Bloqueo de Brasil podría causar quiebra masiva de productores frutícolas

La medida tomada por el gobierno de Jair Bolsonaro de cerrar las importaciones de manzanas y peras por tiempo indefinido causó una gran preocupación entre los ruralistas de Río Negro y Neuquén, quienes prevén quiebras masivas.

El hueco que deja el cese de importaciones de Brasil es imposible de llenar por ningún otro mercado internacional. Según datos del INDEC, en enero se exportaron al país vecino el 65% de las 8.514 toneladas de peras cosechadas y el 44% de las 1.872 toneladas de manzana producidas.

La pérdida de un negocio de semejante magnitud causará un gran impacto en el mercado laboral de las provincias. La actividad de la fruta da empleo a 50.000 personas entre trabajos directos e indirectos. 

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«Hace tiempo que venimos advirtiendo que muchos productores de peras y manzanas están abandonando sus fincas por falta de rentabilidad», comentó Eduardo Rodríguez, presidente del área de Economías Regionales de la CAME.

Según los cálculos, las exportaciones de peras y manzanas a Brasil representan ingresos de unos 150 millones de dólares al año para la zona de Río Negro y Neuquén. Cabe destacar que la decisión del gobierno brasileño fue sanitaria y no económica. El Departamento de Sanidad Vegetal e Insumos Agrícolas informó que la medida se realiza para «el decrecimiento del riesgo asociado a la plaga de Cydia pomonella, conocida como carpocapsa».

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