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La Columna Vertebral

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Entrevistas

«Una guardia medica se está pagando entre 10 mil y 12 mil pesos. Unos 50.000 por mes»

Erick Mendoza Díaz es médico cardiólogo, jefe de servicio del Hospital de Moreno, Secretario General de la Asociación Médica de la República Argentina, y miembro del secretariado de la CGT. Su tarea gremial no le impide seguir ejerciendo tanto en hospitales públicos como privados -”los médicos necesitamos doble trabajo”-. Nació en Perú pero a los 16 años se instaló con su familia en Argentina, estudió en la UBA, y realizó su residencia en el Hospital Antártida. Entre sus maestros estuvo Arnaldo Dubín, uno de los miembros de la Sociedad Argentina de Terapia intensiva de quién da fé que es un excelente profesional y ninguna de sus posturas están influidas por una cuestión política. En diálogo con La Columna Vertebral analizó el plan sanitario del Presidente Alberto Fernández en tiempos de pandemia, la brecha entre una parte de la sociedad que está cansada de la cuarentena frente a la angustia de los trabajadores de salud y la oportunidad histórica que puede tener la política sanitaria post-pandemia. Además de los reclamos gremiales por los que lucha su sindicato.

NA: ¿Qué sienten ustedes cuando llegan a sus casas, se sacaron el barbijo, se tiran a descansar y tienen este menú en los noticieros de la noche en donde aparecen personas como los de la reunión en Chapelco, sin cuidado alguno, o los testimonios de la gente cansada de la cuarentena. ?

Con mucho cansancio, ese es el término que vos mencionaste. Son dos tipos de cansancio distintos: un cansancio por no poder salir o la necesidad de trabajar, y nosotros un cansancio que viene desde marzo donde no hemos parado en ningún momento de trabajar. Gracias a Dios el presidente tomó una estrategia, y esto no es partidario sino lo que estoy viendo. Se formó un grupo de trabajo de crisis para poder atender esta pandemia y creo que Argentina lo ha hecho muy bien. Nunca en la estrategia estuvo el tema de los contagios, porque nos dijeron todos nos vamos a contagiar. Es decir, a veces veo que colegas tuyos salen diciendo “¿Y al final para qué sirvió todo esto si en realdad la gente se iba a contagiar?” Nunca jamás en la estrategia se dijo que no nos íbamos a contagiar. La estrategia era: hay que contagiarnos lentamente porque el sistema de salud no va a soportarlo y así pasó. En marzo empezamos a rearmarnos, empezaron a llegar las cosas, en abril terminamos de arreglar las estrategias, se aumentaron las camas pero no el número de gente, que eso también lo habrás escuchado seguramente al doctor Arnaldo Dubin, especialista en terapia intensiva, que dijo “nosotros aumentamos las camas y todo lo demás, pero no hay más médicos terapistas”. Vos podes poner camas, podes poner cirujanos, traumatólogos, que seguramente van a actuar a favor del paciente que llega pero no es lo mismo que un terapista.

Nosotros tenemos miedo, miedo y cansancio.

Por lo tanto estamos en un punto de inflexión donde la gente se cansó, está saliendo más, es más frívola su conducta y nosotros tenemos miedo, miedo y cansancio. Miedo ya no al coronavirus, porque eso al principio era un miedo a lo desconocido, ahora después de 6 meses estando en primera línea ya estamos acostumbrados. Sabemos lo que tenemos que hacer y los que sentimos la carrera con el corazón estamos haciéndolo con gusto, pero estamos cansados y a veces llegar a casa y mirar todas estas discusiones inentendibles para nosotros, realmente, es decepcionante.

creo que la estrategia es excelente

LGC: He visto comunicadores que hablaban con una falta de respeto sobre la postura de los médicos internistas, como que esto era toda una movida contra Larreta ¿Qué mirada le das a esta situación de politizar a la pandemia de esta manera?

Es lo peor que puede pasar. Esto es una guerra, se tomó una estrategia y me parece que todos la debemos seguir, de otra manera es como dijeron los médicos intensivistas: la vamos a perder. Acá está pasando la famosa grieta, la división que existe en nuestro país que es lamentable. Sin embargo creo que la gente tiene que reflexionar, creo que la estrategia es excelente, hay que mirar los otros países de Sudamérica, la gente se muere en la calle. Nosotros en este momento a pesar de ser un país en desarrollo, con una situación económica crítica, todavía nos damos el lujo de tener camas con terapistas para atender gente.

