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Entrevistas

“Una guardia medica se está pagando entre 10 mil y 12 mil pesos. Unos 50.000 por mes”

Erick Mendoza Díaz es médico cardiólogo, jefe de servicio del Hospital de Moreno, Secretario General de la Asociación Médica de la República Argentina, y miembro del secretariado de la CGT. Su tarea gremial no le impide seguir ejerciendo tanto en hospitales públicos como privados -”los médicos necesitamos doble trabajo”-. Nació en Perú pero a los 16 años se instaló con su familia en Argentina, estudió en la UBA, y realizó su residencia en el Hospital Antártida. Entre sus maestros estuvo Arnaldo Dubín, uno de los miembros de la Sociedad Argentina de Terapia intensiva de quién da fé que es un excelente profesional y ninguna de sus posturas están influidas por una cuestión política. En diálogo con La Columna Vertebral analizó el plan sanitario del Presidente Alberto Fernández en tiempos de pandemia, la brecha entre una parte de la sociedad que está cansada de la cuarentena frente a la angustia de los trabajadores de salud y la oportunidad histórica que puede tener la política sanitaria post-pandemia. Además de los reclamos gremiales por los que lucha su sindicato.

NA: ¿Qué sienten ustedes cuando llegan a sus casas, se sacaron el barbijo, se tiran a descansar y tienen este menú en los noticieros de la noche en donde aparecen personas como los de la reunión en Chapelco, sin cuidado alguno, o los testimonios de la gente cansada de la cuarentena. ?

Con mucho cansancio, ese es el término que vos mencionaste. Son dos tipos de cansancio distintos: un cansancio por no poder salir o la necesidad de trabajar, y nosotros un cansancio que viene desde marzo donde no hemos parado en ningún momento de trabajar. Gracias a Dios el presidente tomó una estrategia, y esto no es partidario sino lo que estoy viendo. Se formó un grupo de trabajo de crisis para poder atender esta pandemia y creo que Argentina lo ha hecho muy bien. Nunca en la estrategia estuvo el tema de los contagios, porque nos dijeron todos nos vamos a contagiar. Es decir, a veces veo que colegas tuyos salen diciendo “¿Y al final para qué sirvió todo esto si en realdad la gente se iba a contagiar?” Nunca jamás en la estrategia se dijo que no nos íbamos a contagiar. La estrategia era: hay que contagiarnos lentamente porque el sistema de salud no va a soportarlo y así pasó. En marzo empezamos a rearmarnos, empezaron a llegar las cosas, en abril terminamos de arreglar las estrategias, se aumentaron las camas pero no el número de gente, que eso también lo habrás escuchado seguramente al doctor Arnaldo Dubin, especialista en terapia intensiva, que dijo “nosotros aumentamos las camas y todo lo demás, pero no hay más médicos terapistas”. Vos podes poner camas, podes poner cirujanos, traumatólogos, que seguramente van a actuar a favor del paciente que llega pero no es lo mismo que un terapista.

Nosotros tenemos miedo, miedo y cansancio.

Por lo tanto estamos en un punto de inflexión donde la gente se cansó, está saliendo más, es más frívola su conducta y nosotros tenemos miedo, miedo y cansancio. Miedo ya no al coronavirus, porque eso al principio era un miedo a lo desconocido, ahora después de 6 meses estando en primera línea ya estamos acostumbrados. Sabemos lo que tenemos que hacer y los que sentimos la carrera con el corazón estamos haciéndolo con gusto, pero estamos cansados y a veces llegar a casa y mirar todas estas discusiones inentendibles para nosotros, realmente, es decepcionante.

creo que la estrategia es excelente

LGC: He visto comunicadores que hablaban con una falta de respeto sobre la postura de los médicos internistas, como que esto era toda una movida contra Larreta ¿Qué mirada le das a esta situación de politizar a la pandemia de esta manera?

Es lo peor que puede pasar. Esto es una guerra, se tomó una estrategia y me parece que todos la debemos seguir, de otra manera es como dijeron los médicos intensivistas: la vamos a perder. Acá está pasando la famosa grieta, la división que existe en nuestro país que es lamentable. Sin embargo creo que la gente tiene que reflexionar, creo que la estrategia es excelente, hay que mirar los otros países de Sudamérica, la gente se muere en la calle. Nosotros en este momento a pesar de ser un país en desarrollo, con una situación económica crítica, todavía nos damos el lujo de tener camas con terapistas para atender gente.

Hace muchos años que en nuestro país no hay política de salud

NA: Los médicos intensivistas son pocos porque no hay una orientación de la carrera ¿Cómo se describe en la carrera la salida intensivista?

En primer lugar lo que te diría es que es más amplio que solo el problema de los intensivistas. Hace muchos años que en nuestro país no hay política de salud, por lo tanto menos va a haber una política para un intensivista, y tampoco hay política de trabajo para los médicos. Imagínate, en este momento una guardia medica se está pagando entre 10 mil y 12 mil pesos, si vos haces todas las semanas guardia, que quedas destruido antes de la guardia y por guardia, más o menos estas levantando entre 50 mil y 60 mil pesos y realmente me parece que como salario ahora es nada. Cualquier trabajo con convenio colectivo con gremios fuertes gana arriba de 100 mil pesos.

LGC: Hoy me desperté y vi todas estas cosa que dice Nora y me sorprendió mucho todas las historias de los médicos y enfermeros, realmente sentís un dolor tan grande al ver que están al borde del colapso ¿Vos pensás que es el momento del botón rojo?

Es muy difícil. Para analizar estas cosas siempre me pongo en los pantalones de la otra persona, me imagino la situación del presidente en este momento que tiene que comandar todo este barco con lo complicado que es este país, porque realmente es muy complicado. Yo creo que si le preguntas a los terapistas y a los médicos te van a decir que sí, yo creo que los políticos van a aguantar un poco más y están rogando que la curva empiece a bajar.

LGC: Desde el sindicato médico, desde el punto de vista gremial ¿Qué trabajo se está haciendo? ¿Qué exigencias se está teniendo? Bueno, en el momento de la pandemia me parece que mucho no se debe exigir, pero en general ¿Cuál es la actividad del sindicato médico para conseguir sus derechos?

De cierta manera la pandemia, la ley de emergencia, es un caso excepcional donde hay muchos derechos, si querés llamarle derechos aunque son necesidades más que todo, están como abolidos, entre ellos las licencias gremiales o el trabajo gremial, porque salvo que sea por zoom reuniones no podemos hacer. Nosotros en un primer lugar pensamos que esto es como una guerra, entonces había que ponerse del lado de los argentinos. Por lo tanto, lo primero que dijimos es encolumnarnos con el Ministerio de Salud que para eso lo tenemos, el Ministerio del Nación y luego el Ministerio de la Provincia de Buenos Aires, y lo primero que empezamos a hacer fue difusión de todo lo que difundía el Ministerio. Porque viste que ahora que los medios aparecen por todos lados, que la comunicación es tan amplia, lo importante era la comunicación real de esta pandemia, eso fue lo primero que hicimos. En segundo lugar, estuvimos con un gran trabajo en lo que es la conformación de los comité de crisis en los distintos hospitales. Los comité de crisis están formados por el director médico, todos los jefes de servicio, los sindicatos y los trabajadores. Estos comité de crisis lo que hacen es mantenernos unidos y comunicados constantemente sabiendo cuantos infectados hay, cuantos compañeros se infectaron, qué actividades tenemos que realizar, y en eso nosotros hemos colaborado mucho, obviamente sin dejar de pedir paritarias y aumentos que han sido pocos pero que por lo menos en la Provincia de Buenos Aires tuvimos una paritaria semestral y nos dieron un aumento entre un 20 y un 25 porciento que venía relegado desde hacía mucho tiempo. Ahora nuevamente estamos solicitando la reapertura pero el ministro dice que se está invirtiendo todo el dinero en lo que son los EPP para protegernos y el equipamiento que es necesario en esta situación, estamos en la discusión. En los sanatorios privados está más difícil porque lo privado se niega a lo que es medicina sindical: se niega a firmar los convenios colectivos, se niega a aumentar, siempre se colocan como víctimas, todos los años son las víctimas, siempre están perdiendo, sin embargo las clínicas privadas van creciendo en hotelería, en consultorios externos, pero nunca les va bien. Así que son dos visiones distintas en la realidad del médico.

