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Entrevistas

Julio Piumanto: Martínez De Hoz, Cavallo, Menem, De la Rúa y Macri, hablaron de libertad. Una libertad que provocó solo inequidad”.

Mientras el gobierno abría un compás de espera para continuar el ‘diálogo’ con sindicatos y empresario dentro de 10 días, el boletín oficial publicaba la reglamentación del impuesto a las ganancias de los salarios sin ninguna modificación. La CGT reiteró que cada sector damnificado estaría libre de presentar un recurso ante la justicia mientras estudian la posibilidad de hacer un reclamo general.

Tal como ya lo habían anunciado varios gremios, Camioneros, Portuarios, Aeronáuticos, Bancarios y Aceiteros, entre otros. Ya fueron presentadas a Tribunales las apelaciones de varios sindicatos. Sergio Palazzo de la Bancaria acudió ayer a la justicia, al igual que Carlos Wechsler, de Adimra. Los sucedió el representante de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN)Julio Piumato, “invocando derechos de incidencia colectiva y frente a la violación del principio de legalidad en materia tributaria”.

El pasado lunes, Nora Anchart entrevistó a Julio Piumato, actual Sec. Gral de DDHH de la CGT, en La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores que se emite por larz.com.ar los lunes de 18 a 20hs. En medio de este complejo panorama de un gobierno que se declara ‘libertario’ la charla giró en torno al concepto de libertad, libertad que también esgrimía Martínez de Hoz. La cárcel a los genocidas y el terrorismo de Estado fueron parte de la conversación. A pesar de que UEJN participa de las mesas de diálogo propuestas por el gobierno, su líder no parece muy convencido sobre cómo van las cosas.

Julio Piumato 22/7/2024:

LCV: ¿Para vos qué significa en nuestro país hoy la palabra libertad?

—Libertad significa lo mismo siempre. Libertad es poder ejercer todos tus derechos. Nosotros siempre decimos que cuando hay parte de la sociedad que no tiene posibilidad de ejercer su derecho ni vivir con dignidad, no tiene libertad. Tiene libertad de morirse de hambre, como dijo una persona del gobierno. Pero libertad es un valor muy profundo del ser humano y de las comunidades, porque tiene que ver con eso, con el acceso a una vida digna de conjunto, el poder elegir, el poder optar, el tener libertad. Lo que pasa es que el concepto libertad muchas veces se ha asimilado a la fuerza, digamos, al interés del más fuerte. Son los poderosos que quieren libertad para para oprimir a los más débiles. La libertad tiene que tener un valor más universal. Hay libertad cuando todos pueden pueden ejercer sus derechos, y no cuando solo los pueden ejercer los más poderosos.

LCV: La libertad del zorro en el gallinero no es libertad, y la libertad que proclama el actual gobierno nacional me parece que tampoco.

—Obvio, no, pero ellos son libertarios, van más allá de la libertad, digamos, una libertad muy especial. Porque fíjate que por un lado dicen libertad y por el otro lado, es para proteger los derechos de los poderosos, como pasó siempre en todo, o por lo menos si nos ponemos a ver en los periodos similares a estos que estamos viviendo, siempre el concepto de libertad se asoció a los poderosos. Planteaban la libertad y la no regulación en las cuestiones que tenían que ver con los sectores más necesitados de la sociedad, y en cambio regulaban cuando estaban en juego sus propios intereses. Es decir, hay un contra sentido.

LCV: Es muy particular el momento en el que estamos viviendo, porque los libertarios y todas las derivaciones de la palabra libertad, me parece que en este momento tienen un uso y abuso muy impresionante y sobre todo una gran careteada. Me parece que es una gran hipocresía.

—Una distorsión. No es una libertad. La libertad no es que esté todo igual. Jauretche decía algo bien: igualémonos y después corremos, ¿no? Estemos todos en la misma condición.

