fbpx
Connect with us

Opinión

Los idus de marzo, por Hernán Díaz Varela desde Chubut

Los idus de marzo

El cónsul Julio César fue asesinado el 15 de marzo del año 44 AC –en los idus de marzo según el calendario romano- por un grupo de senadores, entre los cuáles se encontraba Décimo Junio Bruto, primo del César y a quien éste quería como a un hijo. Shakespeare inmortalizó ese vínculo en la escena de la tragedia “Julio César” (1599) en la que, agonizante, el protagonista exclama “Tú también, Bruto, hijo mío”. Un vidente había advertido al César “Cuídate de los idus de marzo” pero él, confiado en su poder, no dio importancia al aviso.

04/03/2020

Sin clases

El gobierno de la provincia del Chubut atraviesa por un momento de extrema fragilidad política e institucional, producto no sólo de su estafa electoral primigenia sino de una sucesión de decisiones sobre el manejo de las finanzas públicas que han acelerado la crisis económica y el endeudamiento. El goteo de fondos de Nación –a cuenta de coparticipación- no alcanzó para nada. La lógica contable de comercial nocturno ochentista del titular del Ministerio de Economía choca contra una realidad que requiere de imaginación y un diálogo político que está en el discurso pero no en los hechos del gobierno de Mariano Arcioni y su devaluado gabinete.

El miércoles pasado, a pesar del pago de una parte de lo adeudado a los docentes, la amenaza de descuentos y del ruego plañidero del gobernador, lo cierto es que en Chubut no comenzaron las clases. Este hecho fue relevado no sólo por la tapa de los diarios nacionales del día siguiente, sino que estuvo presente en el discurso de Alberto Fernández ante la Asamblea Legislativa nacional, al mencionar que las clases habían comenzado normalmente en “casi” todas las provincias, con un reojo hacia Mariano Arcioni, sentado en primera fila el domingo pasado junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Sobre la hora, pero no para todxs

Finalmente, mediante Decreto 1080/19 del 2 de marzo, el gobierno canceló ese mismo lunes todos los sueldos de Legislatura provincial correspondientes al mes de enero, y así aseguró la apertura del año legislativo del día martes.

El pago selectivo a los empleados legislativos –con salarios de tercer y cuarto rango que aún no cobraron los demás agentes estatales- y de las hipercalóricas “dietas” de los diputados provinciales en un marco de parálisis financiera y virtual cesación de pagos, para habilitar el inicio de las sesiones ordinarias anuales e iniciar el tratamiento de las leyes del ajuste, fue el equivalente a los pagos de sueldos en primer término a la policía provincial en años anteriores para asegurar la represión de las masivas protestas sociales en la calle. Éste es el concepto del “funcionamiento del Estado” de esta gestión: premios y castigos conforme las necesidades de coyuntura.

Asimismo, en el discurso del gobernador en Legislatura, pivoteando a tres bandas entre el autoelogio, el fraseo marketinero y el análisis FODA, se confirmó la continuidad del pago escalonado de salarios y jubilaciones, entendiendo el mismo como un principio de “previsibilidad” (¿?) para los agentes públicos, y dejó caer perlas lingüísticas como “respetemos el derecho de huelga con los estudiantes en el aula y los maestros enseñando” (sic), mientras en tono neomacrista pedía el esfuerzo actual de todos para llegar a un futuro venturoso. Al mismo tiempo, dentro del paquete de leyes de ajuste el gobernador coló, por cuarta vez, el proyecto para llevar su propio salario a 700 mil pesos.

Un día antes, el lunes 2 de marzo, la primera reunión paritaria docente del año dejó como saldo un “Sigan participando”. No hubo ninguna propuesta concreta del Ministerio de Educación y ni siquiera estuvo presente el ministro Andrés Meiszner, seguramente más preocupado por la investigación fiscal sobre su gestión como presidente del Club Quilmes que por la situación de los maestros chubutenses. De todos modos, su impericia ha estado a la altura de sus antecesores.

