Ya son más de 1200 los despedidos en los Ingenios del Norte

La escalada de despidos que comenzó en los ingenios del norte a fines del año pasado y principios de este dejó un saldo de más de 1200 trabajadores en la calle y una enorme cantidad de movilizaciones y marchas en reclamo de esos puestos.
El 20 de marzo, azucareros se dirigieron al Ministerio de Trabajo de la Nación en busca de respuestas. Su estadía pacífica en la ciudad de Buenos Aires será hasta el 23 de marzo.

La historia de los ingenios en Argentina es larga y data, en algunos casos, de 100 años o más de vida. El Tabacal, que echó a 181 trabajadores, abrió sus puertas en 1920. La Esperanza, ingenio que quebró dejando en la calle a 600 obreros y que está en búsqueda de nuevos dueños (como «parte de una maniobra de Cambiemos para regalarlo y echar a sus trabajadores», según denunció el diputado Nicolás del Caño) comenzó su actividad en 1883. El inicio del Ingenio Ledesma, que despidió a 30 empleados, se remonta a 1889. Más resonante es el caso del Ingenio San Isidro, fundado en 1760, cuyo cierre dejó sin trabajo a 730 obreros.

Esta crisis del sector azucarero significó, en varios casos, intentos de resistencia de los damnificados que culminaron con represión de las fuerzas policiales, como se dio en Ledesma, La Esperanza y el Tabacal. A este reclamo se suma el pedido de libertad a Martín Méndez y Jorge Moreno, dos de los cesanteados del Tabacal, quienes fueron detenidos el 4 de marzo mientras intentaban realizar una protesta en la entrada de la planta. Según la policía que custodiaba el lugar, Méndez y Moreno intentaron explotar la planta de alcohol, por lo que la fiscal los ha acusado de «intento de estrago doloso».  Romina Rodríguez y Gisela Rodríguez, esposas de los presos, se han puesto a la cabeza de la lucha por su libertad, hablando con organismos de derechos humanos y tratando de visibilizar la situación. El panorama general del sector azucarero no es nada alentador y dependerá de un cambio en la escena económica nacional y la intervención del gobierno para salvar estos puestos de trabajo.

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