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Chubut: crecen los comedores populares. Empresarios y comercios en emergencia.
El periodista Gustavo de Vera nos cuenta cómo es vivir en el corazón de la Patagonia. Más que una entrevista, una crónica desde Esquel. Cuando al hambre se le suma el frío y la crisis afecta a todos los sectores: cómo responden la política, los medios y los empresarios.
LCV: ¿Cómo viene la térmica económica en Chubut?
—Está muy complicada. Hay una situación de crisis alimentaria muy severa, particularmente en la zona de la Cordillera, donde yo estoy viviendo y trabajando. La situación es realmente preocupante. Más que preocupante, hay que ocuparse, porque ahora vienen las vacaciones de invierno y hay una gran cantidad de chicos de las familias más humildes, que es un amplio sector de la comunidad, que la única comida que reciben es en la escuela. Ahora con las vacaciones de invierno, se están armando algunos operativos para establecer algunos comedores. Algunos comunitarios ya están funcionando desde las barriadas mismas, parte de los vecinos, pero ahora hay que implementar algún sistema que permita garantizar, por lo menos esa comida diaria, a un montón de niños y niñas de los barrios. Incluso hay familias que tienen trabajo pero no les alcanza para parar la olla todos los días.
LCV: ¿Hay muchos comedores? ¿Cuánta gente asiste? ¿Se ha incrementado en este tiempo en Chubut?
—Sí, se ha incrementado. En Esquel, que es donde vivo, ahora no tengo exactamente el número, pero son 8 o 10 comedores y estamos hablando de una población de 40.000 habitantes en Esquel. Sé que ya no les está alcanzando para abastecer a las familias. En Esquel, el gobierno es un gobierno municipal del Pro, también ha estado de alguna manera reticente o sus políticas han sido bastante errácticas en cuanto al acompañar o no a los comedores escolares, a los comedores de los barrios, comedores comunitarios, pero evidentemente no ha tenido más remedio que hacer frente a una realidad que golpea los ojos. No se puede obviar esta realidad. En Trevelín me consta, ha habido un 300% de incremento en la demanda alimentaria. Estos son datos de la Secretaría de Desarrollo Social, que está permanentemente. Trevelín no solamente tiene casco urbano, sino que tiene cuatro parajes distantes en un promedio de entre 10 y 15 kilómetros, como la Borrosares, Sierra Colorada, Aldea Escolar, Los Cipreces, que son parajes pequeños donde también hay escuelas, hay niños que asisten a ellas, hay adultos mayores con problemas de salud y con poca posibilidad de movilizarse. Son lugares a veces muy duros porque son parajes que están elevados en la montaña. Entonces, la nieve que nosotros no tenemos hoy aquí en la ciudad, sí la tienen ellos en sus parajes.
LCV: ¿Cómo se trasladan los chicos a las escuelas y cómo está el tema de los traslados entre la gente con las rutas congeladas?
—Hemos estado favorecidos en ese punto por el clima. A ver, Esquel y Trevelin conforman la comarca, están a 20 kilómetros de distancia uno del otro y gente que vivimos en Esquel trabajamos en Trevelín y mucha gente que vive en Trevelín trabaja en Esquel. Lo mismos chicos que estudian en la escuela agrotécnica de Trevelin viven en Esquel y otros que estudian en la Politécnica de Esquel viven en Trevelin. O sea, hay una circulación constante. No ha habido cortes de ruta y las calles en Esquel estuvieron un poco más comprometidas que en Trevelin. Trevelin además, tiene una situación que está en el fondo de un valle, está en un lugar un poquito más alto. Estamos hablando de 400 metros de diferencia de altura, pero se refleja en esto si nieva o no nieva. Esquel recibe un poco más de esta nevada y hubo momentos en que hubo que hacer operativos de cerrar algunas calles, pero ya en la última semana, semana y media, 10 días atrás, ya esto está sin problemas. Digamos, hoy no se registra nieve o hielo en las calles, salvo en algún barrio muy alto donde además no tienen el sol desde las cuatro de la tarde, ya no tienen sol y, por lo tanto, la nieve o el hielo que se forma ya no se derrita hasta por lo menos septiembre.
