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Sergio Sassia: “Hay que trabajar en un nuevo peronismo”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores que se emite los lunes de 18 a 20 hs por larz.com.ar, Sergio Sassia, Secretario General de Ferroviarios y de la CATT (imponente Federación que agrupa a los gremios del transporte -portuarios, ferroviarios, camioneros, aeronavegantes y colectiveros, entre otros-) sostuvo que la movilización del 24 de enero convocada por la CGT no es en “repudio a nadie” sino para “abrazar al Congreso”. Adelantó que habrá un servicio básico de colectivos y trenes ese día para que puedan llegar los trabajadores. Y apuntó al diálogo y el consenso con las distintas fuerzas políticas. Afirmó, además, que el peronismo debe hacerse una “profunda autocrítica” para comprender cómo se llegó a esta situación: “hoy el Partido Justicialista está prácticamente cerrado”.
LCV: ¿Cuál es tu análisis de este primer mes mileista?
—Nosotros ya nos estamos expresando como como sindicato y como confederación adherida a la CGT con este plan de acción que que estamos llevando adelante. Primero con la presentación que hicimos repudiando lo que es el el DNU, entendiendo que para para nuestros abogados y para nosotros es anticonstitucional, y también llevando adelante distintas reuniones con sectores políticos, no solo con Unión por la Patria, sino con otros sectores para tratar de trabajar en este tratamiento de la de la Ley Ómnibus que entendemos que también impacta fuertemente, no solo sobre sobre los trabajadores, sus derechos, sino también sobre el aparato productivo, sobre distintos actividades que conforman nuestro querido país. Estamos trabajando fuertemente en lo que es también la concientización y el trabajo conjunto con las regionales y apuntando a lo que es la primera movilización para el día 24, donde no es de repudio a nadie, al contrario, es de acompañamiento y abrazar al Congreso porque es uno de los poderes importantes también como es el Ejecutivo, el Legislativo donde se deben tratar las leyes para mejorar nuestro nuestra querida Argentina, que la verdad que está en una situación complicada, se recibió en una situación difícil. Hay una legitimidad que tiene lógicamente el presidente electo y todo su equipo, pero también entendemos que hay un cierto avasallamiento a días de asumir que no lo hemos visto en en los últimos años.
LCV: ¿Han tenido ustedes diálogo con algunos de los bloques que integran el resto de la oposición a Milei y con los legisladores de Milei?
—En primer lugar, uno abraza el diálogo por sobre todas las cosas pues yo creo realmente en el consenso, en debatir proyectos, en confluir en ideas, desde la representación de los trabajadores del sector, empresarios y el poder político. El primer diálogo que uno quisiera tener es con el primer nivel de del Gobierno, porque seguramente se podría estar charlando sobre estos debates que hoy quieren cambiar la Argentina de una manera como se está presentando. Ojalá se pueda dar esto, que es el principal diálogo que deberíamos tener.
LCV: Más con un gobierno que ha devaluado el tema del trabajo a Secretaría.
—Son varias las cosas que uno tiene que enumerar. Ya lo vivimos a esto no hace mucho y no ha dado resultado, entendemos nosotros, pero por sobre todas las cosas, si uno apela al diálogo, siempre es mucho más fructífero quizás los resultados, por más que haya posiciones encontradas, siempre uno busca puntos de encuentro si uno quiere una salida para la Argentina, desde los sectores que cada uno representa. Y por otro lado, estamos hablando con distintos legisladores, tanto diputados como senadores, intendentes, gobernadores; desde nuestra posición convencidos de lo que se juega hoy en la Argentina a través del DNU, a través de la Ley Ómnibus, y hemos tenido en algunos casos buena recepción, en otros casos e distintas posiciones, pero siempre buscando el entendimiento de que en el Congreso es donde se debaten las ideas. Por eso estamos hablando mucho con el interior del país, porque son los legisladores los que tienen que decir en su provincia que fue donde los votaron, y dar la cara, dar su mensaje, de cuál es el pensamiento que tienen sobre las cosas que están en juego. Porque si no a veces ocurre en algunos casos que en Buenos Aires o en el Congreso debaten una cosa y después quizás se deben a la gente que lo votó por otra.
