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Entrevistas

Cooperativismo e inclusión social. Testimonios del Encuentro Federal del INAES

El lunes 27 de febrero se realizó el Encuentro Federal 2023 del INAES – Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social – con la participación de su presidente, Alexandre Roig, delegados provinciales y la presencia de representantes de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM), Confederación Nacional de Mutualidades de la República Argentina (CONAM), Confederación Cooperativa de la República Argentina Ltda. (COOPERAR), Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos junto a  otros representantes del asociativismo. La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores estuvo presente en el plenario para conocer la situación del cooperativismo en todo el país, un motor ineludible de la economía argentina.

“Nosotros pegamos un salto. Significa avanzar bastante más, tener régimen de información común, que a nivel nacional tengamos información de provinciales, que a nivel provincia tengan informaciones nacionales, que podamos cruzar las informaciones en el proceso de fiscalización y que podamos promover juntos a las entidades”, señaló Alexandre Roig a LCV, resaltando la importancia de consolidar el federalismo dentro del Instituto. Un deseo compartido por María Victoria Lorenzo, directora de Desarrollo Federal Cooperativo y Mutual del Instituto, quien tuvo a cargo la apertura del Encuentro: “el mutualismo y el cooperativismo hoy expresan un equilibrio ante un modelo económico que produce, pero expulsa a su mano de obra de la sociedad. Creemos que el federalismo fomenta los modelos asociativos, por eso en este Encuentro Federal estamos todos juntos, buscando respuestas a todos los desafíos que tenemos por delante”, dijo. 

La voz del mutualismo: desafiando a la inflación

Fabián Brown es un militar retirado que llegó al grado de General, dirigió el Colegio Militar y el Instituto Universitario del Ejército. En el 2013 pidió el retiro para dedicarse a su otra pasión, el mutualismo, en donde ejerció la presidencia de la Federación de Mutualidades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad –FEMFASE-, fue vocal de la Confederación Argentina de Mutualidades, además de recibirse como Licenciado en Historia, especializado en el Pensamiento Nacional y en Relaciones Internacionales. Al incorporarse como vocal al INAES, el año pasado, declaró: “Esta llegada al INAES es de mucha importancia para el sector que represento que es el mutualismo militar a través de una Federación de más de 210.000 asociados, parte integrante de la Confederación Argentina de Mutualidades. Estamos profundamente convencidos que la articulación del sector es una fortaleza para la defensa de sus intereses.”

Este lunes participó del Encuentro Federal y llevó las inquietudes y necesidades del mutualismo dentro del INAES. “Venimos de una situación compleja, no sólo Argentina, sino mundial. Todo eso repercute en las organizaciones. La pandemia fue, en algunos casos, por ejemplo, en las mutuales culturales y deportivas, un golpe muy duro. Esto ha generado procesos de endeudamiento que vamos a estar trabajando para sacar a flote a las entidades. Y, por otro lado, después tenemos por los servicios que damos, mutuales que se han recuperado y están ganando y están bien, y varias que les está costando más. Es una situación diversa, heterogénea. Tenemos que estar en capacidad de encontrar la mejor solución para cada caso.”

 Estima que mutualistas y cooperativistas tienen un gran desafío por delante, sobre todo en este momento en que la inflación es un flagelo para los trabajadores. Entre las soluciones que propone está el desarrollo de las proveduría.  “La inflación tiene un montón de aristas que hay que analizar, pero entendemos que si logramos desarrollos locales que se acorten las cadenas de valor y que permitan el abastecimiento local de alimentos básicos. Esto nos permitiría controlar los precios de otra manera, por lo menos desde lo local. Parte del tema precios tiene que ver con la concentración económica. A los grandes supermercados no les importa desde donde se toma el transporte porque lo termina pagando con el consumo. En cambio, si vamos a esta forma de producción local con una distribución que organiza el consumo como las mutuales y proveeduría, creemos que esto puede llegar a ser un camino a seguir para generar otros estándares de precios que van a ser diferenciados en las regiones, por los lugares, creo que es un camino a seguir.” Aclara que ya se está trabajando en ese sentido: “tenemos, por poner ejemplo, la proveeduría de Rosario, que está apalancada en el gremio. Está 30% más barato que el resto de los supermercados, y es el comercio minorista más grande de Rosario. Entre Rosario, Villa María, y Devoto se han inaugurado en los últimos años más de 30 proveedurías.  Parte de nuestros objetivos es este, decir, difundir, replicar y ayudar a replicar cuestiones que están funcionando en distintos lados.” 

