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Entrevistas

Pablo Flores: Cerrar la AFIP es como darle ‘zona liberada’ a los evasores

El Secretario General del sindicato que reúne a los trabajadores de la AFIP pasó este lunes por La Columna Vertebral, horas antes de que se decretara la conciliación obligatoria para que cese el plan de lucha de ‘apagones informativos’ y no puedan participar del paro de 24 horas del miércoles. “La verdad es que cuesta pensar cómo actúa y por qué actúa el gobierno. Sabemos que no es de la política tradicional. Es muy difícil pensarlo en esos términos. Un gobierno que necesita dinero y que plantea el déficit cero, tiene un plan económico en el que la recaudación viene cayendo por la caída de la actividad y con esto conmociona al organismo que está prácticamente en una parálisis, más allá de la medida que tomamos los gremios”, explica Pablo Flores, Secretario General de la AEFIP, quien no sale de su asombro ¿Qué busca el gobierno? “Nosotros desde que escuchamos la campaña de Milei, cuando decía que iba a destruir el Estado, que iba a hacer la reforma laboral, cuando hacía esos discursos donde decía que cobrar impuestos era un delito y que los fugadores eran héroes, eran todos mensajes que nosotros tuvimos una posición política en defensa del Estado, en los derechos laborales y de nuestra actividad, la actividad tributaria, fiscal, porque nosotros creemos en otra cosa.” Desmiente las cifras siderales sobre los sueldos de los empleados del organismo: “el promedio entre los pocos sueldos altos y la mayoría de la trabajadores es de 3 millones”. En este momento hay más de 3.000 trabajadores desvinculados. Flores denuncia una persecución política, y aclara que hay menos trabajadores en el 2024 que el el 2019. “La verdad que acá entra personal en todos los gobiernos. Esta locura de perseguir políticamente. En el periodo de Macri entraron 2100 trabajadores y siguen trabajando. ¿Qué debería haber pasado? ¿Debería haber venido el otro gobierno y los debería haber echado? Formar un profesional cuesta muchísimos años, no es que entran con el saber de la facultad y están listos para enfrentar los grandes estudios. La verdad es que se van formando con los propios trabajadores de adentro. Hoy se están jubilando muchos trabajadores que no van a poder transmitir su conocimiento.”

Escuchá la entrevista completa realizada por Nora Anchart el 28 de octubre de 2024

LCV: ¿Qué significa para el usuario y para el Estado Nacional un deficiente organismo en el marco tributario?

—En principio, nosotros decimos que esta disolución de la AFIP y este desmantelamiento que proponen es un premio a los evasores la verdad, porque no tenemos detalle de cómo va a ser el próximo ente recaudador. Lo que venimos planteando es que esto es similar a que si el gobierno retira a la policía de las calles, es zona liberada. Bueno, esto es lo mismo. Si la AFIP tiene menos poder de fiscalización, va a tener menor poder de recaudación. No se van a poder brindar los servicios que se brindan, todo lo que sostiene el Estado, lo sostiene con la recaudación nacional. La verdad es que cuesta pensar cómo actúa y por qué actúa el gobierno. Sabemos que no es de la política tradicional, es muy difícil pensarlo en los términos de ello. Un gobierno que necesita dinero y que plantea el déficit cero, viene con un plan económico que la recaudación viene cayendo por la caída de la actividad y con esto conmociona al organismo que está prácticamente en una parálisis, más allá de la medida que tomamos los gremios.

LCV: ¿Quiénes son estos 21 funcionarios que estaban arriba? ¿Quién elige a esos funcionarios? ¿No son de carrera o son de carrera?

