allí Dalton imagina lo que el revolucionario ruso diría sobre una decisión que pronto será la suya:
Nadie va a la montaña a buscar gloria. Nadie que no sea un imbécil, quiero decir. En el fondo nadie elabora su poesía por la gloria. Nadie que sea un poeta, quiero decir. Admito que quienes van a la montaña, en ocasiones se plantean el problema de la muerte eventual en forma casi sensualista. Pero los poetas suelen ser sensualistas y hasta obscenos, si se quiere. (…) En general es cierto que el sacrificio que no tenga una eficacia real en la historia es idiota. Creo que ésta es una conclusión de espíritu leninista. Pero, ¿quién puede saber anticipadamente lo que tendrá eficacia real en la historia? Tratar de obtener esa eficacia jugándose la vida, es la mayor grandeza del hombre.
Concluye la reflexión apelando a la autoridad del soviético:
El camarada Lenin habría estado de acuerdo. Él, que siempre nos buscó la mística llaga de la dignidad y el honor. Él, que vive en sus palabras únicamente para aquellos que van más allá de las palabras.
¿Busca, de ese modo, redimir la muerte guerrillera de Otto René? ¿O legitimar su propia decisión, ya que, mientras terminaba de corregir los poemas de este libro, en 1973, él mismo se encontraba recibiendo entrenamiento militar en Cuba para entrar clandestino a combatir a El Salvador?
“No basta con militar a la antigua”
A estas menciones en su obra literaria Dalton sumó el artículo “Otto René Castillo. Su ejemplo, nuestra responsabilidad”, un texto que hasta hoy sigue siendo la más íntegra reivindicación de la vida y obra del poeta guatemalteco.
El texto suele ser citado por su aparición como prólogo del libro Informe de una injusticia, la antología poética de Castillo publicada por la editorial EDUCA en Costa Rica, en 1975. Pero no fue escrito en ese momento, cuando Dalton estaba en la guerrilla en El Salvador, sino tres años antes. Ya había sido publicado en junio de 1972 en el número 7 de la revista Santiago, de la Universidad de Oriente, Cuba. Es importante señalar que la forma en que Dalton elije verse reflejado en el espejo de su amigo guatemalteco es bastante anterior al momento en que finalmente él logró incorporarse al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en su país. Entre la primera publicación de ese texto y la muerte de Dalton en la guerrilla pasan 3 años, tiempo suficiente para considerar que la suya fue una decisión consciente, meditada.
Sobre ese texto emblemático hay otro dato que suele pasar desapercibido. El poeta guatemalteco Arqueles Morales, quien compartió con Dalton amistad y militancia en El Salvador y en Cuba, dice que el artículo en realidad es de autoría colectiva, y que “por avatares que no vienen al caso apareció más tarde con la firma de Roque solamente”. Según su testimonio, el texto sobre Otto es resultado de la escritura conjunta en la que participaron ellos dos y el comandante del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) de Guatemala, Antonio Fernández Izaguirre. Así lo menciona en el libro Recopilación de textos sobre Roque Dalton. Serie Valoración múltiple publicado en 1986 por Casa de las Américas en Cuba. Es una información relevante, porque refuerza la versión que señala que Dalton contempló la posibilidad de sumarse a la guerrilla en Guatemala antes de resolver su incorporación al ERP en su país. De haberse concretado esa primera opción, hubiera sido un buen homenaje a su amigo Otto, un convencido del carácter centroamericano de las luchas de liberación. “Los tres encaramos el tema a partir de una premisa –recuerda Morales–: los revolucionarios marxistas-leninistas centroamericanos creemos que nuestros héroes no deben ser sacralizados”.
Distintas reseñas sobre Otto René Castillo apelan a ese texto, en especial a la parte primera, que hace un repaso biográfico. Pero es en la segunda parte donde Dalton (junto a Morales y Fernández Izaguirre) vuelca la caracterización que más importa, de cara a las decisiones que él mismo estaba por tomar. Allí dice:
Otto René Castillo ejemplifica el más alto nivel de responsabilidad del intelectual revolucionario, del creador revolucionario, en la unidad del pensamiento y la práctica. (…) Se había convencido de que el único camino para la liberación definitiva de los pueblos latinoamericanos pasa por la lucha armada y que, en consecuencia, hay que prepararse para la acción y pasar a ella.
