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Chubut: crecen los comedores populares. Empresarios y comercios en emergencia.
El periodista Gustavo de Vera nos cuenta cómo es vivir en el corazón de la Patagonia. Más que una entrevista, una crónica desde Esquel. Cuando al hambre se le suma el frío y la crisis afecta a todos los sectores: cómo responden la política, los medios y los empresarios.
LCV: ¿Cómo viene la térmica económica en Chubut?
—Está muy complicada. Hay una situación de crisis alimentaria muy severa, particularmente en la zona de la Cordillera, donde yo estoy viviendo y trabajando. La situación es realmente preocupante. Más que preocupante, hay que ocuparse, porque ahora vienen las vacaciones de invierno y hay una gran cantidad de chicos de las familias más humildes, que es un amplio sector de la comunidad, que la única comida que reciben es en la escuela. Ahora con las vacaciones de invierno, se están armando algunos operativos para establecer algunos comedores. Algunos comunitarios ya están funcionando desde las barriadas mismas, parte de los vecinos, pero ahora hay que implementar algún sistema que permita garantizar, por lo menos esa comida diaria, a un montón de niños y niñas de los barrios. Incluso hay familias que tienen trabajo pero no les alcanza para parar la olla todos los días.
LCV: ¿Hay muchos comedores? ¿Cuánta gente asiste? ¿Se ha incrementado en este tiempo en Chubut?
—Sí, se ha incrementado. En Esquel, que es donde vivo, ahora no tengo exactamente el número, pero son 8 o 10 comedores y estamos hablando de una población de 40.000 habitantes en Esquel. Sé que ya no les está alcanzando para abastecer a las familias. En Esquel, el gobierno es un gobierno municipal del Pro, también ha estado de alguna manera reticente o sus políticas han sido bastante errácticas en cuanto al acompañar o no a los comedores escolares, a los comedores de los barrios, comedores comunitarios, pero evidentemente no ha tenido más remedio que hacer frente a una realidad que golpea los ojos. No se puede obviar esta realidad. En Trevelín me consta, ha habido un 300% de incremento en la demanda alimentaria. Estos son datos de la Secretaría de Desarrollo Social, que está permanentemente. Trevelín no solamente tiene casco urbano, sino que tiene cuatro parajes distantes en un promedio de entre 10 y 15 kilómetros, como la Borrosares, Sierra Colorada, Aldea Escolar, Los Cipreces, que son parajes pequeños donde también hay escuelas, hay niños que asisten a ellas, hay adultos mayores con problemas de salud y con poca posibilidad de movilizarse. Son lugares a veces muy duros porque son parajes que están elevados en la montaña. Entonces, la nieve que nosotros no tenemos hoy aquí en la ciudad, sí la tienen ellos en sus parajes.
LCV: ¿Cómo se trasladan los chicos a las escuelas y cómo está el tema de los traslados entre la gente con las rutas congeladas?
—Hemos estado favorecidos en ese punto por el clima. A ver, Esquel y Trevelin conforman la comarca, están a 20 kilómetros de distancia uno del otro y gente que vivimos en Esquel trabajamos en Trevelín y mucha gente que vive en Trevelín trabaja en Esquel. Lo mismos chicos que estudian en la escuela agrotécnica de Trevelin viven en Esquel y otros que estudian en la Politécnica de Esquel viven en Trevelin. O sea, hay una circulación constante. No ha habido cortes de ruta y las calles en Esquel estuvieron un poco más comprometidas que en Trevelin. Trevelin además, tiene una situación que está en el fondo de un valle, está en un lugar un poquito más alto. Estamos hablando de 400 metros de diferencia de altura, pero se refleja en esto si nieva o no nieva. Esquel recibe un poco más de esta nevada y hubo momentos en que hubo que hacer operativos de cerrar algunas calles, pero ya en la última semana, semana y media, 10 días atrás, ya esto está sin problemas. Digamos, hoy no se registra nieve o hielo en las calles, salvo en algún barrio muy alto donde además no tienen el sol desde las cuatro de la tarde, ya no tienen sol y, por lo tanto, la nieve o el hielo que se forma ya no se derrita hasta por lo menos septiembre.