El Ministro de Salud tiene una oportunidad histórica

NA: Hagamos un poquito de futurismo. Suponete que salimos de esto, me gustaría preguntarte si creés que de todo esto se aprendió de los trabajos en equipo, lo que acabas de describir, ¿Creés que puede dar lugar a una reestructuración de una nueva manera de mirar la medicina desde el Ministerio de Salud, administración de salud y el ejercicio de la medicina en tanto carrera y salidas a futuro? ¿Creés que hay un shock, que puede haber provocado la pandemia, para mejor?

Yo creo que sí, creo que el Ministro de Salud tiene una oportunidad histórica, que a la salida de esto se haga realmente una única y verdadera política de salud para toda la Argentina y nosotros vamos a pelear para esto, es justo y necesario.

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Pablo Llonto: “El decreto 941 reconstruye herramientas jurídicas de la dictadura cívico-militar”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el abogado de derechos humanos y periodista Pablo Llonto analiza en profundidad el decreto 941 del gobierno de Javier Milei, sus implicancias jurídicas, políticas y comunicacionales, y advierte sobre la reconstrucción de un escenario ideológico similar al de la última dictadura cívico-militar. En una extensa conversación, Llonto reflexiona además sobre el rol de los medios, el uso del concepto de “narcoterrorismo”, la situación regional y los desafíos de la futura reconstrucción democrática.

LCV: “¿Cómo estás? Todo bien, de vacaciones, así que te agradezco el triple que estés aquí. En enero estamos en feria judicial, abogados y abogadas de feria, y justo aparece el decreto 941, que modifica atribuciones de la SIDE, se lleva puesta la ley de inteligencia interior y tiene un impacto enorme, sobre todo para quienes venimos del periodismo y los derechos humanos.”

Pablo Llonto: “Cada vez que sale un decreto o una ley de este gobierno la primera sensación es ‘otra más’, y la segunda es empezar a pensar cómo se va a dar vuelta todo esto cuando se recupere el poder democrático. La reconstrucción va a ser larguísima, no solo por el desastre económico sino por el daño jurídico e institucional. No se puede desarmar esta barbarie en un día, hay que reconstruir toda la legislación.”

LCV: “Da la sensación de que no solo gobiernan, sino que están armando un andamiaje ideológico y jurídico.”

Pablo Llonto: “Exactamente. Están reconstruyendo el escenario ideológico, técnico y jurídico del proceso militar. El plan económico es prácticamente calcado al de la dictadura, más que al menemismo. Incluso hay aspectos en los que la dictadura fue más hipócrita: nunca blanqueó por ley que la SIDE pudiera detener personas. Hoy, si eso pasa, el funcionario te dice ‘estoy amparado por el decreto 941’.”

LCV: “Hace un año hablábamos con abogados y abogadas de que iba a hacer falta una gran ley de reconstrucción.”

Pablo Llonto: “Sí, una especie de ley ómnibus inversa. Así como ellos tuvieron años para preparar la Ley Bases, nosotros tenemos que empezar ahora a pensar cómo revertir cada desmadre. Hay que rehacer leyes laborales, económicas, políticas. Es volver a hacer el país.”

LCV: “Con la expectativa puesta en 2027, también aparecen preocupaciones políticas.”

Pablo Llonto: “Yo confío en que esto termina democráticamente, con el voto, y espero que no haya tragedias como en 2001, porque los muertos siempre los pone el mismo lado. Pero la mayoría que se construya va a ser ajustada, y quienes se elijan tienen que ser muy distintos a Alberto Fernández, a Scioli o a Massa.”

LCV: “Te llevo al núcleo del decreto 941. ¿Por qué aparece ahora? ¿Qué busca?”

Pablo Llonto: “Hay una construcción deliberada del enemigo del ‘narcoterrorismo’. Es un concepto peligrosísimo, porque mezcla narcotráfico y terrorismo, y ahí entra todo. Lo grave es que muchos periodistas lo repiten sin pensar, y eso va calando en el sentido común. Mañana empiezan las delaciones: el vecino, el compañero de trabajo, señalando a otro como ‘narcoterrorista’.”