—Primero los nombra el gobierno, al administrador federal, en este caso a la señora Misrahi la nombra el administrador federal y ella designa después. Puede designar personal de afuera, puede designar personal de adentro, con capacidad y conocimiento de lo que tienen que llevar adelante, pero evidentemente están fuera de convenio. Esos salarios la verdad que los tienen que explicar ellos. Nosotros podemos explicar los de los demás 20 mil trabajadores que están en las escalas de los dos convenios, tanto de la aduana como los nuestros, y nada tienen que ver con esos sueldos millonarios. Sí están acorde a lo que cobran los trabajadores de la actividad tributaria. Esto es como cuando cuestionan a por qué gana tanto un piloto de avión. Bueno, quizás se lleva 500 vidas en sus manos y es una tarea súper profesional. Nosotros decimos que un inspector que va a fiscalizar a las grandes corporaciones, a empresas que se dedican a la evasión fiscal, desde el crimen organizado incluso, porque las maniobras de lavado de dinero y todo, digamos, hay corporaciones que tienen estudios contables enteros, sin embargo nuestros trabajadores van solo con su alma y los fiscalizan. Preparar un trabajador de esa naturaleza cuesta mucho y la firma de esos compañeros cuesta mucho. Entonces, tiene que estar pagada acorde. Yo imagino que nadie quiere que un trabajador que va a fiscalizar en las grandes corporaciones, salvo que tenga interés en la propia corporación, gane 600 mil pesos. Bueno, eso son la realidad de los salarios, que este año vienen congelados, que nos bajaron la alícuota de la apropiación. Lo demás es una desnaturalización de la información por parte del gobierno.

LCV: Lo que hay que decir es que hay un 70% de la población de los trabajadores de AFIP que son calificados. El promedio de un sueldo está en el millón y pico hasta más arriba de acuerdo a las escalas.

—El promedio de la planta, dentro de todas las escalas de los convenios, son 3 millones y medio.

LCV: Entre el mayor y el más grande.

—Claro. Son pocos los más que están más altos y muchos los que están más abajo. Quizás alguien que escucha dice bueno, es un buen salario, pero por las manos de nuestros trabajadores pasan millones de pesos y la verdad las administraciones tributarias del mundo tienen esta calificación..

LCV: ¿Solamente trabajan el tema de recaudación, inspección o cuáles otras son las tareas que tienen que llevar a cabo AFIP?

—La AFIP es un organismo complejo que trabaja muchísimos temas. Nosotros, de hecho, le recaudamos a las provincias, le damos servicio a las provincias, a los municipios, trabaja toda la cuestión de convenios internacionales. Esto no es simplemente un trabajo administrativo. Acá hay mucha complejidad en el organismo tributario. Y lo que decías vos al principio, los tributos los definen por ley en el Congreso. Nosotros solamente llevamos la tarea de llevar adelante las leyes que se producen en el Congreso. Porque acá hay una confusión en este festejo de que van a pagar menos, quizás pagan menos los que más tienen, porque lo que están haciendo es relajar los controles que deberían estar justamente siempre a la mayor eficiencia posible.

LCV: Se están llevando a cabo medidas como, por ejemplo, el paro informático que es de 10 a 12. ¿Qué significa y cómo se traduce esto en las distintas fuentes que tienen que servir la AFIP en este paro de 2 horas?

—2 horas fueron miércoles, jueves y viernes la semana pasada. Hoy y mañana son 4 horas, y el miércoles va a ser paro general de 24 horas. La medida de fuerza es parcial, incluye un apagón informático, que como el organismo está altamente informatizado, obviamente la gran mayoría tiene una computadora para procesar datos, para llevar adelante su tarea. Bueno, obviamente si el trabajador apaga su computadora, todo el trabajo empieza a ralentizarse, desde los menos complejos a los más complejos. La AFIP realiza la recaudación de IVA, ganancia, a de obras sociales, la de las jubilaciones; acá hay una cuestión que aparte es la transmisión online de mucho dinero a las cuentas de los servicios que recaudamos. Esto empieza a resentirse dentro del organismo.

LCV: El de 24 horas me impresiona porque son 24 horas sin recaudación en todo el país.