LCV: En el marco de este desguace estatal y de estos despidos, ¿Hay un impacto en la zona? ¿Cuál es?
—Esquel es la ciudad que contiene la mayor cantidad de de Delegaciones Nacionales y Provinciales. Entonces, aquí la preocupación ha sido, por ejemplo, la Subsecretaría de Agricultura Familiar, que ahora tiene otro nombre también, que sí, ya con Macri había sido desmantelada. Pero algunos fueron reincorporados durante el Gobierno anterior y ahora también, vuelta a esta situación de reducción de personal, en el INTA está esta amenaza constante. Agricultura familiar es tremendamente importante, porque así como les hablaba de estos parajes alrededor de Trevelin, muchísimas municipalidades de la zona que tienen por ahí 1000, 2000 habitantes, se componen justamente una población dispersa, que son pobladores rurales, pequeñas familias que viven en su pequeña chacra con su puñado de ovejas o de cabras, chivas y la Secretaría de Cultura Familiar ha sido un sostén importante en cuanto a mejorar todo lo que es la vida rural, justamente.
LCV: ¿Eso se está desmantelando o se sostiene? ¿Cómo es el panorama al día de hoy?
—Están reducidos, en su mayoría están todos reducidos a la mínima expresión. Eso también se ve cómo afecta a lo que es el trabajo de esta familia, que tenían cómo sostenerse y hoy no reciben, porque no es que estaba recibiendo plata ni bolsas de comida, estaban recibiendo tecnología, estaban recibiendo acompañamiento en la producción. Eso les garantizaba un mínimo sostén, ahora ni siquiera eso.
LCV: Si tuvieras que hacer el diario de Chubut hoy y tenés que armar la tapa ¿Cuáles serían tus titulares principales?
—Qué interesante eso. Obviamente los diarios de Chubut no son los que están reflejando la realidad que yo te estoy contando. Esto de los comedores, algún medio local puede ocuparse, y otros están en la macropolítica, generalmente, sobre todo los medios de las grandes ciudades, que son los que después se distribuyen al resto de la provincia. Primero la situación de hambre, porque esto es aquí en Trevelin, en Esquel, pero también Trelew, Comodoro Rivadavia es tremendo. Es una ciudad que está atravesada, por lo que la presión que Vaca Muerta, Neuquén, está ejerciendo sobre las inversiones que se van de Comodoro Rivadavia. Comodoro Rivadavia es la capital nacional del petróleo, no solamente el lugar donde se descubrió petróleo por primera vez, sino el polo productor de petróleo más importante del país. Bueno, muchos capitales están abandonando los pozos, se están yendo a Vaca Muerta porque ya están sobremaduros muchas de las perforaciones que hay en Comodoro Rivadavia. Eso es como decir, el corazón de Comodoro, la zona sur de la provincia está latiendo cada vez más despacio. Alrededor de la actividad petrolera hay un sinfín de actividades que de alguna manera están conectadas y el parar o el desacelerar la producción petrolera impacta hasta el kiosco de la esquina.
LCV: ¿De qué hablan los diarios de Chubut?
—Mirá, tengo un diario aquí, diario Jornada. Están hablando, uno de lo que es la Ley Bases. Bueno, el diario Jornada es un diario opositor al gobierno nacional, o por lo menos de consejo opositor. Plantean mucho el tema de ganancias, establecer ganancias, porque, en principio, el gobernador Nacho Torres salió a decir que en realidad era un error del gobierno de la nación. Ha sido un error de parte del gobierno, dice Nacho Torres, que confirma que va a judicializar la decisión de implementar el impuesto a las ganancias por parte del gobierno nacional, luego de sancionar la Ley de bases.
LCV: Medida que está siendo apoyada por algunos constitucionalistas, como Sabsay, por ejemplo, que dicen que es judiciable.
