Destacada
“La Argentina ha cometido el error de enamorarse de los instrumentos y no de los objetivos”
El economista Leandro Mora Alfonsín pasó por el piso de La Columna Vertebral para analizar la actualidad macroeconómica de Argentina, la volatilidad del dólar y las medidas a tomar a corto y mediano plazo para estabilizar la situación.
LCV: ¿Qué hay para toda esa gente en este panorama? Los que quedaron afuera de que el salario no es ganancia y entonces no van a pagar más.
—Lo que se desprende de esta medida no está en contemplación. Esta medida es particularmente… Ya Ganancias lo pagaba menos del 10% de los trabajadores totales. Ahora lo van a pagar menos porque sube el mínimo imponible a 1 millón y medio de pesos. En este sentido, hubo otras medidas en las últimas semanas más destinadas a monotributistas, como los créditos que se estuvieron dando, más el bono que es para todos los trabajadores, escaso, digamos. A priori algunos te dicen que es mucho, otros te dicen que es poco. Pero tenés el bono ahí puntualmente como una medida un poco más transversal. Las medidas que se tomaron respecto de las jubilaciones mínimas, más el crédito para jubilados que estaban con dos mínimas o tres mínimas. Es tratar de empujar un poco el consumo, lo cual es un arma de doble filo en una economía inflacionaria, porque ya tenemos una inflación que más o menos ronda el 150% anual. Y si bien es cierto que vos necesitás estimular el consumo para que no se te caiga la economía, también es verdad que tenés que ver dónde lo estimulas. Porque, por ejemplo, pensemos en ganancias. Vos hoy le estás dando más dinero de bolsillo al segmento que más ingresos tiene en la economía, que más gana.
Primero, esto es una medida para el segmento de trabajadores que más percibe, que muy probablemente tiene una propensión a consumir mucho menor que la persona que está en la base. Con lo cual, ¿cuál es el riesgo? Y lo dijo Massa recién. Les pidió por favor que no compren dólares. Les habló con el corazón, hay que ver si responden o no con el bolsillo, pero les pidió, es profeso, con esta guita de bolsillo que tenés, no vayas a comprar dólares. Spoiler alert, muy probablemente, esto incremente más ahorro que ojalá sea en peso o que ojalá sea comprando un bien durable u ojalá que sea algo moviéndole economía. Pero digamos, después está el otro tema que es el que vos estás trayendo, que es la distribución del ingreso en Argentina. Diecisiete años de inflación entre moderada y alta, que es lo que nosotros venimos teniendo y sosteniendo, y este capítulo nuevo, que es un régimen de alta inflación, rompió la lógica de los precios relativos y en eso tenés ciertas cuestiones muy extrañas, digamos, respecto de la distribución del ingreso. Por ejemplo, te lo digo en perlitas.
Un hogar que recibe hasta 248.000 pesos es pobre. O sea, con menos de 248.000 pesos en un hogar, y cuando digo hogar estoy hablando de dos adultos de 35 años y dos niños, uno de 8 y uno de 6. Ahí estamos hablando de un hogar que está bajo la línea de pobreza. Si cruzás esos datos con distribución del ingreso, datos de marzo de este año, hoy te están entrando ahí el 60% de los hogares en la Argentina. Y para estar entre el 10%, en el 10% de los hogares que más ingreso perciben, no los más ricos, sino los que más ingresos perciben, necesitas tener a partir de 502.000 pesos. Es decir, con menos de 1000 dólares, vos estás en el 10% de la población que más percibe. Ahí estamos nosotros, que podemos ganar 501.000 pesos, y Grobocopatel. Ahí en ese 10% tenés todo. Por eso a mí me parece una estupidez gigante el concepto de economía barrani y esto de “¿qué crisis? si los restaurantes están llenos”. Eso es un fenómeno de la propia distribución del ingreso. Porque, ¿qué ocurre? El tipo que gana $600.000, $650.000, $700 000 pesos, que le quedan lejos los bienes durables, no pueden ahorrar para un departamento, ya no puede ahorrar para el auto, le queda lejos la computadora, ¿qué hace? La gasta. Vos tenés unas dos millones y medio de personas que les quema la guita en la mano y van al cine, van al teatro, movilizan por ese lado, pero no necesariamente es un síntoma de bienestar económico en ese segmento.
LCV: Sobre el bono de los $30.000, coincido con vos en que toda esa puesta en escena y demás es para un sector muy chiquito y todos los demás la están mirando por TV.