—Después los anuncios del vocero presidencial, que salieron incluso en un comunicado oficial de presidencia, tenemos más de 3100 desvinculaciones con una estigmatización política por haber entrado en un gobierno determinado, en el anterior. La verdad que acá entra personal en todos los gobiernos. Esta locura de perseguir políticamente, registrar, aunque piensan todos de una manera políticamente, primero que nosotros nos consta que no es así, pero después es una locura estigmatizar a un trabajador porque entró en un periodo de gobierno. Vuelvo a decir, en el periodo de Macri entraron 2100 trabajadores y siguen trabajando. ¿Qué debería haber pasado? ¿Debería haber venido el otro gobierno y los debería haber echado? Formar un profesional cuesta muchísimos años, no es que entran con el saber de la facultad y están listos para enfrentar los grandes estudios. La verdad es que se van formando con los propios trabajadores de adentro. Hoy se están jubilando muchos trabajadores que no van a poder transmitir su conocimiento. Este déficit que hubo, y sobre todo lo hubo en la pandemia, que es donde menos personal ingresó, obviamente que se cuestiona que después hubo un ingreso mayoritario. La verdad que fue una recuperación que hizo el organismo de una planta estable que se viene manteniendo muchos años.

LCV: ¿Y hay menos ahora trabajadores que en el 2019?

—Sí, somos menos que en el año 2019.

LCV: ¿En qué consiste el ARCA de Noé que armaron? ¿Es algo diferente a AFIP? ¿A ustedes alguien les informó de qué se trata? ¿Hay un proyecto, una idea?

—Este anuncio que hizo el gobierno fue el lunes anterior, obviamente nuestra reacción fue inmediata, hicimos asambleas generales, tanto en la sede de la aduana en Azopardo como en la AFIP central y en todas las regionales del país. Los gremios obviamente de las asambleas determinaron iniciar medidas de fuerza que fueron parciales, paros de 2 horas, porque sólo estaban los anuncios. ¿Qué pasó el viernes? Cuatro días después salen los decretos, pero los decretos solo nombran a las autoridades que continúan, a la señora Misrahi y a los nuevos directores de DGI y DGA, dan una serie de considerandos y le dan la potestad para que en 60 días saquen una nueva reestructura. Ese viernes le pedimos una reunión con urgencia, la administradora evaluó que no era urgente que nos reunamos, tuvimos una reunión hoy. Sin embargo, hoy no tenemos detalles. Hace 10 meses que están en el organismo y no puede darnos detalle de cómo cree que va a funcionar la AFIP. Evidentemente, es un gobierno, particularmente por lo que nos toca a nosotros, que quiere gobernar con todas las decisiones en forma unilateral, sin consultas, aunque esto le afecte a los trabajadores. A ellos les gustará o no, pero los sindicatos son instituciones de la democracia y a ellos los eligió el pueblo argentino, nosotros los reconocemos, pero a nosotros nos eligieron los trabajadores para defender sus intereses.

LCV: Incluso entre los mismos trabajadores de AFIP debe haber votantes de Milei que se deben estar tropezando ahora con esta historia que no imaginaron, supongo yo, en ningún momento.

—Esto corre por mí, personal, pero yo creo que no solo en la AFIP, en todas las actividades, la gente tiende a disociar lo que piensa en la política y lo que le pasa en el mundo laboral, cree que van por separado. Sin embargo después se encuentran con esta realidad. Nosotros desde que escuchamos la campaña de Milei, cuando decía que iba a destruir el Estado, que iba a hacer la reforma laboral, cuando hacía esos discursos donde decía que cobrar impuestos era un delito y que los fugadores eran héroes, eran todos mensajes que nosotros tuvimos una posición política en defensa del Estado, en los derechos laborales y de nuestra actividad, la actividad tributaria, fiscal, porque nosotros creemos en otra cosa. Bueno, los resultados fueron los que fueron. Y hoy muchos de los que están sufriendo las consecuencias de la política, como decís vos, seguramente han votado en la política algo que creen que no le va a tener una consecuencia en su realidad laboral inmediata.

LCV: Hay una gran disociación. Los sindicatos son malos per se, son gente mala per se, pero hoy necesito del sindicato, porque si no, ¿quién sale a pelear la mía?

