fbpx
Connect with us

Destacada

Libertad para Pablo González, preso por informar. Por Alvaro Hilario desde el País Vasco

El pasado 3 de mayo, Día Internacional de la Libertad de Prensa, la mayor parte de los 255 habitantes de Nabarniz recorrieron los 9 kilómetros que los separan de Gernika -la ciudad mártir, bombardeada por los nazis en 1937- para sumarse a la marcha en demanda de la libertad de su vecino Pablo González, periodista detenido en la ciudad polaca de Przemysl, cerca de la frontera con Ucrania, el 28 de febrero de 2022, cuando cubría la guerra entre Rusia y Ucrania para La Sexta, cadena de TV española, acusado por las autoridades de este estado de espiar para Rusia.

De hecho, días después, el 4 de marzo, Stanislav Zharin, coordinador de inteligencia del gobierno polaco, declaró que Pablo González había sido identificado como “un agente de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor de Rusia, estaba enfocado a la realización de actividades para Rusia, utilizando su estatus periodístico y, gracias a esto, podía moverse libremente por Europa y el mundo, incluso por zonas afectadas por conflictos armados y zonas de tensión”.

Desde entonces, Pablo se encuentra en prisión preventiva en régimen de casi total aislamiento, sin la asistencia letrada de su abogado de confianza, Gonzalo Boye, y sin que Polonia, haya presentado prueba que sustente las graves acusaciones en su contra.

Ohiana Goiriena, madre de los tres hijos de González, denunciaba en las páginas de “CNT” (febrero de 2023) que “´espionaje` es el tipo penal del que le acusan, pero no existe acusación formal ni concreta. Las pruebas que tienen salieron al principio, nada más arrestarlo. Dijeron que tenía dos pasaportes falsos, pero era mentira. Pablo tiene la doble nacionalidad rusa y española, y esas son sus dos identidades legales”.

Mentiras oficiales

Así, el 23 de mayo, en Valencia (España), en comparecencia ante los medios junto a sus colegas rumano y español, el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Zbigniew Rau, señaló que el caso sigue sujeto a investigación y que la Fiscalía polaca ha recibido una orden judicial para que el periodista vasco continúe en prisión preventiva, añadiendo que “esperemos que sea sometido a juicio relativamente pronto”, remarcando que las acusaciones en su contra son “graves, muy graves”.

“Se está elaborando la acusación y los cargos y, cuando se prepare, más justo será el juicio”, dijo Rau. “Créanme, está en nuestro interés, de los gobiernos de España y Polonia, que nos aseguramos que este caso se cierre y concluya. Pero requiere que la acusación se prepare bien”.

A continuación, manifestó que los derechos de Pablo se respetan, cuenta con letrados polacos y españoles y recibe visitas del personal consular español.

José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores español, haciendo piña con su colega, afirmó que “sus derechos fundamentales, sobre todo el de defensa, están completamente garantizados” y no tiene “ningún impedimento de las autoridades polacas para recibir visitas”.

Sin embargo, hasta el pasado 21 de noviembre, el periodista no pudo tener el primer encuentro con la madre de sus hijos, Ohiana Goiriena y, como esta denuncia, su correspondencia esta intervenida: “Sabemos que sí que le llegan nuestras cartas, pero con entre dos y tres meses de retraso. Las abren, las leen y las censuran, y con las que él escribe ocurre lo mismo, porque nos llegan con un sello rojo pasadas por la censura”.

Por otro lado, ya desde su detención y a pesar de las gestiones de su círculo familiar y afectivo inmediato, se ha impedido que su abogado de confianza, Gonzalo Boye, se haga cargo del caso, pasando las primeras seis semanas sin asistencia legal. Así las cosas, en abril de 2022, el círculo de Pablo contrató un abogado que le asistió hasta octubre.

La prisión preventiva se ha ido renovando cada tres meses a petición de la Fiscalía, siempre sin atender a las alegaciones de la defensa, aduciendo que existe un alto riesgo de fuga y que en caso de estar en libertad podría obstaculizar la investigación; además, se enfrenta a una condena que es muy elevada y tienen la firme sospecha de que él es el culpable del delito.