LCV: El panorama del paro respecto justamente de las provincias ¿Cómo lo ves y cuál es el formato que va a tener?
En realidad a veces se está poniendo el paro por sobre lo que es la movilización. Lo que decidió la CGT fue, sí, una gran movilización, convocar al Congreso por lo que te decía yo anteriormente, abrazar donde se legisla las leyes y llevar adelante la bandera de lo que defiende el movimiento obrero, la representación de los de los trabajadores. Se decidió llevar adelante una medida a partir de 12:00 para facilitar la concurrencia de los trabajadores a esa movilización. De la misma manera se está articulando en el interior del país. Se hizo una reunión con todas las regionales, casi 80 regionales de toda la Argentina, que fueron normalizadas, en donde se va a trabajar de la misma manera y en donde también se va a ir a cada una de las casas de gobierno, de las legislaturas locales con el mismo espíritu y la misma consigna, el mismo día a la misma hora.
LCV: Teniendo en cuenta la importancia del transporte para que puedan llegar los trabajadores a cada una de esas concentracione,s ¿Cuál es la modalidad que adquiere el paro de tu sector, la movilización y el paro de un sector?
—Es una de las cosas que se está diagramando y lógicamente que los trenes y los micros van a estar funcionando. Tenemos que ver de qué manera, porque es la manera de que puedan, los que quieran acompañar la movilización, puedan llegar a los distintos puntos de encuentro como para movilizar de manera tranquila, respetando los los protocolos y llegar a la plaza.
LCV: ¿Puede ser que ustedes dijeron en un primer momento garantizar al menos un 30% de funcionamiento?
—No, no se habla de porcentajes. Estamos recién ultimando los detalles. Hay una reunión, pero en materia específica del transporte todavía no se terminó de delinear. Así que en los próximos días vamos a estar ya con todo delineado y planificado para ver cómo va a ser la metodología.
LCV: En estas últimas horas trascendió que la ex presidenta Cristina no estaba de acuerdo con el paro del 24 porque decía que era un poco temprano para hacerlo y que había que esperar a que la sociedad se pusiera al frente de la demanda ¿Cuál es tu opinión?
—Vi un título, un par de títulos en el diario. No he tenido contacto con la ex presidenta. Nosotros tenemos la representación de los trabajadores, el Consejo Directivo y el Comité Central Confederal ha decidido y acompañado este plan de acción, este plan de lucha que hemos iniciado. Y a esa representación nos debemos nosotros. Nosotros tenemos la representación de los trabajadores. Considero que a nivel político, desde el sector que participamos, desde el peronismo, hace falta todavía un trabajo muy profundo, una autocrítica muy grande de por qué estamos en esta situación y creo que hay que trabajar en un nuevo peronismo, en un nuevo Partido Justicialista también que se renueve, hoy está prácticamente cerrado y creo que es un trabajo hacia adelante en donde el movimiento obrero debe ser realmente participe de esto.
LCV: ¿Cuál es la postura que van a tomar respecto de la convocatoria que está haciendo el gobierno para que los empleadores descuenten el día laboral como lo van a hacer en el Estado?
—El objetivo nuestro es que se concrete el 24 de la manera que nosotros pensamos con el acompañamiento de los trabajadores, seguramente nos va a acompañar gran parte de la ciudadanía, no estamos evaluando ese tema. En este momento estamos focalizados en eso y en todas las reuniones que estamos llevando adelante con el poder político, con sectores empresarios, con pymes que ven también que la situación en presente y futuro es complicada y sobre esa base seguiremos trabajando estos días.
