Entrevistas
¿Quién es Moskita Muerta?
Dialogamos con un trabajador de los medios que se hizo a sí mismo manteniendo el anonimato. Cómo llegó a convertirse en un influencer del mundo del espectáculo, directivos de canales y faranduleros de todo tipo. En tiempos de grandes firmas, reflectores y brillos, hacerse un lugar en el periodismo sin mostrar el rostro es toda una hazaña. Un verdadero emprendedor.

LCV: ¿Cómo surge Mosquita Muerta?
—Fui muchos años productor de televisión, de programas periodísticos, políticos, de programas de actualidad. Un día estaba trabajando con una periodista muy importante que me dijo “te tenés que abrir un Twitter”. Yo la verdad que no quería abrirme un Twitter, porque era la época, estamos hablando del 2008, 2009, donde Twitter era para los personajes más famosos, en donde se veía el famoso contando determinadas cuestiones. Entonces yo decía ¿Qué voy a contar? Soy productor, los productores estábamos acostumbrados a estar en la parte de atrás, que no se nos conozca. Pero dije bueno, me abro uno. Cuando abro la cuenta, no quería aparecer con mi nombre y apellido, porque sentía que no tenía nada para contar. Entonces se me ocurrió armar este personaje, que era un personaje desconocido, que andaba por los canales, y que quería contar lo que pasaba dentro de los canales. Eso, cuando vos te vuelves un poco más popular y te empiezan a seguir los gerentes de los canales…
LCV: Además porque sos picante, o sea, te empezaron a seguir los gerentes de los canales porque no era un Twitter así nomás, eras picante.
—Lo gracioso era que todo el mundo decía pero ¿quién es? ¿Dónde está?
LCV: Se miraban con sospecha entre sí.
—Claro. Por ejemplo, una vez, cuando fue uno de los debates de no recuerdo qué elección de candidatos de Capital, yo estaba en el set de A dos voces, entonces tenía las fotos y todos decían ¿¿ero quién es? ¿Cómo entró? ¿Cómo tiene las fotos del set? ¿Quién lo dejó pasar? Entonces era muy gracioso en ese momento. Eso fue el comienzo. Después cuando uno empieza a crecer y necesitas información, obviamente tenés que dar a conocer y tenés que decir quién sos, porque esa es la diferencia entre un improvisado y un profesional.
LCV: Me acuerdo cuando empezaste a crecer más rápido de lo que podías haber imaginado y me decías esto no da, yo no estoy preparando para esto. Yo dije este es tu momento, te subís y no te bajás y me acuerdo que estaba ahí casi como una madrina vigilante de que no se te ocurriera paniquearte con el tema. Entonces tu éxito lo viví con muchísima alegría.
—Sí, sobre todo la duda tenía que ver en ese momento si yo iba a poder vivir del personaje, sostenerlo profesionalmente, porque yo elegí el camino más complicado. Elegí un nombre de caricatura, arrancar en una red social que quizás no estaba tan tan embarrada como en este momento, pero siempre fue una red social a la que se la miraba muy de reojo. Elegí el camino más difícil, pero también es cierto, y nunca me voy a olvidar lo que una vez me dijo un editor de Perfil cuando le entregué una nota, me dijo “vos tenés que conservar el anonimato, porque a vos la gente te sigue por la información que das y por tu análisis, no por quién sos”
LCV: Es una construcción de un trabajador que se arriesgó y que con audacia generó un nicho de trabajo y hoy es respetado por medio mundo y temido también cuando se pone a hablar de algunas cosas. Entonces hoy tenés una columna en La Nación, te llaman de distintos medios para opinar.
—A propósito de eso que vos decías, realmente quiero decir algo en relación al tema del trabajo en los medios de comunicación, que muchas veces está la fantasía y sobre todo de la televisión, que viven en un mundo dorado, de todos divinos, el teléfono blanco. No. Para sostenerse en los medios, sobre todo en la tele, hay que trabajar un montón. Un montón. En lo que se refiere el proyecto Mosquita Muerta, yo trabajo día y noche, de lunes a lunes. Yo hace 11 años que empecé oficialmente con el proyecto, a trabajar en Radio Ciudad y a escribir notas, como a despegarme del productor que era, y fue una construcción que me tomó mucho tiempo, e incluso hoy sigo metiéndole mucho laburo, porque es la única manera de sostenerse.