El Gobierno español no actúa, no presiona diplomáticamente, aunque el ministro Albares diga lo contrario: “Al principio salieron sembrando la sospecha. Luego, Sánchez (presidente del Gobierno español) dijo que respetarían la legalidad polaca igual que él querría que se respetara la justicia española. El problema está en que la legalidad de Polonia no está por encima de la carta de los Derechos Humanos de la Unión Europea, y no la están respetando”, denuncia Goiriena.

Armando la causa

Nada se sabe de las acusaciones que pesan sobre González (y que podrían acarrear una condena de 10 años de prisión) fuera de los genéricos cargos de “espionaje”. Pareciera que la Fiscalía polaca alargara sin fin los plazos de prisión preventiva mientras arma la causa en su contra. Veamos lo que, hasta la fecha, se ha podido conocer.

Semanas antes de su detención, el 4 de febrero de 2022, los servicios ucranianos detuvieron a Pablo: le interrogaron, le revisaron el pasaporte, le duplicaron las tarjetas de crédito y le instaron a abandonar el país al considerar que estaba informando del conflicto desde una perspectiva pro-rusa.

Así, se trasladó a la frontera polaca, a cubrir el drama de quienes huían de la guerra, momento en el que se produjo su detención. Polonia señaló que aprovechaba su condición de periodista para viajar a zonas de conflicto y que recibía ingresos de plata periódicamente desde Rusia.

“Pablo es nacido en Rusia. Es nieto de ´niños de la guerra` (refugiados de la guerra de España, 1936-39). Por otro lado, tras la separación, su madre se trasladó al País Vasco, de ahí que tenga doble nacionalidad y dos pasaportes”, relata a LA COLUMNA VERTEBRAL Mirari Isasi, reportera de Internacional de “Gara”, diario para el que González ha laburado con asiduidad. “Es irrisorio aducir como prueba que le llamen Pavel, cuando todo el mundo sabe que es Pablo en ruso”.

De hecho, la supuesta duplicidad de documentación alegada por Polonia no es tal, ya que una de las identidades de los pasaportes y tarjetas confiscadas es la de Pavel Rubtsov, pues este es el apellido de su padre, Aleksey quien, además, le envía parte de las ganancias que sus rentas en Rusia le generan. Fue a la edad de 9 años, a su llegada al País Vasco, cuando su madre procedió a cambiarle el primer apellido en el registro.

“Siempre ha estado muy interesado en los temas relacionados con el este de Europa, con el espacio post soviético: Caucaso, Ucrania … Por orígenes, idioma, ha tenido facilidad y acceso a estos lugares y a la información, amén de haber viajado con asiduidad tanto a Rusia como a Georgia o Ucrania desde antes ya de los sucesos del Maidan en 2014”, señala Mirari Isasi. “De hecho, la cobertura que hizo de aquellos sucesos y de la guerra del Dombás fue espectacular, gracias, en gran parte, a su dominio del idioma y su doble nacionalidad”.

De hecho, González, gran conocedor de la política ucraniana, es coautor del libro“Ucrania. De la Revolución de Maidan a la Guerra del Donbas” (Comunicación Social ediciones y publicaciones, 2016), una de las primeras y más completas investigaciones que aparecieron en castellano sobre esos hechos.

Además de Ucrania, Pablo ha cubierto temas como Kosovo, Nagorno-Karabaj (donde trabajó desde la primera línea del frente), Transnistria, Crimea o la República Popular de Donetsk para medios como los diarios “Gara” y “Público”, cadenas de TV como La Sexta e, incluso, colaborar para la agencia EFE.

“Pablo es un profesional muy responsable y autor de un trabajo encomiable. Habrá, claro está, gente a la que, dependiendo de lo que escriba, le parecerá mejor o peor”, concluye Isasi.

Dado el cerco informativo respecto a esta guerra, quizás habría que buscar por acá las razones tanto del encarcelamiento del periodista vasco como de la cómplice inactividad del Gobierno español.