LCV: Yo me acuerdo haber hecho una nota una vez a un excombatiente de Malvinas, que está registrado en un documental mío, que se llama Regístrese, comuníquese y archívese. El excombatiente decía algo así como sí, todos somos iguales, todos somos iguales, todos tenemos la misma libertad. ¿Ahora, sabes qué? Vos arrancas corriendo las millas de Le Mans y yo estoy con un monopatín.

—Tal cual. Esa es la realidad. Por eso el concepto de libertad es un concepto muy profundo, no como la utiliza muchas veces los liberales y mucho más estos libertarios. Pero vos fíjate que con este tema de la libertad hay muchas similitudes, para no ir mucho más atrás en la historia argentina, pero si vamos al periodo de la dictadura genocida de Martínez De Hoz, si vamos a al periodo de Cavallo con Menem o un poco De la Rúa también, si vamos al periodo de Macri, los cuatro hablaron de libertad. Y lo que generó esa libertad es que la distribución del ingreso fuera mucho menos equitativo.

LCV: Claro, ahí estamos hablando de libertad de mercado, ¿no?

—Mercados son interés, son grupos económicos. Son los grupos económicos poderosos, tanto económicos como financieros, más que nada. Entonces vos con la libertad a esos grupos le estás dando le estás dando navaja a un mono.

LCV: ¿La sociedad nuestra se puede ver amenazada frente al pedido de libertad o de libertad de prisión domiciliaria de los genocidas que tienen totalmente probadas sus causas y demás? ¿Cómo se siente protegida y cuidada su libertad una sociedad cuando los diputados que votó y eligió van a visitar a los violadores de las libertades públicas, individuales, colectivas y toda la lista que se te ocurra para tratar de alivianar su situación procesal?

—Nosotros sacamos un comunicado de derechos humanos de la CGT. Creo que acá el problema dramático que tenemos, que también los sectores del gobierno que reivindican esto y esos diputados que fueron a ver a los genocidas, ellos vuelven al esquema de que acá hubo una guerra entre dos facciones: una que tenía el Estado, que era la fuerza armada o de la dictadura genocida, y otra las organizaciones militares llamadas subversivas. Esto no es verdad. Acá el golpe de la dictadura no se hizo para eliminar la violencia que se venía desarrollando en la Argentina de uno y otro lado, sino vino para imponer un programa económico, un cambio de paradigma de país, salir del Estado de bienestar que había generado el peronismo y que llevó a los niveles más altos de dignidad en todas las variables socioeconómicas que conozcamos en la historia argentina. Entonces, decidido acabar con eso, dan el Golpe de Estado. Y te doy dos elementos que por eso muchas veces también desde los discursos oficiales y todo, no oficiales de este gobierno sino los anteriores, también se desvirtúa esto. Te voy a plantear algo concretamente. Yo siempre dije y vengo diciendo que es más importante para la dictadura que el comunicado número uno del 24 de marzo, es el discurso de Martínez De Hoz, el 2 de abril. Ahí queda claro que los militares no vinieron a acabar con la violencia o el enfrentamiento armado que cuestionaba y etc, todo lo que es el discurso de los que pretenden reivindicar esa época, sino que vino a cambiar la historia, la raíz de la historia argentina. Él lo dice bien cuando empieza: venimos a dar una vuelta de página de la historia argentina estatista, ta, ta, ta. Es una declaración de principio brutal de Martínez de Hoz. Y ahí vino lo que vino. Cuando hizo eso, y acá hubo una resistencia heroica del movimiento obrero, heroica, por eso desaparecieron secretarios generales como Smith, como Salamanca en Tucumán, como Di Pasquale en el sindicato de farmacia, es decir, fueron todos golpe y de ahí para abajo, impresionante. Si sumamos a los encarcelados, a los torturados, a los perseguidos, a los despedidos, son centenares de miles de argentinos, la mayoría proveniente del movimiento obrero que sufrieron las consecuencias directas de la represión. Son los dos elementos fundamentales. El discurso de Martínez de Hoz y después la orden de batalla. Yo no sé por qué no se habla de eso. Porque la orden de batalla de abril del 77 del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, que firma el jefe del Estado Mayor, que era en ese momento el general Viola, que fue encontrada en el año 84 en un cuartel de Villa Martelli, desgrana claramente que el objetivo de la represión, dice que acá no es problema la subvención armada, que acá el problema es garantizar el éxito del plan Martínez de Hoz. Entonces el centro de la represión tenía que estar dirigido al movimiento, a frenar o a bloquear, a neutralizar, es una palabra que usa mucho en ese documento, la resistencia obrera y la resistencia de las organizaciones sindicales. Y ahí hace con esa propiedad que tienen los militares de ser bien específicos, bien detallistas, pone toda la forma de neutralizar, todas las maneras de neutralizar que plantea esa orden de batalla, que es la vía para actuar.

