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Miguel Ángel Bustinduy: “Necesitamos una ley federal para que Nación vuelva a manejar el transporte de todo el país”
Miguel Ángel Bustinduy, líder de la agrupación Juan Manuel Palacios en la UTA, charló con La Columna Vertebral sobre las razones detrás del paro de colectivos que se dio la semana pasada en distintas provincias, las duras condiciones del sector durante la pandemia y la necesidad de que el Gobierno Nacional tome medidas para regular el transporte.
LCV: En pandemia los colectiveros fueron esenciales pero al mismo tiempo las empresas estaban complicadas porque no había nadie que viajara ¿Cómo se manejó eso?
-Nos tocó vivir algo nuevo y se fue llevando adelante a medida que lo fuimos poniendo, cumpliendo el tema de los protocolos, encontrando una realidad que era todos los días y con el miedo que nos daba llevar adelante nuestro labor. Para nosotros, para muchas actividades y para todos los que tenían que seguir la actividad trabajando y enfrentando lo que en realidad no conocíamos y daba mucho terror. Porque hablar de la pandemia de hoy después de todo lo que nos tocó perder, de todo lo que se opinó, como pasa en nuestro país que todo el mundo opina pero después los resultados dicen otra cosa. Lo llevamos adelante cumpliendo los protocolos lo mejor que se podía. Encima nos tocó la realidad esta que cuando hablamos de organización o al lugar que pertenecemos que es nuestro gremio, vos sentís que eso es lo que te tiene que cubrir y estar a tu lado en esos momentos y es que realmente una organización tiene que estar al lado del que más necesita.
LCV: ¿La organización de Fernández de la UTA estuvo a nivel?
-Estuvo ausente durante toda la pandemia.
LCV: ¿En donde se notó la ausencia?
-En todo. En el tema de salud, en los temas salariales en todo el país. Hubo una desidia salarial cuando el Estado nacional pone el dinero para que se lleven adelante las cosas con la compensaciones tarifarias, siempre estuvo el aporte para el tema salarial y no llegó nunca. En el caso de los compañeros de larga distancia que tuvieron una actividad que dejó de funcionar, pero siempre hubo ATP o posiciones económicas del gobierno para que los compañeros sigan cobrando proporcionalmente los salarios. Nunca llegaron esos salarios. Hubo ayuda a las empresas para que se pudieran mantener dándole una proporción también para que completen además del ATP y el salario básico. Nunca llegó ese dinero, no hubo un control. No hubo una asistencia para decir “esto es lo que tienen que cobrar, esto no lo tienen que cobrar”. En el interior del país fue una desidia y hasta el día de hoy la pasamos muy mal.
LCV: ¿Cuál es la postura que tiene la UTA respecto de ese tema y cuál es la postura que tiene tu agrupación?
-Fue parte de tomar la decisión para una nueva conducción, porque cuando vos hablas de la posición de la UTA con respecto a los paros, sí, jugar una medida o ver la posición que va a tomar una organización con respecto a lo que sucede o a los acontecimientos políticos que se vienen dando en un país no se logra de un día para el otro. Es una construcción que se va haciendo de conciencia, de trabajo, de resultado, de pasiones. Lo que uno hace todos los días y va con un trabajo continuo para que cuando tengamos que tomar alguna medida o tengamos que fijar una posición política a nivel nacional, todo el mundo sepa de qué estamos hablando y por qué se realiza. Nosotros esto nacionalmente con la importancia de nuestra organización, salvando la situación de que todas las organizaciones son importantes pero la nuestra para lo que es el movimiento obrero es muy importante. Esa posición nacional la perdimos y pasamos a otra cuestión que es hasta la especulación por ahí hasta personal de ver dónde juega nuestra organización cuando nos conviene y cómo juega el movimiento obrero. Es al revés, nosotros desde nuestra organización pudimos estar en disidencia muchas veces con la CGT y se formaron otras agrupaciones, pero siempre para construir y lograr un movimiento obrero mucho más fuerte
LCV: La semana que viene la CGT tiene una reunión importante y estaría proponiendo un paro para la bajada de precios y demás ¿Cuál es tu postura? ¿No le debemos a la gente una postura de unidad?