Duras condiciones de reclusión

Ciertas informaciones señalan que Pablo ha pasado a compartir celda con otros presos hace pocos días, una mejora considerable después de 15 meses de aislamiento. Ha estado incomunicado durante todo este tiempo, encerrado durante 23 horas al día en su celda, pasando la hora restante en un patio de siete por cuatro metros, algo imposible ahora debido a lo crudo del invierno polaco porque ni con toda la ropa que le es permitido tener puede hacer frente al mismo: hay que tener en cuenta que a la familia se le impide enviarle ropa térmica o complementos vitamínicos con los que subsanar la deficiente comida de la cárcel.

Además de la correspondencia intervenida, no puede hacer llamadas excepto a su abogado polaco y se sigue denegando la posibilidad de que sea visitado por su abogado de confianza. Como ya decíamos, hasta noviembre de 2022, no tuvo permiso para recibir ninguna visita, aunque el ministro Albares diga lo contrario.

Mientras tanto, a excepción de algunos medios catalanes y vascos, la profesión calla.

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Destacada

Pablo Llonto: “El decreto 941 reconstruye herramientas jurídicas de la dictadura cívico-militar”

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el abogado de derechos humanos y periodista Pablo Llonto analiza en profundidad el decreto 941 del gobierno de Javier Milei, sus implicancias jurídicas, políticas y comunicacionales, y advierte sobre la reconstrucción de un escenario ideológico similar al de la última dictadura cívico-militar. En una extensa conversación, Llonto reflexiona además sobre el rol de los medios, el uso del concepto de “narcoterrorismo”, la situación regional y los desafíos de la futura reconstrucción democrática.

LCV: “¿Cómo estás? Todo bien, de vacaciones, así que te agradezco el triple que estés aquí. En enero estamos en feria judicial, abogados y abogadas de feria, y justo aparece el decreto 941, que modifica atribuciones de la SIDE, se lleva puesta la ley de inteligencia interior y tiene un impacto enorme, sobre todo para quienes venimos del periodismo y los derechos humanos.”

Pablo Llonto: “Cada vez que sale un decreto o una ley de este gobierno la primera sensación es ‘otra más’, y la segunda es empezar a pensar cómo se va a dar vuelta todo esto cuando se recupere el poder democrático. La reconstrucción va a ser larguísima, no solo por el desastre económico sino por el daño jurídico e institucional. No se puede desarmar esta barbarie en un día, hay que reconstruir toda la legislación.”

LCV: “Da la sensación de que no solo gobiernan, sino que están armando un andamiaje ideológico y jurídico.”

Pablo Llonto: “Exactamente. Están reconstruyendo el escenario ideológico, técnico y jurídico del proceso militar. El plan económico es prácticamente calcado al de la dictadura, más que al menemismo. Incluso hay aspectos en los que la dictadura fue más hipócrita: nunca blanqueó por ley que la SIDE pudiera detener personas. Hoy, si eso pasa, el funcionario te dice ‘estoy amparado por el decreto 941’.”

LCV: “Hace un año hablábamos con abogados y abogadas de que iba a hacer falta una gran ley de reconstrucción.”

Pablo Llonto: “Sí, una especie de ley ómnibus inversa. Así como ellos tuvieron años para preparar la Ley Bases, nosotros tenemos que empezar ahora a pensar cómo revertir cada desmadre. Hay que rehacer leyes laborales, económicas, políticas. Es volver a hacer el país.”

LCV: “Con la expectativa puesta en 2027, también aparecen preocupaciones políticas.”

Pablo Llonto: “Yo confío en que esto termina democráticamente, con el voto, y espero que no haya tragedias como en 2001, porque los muertos siempre los pone el mismo lado. Pero la mayoría que se construya va a ser ajustada, y quienes se elijan tienen que ser muy distintos a Alberto Fernández, a Scioli o a Massa.”

LCV: “Te llevo al núcleo del decreto 941. ¿Por qué aparece ahora? ¿Qué busca?”

Pablo Llonto: “Hay una construcción deliberada del enemigo del ‘narcoterrorismo’. Es un concepto peligrosísimo, porque mezcla narcotráfico y terrorismo, y ahí entra todo. Lo grave es que muchos periodistas lo repiten sin pensar, y eso va calando en el sentido común. Mañana empiezan las delaciones: el vecino, el compañero de trabajo, señalando a otro como ‘narcoterrorista’.”