—Es un gesto para la CGT, que no me parece mal en términos de gesto político. Lo cierto es que hoy tenemos una sociedad donde se ha paupérizado la relación laboral, la informalidad ya llega casi al 50% y a diferencia de otras crisis, vos pensá esto: nosotros en el 2001 asistimos a una crisis de empleo. El desempleo llegó casi al 27%, y no hay nada más desesperante que el desempleo, porque el desempleo es la ausencia de cualquier tipo de ingreso. La diferencia con esta crisis más inflacionaria que hemos tenido, y que esta crisis nace en marzo de 2018, podemos decir, la Argentina no crece desde 2011, pero esta crisis en sí, macro, con sus distintos episodios, nace en el 2018, y esto lo hemos hablado en este programa, en el minuto a minuto de aquel momento. La crisis hoy, vos tenés la menor desocupación casi de la historia de la Argentina, tenemos seis puntos de desocupación, casi pleno empleo, podés estar hablando.
LCV: Pero no formal.
—Todo el mundo labura de algo. Entonces, cuando a cualquier candidato, cualquier político entrenado para pararse delante de un micrófono y decir, para que haya más trabajo…, uno te puede escuchar y decir, “más trabajo, no, necesito mejor trabajo, no más, porque ya estoy laburando y no me alcanza, tengo tres laburos y no llego a juntar 250 lucas, 300 lucas.”
LCV: Y para el pibe que la frase justicia social es un significante vacío, porque no está dentro de ningún sistema Y que además cuando le dicen ojo, no votes a Milei porque se te acaba la justicia social, la pregunta es ¿cuál? Para mí, un ejemplo de la justicia social que no se llevaba a cabo siempre ha sido el IVA en los alimentos, fundamentalmente. O sea, la señora de Recoleta y la persona que vive a 25 cuadras de Recoleta, que son en la Villa 31, todas pagan por el mismo litro de leche, el mismo 21%. ¿Cómo se explica ese impuesto? Y contame si en otros países del mundo existe ese impuesto.
—Voy por lo más macro. ¿Cómo debería ser en un país que busca desarrollar y que busca distribuir mejor la riqueza que genera como país una estructura impositiva? Tienen que ser una estructura impositiva más rica en, y ahora me meto en esa definición, en impuestos directos directos y progresivos. Directos es que recaen sobre una entidad, ya sea persona o empresa. Y progresivos, que es aquel que más percibe, más paga. El ejemplo de impuesto regresivo es el IVA. El IVA es indirecto porque recae sobre las transacciones. No pagás el IVA vos, sino que viene en el precio del chicle, en el precio del litro de leche. Y es regresivo porque, lo que vos decías, una persona que vive en un barrio popular y la persona que vive en Recoleta, los dos pagan lo mismo.
En Argentina los impuestos no son ni altos ni bajos. Los impuestos de Argentina son un quilombo, que es muy distinto. Vos hoy tenés una estructura impositiva de unos 162 impuestos, te dicen los que llevan las cuentas de esto, pero que recaudar en sí mismo son menos de ocho. Son entre 8 y 12 impuestos los que hacen la recaudación. Vos tenés un montón de impuestos chiquititos, municipales, tasas y demás, que sobre todo a la actividad productiva, al que decide ponerse una empresa, le joden bastante. Y cuando hablo de empresa no estoy hablando de una mega empresaria. El empresario para mí, y lo digo desde donde hablo yo, yo soy economista peronista. Un empresario es un abrazador de cuiles. Es un tipo que se levanta en la mañana, abraza cuiles y permite que esos cuiles que él tiene abrazado abajo de un techo puedan mandar los pibes al colegio, puedan ir al supermercado, puedan irse de vacaciones, puedan tener progreso y justicia social en el mejor de los casos. Estamos hablando de un empresario, tipo un taller, 10 personas, 15, 30. A lo mejor es una empresa que le va un poquito mejor, hace bomba de vacío y tiene 30 personas. Pero el tipo no es millonario, el tipo sí, tiene una casita linda y demás porque tiene su clientela.
La estructura de los impuestos realmente es un quilombo. El peor impuesto es el de ingresos brutos, por ejemplo. Ingresos brutos, que es un impuesto eminentemente provincial, recae sobre lo que vos producís. Es decir, más producís, más pagás. No más ganás, sino, recae sobre la producción. Y si vos tenés actividades en más de una provincia, vos pagás ese impuesto dos o tres veces depende de la cantidad de provincias en las que vos tenés tu actividad y tu registro fiscal.
LCV: Eso encarece el producto.
