Entrevistas
Pablo Flores: Cerrar la AFIP es como darle ‘zona liberada’ a los evasores
El Secretario General del sindicato que reúne a los trabajadores de la AFIP pasó este lunes por La Columna Vertebral, horas antes de que se decretara la conciliación obligatoria para que cese el plan de lucha de ‘apagones informativos’ y no puedan participar del paro de 24 horas del miércoles. “La verdad es que cuesta pensar cómo actúa y por qué actúa el gobierno. Sabemos que no es de la política tradicional. Es muy difícil pensarlo en esos términos. Un gobierno que necesita dinero y que plantea el déficit cero, tiene un plan económico en el que la recaudación viene cayendo por la caída de la actividad y con esto conmociona al organismo que está prácticamente en una parálisis, más allá de la medida que tomamos los gremios”, explica Pablo Flores, Secretario General de la AEFIP, quien no sale de su asombro ¿Qué busca el gobierno? “Nosotros desde que escuchamos la campaña de Milei, cuando decía que iba a destruir el Estado, que iba a hacer la reforma laboral, cuando hacía esos discursos donde decía que cobrar impuestos era un delito y que los fugadores eran héroes, eran todos mensajes que nosotros tuvimos una posición política en defensa del Estado, en los derechos laborales y de nuestra actividad, la actividad tributaria, fiscal, porque nosotros creemos en otra cosa.” Desmiente las cifras siderales sobre los sueldos de los empleados del organismo: “el promedio entre los pocos sueldos altos y la mayoría de la trabajadores es de 3 millones”. En este momento hay más de 3.000 trabajadores desvinculados. Flores denuncia una persecución política, y aclara que hay menos trabajadores en el 2024 que el el 2019. “La verdad que acá entra personal en todos los gobiernos. Esta locura de perseguir políticamente. En el periodo de Macri entraron 2100 trabajadores y siguen trabajando. ¿Qué debería haber pasado? ¿Debería haber venido el otro gobierno y los debería haber echado? Formar un profesional cuesta muchísimos años, no es que entran con el saber de la facultad y están listos para enfrentar los grandes estudios. La verdad es que se van formando con los propios trabajadores de adentro. Hoy se están jubilando muchos trabajadores que no van a poder transmitir su conocimiento.”
Escuchá la entrevista completa realizada por Nora Anchart el 28 de octubre de 2024
LCV: ¿Qué significa para el usuario y para el Estado Nacional un deficiente organismo en el marco tributario?
—En principio, nosotros decimos que esta disolución de la AFIP y este desmantelamiento que proponen es un premio a los evasores la verdad, porque no tenemos detalle de cómo va a ser el próximo ente recaudador. Lo que venimos planteando es que esto es similar a que si el gobierno retira a la policía de las calles, es zona liberada. Bueno, esto es lo mismo. Si la AFIP tiene menos poder de fiscalización, va a tener menor poder de recaudación. No se van a poder brindar los servicios que se brindan, todo lo que sostiene el Estado, lo sostiene con la recaudación nacional. La verdad es que cuesta pensar cómo actúa y por qué actúa el gobierno. Sabemos que no es de la política tradicional, es muy difícil pensarlo en los términos de ello. Un gobierno que necesita dinero y que plantea el déficit cero, viene con un plan económico que la recaudación viene cayendo por la caída de la actividad y con esto conmociona al organismo que está prácticamente en una parálisis, más allá de la medida que tomamos los gremios.
LCV: ¿Quiénes son estos 21 funcionarios que estaban arriba? ¿Quién elige a esos funcionarios? ¿No son de carrera o son de carrera?