Hace muchos años que en nuestro país no hay política de salud

NA: Los médicos intensivistas son pocos porque no hay una orientación de la carrera ¿Cómo se describe en la carrera la salida intensivista?

En primer lugar lo que te diría es que es más amplio que solo el problema de los intensivistas. Hace muchos años que en nuestro país no hay política de salud, por lo tanto menos va a haber una política para un intensivista, y tampoco hay política de trabajo para los médicos. Imagínate, en este momento una guardia medica se está pagando entre 10 mil y 12 mil pesos, si vos haces todas las semanas guardia, que quedas destruido antes de la guardia y por guardia, más o menos estas levantando entre 50 mil y 60 mil pesos y realmente me parece que como salario ahora es nada. Cualquier trabajo con convenio colectivo con gremios fuertes gana arriba de 100 mil pesos.

LGC: Hoy me desperté y vi todas estas cosa que dice Nora y me sorprendió mucho todas las historias de los médicos y enfermeros, realmente sentís un dolor tan grande al ver que están al borde del colapso ¿Vos pensás que es el momento del botón rojo?

Es muy difícil. Para analizar estas cosas siempre me pongo en los pantalones de la otra persona, me imagino la situación del presidente en este momento que tiene que comandar todo este barco con lo complicado que es este país, porque realmente es muy complicado. Yo creo que si le preguntas a los terapistas y a los médicos te van a decir que sí, yo creo que los políticos van a aguantar un poco más y están rogando que la curva empiece a bajar.

LGC: Desde el sindicato médico, desde el punto de vista gremial ¿Qué trabajo se está haciendo? ¿Qué exigencias se está teniendo? Bueno, en el momento de la pandemia me parece que mucho no se debe exigir, pero en general ¿Cuál es la actividad del sindicato médico para conseguir sus derechos?

De cierta manera la pandemia, la ley de emergencia, es un caso excepcional donde hay muchos derechos, si querés llamarle derechos aunque son necesidades más que todo, están como abolidos, entre ellos las licencias gremiales o el trabajo gremial, porque salvo que sea por zoom reuniones no podemos hacer. Nosotros en un primer lugar pensamos que esto es como una guerra, entonces había que ponerse del lado de los argentinos. Por lo tanto, lo primero que dijimos es encolumnarnos con el Ministerio de Salud que para eso lo tenemos, el Ministerio del Nación y luego el Ministerio de la Provincia de Buenos Aires, y lo primero que empezamos a hacer fue difusión de todo lo que difundía el Ministerio. Porque viste que ahora que los medios aparecen por todos lados, que la comunicación es tan amplia, lo importante era la comunicación real de esta pandemia, eso fue lo primero que hicimos. En segundo lugar, estuvimos con un gran trabajo en lo que es la conformación de los comité de crisis en los distintos hospitales. Los comité de crisis están formados por el director médico, todos los jefes de servicio, los sindicatos y los trabajadores. Estos comité de crisis lo que hacen es mantenernos unidos y comunicados constantemente sabiendo cuantos infectados hay, cuantos compañeros se infectaron, qué actividades tenemos que realizar, y en eso nosotros hemos colaborado mucho, obviamente sin dejar de pedir paritarias y aumentos que han sido pocos pero que por lo menos en la Provincia de Buenos Aires tuvimos una paritaria semestral y nos dieron un aumento entre un 20 y un 25 porciento que venía relegado desde hacía mucho tiempo. Ahora nuevamente estamos solicitando la reapertura pero el ministro dice que se está invirtiendo todo el dinero en lo que son los EPP para protegernos y el equipamiento que es necesario en esta situación, estamos en la discusión. En los sanatorios privados está más difícil porque lo privado se niega a lo que es medicina sindical: se niega a firmar los convenios colectivos, se niega a aumentar, siempre se colocan como víctimas, todos los años son las víctimas, siempre están perdiendo, sin embargo las clínicas privadas van creciendo en hotelería, en consultorios externos, pero nunca les va bien. Así que son dos visiones distintas en la realidad del médico.