En 1957 estuvo de acuerdo con que no bastaba ser un marxista individual para ser revolucionario: había que comprometerse organizadamente, ingresar en el Partido. Ahora, en las condiciones actuales de la lucha revolucionaria centroamericana, Otto René Castillo ratifica la inquietud que en el fondo de los corazones de muchos militantes se coagulaba desde hace tiempo: no basta con entrar al partido, no basta con militar a la antigua: es necesario encarnar en cuerpo y alma la nueva vía de la revolución: la de la lucha armada, nacional, centroamericana, revolucionaria.
La reivindicación no es liviana: Dalton y sus compañeros sabían al detalle la forma en que Otto había sido asesinado. “Junto con la compañera Nora Paiz fue conducido a la base militar de Zacapa y después de haber sido terriblemente torturado y mutilado, fue quemado vivo”, relatan en ese mismo texto. Lejos de intimidarse, Roque –al igual que una parte importante de su generación– decidió seguir sus pasos. Él mismo será fusilado estando en la guerrilla salvadoreña en mayo de 1975. Aunque sus asesinos no fueron militares torturadores sino guerrilleros de dudosa filiación ideológica, al igual que Otto su cuerpo fue ocultado. Hasta hoy ambos siguen siendo parte de la trágica lista de desaparecidos de un continente que todavía no salda las cuentas con su pasado.
Más allá de la tragedia, ambas opciones guerrilleras condensan los ideales de toda una época por una causa emancipatoria aún pendiente. Roque asumió ese desafío sin interrumpir su labor literaria: en la guerrilla escribió sus Historias y poemas de una lucha de clases. Otto escribió y montó obras de teatro con guerrilleros que no sabían leer ni escribir como parte de una nueva pedagogía insurgente.
Sobre la participación en la lucha armada de Otto René, sobre la forma en que incorporó su labor intelectual a una vida de combate y riesgo permanente, indagaremos en la tercera parte de este trabajo.
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Parte I – Otto René Castillo, poesía y revolución
Próxima entrega:
Poesía y revolución – Parte III: Bertolt Bretch en la guerrilla
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Tablero gremial frente a la reforma laboral: nace el FreSu
Desde un principio estuvo clara la postura de la CTA: rechazo total a la reforma laboral con plan de lucha, paro y movilización. Dentro de la CGT las diferencias entre distintos gremios tienen matices que no llegan a ser antagónicos, más bien complementarios. La cúpula cegetista apuesta al diálogo con los distintos bloques que lograr su voto en contra. Tanto Jorge Sola como Cristian Jerónimo, han declarado su oposición total a la reforma que pretende poner en un supuesto pie de igualdad en las negociaciones a los trabajadores de manera individual y a las empresas, dejando de lado el diálogo con los sindicatos. La soledad de un empleado solo aumenta su debilidad a la hora de llegar a un acuerdo. Al igual que el supuesto ‘banco de horas extras’ que no sería acordado de manera bilateral sino impuesto por el empleador. Sin embargo, aún no han definido un plan de lucha. Fieles a su estilo, piden prudencia y una respuesta orgánica en unidad. Causó bastante disgusto entre los dirigentes de la Central Obrera el anuncio unilateral del Secretario General de la UOM de una convocatoria a paro general y movilización sin consulta previa al Consejo Directivo.
De los gremios fuertes dentro de la CGT, se diferenció por su combatividad el sindicato de aceiteros, liderado por Daniel Yofra para quien no basta con parar sólo un día, habría que ir a un paro por tiempo indefinido: “Un día de paro no sirve para nada”. En los últimos tiempos, Yofra, quien tenía una política muy combativa dentro de su propio sindicato pero un bajo perfil en lo que se refiriera a cuestiones internas de la CGT, ha levantado la cabeza y se está transformando en en dirigente a nivel nacional que es escuchado y respetado por su coherencia.