—Sí, pero no necesariamente, y esto es un debate muy interesante, no necesariamente todo el impuesto va a precio. Vamos a poner cualquier ejemplo, la lapicera que tenés en la mano, supongamos que sale 100 pesos, ¿Qué contiene? Contiene el plástico, la tinta, la goma, la fibra, y contiene las horas de trabajo que se pusieron ahí, la ganancia del que produjo y los impuestos. Si yo le saco los impuestos, o sea, en la ecuación de cómo le pones el precio a las cosas, una vez que vos pagaste todos los insumos, pagaste los sueldos y te quedaste con tu ganancia, los impuestos recaen sobre lo que vos dejás de ganar. Por ende, cuando vos bajás algunos impuestos, el primer efecto no es que bajen los precios, el primer efecto es que aumente la tasa de ganancia. Entonces, cuando vos, por ejemplo, vamos al IVA, si vos agarrás y decís, quiero bajarles el IVA a todos los alimentos, los precios podrían llegar a bajar, pero menos que lo que baja el impuesto, porque normalmente lo que va a pasar es que alguien capte una ganancia que no se había recuperado antes. No va a ser direccional. Si yo saco el 21%, no reduzco el 21%.
LCV: ¿Cuántos de esos momentos buenos que creímos que eran buenos fueron espejismos en donde rápidamente se desactivaron? Ninguno quedó preñada a la democracia para seguir pariendo a procesos efectivos. ¿Y cuál es la manera de salir?
— ¿Cuándo se jodió la Argentina? Para mí tiene fecha y es en el Rodrigazo, el Rodrigazo en adelante. Lo que yo siempre suelo decir es que las crisis van mutando, pero lo cierto es que se van acentuando. Y del Rodrigazo a la crisis de la dictadura con la tablita, de ahí a la crisis previa de Malvinas, de ahí a la hiperinflación, de la hiperinflación al tequila, del tequila del 2001, del 2001 al 2009, del 2009 al 2012, del 2012 a la recesión del 14, de ahí al 16, de ahí a la crisis del 18. De ahí a hoy, cada una de esas crisis, lo que fue dejando así fue un piso de pobreza más alto. Nunca volvimos a nivel de pobreza previo que teníamos en ese momento y ha dejado niveles de condiciones de vida más pauperizados. Ahora bien, vos me preguntás si en el medio de lo que había hubo espejismos. Yo no creo que hayan sido espejismos. Yo lo que creo es que la Argentina ha cometido, la política económica argentina, del signo político que quiera a esta altura, ha cometido el error de enamorarse de los instrumentos y no de los objetivos. El mejor ejemplo es la convertibilidad. La convertibilidad era muy necesaria en 1991.
Cuando vos venís de una hiperinflación, cualquier cosa que te baje la inflación, que puede ser política monetaria, política fiscal o macumba, no me importa, lo que tiene que bajar es la inflación, fue exitoso, sobre todo con la angustia que se vive un proceso hiperinflacionario como el que pudo ser del 89-90. Ahora bien, la convertibilidad como herramienta, que te limitaba el margen de acción, y por qué me voy a hacer un pequeño doble clic si me permitís a acá Nora, porque se emparenta con la idea de dolarización, y por eso quiero hacer un pequeño doble clic, lo que hacía la convertibilidad era limitar tu margen de acción para hacer política económica. Vos, por ley, un peso era un dólar, con lo cual por ley no podías hacer política monetaria si no entraban dólares. Por ley no podías hacer política cambiaria, si Brasil devaluaba, vos no podías devaluar. Eso que pudo ser exitoso al principio, cuando privatizaste empresas, cuando tuviste cómo financiarlo, después del 95 tuviste el tequila y pudiste capearlo, o sea, fue exitosa la salida de Cavallo en el 96 de eso, a partir de la recesión que se inicia en el 98 y la devaluación brasilera de 1999, Argentina ya tenía la suerte sellada si se mantenía en la convertibilidad. Ahora, era más importante el instrumento que la Argentina. De la Rua era conmigo un peso, un dólar. Pasaba a ser el instrumento que fue exitoso. De la misma manera, te lo pongo anclado en la lógica del peronismo. En el 2003 era muy necesario subsidiar tarifas porque veníamos de la peor crisis de nuestra historia y tenías que subsidiar el bondi para que la gente vaya a trabajar, para que le den las monedas para ir a trabajar. Ya en el 2007 vos podías cambiar los subsidios, tanto de transporte como energéticos, porque la realidad del país era otro. Pero nadie quiere dar malas noticias en Argentina. Todas las noticias son piantavotos cuando vos te parás a decir algo malo. Y lo cierto es que cuando vos no querés decir algo malo, pasa como en el cuento de García Márquez. Algo malo va a pasar en este pueblo, algo malo termina pasando. La gente se fue del pueblo porque se corrió el rumor de que algo malo iba a pasar.