El Ministro de Salud tiene una oportunidad histórica

NA: Hagamos un poquito de futurismo. Suponete que salimos de esto, me gustaría preguntarte si creés que de todo esto se aprendió de los trabajos en equipo, lo que acabas de describir, ¿Creés que puede dar lugar a una reestructuración de una nueva manera de mirar la medicina desde el Ministerio de Salud, administración de salud y el ejercicio de la medicina en tanto carrera y salidas a futuro? ¿Creés que hay un shock, que puede haber provocado la pandemia, para mejor?

Yo creo que sí, creo que el Ministro de Salud tiene una oportunidad histórica, que a la salida de esto se haga realmente una única y verdadera política de salud para toda la Argentina y nosotros vamos a pelear para esto, es justo y necesario.

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Entrevistas

Hugo «Cachorro» Godoy: «Esta ley busca extranjerizar la tierra y limitar la capacidad del Estado para defender la soberanía»

En diálogo con Nora Anchart para La Columna Vertebral, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo «Cachorro» Godoy, convocó a las movilizaciones frente al Congreso y en todo el país en rechazo al proyecto de ley sobre la propiedad de la tierra. Además, destacó el homenaje al obispo Enrique Angelelli en La Rioja y llamó a fortalecer la unidad de las organizaciones populares en defensa de la soberanía, el trabajo y los derechos sociales.

LCV: ¿De qué se va a tratar la convocatoria frente a la inminente votación de la ley sobre la venta de tierras a extranjeros, prevista para este jueves 6 de agosto en el Senado de la Nación?

Hugo «Cachorro» Godoy: «Primero te cuento que estoy por subir al avión aquí en La Rioja, después de participar de una serie de actividades conmemorando el 50.º aniversario del martirio del obispo Enrique Angelelli. Se desarrollaron múltiples actividades y realmente fue muy impresionante la participación multisectorial. Particularmente estuve en un encuentro en la Universidad Nacional de La Rioja, convocado por el Episcopado, la Secretaría de Derechos Humanos y la universidad. Allí, además de reivindicar la vida y el legado de Angelelli y de los beatos mártires que fueron asesinados junto a él, resolvimos convocar con mucha fuerza a la movilización que el próximo jueves 6 se realizará en todas las provincias del país para rechazar esta ley que, bajo el argumento de la inviolabilidad de la propiedad privada, en realidad busca profundizar la extranjerización de la tierra. También pretende expulsar a los inquilinos de sus viviendas, avanzar sobre las tierras comunitarias de los pueblos originarios y limitar la capacidad del Estado para impedir que la concentración de la propiedad en pocas manos termine afectando la soberanía de nuestro pueblo y de nuestra Nación.»

LCV: ¿A qué hora será la convocatoria y cómo se organizarán las actividades en los distintos puntos del país?

Hugo «Cachorro» Godoy: «Habrá movilizaciones en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires nos concentraremos frente al Congreso Nacional a partir de las 12 del mediodía. Habrá una permanencia en la Plaza del Congreso, entrega de verduras a la comunidad, radios abiertas y distintos paneles de debate. Son muchas las organizaciones que día a día se están sumando a esta convocatoria.»

LCV: Contá con nosotros para la radio abierta… o para ir a buscar verduras.

Hugo «Cachorro» Godoy: [Risas.] «Para la radio… aunque nada sobra, querido. Por ahí llego con el changuito. Pero, más allá de la broma, les agradezco muchísimo el acompañamiento. Contamos con ustedes.»

LCV: Qué importante lo que contás sobre La Rioja. Ojalá ese espíritu de participación y compromiso que se vivió allí pueda trasladarse también a las jornadas del jueves y del viernes.

Hugo «Cachorro» Godoy: «Fue realmente muy conmovedor. No solo desde lo emocional y la recuperación de la memoria, sino también porque permitió traer el ejemplo, la obra y la coherencia de Angelelli a los desafíos del presente. En ese marco se resolvió respaldar no solamente las medidas de lucha del jueves, sino también las actividades del viernes y los paros que hoy están llevando adelante los trabajadores docentes y estatales para exigir aumentos salariales y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo. La convocatoria que estamos impulsando desde la CTA Autónoma junto a muchas otras organizaciones expresa una articulación muy amplia con distintos sectores sociales. Estoy convencido de que va a ser una movilización muy potente.»

LCV: Te dejo para que no pierdas el avión. Como siempre, las puertas de La Columna Vertebral están abiertas para que vengas al estudio y podamos conversar con más tiempo. Antes de despedirte, querías recordar a una compañera.