LCV: A mí me parece hoy que tu mirada es muy importante para que venga al 2024 y le digamos a la gente lo que significa que los diputados que han sido votados para legislar y lo que fuera, vayan a buscar la libertad o un abonamiento de la prisión de personas que cometieron no solamente lo que vos acabas de contar en tanto herramientas del terrorismo de Estado, sino además físicamente habían sido responsables de torturas y demás. Necesito que tu lectura se ponga acá y le hable a un pibe de 19, 20 años que no entiende por qué nosotros estamos tan en contra de que representantes, no me importa si son de La Libertad Avanza o de donde sea, por qué el espectro gremial, por qué el espectro político, por qué los diputados de otras expresiones políticas y demás están en contra de ese acercamiento a lo más oscuro y aberrante de nuestra historia.

—Pero tenemos que empezar de ese análisis, porque ¿cuál es la lógica de los que pretenden reivindicar? Esos que están presos no son no son genocidas, herramientas de terrorismo de Estado para reprimir al pueblo, sino son gente que se jugó por la Argentina y enfrentó al otro bando que la subversión armada, como la llaman ellos, ¿me entendés? En esa lógica muchos se pueden confundir ¿por qué hay una doble vara? como dicen ellos, pero esto no fue así. Acá el terrorismo de Estado fue una dictadura que reprimió masivamente al pueblo para aplicar un sistema económico que cambió de raíz la historia de la Argentina para mal. Entonces, eso es lo que tienen que tener los jóvenes. Por eso tenemos que decir que no, porque ahí hay también responsabilidad. Porque yo lo dije, siempre está bueno juzgar y condenar a los militares genocidas, porque los militares genocida pero yo no pienso que eran una manga de locos. Ellos lo hicieron dentro de un plan estratégico para cambiar las bases de justicia social de la Argentina.

LCV: Pero ahora lo lograron a través de los votos y lo quieren consolidar en este hermanamiento. A mí me parece muy terrible. Y me parece que además hace falta ser más contundente con la opinión de las consecuencias en una democracia tan endeble como la que tenemos de este tipo de cosas.

—Nosotros llegamos a esto por errores de los que nos gobernaron antes. Una de las cosas que yo siempre critiqué en estos años fue la visión sesgada de los derechos humanos. Porque vuelvo a decir, no fueron unos locos genocidas, unos locos asesinos que salieron a matar, a perseguir gente y matarlos, sino que fue un plan para cambiar las bases de la Argentina. Entonces, yo lo que siempre crítico y nunca pude entender es por qué juzgamos a los genocidas, que es un tema imprescindible para la convivencia democrática en la Argentina, pero siguen vigentes las leyes para aplicar las cuales esos genocidas hicieron lo que hicieron. Yo digo, ¿Cómo puede estar después de 41 años de democracia vigente la ley de entidades financieras de Martínez de Hoz? Que los jóvenes sepan que hasta ese momento el ahorro de los argentinos tenía dos objetivos, que era el sistema del peronismo de Perón, el sistema que rigió hasta el 76, que era financiar el consumo popular que genera mayor dignidad para la gente para que pueda vivir dignamente. Pero además mueve la economía, es el círculo virtuoso de la economía, que es mayor salario, mayor consumo, mayor consumo, mayor producción, mayor producción, más empleo, que estaba para eso. La otra parte para la inversión pública, que era la herramienta del desarrollo productivo del país. Por eso estaban los planes quinquenales, después fue el plan trienal del 73, tenía todo un sentido.