Por su parte, el sector docente repitió, una vez más, su repudio al ilegal pago escalonado de haberes de activos y jubilados, que se complete la cláusula gatillo firmada en la paritaria de febrero de 2019, que se arreglen las escuelas, que se actualicen y remitan en tiempo y forma las partidas para su funcionamiento y que se asegure el transporte escolar. Siguen siendo obligaciones incumplidas por parte de un gobierno provincial que les pide responsabilidad a los trabajadores mientras lleva un mes y medio de atraso en pago de salarios y jubilaciones.

Al paro por 72 horas de los docentes  –con posibilidad cierta de extensión- se suma el de los estatales nucleados en ATE, cuyas bases se hartaron de los vaivenes del volátil secretario general Guillermo Quiroga y le arrancaron un paro total de actividades desde el miércoles al viernes de esta semana, empalmando con el de los maestros. Esto implica que, por paro de docentes, retenciones de servicio por salarios impagos, falta de transporte o paro de auxiliares docentes, las escuelas seguirán sin funcionar; a ello se suman los establecimientos que no están en condiciones operativas, un punto sobre el que el comentarista de la realidad devenido gobernador expresó: “El arreglo de las escuelas no debe ser un plan de verano o de invierno, sino un plan de gobierno”. Por ahora, esa te la debo.

Unidos y al Frente

El próximo sábado se reunirá en Trevelin el justicialismo provincial. La convocatoria de este Congreso partidario tiene tres objetivos principales: la muy probable consagración del ex intendente comodorense Carlos Linares –kirchnerista de paladar negro- como nuevo conductor del partido; la “repejotización” de intendentes y referentes peronistas que están hoy en el espacio en diáspora de Chubut al Frente, con especial énfasis en los hermanos Sastre –vicegobernador e intendente de Puerto Madryn- y el intendente de Trelew, Adrián Maderna; y la conformación de una Mesa Política que proponga un “programa de emergencia” al gobierno de Arcioni, una apertura del partido y un llamamiento a la unidad interna como primer paso para integrar un eventual frente o alianza.

Empachados de diagnóstico lo cierto es que, hasta ahora, el único acuerdo político dentro del PJ es empujar el cajón del arcionismo excedente y hacer un funeral vikingo en 2023. De propuestas, ni hablar. El “programa de emergencia” que enuncian referentes justicialistas por los diferentes medios es sólo un título. En el espectro político institucional no hay nada superador al paquete de leyes que el Ejecutivo ingresó esta semana para su tratamiento legislativo, y que tiene como variable de ajuste el salario y las condiciones laborales de los agentes activos y pasivos del sector público. Nunca se trataron seriamente las propuestas de los sindicatos sobre Ley Tributaria de Emergencia o la discusión sobre la matriz distributiva de la riqueza de la provincia. De eso no se habla.

“Por la Legislatura van a pasar proyectos que van a tener que apuntar a salir de la crisis, medidas que no son las más agradables, y se puede hacer una política de integración y compartir objetivos entre diputados que tienen origen del peronismo”, dijo la semana pasada el ex diputado provincial y referente justicialista Blas Meza Evans en declaraciones a la prensa, buscando socializar los costos políticos de las futuras votaciones en la casa de las leyes.

Claramente, no se está tomando dimensión de los problemas cotidianos de la ciudadanía chubutense. Sin efectivo en la calle, con un inminente corte masivo de crédito bancario y financiamiento con tarjetas, una inercia inflacionaria muy alta a pesar del congelamiento de tarifas de servicios públicos y precio de naftas, es de esperar que a mitad del corriente mes –en el que todavía no se pagó la mayor parte de la masa salarial de enero y no hay cronograma al respecto- muchas economías familiares colapsen. Son demasiados frentes: las facturas de servicios, alimentos, transporte y los gastos del inicio de clases. Los pequeños comerciantes ya están afectados por la fuerte retracción del consumo y los supermercados están casi vacíos.

Los sindicatos están comenzando a moverse e intensifican sus reclamos sectoriales, en muchos casos apremiados y/o sobrepasados por sus propias bases, que ya no toleran una “gobernabilidad” a costa de la pauperización de las mayorías; y las organizaciones sociales, si bien están conteniendo un eventual desborde a través de la implementación de programas nacionales como la Tarjeta Alimentaria, entienden que los tiempos se acortan y que debe haber respuestas oficiales ante esta crisis autoinfligida.