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“Streaming en Argentina: Pablo Storino revela sueldos, precarización y la batalla del SATSAID por la registración laboral”
En exclusiva con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Pablo Storino, pro secretario gremial del SATSAID, aborda la situación laboral y económica del sector del streaming en Argentina. El dirigente describe las profundas desigualdades entre los distintos canales, los niveles de registración y precarización existentes, y el rol del sindicato frente a este nuevo escenario comunicacional.
LCV:
“¿Cuál es la situación laboral real de los canales de streaming? ¿Cómo es esto que parece un jolgorio? ¿Todo es divertido? Somos todos amigos, nos matamos de risa… pero cuál es la situación económica y laboral de los compañeros de streaming?”
Pablo Storino:
“La situación del mundo del streaming hoy es muy dispar. Existe un grupo reducido —un top 10 o 20— que logró monetizar sus contenidos, profesionalizarse y constituir unidades económicas que permiten formalizar relaciones laborales, registrar trabajadores y blanquear actividades. Pero también hay muchos otros que sobreviven como pueden, trasladando esa precariedad a quienes trabajan allí: falta de registración, salarios muy bajos y condiciones inestables. Esto genera la pregunta de si el streaming es una burbuja o si, con el tiempo, se asentará dejando afuera a quienes no puedan consolidarse como organizaciones empresariales.”
LCV:
“La mayoría está informalizada o son factureros.”
Pablo Storino:
“La situación es heterogénea. Hay empresas como Luzu TV, con 110 trabajadores registrados y salarios que van de dos a cuatro millones de pesos. Y hay otras como Olga, con un alto nivel de precarización, donde muchos jóvenes están como monotributistas cobrando entre 500.000 y 600.000 pesos. En algunos canales hay explotación evidente, y son justamente los que desde el SATSAID estamos denunciando y tratando de regularizar. También existen proyectos como Gentina, Futurock, Vorterix o Bondi que tienen relaciones laborales formalizadas y en condiciones.”
LCV:
“Perfecto. Bien o mal, ¿no? Porque estos sueldos que me decís serían formalizados. ¿Bien o mal?”
Pablo Storino:
“Totalmente. Es trabajo registrado, con aportes a la jubilación, a la obra social y todos los derechos laborales que corresponden.”
LCV:
“Buena cuna tiene ese pibe. Sé que viene de una familia de trabajadores y no se quedó en el camino con la experiencia. ¿Cuál ha sido la experiencia general?”
Pablo Storino:
“Existe una situación común tanto en proyectos identificados con la derecha como con la izquierda. Por ejemplo, algunos streaming de línea más conservadora desconocen las leyes laborales y evaden responsabilidades, pero lo mismo sucede en otros que se presentan como progresistas. Desde el SATSAID entendemos que la falta de registración responde a una lógica económica transversal: no pagar aportes patronales ni cumplir con los pisos salariales establecidos por el convenio colectivo. Contra eso nos enfrentamos todos los días, venga de donde venga.”
LCV:
“La paritaria de los trabajadores de cable: ¿cómo cerró?”
Pablo Storino:
“En este contexto, la paritaria viene cerrando bien. Logramos que las empresas de la Cámara TAC paguen mes a mes el índice de inflación del INDEC, aunque no coincidamos con el método de cálculo del organismo. Por lo menos eso evita una pérdida mayor del poder adquisitivo. Llegar a este acuerdo requirió asambleas, paros y mucha presión, pero finalmente TAC entendió que no íbamos a aceptar que los salarios quedaran por debajo de la inflación.”
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Daniel Yofra: “Vamos a tener que armar Frente Sindical para resistir la reforma laboral”
En exclusiva con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, Daniel Yofra expone la postura del Sindicato de Aceiteros frente al avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Desde la crítica a la inacción de las centrales sindicales hasta el análisis de la situación industrial y el impacto en los derechos laborales, Yofra plantea la necesidad de construir un frente sindical amplio para enfrentar los cambios propuestos. La conversación aborda tanto las implicancias materiales de la reforma como el rol político del sindicalismo en el actual contexto económico y social.