LCV: Tanto Mirtha como Susana te han reconocido tu trabajo. Estoy hablando de las mujeres que son así como el top ten en términos de periodismo de espectáculos.
—Sí, por suerte en estos 11 años de trabajo en la radio he podido entrevistar a todos los máximos referentes de la tele, Suar, Tinelli, todos los gerentes de los canales, de las señales de noticias. Sobre todo, lo más importante es todos estos personajes no dan una nota porque sí, o a cualquiera. Ellos confiaron sin conocerme a mí personalmente, ni saber mi nombre real, ni cuál era mi carrera, confiaron en mi trabajo. Me parece que eso es habla muchísimo de esto, de que se puede con trabajo.
LCV: Tu análisis político es súper importante a la hora de ver en los medios qué pasó con el rating. Te llevo a Milei y te llevo al bajón del otro día, cuando él armó su propio stand up que creyó que iba a tener a todo el mundo en vilo y creo que lo seguimos solo los periodistas políticos. Contame.
—Pasó algo muy particular el domingo anterior. En principio, Milei arrancó con el pie izquierdo levantando a la reina Susana Giménez de la vuelta a la televisión. Hay que decir algo sobre el tema de la televisión abierta, porque la gran merma de audiencia fue en la televisión abierta. Hoy la televisión abierta la ven varones y mujeres de más de 50 años, pero la gran masa de público que ve televisión abierta son mujeres mas que varones. Entonces, cuando el domingo pasado cuando Javier Milei arrancó su cadena a las 21hs, la gente se fue de la televisión abierta al punto tal de que en para que vos tenés una idea, la cadena empezó a las 21, 21:01 Canal Trece había perdido 4 puntos y estaban 0.4, de un minuto para el otro. Telefe había perdido 5 puntos y estaban 2.9. Era el único que más o menos tenía un número digno. Ni hablar de América, que estaba en 0, el Nueve en 0. O sea, de golpe y porrazo, 10 puntos se fueron en un minuto de la televisión abierta. A mí me agarró como un enojo enorme, porque lo tuiteé desde el alma, puse la planilla. Por eso fue muy impactante ver esa planilla y poner cómo destruir el prime time de un domingo con una cadena nacional. Porque realmente lo que había pasado en la tele abierta fue impactante en materia de números.
LCV: Le reventó la única alegría que tenía ese domingo la gente a lo mejor.
—Para que vos des una idea, el domingo pasado, la cadena nacional de Milei, sumando los siete canales de aire, de 21 a 22 pm., sumó 11.7. Esto es la televisión abierta. Después voy a hablar del cable. Anoche, Susana Giménez llegó ella solita a un pico de 19 puntos. Ella solita. Entonces nos damos cuenta de la perspectiva de una cosa y la otra. ¿Qué pasó el domingo?
El domingo pasó una cosa muy particular, y es que la gente que vio la cadena nacional la vio por el cable, no la vio por la televisión abierta. Eso es un dato muy importante porque si uno piensa que la presentación que hizo Milei el domingo pasado estaba hablando, en principio, de lo que va a ser el próximo año de todos nosotros, cuál es la inflación que proyecta el gobierno, cuál es el dólar que proyecta el gobierno, y demás, la gente debería haber estado muy interesada por escuchar la locución del presidente.
LCV: Pero es que no le cree, me parece.
—Bueno, acá viene el tema y es ¿Quién ve la televisión abierta? Vos lo dijiste recién, Nora, el público, el pueblo, digamos, el que ve el cable, el que ve las señales de noticias, es alguien quizás que le importa más la actualidad, que está más cerca por su profesión. Entonces, de golpe nos encontramos con que la cadena nacional del domingo anterior promedió 27.8 entre los siete canales de aire y los siete canales de cable. Ahora, te voy a dar un dato que yo creo que sí es el dato que para mí le debe haber preocupado al gobierno. El 1 de marzo, Javier Milei hizo una cadena nacional, también en el marco de la apertura de las decisiones ordinarias del Congreso, como se hace todos los 1 de marzo. Ese 1 de marzo fue viernes. Estamos hablando de hace seis meses atrás. Seis meses, no hace veinte años. Él hizo una cadena nacional que arrancó también a la noche, porque fue a la noche. Esa cadena nacional, los siete canales abiertos habían promediado 22.2, el doble.