LCV: Hay que construir un mensaje para la enorme cantidad de gente joven que votó a los libertarios sin tener idea de lo que está votando.

—Mucha gente lo votó en contra de lo que estaba pasando. Uno de los errores de los que nos gobernaron en estos últimos años con la bandera de los derechos humanos, es haber sesgado en una realidad que no era la principal. Digamos, haber abonado el tema que los buenos eran los que levantaban las armas contra los malos, y los malos eran los que reprimían a los que levantaron las armas. Acá el problema no fue eso, acá el problema fue que hubo una dictadura genocida donde usaron las herramientas del Estado para reprimir al conjunto del pueblo y cambiar las bases de una legislación justa. Hay que abonar la historia para entender, porque si no quedamos en un Boca River constante.

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Hugo Paredero: “El arte no necesita críticos: necesita gente que sienta”

En una charla exclusiva con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Hugo Paredero recorre su vida atravesada por el arte, el periodismo, el teatro y la cultura. Con anécdotas entrañables, memoria afectiva y una mirada crítica sobre el presente, la entrevista se convierte en un testimonio sensible sobre la potencia del encuentro, la resistencia cultural y el valor del oficio.

LCV: A veces una se da los gustos en vida, ¿no? Hoy estoy particularmente contenta. Señoras y señores, con ustedes el periodista, escritor y humorista Hugo Paredero. ¿Cómo estás, Hugo?

Hugo Paredero: “Bien, muy contento de estar acá. De verdad. Estoy con buen ánimo, y eso que no siempre es fácil, pero hoy sí puedo decir que estoy bien. Me hicieron muy bien veinte días de vacaciones.”

LCV: ¿Dónde estuviste?

Hugo Paredero: “En América, el pueblo donde vive mi hermano. No es donde nací —yo nací en Carlos Tejedor—, pero es donde vivieron mis padres durante más de cuarenta años. Estuve en la casa familiar veinte días maravillosos: comer, caminar, cantar, compartir afectos. Eso te reordena el alma.”

LCV: Trabajamos muchos años juntos y hay una anécdota inolvidable: la malla de lana que te tejió tu mamá para ir al río. Contala, por favor.

Hugo Paredero: “Mi mamá era tejedora compulsiva. Un día vamos a Punta Lara y ella, convencida de que íbamos al mar, me teje una malla de lana con pecherita, roja, con un conejito azul. Yo tenía cinco años. Entro al agua y la lana empieza a pesar… me hundía. Mi papá me rescata. Para mí fue un héroe absoluto. Hoy cumpliría 103 años.”

LCV: ¿Cómo se hace humor y periodismo crítico en este contexto tan hostil?

Hugo Paredero: “Primero, teniendo una disposición vital: yo tiendo al vaso más de tres cuartos lleno. Me gusta la vida. Me enojo, claro, pero mi base es esa. Empecé en la revista Humor en el 79, ahí me autopercibí periodista. Nunca estudié periodismo formalmente, pero ese espacio me empujó a serlo.”

LCV: No hablás del arte desde la distancia, sino desde el amor por el oficio.

Hugo Paredero: “Claro. Yo estudié teatro, dramaturgia, actué. Dejé abogacía a los veinte porque mi vocación era el arte. Por eso no creo en el crítico como figura necesaria. El arte existe con el artista y con quien lo recibe. Cada espectador tiene una cita íntima con la obra.”

LCV: ¿Cómo te llevás con los nuevos géneros, el trap, el rap?

Hugo Paredero: “Cuando hay pensamiento, poesía, discurso, me interesa. Escuché a Willy Bronca y me gustó. No suena a arenga vacía, hay cansancio, hay verdad. Ese estilo nace del hartazgo social. Eso lo vuelve respetable.”

LCV: ¿Qué opinás de la política cultural del gobierno actual?