Entonces si nosotros no queremos ni tocar las tarifas cuando se puede, si nosotros no queremos salir de la convertibilidad cuando cualquiera te lo aconseja y pasás a un proceso de endeudamiento que te dejó donde te dejó, si nosotros queremos mantener un tipo de cambio completamente ficticio, tomando como hizo Macri, 188.000 millones de dólares de deuda en 22 meses, el proceso de endeudamiento más grande de la historia del capitalismo. O si nosotros, que no estamos dispuestos a decir bueno, tenemos que estabilizar la economía y estabilizar es duro, y eso es un poco lo que se viene hacia adelante. Para no dolarizar, para no levantar el cepo en el día uno con dólares que no existen, para no dejarse llevar por esos cantos de sirenas que son completamente falaces, pero argumentativamente muy persuasivos para mucha gente que está en una situación en donde no encuentra respuesta, hay que conducir. Y para conducir hay que hablar con la verdad.
Lo cierto es que Argentina hoy necesita estabilizar su macroeconomía. Porque yo puedo bajar el impuesto que quiera, yo puedo dar el crédito a la industria que quiera, yo puedo hacer la micro más eficiente del mundo, pero si la macro no funciona, la micro no alcanza. ¿Cómo se ordena la economía? Voy a tratar de explicar cómo es una estabilización muy rapidito, en menos de tres minutos, con lo cual pueden llover puteadas por poca precisión. Imagínate que en la economía vos tenés cinco macro precios. O sea, cinco precios que son más importantes que otros. Que son el dólar, las tarifas, la tasa de interés, el IPC, o sea, la inflación, y los salarios. Esos cinco macro precios en Argentina se han movido en los últimos 15 años de manera completamente dislocada. Las tarifas planchadas en un momento subían y después se volvían a planchar. El dólar planchado, sube, planchado, sube, la inflación siempre para arriba, los salarios un poquitito abajo, algunos años arriba, otros abajo, pero lo cierto es que hace cuatro años que están abajo de lo que es la inflación. Y la tasa de interés relativamente planchada en distintos segmentos. Estabilizar es hacer converger esos cinco macro precios hacia el mismo lugar, no que estén al mismo nivel, sino que vayan para la misma dirección. Esa convergencia hace que, si yo soy empresario y le tengo que poner un precio a mi producto, si veo que el dólar el año que viene, o sea, está tan pisado que el dólar el año que viene va a saltar y tal, y las tarifas van a estar pisadas, pero después no, esa incertidumbre respecto de los precios hace que haya una inercia inflacionaria que nunca se deja de controlar. Cuando vos estabilizás y decís bueno, voy a tener un primer año donde va a haber un aumento del dólar, donde voy a aumentar tarifas, y esos son los últimos aumentos que hay, porque después deja de haber mecanismo de propagación, eso empieza a dar tranquilidad a la economía. ¿Cuál es el costo de eso? Altísimo, porque una devaluación afecta a los más pobres. Si vos vas a estabilizar la economía, tenés que estar dispuesto a conducir políticamente dos cosas. La persuasión, la explicación de eso, y segundo, prepárate para agarrar la guache y multiplicarla por cinco. En el primer año, todo lo que te dejaste de gastar en tarifas, gastátelo en transferencia directa a la población de más bajos ingresos. De hecho, pensemos un minuto en la lógica de las tarifas. ¿Qué sentido tiene que yo pague la tarifa subsidiada por más que ya renuncié al subsidio tres veces y me sigue llegando más barato que lo que me debería llegar? ¿Qué sentido tiene que, en Caballito, Recoleta, paguemos tarifas diferenciadas? La mejor manera de atender la situación energética de aquellos que no pueden pagar tarifas es dándole la guita directamente al que la necesita. Así como das la UH, bueno, asignación universal por energía. El tipo que necesita pagar la luz porque es pobre, el agua porque es pobre, le doy la guita y paga la luz. Es un bien inelástico, no va a dejar de pagar, no se va a gastar la guita en otra cosa, va a pagar la luz porque si no se la cortan.
LCV: Eso es donde tienen luz.
—Claro. Pero justamente yo normalizando la tarifa invierto por el gas. El gas es el mejor ejemplo. ¿Qué sentido tiene que yo pague la tarifa subsidiada y en Posadas para ir a buscar una garrafa a precio cuidado o a precio popular tenés que ser Mandrake? A mí no me interesa el gas mío, a mí me interesa el gas en Posadas. A mí me interesa que llegue el gas a los lugares donde no llega, porque yo necesito que el corredor del Mercosur sea productivo y tenga una energía a precio competitivo. Y ahí la importancia de Vaca Muerta. Porque nosotros abajo de las patas tenemos 180 años de uso de reserva de gas argentino.