LCV: “Eso ya lo vivimos.”

Pablo Llonto: “Exacto. La sociedad argentina ya fue llevada a eso con el discurso de la subversión. Eso llevó a la delación, al silencio, a la complicidad. Hoy el mensaje vuelve a ser: ‘No me importa cómo, resolveme el problema’. Antes usaban juntas militares, hoy es atendido directamente por sus dueños.”

LCV: “También preocupa el rol de los medios.”

Pablo Llonto: “Muchísimo. La trivialización es total. Periodistas que dos minutos antes hablaban de MasterChef, ahora opinan sobre invasiones, secuestros de presidentes, como si fuera un reality. Eso construye un sentido común peligrosísimo. Y sí, me preocupa especialmente lo que está pasando en medios que deberían tener otra responsabilidad.”

LCV: “En el caso de Venezuela, el foco parece corrido.”

Pablo Llonto: “Totalmente. Acá hay un hecho central: un país poderoso entra en otro país, secuestra a su presidente y se arroga el derecho de ordenar su gobierno. Después podemos discutir todo lo demás, pero eso es una violación brutal del derecho internacional. No hubo ninguna agresión de Venezuela a Estados Unidos que justifique esto.”

LCV: “Como abogado, ¿qué te genera este escenario?”

Pablo Llonto: “Una pena enorme. Aunque a veces también cierta satisfacción cuando aparecen voces que uno no esperaba y se pronuncian con sensatez. Hoy estamos en un mundo cada vez más alejado de la justicia, y eso duele.”

LCV: “Para cerrar, ¿cómo se sigue?”

Pablo Llonto: “No por optimismo bobo, pero estoy convencido de que la verdad de los hechos se termina imponiendo. El problema son los tiempos. Va a llevar años. Y además de reconstruir lo jurídico, va a haber que reconstruir lo comunicacional y la cultura, porque el daño ahí es enorme.”

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Óscar Muntes advierte sobre el ajuste en Entre Ríos: despidos, salarios congelados y miedo en el Estado

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Óscar Muntes, secretario general de ATE Entre Ríos, analizó el complejo panorama laboral en la provincia. Despidos encubiertos bajo la finalización de contratos, ocho meses de congelamiento salarial, reformas en agenda y un clima de miedo que atraviesa a los trabajadores estatales configuran un escenario de fuerte ajuste y conflictividad social.

LCV: “Contanos un poco el panorama laboral de la provincia de Entre Ríos.”

Óscar Muntes: “Terminamos un año muy, pero muy difícil, prácticamente el último día hábil del año con movilizaciones y asambleas en la propia Casa de Gobierno, donde la manifestación fue muy grande y muy nutrida. A pesar del receso, fuimos muy claros en que no vamos a permitir que a 100 compañeros y compañeras se les haya culminado el contrato; nosotros decimos despido, porque tiene que ver con la lógica que plantea el presidente Milei y que a su vez expresó el gobernador de la provincia. Hablaron de ordenar, de terminar con los contratos de obra y reemplazarlos por contratos temporarios, pero nos encontramos con que a 100 trabajadores y trabajadoras les notificaron que no seguían, muchos de ellos con entre 6 y 16 años de antigüedad cumpliendo funciones como cualquier trabajador de planta.”

LCV: “¿Qué implica este cambio de modalidad contractual y el contexto salarial?”

Óscar Muntes: “Todos sabemos lo que significan los contratos temporarios: trabajan a la par nuestra, cumplen con sus tareas sin inconvenientes, pero sin estabilidad. Cuando el ministro de Gobierno y Trabajo nos dijo que estuviéramos tranquilos porque solo iba a haber un reordenamiento y que los problemas iban a ser para quienes no cumplían, nos confiamos porque sabemos que todos cumplen. Sin embargo, a esto hay que sumarle los ajustes que venimos sufriendo en Entre Ríos, como el recorte del 20% de la hora extraordinaria, que para muchas familias equivale a gran parte del alquiler, y ahora la culminación de contratos de compañeros con muchos años de antigüedad.”