Hugo Paredero: “Es devastadora. Es un gobierno destructivo, profundamente inculto, que ostenta la violencia. El daño que genera en la vida cultural es enorme. Hay miles de actores y actrices sin trabajo. La única salida es juntarse, organizarse, crear en colectivo.”

LCV: Escuchamos recién a Mariquena Monti interpretando “La loba”. ¿Qué te genera?

Hugo Paredero: “Una emoción inmensa. La entrevisté varias veces, la vi en escena, la conocí personalmente. Tenía una mirada que te abrazaba. Cuando cantaba ‘La loba’, no interpretaba un poema: lo habitaba. Era ella. Ese es el arte verdadero.”

LCV: También conociste a figuras como Egle Martin.

Hugo Paredero: “Sí. Íbamos a su casa en Barracas, vermut con papas fritas, música, conversación. Tenía una energía arrolladora. Te convocaba a crear sin imponerte nada. Esa polenta hoy cuesta encontrarla, pero todavía existe en muchos actores y actrices.”

LCV: ¿Qué recomendás hoy para ver en teatro?

Hugo Paredero: “B Company, en el Nacional. Un espectáculo brillante, con talento argentino del más alto nivel. El teatro está lleno porque la gente necesita reír, emocionarse, encontrarse. Eso sigue vivo.”

LCV: Gracias, Hugo. Nos hacía falta jugar un rato con la palabra, con el arte, con la memoria.

Hugo Paredero: “Gracias a vos. Me encanta el programa, me encanta el título. Y me encanta este espacio.”

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Preocupación en el Hospital El Cruce: salarios bajos, financiamiento incierto y alerta ante posibles intentos de privatización

El Hospital Nacional El Cruce, ubicado en Florencio Varela, es una institución pública estratégica para la salud de miles de personas en el conurbano bonaerense y en todo el país. En diálogo con LCV, Diego Garrobo, trabajador administrativo con 16 años de trayectoria en el hospital, describe la situación actual: el esfuerzo cotidiano del personal para sostener la atención, los bajos salarios, el aumento de la demanda producto de la crisis social y la preocupación que generaron versiones periodísticas sobre una eventual privatización.


LCV: “Contanos un poco cuál es la situación actual del Hospital Nacional El Cruce y dónde queda, para la gente de todo el país.”

Diego Garrobo: “El Hospital El Cruce queda en Florencio Varela. Hoy está funcionando y atendiendo gracias al enorme esfuerzo cotidiano de sus trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, existe una preocupación real por los salarios bajos, los contratos que no se efectivizan y una situación que termina impactando tanto en la calidad del trabajo como en la atención a los pacientes.

La semana pasada circuló una versión en un diario de alcance nacional sobre una posible privatización o gerenciamiento privado de hospitales AMIC, entre ellos El Cruce. Esto generó una enorme preocupación en la comunidad hospitalaria y en los pacientes, porque no se trata de un hospital más: es un hospital público de alta complejidad, estratégico para la región y para el sistema de salud provincial y nacional. Garantiza atención integral y gratuita y resuelve casos muy complejos que otros hospitales no pueden abordar.”


LCV: “¿Qué tipo de población asiste al hospital? ¿Cuál es su nivel socioeconómico?”

Diego Garrobo: “Es un hospital público que atiende principalmente a población vulnerable, a personas que no tienen obra social. También atiende a pacientes que sí tienen cobertura, pero que requieren prestaciones que las clínicas privadas no pueden realizar, y en esos casos el hospital recupera costos a través del cobro a las obras sociales.

En Florencio Varela se vive una situación social muy difícil: cierran empresas, cierran comercios y muchas personas pierden su cobertura de salud. Eso hace que aumente la demanda en los hospitales públicos, incluido El Cruce.”


LCV: “¿Cuál es el sueldo promedio de un trabajador de la salud y de un médico en el hospital?”

Diego Garrobo: “Depende de la categoría, pero los profesionales rondan entre 800.000 y 1.300.000 pesos. Es un sueldo muy bajo, y eso es parte central de nuestro reclamo.”


LCV: “¿Cuál es tu rol dentro del hospital?”