-Volviendo al tema del principio de nuestra ubicación con respecto al Frente Sindical, nosotros viste que con este tema de que uno tiene una agrupación dentro de nuestra organización que es la UTA vos decís “bueno, estos políticos juegan con un sector, juegan con el otro”…en realidad todo es política y vos tenés un momento que coincidís y no. No es nuevo lo de nuestra agrupación. Al contrario, tratamos de volver al lugar que tuvimos siempre que es el de trabajar para el movimiento obrero y tratar de ubicarnos en los momentos políticos cuando sentimos que corren riesgo los derechos que defendemos. Ahora, esto no es nuevo. Fíjate que en los ’90 cuando fue el MTA, los mismos gremios que hoy seguramente estamos en el Frente Sindical fueron los que en los ’90 estuvieron en el MTA y con esto tampoco quiero hablar mal de los sectores que en algún momento en el país piensan distinto o no, pero bueno.

“La UTA estuvo ausente durante toda la pandemia”
ACERCA DEL ROL DEL GREMIO DURANTE LA PANDEMIA
LCV: Entiendo lo que es Moyano desde el MTA y Moyano siempre.
-Vos fíjate que el nacimiento del MTA allá por el 91, Huerta Grande y todo lo que nos tocó vivir en esa época, la formación de esa agrupación que nunca dejó de pertenecer a la CGT pero no estaba de acuerdo con la política de la CGT en ese momento y menos con la del gobierno por lo que significó los ’90 para la República Argentina. Esa cuestión nos pasó y no fue nuevo lo que nos llegó con Macri tampoco. Sabíamos más o menos ya por experiencia lo que podía pasar, entonces empezamos a trabajar en función de eso y también fue lo que terminó con la formación de la educación y tomar otro destino. Hay momentos en la conducción y en la vida misma que uno tiene que tomar decisiones. Nosotros tenemos compañeros de 25 y 30 años trabajando en nuestra organización y de oficialismo. Nosotros en nuestra organización venimos del 90 dentro de nuestra organización trabajando desde lo más bajo y formándonos de delegados, tratando de formar y lo hicimos dentro, vos imagínate que tomar una decisión a esta altura, salir de esta organización porque no coincidís son decisiones fuertes y que realmente duelen.
LCV: Se sale de una comodidad para dar una pelea.
-Tenés que vivir la situación porque está siempre el tema del verticalismo dentro de las organizaciones y nuestros movimientos que dicen “sacá los pies del plato”. Cuando tenemos una mesa y están los platos en el lugar y entonces vos podés hablar de ciertas cuestiones de sacar el pie del plato o no. Pero cuando ya no tenés mesa ni plato y esto ya es un cachivache vos decís “pará”. Hay que hacer otro tipo de construcción y si ya no contenemos, no tenemos política social, no generamos salarios, perdimos la presencia, estamos viendo cómo especulamos con los gobiernos para donde va, ya no somos más una organización sindical. Hay que volver a retomar. Estamos discutiendo algo que tenga que ver con los trabajadores.
No sé cuál es la posición de la CGT porque nosotros con el Frente Sindical integramos la CGT y la integramos para lograr la unidad del movimiento obrero y para que estemos fuertes porque sabemos que es un momento donde necesitamos la unidad, como dice el compañero Manrique de la SMATA: la unidad hasta que duela. Hay veces que la unidad duele pero la necesitamos. La madurez sindical te lleva a este momento del país que es más importante a veces la unidad y estar juntos que estar discutiendo cuestiones que las vamos a seguir discutiendo cuando podamos y puertas adentro y seguirán estas cuestiones porque estuvieron siempre y yo creo que nuestro movimiento tiene estas cosas. Discutimos, no estamos de acuerdo, formamos otra agrupación, seguimos creciendo y discutiendo, pero cuando el país necesitó del momento obrero que esté unido para defender la vida, la fuente de trabajo, lo que nos queda, lo que se quieren llevar siempre, porque esto nunca termina, tenemos que estar juntos.