LCV: “¿Cómo impacta esto en el salario de los trabajadores estatales?”

Óscar Muntes: “La otra pésima noticia es que vamos a llegar prácticamente a febrero con ocho meses sin recomposición salarial, ocho meses de congelamiento. No es fácil la situación del trabajador estatal en la provincia: mucho ajuste y la previsión de que va a venir más. Desde ATE vamos a hacer todo lo necesario para cambiar esta relación, porque si los trabajadores del Estado no entendemos que es organizados en la calle, con asambleas y lucha colectiva, el gobierno va a seguir avanzando, como lo viene haciendo en complicidad con UPCN, con un acuerdo muy cerrado que prácticamente implica un cogobierno.”

LCV: “¿Qué acciones están previstas en este contexto?”

Óscar Muntes: “Mañana vamos a estar muchos trabajadores y trabajadoras en Casa de Gobierno, junto a organizaciones de la intersindical y la multisectorial. Estamos trabajando de cara al fin del receso, que en la provincia culmina el 19 de enero. Hoy hay muchos compañeros de licencia y eso dificulta la movilización, pero tenemos que construir la mayor fuerza posible para doblegar el brazo de un gobierno que va a seguir ajustando en complicidad con el sindicato que lo respalda.”

LCV: “¿Cuál es hoy el salario básico de un trabajador estatal en Entre Ríos?”

Óscar Muntes: “El mínimo garantizado es de 860.000 pesos para cada trabajador y trabajadora. A partir de ahí se diferencian las escalas según antigüedad, responsabilidades u organismos, pero ese es el piso. Hoy estamos prácticamente iguales que los docentes y los municipales de la capital provincial, producto de ocho meses de congelamiento salarial; han decidido secarnos el salario.”

LCV: “¿Notás cansancio, miedo o falta de convicción para movilizarse?”

Óscar Muntes: “Es un combo donde juega todo. El 26 de octubre fue clave, el espaldarazo que recibió el gobierno lo están usando para seguir ajustando. Hay mucho miedo, mucho pánico, sobre todo entre los trabajadores temporarios que no tienen estabilidad. Es incontable la cantidad de situaciones de angustia: compañeros despedidos que dudan en movilizarse porque creen que tal vez mañana los vuelvan a llamar. Ese miedo ya lo vimos al inicio del gobierno de Milei a nivel nacional.”

LCV: “Incluso hubo mucho voto estatal a Milei en la provincia.”

Óscar Muntes: “Eso nos lo dijeron incluso desde el propio gobierno. En una reunión, el ministro de Gobierno y Trabajo nos planteó que revisáramos hacia adentro porque muchos trabajadores del Estado los habían votado. Seguramente pasó, había bronca y desazón con el gobierno anterior, pero en Entre Ríos hubo esperanza de pararle la mano a este ajuste y ocurrió lo contrario: recibieron un acompañamiento muy fuerte y lo están llevando a la práctica. El 30, cuando movilizamos a Casa de Gobierno, no había un ministro; el gobernador estaba de vacaciones, lo que muestra el nivel de impunidad con el que avanzan.”

LCV: “¿Cómo se enfrenta este escenario a futuro?”

Óscar Muntes: “Entendemos que es con lucha organizada, con todos los sectores, la multisectorial y la intersindical. Se vienen la reforma laboral, la tributaria y la previsional; en Entre Ríos ya fue anunciada la reforma de la caja jubilatoria. La pudimos frenar una vez, pero va a ser muy difícil porque han doblegado a legisladores de la oposición y hoy cuentan con ellos para aprobar las leyes de ajuste. Es una batalla de sentido cultural, de llegar a cada trabajador y trabajadora y explicar que la salida es colectiva. En nuestra provincia, en nuestro país y en América Latina nos sobran ejemplos de luchas ganadas desde el campo popular, y no hay otra alternativa que seguir por ese camino.”