Así las cosas, el miércoles 28 de enero hubo una reunión en la sede de la UOM en la que se reunieron 86 sindicatos pertenecientes a la CGT y las dos CTA que lanzaron el Frente por la Unidad Sindical (FreSu), forman parte del nuevo espacio la Federación de Aceiteros, Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), El Sindicato Gráfico y La Fraternidad, entre otros.
En el encuentro acordaron un plan de lucha que prevé movilizaciones regionales el 5 de febrero en Córdoba y el 10 del mismo mes en Rosario, rumbo a una movilización para el 11 de febrero frente al Congreso, cuando se debata la polémica Ley. Aceiteros y las CTAs ya convocaron para ese día a un paro general. Abel Furlán, luego del traspié sufrido por un anuncio prematuro, espera que la CGT sea también parte de la medida para hacer su convocatoria.
Héctor Amichetti, representate de la Federación Gráfica Bonaerense, no anduvo con medias tintas y haciendo referencia a la actuación de la CGT en busca de apoyo legislativo sostuvo que “la reforma laboral no se discute con los gobernadores sino con los trabajadores“. En el mismo sentido, Yofra advirtió: “Tenemos que hacerle pagar el costo a aquellos gobernadores que acepten esta ley así tal cual está”
Comunicado de prensa
Miercoles 28 de enero de 2026, Buenos Aires
NO AL PACTO CONTRA LAS Y LOS TRABAJADORES
Las organizaciones sindicales firmantes expresamos nuestro enérgico rechazo al proyecto regresivo de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional. Por la magnitud de los derechos que deroga, por la extensión de los temas que abarca y por la profundidad de los retrocesos que introduce, este proyecto sólo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico-militar de 1976.
Este proyecto de reforma no surge de un proceso de diálogo democrático ni de una discusión abierta con las trabajadoras y los trabajadores. Por el contrario, pretende ser el resultado de negociaciones a espaldas del pueblo trabajador, en las que algunos gobernadores estarían dispuestos a intercambiar el voto de senadores y senadoras por beneficios coyunturales para sus administraciones provinciales.
Se trata de una maniobra política que entrega derechos históricos a cambio de migajas, y que compromete el futuro del trabajo en la Argentina. Entre los aspectos más graves del proyecto se destacan la ruptura del sistema de negociación colectiva, la restricción del derecho de huelga, el financiamiento de los despidos con recursos del sistema de seguridad social, el ataque directo a los sindicatos y a la acción colectiva, la institucionalización del techo salarial, la legalización de la precarización laboral y la pérdida de la soberanía sobre el tiempo de trabajo, entre otros.
No hay ningún elemento en este proyecto de reforma laboral que pueda ayudar a crear empleo, formalizar o mejorar la calidad del trabajo. Por el contrario, responde a un modelo económico que necesita salarios bajos, empleo precario y debilitamiento de la organización sindical para avanzar en el desguace y privatización de las empresas públicas y el desmantelamiento del entramado productivo e industrial del país.
Esta es la reforma laboral que necesita el modelo de Milei. Para desmantelar el tejido industrial como lo están haciendo, necesitan facilitar los despidos. Para seguir usando a los salarios como ancla contra la inflación, necesitan legalizar lo que hoy ya hacen de hecho, que es la posibilidad de que el Estado le ponga un techo a las paritarias. Para seguir construyendo una economía en base a salarios bajos y trabajo precario necesitan atomizar la negociación colectiva, eliminar derechos laborales, restringir el derecho de huelga y legalizar el fraude laboral.
Estas discusiones tienen que tener a las y los trabajadores en el centro y, a contramano de este proyecto, deberían apuntar al fortalecimiento del sistema protectorio del derecho laboral para la totalidad de la fuerza de trabajo activa en la República Argentina. Por todo ello, rechazamos íntegramente el proyecto de “Ley de reforma y modernización del derecho del trabajo” que impulsa el Gobierno Nacional, y convocamos:
A dar inicio al Plan Nacional de Lucha contra la Reforma Laboral Regresiva impulsando acciones de resistencia a lo largo y lo ancho de todo el país, definiendo las siguientes medidas iniciales:
● 5/2 – MOVILIZACIÓN EN LA CIUDAD DE CÓRDOBA.
