Las dos caras del disciplinamiento: lockout y preventivo de crisis

Obreros de la planta de Villa Gobernador Gálvez cuando se encontraron con las puertas cerradas

Obreros de las centrales de Cargill de Villa Gobernador Gálvez y Bahía Blanca se encontraron hoy con las puertas de la empresa cerradas por «no estar dadas las condiciones para operar de manera segura», según alegó la compañía, cuyo lockout durará hasta el 30 de abril sin goce de haberes para los trabajadores.

Al comienzo de la semana, Cargill había faltado a una reunión en el Ministerio de Trabajo para intentar buscar una solución al conflicto y resolver la situación de los 33 operarios despedidos sin causa y el pago de los días por el primer lockout de la firma.

Esta medida afecta a 460 empleados. Sergio Díaz, Secretario de Prensa del Sindicato de Aceiteros de Rosario, afirmó que se trata de una movida ilegal, ya que «ellos deciden que no entremos, nuestra fuerza de trabajo está a disposición, así que nuestros abogados se encargarán de seguir el caso»

DEL LOCKOUT AL PROCEDIMIENTO PREVENTIVO DE CRISIS

Mientras tanto, otro conflicto sindical se desarrolla en Río Turbio, en donde Yacimientos Petrolíferos pedirá un Procedimiento Preventivo de Crisis para intentar bajar los salarios y consolidar el ajuste del personal.
En declaraciones a Télam, Francisco Roldán, de la gerencia de YPRT, explicó que la propuesta «no contempla más baja de personal, sino mantener el número alcanzado tras los retiros voluntarios y la posibilidad de reincorporar a a aquellos despedidos que no se acogieron al retiro voluntario». Para ello, Roldán agregó que «se necesita un acuerdo sobre la propuesta salarial presentada, que incluye la reducción de salario de los que más ganamos».
La empresa había comenzado en enero un fuerte plan de ajuste tras encontrarse con mil millones menos de presupuesto anual.

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