LCV: ¿En qué se basa esta enorme diferencia de precios en los boletos entre las distintas provincias?
-Tiene que ver con todo lo que venimos hablando. La política que querés llevar adelante en el país y qué queres del transporte en nuestro país. El transporte como bien decías vos es importante. Si vos le querés dar un tono social o queres dejar independientemente que se maneje como transporte y que todo el mundo pague, si puede viajar, viaja, sino no viaja. Eso depende de cómo se quiera manejar. Nosotros transportamos todos los días, a la mañana, tarde, noche, trasladamos a toda la gente que va a cumplir su día de laburo, los fines de semana salvo la familia que pasea, tiene todo un tema social. No es lo mismo pagar una tarifa para nosotros de 18 que pagarla 70. Lo que decimos subsidio es una compensación tarifaria. De 18, si hay que pagarlo hoy con la realidad de los costos tenés que ir a una tarifa de 200 pesos y no es lo mismo pagarlo 18 que 200. El Estado compensa la otra parte que falta para que la otra tarifa esté en 18. Esto siempre tuvo un esquema social y se manejó porque desde el Ministerio de Transporte de Nación tenían todas las empresas del país, salía la compensación tarifaria. El Estado nacional regulaba la tarifa, cuando yo te digo que de esa tarifa de 200 ese dinero que falta está compensado, pero está también dentro de lo que compensa el esquema de los salarios de los trabajadores que trabajan en la actividad. Entonces decís “por qué terminan hablando del tema de la compensación tarifaria del subsidio”. Porque si tenemos el salario incluido ahí tenemos que hablar de eso porque para mí no es lo mismo, si tiene que ir la plata al interior y no va, va a repercutir en los salarios.
Esto en el año 2016, con el presidente Macri, se hizo el pacto fiscal y los gobernadores firmaron el pase del transporte. Entonces él compensó con coparticipación y les dijo a todas las provincias “háganse cargo del transporte, yo no subsidio más”. En ese momento nosotros lo planteamos en la organización. Dijimos esta es una política que nos va a sacar el esquema en todo el país y nos va a perjudicar porque nos está desregulando el transporte. ¿Cómo hace una provincia con el tema de coparticipable, una vez que tuvo ese dinero, cómo va a solventar sueldos de 120 mil pesos cuando en la provincia los sueldos que salen del Estado gubernamental son de 60 mil? Esto nos va a perjudicar, tenemos que plantear otro esquema que ya está. Aparte no inventemos nada porque lo tenemos inventado y solucionado el esquema del transporte nacional. Esto va a terminar precarizando la actividad en el interior del país y en el propio AMBA también y va a llevar a situaciones complicadas a las empresas que están trabajando porque cuando vos no tenés tarifa y la tarifa no es que te sale lo que vos transportas, porque en algunos lugares cuando vos tenés la tarifa pero también la posición económica de los trabajadores no está en su lugar no puede viajar nadie. Esto está manejado para que realmente nos perjudique. No estuvimos de acuerdo con eso y eso generó un deterioro que nos trajo a la actualidad.
LCV: ¿Ahora están en conversación? ¿Cómo llegamos después del paro del interior que fue fuerte la semana pasada? ¿Están en tratativas con el Ministerio?
-Nosotros estamos en tratativas con el Ministerio, pero en realidad fue un paro que generó una distracción para no llevar esto a ningún lado, porque nosotros lo que tenemos que cambiar es volver a tener una ley federal para que se trate y vuelva el transporte nacional a administrar las empresas y el subsidio de todo el país. Porque hoy el dinero sale pero no llega a los lugares donde tiene que llegar y llegamos a una discusión y económicamente nosotros cada vez estamos peor. La escala nacional cuando se firma el aumento que sale para el AMBA, vos firmás y el aumento es para todo el país. No sé por qué se firma primero CABA y el Gran Buenos Aires y se deja todo el interior, sino hagámoslo al revés. Firmá el interior y después CABA Y Buenos Aires.