Y ahora ese gas, gracias al gasoducto y gracias a lo que viene en el proyecto del gasoducto, puede llegar a los lugares no solo más recónditos y bajar el precio estructural de la energía, no las tarifas coyunturales, sino el precio estructural de esa energía, sino que también tengo capacidad para exportarle al mundo GNL, si logro ordenar la macro y atraer las inversiones. Yo soy un convencido de que hay una olla de oro atrás del arcoíris de la Argentina. Nosotros tenemos que estabilizar la macro para ordenar ese vector productivo.
Argentina produce litio, Argentina produce energía tradicional, ahora más porque en Mar de Plata tenemos petróleo. Tenemos energías renovables, las mejores del mundo, porque tenemos los mejores vientos en la Nor Patagonia y tenemos la mejor radiación solar en la puna y en el norte de San Juan. Tenemos alimento, tenemos materia prima y alimento elaborado. Junto con Brasil, somos los principales productores de proteína del mundo. Fabricamos autos, fabricamos acero, fabricamos aluminio, fabricamos satélites, fabricamos vacunas, fabricamos lo que quieras. Somos un país maravilloso que tiene de todo para hacer, se tiene que ordenar.
LCV: ¿Le ves una salida más allá de estos pronósticos catastróficos?
—Para mí, el ecosistema de la política, el ecosistema político argentino, hace que no se pueden dar malas noticias, se retarda la conducción de las cosas. Es como que salgo a buscar votos, pero después votos para qué. Para mí, hay una clave que es, si nosotros nos decidimos primero ordenar el cortísimo plazo, que es esto de estabilizar, después es simplemente tres cosas. La comunicación de lo que se hace, la docencia sobre lo que se hace para que la gente entienda, y después poner el trabajo argentino y la producción nacional en el centro de las decisiones. En el centro tiene que estar la generación de valor agregado. Lo que hay que romper, acá muchas veces uno discute y se discute entre compañeros, si hay que crecer o distribuir. No. Hay que hacer las dos cosas. Hay que hacer las dos cosas. Si no crecemos, nos vamos a tener que distribuir, y lo cierto es que no crecemos del año 2011, y si no distribuimos te quedás sin gente con la que crecer.
Si no distribuimos, te pasa esto de que hay gente que se puede dejar llevar en su angustia y en su manera de vivir el día a día, que nadie se lo cuenta, porque el día a día se vive y hay que tener respeto sobre las trayectorias de vida de las personas, que creo que la política, esto lo dice Martín Rodríguez siempre, más allá de la grieta entre kirchnerismo y no kirchnerismo, entre peronismo, no peronismo, está la fractura entre la clase política y la sociedad. Esto de que en plena pandemia estás discutiendo reforma judicial cuando la gente no sabe si va a enterrar a la tía. Eso se rompe primero ordenando lo que está desordenado. Yo, por deformación profesional, le encuentro una explicación, o sea, una solución económica al problema de la política. Pero si no hay una vocación política para ese problema de la economía, difícilmente.
Destacada
Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA: Denuncian salarios “de hambre” y paran por tiempo indeterminado
En el marco del paro universitario que atraviesa a las universidades nacionales, Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA, dialogó con LCV sobre el alto acatamiento a la medida de fuerza, la crítica situación salarial de la docencia y la continuidad del plan de lucha. Carboni advirtió que los ingresos docentes están muy por debajo de la canasta familiar y señaló que el conflicto se inscribe en un deterioro sostenido del sistema universitario que se profundizó en el último tiempo.
LCV: ¿Cómo ha sido el paro? ¿Cuál ha sido el acatamiento? Hace un ratito estuvimos hablando con otro gremio que nos dijo que era bastante importante. Quiero saber ustedes.
Laura Carboni: “Bueno, mira, el paro acá fue casi total en todas las sedes de la Universidad de Buenos Aires. Es un paro que hoy se conjuga entre el paro docente y el paro de los compañeros no docentes también, porque el reclamo es exactamente el mismo. Es decir, nosotros seguimos pidiendo el aumento salarial que en este momento ronda en más del 50% y que el gobierno se niega a pagar porque se niega directamente a aplicar la ley de financiamiento universitario. A partir de mañana el paro sigue solamente de los docentes durante toda la semana. Y en el caso de AGD, que es el sindicato del que estoy al frente, vamos a hacer una asamblea el día jueves 19 en la Facultad de Ciencias Sociales para evaluar cómo continuar la lucha, más allá de que todavía está votado un paro para la semana del 30. Queremos ver si es posible que la semana que viene, que es una semana relativamente corta, podamos también empalmar con acciones de lucha para que tenga continuidad.”
LCV: ¿Cuál es el impacto que tienen las medidas en la opinión social, en la opinión de la sociedad? ¿Ustedes hacen alguna compulsa al respecto? ¿Crees que las acompañan? ¿Crees que el humor es el mismo que llevó a que fuera tan multitudinaria la marcha hace un año y pico o ya no?