● 10/2 – MOVILIZACIÓN EN LA CIUDAD DE ROSARIO.
Convocamos a todas las organizaciones sindicales, trabajadores y trabajadoras, ocupados y desocupados, formales, informales, cuentapropistas, jubiladas y jubilados a ser protagonistas de la defensa de sus derechos participando activamente del Plan Nacional de Lucha contra la Reforma Laboral Regresiva.
El FUTURO DEL TRABAJO SE DECIDE CON NOSOTROS
NADA DE LOS TRABAJADORES
SIN LOS TRABAJADORES
AOMA – Federación Gráfica Bonaerense – APA – FOCRA – Federación de Trabajadores
Aceiteros – CTA Autónoma – CTA de los Trabajadores – UOM – ATE – APLA – ASIJEMIN
– AAPM – FESPROSA – SADEM – APJ Gas – Molineros – Luz y Fuerza Mar del Plata –
FOEIPCYQ – FETIA – UPSA – ATEPSA – SOMU – Centro de Capitanes y Oficiales de la
Marina Mercante – FEDUN – Jerárquicos Banco Nación – FEPEVINA – AMM – CEPETEL
– AMAP – CEA – AJTPSIP – CICOP – SOEPU – UTICRA – CEP – APJTV – APSAE – ASURA –
APOPS – Patrones de Cabotaje – Federación de Remiseros – Guincheros – Fotógrafos –
FATERIH – La Fraternidad – APINTA – Fleteros – Trabajadores Viales – FATICA – APSEE –
FATIQUIP – STIMPRA – Jerárquicos de la Marina Mercante – Electronicistas Navales –
FETERA – FETRADE – Actores – CONADU Histórica – FAPREM – Federación Judicial
Argentina – FAAPROME – CISPREN – SECEIC – SAMC – SUTAP – UCRA – SITRAIC –
UETTEL – FeNaT – MAP – MTL – FETARA – ATRES – SUOR – SRUPP – SOEAIL – SOEA –
STA – SOEASI – ABP – AECPRA – SITOSPLAD – SIUNFLETRA – UOTPGNC – OTECH – Luz y
Fuerza – ATEM – SITAPOS – APCNEAN – SOESGYPE – UTRACOS – APJBO – SITEBA –
SOMPRA – SATaDTyA – SATIVA – GOA – ATSNR – SUTRAS – SIVISA – SITRAVIP – SSCCAyP
– OSTV – SiPeSeDo – SECFER – APECAF – AEDA – AATDa – SiTraMuS – SITMMA-CABA –
SITMMA-Prov. Bs. As. – SUPCTRA – SOEALFFFM –UTPE – FAG – SUTAICCA – SITraLab –
UNTRA – SURAR – UTI PAMI… siguen las firmas.
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Producción al 50%, despidos y encuadramientos irregulares: la UOM alerta sobre la crisis en Acindar
En exclusiva con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, Pablo González, secretario general de la UOM Villa Constitución, analizó la profunda crisis que atraviesa la empresa Acindar. Con una producción reducida al 50%, una fuerte caída del plantel de trabajadores y conflictos vinculados a despidos, retiros forzados y encuadramientos sindicales irregulares, González advirtió sobre el avance de prácticas empresariales que anticipan una reforma laboral regresiva. Además, explicó el estado actual del conflicto, las negociaciones en curso y el rol clave de la organización gremial para frenar nuevos recortes.
LCV: Ya estamos conectados con Pablo González, secretario general de la UOM Villa Constitución, para hablar acerca de la situación de Acindar. Pablo, ¿cómo te va? Nora Anchart te saluda.
Pablo González: “Buenas tardes. Si hoy decimos que estamos bien es solo por formalismo, porque la realidad es que cada día estamos peor. Acindar había logrado llegar a un acuerdo y apenas se firmó, la empresa avanzó igualmente, mostrando que la situación se agrava día a día.”