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Néstor Restivo: “La incursión de Estados Unidos en Venezuela inaugura un mundo sin reglas”

En diálogo con La Columna Vertebral-Historia de Trabajadores, el periodista y analista internacional Néstor Restivo reflexiona sobre la incursión de Estados Unidos en Venezuela, el rol de Donald Trump como expresión de una extrema derecha global, el debilitamiento de América Latina frente a los poderes imperiales y la disputa geopolítica entre Estados Unidos, China y Rusia. Un análisis profundo sobre soberanía, multipolaridad, batalla cultural y el peligro de naturalizar un mundo donde el más fuerte impone su voluntad.

LCV: Contame tu opinión acerca de la incursión de Trump en el terreno venezolano.

Néstor Restivo: “Bueno, a ver, como bien decís, fue una incursión que violó todo tipo de normativa internacional. Es patear el tablero, como viene siendo Trump y como en general hacen las extremas derechas, pero con un poder muy superior al de otros líderes, vulnerando consensos, reglas y acuerdos. Entramos en un mundo caótico y anárquico por un modelo de gobierno como el de Trump y su entorno —Marco Rubio, Pete Hegseth y quienes lo rodean— que pretenden un hemisferio totalmente controlado por ellos. El propio Departamento de Estado lo dijo explícitamente: el hemisferio occidental les pertenece y van a hacer lo que quieran con sus recursos, su destino y su soberanía. Eso fue lo que hizo Estados Unidos contra Venezuela y contra América Latina, y lo dejó clarísimo: no hay dudas sobre lo que quiere hacer, qué intereses lo mueven y por dónde va. Dijo sin rodeos que van a gobernar Venezuela, intervenir hasta controlar las petroleras y volver a incursionar si hace falta, marcando incluso cómo debe actuar su dirigencia. Lo dijo con todas las cámaras del mundo.”

LCV: Ese estilo parece propio de las extremas derechas.

Néstor Restivo: “Sí, claro, es el estilo de todas las extremas derechas. Milei, salvando las enormes distancias —lo pequeño y ridículo que aparece frente a Trump— hace lo mismo: explicita lo que va a hacer sin disimulo. Encontraron un tono que encaja con el momento actual de ciertos sectores de la humanidad. La pregunta es por qué ese discurso es aceptado, y ahí entran años de construcción narrativa desde los medios, las redes y los algoritmos. Hay una batalla cultural, como ellos la llaman, que los sectores populares y progresistas están perdiendo. No digo que sea irreversible, pero hay mucha gente que compra cualquier disparate. En Argentina vi gente festejando lo de Venezuela, no venezolanos antichavistas sino argentinos. Esa pelea la ganaron en amplios sectores, y eso explica resultados electorales en la región y en el mundo.”

LCV: ¿Trump se metió con el chavismo?

Néstor Restivo: “Yo tengo una discrepancia con ese término. No creo que Trump se haya metido con el chavismo, sino con los restos de lo que fue una experiencia liberadora cuando estaban Chávez, Lula, Néstor, Tabaré, Evo, Correa. El madurismo, a mi entender, es un régimen que no sostuvo las banderas reales del chavismo. No soy experto en Venezuela, el proceso bolivariano tuvo distintas etapas, y la figura de Chávez es incomparable. Pero en una situación como esta, a pocas horas de un ataque militar de Estados Unidos y del secuestro del presidente, no me parece central profundizar en la interna venezolana, sino denunciar el atropello a toda norma internacional y la vulnerabilidad en la que se deja al pueblo venezolano, más allá de los errores cometidos.”

LCV: Hoy el mundo parece dividido en zonas de influencia: Estados Unidos, Rusia y China.

Néstor Restivo: “Circuló mucho la idea de que lo de Venezuela responde a un reparto del mundo entre grandes potencias, pero no comparto esa visión. Es muy distinto lo que hace Estados Unidos con lo que considera su patio trasero a lo que hacen Rusia o China, que jamás dijeron que América Latina lo sea. El caso de Ucrania es diferente: es un país limítrofe con Rusia y con una cuestión estratégica vinculada a la OTAN y a la defensa. Eso no convierte a Putin en un demócrata ni justifica una invasión, pero el contexto es distinto a la prepotencia imperial de Trump. No veo a Rusia con una vocación expansiva global; históricamente fue invadida y tiene un conflicto no resuelto con Europa. Por eso no creo en un reparto simétrico del mundo entre potencias equivalentes.”