LCV:
“Contame la postura del Sindicato de Aceiteros frente a la reforma laboral.”
Daniel Yofra:
“Estamos preocupados por lo que está pasando y por la inacción del sindicalismo ante una reforma laboral que, en algunos casos, va a legalizar la precariedad laboral y, en otros, va a intentar imponerla cuando tengan la herramienta para hacerlo. Nosotros vamos a salir a luchar como siempre lo hicimos, como el año pasado con la Ley Bases. Este año no será la excepción. Vamos a oponernos porque es un legado que nos dejaron los trabajadores y trabajadoras aceiteros y desmotadores. Tenemos la responsabilidad de defender lo que otros conquistaron y ya no están: desaparecidos, asesinados, encarcelados. Todo lo que ocurrió en la historia de la lucha obrera hoy lo quieren borrar de un plumazo bajo el título de ‘modernidad laboral’, cuando en realidad quieren volver cien años atrás.”
LCV:
“¿Piensan llevar adelante una huelga si avanza la reforma? Supongo que no como una acción aislada, sino como parte de la unidad sindical.”
Daniel Yofra:
“Estamos tratando de que otras organizaciones se sumen y esperamos que la nueva CGT o el nuevo triunvirato entiendan que hay que ir a una huelga, salvo que tengan otra estrategia que hasta ahora no ha funcionado. Ni siquiera los llaman a discutir la ley. Los empresarios escriben la reforma laboral y este Gobierno la lleva adelante porque tiene compromisos con quienes lo llevaron al poder.”
LCV:
“Esto de que los empresarios escriban las leyes ya pasó con Macri. Hoy, con el respaldo electoral que tiene, Milei cree posible avanzar en reformas que afectan a todos los sectores industriales. ¿Cómo visualizás este escenario, especialmente respecto a la desindustrialización, la caída del empleo y la pérdida de mano de obra calificada?”
Daniel Yofra:
“En nuestro sector no se siente la importación indiscriminada, pero sí afecta a sectores que dependen del mercado interno. Cerraron más de 20.000 pymes y hay 270.000 trabajadores despedidos. Muchas empresas están importando lo que antes producían, como la química de Río Tercero, que fabricaba insumos para colchones y hoy los importa, dejando a más de 200 trabajadores en la calle.”
LCV:
“Si avanzara la flexibilización horaria, el salario variable —el ‘sueldo dinámico’— o las vacaciones en cuotas, ¿cómo sería la industria bajo ese régimen?”
Daniel Yofra:
“Los trabajadores perderían la posibilidad de ordenar su vida fuera del empleo. No podrían programar vacaciones ni prever ingresos básicos. Sería tan simple y grave como eso.”
LCV:
“Muchos argumentan que hoy la informalidad ya impide planificar la vida.”
Daniel Yofra:
“Esto empeoraría la situación de quienes hoy sí tienen estabilidad laboral. Hay casi 9 millones de trabajadores registrados. El año pasado decían que la reforma iba a traer inversiones y empleo; no ocurrió nada. Los empresarios no necesitan que se quiten derechos. Necesitan industrializar la materia prima, necesitan crédito, necesitan que haya consumo. Con salarios por debajo de la pobreza —más del 90% de los registrados están así— no hay consumo, no hay producción y no hay trabajo.”
LCV:
“Se suele decir que los sindicatos industriales están defendiendo a un universo de trabajadores cada vez menor. Lo que planteás va en sentido contrario.”
Daniel Yofra:
“Hoy tenemos dos problemas. Primero, diputados y senadores que nunca trabajaron bajo patrón, dependen de patrones o directamente lo son. Van a instalar mentiras para poner a la sociedad en contra del sindicalismo y de la CGT, que es la central más grande del país y de Sudamérica. Segundo, la inactividad de la CGT. Si no cambia el rumbo, creyendo que sólo con diálogo lo logrará —cuando ni siquiera los llaman— será difícil torcer la historia. Seguramente vamos a tener que armar un frente sindical que luche contra esto.”