LCV: Contame la situación en este momento de Acindar.
Pablo González: “La planta hoy está produciendo el 50% de lo que fabricó históricamente. La empresa intenta adelantarse a una reforma laboral encubierta, buscando filtrar personal en el traspaso entre empresas contratistas, cuando lo que correspondía era una cesión normal de trabajadores, respetando antigüedades y puestos como siempre se hizo en Villa Constitución.”
LCV: ¿Qué irregularidades se dieron en ese proceso?
Pablo González: “Acindar, junto con la empresa que tomaba el servicio, quiso desvincular a dos trabajadores. A esto se sumó el despido de un compañero en el parque de chatarras de Villa Constitución y otros dos que fueron presionados para aceptar retiros a la baja. Son situaciones que se vienen repitiendo y que muestran una clara política de ajuste.”
LCV: Mencionaste también problemas con los convenios colectivos. ¿A qué te referís?
Pablo González: “Venimos discutiendo hace años la adecuación de tareas dentro del convenio de la UOM. Algunas empresas eligieron convenios como el de camioneros para debilitar la posición de la UOM dentro de la planta de Acindar, encuadrando trabajadores de manera incorrecta.”
LCV: Ese acuerdo es presentado como ejemplo de la reforma laboral. ¿Qué pasa concretamente con camioneros?
Pablo González: “Hay puestos dentro de la planta, como las bateas, que siempre debieron ser operados por trabajadores encuadrados en la UOM. Sin embargo, la empresa los encuadró como camioneros. Esto lo venimos discutiendo hace cinco años, pero nunca quisieron resolverlo porque somos un sindicato clasista y combativo con fuerte presencia en la planta.”
LCV: ¿Esto implica una disputa entre gremios?
Pablo González: “No, no es una disputa entre gremios. Los compañeros están mal encuadrados con la venia de Acindar y de la empresa contratista. El problema es que la empresa tiene un diálogo más favorable con camioneros porque les resulta más barato pagar salarios más bajos y aplicar un convenio más flexible en algunos puntos.”
LCV: ¿Cómo impacta esta situación en el empleo?
Pablo González: “Hoy quedan 853 trabajadores propios y 900 contratistas. En 2023 llegamos a tener 1253 trabajadores propios, entre efectivos y contratados. La reducción es muy fuerte y responde a una política de achique deliberada.”
LCV: ¿Qué diferencia hay entre contratados y contratistas?
Pablo González: “El contratado es un trabajador con contrato a plazo fijo. El contratista pertenece a una empresa tercerizada, pero en la mayoría de los casos está bajo el convenio colectivo de la UOM, en las ramas 17 y 21, con un piso salarial digno y adicionales propios de trabajar dentro de la planta de Acindar.”
LCV: ¿Cómo sigue el conflicto?
Pablo González: “Mañana tenemos una audiencia en el Ministerio de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria en la provincia de Santa Fe. Hoy firmamos un acuerdo con la dirección que permitió levantar la medida de fuerza. Vamos a seguir negociando los puntos pendientes en una mesa de diálogo, pero este avance no se hubiera logrado sin la lucha y la medida de fuerza.”
LCV: Gracias por pasar por La Columna Vertebral.
Pablo González: “Gracias a ustedes por darle difusión a estos conflictos, que son muchos y lamentablemente se vienen más si no se pone un freno.”
Destacada
Roberto Álvarez, de AEFIP: “El costo oculto de la reforma laboral, el impacto fiscal que no se discute”
En exclusiva con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, Roberto Álvarez, secretario de Estudios Fiscales, Laborales y Tecnológicos de AEFIP, el sindicato que nuclea a las y los trabajadores fiscales. En la conversación se analizan los alcances del informe elaborado por el gremio sobre el impacto fiscal del proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei y sus consecuencias para el sistema previsional, las provincias y los trabajadores.