Laura Carboni: “Mira, yo no sé si noto que hay un cambio de humor específicamente porque se apoye solo a la universidad. Hay un cambio de humor en la medida en que este gobierno está golpeando duramente a todos los sectores de trabajadores: los cierres de fábricas y la gente que tiene que salir a rebuscársela. Muchos de nuestros docentes salen de dar clases en el aula y a trabajar por aplicación en Uber o en Didi o en cualquiera de esas empresas. Es tremendo, pero grafica también la situación en la que se encuentra la docencia en general y la docencia universitaria en particular. Nosotros recién empezamos con estas medidas y estamos convocando al resto de los sectores de la sociedad a que nos acompañen. Queremos aprovechar ese cambio de humor para que todas las luchas que en este momento se están dando también se puedan unificar con la universidad y golpear fuerte para frenar lo que son las políticas de hambre de este gobierno. Hoy todavía no arrancan las clases porque estamos en medida de fuerza, pero ya estamos en actividades a las que convocamos al movimiento estudiantil y próximamente ya se está hablando de hacer una nueva marcha federal. Si bien no tiene fecha, seguramente va a ser aproximadamente en abril, porque así como te digo que hay una ley de financiamiento universitario que el gobierno no quiere aplicar y que además no quiere pagar, acaba de proponer una modificatoria para esa ley donde en vez del 50% nos ofrece el 12,3% en tres cuotas, la última a cobrar en el mes de septiembre. Entonces hay una indignación total por parte de los trabajadores, tanto docentes como no docentes. Lamentamos mucho que desde la federación no docente solamente vayan a 24 horas de paro porque nos estamos perdiendo la oportunidad de hacer una gran medida de fuerza y una rebelión universitaria en todo el país.”
LCV: ¿Hay alguna posibilidad de que el estilo de protesta cambie, que mute del paro a clases colectivas en la calle con participación de los alumnos, algo visual que muestre cuánta gente es perjudicada por esta situación?
Laura Carboni: “Mira, nosotros el año pasado, hablo por AGD UBA, hicimos varias veces clases en la Plaza de Mayo que fueron como una vidriera de lo que estaba ocurriendo dentro de la universidad. Seguramente repliquemos esa experiencia que fue muy positiva, porque incluso no solamente el movimiento estudiantil participó, se sumó y organizó clases con nosotros, charlas y todo tipo de actividades, sino que además ocurría algo muy interesante: gente que pasaba caminando se quedaba a escuchar una clase para ver de qué se trataba. En esta ocasión, en esta semana no habrá algo así de manera general. Seguramente habrá alguna que otra clase, pero más de carácter individual en cada sede de la facultad. Esta semana decidimos ir al paro sin concurrencia a las aulas para empezar y vamos a ir evaluando, a medida que siga la medida de fuerza, qué otro carácter le podemos dar para que sea cada vez más visible y para que nos permita agrupar.”
LCV: También pasa que en muchas familias sostener un hijo universitario cuesta mucho y a veces la preocupación es que se reciban y terminen poniéndose en contra de las medidas de fuerza. ¿Cómo se responde a eso?
Laura Carboni: “Nosotros por supuesto que pensamos en la formación de nuestros estudiantes y por lo tanto por eso estamos saliendo a la lucha. Te tiro algunas cifras para graficar la situación en la que estamos hoy. Un ayudante de primera simple, que es el cargo que tiene casi el 70% de los trabajadores docentes en todo el país, con 10 años de antigüedad está ganando 230.000 pesos de bolsillo. Ese es el monto. Y no se pueden tener más de cinco cargos. Es decir, que si vos sumás cinco cargos de 230.000, aun así no cubrís la canasta familiar. Entonces, si bien entendemos perfectamente que esto es un problema que afecta a todos, por eso mismo estamos convocando a todos los estudiantes y a todas las familias a que apoyen este reclamo, porque es muy difícil continuar adentro de las aulas con estos salarios. Nosotros también mantenemos familias, muchos somos sostén de hogar, y con estos ingresos se hace muy difícil trabajar.”
LCV: También hay una cuestión simbólica: durante décadas la universidad fue una aspiración de ascenso social y hoy muchos ven a docentes trabajando en aplicaciones o en empleos precarios.
Laura Carboni: “Sí, totalmente. Para nosotros es muy complejo. Estamos con salarios de hambre y eso está produciendo muchas bajas en la universidad porque la gente renuncia. Nos preocupa que nuestros estudiantes puedan tener una formación acorde y hacemos un gran esfuerzo, porque además venimos hace dos años con este reclamo. Pero tampoco son solo dos años: para estar ganando 250.000 pesos hoy hace por lo menos 20 años que no tenés un aumento como corresponde. Nosotros sacamos la cuenta de que si quisiéramos ganar lo que ganábamos en 2023 necesitamos un 50% de aumento salarial. Ahora, si nos queremos remontar a 2015, necesitaríamos una recomposición del 105%. Es decir, la pauperización viene de mucho tiempo atrás.”