Sobre el futuro de la relación entre cooperativas y mutuales, sostuvo: “Es un trabajo largo, pero bueno, un tema es el de la vivienda, estamos trabajando en eso; también tenemos la salud, las mutuales de salud, que están muy insertas por las debilidades que ha tenido la situación sanitaria en la Argentina. Estamos con problemas, pero con proyecto de ser una pieza mucho más importante dentro de la sociedad en la prestación de salud. Como también somos el único crédito no bancario que existe para el productor.”

De la Patagonia a la Puna

Para conocer la realidad en la que trabajan los delegados provinciales del INAES, LCV conversó con dos representantes que estaban presentes en el Encuentro Federal.

En la provincia de Río Negro hay más de 300 cooperativas y alrededor de 20 mutuales que trabajan en la órbita del INAES. San Carlos de Bariloche, General Roca y Cipolleti son las ciudades más pobladas de esta extensa provincia y en donde el desarrollo cooperativo es más fuerte. En la Linea Sur de la espepa patagónica existen muchas cooperativas rurales y ganaderas, también hay una presencia importante en ciudades de la comarca andina, en ciudades más pequeñas como El Bolsón. LCV dialogó con Fernando Tarcio, delegado territorial del INAES en la provincia de Río Negro quien realizó un balance de los últimos 20 años del sector en su provincia: “El cooperativismo tiene un rol fundamental, sobre todo también en momentos de crisis, porque tiene una capacidad de resilencia muy grande y abarca todas las actividades. El cooperativismo en las provincias, en el interior del país, es el responsable de dar servicios, de llegar con servicios de electricidad a las localidades donde no es rentable para las empresas. Dar servicios de electricidad, de agua y también de generar puestos de trabajo auténtico a través de las cooperativas de trabajo. El INAES ha facilitado muchísimo en esta gestión, la constitución de cooperativas, facilitando el trámite a través de la plataforma Trámites a Distancia, cosa que en pocos meses pueden tener la figura jurídica cooperativa para poder desarrollarse y entrar, ingresar en el mercado formal.” Señaló que en los últimos años el cooperativismo tuvo un crecimiento sostenible, “se han sumado nuevas cooperativas de todo tipo, desde desarrolladores de software, pasando por cooperativas de trabajo, de herreros, de carpinteros, escuelas en materia educativa”. Sin disimular su entusiasmo, Tarcio explicó cuáles eran los objetivos del 2023: “Seguir fortaleciendo al sector, acompañar en sus necesidades, tanto en lo que son los apoyos que se puedan dar desde el Instituto como de otros organismos del Estado para que siga creciendo, porque es a través del cooperativismo que creemos que se genera una verdadera inclusión social”.

Desde Salta, Táneda Sousa, delegado del INAES, señaló: “Cuando arrancamos con la gestión, había alrededor de 300 cooperativas. Hoy hemos duplicado aproximadamente ese número, producto por supuesto, de que es una forma muy genuina, más aún en momentos de crisis, de organizarse, salir adelante de forma colectiva y también, por supuesto, por distintas políticas que se han impulsado desde distintas entidades del Estado Nacional, lo mismo articulando también con la provincia, con distintos municipios. Entendemos que es una manera muy virtuosa de generar procesos sociales y económicos que puedan perdurar también en el tiempo, de una manera justa, hacia adentro, profundamente democrática, como el cooperativismo y el mutualismo. La inmensa mayoría son cooperativas de trabajo, particularmente de construcción y en el rubro textil también. Después tenemos varios formatos más novedosos, que pueden ir desde las cooperativas de cuidado hasta cooperativas de desarrollo de software. Estamos por entregar la primer matrícula a una cooperativa de energías renovables, cooperativa de bioconstrucción, la primera empresa recuperada de la historia de provincia de Salta. Entonces, es un formato muy amplio que permite cubrir distintas tareas, distintos rubros, distintas ramas de la economía. Entonces, eso también es lo que le da su potencia”. Al señalar cuál es la reforma que considera que le dio más agilidad al surgimiento de las cooperativas, Sousa no tiene dudas: facilitar los trámites para la constitución de nuevas cooperativas. De muestra vale un ejemplo: “Hemos entregado una matrícula a comienzo de nuestra gestión que estaba hace siete años en proceso. Siete años esperando para tener la matrícula. Hoy, en dos meses, en tres meses, ya tener la matrícula.”