Diego Garrobo: “Soy personal administrativo. Llevo 16 años trabajando en el hospital, desde sus inicios. Es un hospital que conozco profundamente: atiende pacientes sin distinción, tengan o no obra social. Es un hospital relativamente nuevo, inaugurado en 2007 durante la presidencia de Néstor Kirchner, con tecnología de alta complejidad y diagnóstico de última generación.”


LCV: “Se habló de privatización. ¿De qué estamos hablando exactamente?”

Diego Garrobo: “El diario La Nación publicó una versión sobre una posible privatización o gerenciamiento privado de hospitales AMIC, entre ellos El Cruce. Eso generó muchísima preocupación porque este tipo de medidas suelen derivar en arancelamiento. Nosotros sostenemos que ni la salud ni la educación pueden regirse por una lógica de mercado ni por criterios de rentabilidad.

Tras el repudio rápido del sindicato y de distintos sectores, la dirección del hospital difundió un comunicado aclarando que no existe ningún proyecto de privatización ni de gerenciamiento privado. Eso es importante decirlo. Sin embargo, en ese mismo comunicado se reconoce que hay problemas de financiamiento que afectan la previsibilidad y el desarrollo del hospital.

Desde APEC, el sindicato que representa a los trabajadores, valoramos que se haya aclarado públicamente que no hay un proyecto de privatización, pero también decimos que la preocupación sigue siendo legítima. La historia de la salud pública muestra que muchas privatizaciones avanzan de manera gradual, bajo discursos de eficiencia o modernización. Por eso creemos que no alcanza con un comunicado: necesitamos garantías políticas claras y sostenidas.”


LCV: “¿Cuáles son las próximas medidas?”

Diego Garrobo: “La semana pasada, el jueves 15, realizamos una jornada de protesta de 24 horas con actividades a las 14, a las 18 y a las 24, para que todos los compañeros y compañeras pudieran participar. Hubo una gran convocatoria. Vamos a seguir con el plan de lucha hasta obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades.”


LCV: “¿La comunidad acompaña?”

Diego Garrobo: “Sí, la comunidad acompaña mucho. Agradecemos profundamente a la comunidad y a los medios que nos acompañan y defienden la salud pública y al Hospital El Cruce.”

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Fabio Basteiro: ““Flybondi baja la vara del sistema aéreo y pone en riesgo la seguridad”

Más de 24.000 personas damnificadas por cancelaciones, reprogramaciones arbitrarias y falta absoluta de respuesta por parte de Flybondi reabrieron el debate sobre el modelo aerocomercial en la Argentina. ¿Se trata solo de un problema empresarial o de una política deliberada de desregulación? Desde La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores conversamos con Fabio Basteiro, dirigente sindical histórico del sector aeronáutico y trabajador de Aerolíneas Argentinas, para comprender qué hay detrás del colapso operativo de las low cost, qué responsabilidades tiene el Estado y cuáles son los derechos que hoy se les están negando a los usuarios.


LCV: Yo era una de las más de 24.000 personas damnificadas por Flybondi y estuve a punto de perder mis vacaciones, que eran cortitas pero muy importantes para mí. No podía perder ni un solo día. Por eso queremos hablar de esto con vos, para entender por qué está Flybondi en el país y qué podemos hacer frente a este despropósito que afecta a miles de personas. ¿Cómo estás? Te saluda Nora Anchart.

Fabio Basteiro:
“Hola, ¿cómo estás? Tanto tiempo, muchos años sin cruzarnos, pero seguimos en el mismo camino. A veces los caminos se separan y después se vuelven a encontrar.”


LCV: Contanos en qué estás hoy, dónde estás trabajando.