LCV: En el marco de este desguace estatal y de estos despidos, ¿Hay un impacto en la zona? ¿Cuál es?
—Esquel es la ciudad que contiene la mayor cantidad de de Delegaciones Nacionales y Provinciales. Entonces, aquí la preocupación ha sido, por ejemplo, la Subsecretaría de Agricultura Familiar, que ahora tiene otro nombre también, que sí, ya con Macri había sido desmantelada. Pero algunos fueron reincorporados durante el Gobierno anterior y ahora también, vuelta a esta situación de reducción de personal, en el INTA está esta amenaza constante. Agricultura familiar es tremendamente importante, porque así como les hablaba de estos parajes alrededor de Trevelin, muchísimas municipalidades de la zona que tienen por ahí 1000, 2000 habitantes, se componen justamente una población dispersa, que son pobladores rurales, pequeñas familias que viven en su pequeña chacra con su puñado de ovejas o de cabras, chivas y la Secretaría de Cultura Familiar ha sido un sostén importante en cuanto a mejorar todo lo que es la vida rural, justamente.
LCV: ¿Eso se está desmantelando o se sostiene? ¿Cómo es el panorama al día de hoy?
—Están reducidos, en su mayoría están todos reducidos a la mínima expresión. Eso también se ve cómo afecta a lo que es el trabajo de esta familia, que tenían cómo sostenerse y hoy no reciben, porque no es que estaba recibiendo plata ni bolsas de comida, estaban recibiendo tecnología, estaban recibiendo acompañamiento en la producción. Eso les garantizaba un mínimo sostén, ahora ni siquiera eso.
LCV: Si tuvieras que hacer el diario de Chubut hoy y tenés que armar la tapa ¿Cuáles serían tus titulares principales?
—Qué interesante eso. Obviamente los diarios de Chubut no son los que están reflejando la realidad que yo te estoy contando. Esto de los comedores, algún medio local puede ocuparse, y otros están en la macropolítica, generalmente, sobre todo los medios de las grandes ciudades, que son los que después se distribuyen al resto de la provincia. Primero la situación de hambre, porque esto es aquí en Trevelin, en Esquel, pero también Trelew, Comodoro Rivadavia es tremendo. Es una ciudad que está atravesada, por lo que la presión que Vaca Muerta, Neuquén, está ejerciendo sobre las inversiones que se van de Comodoro Rivadavia. Comodoro Rivadavia es la capital nacional del petróleo, no solamente el lugar donde se descubrió petróleo por primera vez, sino el polo productor de petróleo más importante del país. Bueno, muchos capitales están abandonando los pozos, se están yendo a Vaca Muerta porque ya están sobremaduros muchas de las perforaciones que hay en Comodoro Rivadavia. Eso es como decir, el corazón de Comodoro, la zona sur de la provincia está latiendo cada vez más despacio. Alrededor de la actividad petrolera hay un sinfín de actividades que de alguna manera están conectadas y el parar o el desacelerar la producción petrolera impacta hasta el kiosco de la esquina.
LCV: ¿De qué hablan los diarios de Chubut?
—Mirá, tengo un diario aquí, diario Jornada. Están hablando, uno de lo que es la Ley Bases. Bueno, el diario Jornada es un diario opositor al gobierno nacional, o por lo menos de consejo opositor. Plantean mucho el tema de ganancias, establecer ganancias, porque, en principio, el gobernador Nacho Torres salió a decir que en realidad era un error del gobierno de la nación. Ha sido un error de parte del gobierno, dice Nacho Torres, que confirma que va a judicializar la decisión de implementar el impuesto a las ganancias por parte del gobierno nacional, luego de sancionar la Ley de bases.