LCV: Peaje: ¿Cuál fue tu primer trabajo?
-Trabajé en Marshall en Parque Patricios en expedición. La fábrica de heladeras en Parque Patricios a los 17 años. Fui a la Colimba y cuando volví esperé a cumplir los 21 años para tener el registro y entrar al colectivo
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Pablo Touzon: “Milei es más la consecuencia de un proceso político que su causa”
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Pablo Touzon, politólogo de la UBA y director de la consultora de escenarios, Panamá Revista y Supernova, analizó el primer año de gestión de Javier Milei, la debilidad de la oposición, los cambios en la representación política y la necesidad de repensar las formas de protesta y comunicación del campo popular.
LCV: ¿Cómo analizás este año de Milei, una gestión que desde lo político puede leerse como exitosa, pero que desde lo cotidiano se padece mucho?
Pablo Touzon: Fue un año exitoso para Milei. De hecho, si uno quisiera hacer una película sobre cómo perder una elección en diez días, Milei había hecho todo lo posible para eso: derrotas en el Congreso, escándalos de corrupción, un recital en medio de una corrida cambiaria, la escapada del dólar. Y aun así triunfó. Creo que eso se explica por dos razones centrales. Primero, un apoyo norteamericano que le permitió estabilizar el dólar en un momento en que parecía perder la variable más sensible electoralmente en la Argentina. Y segundo, la absoluta falta de renovación y de propuesta de la oposición, tanto peronista como no peronista. Frente al temor de volver a lo que acababa de terminar, se prefirió seguir quemando las naves con Milei antes que regresar al viejo conocido.
LCV: ¿Creés que muchos análisis omiten de dónde venía el país?
Pablo Touzon: Totalmente. Falta analizar el punto de partida, tanto en términos económicos como políticos. Eso explica mucho de lo que pasó. Incluso hubo, sobre todo en el interior del país, un efecto similar a una primera vuelta, una especie de PASO de hecho. En eso Cristina tuvo razón, aunque no en cómo lo planteó después. Si la gente votó eso, hay que asumirlo. No se puede desconocer ese resultado.
LCV: ¿Qué lecciones deja esto pensando en 2027?
Pablo Touzon: La principal es que, si no hay un esfuerzo real de transformación de la oferta opositora, lo más probable es que el escenario se repita. Después no debería sorprender que, incluso en un marco de recesión profunda, vuelva a ganar Milei. En estos dos años hubo muy poco intento renovador y eso sigue siendo evidente.
LCV: Lito Borello planteaba la necesidad de repensar no solo la política, sino también las formas de protesta. ¿Coincidís?
Pablo Touzon: Sí, me pareció una reflexión muy inteligente. La idea de ir todos los días a tocar timbres a los ministerios para que te repriman, con una relación de fuerzas de 50 policías contra una persona, termina regalándole al gobierno la foto de la represión como un éxito. La sociedad no lo vive con horror, lo vive como que “los sacaron del medio”. Que un dirigente tan identificado con el peronismo y la izquierda diga que hay que cambiar las formas de lucha es muy significativo.
LCV: ¿Creés que parte de la dirigencia sigue atrasada en ese debate?
Pablo Touzon: Sí. Hay sectores que todavía creen que la calle es la única forma de cuestionar al gobierno. Pero también existe una dirigencia que vive de la “resistencia”, que supone que siempre va a sacar 20 o 25 puntos haga lo que haga. Ese esquema ya fracasó para transformar el país y fracasó como alternativa frente a Milei, aunque no fracasó para quienes ocupan esos lugares.
LCV: Hablaste de la idea de verse solo como víctimas. ¿Qué rol juega eso?