—Primero los nombra el gobierno, al administrador federal, en este caso a la señora Misrahi la nombra el administrador federal y ella designa después. Puede designar personal de afuera, puede designar personal de adentro, con capacidad y conocimiento de lo que tienen que llevar adelante, pero evidentemente están fuera de convenio. Esos salarios la verdad que los tienen que explicar ellos. Nosotros podemos explicar los de los demás 20 mil trabajadores que están en las escalas de los dos convenios, tanto de la aduana como los nuestros, y nada tienen que ver con esos sueldos millonarios. Sí están acorde a lo que cobran los trabajadores de la actividad tributaria. Esto es como cuando cuestionan a por qué gana tanto un piloto de avión. Bueno, quizás se lleva 500 vidas en sus manos y es una tarea súper profesional. Nosotros decimos que un inspector que va a fiscalizar a las grandes corporaciones, a empresas que se dedican a la evasión fiscal, desde el crimen organizado incluso, porque las maniobras de lavado de dinero y todo, digamos, hay corporaciones que tienen estudios contables enteros, sin embargo nuestros trabajadores van solo con su alma y los fiscalizan. Preparar un trabajador de esa naturaleza cuesta mucho y la firma de esos compañeros cuesta mucho. Entonces, tiene que estar pagada acorde. Yo imagino que nadie quiere que un trabajador que va a fiscalizar en las grandes corporaciones, salvo que tenga interés en la propia corporación, gane 600 mil pesos. Bueno, eso son la realidad de los salarios, que este año vienen congelados, que nos bajaron la alícuota de la apropiación. Lo demás es una desnaturalización de la información por parte del gobierno.
LCV: Lo que hay que decir es que hay un 70% de la población de los trabajadores de AFIP que son calificados. El promedio de un sueldo está en el millón y pico hasta más arriba de acuerdo a las escalas.
—El promedio de la planta, dentro de todas las escalas de los convenios, son 3 millones y medio.
LCV: Entre el mayor y el más grande.
—Claro. Son pocos los más que están más altos y muchos los que están más abajo. Quizás alguien que escucha dice bueno, es un buen salario, pero por las manos de nuestros trabajadores pasan millones de pesos y la verdad las administraciones tributarias del mundo tienen esta calificación..
LCV: ¿Solamente trabajan el tema de recaudación, inspección o cuáles otras son las tareas que tienen que llevar a cabo AFIP?
—La AFIP es un organismo complejo que trabaja muchísimos temas. Nosotros, de hecho, le recaudamos a las provincias, le damos servicio a las provincias, a los municipios, trabaja toda la cuestión de convenios internacionales. Esto no es simplemente un trabajo administrativo. Acá hay mucha complejidad en el organismo tributario. Y lo que decías vos al principio, los tributos los definen por ley en el Congreso. Nosotros solamente llevamos la tarea de llevar adelante las leyes que se producen en el Congreso. Porque acá hay una confusión en este festejo de que van a pagar menos, quizás pagan menos los que más tienen, porque lo que están haciendo es relajar los controles que deberían estar justamente siempre a la mayor eficiencia posible.
LCV: Se están llevando a cabo medidas como, por ejemplo, el paro informático que es de 10 a 12. ¿Qué significa y cómo se traduce esto en las distintas fuentes que tienen que servir la AFIP en este paro de 2 horas?
—2 horas fueron miércoles, jueves y viernes la semana pasada. Hoy y mañana son 4 horas, y el miércoles va a ser paro general de 24 horas. La medida de fuerza es parcial, incluye un apagón informático, que como el organismo está altamente informatizado, obviamente la gran mayoría tiene una computadora para procesar datos, para llevar adelante su tarea. Bueno, obviamente si el trabajador apaga su computadora, todo el trabajo empieza a ralentizarse, desde los menos complejos a los más complejos. La AFIP realiza la recaudación de IVA, ganancia, a de obras sociales, la de las jubilaciones; acá hay una cuestión que aparte es la transmisión online de mucho dinero a las cuentas de los servicios que recaudamos. Esto empieza a resentirse dentro del organismo.
LCV: El de 24 horas me impresiona porque son 24 horas sin recaudación en todo el país.