Informe: Javier Touzón

 
 

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La murga como memoria, cuerpo e identidad popular

En exclusiva con LCV – La Columna Vertebral / Historias de trabajadores, Coco Romero recorre más de medio siglo de vínculo con la murga como experiencia vital, cultural y política. Desde la infancia atravesada por el carnaval hasta la prohibición impuesta por la dictadura, Romero reconstruye una historia silenciada de la cultura popular argentina: la murga como espacio de felicidad, protesta, memoria colectiva y disputa de identidades. Archivista, investigador y formador de generaciones, reflexiona sobre el cuerpo en la calle, la censura, el clasismo, la tradición carnavalera y el vaciamiento de las políticas culturales, reafirmando a la murga como una práctica viva que resiste y vuelve, incluso después de décadas de prohibición.

LCV: “Bueno, Coco, contame por qué la murga, por qué a vos, digamos, hace 50 años que te dedicás a esta expresión musical.”

Coco Romero: “Porque de niño fui feliz con la murga. Durante la dictadura, en 1976, mediante el decreto 21.329, los militares prohíben el carnaval, que tuvo 36 años de prohibición. Esa prohibición se levanta recién con Néstor Kirchner, entre 2002 y 2011. En ese momento yo estaba con La Fuente, un grupo que tocó durante toda la dictadura, y me pregunté cómo algo que me había hecho tan feliz podía estar prohibido. Entonces escribí una canción llamada ¿Dónde fueron los murgueros? y a partir de ahí empecé a recibir señales constantes. En los años 80 tocábamos y veía pibes bailando como yo bailaba cuando era niño.”

LCV: “¿Dónde creciste? ¿Cómo fue tu infancia?”

Coco Romero: “Yo nací en Salta y mi madre me trajo a Buenos Aires cuando tenía entre un año y medio y dos años. Viví en Coghlan, Belgrano R y Villa Urquiza.”

LCV: “Bueno, chetito eras, ¿no?”

Coco Romero: “No. En ese momento Belgrano R estaba rodeado de pensiones. Yo me crié en el Santa Rosa, un hotel de 120 habitaciones. Éramos muchos niños y tuvimos una infancia muy feliz. La murga era parte de los juegos, de los rituales y de la vida cotidiana. Jugábamos a la pelota y jugábamos a la murga.”

LCV: “La murga como hecho cultural en la Argentina muchas veces fue vista como algo maldito.”

Coco Romero: “Sí. Hubo momentos en que determinados sectores sociales la veían como algo de negros. Tuvo períodos de gloria como discurso contracultural y político. Cuando yo era chico la veía mucho en la provincia, por ejemplo en San Luis. Esas murgas hablaban en contra de los patrones o se vestían como ellos para ridiculizarlos. Era un lenguaje de protesta muy directo.”

LCV: “¿Cuándo se origina ese lenguaje tan primario de protesta?”

Coco Romero: “Después de escribir la canción empecé a preguntar qué era la murga y nadie lo sabía. La respuesta era siempre la misma: los negros de la esquina. Hoy dicen los negros del peronismo o del kirchnerismo. Un pueblo bajo. Yo opté por entrevistar a los viejos murgueros. En 1982 empecé en San Martín y Villa Martelli y me encontré con un universo enorme. Me eduqué mucho con la revista Crisis. En 1975 Mauricio Kartun escribe un artículo muy importante, Del candombe a la murga, que me abrió la cabeza.”

LCV: “Ahí te das cuenta de que la sociedad no tenía idea de lo que era la murga.”

Coco Romero: “Exactamente. Murga era un término despectivo, como cuando se dice que un equipo de fútbol es una murga. Empecé a buscar material, a armar archivo, a recorrer Parque Rivadavia durante 15 o 16 años todos los domingos. Me convertí en un buscador de libros. En una librería de Avenida de Mayo encontré un libro de 1968 de Pedro Orgambide, Carnaval, carnaval. Eso me deslumbró. Después lo entrevisté y entendí que la murga tenía una historia profunda.”

LCV: “Y de ahí surge tu trabajo como autor.”

Coco Romero: “Junté tanto material que amigos me dijeron que tenía que sacar un libro. Así publiqué La murga porteña, historia de un viaje colectivo, Los talleres de murga del Rojas y El universo creativo del carnaval. Yo no sabía escribir, pero escribí. El Fondo Nacional de las Artes me aceptó el proyecto por el lado del folklore, en una época en la que la cultura todavía tenía apoyo.”