Hugo «Cachorro» Godoy: «Sí. Quiero tener un recuerdo muy especial para Carmen Salcedo, una compañera que nos dejó este fin de semana. Un abrazo muy grande para Lisu y para toda la CTA Autónoma. Carmen fue una mujer luchadora durante toda su vida y permanecerá siempre con nosotros. Desde la CTA lamentamos enormemente su pérdida, pero es una pérdida que atraviesa a todo el campo popular.»

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Destacada

Clarín avanza con el cierre de la planta Zepita y deja a decenas de familias sin trabajo

En diálogo con Nora Anchart para La Columna Vertebral, Alejandro Ontivero, delegado y trabajador de la planta Zepita, denunció que el Grupo Clarín cerró las instalaciones sin comunicación oficial, avanza con despidos encubiertos bajo la figura de «retiros voluntarios» y terceriza la impresión de sus publicaciones para reducir costos, afectando a trabajadores gráficos y de prensa.

 

LCV: Contanos qué es lo que está haciendo el diario Clarín en la planta Zepita con sus trabajadores.

Alejandro Ontivero: «La planta Zepita imprimía el diario Clarín y otras publicaciones. Hasta hace poco también se imprimía allí el diario La Nación. Lo que está haciendo Clarín es tercerizar la producción en otro taller gráfico para abaratar costos, dejando a los trabajadores en la calle. Eso significa dejar a muchas familias sin su fuente de ingreso.»

LCV: ¿Cuántos trabajadores están quedando en la calle con esta operación?

Alejandro Ontivero: «Hace aproximadamente un mes comenzaron a ofrecer un supuesto retiro voluntario, que en realidad no tiene nada de voluntario: es un despido encubierto. La planta está dividida entre trabajadores gráficos y trabajadores de prensa. Yo pertenezco al SiPreBA y formo parte del sector de expedición, que está bajo el convenio colectivo de prensa. Del lado gráfico había alrededor de 150 trabajadores y nosotros somos 23 trabajadores de prensa. Muchos gráficos aceptaron ese retiro porque fueron presionados. En los últimos días la empresa intensificó esa presión y les planteó que, si no aceptaban el retiro, recibirían el telegrama de despido. Es una herramienta claramente coercitiva: te dicen ‘aceptá el retiro o te despedimos de otra manera’.»

LCV: ¿Hay personal policial custodiando la planta de Zepita?

Alejandro Ontivero: «El lunes pasado nos presentamos a trabajar y nos encontramos con las puertas cerradas. La empresa no nos dejó ingresar a la planta. Lo único que permanecía abierto era la oficina de Recursos Humanos para quienes quisieran llegar a un acuerdo. El taller estaba completamente cerrado y había presencia policial que impedía el ingreso. Nosotros nunca recibimos una notificación formal de la empresa. Volvimos a presentarnos el miércoles y recién ahí nos enteramos de que la empresa no iba a continuar con la actividad en ese lugar. Hasta hoy no recibimos ningún telegrama ni ninguna comunicación oficial. Estamos en un limbo absoluto. Lo más grave es que Clarín no toma esta decisión porque esté atravesando una crisis económica. Durante años recibió importantes ingresos por pauta publicitaria y tuvo ganancias. Sin embargo, ahora pretende que los trabajadores paguemos el costo de una supuesta crisis. Como siempre, a los trabajadores nos hacen participar de las pérdidas, pero nunca de las ganancias.»

LCV: Allí se imprimían Clarín, Olé… ¿Qué otras publicaciones pasaron ahora a Color Press, en Avellaneda?

Alejandro Ontivero: «Se imprimían el diario Clarín con todos sus suplementos, Olé, La Nación, Revista Viva y varias publicaciones más. Muchas de esas impresiones ya habían sido tercerizadas progresivamente hasta llegar a esta situación.»

LCV: ¿Cuántas familias están perjudicadas hoy?