Pablo Touzon: Es una interpretación muy funcional y exculpatoria. Decir que todo se explica por la ultraderecha internacional o por un “cerebro alienígena” evita hacerse cargo de los errores propios. Perón ya lo decía en 1955 desde Panamá: si persistimos en creernos solo víctimas y no protagonistas de nuestros errores, estamos condenados a desaparecer políticamente.
LCV: ¿Cuánto de Milei es un fenómeno local y cuánto global?
Pablo Touzon: A mí siempre me interesó más el proceso político argentino que Milei en sí. Milei es más la consecuencia que la causa. Hay un componente internacional, claro, pero también hay factores muy locales: una economía cada vez más informal, cambios en la representación política, sectores jóvenes y populares que solo conocieron inflación, estancamiento y gobiernos débiles. Eso no se explica solo mirando afuera.
LCV: ¿Cómo ves el fracaso de los progresismos en la región?
Pablo Touzon: La izquierda latinoamericana tuvo un gran momento entre el fin del consenso de Washington y 2008, cuando había recursos para sostener políticas distributivas. Cuando eso entró en crisis, muchos gobiernos giraron hacia una agenda de derechos culturales y descuidaron los derechos económicos y sociales, que son los que hacen efectiva la vida cotidiana. El problema no es reconocer nuevos derechos, sino cuando parecen sustituir a los derechos que garantizan trabajo, ingresos y estabilidad.
LCV: Para cerrar, ¿qué esperan para Panamá Revista y Supernova el año que viene?
Pablo Touzon: La idea es saltar el mapa y empezar a trabajar con España, México y otros países del mundo hispanohablante, ampliando el alcance y la perspectiva de nuestros análisis.
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Gustavo Morteo de FECOAPI: ““El desafío es llevar la miel de la colmena a la mesa con precios justos”
En el marco de la Expo Cooperativas realizada en la ciudad de La Plata, Gustavo Morteo, referente de la Federación de Cooperativas Agrícolas, analiza la situación del sector apícola argentino y los obstáculos que enfrentan las cooperativas para sostener la producción y el trabajo. La dependencia de la exportación a granel, la caída del consumo interno, la competencia de productos adulterados y los altos costos burocráticos aparecen como ejes centrales de una conversación que pone en valor al cooperativismo como herramienta colectiva para acortar distancias entre productores y consumidores y garantizar el acceso a alimentos de calidad a precios justos.
LCV: “Contanos un poquito a qué se dedican, cuántos son.”
Gustavo Morteo: “La Federación de Cooperativas Agrícolas es una entidad de segundo grado que nuclea cooperativas agrícolas de distintas partes del país y de distintas provincias. Somos alrededor de 29 o 30 cooperativas, con una nueva que se está sumando. Hay 11 de la provincia de Buenos Aires, tres de Córdoba, y también de Santa Fe, Entre Ríos y otras provincias que tienen alguna representación. La Federación viene trabajando fuertemente en la parte gremial y de representación de las cooperativas y, este año, además, estamos intentando avanzar también en la parte comercial: provisión de insumos e intentar comercializar nuestros productos.”
LCV: “¿Qué tipo de productos desarrollan?”
Gustavo Morteo: “Las cooperativas apícolas tienen como base a los productores apícolas, los apicultores. La producción principal es la miel de abejas y sus derivados: ceras, propóleos, miel fraccionada o miel a granel. En Argentina, el 90% de la producción se exporta, por lo que la mayor parte se comercializa a granel. Uno de los grandes desafíos de las cooperativas es ampliar el consumo interno.”
LCV: “¿El consumo interno es solo gastronómico? ¿También se vende para cosmética?”
Gustavo Morteo: “En lo cosmético se utiliza muy poco en relación con los volúmenes que se manejan en la producción. El consumo interno es un desafío porque muchas veces nos quejamos del bajo precio que nos pagan por la miel a granel o para exportación, pero cuando fraccionamos creemos que nos vamos a salvar con el mercado interno y ahí cometemos errores. Si estamos dispuestos a regalar la miel a granel, no deberíamos castigar al consumidor interno con precios elevados. Eso también explica por qué se consume tan poca miel en el país.”