LCV: Se le cayó 11 puntos.
—No sólo eso, sumado el cable, esa cadena nacional había dado prácticamente un promedio de 50 puntos de rating. Estamos hablando del mes de marzo, seis meses atrás.
LCV: Ahora, fíjate que para los que no creen en el rating, no creen en las encuestas, tienen doble vía para no creer. Las encuestas también lo dan bajando 10 puntos. Quiere decir que hay una coincidencia entre lo que mandó el control remoto y lo que le está pasando a la gente.
—En principio, para mí el título es que la gente se fue de la televisión abierta. Se fue, directamente. Creo que también hay otro tema, el presidente estuvo mal asesorado. Hay gente que puede entender muy bien de redes sociales, pero la red social no es la televisión abierta. La televisión abierta va por un carril y las redes sociales van por otra. Los códigos son completamente diferentes, porque el público es diferente. Vos recién hablabas de Susana. Ayer en las redes sociales, o en estos días, se arengó un apagón a Susana, porque vivió en Uruguay, porque apoyó a Milei, bla, bla, bla. Ayer la gente la vio igual.
LCV: Ganó la curiosidad.
—Otro dato que quiero dar, que también me llamó mucho la atención, es que el presidente Milei, el lunes en su cuenta de Instagram, y después también lo hicieron la cuenta de Twitter de la TV Pública, que me llamó mucho la atención que utilizaron una red social de un canal público de todos, para este tipo de información. Pero yo voy a leer textual lo que dice el flyer que armaron desde Presidencia y vamos a analizarlo. Dice: Opereta desmentida. Milei tuvo casi 30 puntos de rating en la presentación del presupuesto. ¿Qué hacen en este flyer? Ponen TV abierta + cable, 28 puntos. 7.8 en todo el país. Esto no es real, porque 28 puntos, que es lo que midió entre el cable y el aire, son 2.800.000 personas en Capital y Gran Buenos Aires. ¿Por qué? Porque Ibope mide Capital y gran Buenos Aires.
LCV: Claro, no mide el resto.
—No, sí lo mide, pero no lo va a difundir. No lo cuenta. Hay que decir una cosa, porque alguien por ahí me escucha del otro lado y dice no, pero a ver, el presidente… Sí, pero el presidente, si vamos a hablar en términos de rating, le comprende las generales de la ley, que le comprende a todos los conductores de la televisión y a todos los programas. La medición es única y es Capital y Gran Buenos Aires, que es la que difunde Ibope ¿Qué hacen ellos? Hacen un estimado de lo que se pudo ver en todo el país.
LCV: Incomprobable.
—Entonces acá dice 7.8 millones en todo el país. ¿Este número quien lo da? No lo sabemos. Pero hay algo peor todavía, que por esto digo que el presidente no está bien asesorado. Audiencia en YouTube: 17 puntos, dice. No sabemos cómo lo calculan. Ponen 1.4 millones en todo el país, y ponen abajo fuente Ibope. Yo me comuniqué con la gente de Ibope, con la que tengo un buen vínculo, porque lógicamente al hablar todo el tiempo de ratings, yo tengo un buen vínculo con ellos. Ellos me dicen que solo se hacen cargo de los 28 puntos en Capital y Gran Buenos Aires, y wue el resto de estas cifras no corresponden a relevamientos de ellos.
LCV: Esta gente no sabe de pueblo, sino nunca hubiera tocado un horario de Susana Giménez. No sabe que la gente popular en el medio de todo este despelote, el fútbol, mirar un poco de Susana y que se yo, la gente está buscando la ilusión de eso, de un juego que me entretiene
—Además, imaginate que Susana va a entregar 200 millones de pesos.
LCV: ¡Hasta yo la voy a ver!