LCV: “Hoy pareciera haber una degradación en la política cultural.”

Coco Romero: “Totalmente. Hay dirigentes de cultura que no saben absolutamente nada. No leen, no conocen la cultura popular y no quieren profundizarla, cuando es parte esencial de la historia de los pueblos.”

LCV: “Estuviste más de 30 años en el Rojas.”

Coco Romero: “El primer taller lo di en 1988 y estuve hasta 2009. Treinta y cuatro años. El Rojas fue fundamental. En la etapa democrática, Pacho O’Donnell le encargó a Eduardo Miñoña un trabajo sobre murga y así nació el documental Mocosos y chiflados. El conflicto era claro: un pibe de clase media al que no lo dejaban salir en la murga porque se iba con los negros. Eso es un conflicto de identidad y de cuerpos. La murga está en la calle y eso incomoda.”

LCV: “¿Cómo se eligen los temas y la estética de una murga?”

Coco Romero: “No es un proceso fácil. Nosotros impulsamos que haya un motivo, afinación, poesía. Todo eso ya existe en otros países. Los uruguayos desarrollaron una gramática muy fuerte. La murga gaditana tiene una estructura clara: saludo, cuplé y retirada, con la marcha camión como base rítmica. En Buenos Aires, después de 36 años sin carnaval, es muy difícil lograr organicidad.”

LCV: “El carnaval es una fiesta históricamente resistida.”

Coco Romero: “Es una fiesta prohibida. Momo es la deidad del carnaval, expulsado del Olimpo por criticar a todos. El carnaval es la inversión: el rico se viste de pobre y el pobre de rico. No todos se bancan eso. Por eso molesta. Pero el carnaval siempre va a seguir.”

LCV: “¿Dónde te encuentra hoy la gente que quiere aprender con vos?”

Coco Romero: “Estamos por abrir un espacio en la Fundación Educativa El Sapo y la Rana, en Boulogne, una escuela Waldorf. También me pueden encontrar en redes buscando Coco Romero, Murga y Carnaval. Divulgar cultura popular es una forma de fortalecer nuestra identidad.”

LCV: “Coco, muchas gracias. Vamos a escuchar tu trabajo.”

Coco Romero: “Gracias a ustedes. Primero vamos a escuchar un poema de Roberto Santoro, poeta desaparecido en 1977, Vocales. Después, una canción de la murga Sacala almidón, 14 de mayo.”

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Alberto Nadra: “La resistencia no se declama, se organiza fábrica por fábrica”

En diálogo con el programa La Columna Vertebral de La RZ Radio, Alberto Nadra analizó el paro nacional, el rol del sindicalismo y el impacto de la reforma laboral que se debate en el Senado. Durante la entrevista, sostuvo que la resistencia no puede reducirse a una consigna ni a una medida aislada: debe construirse desde abajo, fábrica por fábrica, barrio por barrio, recuperando la tradición histórica del movimiento obrero argentino. Nadra planteó una crítica tanto a la dirigencia sindical como a la dirigencia política, señalando que la organización en la base y el debate permanente con los trabajadores son claves para enfrentar el actual escenario social y económico. También reflexionó sobre el deterioro educativo, la pérdida de solidaridad y las consecuencias culturales que arrastra la Argentina desde la dictadura de 1976. “Si no organizamos, todo se diluye en el aire”, afirmó, llamando a reconstruir la conciencia colectiva frente a un modelo que —según advirtió— profundiza la desigualdad y la fragmentación social.

LCV: Recién escuchábamos a Hugo Moyano. Más allá de las controversias ideológicas, es un dirigente que ha combatido fuertemente a favor de su sindicato y del movimiento obrero. Tenemos anuncios de paros de las CTA y posiblemente de todas las centrales. El paro del otro día fue fuerte, con alto acatamiento. ¿Cómo lo viviste vos?

Alberto Nadra: Bueno, a mí me pareció un hecho muy importante, una demostración de fuerza necesaria, acorde a la gravedad del tratamiento de esa ley y a la inmensa traición de quienes se dicen representantes del movimiento nacional y popular, particularmente del peronismo, digamos.

LCV: Se criticó mucho a la CGT por si el paro fue o no con movilización.