LCV: “Es verdad, a veces el precio de un tarrito chico de miel es muy alto.”
Gustavo Morteo: “El problema, más allá de los impuestos y los costos, lo tenemos los propios apicultores, que intentamos salvar con el mercado interno lo que no salvamos con el granel. Eso es un error de estrategia. Muchas veces le ponemos a la miel el precio que tiene en una góndola europea y creemos que ese mismo valor debe cobrarse acá. Al hacer eso, además, terminamos favoreciendo a quienes comercializan miel de mala calidad, que en realidad es un jarabe de glucosa con sabor.”
LCV: “¿Eso que parece miel pero es más líquida?”
Gustavo Morteo: “Exacto. Ese problema, que parece insignificante, termina generando un efecto compulsivo: la gente consume un producto barato que no es miel y que muchas veces engaña desde el packaging.”
LCV: “¿Con qué se rebaja esa ‘miel’?”
Gustavo Morteo: “Se corta con glucosa, jarabe de maíz o productos artificiales que se usan para bebidas dulces o mermeladas. Es un producto ‘a base de miel’, pero no es miel. Tiene un porcentaje muy bajo de miel y un alto contenido de glucosa de alta fructosa, que es un producto industrial.”
LCV: “¿Cuál es el desafío entonces?”
Gustavo Morteo: “El desafío es llegar lo más directo posible del productor al consumidor, con un precio justo, sin sobrevaluar la miel y permitiendo que la gente la consuma. Nosotros vemos que cuando se regala miel, por ejemplo a los dueños de los campos donde están las colmenas, el consumo por persona es altísimo. Cuando hay que comprarla, como es cara, se consume poco. Ahí es donde el rol de las cooperativas es central.”
LCV: “Ese diagnóstico ya es un primer paso muy importante.”
Gustavo Morteo: “Sí, totalmente. Muchas veces estos problemas se niegan y se buscan excusas. Nosotros creemos que reconocerlo es un paso enorme para empezar a buscar soluciones.”
LCV: “¿Cuántos son en la Federación?”
Gustavo Morteo: “Somos 30 cooperativas y el Consejo de Administración está integrado por siete cooperativas.”
LCV: “¿Y tu cooperativa?”
Gustavo Morteo: “En nuestra cooperativa somos 14 personas trabajando y además comercializamos con productores de la zona, que deben estar entre 170 y 180 productores que son clientes, tomadores de servicios o proveedores de insumos.”
LCV: “En la Expo Cooperativa de La Plata, ¿tomaron contacto con otras cooperativas para trabajar en conjunto?”
Gustavo Morteo: “Sí, tomamos contacto con cooperativas de impresión, que hacen etiquetas, y con otras cooperativas más ligadas a lo gremial, porque hay problemáticas que nos atraviesan a todas: matrículas, balances, costos, presentaciones y actualizaciones. También hay cooperativas de servicios, como contadores organizados en cooperativa, que ayudan en estas cuestiones.”
LCV: “¿Qué rol cumple el IPAC en ese acompañamiento?”
Gustavo Morteo: “Con el IPAC tenemos una buena relación. Tuvimos varias reuniones con la Dirección, con el presidente y su equipo, especialmente con la parte legal. El objetivo es que nos ayuden a ponernos al día. El problema más grande son los costos de balances, sellados y trámites, que para cooperativas con poco movimiento se vuelven muy difíciles. Es una burocracia muy costosa.”
LCV: “Y además, ser cooperativa no siempre ayuda…”
Gustavo Morteo: “No, muchas veces te miran como sapo de otro pozo. Siempre con una espada de Damocles sobre la cabeza. Nosotros estamos en Tandil, tenemos 40 años de vida y atravesamos muchos contextos políticos y económicos, y aun así siempre somos mal vistos. Rendimos exámenes todo el tiempo y nunca parecen suficientes.”