—Es que pasaba una cosa ya en aquellos momentos de campaña, cuando le preguntaban a la gente ¿Vas a votar a un candidato que dice que va a destruir el Estado? Y mucha gente decía bueno, no, en realidad yo le voto por otra cosa, pero eso no se lo van a dejar hacer. ¿A quién se refería la gente cuando decía no se lo van a dejar hacer?

LCV: En este momento, la enorme orfandad que tiene la parte del pueblo argentino que no votó a Milei es no saber de qué se agarra. La única cosa sólida que le queda a su alrededor, con todas las discusiones que puedan tener, es el sindicato al que pertenece. ¿Está haciendo un trabajo de cirujano Milei con respecto al tema este de la ausencia de oposición? ¿Ha logrado romper todos los diques o crees que hay una manera de salir?

—Creo que el gobierno de Milei, en su conjunto, desprecia el sistema que representamos los sindicatos porque está totalmente opuesto a lo que plantean ellos, a una economía de mercado en estado puro, con especulación financiera. Obviamente nosotros somos una barrera para llevar eso adelante. Nosotros creemos en una cosa más armónica, en que todos los actores de la sociedad nos pongamos de acuerdo y que equilibre el Estado para llevar adelante un desarrollo con algunas cuestiones donde primen la solidaridad y que los que más tienen, puedan, por ejemplo en el tema fiscal, aportar más que el que menos tiene. La verdad es que la política en general, todos tenemos que hacer una autocrítica porque llegamos a un esquema demasiado extremo del cansancio, de la política, del descreimiento y nosotros en este esquema, te lo digo como un compañero, un secretario general que está centrado en el consejo directivo CGT, la verdad es que nosotros creemos que hay que sostener la unidad, pero bueno, cada vez se hace más difícil. Hay organizaciones que creen que hay que dialogar y hay otras que creemos que vamos a dialogar con los que no quieren dialogar y con los que desprecian lo que representamos finalmente, porque acá no hay ningún ámbito genuino para llevar adelante estas discusiones.

LCV: Igual queda claro que lo que estás diciendo es en la política y que si al sindicato lo llaman a seguir negociando, va a seguir negociando porque esa es tu representatividad. Pero lo real es que una cosa es sentarse dispuesto a ceder y otra cosa es sentarse a defender intereses.

—Obviamente que nosotros esperamos una mesa de diálogo porque nosotros necesitamos soluciones concretas para nuestros trabajadores. Nosotros hoy estamos enfocados en defender las 3 mil y pico de fuentes de trabajo, que en realidad es un mensaje de gobierno, en realidad queremos garantizar las 20 mil.

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Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.

Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.

¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.

LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.

Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?

Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.

LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?

Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.

LCV: ¿Todavía duele?

Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.

LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?

Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.

LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.

Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.

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Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”

El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.

entrevista emitida en la columna vertebral del 23 de marzo de 2026

LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.

Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.

Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.

LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?

Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.

No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.

Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.

LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?

Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.

También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.

LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?

Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.

Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.

LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.

LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.

No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.

LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?

Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.

Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.

LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.

LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?

Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.

Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.

LCV: ¿Dónde se puede ver la película?

Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.

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Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA: Denuncian salarios “de hambre” y paran por tiempo indeterminado

En el marco del paro universitario que atraviesa a las universidades nacionales, Laura Carboni, secretaria general de AGD-UBA, dialogó con LCV sobre el alto acatamiento a la medida de fuerza, la crítica situación salarial de la docencia y la continuidad del plan de lucha. Carboni advirtió que los ingresos docentes están muy por debajo de la canasta familiar y señaló que el conflicto se inscribe en un deterioro sostenido del sistema universitario que se profundizó en el último tiempo.

LCV: ¿Cómo ha sido el paro? ¿Cuál ha sido el acatamiento? Hace un ratito estuvimos hablando con otro gremio que nos dijo que era bastante importante. Quiero saber ustedes.