LCV: “Eso ya lo vivimos.”

Pablo Llonto: “Exacto. La sociedad argentina ya fue llevada a eso con el discurso de la subversión. Eso llevó a la delación, al silencio, a la complicidad. Hoy el mensaje vuelve a ser: ‘No me importa cómo, resolveme el problema’. Antes usaban juntas militares, hoy es atendido directamente por sus dueños.”

LCV: “También preocupa el rol de los medios.”

Pablo Llonto: “Muchísimo. La trivialización es total. Periodistas que dos minutos antes hablaban de MasterChef, ahora opinan sobre invasiones, secuestros de presidentes, como si fuera un reality. Eso construye un sentido común peligrosísimo. Y sí, me preocupa especialmente lo que está pasando en medios que deberían tener otra responsabilidad.”

LCV: “En el caso de Venezuela, el foco parece corrido.”

Pablo Llonto: “Totalmente. Acá hay un hecho central: un país poderoso entra en otro país, secuestra a su presidente y se arroga el derecho de ordenar su gobierno. Después podemos discutir todo lo demás, pero eso es una violación brutal del derecho internacional. No hubo ninguna agresión de Venezuela a Estados Unidos que justifique esto.”

LCV: “Como abogado, ¿qué te genera este escenario?”

Pablo Llonto: “Una pena enorme. Aunque a veces también cierta satisfacción cuando aparecen voces que uno no esperaba y se pronuncian con sensatez. Hoy estamos en un mundo cada vez más alejado de la justicia, y eso duele.”

LCV: “Para cerrar, ¿cómo se sigue?”

Pablo Llonto: “No por optimismo bobo, pero estoy convencido de que la verdad de los hechos se termina imponiendo. El problema son los tiempos. Va a llevar años. Y además de reconstruir lo jurídico, va a haber que reconstruir lo comunicacional y la cultura, porque el daño ahí es enorme.”

Continue Reading

Destacada

Óscar Muntes advierte sobre el ajuste en Entre Ríos: despidos, salarios congelados y miedo en el Estado

En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Óscar Muntes, secretario general de ATE Entre Ríos, analizó el complejo panorama laboral en la provincia. Despidos encubiertos bajo la finalización de contratos, ocho meses de congelamiento salarial, reformas en agenda y un clima de miedo que atraviesa a los trabajadores estatales configuran un escenario de fuerte ajuste y conflictividad social.

LCV: “Contanos un poco el panorama laboral de la provincia de Entre Ríos.”

Óscar Muntes: “Terminamos un año muy, pero muy difícil, prácticamente el último día hábil del año con movilizaciones y asambleas en la propia Casa de Gobierno, donde la manifestación fue muy grande y muy nutrida. A pesar del receso, fuimos muy claros en que no vamos a permitir que a 100 compañeros y compañeras se les haya culminado el contrato; nosotros decimos despido, porque tiene que ver con la lógica que plantea el presidente Milei y que a su vez expresó el gobernador de la provincia. Hablaron de ordenar, de terminar con los contratos de obra y reemplazarlos por contratos temporarios, pero nos encontramos con que a 100 trabajadores y trabajadoras les notificaron que no seguían, muchos de ellos con entre 6 y 16 años de antigüedad cumpliendo funciones como cualquier trabajador de planta.”

LCV: “¿Qué implica este cambio de modalidad contractual y el contexto salarial?”

Óscar Muntes: “Todos sabemos lo que significan los contratos temporarios: trabajan a la par nuestra, cumplen con sus tareas sin inconvenientes, pero sin estabilidad. Cuando el ministro de Gobierno y Trabajo nos dijo que estuviéramos tranquilos porque solo iba a haber un reordenamiento y que los problemas iban a ser para quienes no cumplían, nos confiamos porque sabemos que todos cumplen. Sin embargo, a esto hay que sumarle los ajustes que venimos sufriendo en Entre Ríos, como el recorte del 20% de la hora extraordinaria, que para muchas familias equivale a gran parte del alquiler, y ahora la culminación de contratos de compañeros con muchos años de antigüedad.”