LCV:
“Para cerrar: ¿están trabajando en algún proyecto alternativo a la reforma? ¿Hay algo con los diputados sindicales o dentro de la CGT?”
Daniel Yofra:
“No participé de la reunión con los compañeros supuestamente afines al movimiento obrero. Creo que son muy pocos para el momento de la votación y no tengo detalles de la contrapropuesta. Pero no hace falta ser científicos para mejorar la vida laboral. Nosotros lo comprobamos con los comités mixtos de seguridad e higiene. Bajamos la accidentología y las muertes laborales, incluso sin una ley vigente en muchas provincias. Los derechos de los trabajadores también benefician a los empresarios. Ellos se quejan de la industria del juicio, pero no hacen nada para evitar accidentes. ¿Qué quieren? ¿Trabajadores mutilados y sin indemnización?
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“18 años de proscripción, memoria y militancia: conversación con Gustavo Campana”
El periodista Gustavo Campana reconstruye recuerdos personales y políticos alrededor del 17 de noviembre de 1972, fecha del regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina tras 18 años de exilio. Desde la mirada de un niño de 10 años que seguía los acontecimientos desde un televisor en blanco y negro, hasta el análisis histórico de la resistencia, la militancia, el rol del movimiento obrero y las operaciones del poder real, Campana hilvana una lectura profunda del período y de sus continuidades hasta el presente. La charla, atravesada por testimonios personales de quienes vivieron la época, permite comprender por qué el Día de la Militancia es, además de una efeméride, una narrativa colectiva de lucha, memoria y disputa política.
LCV: “¿Dónde estabas vos el 17 de noviembre de 1972?”
Gustavo Campana: “Cumpliendo 10 años y mirando desde el televisor en blanco y negro de mi casa lo que sucedía en Seisa y en sus alrededores. Lo vivía desde un lugar particular, porque el decreto 4161 nos había marcado.
Nací en el 62, por lo tanto Perón era el hombre prohibido, el que no se podía nombrar. Era ese peronismo que, en la clandestinidad, le contaba todos los días al pueblo que seguía vivo.
A principios del 72, finales del 71, empezó a aparecer a través de los noticieros que levantaban un poco la persiana de la censura. Eran esos reportajes donde le preguntaban: ‘¿Qué va a hacer usted para volver?’ ‘Nada. Todos mis enemigos.’ ‘General, durante tanto tiempo hubo gente que quería que usted se muera y hoy no quiere que se refríe.’ ‘Se están acordando tarde, porque ahora me estoy muriendo.’
Todo eso llegaba al living, al televisor sin control remoto y en blanco y negro, y atravesaba a un pibe de 10 años por todas partes.”
LCV: “¿Qué impronta había en tu casa? ¿Qué opinaba tu madre mientras cocinaba o tu padre? ¿Qué les provocaba ese regreso?”
Gustavo Campana: “Mi viejo había sido obrero gráfico y militante socialista. En ese momento trabajaba como portero en Belgrano. No le daba para ser antiperonista, pero estaba cerca. Mi mamá era más silenciosa, pero la información entraba por todos lados.
Y había algo claro: un año después mi viejo no votó ni a Cámpora ni a Perón. Seguramente votó a Corvalán en marzo del 73. En la segunda vuelta no sé; estaba mal. No tan mal… pero por ahí andaba.”
LCV: “Antes de ir al país al que vuelve Perón, una pregunta importante para quienes son jóvenes: ¿por qué el 17 de noviembre se transforma en el Día de la Militancia?”
Gustavo Campana: “Porque ‘lucharon y volvió’. Ese es el dato central.
En ese ‘lucharon’ hay una mixtura entre la resistencia peronista, que se pone de pie tras el golpe del 55, y la juventud maravillosa que se suma a fines de los 60, en el trasvasamiento generacional del que hablaba Perón en sus entrevistas con Pino y Getino.