LCV: ¿Y China qué rol juega?

Néstor Restivo: “China podría haber avanzado militarmente sobre Taiwán, que considera parte de su soberanía, y no lo hizo. Llegó a ser la segunda economía del mundo sin invadir países. Lo peligroso de lo que hace Estados Unidos es que habilita un método: un mundo sin reglas, donde el más poderoso impone su voluntad al más débil. Frente a eso, China, Rusia y los BRICS plantean un mundo multipolar, con respeto por la soberanía, los asuntos internos, la paz y el diálogo. Ojalá esa agenda avance. Estados Unidos es una potencia en decadencia y, en su repliegue, descarga su fuerza sobre América Latina.”

LCV: América Latina parece muy mal parada.

Néstor Restivo: “Sí, el panorama es muy preocupante: Chile, Bolivia, Ecuador y elecciones clave en Colombia y Brasil. Si Brasil cae, el mapa regional puede volverse completamente trampista y eso le daría vía libre a Trump. Internamente, Trump no las tiene todas consigo: viene perdiendo elecciones locales incluso en bastiones históricos, no solo por los demócratas sino también por sectores republicanos. Hoy no existen organismos de integración regional como en la etapa de Chávez, Néstor, Lula o Tabaré. La OEA nunca sirvió. La resistencia regional es débil, salvo Brasil, México y Colombia. Ojalá las fracturas internas de Estados Unidos sirvan para contener a este personaje peligroso que hoy gobierna ese país.”

LCV: Lo preocupante es que muchos gobiernos alineados con Trump llegan con el voto popular.

Néstor Restivo: “Sí, y no hay una sola razón para explicarlo. América Latina tiene una historia pendular, pero nunca fue tan extremo ni tan legitimado por el voto. Antes estas situaciones se daban con golpes de Estado. Hoy hay un quiebre generacional muy fuerte: las nuevas generaciones saben poco de esta historia, están atravesadas por redes y por una disputa cultural que estamos perdiendo. Aun así, no creo que sea una derrota definitiva. Tengo la esperanza de que en algún momento se recupere la memoria histórica y se puedan hacer las cosas mejor.”

LCV: ¿Cómo es hoy la relación entre China y la Argentina?

Néstor Restivo: “Sigue siendo muy fuerte en lo comercial: China es el principal comprador de soja, carne, sorgo y otros productos argentinos, y con la apertura de importaciones de Milei le conviene inundar nuestro mercado. Lo que se derrumbó es la relación estratégica en ciencia, tecnología y energía, como la nuclear o los proyectos astronómicos, por presión estadounidense. Estados Unidos busca sacar a China de la región; no lo va a lograr del todo, pero sí frenó lo que estaba proyectado. China trabaja a largo plazo, hoy le sirve el comercio y mañana, si cambia el gobierno argentino, puede retomar una relación estratégica.”

LCV: En el fondo, todo vuelve a lo económico.

Néstor Restivo: “Exactamente. Como decía Galeano, Estados Unidos no invade países que producen rabanitos: invade países ricos en petróleo y minerales. Venezuela exporta el 80% de su petróleo a China y eso es central. Es una noticia en desarrollo. China va a buscar compensar cualquier pérdida con acuerdos con Rusia, Irán u otros socios, como hizo Rusia tras el bloqueo occidental.”

LCV: Es un comienzo de año muy inquietante.

Néstor Restivo: “Sí, muy tembloroso, y con análisis muy frívolos, atravesados por la grieta. Es difícil analizar por fuera de eso, pero hay banderas irrenunciables: soberanía, autodeterminación de los pueblos, una América Latina independiente de cualquier imperio, la paz y la negociación. Parecen ideas antiguas, pero siguen siendo esenciales.”

LCV: ¿Seguís dirigiendo la revista DangDai?

Néstor Restivo: “Sí, es una revista sobre relaciones bilaterales entre Argentina y China, y además lanzamos un sitio nuevo llamado Tectónicos, con K, donde escriben especialistas de distintos países para analizar este reacomodamiento global y las placas tectónicas que se están moviendo en el mundo.”

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