LCV: “¿Cómo impacta esto en el salario de los trabajadores estatales?”

Óscar Muntes: “La otra pésima noticia es que vamos a llegar prácticamente a febrero con ocho meses sin recomposición salarial, ocho meses de congelamiento. No es fácil la situación del trabajador estatal en la provincia: mucho ajuste y la previsión de que va a venir más. Desde ATE vamos a hacer todo lo necesario para cambiar esta relación, porque si los trabajadores del Estado no entendemos que es organizados en la calle, con asambleas y lucha colectiva, el gobierno va a seguir avanzando, como lo viene haciendo en complicidad con UPCN, con un acuerdo muy cerrado que prácticamente implica un cogobierno.”

LCV: “¿Qué acciones están previstas en este contexto?”

Óscar Muntes: “Mañana vamos a estar muchos trabajadores y trabajadoras en Casa de Gobierno, junto a organizaciones de la intersindical y la multisectorial. Estamos trabajando de cara al fin del receso, que en la provincia culmina el 19 de enero. Hoy hay muchos compañeros de licencia y eso dificulta la movilización, pero tenemos que construir la mayor fuerza posible para doblegar el brazo de un gobierno que va a seguir ajustando en complicidad con el sindicato que lo respalda.”

LCV: “¿Cuál es hoy el salario básico de un trabajador estatal en Entre Ríos?”

Óscar Muntes: “El mínimo garantizado es de 860.000 pesos para cada trabajador y trabajadora. A partir de ahí se diferencian las escalas según antigüedad, responsabilidades u organismos, pero ese es el piso. Hoy estamos prácticamente iguales que los docentes y los municipales de la capital provincial, producto de ocho meses de congelamiento salarial; han decidido secarnos el salario.”

LCV: “¿Notás cansancio, miedo o falta de convicción para movilizarse?”

Óscar Muntes: “Es un combo donde juega todo. El 26 de octubre fue clave, el espaldarazo que recibió el gobierno lo están usando para seguir ajustando. Hay mucho miedo, mucho pánico, sobre todo entre los trabajadores temporarios que no tienen estabilidad. Es incontable la cantidad de situaciones de angustia: compañeros despedidos que dudan en movilizarse porque creen que tal vez mañana los vuelvan a llamar. Ese miedo ya lo vimos al inicio del gobierno de Milei a nivel nacional.”

LCV: “Incluso hubo mucho voto estatal a Milei en la provincia.”

Óscar Muntes: “Eso nos lo dijeron incluso desde el propio gobierno. En una reunión, el ministro de Gobierno y Trabajo nos planteó que revisáramos hacia adentro porque muchos trabajadores del Estado los habían votado. Seguramente pasó, había bronca y desazón con el gobierno anterior, pero en Entre Ríos hubo esperanza de pararle la mano a este ajuste y ocurrió lo contrario: recibieron un acompañamiento muy fuerte y lo están llevando a la práctica. El 30, cuando movilizamos a Casa de Gobierno, no había un ministro; el gobernador estaba de vacaciones, lo que muestra el nivel de impunidad con el que avanzan.”

LCV: “¿Cómo se enfrenta este escenario a futuro?”

Óscar Muntes: “Entendemos que es con lucha organizada, con todos los sectores, la multisectorial y la intersindical. Se vienen la reforma laboral, la tributaria y la previsional; en Entre Ríos ya fue anunciada la reforma de la caja jubilatoria. La pudimos frenar una vez, pero va a ser muy difícil porque han doblegado a legisladores de la oposición y hoy cuentan con ellos para aprobar las leyes de ajuste. Es una batalla de sentido cultural, de llegar a cada trabajador y trabajadora y explicar que la salida es colectiva. En nuestra provincia, en nuestro país y en América Latina nos sobran ejemplos de luchas ganadas desde el campo popular, y no hay otra alternativa que seguir por ese camino.”