LCV: La pauperización docente viene desde hace muchos años, incluso antes de este gobierno.
Laura Carboni: “Sí, en eso coincidimos. Siempre venimos luchando por el presupuesto y por el aumento salarial, pero también es verdad que en el último tiempo hubo un derrumbe importante. Ahora además hay una cuestión ideológica: lo que se pretende es exactamente lo que está pasando, que te canses, que te bajes, que te vayas. Hoy tiene un objetivo. En otros momentos tal vez la mirada política sobre la educación era otra, pero la plata tampoco aparecía. Nunca hemos tenido el nivel de pago que queremos para nuestros docentes, porque cualquier familia que manda a su hijo a la universidad quiere jerarquía para ese docente. Y convengamos que además nosotros, con estos trabajos tan precarios y estos salarios tan bajos, igual seguimos sosteniendo universidades que están reconocidas a nivel internacional. Es decir, ese prestigio también se sostiene a costa de una pauperización permanente de nuestro trabajo. Cuando este gobierno aplica la motosierra, el derrumbe fue total. Por eso hoy queremos seguir defendiendo la universidad, pero para poder hacerlo necesitamos salarios que nos permitan seguir dando clases con los elementos que la universidad necesita: laboratorios en condiciones, aulas en condiciones, pizarrones, conectividad, todo lo que requiere la educación en el siglo XXI.”
LCV: Cierre de la entrevista y reflexión sobre la situación de la docencia.
Laura Carboni: “Nosotros seguimos entablando ese vínculo con nuestros estudiantes por el cual, más allá de si nos admiran o no, acompañamos todas las trayectorias y estamos muy contentos cada vez que un alumno egresa y se gradúa de la universidad, sea abogado, médico, climatólogo o lo que sea. Nos encanta. Pero justamente por eso también estamos pidiéndoles y convocando a nuestros estudiantes a que vengan a bancar la lucha de los docentes, porque se está haciendo muy difícil seguir adelante con la universidad.”
Destacada
Hugo “Cachorro” Godoy: “Para vivir con dignidad se necesitan al menos 2,3 millones de pesos de bolsillo”
En diálogo con LCV, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, explicó el estudio que elaboró la central sindical para calcular el ingreso necesario que permita cubrir una canasta básica de dignidad para una familia trabajadora. Basado en los derechos establecidos en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y en parámetros de medición del propio INDEC, el informe sostiene que hoy se requieren alrededor de 2.300.000 pesos netos mensuales para cubrir gastos esenciales como alimentación, vivienda, salud, educación, transporte y vestimenta. Además, Godoy cuestionó las mediciones oficiales que no contemplan el costo del alquiler y adelantó la participación de la CTA en las movilizaciones por el 24 de marzo, en el marco de las actividades por memoria, verdad y justicia.
LCV: La pregunta es acerca de la canasta básica de los hogares. ¿Cómo llegaron ustedes a ese número? ¿Cómo realizaron el estudio?
Hugo “Cachorro” Godoy: “En realidad es muy simple. El artículo 14 bis de la Constitución Nacional establece que un trabajador tiene derecho a la vivienda, a la alimentación y a otras nueve condiciones básicas. A partir de esas pautas y utilizando los criterios de medición de las canastas del propio INDEC, llegamos a la conclusión de que el sueldo mínimo necesario para cubrir una canasta de dignidad para el trabajador y su familia es de 2.700.000 pesos de ingresos brutos, que reducidos por aportes previsionales y sociales quedan en aproximadamente 2.300.000 pesos de bolsillo. Por eso decimos que se necesitan, como mínimo, ocho salarios mínimos vitales y móviles —que hoy están en poco más de 300 mil pesos— para poder cubrir esa canasta. Este cálculo incluye vestido, útiles escolares y educación, alimentación, salud, movilidad —como pasajes— y también la vivienda.”
LCV: En el caso del alquiler, ¿la canasta básica integra ese gasto como uno de los elementos?
Hugo “Cachorro” Godoy: “Sí, la canasta básica que elaboramos incluye el alquiler como uno de los componentes. Esto es importante porque muchas mediciones lo dejan afuera, como si todo el mundo tuviera casa propia. La canasta de pobreza que mide el INDEC, por ejemplo, que hoy ronda 1.300.000 pesos, no contempla el costo de la vivienda, como si la gente no pagara alquiler. Pero hay millones de personas que viven alquilando y, además, cada vez es más lejano para las familias argentinas acceder a la casa propia. Por eso para nosotros es fundamental ubicar esta discusión en el plano de la realidad concreta que vivimos los trabajadores y no en una realidad distorsionada, como la que plantea el gobierno o las mediciones oficiales. Lo que estamos discutiendo es la necesidad de un salario y un ingreso verdaderamente digno.”