—Después los anuncios del vocero presidencial, que salieron incluso en un comunicado oficial de presidencia, tenemos más de 3100 desvinculaciones con una estigmatización política por haber entrado en un gobierno determinado, en el anterior. La verdad que acá entra personal en todos los gobiernos. Esta locura de perseguir políticamente, registrar, aunque piensan todos de una manera políticamente, primero que nosotros nos consta que no es así, pero después es una locura estigmatizar a un trabajador porque entró en un periodo de gobierno. Vuelvo a decir, en el periodo de Macri entraron 2100 trabajadores y siguen trabajando. ¿Qué debería haber pasado? ¿Debería haber venido el otro gobierno y los debería haber echado? Formar un profesional cuesta muchísimos años, no es que entran con el saber de la facultad y están listos para enfrentar los grandes estudios. La verdad es que se van formando con los propios trabajadores de adentro. Hoy se están jubilando muchos trabajadores que no van a poder transmitir su conocimiento. Este déficit que hubo, y sobre todo lo hubo en la pandemia, que es donde menos personal ingresó, obviamente que se cuestiona que después hubo un ingreso mayoritario. La verdad que fue una recuperación que hizo el organismo de una planta estable que se viene manteniendo muchos años.
LCV: ¿Y hay menos ahora trabajadores que en el 2019?
—Sí, somos menos que en el año 2019.
LCV: ¿En qué consiste el ARCA de Noé que armaron? ¿Es algo diferente a AFIP? ¿A ustedes alguien les informó de qué se trata? ¿Hay un proyecto, una idea?
—Este anuncio que hizo el gobierno fue el lunes anterior, obviamente nuestra reacción fue inmediata, hicimos asambleas generales, tanto en la sede de la aduana en Azopardo como en la AFIP central y en todas las regionales del país. Los gremios obviamente de las asambleas determinaron iniciar medidas de fuerza que fueron parciales, paros de 2 horas, porque sólo estaban los anuncios. ¿Qué pasó el viernes? Cuatro días después salen los decretos, pero los decretos solo nombran a las autoridades que continúan, a la señora Misrahi y a los nuevos directores de DGI y DGA, dan una serie de considerandos y le dan la potestad para que en 60 días saquen una nueva reestructura. Ese viernes le pedimos una reunión con urgencia, la administradora evaluó que no era urgente que nos reunamos, tuvimos una reunión hoy. Sin embargo, hoy no tenemos detalles. Hace 10 meses que están en el organismo y no puede darnos detalle de cómo cree que va a funcionar la AFIP. Evidentemente, es un gobierno, particularmente por lo que nos toca a nosotros, que quiere gobernar con todas las decisiones en forma unilateral, sin consultas, aunque esto le afecte a los trabajadores. A ellos les gustará o no, pero los sindicatos son instituciones de la democracia y a ellos los eligió el pueblo argentino, nosotros los reconocemos, pero a nosotros nos eligieron los trabajadores para defender sus intereses.
LCV: Incluso entre los mismos trabajadores de AFIP debe haber votantes de Milei que se deben estar tropezando ahora con esta historia que no imaginaron, supongo yo, en ningún momento.
—Esto corre por mí, personal, pero yo creo que no solo en la AFIP, en todas las actividades, la gente tiende a disociar lo que piensa en la política y lo que le pasa en el mundo laboral, cree que van por separado. Sin embargo después se encuentran con esta realidad. Nosotros desde que escuchamos la campaña de Milei, cuando decía que iba a destruir el Estado, que iba a hacer la reforma laboral, cuando hacía esos discursos donde decía que cobrar impuestos era un delito y que los fugadores eran héroes, eran todos mensajes que nosotros tuvimos una posición política en defensa del Estado, en los derechos laborales y de nuestra actividad, la actividad tributaria, fiscal, porque nosotros creemos en otra cosa. Bueno, los resultados fueron los que fueron. Y hoy muchos de los que están sufriendo las consecuencias de la política, como decís vos, seguramente han votado en la política algo que creen que no le va a tener una consecuencia en su realidad laboral inmediata.
LCV: Hay una gran disociación. Los sindicatos son malos per se, son gente mala per se, pero hoy necesito del sindicato, porque si no, ¿quién sale a pelear la mía?
—Es que pasaba una cosa ya en aquellos momentos de campaña, cuando le preguntaban a la gente ¿Vas a votar a un candidato que dice que va a destruir el Estado? Y mucha gente decía bueno, no, en realidad yo le voto por otra cosa, pero eso no se lo van a dejar hacer. ¿A quién se refería la gente cuando decía no se lo van a dejar hacer?