Alejandro Ontivero: «Hoy somos 23 familias directamente afectadas, aunque ese número puede crecer. El viernes los compañeros mantuvieron una reunión con el gerente, Jorge Figueira, y con un jefe de personal. Como nosotros hicimos pública esta situación y comenzó a viralizarse, los directivos se molestaron. Es increíble que tengan el poder de dejarte sin trabajo y, además, se enojen porque uno cuenta lo que está pasando. Los empresarios se cuidan entre ellos y no quieren que estas situaciones se conozcan. Nosotros decidimos visibilizar el conflicto porque es la única manera de defender nuestros derechos. Además, todavía hay compañeros que no aceptaron el supuesto retiro voluntario y se siguen sumando al reclamo. No son solamente 23 trabajadores: son 23 familias que de un día para el otro quedaron sin saber qué va a pasar con su futuro. La empresa no cierra porque no pueda seguir funcionando, sino porque quiere reducir costos. Mientras durante mucho tiempo nos negó salarios acordes con la inflación diciendo que no tenía recursos, ahora sí aparece el dinero para financiar despidos, pero no para garantizar salarios dignos. Esa es la verdadera situación que estamos denunciando.»

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Destacada

Guillermo Tello: «Derogar la ley del libro es atacar la soberanía cultural argentina»

El director y referente del sector cultural Guillermo Tello analizó junto a Nora Anchart en La Columna Vertebral el proyecto del Gobierno nacional para derogar la Ley de Defensa de la Actividad Librera y la Ley de Fomento del Libro. Advirtió que la medida favorecería la concentración editorial, pondría en riesgo la producción cultural argentina y afectaría tanto a autores como a librerías, editoriales y lectores.

 

LCV: En este contexto tan complejo, Guillermo, el Gobierno nacional parece tener una verdadera obsesión con la cultura. El presidente Javier Milei ha descalificado al INCAA, les dijo a los actores que manejen Uber si no consiguen trabajo y ahora avanza directamente sobre leyes que protegen la actividad cultural. Contanos qué implica el proyecto para derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera y la Ley 25.446 de Fomento del Libro. ¿Qué pretende hacer Federico Sturzenegger con estas normas?

Guillermo Tello: «Efectivamente, el Estado nacional, con Federico Sturzenegger como principal ideólogo de estos proyectos y con la decisión política del presidente Javier Milei, tiene un ensañamiento con la cultura como parte de su estrategia política. No atacan a la cultura por casualidad, sino porque entienden que nuestro capital cultural e intelectual constituye una resistencia frente a un proyecto que apunta a debilitar la soberanía nacional. Un país sin soberanía cultural pierde identidad, arraigo, memoria y sentido de pertenencia.

Un ejemplo muy claro ocurrió durante el último Mundial. Más allá del resultado deportivo, el hecho cultural más trascendente fue que la selección argentina exhibiera una bandera con la consigna ‘Las Malvinas son argentinas’. Ese mensaje recorrió el mundo y volvió a instalar un reclamo histórico que nació espontáneamente desde la identidad de nuestro pueblo y no desde una acción organizada por ningún sector político.»

LCV: Justamente, lo que quería señalar es que ese gesto de los futbolistas no fue impulsado por ninguna fuerza política, sino que nació de un sentimiento nacional muy profundo.

Guillermo Tello: «Exactamente. Lo que sucede es que muchas veces se pretende reducir toda oposición al Gobierno únicamente al plano partidario. Sin embargo, existe una oposición cultural muy fuerte que viene defendiendo las políticas públicas construidas durante estos cuarenta años de democracia. Esa defensa también es una posición política, porque protege derechos culturales y herramientas que permiten el desarrollo nacional.»

LCV: Entonces vayamos concretamente a las leyes. ¿En qué nos perjudicaría su derogación?

Guillermo Tello: «Cuando el Gobierno presentó originalmente la Ley Bases ya intentó eliminar estas normas junto con numerosos organismos descentralizados. Ahora vuelve a insistir sin ofrecer una sola fundamentación seria. El proyecto simplemente propone derogar las leyes, sin explicar por qué serían perjudiciales para la sociedad ni qué política las reemplazaría.

La consecuencia inmediata sería beneficiar a las grandes editoriales extranjeras y profundizar la extranjerización del mercado editorial argentino. Eso ya ocurrió durante la década de 1990: al principio los libros parecían más baratos, pero luego terminaron costando siete, ocho o diez veces más que en otros países. Precisamente por esa experiencia se sancionaron estas leyes a comienzos de los años 2000.

No estamos defendiendo normas antiguas o desactualizadas. Si hiciera falta modernizarlas podría hacerse, pero hoy contemplan perfectamente los nuevos formatos digitales y las tecnologías de la información. El problema no es tecnológico; el problema es proteger la producción cultural argentina.»