—Mirá, ¡Yo también iba a decir lo mismo! Yo me imagino lo que pasó. Una mesa, sentados cinco personas. “Dale, Javo, vamos el domingo que la vas a romper”, como uno ve en las redes, ¿no? Yo me baso en lo que veo en las redes. “La vas a reventar el domingo, vas a dejar toda la audiencia, tuviste 50 puntos, ahora vas a tener 7 millones” y no sé qué. Después encontraron, además, que el domingo es un día que no es el de mejor encendido de la televisión. A ver, los grandes programas, los grandes canales ponen un programa fuerte los domingos porque se concentra mucha gente viendo televisión. Pero yo no sé si el domingo la gente tiene ganas de que le bajen líneas sobre política y actualidad.
LCV: El otro día escuchaba a Julieta Silberberg denostar a los programas del estilo de Guido Kaczka porque decía que exponían a la gente en sus miserias y que los hacían concursar para que compitieran y se quisieran matar entre sí. Yo pensaba, con todo el respeto que le tengo a Julieta Silverberg, que no vio nunca el programa de Kaczka, porque es cualquier cosa menos eso ese programa.
—Además me parece súper interesante que tanto el programa de Guido, por ahí el de Iván de Pineda es un poco más caballo blanco de San Martín con las preguntas, pero me encanta que la televisión abierta premie el saber.
LCV: Vos sos una de las pocas personas que conozco que fue a la casa de Papá Noel real. Contanos eso.
—Tuve la posibilidad de ir a Robaniemi, que es un pueblo en el sur de Europa. Es una ciudad de Finlandia que está bien, bien al sur y ahí está la casa, es el pueblo original de Papá Noel. Así que el Robaniemi, para que se den una idea, es la capital de la Laponia, en el norte de Finlandia. Obviamente quedó destruida después de la Segunda Guerra mundial, y de a poquito la fueron reconstruyendo y ese es el lugar que “eligió”, cuenta la leyenda, Papá Noel para vivir. Es muy impresionante porque además tuve la posibilidad de ir en invierno, entonces estaba todo nevado de una manera tremenda, pero además de eso, hay un señor que hace Papá Noel, hay cartitas de todos los países, y por supuesto, y están los gnomos que hacen los juguetes y todo eso. Está todo lo que te puedas imaginar y más. Rrealmente uno vuelve a su infancia.
LCV: Tenés que pagar el peaje que consiste en que me cuentes cuál fue tu primer trabajo, a qué edad y si te acordás qué hiciste con esa guita.
—Sí, claro, me acuerdo. A los 15 años quería empezar a tener mi propia plata y empecé a trabajar en una farmacia de puro inquieto que era. Arranqué primero siendo cadete y después de a poquito empecé a atender en el mostrador. Y creo que esa primera plata, bien de capricornio, me la guardé. Me la guardé porque quería ahorrar y tenía esa fantasía de en algún momento poder viajar solo, que sería después mucho más grande, a los 14 años. Aprendí mucho en ese trabajo. Porque el primer trabajo te marca en un montón de cosas, la responsabilidad en pasar a saber que tenés que cumplir un horario, que tenés que responder, sobre todo siendo tan chico y en un momento, además, que fue un momento muy difícil de Argentina, donde había una hiperinflación galopante, entonces vos veías a la gente que realmente no podía comprar sus medicamentos porque aumentaba todo.
LCV: Gracias por haber pasado por acá, Mosquita.
Destacada
“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el escritor y dramaturgo Alejandro Stilman presentó Protocolos, una obra que explora, desde la ficción y el teatro, el mundo de los operativos de seguridad y los servicios de inteligencia. A partir de personajes atravesados por los protocolos institucionales —y también por sus propias contradicciones—, la pieza propone una mirada humanística y crítica sobre quienes están detrás del escudo en las manifestaciones. La obra se presenta los viernes en el Complejo Teatral Ítaca, en el barrio de Almagro.
LCV: ¿Qué es Protocolos?