LCV: En este momento, la enorme orfandad que tiene la parte del pueblo argentino que no votó a Milei es no saber de qué se agarra. La única cosa sólida que le queda a su alrededor, con todas las discusiones que puedan tener, es el sindicato al que pertenece. ¿Está haciendo un trabajo de cirujano Milei con respecto al tema este de la ausencia de oposición? ¿Ha logrado romper todos los diques o crees que hay una manera de salir?
—Creo que el gobierno de Milei, en su conjunto, desprecia el sistema que representamos los sindicatos porque está totalmente opuesto a lo que plantean ellos, a una economía de mercado en estado puro, con especulación financiera. Obviamente nosotros somos una barrera para llevar eso adelante. Nosotros creemos en una cosa más armónica, en que todos los actores de la sociedad nos pongamos de acuerdo y que equilibre el Estado para llevar adelante un desarrollo con algunas cuestiones donde primen la solidaridad y que los que más tienen, puedan, por ejemplo en el tema fiscal, aportar más que el que menos tiene. La verdad es que la política en general, todos tenemos que hacer una autocrítica porque llegamos a un esquema demasiado extremo del cansancio, de la política, del descreimiento y nosotros en este esquema, te lo digo como un compañero, un secretario general que está centrado en el consejo directivo CGT, la verdad es que nosotros creemos que hay que sostener la unidad, pero bueno, cada vez se hace más difícil. Hay organizaciones que creen que hay que dialogar y hay otras que creemos que vamos a dialogar con los que no quieren dialogar y con los que desprecian lo que representamos finalmente, porque acá no hay ningún ámbito genuino para llevar adelante estas discusiones.
LCV: Igual queda claro que lo que estás diciendo es en la política y que si al sindicato lo llaman a seguir negociando, va a seguir negociando porque esa es tu representatividad. Pero lo real es que una cosa es sentarse dispuesto a ceder y otra cosa es sentarse a defender intereses.
—Obviamente que nosotros esperamos una mesa de diálogo porque nosotros necesitamos soluciones concretas para nuestros trabajadores. Nosotros hoy estamos enfocados en defender las 3 mil y pico de fuentes de trabajo, que en realidad es un mensaje de gobierno, en realidad queremos garantizar las 20 mil.
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“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, el escritor y dramaturgo Alejandro Stilman presentó Protocolos, una obra que explora, desde la ficción y el teatro, el mundo de los operativos de seguridad y los servicios de inteligencia. A partir de personajes atravesados por los protocolos institucionales —y también por sus propias contradicciones—, la pieza propone una mirada humanística y crítica sobre quienes están detrás del escudo en las manifestaciones. La obra se presenta los viernes en el Complejo Teatral Ítaca, en el barrio de Almagro.
LCV: ¿Qué es Protocolos?
Alejandro Stilman: “Bueno, en primer lugar es una palabra que es signo de época para los argentinos. Decimos protocolo y sabemos que hablamos de los días miércoles y de esto que ha implementado la ministra de Seguridad: poner frente al grupo de jubilados que va a reclamar por sus derechos murallas humanas de robocops que se encargan supuestamente de mantener el orden o permitir la libre circulación. El protocolo antipiquetes, como ya sabemos, es uno de los protocolos. Pero todas las sociedades constituidas y todas las instituciones que forman parte de la sociedad tienen los suyos. Entonces tenemos el protocolo de un organismo dedicado al mantenimiento del orden —todo esto dicho entre comillas—, los grupos antidisturbios específicamente. Y después tenemos protocolos del otro lado, que son los de los servicios de inteligencia. También hay protocolos más benignos: tenés el protocolo odontológico, donde se encargan de ponerte la anestesia antes de sacarte la muela. Hay un montón de protocolos, y también protocolos que son un mito, como el Protocolo de Sion. La vida está nomenclada y es necesario que sea así en algún sentido, pero esta obra lo que hace es meterse con dos protocolos que me parece que son muy simbólicos de época: el de los fondos reservados de la SIDE —sin que necesariamente se esté hablando de eso—, porque es una obra ficcionalizada donde se metaforiza sobre estos dos mundos. Son dos historias que sobrevuelan esta índole de protocolo.”