—Hace un par de meses atrás cuando hablábamos, una de las últimas veces que hablábamos, aparecía Torres como marcándole los puntos al gobierno nacional, encabezando la liga de los gobernadores patagónicos, y resulta que después termina acompañando la Ley Bases, que no hace otra cosa que comprometer, entre otros aspectos fundamentales, todos los recursos naturales de la provincia. Porque vienen por la minería, vienen por el petróleo, vienen por la energía, vienen por los bosques, sin ningún tipo de límite, ¿verdad? Chubut es una provincia que todo eso representa una gran vulnerabilidad, porque no tiene una estructura legal ni social que pueda contener los bandazos que representa, no ya el pasivo ambiental que suponen muchas de estas explotaciones, sino el pasivo social que generan cuando producen muchísimas expectativas de riqueza o de prosperidad a gente que se viene de muchos otros lugares, y luego en el corto plazo se quedan sin el pan y sin la torta, engrosando las barriadas, engrosando los barrios marginales, y demandando de un Estado cada vez más chico, como es lo que se votó, demandando salud, demandando seguridad, demandando educación, sin que las provincias tengan herramientas para dárselos. Hay una suerte de pragmatismo en esta modalidad política que muestran algunos gobernadores particularmente, y alguien tan joven como Nacho Torres, sin duda es de ese perfil, un pragmático 100%, donde van por lo que se puede conseguir, pero resulta que a veces el precio a pagar por eso que se puede conseguir termina siendo el, por ejemplo, que te pongan de vuelta el impuesto a las ganancias. Y es más caro porque tenemos sueldos altos en la provincia, porque el costo de vida es altísimo. No yo como periodista, sino que están los petroleros, están los empleados Luz y Fuerza, por ejemplo.
LCV: Hoy no basta tener trabajo para dejar de ser pobre, los salarios están por debajo de la línea de pobreza. O sea, una situación antes nunca vista en nuestro país. Siempre la pobreza estaba instalada del lado de quien no tenía trabajo y le indigencia mucho más. Hoy podés, por ejemplo, con este nivel de índice de pobreza, los trabajadores de Página 12 que ganan 250 mil pesos, creo que ahora van a llegar a 300 mil son indigentes.
—Sí, totalmente. No llegas a un alquiler con esa guita. Esto es lo que se está viendo ahora. Después tenés contradicciones, yo no sé llamarlas contradicciones o hay algún dejo de perversiones, consciente o inconsciente, no sé. Pero por ejemplo, tenés la cámara empresaria de Chubut que alentó permanentemente lo que era las políticas de Milei. Bueno, está encabezado esto por Carlos Lorenzo, que es un dirigente radical y que siempre se postuló, apoyó todo lo que fue el gobierno de Macri y ahora las medidas del gobierno de Milei. Resulta que ahora están pidiendo por favor que haya un rigi, pero para las empresas locales. Entonces vos decís no, bueno, pero vamos a revisar el Rigi ahora porque está aprobado, flaco, había que revisarlo antes. Y como esto mucho más, los comerciantes locales están pidiendo, hicieron otra vez aquí en Esquel, en Trevelin, una banca del vecino, como se denomina la forma que tiene aquí los consejos deliberantes, presentar algún proyecto, bueno, declarar la emergencia comercial en Esquel, siendo que muchos de ellos hicieron campañas, yo los he visto incluso ser fiscales generales de Milei. Pero a ver muchachos, eso es un dedo en el pie. Ahora están reclamando la emergencia porque se prevé que no hay reserva para esta temporada de invierno. Entonces le están pidiendo al Estado, a ese mismo Estado que votaron para que se redujera a su mínima expresión, o como dice el topo, a destruirlo.
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La murga como memoria, cuerpo e identidad popular
En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.
LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”
Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”
LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”
Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”
LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”
Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”
LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”
Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”
LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”
Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”
LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”
Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”
LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”
Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”
LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”
Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”
LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”
Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”
LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”
Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”
LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”
Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”
LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”
Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”
LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”
Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”
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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”
En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.
LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?
Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.
LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.
Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.
LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?
Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.
LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?
Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.
LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.
Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.
LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.
Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.
LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.
Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.
LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.
Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.
LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.
Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.
LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?
Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.
LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.
Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.
LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.
Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.
LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?
Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.
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Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”
En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.
LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”
Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”
LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”
Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”
LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”
Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”
LCV: “¿Cómo la ves venir?”
Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”
LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”
Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”
LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”
Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”
LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”
Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”
LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”
Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”
LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”
Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”
LCV: “¿Cuántos años tenés?”
Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”
LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”
Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”
LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”
Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”
LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”
Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”
LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”
Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”
LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”
Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