Alejandro Stilman: “Bueno, en primer lugar es una palabra que es signo de época para los argentinos. Decimos protocolo y sabemos que hablamos de los días miércoles y de esto que ha implementado la ministra de Seguridad: poner frente al grupo de jubilados que va a reclamar por sus derechos murallas humanas de robocops que se encargan supuestamente de mantener el orden o permitir la libre circulación. El protocolo antipiquetes, como ya sabemos, es uno de los protocolos. Pero todas las sociedades constituidas y todas las instituciones que forman parte de la sociedad tienen los suyos. Entonces tenemos el protocolo de un organismo dedicado al mantenimiento del orden —todo esto dicho entre comillas—, los grupos antidisturbios específicamente. Y después tenemos protocolos del otro lado, que son los de los servicios de inteligencia. También hay protocolos más benignos: tenés el protocolo odontológico, donde se encargan de ponerte la anestesia antes de sacarte la muela. Hay un montón de protocolos, y también protocolos que son un mito, como el Protocolo de Sion. La vida está nomenclada y es necesario que sea así en algún sentido, pero esta obra lo que hace es meterse con dos protocolos que me parece que son muy simbólicos de época: el de los fondos reservados de la SIDE —sin que necesariamente se esté hablando de eso—, porque es una obra ficcionalizada donde se metaforiza sobre estos dos mundos. Son dos historias que sobrevuelan esta índole de protocolo.”
LCV: ¿Y cómo se violan esos protocolos dentro de la obra? Porque hay un efectivo antidisturbios que falta a reprimir, un psiquiatra y agentes de inteligencia infiltrados.
Alejandro Stilman: “Sí, en realidad hay una mirada más bien de corte humanístico para tratar de entender qué pasa. Por ejemplo, a mí me resulta muy impactante cuando cinco milímetros de policarbonato —los del escudo que mantienen cada uno de los efectivos— separan los rostros de los que están del otro lado vociferando y reclamando. Mientras el que sostiene el escudo, no sé si con ayuda de lo que le dan o porque está muy ideologizado, parece de roca: no tiene ningún gesto, ningún movimiento. Esa convivencia cara a cara me parece que tiene una potencia enorme como escena. Me interesa indagar qué le pasa a ese efectivo cuando lo putean en vivo y en directo de esa manera y después vuelve a su casa. Ese sería uno de los primeros abordajes de la obra y nos permite pensar la cosa desde otro lado: ¿cuál es la cocina de estas instituciones que aplican protocolos y que tienen protocolos internos para llevar adelante su tarea?”
LCV: Hay algo del teatro de Pavlovsky, de meterse en la cabeza de estos personajes.
Alejandro Stilman: “Sí, vas bien por ahí. Hay algo de eso en la técnica. Y también hay alguna pizca de literatura y de ficción con citas de algunos autores latinoamericanos reconocibles que nos ayudan a cabalgar la historia. Y el colmo de la paradoja son dos agentes de servicios infiltrados que a su vez están infiltrados por un topo muy singular, al que no puedo delatar porque si no estaría contando toda la obra.”
LCV: ¿Cuándo y dónde se puede ver?
Alejandro Stilman: “La obra se presenta todos los viernes de marzo y abril en el Complejo Teatral Ítaca, en Humahuaca 4027, en el barrio de Almagro. Y nos acaban de avisar del teatro que probablemente, si los elencos están disponibles, podamos seguir también en mayo.”
LCV: Siempre se dice Ítaca, pero mucha gente dice Itaka.
Alejandro Stilman: “Sí, es muy gracioso porque ahí se mezcla la famosa isla a la que quería volver el personaje de Homero con la Ithaca, el famoso fusil que se usó para reprimir en América Latina y en el mundo durante muchas décadas, sobre todo en los años 70 y 80. Pero el teatro es Ítaca, con C.”
LCV: Tenés un actor que se llama Gerardo Martínez, como el sindicalista.
Alejandro Stilman: “Sí, es increíble porque a la gente le rebota mucho el nombre. Pero no tiene nada que ver con el sindicalista. Gerardo es un flor de actor, en realidad es abogado, y trabaja junto con Ernesto Campo Ríos. Nada que ver con aquel Gerardo Martínez.”
LCV: ¿Cuánto tiempo te llevó escribir la obra?
Alejandro Stilman: “El teatro, a diferencia de la narrativa, te permite —si tenés cierta facilidad para construir situaciones— ser un poco más expeditivo. Una vez que tenés la trama, el manejo de la interacción entre los actores, los diálogos, es algo que a mí me sale bastante naturalmente. En cambio la narrativa me vuelve muy obsesivo y me demora mucho más.”