Por su parte, si se confirmara a Carlos Linares al frente del PJ, no parece que se fueran a abrir canales de diálogo con provincia por esa vía. Todavía resuenan las denuncias que Linares planteó durante la campaña electoral del año pasado, en la que compitió por la gobernación contra Arcioni. Las heridas que quedaron por la ausencia de ayuda provincial ante el desastre climático sufrido por Comodoro Rivadavia en abril de 2017, sumadas a la causa por corrupción durante esa emergencia, conocida como “Royal Canin”, que involucró a la entonces Ministra de Familia, Leticia Huichaqueo –hoy exonerada de la administración pública-, y a su pareja, aún siguen abiertas.

Si bien Linares tiene comunicación con Nación a través de Julián Leunda, el comodorense recientemente incorporado como asesor presidencial, e interlocución directa con varios referentes nacionales del Frente de Todos,  los esfuerzos del gobierno central hasta fin de mes estarán concentrados en la reestructuración de la deuda externa y las negociaciones con bonistas y el Fondo Monetario Internacional. Recién en abril la Nación podría ocuparse en forma consistente de una situación que, evidentemente, el gobernador no puede encauzar ni, mucho menos, resolver.

Por lo pronto, curándose en salud, el diputado Carlos Eliceche solicitó en la primera sesión de la Legislatura un pedido de informes al Ministerio de Economía –que fue aprobado sobre tablas- sobre estructura de la deuda pública provincial, vencimientos y condiciones de contratación de consultoras para renegociarla.

En este contexto, el malestar social se agudiza; hoy a la tarde el gobernador fue recibido con gritos y reclamos airados por un nutrido grupo de personas que lo aguardaban en cercanías del hangar de Gendarmería en Trevelin, donde arribó en helicóptero debido a la grave situación de los incendios en las laderas de Esquel. La gente está harta y fin de marzo está, quizás,  demasiado lejos.

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Destacada

El petiso nazi y sus once mandamientos, por Hugo Asch

Por afán simplista o cierta pereza intelectual se suele citar a Joseph Goebbels (1897-1945), ministro para la Ilustración Pública y Propaganda de Hitler desde 1933 hasta la hora final en el bunker de Berlin en 1945, solo para referirse a su idea básica sobre el efecto de la mentira sistemática en la comunicación masiva. El concepto goebbeliano fue repetido tantas veces que finalmente quedó reducido a una frase que parece salida de un papelito de caramelo: “Miente, miente, que algo quedará”. Bueno, es un poco más que eso.

Goebbels era un hombre bajo ‒medía 1,65‒, rengo, de mirada gélida, cabeza de escritor frustrado y hábitos de seductor exitoso con las mujeres. Su decálogo básico de 11 puntos fue escrito durante el ascenso al poder del nazismo en Alemania hace casi un siglo y jamás dejó de aplicarse. Vaya si lo sabemos.

(Cualquier asociación directa con los medios oficiales y privados que comunican la triste ficción ideada desde la mesa chica del Manicomio liderado por los hermanos Milei, no es casualidad)

***

Conviene repasarlos. Ahí van:

1) PRINCIPIO DE SIMPLIFICACION Y DEL ENEMIGO ÚNICO. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2) PRINCIPIO DEL METODO DE CONTAGIO. Reunir diversos enemigos en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3) PRINCIPIO DE TRANSPOSICIÓN. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no se pueden negar las malas noticias, se deberán crear otras noticias que los distraigan”.

4) PRINCIPIO DE LA EXAGERACION Y DESFIGURACION. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5) PRINCIPIO DE LA VULGARIZACION. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6) PRINCIPIO DE LA ORQUESTACIÓN. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras, sin dudas” (de este principio deriva la famosa idea jibarizada: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”).

7) PRINCIPIO DE LA RENOVACION. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de las acusaciones.

8) PRINCIPIO DE LA VEROSIMILITUD. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9) PRINCIPIO DE LA SILENCIACION. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario con la ayuda de medios de comunicación afines.

10) PRINCIPIO DE LA TRANSFUSIÓN. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11) PRINCIPIO DE LA UNIDAD. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

***

¿No tienen la sensación de que cada principio nos es espantosamente familiar? ¿Podemos imaginar el efecto de esta idea multiplicada hasta el infinito en las redes sociales?