LCV: “Sin embargo, vos decís que las cooperativas son parte de la salida.”
Gustavo Morteo: “Yo creo que las cooperativas son la salida en medio de este descalabro económico. Siempre que hablamos acá estamos hablando de gente que produce, que trabaja y que no baja los brazos. Eso, de por sí, ya es un camino recorrido hacia el éxito o, al menos, hacia sostener la producción.”
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Lito Borello: “Otro mundo es posible, pero hay que organizar la esperanza”
En un año signado por el ajuste, la represión y la ofensiva contra los sectores populares, los movimientos sociales atraviesan un proceso de revisión profunda de sus formas de organización y de lucha. En ese marco, La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores dialogó con Lito Borello para realizar un balance del primer año de gobierno de Javier Milei desde la perspectiva de la economía popular y la militancia territorial. Crisis civilizatoria, transformación del sujeto trabajador, violencia institucional y la necesidad de reinventar la resistencia son algunos de los ejes de una entrevista que no se limita al diagnóstico, sino que propone volver a poner en el centro la comunidad organizada y la esperanza colectiva.
LCV: “¿Será posible un país que tenga educación, salud y un ritmo para bailar? ¿Será posible?”
Lito Borello: “Claro que sí. Otro mundo es posible, y lo vamos a hacer posible.”
LCV: “Te llamo para que hagamos juntos, para nuestra audiencia, un balance de lo que fue este primer año de gobierno de Javier Milei para los movimientos sociales.”
Lito Borello: “Fue un año profundamente intenso. Por un lado, no se puede soslayar que estamos en el marco mundial de una crisis civilizatoria, lo que los movimientos llamamos una crisis multidimensional, y hay un rediseño del planeta por parte de los poderosos. En la Argentina eso se expresa con un gobierno que claramente representa esos intereses. Más allá de que haya gente con documentación argentina, desde el primer minuto expresan una tiranía al servicio de intereses extranjeros, de un modelo global y de una reformulación del modelo de dominación a nivel mundial. Por lo tanto, en la Argentina estamos peleando contra eso, en un momento de gran dificultad y de reconfiguración de los movimientos populares, porque cuando cambia el cincel del dominador, también los movimientos tenemos que reformularnos para enfrentar este tiempo y el que viene.”
LCV: “¿Y cómo debería ser esa reformulación?”
Lito Borello: “Esta nueva dominación modifica al sujeto pueblo en su conjunto, modifica al sujeto del movimiento de los trabajadores. Ya no es solamente la clase trabajadora tradicional, sino también quienes estamos en el extremo de esa cadena sin patrón, teniendo que inventarnos una economía popular. La calle sigue siendo central como forma de resistencia, pero las formas organizacionales tienen que dar cuenta de esta nueva realidad, incluso en el plano de la resistencia callejera.”
LCV: “¿A qué te referís concretamente?”
Lito Borello: “Humildemente creo que no podemos seguir yendo a lugares donde nos están esperando para llenarnos de gases y palos, donde el resultado al otro día es solo la dignidad de haber resistido. Tenemos que encontrar formas distintas y también el momento y el modo de infringirle a ese poder una resistencia más ofensiva. Cuando hay manifestaciones con poca gente, se le regalan fotos al enemigo, y además se regalan los cuerpos, porque la proporción es uno a cincuenta frente a las fuerzas de seguridad.”
LCV: “¿Cuáles serían esas nuevas formas de dar la pelea, tanto desde las economías populares como desde la política?”
Lito Borello: “Hoy hablábamos en una reunión preparatoria del encuentro de la RITEP en marzo, junto a universidades que acompañan técnicamente a las economías populares. Ya no podemos pensar la economía popular como hace una década, ni siquiera como cuando creíamos que iba a haber gobiernos que la promovieran. Eso no pasó y ahora mucho menos. Tenemos que hablar de una economía popular en resistencia, reformular conceptos, discutir sin bajar los brazos, sin perder sueños ni utopías, y pensar cómo desarrollar esta economía que nos tenemos que inventar quienes no tenemos patrón y que va a seguir creciendo.”