Fabio Basteiro:
“Hoy estoy trabajando nuevamente en Aerolíneas Argentinas, en mi puesto, y junto con Roberto Reposo estamos aportando al debate público. Publicamos dos libros: uno se llama ¿Por qué fracasó la revolución de los aviones?, que analiza la política aerocomercial del macrismo y el modelo low cost, y otro llamado Cielos abiertos, venas abiertas, que se enfoca específicamente en la política aerocomercial del gobierno de Milei. También escribimos en Tiempo Argentino, Canal Abierto y otros medios, siempre desde la mirada de los trabajadores, no desde la academia ni desde las empresas. Ese primer libro muestra cómo el modelo low cost impulsado por Dietrich continúa hoy con la política de cielos abiertos, cuyo objetivo real es debilitar a la línea aérea de bandera. Esto ya lo vivimos en los 90. No estamos en contra de las low cost en sí, pero creemos que el Estado debe regular, controlar y dirigir para que puedan convivir distintas empresas sin destruir el sistema.”


LCV: La gente no elige Flybondi por ingenuidad, la elige porque Aerolíneas es mucho más cara. A veces viajar a Bariloche cuesta casi lo mismo que viajar a Miami. En otros países las low cost funcionan bien. ¿Por qué acá no?

Fabio Basteiro:
“En Europa las low cost funcionan porque hay planificación, concentración poblacional y controles estrictos. Acá las leyes existen, pero no se cumplen porque falta control real del Estado. En los 90 pasaba algo similar con empresas como LAPA, Dinar, LAER o Sol, que podrían haber funcionado si el Estado hubiera controlado, pero la lógica de muchas de estas empresas prioriza el negocio por sobre la seguridad y la continuidad operativa, y eso termina en quiebras, tragedias o desaparición de compañías. Flybondi es un caso grave porque no se conocen claramente sus dueños, hay opacidad financiera, rotación permanente de directivos, cambios de razón social y de domicilio fiscal, todo con el objetivo de eludir responsabilidades legales. Estas empresas buscan bajar la vara del sistema aerocomercial: menos controles, caída de convenios laborales, menor mantenimiento y menor inversión. No es lo mismo bajo costo que baja tarifa sin respaldo estructural.”


LCV: Pero además Aerolíneas hoy tampoco es competitiva: levanta vuelos, da mal servicio, no renueva flota. Entonces la gente termina eligiendo igual a las low cost.

Fabio Basteiro:
“Es cierto que Aerolíneas hoy tiene problemas serios, pero hay que diferenciar modelos. Por ejemplo, JetSmart tiene detrás a American Airlines, con estructura, planificación y respaldo internacional, y por eso es una low cost más seria. Flybondi, en cambio, combina todos los problemas: aviones viejos, leasing precario, poco personal, falta de repuestos y falta de planificación. No tienen hangar propio y muchas veces es Aerolíneas la que termina resolviendo sus urgencias técnicas. En un Estado serio ya se le habría retirado la concesión.”


LCV: En mi caso nadie atendía el teléfono, te ofrecen un voucher como si fuera algo rutinario. La gente pierde casamientos, turnos médicos, velatorios. ¿Qué puede hacer el usuario?

Fabio Basteiro:
“El día que relatás, Flybondi tenía 47 vuelos programados y canceló 23, lo que muestra que no es una situación excepcional sino sistemática. Esto ocurre porque la ANAC no controla y está totalmente direccionada políticamente. En países serios, cuando una empresa cancela un vuelo debe reubicarte automáticamente en otro y hacerse cargo del perjuicio, no ofrecerte un voucher para patear el problema. El usuario puede reclamar por daño directo y también por lucro cesante, porque si perdiste una oportunidad laboral, un ingreso o un evento importante, eso es indemnizable.”


LCV: Da la sensación de que esto solo va a cambiar cuando ocurra una tragedia, y eso es lo más preocupante.

Fabio Basteiro:
“El mayor riesgo hoy es la seguridad aérea. Trabajo en Aeroparque, en mantenimiento, y veo cómo operan: vuelan con neumáticos vencidos, con escasez de repuestos y con dotaciones insuficientes. Cuanto más vuelan, más ganan, esa es la lógica del negocio. A eso se suma el desfinanciamiento de áreas clave como el control aéreo: los controladores reclaman aumentos salariales básicos y no se los dan. Es una cadena de irresponsabilidades muy peligrosa.”

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