Alberto Nadra: Bueno, yo creo que es fácil criticar a la CGT o al sindicalismo, pero quiero marcar dos cosas: primero, que la responsabilidad principal de conducir la lucha popular corresponde a los dirigentes políticos y no a los sindicalistas; y segundo, que no se puede reducir la crítica a si el paro fue con o sin movilización, porque eso depende de la coyuntura, digamos.

LCV: ¿Entonces dónde pondrías la crítica principal?

Alberto Nadra: Bueno, la crítica de fondo es que la resistencia se ha reducido demasiado a definiciones teóricas generales; para mí era mucho más importante haber trabajado estos meses en la base del movimiento obrero, en cada fábrica y lugar de trabajo, esclareciendo qué está en juego y organizando un plan de lucha, digamos.

LCV: ¿Cómo se traduce eso en lo concreto?

Alberto Nadra: Bueno, asambleas en las fábricas, discusión con los trabajadores, coordinación de delegados, relación con el barrio, explicarle al vecindario lo que pasa, porque cuando cierra una fábrica el barrio es el primero que lo siente: el almacén, la farmacia, el bodegón, digamos.

LCV: Eso tiene antecedentes históricos muy claros.

Alberto Nadra: Claro, bueno, el movimiento obrero argentino y el peronismo tienen esa tradición: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre se sostuvo con el acompañamiento de todo el barrio de Mataderos, hay que recuperar esa experiencia y asentar claridad en la base sobre a qué nos enfrentamos, digamos.

LCV: Yo coincido, pero en las asambleas se ve mucha falta de empatía. Mucha gente cree que esto no le va a tocar.

Alberto Nadra: Bueno, coincido totalmente, y si me apurás no diría 20 años sino 40; ese vacío fue ocupado por la ideología dominante, por los grandes medios y por un sistema educativo debilitado, digamos.

LCV: El día del paro vi gente yendo a trabajar por miedo.

Alberto Nadra: Bueno, claro, hay una ilusión de que quedándose quieto no va a pasar nada, pero va a pasar igual, porque este sistema no valora al individuo, te reemplaza por otro más barato y más joven, digamos.

LCV: Incluso las búsquedas sobre la reforma laboral crecieron recién después de votarse.

Alberto Nadra: Bueno, sí, tarde, muy tarde, y eso muestra que no hubo un trabajo sistemático de discusión previa en los lugares de trabajo, digamos.

LCV: Vos mencionabas el ejemplo de Camioneros.

Alberto Nadra: Bueno, Camioneros hace trabajo político cotidiano; hablás con un recolector y tiene clarísimo lo que pasa porque discuten permanentemente y sacan conclusiones colectivas, digamos.

LCV: ¿Y qué pasó con experiencias anteriores, como De la Rúa o Macri?

Alberto Nadra: Bueno, no se discutieron en profundidad en la base; cerraron miles de empresas y se perdieron cientos de miles de puestos de trabajo, y esa experiencia tenía que discutirse fábrica por fábrica para generar conciencia, digamos.

LCV: Yo pongo mucho el eje en la educación, especialmente en esto de pasar de grado sin aprendizajes reales.

Alberto Nadra: Bueno, coincido plenamente, ese psicologismo barato de “no frustrar” fue devastador; no poner límites es contraproducente y destruyó herramientas básicas como la comprensión lectora, digamos.

LCV: Vos vinculás esto con un proceso histórico más largo.

Alberto Nadra: Bueno, sí, esto es consecuencia de la derrota popular del 76, no solo por los muertos y desaparecidos, sino porque la dictadura destruyó deliberadamente el lazo social y el sistema educativo, y eso nunca se revirtió del todo, digamos.

LCV: Para cerrar, ¿qué esperás de lo que viene: resignación o despertar?

Alberto Nadra: Bueno, yo siempre apuesto a la esperanza, no a volver a algo anterior sino a construir algo nuevo, y el eje central es impedir la aplicación de la ley laboral y volver a organizar desde abajo, fábrica por fábrica y barrio por barrio, digamos.

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Rodrigo Romero, delegado en FATE: “No fue una crisis: fue una decisión patronal”

En el marco del conflicto por el cierre de la planta de Fate, La Columna Vertebral – Historias de trabajadores dialogó con Rodrigo Romero, delegado del SUTNA, mientras se desarrollaba una audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Con 20 años de antigüedad en la fábrica, Romero describe no solo la situación laboral, sino también el capital humano, la experiencia obrera y las consecuencias sociales de una decisión empresarial que deja a cientos de familias en la incertidumbre.