Laura Carboni: “Bueno, mira, el paro acá fue casi total en todas las sedes de la Universidad de Buenos Aires. Es un paro que hoy se conjuga entre el paro docente y el paro de los compañeros no docentes también, porque el reclamo es exactamente el mismo. Es decir, nosotros seguimos pidiendo el aumento salarial que en este momento ronda en más del 50% y que el gobierno se niega a pagar porque se niega directamente a aplicar la ley de financiamiento universitario. A partir de mañana el paro sigue solamente de los docentes durante toda la semana. Y en el caso de AGD, que es el sindicato del que estoy al frente, vamos a hacer una asamblea el día jueves 19 en la Facultad de Ciencias Sociales para evaluar cómo continuar la lucha, más allá de que todavía está votado un paro para la semana del 30. Queremos ver si es posible que la semana que viene, que es una semana relativamente corta, podamos también empalmar con acciones de lucha para que tenga continuidad.”

LCV: ¿Cuál es el impacto que tienen las medidas en la opinión social, en la opinión de la sociedad? ¿Ustedes hacen alguna compulsa al respecto? ¿Crees que las acompañan? ¿Crees que el humor es el mismo que llevó a que fuera tan multitudinaria la marcha hace un año y pico o ya no?

Laura Carboni: “Mira, yo no sé si noto que hay un cambio de humor específicamente porque se apoye solo a la universidad. Hay un cambio de humor en la medida en que este gobierno está golpeando duramente a todos los sectores de trabajadores: los cierres de fábricas y la gente que tiene que salir a rebuscársela. Muchos de nuestros docentes salen de dar clases en el aula y a trabajar por aplicación en Uber o en Didi o en cualquiera de esas empresas. Es tremendo, pero grafica también la situación en la que se encuentra la docencia en general y la docencia universitaria en particular. Nosotros recién empezamos con estas medidas y estamos convocando al resto de los sectores de la sociedad a que nos acompañen. Queremos aprovechar ese cambio de humor para que todas las luchas que en este momento se están dando también se puedan unificar con la universidad y golpear fuerte para frenar lo que son las políticas de hambre de este gobierno. Hoy todavía no arrancan las clases porque estamos en medida de fuerza, pero ya estamos en actividades a las que convocamos al movimiento estudiantil y próximamente ya se está hablando de hacer una nueva marcha federal. Si bien no tiene fecha, seguramente va a ser aproximadamente en abril, porque así como te digo que hay una ley de financiamiento universitario que el gobierno no quiere aplicar y que además no quiere pagar, acaba de proponer una modificatoria para esa ley donde en vez del 50% nos ofrece el 12,3% en tres cuotas, la última a cobrar en el mes de septiembre. Entonces hay una indignación total por parte de los trabajadores, tanto docentes como no docentes. Lamentamos mucho que desde la federación no docente solamente vayan a 24 horas de paro porque nos estamos perdiendo la oportunidad de hacer una gran medida de fuerza y una rebelión universitaria en todo el país.”

LCV: ¿Hay alguna posibilidad de que el estilo de protesta cambie, que mute del paro a clases colectivas en la calle con participación de los alumnos, algo visual que muestre cuánta gente es perjudicada por esta situación?

Laura Carboni: “Mira, nosotros el año pasado, hablo por AGD UBA, hicimos varias veces clases en la Plaza de Mayo que fueron como una vidriera de lo que estaba ocurriendo dentro de la universidad. Seguramente repliquemos esa experiencia que fue muy positiva, porque incluso no solamente el movimiento estudiantil participó, se sumó y organizó clases con nosotros, charlas y todo tipo de actividades, sino que además ocurría algo muy interesante: gente que pasaba caminando se quedaba a escuchar una clase para ver de qué se trataba. En esta ocasión, en esta semana no habrá algo así de manera general. Seguramente habrá alguna que otra clase, pero más de carácter individual en cada sede de la facultad. Esta semana decidimos ir al paro sin concurrencia a las aulas para empezar y vamos a ir evaluando, a medida que siga la medida de fuerza, qué otro carácter le podemos dar para que sea cada vez más visible y para que nos permita agrupar.”