LCV: Y además la dirigís. ¿Qué se siente dirigir?
Alejandro Stilman: “Es verdaderamente tremendo. Una cosa es el personaje cuando lo manejás en el mundo de la ficción, vos frente a la pantalla con tu cabeza, y otra cosa es cuando estás con el material humano que interpreta los roles. Ahí aparece una dualidad: ese imaginario de personaje que inventaste y ese actor de carne y hueso que trae su historia de vida y la pone al servicio del rol. Se produce una colisión de mundos que como director tenés que manejar con mucho cuidado, equilibrio y percepción para ver por dónde puede ir la cosa.”
Destacada
“20 años de lucha y construcción de derechos”: Patricia González y el encuentro de mujeres trabajadoras de AEFIP
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Patricia González, secretaria de Género, Diversidades e Igualdad de Oportunidades de AEFIP, habló sobre el encuentro nacional de mujeres del sindicato que se realizará en Huerta Grande. La dirigente reflexionó sobre el recorrido de dos décadas de organización de las trabajadoras, el contexto político actual, el impacto de la reforma laboral y los desafíos que aún persisten en materia de igualdad y tareas de cuidado. También destacó el valor de la memoria colectiva y la formación política dentro del movimiento sindical.
LCV: Venís de la plaza por la movilización del 8 de marzo. ¿Cómo estaba el clima de la marcha?
Patricia González: “Sí, sí, vengo de la plaza. Había mucha gente, había bastante gente. Seguimos las mujeres en la calle, en pie de lucha.”
LCV: Este año el encuentro de mujeres de AEFIP vuelve a realizarse en Huerta Grande. ¿Cuál es el lema y por qué lo eligieron?
Patricia González: “El lema de este año es ‘20 años de lucha y construcción de derechos’. Se cumplen justamente veinte años desde que las mujeres trabajadoras de AEFIP venimos sosteniendo estos encuentros, que han sido el espacio que nos dimos para construir nuestros derechos y para ir en la búsqueda y conquista de nuevos derechos. Es una conmemoración de todo ese camino recorrido en Huerta Grande, que además es un lugar icónico para el sindicalismo y para nuestro sindicato en particular, porque allí también se fundó nuestro sindicato. Este año además cumplimos 70 años como organización y se cumplen 50 años de la dictadura, así que es un año muy conmemorativo. Todo eso le da al encuentro un marco mucho más importante para destacar la militancia de las mujeres dentro de nuestra organización y el trabajo que hicimos para que nuestras voces se escuchen y para que la perspectiva de género se traduzca en conquistas reales.”
LCV: Siempre convocan especialistas para acompañar el debate. ¿Quiénes participarán este año?
Patricia González: “Este año hemos convocado a Virginia Franganillo, que fue la primera presidenta del Consejo Nacional de la Mujer y una figura muy importante en la historia política de nuestro país y en la lucha por la participación de las mujeres, especialmente por la ley de cupo. También estará Mónica Hassenberg, fotógrafa que ha documentado algunos de los momentos más importantes de lucha en la historia argentina y que va a llevar una muestra sobre la primera marcha del 8 de marzo en democracia, en 1984. Además, para los talleres vamos a contar con la diputada Kelly Olmos, que participó en la elaboración de una propuesta alternativa a la reforma laboral aprobada recientemente por este gobierno. Y en las últimas horas confirmamos también la presencia de la ministra Silvina Batakis, que va a exponer sobre economía y desigualdad desde una mirada con perspectiva de género.”
LCV: En el encuentro también habrá talleres para debatir la reforma laboral. ¿Qué lugar ocupa ese tema?
Patricia González: “Las delegadas de AEFIP no se ocupan solamente de problemas de mujeres, somos delegadas del colectivo de trabajadores en su conjunto. Por eso el eje del encuentro tiene que ver con analizar la reforma laboral, sus implicancias y cómo afecta al mundo del trabajo en general y a las mujeres en particular. En los talleres hacemos el ida y vuelta con las delegadas y dirigentes de todo el país, que traen las inquietudes de lo que ocurre en cada lugar de trabajo. Allí tratamos de poner luz sobre lo que estamos atravesando y pensar nuevas herramientas y estrategias gremiales para enfrentar este momento.”