LCV: “¿Y en relación a la resistencia política?”
Lito Borello: “Si seguimos tocando el timbre y quedándonos en la puerta, lo más probable es que no nos vaya bien. Esto no es una crítica a quienes van tenazmente al Congreso, a Plaza de Mayo o a otros lugares, muy lejos de eso. Pero hay que empezar a ir a donde no nos esperan. Quizás haya que recuperar experiencias históricas donde no todas las cosas se hacían con identidades de superficie. Hay mucho de donde abrevar en la historia de nuestros pueblos.”
LCV: “Lo que pasó con Gabriel fue muy fuerte.”
Lito Borello: “Lo que hicieron con Gabriel fue mostrar cómo un pibe en cuero, descalzo, sin nada en las manos, se enfrentaba a una superioridad policial absoluta. Para algo llegó después el patrullero para meterle un escopetazo y matarlo. Más tarde, cuando se quiso hacer un encuentro solidario, hubo decenas de piquetes policiales para impedir que los compañeros llegaran. Quizás ese no era el momento, pero vamos a encontrar el momento y el modo, porque no vamos a dejar que estas cosas sucedan.”
LCV: “Gabriel era compañero de los movimientos sociales.”
Lito Borello: “No importa si era compañero. Lo que importa es que se resistía a una represión absolutamente injusta. Ya no estamos hablando solo de gatillo fácil, sino de una política institucional promovida por el Estado nacional y avalada por el gobierno de la Ciudad. Es una política para generar miedo, para amedrentar, para instalar el terror, y nos están llevando a una sociedad profundamente violenta.”
LCV: “¿Qué pensás del silencio de los sectores opositores frente a esto?”
Lito Borello: “La política profesional está en su peor momento, en una gran decadencia, y por eso hay una acefalía de conducción política. Sin embargo, aunque arriba la noche esté negra, en el territorio aparecen conflictos ambientales, sociales, muchos invisibilizados. Cuando pasó lo del 18, convocado por la CGT, el pueblo entendió que se abría una ventana para una gran jornada de protesta. En todo el país hubo gente saliendo a manifestarse, y el escenario no fue la Plaza de Mayo ni los micrófonos, sino la calle y el pueblo.”
LCV: “¿Cómo es hoy la relación con intendentes y municipios?”
Lito Borello: “No se puede generalizar. La crisis también atraviesa a los municipios. Habrá algunos con más escucha y capacidad de participación. Ojalá se abran espacios, porque hoy el estado de derecho está roto, el contrato social quebrado y la Constitución es letra muerta. Aun así, nuestro pueblo va a seguir luchando y buscando. Donde haya oídos abiertos, habrá organizaciones dispuestas a construir.”
LCV: “Se vienen las mesas populares y el 31 en Plaza de Mayo para que nadie se quede sin pan dulce.”
Lito Borello: “Eso es algo que está en la entraña de nuestro pueblo. En Plaza Congreso, en La Plata y en muchos lugares se eligió compartir lo que hay. Más allá de los discursos de ‘enseñar a pescar’, donde hay hambre hay que ayudar, donde hay frío hay que ayudar. Sin comunidad organizada no vamos a tener la fuerza necesaria para echar a este gobierno ni para construir lo que decías al principio.”
LCV: “¿Con qué idea te gustaría cerrar?”
Lito Borello: “Otro mundo es posible, claro que sí. Pero hay que poner el cuerpo, acumular fuerzas, fortalecer la esperanza. Y la esperanza se fortalece uniendo y organizando.”
Pablo Touzon: “Milei es más la consecuencia de un proceso político que su causa”
“Ropa basura”: la advertencia de Luciano Galfione sobre la avalancha de indumentaria usada que ingresa al país

