Este miércoles, en el Día Internacional de la Enfermería, la Asociación de Licenciadas en Enfermería (ALE) vuelve a las calles en la Ciudad de Buenos Aires para reclamar al gobierno de la ciudad su reconocimiento profesional y homenajear a las y los enfermeros que perdieron su vida luchando contra el Covid. Realizarán paros rotativos de tres horas por turno y distintas actividades, con el apoyo de ATE, UTEN (Unión de Trabajadores de Enfermería Nacional) y SITRE (Sindicato de Trabajadores de Enfermería)

La jornada de lucha iniciará en el Congreso a las 13 hs con un ‘Carpazo’, para juntar firmas para una Iniciativa Popular que impulse el reconocimiento profesional de la Enfermería que será presentada ante el gobierno de CABA. Una reivindicación histórica que lleva años y todavía no fue escuchada.

A las 17:30, realizarán una Marcha de Antorchas hacia Plaza de Mayo en homenaje a toda y todos los colegas fallecidos durante la pandemia. Será un día de reflexión y lucha, que convoca a la población toda.

Desde 1974 se celebra el 12 de mayo como Día Internacional de la Enfermería en homenaje al nacimiento de Florence Nightingale, considerada la creadora de la enfermería moderna.

Florence Nightingale (12 de mayo 1820- 13 de agosto 1910), fue enfermera, escritora y una reconocida especialista en estadística, considerada precursora de la enfermería moderna. En medio de una Inglaterra Victoriana, Florence se destacó también como emblema para el feminismo inglés, por su coraje e independencia al negarse a los dictados familiares. Aplicó sus conocimientos estadísticos a la epidemiología y sentó las bases para un modelo conceptual de la enfermería profesional. Fundadora en 1860 de la primera escuela laica de enfermería en el mundo. Alcanzó fama mundial por sus trabajos precursores de enfermería en la asistencia a los heridos durante la Guerra de Crimea y a partir de ese momento fue conocida como «la dama de la lámpara».

En medio del conflicto bélico, el periódico The Times escribió el 8 de febrero de 1855 un artículo en el que así la describía: “Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas.”

Todavía hoy, cuando los médicos se han retirado, siempre habrá una enfermera con su luz y sus conocimientos para atender a los enfermos. Tener una firme vocación no significa que se desconozcan sus estudios y méritos profesionales. Más aún en estos tiempos en los que se están jugando la vida para frenar una pandemia mundial.

La Columna Vertebral abraza a todas las enfermeras y enfermeros en su día. Y apoya los reclamos que vienen haciendo en distintos puntos del país.

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