LCV: Medida que está siendo apoyada por algunos constitucionalistas, como Sabsay, por ejemplo, que dicen que es judiciable.
—Hace un par de meses atrás cuando hablábamos, una de las últimas veces que hablábamos, aparecía Torres como marcándole los puntos al gobierno nacional, encabezando la liga de los gobernadores patagónicos, y resulta que después termina acompañando la Ley Bases, que no hace otra cosa que comprometer, entre otros aspectos fundamentales, todos los recursos naturales de la provincia. Porque vienen por la minería, vienen por el petróleo, vienen por la energía, vienen por los bosques, sin ningún tipo de límite, ¿verdad? Chubut es una provincia que todo eso representa una gran vulnerabilidad, porque no tiene una estructura legal ni social que pueda contener los bandazos que representa, no ya el pasivo ambiental que suponen muchas de estas explotaciones, sino el pasivo social que generan cuando producen muchísimas expectativas de riqueza o de prosperidad a gente que se viene de muchos otros lugares, y luego en el corto plazo se quedan sin el pan y sin la torta, engrosando las barriadas, engrosando los barrios marginales, y demandando de un Estado cada vez más chico, como es lo que se votó, demandando salud, demandando seguridad, demandando educación, sin que las provincias tengan herramientas para dárselos. Hay una suerte de pragmatismo en esta modalidad política que muestran algunos gobernadores particularmente, y alguien tan joven como Nacho Torres, sin duda es de ese perfil, un pragmático 100%, donde van por lo que se puede conseguir, pero resulta que a veces el precio a pagar por eso que se puede conseguir termina siendo el, por ejemplo, que te pongan de vuelta el impuesto a las ganancias. Y es más caro porque tenemos sueldos altos en la provincia, porque el costo de vida es altísimo. No yo como periodista, sino que están los petroleros, están los empleados Luz y Fuerza, por ejemplo.
LCV: Hoy no basta tener trabajo para dejar de ser pobre, los salarios están por debajo de la línea de pobreza. O sea, una situación antes nunca vista en nuestro país. Siempre la pobreza estaba instalada del lado de quien no tenía trabajo y le indigencia mucho más. Hoy podés, por ejemplo, con este nivel de índice de pobreza, los trabajadores de Página 12 que ganan 250 mil pesos, creo que ahora van a llegar a 300 mil son indigentes.
—Sí, totalmente. No llegas a un alquiler con esa guita. Esto es lo que se está viendo ahora. Después tenés contradicciones, yo no sé llamarlas contradicciones o hay algún dejo de perversiones, consciente o inconsciente, no sé. Pero por ejemplo, tenés la cámara empresaria de Chubut que alentó permanentemente lo que era las políticas de Milei. Bueno, está encabezado esto por Carlos Lorenzo, que es un dirigente radical y que siempre se postuló, apoyó todo lo que fue el gobierno de Macri y ahora las medidas del gobierno de Milei. Resulta que ahora están pidiendo por favor que haya un rigi, pero para las empresas locales. Entonces vos decís no, bueno, pero vamos a revisar el Rigi ahora porque está aprobado, flaco, había que revisarlo antes. Y como esto mucho más, los comerciantes locales están pidiendo, hicieron otra vez aquí en Esquel, en Trevelin, una banca del vecino, como se denomina la forma que tiene aquí los consejos deliberantes, presentar algún proyecto, bueno, declarar la emergencia comercial en Esquel, siendo que muchos de ellos hicieron campañas, yo los he visto incluso ser fiscales generales de Milei. Pero a ver muchachos, eso es un dedo en el pie. Ahora están reclamando la emergencia porque se prevé que no hay reserva para esta temporada de invierno. Entonces le están pidiendo al Estado, a ese mismo Estado que votaron para que se redujera a su mínima expresión, o como dice el topo, a destruirlo.
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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
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Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