LCV: ¿Qué medidas están estudiando para los próximos días y cuál va a ser la participación de la CTA en la marcha del 24 de marzo?
Hugo “Cachorro” Godoy: “Sin duda la principal actividad de estos días está centrada en conmemorar los 50 años de lucha por memoria, verdad y justicia, recordando el golpe genocida y reivindicando a los 30.000 detenidos y detenidas desaparecidas para decir, una vez más, nunca más. El 20 estaremos participando de diversos actos a lo largo y a lo ancho de todo el país y particularmente el día 24 marcharemos a las 12 del mediodía. Nos vamos a concentrar en Avenida de Mayo y 9 de Julio para, junto a otras organizaciones con las que estamos articulando, marchar y gritar todos juntos que nunca más.”
LCV: Muchísimas gracias, Cachorro. Y cuando pase un poco todo este momento, nos gustaría invitarte al estudio para charlar con más tiempo.
Hugo “Cachorro” Godoy: “Me encantaría. Después del 24, cuando pase este atolladero de actividades, me parece perfecto. Gracias por la invitación, me va a encantar estar con ustedes.”
Destacada
Entrevista a Mario Sequeira, secretario gremial de FEDUN: Paro universitario con acatamiento total y reclamo por financiamiento
En el marco de una jornada de paro nacional de 24 horas, docentes universitarios de todo el país llevaron adelante una medida de fuerza para visibilizar la crisis del sistema universitario y reclamar la apertura de paritarias y la aplicación de la ley de financiamiento universitario. En diálogo con LCV, Mario Sequeira se refirió al alto nivel de acatamiento, al acompañamiento de trabajadores no docentes y estudiantes, y al trabajo conjunto con las organizaciones del sistema universitario para sostener el reclamo.
LCV: ¿Contanos un poco cómo se está llevando a cabo el paro de docentes universitarios?
Mario Sequeira: “Bueno, el paro de hoy de 24 horas tuvo un acatamiento que alcanzó prácticamente el 100% en todas las universidades nacionales, en las 60 universidades del país. Más allá del éxito de la medida, nosotros seguimos en esta semana de visibilización de la protesta universitaria y queremos manifestar que reclamamos paritarias ya y, sobre todo, la aplicación de la ley de financiamiento universitario, que la Justicia intimó al Gobierno nacional para que la ponga en vigencia.”
LCV: Me decís que el acatamiento fue importante en docentes, ¿están también los no docentes incorporados, los trabajadores docentes y no docentes? Y los alumnos, ¿han acompañado el paro? ¿Cómo ha sido, con presencia o sin presencia?
Mario Sequeira: “Sí, la medida incluye tanto a docentes como a no docentes, es decir, a todos los trabajadores de las universidades. En la mayoría de las universidades el paro fue sin presencia en las aulas. Los estudiantes, bueno, como pasa siempre, el 100% no está totalmente de acuerdo con la medida de fuerza y una mayoría sí la acompaña. La unanimidad absoluta nadie la tiene.”
LCV: ¿Sabés si hay algunas universidades privadas que estén cerca del tema? ¿O son todas las universidades nacionales, como La Matanza y otras?
Mario Sequeira: “Son universidades nacionales, sí, pero también algunas universidades privadas siempre se han solidarizado con nuestra problemática. Incluso se han solidarizado frente al éxodo de muchos docentes que terminan renunciando a la universidad pública. Y cuando realizamos movilizaciones masivas, muchas veces también participan sectores de esas universidades privadas.”
LCV: Cuando ustedes realizan este tipo de medidas, ¿se plantean dar clases de concientización en la calle para explicar la situación a los estudiantes o a quienes no comprenden el sistema de paros?
Mario Sequeira: “Permanentemente venimos realizando acciones de visibilización. Para nosotros es muy importante la participación de los estudiantes, que son una pata fundamental de la lucha. Por eso el frente sindical que conforman todos los trabajadores de las universidades, docentes y no docentes, viene trabajando desde febrero de 2024 en conjunto con los estudiantes, a través de la Federación Universitaria Argentina, la FUA, y también junto a los rectores a través del Consejo Interuniversitario Nacional.”
Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA: Denuncian salarios “de hambre” y paran por tiempo indeterminado
Hugo “Cachorro” Godoy: “Para vivir con dignidad se necesitan al menos 2,3 millones de pesos de bolsillo”