LCV: ¿Y cómo se violan esos protocolos dentro de la obra? Porque hay un efectivo antidisturbios que falta a reprimir, un psiquiatra y agentes de inteligencia infiltrados.
Alejandro Stilman: “Sí, en realidad hay una mirada más bien de corte humanístico para tratar de entender qué pasa. Por ejemplo, a mí me resulta muy impactante cuando cinco milímetros de policarbonato —los del escudo que mantienen cada uno de los efectivos— separan los rostros de los que están del otro lado vociferando y reclamando. Mientras el que sostiene el escudo, no sé si con ayuda de lo que le dan o porque está muy ideologizado, parece de roca: no tiene ningún gesto, ningún movimiento. Esa convivencia cara a cara me parece que tiene una potencia enorme como escena. Me interesa indagar qué le pasa a ese efectivo cuando lo putean en vivo y en directo de esa manera y después vuelve a su casa. Ese sería uno de los primeros abordajes de la obra y nos permite pensar la cosa desde otro lado: ¿cuál es la cocina de estas instituciones que aplican protocolos y que tienen protocolos internos para llevar adelante su tarea?”
LCV: Hay algo del teatro de Pavlovsky, de meterse en la cabeza de estos personajes.
Alejandro Stilman: “Sí, vas bien por ahí. Hay algo de eso en la técnica. Y también hay alguna pizca de literatura y de ficción con citas de algunos autores latinoamericanos reconocibles que nos ayudan a cabalgar la historia. Y el colmo de la paradoja son dos agentes de servicios infiltrados que a su vez están infiltrados por un topo muy singular, al que no puedo delatar porque si no estaría contando toda la obra.”
LCV: ¿Cuándo y dónde se puede ver?
Alejandro Stilman: “La obra se presenta todos los viernes de marzo y abril en el Complejo Teatral Ítaca, en Humahuaca 4027, en el barrio de Almagro. Y nos acaban de avisar del teatro que probablemente, si los elencos están disponibles, podamos seguir también en mayo.”
LCV: Siempre se dice Ítaca, pero mucha gente dice Itaka.
Alejandro Stilman: “Sí, es muy gracioso porque ahí se mezcla la famosa isla a la que quería volver el personaje de Homero con la Ithaca, el famoso fusil que se usó para reprimir en América Latina y en el mundo durante muchas décadas, sobre todo en los años 70 y 80. Pero el teatro es Ítaca, con C.”
LCV: Tenés un actor que se llama Gerardo Martínez, como el sindicalista.
Alejandro Stilman: “Sí, es increíble porque a la gente le rebota mucho el nombre. Pero no tiene nada que ver con el sindicalista. Gerardo es un flor de actor, en realidad es abogado, y trabaja junto con Ernesto Campo Ríos. Nada que ver con aquel Gerardo Martínez.”
LCV: ¿Cuánto tiempo te llevó escribir la obra?
Alejandro Stilman: “El teatro, a diferencia de la narrativa, te permite —si tenés cierta facilidad para construir situaciones— ser un poco más expeditivo. Una vez que tenés la trama, el manejo de la interacción entre los actores, los diálogos, es algo que a mí me sale bastante naturalmente. En cambio la narrativa me vuelve muy obsesivo y me demora mucho más.”
LCV: Y además la dirigís. ¿Qué se siente dirigir?
Alejandro Stilman: “Es verdaderamente tremendo. Una cosa es el personaje cuando lo manejás en el mundo de la ficción, vos frente a la pantalla con tu cabeza, y otra cosa es cuando estás con el material humano que interpreta los roles. Ahí aparece una dualidad: ese imaginario de personaje que inventaste y ese actor de carne y hueso que trae su historia de vida y la pone al servicio del rol. Se produce una colisión de mundos que como director tenés que manejar con mucho cuidado, equilibrio y percepción para ver por dónde puede ir la cosa.”