LCV: También habrá un espacio para la memoria de quienes abrieron camino en el sindicato.
Patricia González: “Sí, estos veinte años se hicieron con muchas compañeras que fueron abriendo camino. Por eso convocamos a las anteriores secretarias de la mujer —porque antes la secretaría se llamaba así— que fueron cuatro compañeras que ocuparon ese rol antes que yo. Una de las conquistas que logramos fue transformar esa secretaría en Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades. Ellas van a contar cómo fueron los comienzos, cómo se fue construyendo este espacio dentro del sindicato.”
LCV: En el contexto actual del país, ¿cuál creés que es la política del gobierno que más impacta en las trabajadoras?
Patricia González: “En el marco de las trabajadoras, la reforma laboral recientemente aprobada impacta de lleno en la vida laboral y familiar. Es un retroceso de siglos, volvemos a lógicas de la primera era industrial donde se precariza y se deja con mayor desprotección a los sectores más vulnerables. En el caso de las mujeres, se agrandan las desigualdades de género que ya existían.”
LCV: Se habla mucho del concepto de feminización de la pobreza. ¿A qué se refiere?
Patricia González: “Tiene que ver con que somos las mujeres quienes mayoritariamente ocupamos los trabajos más informales, peor remunerados y más precarizados, muchos de ellos vinculados a las tareas de cuidado. Al mismo tiempo, como somos quienes llevamos adelante mayoritariamente esas tareas de cuidado en el hogar, tenemos menos disponibilidad horaria para acceder a trabajos más exigentes. La reforma laboral profundiza ese problema con herramientas como el banco de horas, que termina descartando a quienes no pueden quedarse más tiempo trabajando.”
LCV: ¿Cómo definirías las tareas de cuidado y por qué son tan centrales en este debate?
Patricia González: “Cuando hablamos de tareas de cuidado hablamos de todo el conjunto de trabajos vinculados al cuidado de otras personas: las infancias, las personas mayores, personas con discapacidad o enfermas. Muchos de los trabajos más feminizados están ligados a esto: el personal de casas particulares, las y los trabajadores de la salud, las y los docentes. Son sectores donde más del 70 u 80 por ciento son mujeres y que históricamente han sido mal pagos porque culturalmente se asocian al rol de la mujer en la sociedad.”
LCV: ¿Cómo se organiza el encuentro y qué pasa después con las conclusiones?
Patricia González: “El encuentro comienza el jueves a las 14:30 o 15 horas y termina el sábado al mediodía. De allí surge un documento general que se difunde entre todas las trabajadoras y trabajadores del sindicato. Además, cada secretaría de género de las seccionales —tenemos representación en todo el país— elabora un informe con lo trabajado en los talleres. Con esos informes se planifica el trabajo gremial del año siguiente.”
LCV: ¿Por qué eligieron la muestra fotográfica de Mónica Hassenberg sobre la marcha de 1984?
Patricia González: “Porque es el único registro de esa primera marcha del 8 de marzo en democracia. Y porque muchas de las consignas que aparecen allí hoy son derechos conquistados que se transformaron en leyes. El registro de esos momentos de lucha es muy importante para construir identidad y pertenencia dentro de un colectivo, tanto en el movimiento de mujeres como en nuestro sindicato.”
LCV: ¿Cuántas participantes esperan este año?
Patricia González: “Vamos a ser alrededor de 220 mujeres de las 18 seccionales que tenemos a lo largo y ancho del país. También participan algunos varones dirigentes del sindicato, aunque en minoría. Es un evento muy importante para nuestra organización y también es parte de la formación de todos los compañeros.”
LCV: Para cerrar, ¿qué significa para el sindicato sostener estos encuentros durante veinte años?
Patricia González: “Es una enorme satisfacción. Significa que el sindicato, varones y mujeres, sigue creyendo en estos espacios de encuentro político y de formación. También habla de una conducción que apuesta a renovar y fortalecer estas instancias. Cumplir veinte años de estos encuentros demuestra que la organización colectiva sigue siendo el camino para defender y ampliar derechos.”
Destacada
“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen
“20 años de lucha y construcción de derechos”: Patricia González y el encuentro de mujeres trabajadoras de AEFIP

