El grito en el cielo por Assange, por Américo Yuarman

La detención de Julian Assange muestra los límites de las «libertades» aceptadas por los que dominan en el mundo real cuando la libre circulación de la información revela aquello que no quieren que se conozca –por más garantizadas que estén en los tratados internacionales de derechos humanos– .

Todos los y las periodistas de este planeta, pero también todos quienes creemos en que el derecho a la información es en verdad un derecho humano, debemos poner hoy el grito en el cielo, en serio, por este verdadero atropello.

(Para quienes no saben bien de qué hablo: Julian Assange, de 47 años, es el periodista y programador que fundó WikiLeaks, el sitio que reveló entre muchas otras cosas, la manera en que los EEUU y también otras superpotencias, espían ilegalmente a quienes se les antoja, incluidos jefes de Estado; desde hace siete años Assange vivía en la embajada de Ecuador en Londres, adonde pidió asilo para evitar ser extraditado a Suecia por unas acusaciones que luego fueron archivadas. Ahora Ecuador, por declaraciones incómodas de Assange, le retiró, insólitamente, su protección y por eso lo pudieron detener).

No se trata de si Assange es o no un héroe. Se trata de que se transformó en un paria mundial porque todo lo que ha hecho ha sido irritante, incómodo o directamente demoledor, contra las principales fuerzas económicas y políticas del mundo capitalista actual: los EEUU, Rusia, China, etc. Es un demonio para ellos, sí, porque decidió poner su innegable talento científico y periodístico al servicio de que el resto de las personas que habitamos este planeta nos enteremos de algunas (solo algunas) de las calamidades que practican quienes nos gobiernan. Sus revelaciones han sido fuente de investigaciones de los medios periodísticos más serios del mundo.

Lo que está ocurriendo con Assange es un ataque al pensamiento crítico y a las libertades de toda la humanidad.

  • Américo Yuarman, periodista de Concepción del Uruguay, licenciado en filosofía, autor de «Deliberación o dependencia. Ambiente, licencia social y democracia deliberativa.» (Edit. Prometeo 2013)

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda