Sin acuerdo con textiles por una reforma laboral sectorial.

Dante Sica, iba a recibir este martes  a empresarios y gremialistas del sector textil para continuar la ronda de negociaciones de lo que podría considerarse la prueba de ensayo de la primera reforma laboral por sector y que dió en llamar un «Acuerdo por el Empleo en la Indumentaria». La idea era aprovechar la crisis en la que se encuentran las industrias textiles para reemplazar las indemnizaciones por un ‘fondo de cese laboral’; permitir que las vacaciones se adecuen a las necesidades de la producción; abonar el aguinaldo hasta en tres cuotas y flexibilizar las jornadas laborales que podrían ser de 12 horas, entre otras concesiones exigidas por el FMI. De acuerdo a lo informado por el diario Ambito Financiero, entre los principales impulsores del ámbito privado está Daniel Awada, dueño de la marca Cheeky, cuñado de Macri y dirigente de la Cámara de la Indumentaria. El interés de los empresarios reside en la promesa de créditos blando y subsidios para pagar salarios, junto a otras gratificaciones que garantizarían la ampliación del mercado interno.

 
 
 

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