La Juventud Peronista fue clave, pero no fue la única: estaba el trabajo de la resistencia del 56, el Plan Conintes, la pelea en la calle de los grupos armados —Uturuncos, FAP, Montoneros—, la tendencia, la CGT, el corazón peronista de la CGT de los Argentinos, y el Cordobazo con Atilio López.
Todo ese encadenamiento de hechos empuja a un régimen en decadencia, la tercera etapa de la Revolución Argentina, que había pasado por Onganía, por el experimento breve de Levingston y finalmente por Lanusse.
Todos necesitaban a Perón, propios y extraños.”
LCV: “Estamos haciendo un documental sobre sindicalistas desaparecidos. Ricardo Vaschetti nos decía que desde el minuto cero en que se abrió el proceso electoral que llevó a Cámpora ya se estaba armando el golpe del 76. ¿Coincidís?”
Gustavo Campana: “Sí. El golpe del 76 es un objetivo claro, sobre todo después de la muerte de Perón.
El Grupo Ascuénaga —Martínez de Hoz y compañía, reunidos en un petit hotel de la calle Ascuénaga, propiedad de Blaquier— empieza a tejer la política económica que después se aplicará, respaldada por Rockefeller, el Chase Manhattan Bank y Kissinger.
Después del 11 de septiembre del 73, con el golpe en Chile, se consolidó el Plan Cóndor y la decisión del poder real de cambiar la matriz económica: de un país industrial, con trabajo a tres turnos y 2% de desocupación, a un país rentístico-financiero dedicado a la especulación.
La implosión del país no empieza en el golpe: tiene una etapa anterior, el Rodrigazo, armado por la derecha liberal.”
LCV: “Incluso a nivel leyes: la de represión a movimientos subversivos en espacios sindicales sale en el 74.
Pero volviendo al 72: Cámpora dijo que la primera medida económica de Perón sería la independencia del Fondo Monetario. ¿Qué significa eso?”
Gustavo Campana: “Perón logró durante 9 años que la Argentina no ingresara al Fondo Monetario. Entre 1946 y 1955 fuimos el único país de América Latina que no entró en la institución creada en el 44.
Estados Unidos sabía que Perón era un mal alumno para el orden mundial de posguerra.
En ese período construyó la industria nacional, desarrolló ciencia y tecnología propia y consolidó derechos laborales.
El golpe del 55 tuvo como tarea desarmar todo eso. Fueron 14 toneladas de explosivos en Plaza de Mayo, más el golpe, más los fusilamientos del 56, para poder entrar al Fondo Monetario en el 57.
No es un dato menor. Junto con el Banco Mundial iban a regir los destinos económicos de América Latina.”
LCV: “Cada vez que charlamos pienso: ¿cómo hacer para que seas columnista de La Columna Vertebral? Con vos uno dice ‘plum’ y aparece toda la historia detrás.
Feliz Día del Militante.”
Gustavo Campana: “Para ustedes también. Vamos a seguir encontrándonos en estos espacios.
Y veremos si las chicas de La Columna Vertebral logran seducirme para sumarme.
Un abrazo inmenso.”
LCV: “Quiero cerrar con algo. Yo soy exactamente la generación intermedia: entre el pibe del televisor blanco y negro y la resistencia. Estaba intentando llegar a Ezeiza esa mañana.
Un compañero me decía: ‘¿Dónde estabas vos?’ Yo no pude llegar. ¿Te acordás cómo nos mojamos?
Cada uno tenía su anécdota. La mía es así: le dije a mi mamá que iba a estudiar a la casa de una compañera. Me quedé a dormir. Lluvia torrencial, barro, policía que nos corría, volvimos llenas de barro. Y cuando llego, mi mamá me dice: ‘Yo sabía quién lo tiró.’ Nos empezamos a reír.
Pobre vieja. Al lado de eso, todos los que vinieron después eran santos comparados con nuestra generación.”
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