Continue Reading

Destacada

Néstor Restivo: “La incursión de Estados Unidos en Venezuela inaugura un mundo sin reglas”

En diálogo con La Columna Vertebral-Historia de Trabajadores, el periodista y analista internacional Néstor Restivo reflexiona sobre la incursión de Estados Unidos en Venezuela, el rol de Donald Trump como expresión de una extrema derecha global, el debilitamiento de América Latina frente a los poderes imperiales y la disputa geopolítica entre Estados Unidos, China y Rusia. Un análisis profundo sobre soberanía, multipolaridad, batalla cultural y el peligro de naturalizar un mundo donde el más fuerte impone su voluntad.

LCV: Contame tu opinión acerca de la incursión de Trump en el terreno venezolano.

Néstor Restivo: “Bueno, a ver, como bien decís, fue una incursión que violó todo tipo de normativa internacional. Es patear el tablero, como viene siendo Trump y como en general hacen las extremas derechas, pero con un poder muy superior al de otros líderes, vulnerando consensos, reglas y acuerdos. Entramos en un mundo caótico y anárquico por un modelo de gobierno como el de Trump y su entorno —Marco Rubio, Pete Hegseth y quienes lo rodean— que pretenden un hemisferio totalmente controlado por ellos. El propio Departamento de Estado lo dijo explícitamente: el hemisferio occidental les pertenece y van a hacer lo que quieran con sus recursos, su destino y su soberanía. Eso fue lo que hizo Estados Unidos contra Venezuela y contra América Latina, y lo dejó clarísimo: no hay dudas sobre lo que quiere hacer, qué intereses lo mueven y por dónde va. Dijo sin rodeos que van a gobernar Venezuela, intervenir hasta controlar las petroleras y volver a incursionar si hace falta, marcando incluso cómo debe actuar su dirigencia. Lo dijo con todas las cámaras del mundo.”

LCV: Ese estilo parece propio de las extremas derechas.

Néstor Restivo: “Sí, claro, es el estilo de todas las extremas derechas. Milei, salvando las enormes distancias —lo pequeño y ridículo que aparece frente a Trump— hace lo mismo: explicita lo que va a hacer sin disimulo. Encontraron un tono que encaja con el momento actual de ciertos sectores de la humanidad. La pregunta es por qué ese discurso es aceptado, y ahí entran años de construcción narrativa desde los medios, las redes y los algoritmos. Hay una batalla cultural, como ellos la llaman, que los sectores populares y progresistas están perdiendo. No digo que sea irreversible, pero hay mucha gente que compra cualquier disparate. En Argentina vi gente festejando lo de Venezuela, no venezolanos antichavistas sino argentinos. Esa pelea la ganaron en amplios sectores, y eso explica resultados electorales en la región y en el mundo.”

LCV: ¿Trump se metió con el chavismo?

Néstor Restivo: “Yo tengo una discrepancia con ese término. No creo que Trump se haya metido con el chavismo, sino con los restos de lo que fue una experiencia liberadora cuando estaban Chávez, Lula, Néstor, Tabaré, Evo, Correa. El madurismo, a mi entender, es un régimen que no sostuvo las banderas reales del chavismo. No soy experto en Venezuela, el proceso bolivariano tuvo distintas etapas, y la figura de Chávez es incomparable. Pero en una situación como esta, a pocas horas de un ataque militar de Estados Unidos y del secuestro del presidente, no me parece central profundizar en la interna venezolana, sino denunciar el atropello a toda norma internacional y la vulnerabilidad en la que se deja al pueblo venezolano, más allá de los errores cometidos.”

LCV: Hoy el mundo parece dividido en zonas de influencia: Estados Unidos, Rusia y China.

Néstor Restivo: “Circuló mucho la idea de que lo de Venezuela responde a un reparto del mundo entre grandes potencias, pero no comparto esa visión. Es muy distinto lo que hace Estados Unidos con lo que considera su patio trasero a lo que hacen Rusia o China, que jamás dijeron que América Latina lo sea. El caso de Ucrania es diferente: es un país limítrofe con Rusia y con una cuestión estratégica vinculada a la OTAN y a la defensa. Eso no convierte a Putin en un demócrata ni justifica una invasión, pero el contexto es distinto a la prepotencia imperial de Trump. No veo a Rusia con una vocación expansiva global; históricamente fue invadida y tiene un conflicto no resuelto con Europa. Por eso no creo en un reparto simétrico del mundo entre potencias equivalentes.”