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“20 años de lucha y construcción de derechos”: Patricia González y el encuentro de mujeres trabajadoras de AEFIP
En diálogo con La Columna Vertebral – Historias de Trabajadores, Patricia González, secretaria de Género, Diversidades e Igualdad de Oportunidades de AEFIP, habló sobre el encuentro nacional de mujeres del sindicato que se realizará en Huerta Grande. La dirigente reflexionó sobre el recorrido de dos décadas de organización de las trabajadoras, el contexto político actual, el impacto de la reforma laboral y los desafíos que aún persisten en materia de igualdad y tareas de cuidado. También destacó el valor de la memoria colectiva y la formación política dentro del movimiento sindical.
LCV: Venís de la plaza por la movilización del 8 de marzo. ¿Cómo estaba el clima de la marcha?
Patricia González: “Sí, sí, vengo de la plaza. Había mucha gente, había bastante gente. Seguimos las mujeres en la calle, en pie de lucha.”
LCV: Este año el encuentro de mujeres de AEFIP vuelve a realizarse en Huerta Grande. ¿Cuál es el lema y por qué lo eligieron?
Patricia González: “El lema de este año es ‘20 años de lucha y construcción de derechos’. Se cumplen justamente veinte años desde que las mujeres trabajadoras de AEFIP venimos sosteniendo estos encuentros, que han sido el espacio que nos dimos para construir nuestros derechos y para ir en la búsqueda y conquista de nuevos derechos. Es una conmemoración de todo ese camino recorrido en Huerta Grande, que además es un lugar icónico para el sindicalismo y para nuestro sindicato en particular, porque allí también se fundó nuestro sindicato. Este año además cumplimos 70 años como organización y se cumplen 50 años de la dictadura, así que es un año muy conmemorativo. Todo eso le da al encuentro un marco mucho más importante para destacar la militancia de las mujeres dentro de nuestra organización y el trabajo que hicimos para que nuestras voces se escuchen y para que la perspectiva de género se traduzca en conquistas reales.”
LCV: Siempre convocan especialistas para acompañar el debate. ¿Quiénes participarán este año?
Patricia González: “Este año hemos convocado a Virginia Franganillo, que fue la primera presidenta del Consejo Nacional de la Mujer y una figura muy importante en la historia política de nuestro país y en la lucha por la participación de las mujeres, especialmente por la ley de cupo. También estará Mónica Hassenberg, fotógrafa que ha documentado algunos de los momentos más importantes de lucha en la historia argentina y que va a llevar una muestra sobre la primera marcha del 8 de marzo en democracia, en 1984. Además, para los talleres vamos a contar con la diputada Kelly Olmos, que participó en la elaboración de una propuesta alternativa a la reforma laboral aprobada recientemente por este gobierno. Y en las últimas horas confirmamos también la presencia de la ministra Silvina Batakis, que va a exponer sobre economía y desigualdad desde una mirada con perspectiva de género.”
LCV: En el encuentro también habrá talleres para debatir la reforma laboral. ¿Qué lugar ocupa ese tema?
Patricia González: “Las delegadas de AEFIP no se ocupan solamente de problemas de mujeres, somos delegadas del colectivo de trabajadores en su conjunto. Por eso el eje del encuentro tiene que ver con analizar la reforma laboral, sus implicancias y cómo afecta al mundo del trabajo en general y a las mujeres en particular. En los talleres hacemos el ida y vuelta con las delegadas y dirigentes de todo el país, que traen las inquietudes de lo que ocurre en cada lugar de trabajo. Allí tratamos de poner luz sobre lo que estamos atravesando y pensar nuevas herramientas y estrategias gremiales para enfrentar este momento.”
LCV: También habrá un espacio para la memoria de quienes abrieron camino en el sindicato.
Patricia González: “Sí, estos veinte años se hicieron con muchas compañeras que fueron abriendo camino. Por eso convocamos a las anteriores secretarias de la mujer —porque antes la secretaría se llamaba así— que fueron cuatro compañeras que ocuparon ese rol antes que yo. Una de las conquistas que logramos fue transformar esa secretaría en Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades. Ellas van a contar cómo fueron los comienzos, cómo se fue construyendo este espacio dentro del sindicato.”
LCV: En el contexto actual del país, ¿cuál creés que es la política del gobierno que más impacta en las trabajadoras?
Patricia González: “En el marco de las trabajadoras, la reforma laboral recientemente aprobada impacta de lleno en la vida laboral y familiar. Es un retroceso de siglos, volvemos a lógicas de la primera era industrial donde se precariza y se deja con mayor desprotección a los sectores más vulnerables. En el caso de las mujeres, se agrandan las desigualdades de género que ya existían.”
LCV: Se habla mucho del concepto de feminización de la pobreza. ¿A qué se refiere?
Patricia González: “Tiene que ver con que somos las mujeres quienes mayoritariamente ocupamos los trabajos más informales, peor remunerados y más precarizados, muchos de ellos vinculados a las tareas de cuidado. Al mismo tiempo, como somos quienes llevamos adelante mayoritariamente esas tareas de cuidado en el hogar, tenemos menos disponibilidad horaria para acceder a trabajos más exigentes. La reforma laboral profundiza ese problema con herramientas como el banco de horas, que termina descartando a quienes no pueden quedarse más tiempo trabajando.”
LCV: ¿Cómo definirías las tareas de cuidado y por qué son tan centrales en este debate?
Patricia González: “Cuando hablamos de tareas de cuidado hablamos de todo el conjunto de trabajos vinculados al cuidado de otras personas: las infancias, las personas mayores, personas con discapacidad o enfermas. Muchos de los trabajos más feminizados están ligados a esto: el personal de casas particulares, las y los trabajadores de la salud, las y los docentes. Son sectores donde más del 70 u 80 por ciento son mujeres y que históricamente han sido mal pagos porque culturalmente se asocian al rol de la mujer en la sociedad.”
LCV: ¿Cómo se organiza el encuentro y qué pasa después con las conclusiones?
Patricia González: “El encuentro comienza el jueves a las 14:30 o 15 horas y termina el sábado al mediodía. De allí surge un documento general que se difunde entre todas las trabajadoras y trabajadores del sindicato. Además, cada secretaría de género de las seccionales —tenemos representación en todo el país— elabora un informe con lo trabajado en los talleres. Con esos informes se planifica el trabajo gremial del año siguiente.”
LCV: ¿Por qué eligieron la muestra fotográfica de Mónica Hassenberg sobre la marcha de 1984?
Patricia González: “Porque es el único registro de esa primera marcha del 8 de marzo en democracia. Y porque muchas de las consignas que aparecen allí hoy son derechos conquistados que se transformaron en leyes. El registro de esos momentos de lucha es muy importante para construir identidad y pertenencia dentro de un colectivo, tanto en el movimiento de mujeres como en nuestro sindicato.”
LCV: ¿Cuántas participantes esperan este año?
Patricia González: “Vamos a ser alrededor de 220 mujeres de las 18 seccionales que tenemos a lo largo y ancho del país. También participan algunos varones dirigentes del sindicato, aunque en minoría. Es un evento muy importante para nuestra organización y también es parte de la formación de todos los compañeros.”
LCV: Para cerrar, ¿qué significa para el sindicato sostener estos encuentros durante veinte años?
Patricia González: “Es una enorme satisfacción. Significa que el sindicato, varones y mujeres, sigue creyendo en estos espacios de encuentro político y de formación. También habla de una conducción que apuesta a renovar y fortalecer estas instancias. Cumplir veinte años de estos encuentros demuestra que la organización colectiva sigue siendo el camino para defender y ampliar derechos.”
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“La Ley de Glaciares no se toca”: la campaña que advierte que están “rifando el agua del presente y del futuro”
En diálogo con La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores, la activista socioambiental Paula Kaeser explicó en qué consiste la campaña plurinacional “La Ley de Glaciares no se toca”, cuestionó la media sanción obtenida en el Senado y alertó sobre los riesgos de la megaminería, la privatización del agua y el uso intensivo de recursos por parte de la inteligencia artificial. “No están discutiendo un cubito de hielo: están discutiendo la reserva estratégica de agua dulce de la Argentina”, afirmó.
LCV: ¿En qué consiste esta campaña plurinacional por la Ley de Glaciares?