LCV: “Estamos en comunicación con Rodrigo Romero, uno de los delegados del sindicato de neumáticos SUTNA. Vamos a hablar de este caso emblemático que puede transformarse en un caso testigo de la debacle de las grandes empresas: el cierre de Fate. ¿Cómo te va, Rodrigo?”

Rodrigo Romero: “Hola, buenas tardes. Acá estamos, tristes, pero dando la lucha.”

LCV: “¿Dónde estás en este momento? ¿Estás en la fábrica?”

Rodrigo Romero: “No, en este momento no estoy en la fábrica. Estamos en una audiencia con el Ministerio de Trabajo y con la patronal.”

LCV: “¿Es una audiencia por Zoom?”

Rodrigo Romero: “Sí, es por Zoom. Estamos esperando el cuarto intermedio y que termine.”

LCV: “¿Cómo la ves venir?”

Rodrigo Romero: “No se ve muy bien la cosa. La fábrica está muy dura. Está todo en discusión. Nosotros esperamos ver qué camino se puede tomar, si se puede conciliar, pero lo único que queremos es conservar nuestro puesto de trabajo, la fuente laboral para todos los trabajadores, de forma colectiva.”

LCV: “¿Está dictada la conciliación obligatoria?”

Rodrigo Romero: “Sí, fue dictada y la fábrica la acató. Por ley deberíamos volver todos a trabajar, pero la patronal dice que nos considera despedidos y que no nos va a dejar ingresar.”

LCV: “¿Cómo era trabajar en Fate?”

Rodrigo Romero: “Yo trabajo hace 20 años en Fate. Cuando entré, en 2006, ya había conflictos. La gente de adentro te advertía que Fate no pagaba bien. Igual, era una empresa grande, con prestigio, donde se ganaba un poco más que en otros lados.”

LCV: “¿Cuál es tu tarea dentro de la planta?”

Rodrigo Romero: “Soy operario. Manejo máquinas de radial auto que fabrican cubiertas 15, 16 y 17. Son máquinas automáticas, semiautomáticas y manuales.”

LCV: “¿Esa experiencia se puede trasladar a otro rubro?”

Rodrigo Romero: “Solo dentro del neumático. Podría trabajar en Pirelli o Firestone, pero siempre en este rubro. Hace 20 años que hago neumáticos, es el único oficio que tengo.”

LCV: “Eso implica una enorme pérdida de capital humano.”

Rodrigo Romero: “Exactamente. Hay compañeros con 20, 30 y 40 años de fábrica. Muchos están físicamente destruidos. Mi hermano, por ejemplo, perdió un brazo por falta de medidas de seguridad. La empresa quiso indemnizarlo y echarlo, pero como sindicato logramos su reincorporación. Él quería seguir trabajando.”

LCV: “¿Cuántos años tenés?”

Rodrigo Romero: “Tengo 44 años.”

LCV: “¿Cómo impacta esto en tu vida personal?”

Rodrigo Romero: “Tengo una hija de 10 años, vivo con mi compañera y sus dos hijos. Alquilo. Pensé que en cinco años iba a poder comprar algo, pero ya llevo 20 y no se pudo. Hace 14 meses que no tenemos aumento. Siempre fue una lucha.”

LCV: “¿Hace cuánto sos delegado sindical?”

Rodrigo Romero: “Hace 9 años. Todos los años era lo mismo: Fate nunca quería dar nada. Lo que logramos fue empatar o superar la inflación hasta que llegó el gobierno de Milei.”

LCV: “¿Qué opinión tienen sobre el empresario y el gobierno?”

Rodrigo Romero: “Creemos que Madanes Quintanilla siempre tuvo acuerdos con todos los gobiernos. Tiene espalda económica. La fábrica está llena de materia prima y las máquinas están listas. Cerraron justo antes de la reforma laboral. Creemos que es una maniobra.”

LCV: “¿Quiénes quedan en el medio de esa disputa?”

Rodrigo Romero: “Nosotros. Los trabajadores. Somos el jamón del sándwich.”

LCV: “¿Creés que la fábrica va a volver a abrir?”

Rodrigo Romero: “Sí, sin dudas. No se puede cerrar una empresa de esta magnitud. El problema es entre el empresario y el gobierno. Los que pagamos el plato roto somos los trabajadores.”

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