LCV: ¿Y China qué rol juega?

Néstor Restivo: “China podría haber avanzado militarmente sobre Taiwán, que considera parte de su soberanía, y no lo hizo. Llegó a ser la segunda economía del mundo sin invadir países. Lo peligroso de lo que hace Estados Unidos es que habilita un método: un mundo sin reglas, donde el más poderoso impone su voluntad al más débil. Frente a eso, China, Rusia y los BRICS plantean un mundo multipolar, con respeto por la soberanía, los asuntos internos, la paz y el diálogo. Ojalá esa agenda avance. Estados Unidos es una potencia en decadencia y, en su repliegue, descarga su fuerza sobre América Latina.”

LCV: América Latina parece muy mal parada.

Néstor Restivo: “Sí, el panorama es muy preocupante: Chile, Bolivia, Ecuador y elecciones clave en Colombia y Brasil. Si Brasil cae, el mapa regional puede volverse completamente trampista y eso le daría vía libre a Trump. Internamente, Trump no las tiene todas consigo: viene perdiendo elecciones locales incluso en bastiones históricos, no solo por los demócratas sino también por sectores republicanos. Hoy no existen organismos de integración regional como en la etapa de Chávez, Néstor, Lula o Tabaré. La OEA nunca sirvió. La resistencia regional es débil, salvo Brasil, México y Colombia. Ojalá las fracturas internas de Estados Unidos sirvan para contener a este personaje peligroso que hoy gobierna ese país.”

LCV: Lo preocupante es que muchos gobiernos alineados con Trump llegan con el voto popular.

Néstor Restivo: “Sí, y no hay una sola razón para explicarlo. América Latina tiene una historia pendular, pero nunca fue tan extremo ni tan legitimado por el voto. Antes estas situaciones se daban con golpes de Estado. Hoy hay un quiebre generacional muy fuerte: las nuevas generaciones saben poco de esta historia, están atravesadas por redes y por una disputa cultural que estamos perdiendo. Aun así, no creo que sea una derrota definitiva. Tengo la esperanza de que en algún momento se recupere la memoria histórica y se puedan hacer las cosas mejor.”

LCV: ¿Cómo es hoy la relación entre China y la Argentina?

Néstor Restivo: “Sigue siendo muy fuerte en lo comercial: China es el principal comprador de soja, carne, sorgo y otros productos argentinos, y con la apertura de importaciones de Milei le conviene inundar nuestro mercado. Lo que se derrumbó es la relación estratégica en ciencia, tecnología y energía, como la nuclear o los proyectos astronómicos, por presión estadounidense. Estados Unidos busca sacar a China de la región; no lo va a lograr del todo, pero sí frenó lo que estaba proyectado. China trabaja a largo plazo, hoy le sirve el comercio y mañana, si cambia el gobierno argentino, puede retomar una relación estratégica.”

LCV: En el fondo, todo vuelve a lo económico.

Néstor Restivo: “Exactamente. Como decía Galeano, Estados Unidos no invade países que producen rabanitos: invade países ricos en petróleo y minerales. Venezuela exporta el 80% de su petróleo a China y eso es central. Es una noticia en desarrollo. China va a buscar compensar cualquier pérdida con acuerdos con Rusia, Irán u otros socios, como hizo Rusia tras el bloqueo occidental.”

LCV: Es un comienzo de año muy inquietante.

Néstor Restivo: “Sí, muy tembloroso, y con análisis muy frívolos, atravesados por la grieta. Es difícil analizar por fuera de eso, pero hay banderas irrenunciables: soberanía, autodeterminación de los pueblos, una América Latina independiente de cualquier imperio, la paz y la negociación. Parecen ideas antiguas, pero siguen siendo esenciales.”

LCV: ¿Seguís dirigiendo la revista DangDai?

Néstor Restivo: “Sí, es una revista sobre relaciones bilaterales entre Argentina y China, y además lanzamos un sitio nuevo llamado Tectónicos, con K, donde escriben especialistas de distintos países para analizar este reacomodamiento global y las placas tectónicas que se están moviendo en el mundo.”

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.