LCV: También pasa que en muchas familias sostener un hijo universitario cuesta mucho y a veces la preocupación es que se reciban y terminen poniéndose en contra de las medidas de fuerza. ¿Cómo se responde a eso?

Laura Carboni: “Nosotros por supuesto que pensamos en la formación de nuestros estudiantes y por lo tanto por eso estamos saliendo a la lucha. Te tiro algunas cifras para graficar la situación en la que estamos hoy. Un ayudante de primera simple, que es el cargo que tiene casi el 70% de los trabajadores docentes en todo el país, con 10 años de antigüedad está ganando 230.000 pesos de bolsillo. Ese es el monto. Y no se pueden tener más de cinco cargos. Es decir, que si vos sumás cinco cargos de 230.000, aun así no cubrís la canasta familiar. Entonces, si bien entendemos perfectamente que esto es un problema que afecta a todos, por eso mismo estamos convocando a todos los estudiantes y a todas las familias a que apoyen este reclamo, porque es muy difícil continuar adentro de las aulas con estos salarios. Nosotros también mantenemos familias, muchos somos sostén de hogar, y con estos ingresos se hace muy difícil trabajar.”

LCV: También hay una cuestión simbólica: durante décadas la universidad fue una aspiración de ascenso social y hoy muchos ven a docentes trabajando en aplicaciones o en empleos precarios.

Laura Carboni: “Sí, totalmente. Para nosotros es muy complejo. Estamos con salarios de hambre y eso está produciendo muchas bajas en la universidad porque la gente renuncia. Nos preocupa que nuestros estudiantes puedan tener una formación acorde y hacemos un gran esfuerzo, porque además venimos hace dos años con este reclamo. Pero tampoco son solo dos años: para estar ganando 250.000 pesos hoy hace por lo menos 20 años que no tenés un aumento como corresponde. Nosotros sacamos la cuenta de que si quisiéramos ganar lo que ganábamos en 2023 necesitamos un 50% de aumento salarial. Ahora, si nos queremos remontar a 2015, necesitaríamos una recomposición del 105%. Es decir, la pauperización viene de mucho tiempo atrás.”

LCV: La pauperización docente viene desde hace muchos años, incluso antes de este gobierno.

Laura Carboni: “Sí, en eso coincidimos. Siempre venimos luchando por el presupuesto y por el aumento salarial, pero también es verdad que en el último tiempo hubo un derrumbe importante. Ahora además hay una cuestión ideológica: lo que se pretende es exactamente lo que está pasando, que te canses, que te bajes, que te vayas. Hoy tiene un objetivo. En otros momentos tal vez la mirada política sobre la educación era otra, pero la plata tampoco aparecía. Nunca hemos tenido el nivel de pago que queremos para nuestros docentes, porque cualquier familia que manda a su hijo a la universidad quiere jerarquía para ese docente. Y convengamos que además nosotros, con estos trabajos tan precarios y estos salarios tan bajos, igual seguimos sosteniendo universidades que están reconocidas a nivel internacional. Es decir, ese prestigio también se sostiene a costa de una pauperización permanente de nuestro trabajo. Cuando este gobierno aplica la motosierra, el derrumbe fue total. Por eso hoy queremos seguir defendiendo la universidad, pero para poder hacerlo necesitamos salarios que nos permitan seguir dando clases con los elementos que la universidad necesita: laboratorios en condiciones, aulas en condiciones, pizarrones, conectividad, todo lo que requiere la educación en el siglo XXI.”

LCV: Cierre de la entrevista y reflexión sobre la situación de la docencia.

Laura Carboni: “Nosotros seguimos entablando ese vínculo con nuestros estudiantes por el cual, más allá de si nos admiran o no, acompañamos todas las trayectorias y estamos muy contentos cada vez que un alumno egresa y se gradúa de la universidad, sea abogado, médico, climatólogo o lo que sea. Nos encanta. Pero justamente por eso también estamos pidiéndoles y convocando a nuestros estudiantes a que vengan a bancar la lucha de los docentes, porque se está haciendo muy difícil seguir adelante con la universidad.”

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