Paula Kaeser: “La campaña se llama ‘La Ley de Glaciares no se toca’. Lo que ocurrió fue que el proyecto obtuvo media sanción en el Senado y ahora pasa a Diputados. Algunos lo presentan como un logro, pero es apenas un paso en una disputa muy compleja. Lo que estamos pidiendo es que no se modifique la ley para habilitar actividades que puedan afectar glaciares y ambiente periglaciar, porque eso implica poner en riesgo la principal reserva de agua dulce que tenemos.”
LCV: ¿Cómo se le explica a un ciudadano común —o a un diputado que minimiza el tema— por qué esto es tan grave?
Paula Kaeser: “Cuando en la primaria nos enseñaban el ciclo del agua, nos explicaban cómo el agua baja de las montañas, alimenta los ríos y permite la vida en todo el territorio. Si destruís glaciares o descuidás el ambiente periglaciar, alterás ese sistema. No es un pedacito de hielo aislado: es un ecosistema conectado. Si se habilitan proyectos megamineros en esas zonas, la consecuencia es que la reserva de agua dulce puede quedar contaminada o directamente agotada.”
LCV: ¿Tenés ejemplos concretos de lo que puede pasar?
Paula Kaeser: “En la provincia de San Juan, en el departamento de Jáchal, la actividad minera generó derrames que afectaron una cuenca completa. Ese pueblo vivía de dos ríos; tras la contaminación, tuvieron que modificar su sistema de abastecimiento porque uno ya no podía utilizarse para consumo ni riego. A partir de ahí empezaron a registrarse más enfermedades, incluso casos de cáncer, algo que los vecinos remarcan que no era habitual décadas atrás.”
LCV: También mencionaste el tema del acceso al agua potable.
Paula Kaeser: “En Argentina todavía hay un porcentaje muy alto de población sin acceso pleno a agua potable. Y mientras no terminamos de garantizar ese derecho básico, se pretende avanzar sobre las reservas estratégicas. Es un contrasentido: no llegamos a potabilizar el agua para todos y al mismo tiempo queremos habilitar actividades que pueden deteriorar la fuente.”
LCV: ¿Cómo se conecta esto con la inteligencia artificial y los proyectos que se mencionan para la Patagonia?
Paula Kaeser: “Los grandes centros de datos que sostienen la inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de energía y agua para refrigeración. Son servidores que funcionan de manera permanente y generan mucho calor. Para enfriarlos se usan sistemas que demandan millones de litros de agua dulce. Entonces, cuando se habla de instalar polos tecnológicos en zonas frías con abundancia de agua, estamos hablando también de presión sobre un recurso finito.”
LCV: También mencionaste la presencia de empresas extranjeras en la gestión del agua.
Paula Kaeser: “Hace años que denunciamos el avance de Mekorot en convenios vinculados al manejo del agua. Por eso impulsamos también la campaña ‘Afuera Mekorot’. Creemos que el agua es un bien común y no puede quedar sujeta a lógicas de negocio. Lo mismo advertimos sobre procesos de privatización en áreas metropolitanas.”
LCV: ¿Cuál es tu perfil y desde dónde impulsás esta militancia?
Paula Kaeser: “Soy maestra jardinera y licenciada en administración hotelera, pero hoy me defino sobre todo como activista socioambiental. Formo parte de la campaña ‘La Ley de Glaciares no se toca’, de ‘Afuera Mekorot’ y de la coordinadora ‘Basta de Falsas Soluciones’, que articula asambleas y espacios territoriales de todo el país.”
LCV: Si alguien quiere sumarse o informarse, ¿cómo puede hacerlo?
Paula Kaeser: “En Instagram pueden encontrarnos en @bastafalsasoluciones y @fueramecorot. Y para información específica sobre glaciares está el blog ‘laleydeglaciaresnose toca.blogspot.com’, donde hay materiales, videos y documentos para descargar y trabajar en escuelas o espacios comunitarios.”
¡Eppur si muove! del 9 al 13 de marzo, por Alberto Nadra
“Protocolos”: cuando el teatro se mete en la cabeza de quienes reprimen