Por supuesto que sí.

En ese limbo vivimos hoy. De allí hay que salir.

Con urgencia.

Tomado del facebook del autor el 9 de febrero de 2026

Continue Reading

Ambiente

Crónica de una quiebra: el default de los ríos patagónicos, por Guillermo Gettig Jacob*

El mundo ha entrado oficialmente en la era de la quiebra hídrica. No lo dice solo el polvo que vuela hoy sobre la meseta; lo advirtió la ONU este 21 de enero de 2026. La humanidad ha roto el ciclo del agua, y en la Patagonia, esa bancarrota se traduce en ríos que ya no llegan a su destino y lagos que se borran del mapa.

El Senguer: Una arteria rota

El sistema del Río Senguer es una cadena de vida que se ha cortado. Como un organismo que sacrifica sus extremidades para intentar salvar el corazón, el sistema ha dejado morir al Lago Colhué Huapi. Mis propias fotos del lago hoy muestran un desierto donde debería haber olas.

El Senguer, que interconecta los lagos de cordillera con el Musters, ya no tiene “capital” suficiente para repartir. El Musters, rehén del consumo humano e industrial, retiene lo último que queda, dejando al Colhué en una insolvencia total. Es el primer gran colapso de la quiebra hídrica en el sur: un sistema interconectado que ya no conecta nada.

Chubut y Negro: El retroceso de los gigantes

Más al norte, la situación no es más alentadora. El Río Chubut está operando con el 50% de sus ahorros históricos. El ingreso al Dique Ameghino es hoy una sombra de lo que fue en el siglo XX. La “quiebra” aquí se siente en la falta de presión en las canillas de las ciudades del valle y en la incertidumbre de los productores que ven cómo el río se retrae, dejando al descubierto riberas de lodo seco.

Por su parte, el Río Negro, el más caudaloso de la región, ha perdido el 43% de su fuerza vital. Lo que la ONU describe como la “ruptura del ciclo hídrico” se ve aquí de forma clara: las nieves que antes financiaban el caudal de verano ya no caen, y el río, ese gigante que parecía inagotable, entra en zona de números rojos.

De la crisis a la insolvencia

La diferencia entre “crisis” y “quiebra” es que la crisis es temporal, pero la quiebra es estructural. La nota de Euronews es clara: las grandes potencias han ignorado las alertas y ahora el sistema natural ha quebrado.

En la Patagonia, esa quiebra significa que:

* El agua ya no es un recurso renovable bajo las condiciones actuales.

* La interconexión de las cuencas (como la del Senguer) es su mayor vulnerabilidad: si falla la naciente, colapsa toda la línea hasta el último lago

.* La política tradicional es cómplice al seguir gestionando los ríos como si el “depósito” se fuera a llenar mágicamente el próximo año.

El territorio habla

Las imágenes del Colhué seco no son solo fotos de un paisaje triste; son el acta de defunción de una forma de entender nuestro territorio. El agua ya no alcanza para el extractivismo, el consumo desmedido y la naturaleza al mismo tiempo. Alguien está perdiendo, y por ahora, es el territorio.

La quiebra hídrica global ha llegado a la Patagonia. La pregunta no es cuándo volverá el agua, sino cómo vamos a sobrevivir en un territorio que se está quedando sin crédito ambiental.

*Guillermo Gettig Jacob, docente de Chubut, referente ambientalista, miembro de Asamblea Autoconvocados por el agua.

Continue Reading

Internacionales

Estados Unidos: Cuando el enemigo no está fuera, sino dentro, por José Félix Abad*

Durante décadas nos acostumbramos a ver a Estados Unidos como el país fuerte, estable y dueño del tablero mundial. Sin embargo, hoy ese gigante parece estar peleándose consigo mismo. No por una invasión extranjera, sino por algo mucho más peligroso: la ruptura interna de su sociedad y el deterioro de sus propias instituciones. No es una opinión aislada ni una exageración alarmista; es una preocupación creciente entre analistas, académicos y medios internacionales.

La politóloga Barbara F. Walter, asesora del Pentágono y autora de How Civil Wars Start, advierte desde hace años que Estados Unidos ha dejado de ser una democracia plena para convertirse en lo que se denomina una anocracia, un sistema híbrido e inestable donde conviven mecanismos democráticos con prácticas autoritarias (Foreign Affairs, 2022). Históricamente, este tipo de regímenes son los más propensos a caer en conflictos internos.Uno de los síntomas más graves de esta degradación es la normalización de la impunidad. El caso de René Good, una madre de 37 años asesinada por agentes federales de inmigración, es revelador. Un análisis visual publicado por The New York Times demostró que la víctima no intentaba atacar a los agentes, sino huir. Aun así, altos cargos de la administración defendieron al agente implicado alegando que gozaba de “inmunidad absoluta”. Este tipo de declaraciones no solo justifican una muerte civil, sino que envían un mensaje peligroso: que el Estado puede ejercer la violencia sin rendir cuentas.

Cuando un gobierno empieza a etiquetar a ciudadanos como “terroristas internos” y protege sistemáticamente a sus fuerzas aunque existan pruebas en contra, la confianza social se rompe. No es una opinión ideológica, es una constante histórica documentada por organizaciones como Human Rights Watch y Amnesty International, que ya han alertado del uso excesivo de la fuerza y de la politización de los cuerpos de seguridad en Estados Unidos.

Las políticas internacionales de Donald Trump tampoco ayudan a calmar las aguas. Su estrategia de confrontación permanente —con China, con Europa, con América Latina e incluso con aliados de la OTAN— tiene un reflejo directo en el interior del país. Cuando un líder gobierna desde el conflicto constante, la sociedad termina adoptando ese mismo lenguaje. No es casual que mientras Trump amenaza con el uso de la fuerza en escenarios como México, Groenlandia o Venezuela entre otros muchos, dentro del país aumenten los choques entre autoridades estatales y federales.

Un ejemplo claro es Minnesota, donde el gobernador activó 13.000 efectivos de la Guardia Nacional para proteger a la población frente a actuaciones De la policía federal anti inmigración consideradas abusivas. La información fue recogida por Reuters y Associated Press. Tener dos cadenas de mando armadas, legítimas y enfrentadas dentro del mismo territorio es, según la literatura académica sobre conflictos civiles, uno de los pasos previos más peligrosos. Desde Washington, lejos de rebajar la tensión, se llegó a hablar incluso de aplicar la Ley de Insurrección para arrestar al gobernador, algo que expertos constitucionalistas calificaron de extremadamente grave (Brookings Institution).

A todo esto se suma un dato inquietante: según encuestas del Public Religion Research Institute y de la University of California, cerca del 47 % de los estadounidenses cree posible una guerra civil en su vida. Uno de cada tres considera justificable la violencia con fines políticos, y alrededor de diez millones de personas afirman abiertamente que una guerra civil “sería necesaria para arreglar el país”. Todo esto ocurre en una nación que concentra casi el 46 % de las armas civiles del mundo, con una ratio de 120 armas por cada 100 habitantes (Small Arms Survey).

Mientras tanto, la imagen de potencia imparable contrasta con una realidad social muy distinta. Más de 40 millones de estadounidenses viven bajo el umbral de la pobreza, según datos oficiales de la U.S. Census Bureau, y millones más sobreviven con empleos precarios sin acceso garantizado a sanidad o vivienda. Sin embargo, el gasto militar sigue creciendo y supera al de los siguientes diez países juntos (Stockholm International Peace Research Institute).

Estados Unidos hoy se parece a un gran edificio con una fuga de gas. Los vecinos discuten, se insultan y se ven como enemigos. Y el administrador, en lugar de cerrar la llave, camina con una antorcha encendida asegurando que no pasa nada y que, si pasa, no será su responsabilidad. La violencia ya no es una hipótesis: está ocurriendo. La pregunta real es si las instituciones que aún se mantienen en pie serán capaces de contener el incendio antes de que el colapso interno sea irreversible.

Porque cuando una potencia mundial empieza a romperse por dentro, el problema deja de ser solo suyo. Nos afecta a todos.

*José Félix Abad es un reconocido reportero de guerra español, con amplia trayectoria en el periodismo especializado en internacionales. En la actualidad difunde sus ideas por las redes. El presente artículo fue tomado de su página de facebook.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.