LCV: Hasta ahora existía un precio de venta uniforme para todo el país. Un libro costaba lo mismo en Ushuaia que en La Quiaca. Con la derogación, según entiendo, cada empresa podría fijar el precio libremente. Cuando hablás de extranjerización, ¿te referís a que ingresarán libros importados mucho más baratos que los nacionales?

Guillermo Tello: «Las grandes editoriales multinacionales concentran la impresión y la distribución. Les resulta mucho más barato imprimir en el exterior porque allí el papel tiene otro costo. Además, naturalmente promocionan a sus propios autores y llenan el mercado con esos títulos, relegando a los escritores argentinos.

Las editoriales nacionales cumplen también una función de curaduría cultural, seleccionando y promoviendo contenidos vinculados con nuestra identidad. No se trata solamente de vender libros baratos; también importa qué tipo de libros llegan a los lectores y qué voces terminan ocupando ese espacio.»

LCV: Cuando hablás de los índices de lectura, ¿incluís los libros escolares?

Guillermo Tello: «No. Estamos hablando exclusivamente de libros de lectura general: novelas, ensayos, cuentos y otros géneros. Los textos escolares forman parte de programas específicos contemplados por otras políticas públicas destinadas a garantizar el acceso a los materiales educativos.»

LCV: ¿Cómo se compatibiliza esta avanzada contra los libreros, las editoriales nacionales y las pymes con el crecimiento de plataformas como Amazon y con la expansión del libro digital?

Guillermo Tello: «El formato digital no presenta ningún inconveniente porque ya está contemplado dentro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Tanto la comercialización digital como la del libro físico cuentan con regulaciones específicas. El verdadero problema no pasa por el soporte, sino por la regulación del mercado. Lo que está en riesgo es nuestra capacidad de producir títulos propios, preservar la soberanía cultural y sostener a nuestros escritores y escritoras.

Y si a eso le sumamos que también se intenta derogar la Ley Nacional de Doblaje —que incluye el subtitulado, el caption y todas las herramientas de accesibilidad a los contenidos audiovisuales—, el daño es todavía mayor. No se trata únicamente del libro; hay un conjunto de políticas culturales que hoy están siendo atacadas.»

LCV: Quería cerrar el tema del libro con otra consulta. Los autores argentinos que hoy publican en grandes editoriales internacionales con sede en el país, ¿también resultarían perjudicados? Me interesa entender si el principal problema es el precio de tapa o también el sistema de publicación.

Guillermo Tello: «Todos vamos a resultar perjudicados, especialmente los autores argentinos, publiquen o no en una editorial extranjera. Las casas matrices concentran las decisiones y remiten sus ganancias al exterior. Funcionan bajo una lógica extractivista: obtienen rentabilidad en un territorio y la trasladan a su país de origen.

Además, cuando un autor registra su obra en la Argentina está generando patrimonio cultural argentino. Si ese ecosistema se debilita, también se debilita nuestra producción intelectual y nuestra soberanía cultural.»

LCV: Te doy un ejemplo concreto. Mariana Enríquez es una autora argentina reconocida internacionalmente que publica en una de esas grandes editoriales multinacionales. ¿Vos sostenés que esas empresas dejarán de publicar autores argentinos o que el problema pasa por otro lado? Porque yo entendía que el principal riesgo era que el precio de los libros se disparara como consecuencia de la concentración del mercado.

Guillermo Tello: «El aumento del precio va a ocurrir, pero el problema es todavía más profundo. Para entenderlo mejor podemos mirar lo que pasó con la ficción audiovisual argentina. Cuando desaparecieron gran parte de las producciones nacionales para televisión y cine también desaparecieron los espacios donde surgían nuevos actores y actrices.

Con los libros ocurrirá algo similar. Los autores ya consagrados seguirán teniendo alguna posibilidad porque sus obras ya venden. El verdadero problema lo van a sufrir quienes recién empiezan. Las grandes editoriales privilegiarán los títulos que ya tienen éxito comercial y dejarán de apostar por nuevas voces.

Cuando desaparece una legislación que promueve la diversidad cultural y garantiza la presencia federal de los libros, también desaparecen las oportunidades para descubrir nuevos escritores y nuevas escritoras. Esa renovación cultural es la que queda amenazada.»

LCV: Hoy participé de la asunción de la nueva comisión directiva de SAGAI, la entidad que administra los derechos de intérpretes, actores, bailarines y voces actuadas. Allí también hubo una fuerte defensa del trabajo cultural.

Guillermo Tello: «Es lógico. Todo el sector está preocupado porque cada vez resulta más difícil sostener la actividad cuando faltan políticas públicas que den previsibilidad. Son esas políticas de Estado las que garantizan la continuidad de una industria cultural.

Hoy muchas producciones se trasladan a otros países de América Latina donde existen mejores condiciones para producir. En Buenos Aires sigue habiendo muchísimo teatro, eso nadie lo discute. El problema es que cada vez cuesta más llenar las salas porque el público perdió capacidad de consumo.

Incluso empresarios teatrales como Carlos Rottemberg vienen señalando que las temporadas ya no tienen la duración de otros años y que también falta el recambio generacional de figuras jóvenes. Ese mismo proceso puede reproducirse en la literatura si desaparecen estas leyes: menos acceso, menos diversidad y menos oportunidades para los nuevos autores.»

LCV: Recién mencionabas que el problema no es solamente el precio del libro, sino también el hábito de la lectura.

Guillermo Tello: «Exactamente. Si estas leyes desaparecen no solamente se verá afectado el precio de tapa, sino también la promoción del libro y de la lectura. Eso termina deteriorando un hábito fundamental para cualquier sociedad. Leer no es solamente consumir un producto: es desarrollar la imaginación, construir pensamiento crítico, fortalecer la formación de las personas y consolidar una identidad cultural. Por eso sostengo que el sector cultural ha sido uno de los principales espacios de resistencia frente a las políticas de este Gobierno. Todas estas herramientas fueron construidas durante la democracia y forman parte de la cultura democrática argentina.»

LCV: ¿Cuántos puestos de trabajo podrían perderse si también se elimina la protección de la Ley Nacional de Doblaje?

Guillermo Tello: «Estamos hablando de más de 300 empresas dedicadas exclusivamente al doblaje, al subtitulado y a los servicios de caption. No están solamente en la Ciudad de Buenos Aires: también existen en Córdoba, Mendoza, Tucumán, Misiones y otras provincias. Detrás de cada una de ellas trabajan actores, actrices, directores, técnicos, traductores y numerosos profesionales vinculados a la industria audiovisual.

Con solo pensar en la cantidad de empresas involucradas ya se puede dimensionar el enorme volumen de trabajo que sostiene esta actividad. Son empleos que dependen de un marco normativo que garantice continuidad y previsibilidad.»

LCV: Da la sensación de que existe una estrategia muy precisa para desarticular la industria cultural.

Guillermo Tello: «Así es. Hay un trabajo muy meticuloso para ir desarmando cada uno de los componentes que sostienen la cultura nacional. En algunos casos se utiliza la motosierra y, en otros, un bisturí muy fino. Pero el resultado es el mismo: se va debilitando toda la red de producción cultural argentina.

Si esa misma energía estuviera puesta en generar empleo, probablemente estaríamos discutiendo otra realidad. Sin embargo, hoy el esfuerzo parece concentrarse en destruir políticas públicas que durante décadas permitieron desarrollar nuestra cultura y nuestras industrias creativas.»

LCV: Antes hubo un pequeño intercambio entre nosotros respecto de la actitud de la oposición política frente a distintos temas, como ocurrió con la prohibición de ingresar a los estadios con símbolos vinculados a las Islas Malvinas. Lo que yo planteaba era que prácticamente no hubo reacciones institucionales importantes.

Guillermo Tello: «Entendí la aclaración y comparto que hubo muy pocas manifestaciones desde la política institucional. Mi punto era señalar que el sector cultural nunca dejó de expresar su rechazo a estas políticas. Nosotros mantenemos un contacto permanente con gran parte del ámbito cultural y deportivo, y por eso no me sorprendió el gesto espontáneo que realizaron los futbolistas con la bandera de Malvinas.

Lo que sí me preocupa es que la dirigencia política todavía no haya comprendido plenamente la dimensión del ataque que está sufriendo la cultura argentina. Cada vez que se intentó desmantelar una política cultural construida en democracia, el sector respondió. Ahora habrá que ver qué ocurre con las próximas movilizaciones en defensa de la soberanía, del patrimonio nacional y de la protección del territorio argentino.»

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