LCV: “Ya tenemos en línea al secretario de Estudios Fiscales, Laborales y Tecnológicos de AEFIP, Roberto Álvarez. En distintos medios se conoció un informe elaborado por el gremio que expone el impacto fiscal del proyecto de reforma laboral. Contanos cómo fue la elaboración del material y cuál es el núcleo duro que intenta explicar.”
Roberto Álvarez: “Desde el gremio nos enfocamos en identificar todos los recursos que la Nación y las provincias dejarían de percibir si se aplica la ley de reforma laboral que se va a discutir en el Congreso. El proyecto tiene artículos que no refieren a cuestiones laborales sino a una reforma tributaria, lo que en los hechos lo convierte casi en dos leyes en una. Esto genera una merma de recursos en el sistema previsional argentino, que además es coparticipado con las provincias, por lo que también pierden recursos los municipios. Las reformas propuestas implican que trabajadores y Estado dejen de percibir ingresos para reducir costos o incrementar ganancias del sector empleador. A esto lo llamamos el costo oculto del proyecto oficial, algo que no se discute públicamente y que por primera vez se analiza con este nivel de detalle.”
LCV: “Para los trabajadores y trabajadoras de a pie, ¿cuál es el impacto concreto de esta reforma en la obra social, el salario y la vida cotidiana?”
Roberto Álvarez: “El impacto en la salud es central, porque las obras sociales dejan de percibir recursos y eso puede derivar en aumentos de las prestaciones, recortes o un servicio más precario. En el sistema previsional sucede lo mismo: el salario diferido que hoy el trabajador deja de cobrar para una jubilación futura también se reduce, lo que implica menos recursos para la seguridad social. Algunos sostienen que ese dinero podría traducirse en aumentos salariales por parte de los empleadores, pero eso nunca ocurrió y no va a ocurrir ahora. La pérdida de poder adquisitivo, el deterioro del consumo y del mercado interno van a seguir profundizándose.”
LCV: “¿Cuánto tiempo les llevó elaborar este informe y cómo fue el trabajo metodológico?”
Roberto Álvarez: “El informe surgió por iniciativa de un compañero con perfil investigativo, pero el principal obstáculo fue la obtención de los datos. Muchos son públicos, pero están tan fragmentados que resulta muy difícil integrarlos de manera coherente. Nos llevó bastante tiempo lograr una armonía entre todos los datos y chequear su consistencia. Metodológicamente, el sentido del proyecto de ley está claro, y entendemos que el informe tuvo repercusión porque las provincias necesitan saber con precisión qué están negociando.”
LCV: “¿El trabajo se hizo con participación de las provincias o fue elaborado desde la secretaría a nivel nacional?”
Roberto Álvarez: “El trabajo se formuló desde la mesa nacional de AEFIP y luego fue chequeado con las seccionales del interior del país. Justamente por eso nos tomamos el tiempo necesario para profundizar el análisis y llegar a números que consideramos lo más ajustados posible a la realidad, aun cuando existen otros trabajos con estimaciones diferentes.”
LCV: “Según el informe, las provincias más afectadas serían Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Chaco y Entre Ríos. ¿A qué se debe esto?”
Roberto Álvarez: “Esto se explica por la coparticipación: las provincias que hoy reciben más recursos son las que van a resultar más afectadas si se aplican estas reformas, porque la pérdida es proporcional a lo que actualmente perciben.”
LCV: “¿Cuándo se crea la Secretaría de Estudios Fiscales, Laborales y Tecnológicos dentro de AEFIP?”
Roberto Álvarez: “Es una secretaría que existe históricamente dentro del gremio, aunque en esta gestión del secretario general Pablo Flores se actualizó su nombre. Por estatuto también nos corresponde estudiar cuestiones laborales y tecnológicas, y eso responde al impacto de las nuevas tecnologías y a los cambios en el mundo del trabajo. Este tipo de estudios no son solo el trabajo de una secretaría, sino el resultado de una decisión política de profundizar el análisis de estos temas.”
LCV: “Te agradecemos el material y el estudio, que seguramente será una referencia para seguir analizando la reforma laboral.”
Roberto Álvarez: “Muchas gracias por llamar. Sos una amiga de la casa y cuando quieran volvemos a hablar.”
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