fbpx
Connect with us

Destacada

Gustavo López: “Con la intervención del ENACOM, la democracia está en peligro”

La semana pasada se conoció el decreto que disponía la intervención el Ente Nacional de Comunicaciones, que regula las telecomunicaciones y la actividad postal. Un Ente autárquico creado en el inicio del gobierno de Macri para regular los sistemas digitales y de aire en las telecomunicaciones. El interventor designado por Milei será el licenciado Juan Martín Ozores y los interventores adjuntos, la abogada Patricia Zulema Roldan, con 30 años de carrera en organismos estatales y Alejandro Pereyra, exdirector de ENACOM en la gestión del presidente Mauricio Macri.

Para profundizar sobre las consecuencias de esta medida, dialogamos con Gustavo López, ex vicepresidente de Enacom, abogado, periodista y presidente de FORJA.

“Si privatizan ARSAT se quedan con la fibra óptica más grande de Argentina, dos satélites y un tercero en contrucción y una parte importante del 5G, todo sin licitación”

LCV: Contale a la gente que es el ENACOM y qué implica esta intervención

—El ENACOM es el organismo que regula todas las comunicaciones en la Argentina, que otorga licencias de radio, licencia de televisión, de telefonía, para operar internet, de correo. Regula todo eso, intentó regular el precio de la telefonía celular y de internet, pero eso lo frenó la justicia.

LCV: ¿En qué consistía el trabajo que ustedes llevban a cabo?

Atendíamos los reclamos de la gente, bregando por la libertad de expresión, por la libre circulación de las ideas y además es una organismo cuyo objetivo es fomentar la actividad, fomentar la comunicación comunitaria, fomentar la diversidad comunicacional, la pluralidad de voces y además fomentar la llegada de Internet a las zonas donde los privados no van porque económicamente no es tan rentable. Eso lo hacía el ENACOM financiando obras muy concretas en barrios populares, en lugares de difícil acceso, en zonas alejadas, en pueblos originarios. Era un organismo de regulación y de fomento de la actividad. Y ese organismo, para concluir el panorama, tenía una conducción de siete miembros, cuatro designados por el Poder Ejecutivo y tres designados por el Congreso a través de una propuesta de una comisión formada por diputados y senadores de acuerdo a la representación parlamentaria. Es decir, los tres bloques mayoritarios enviaban sus representantes al ENACOM. Esto le daba pluralidad, le daba federalismo y obviamente le daba transparencia, porque vos tenías que, por ejemplo, licitar el 5G, y estaba oficialismo y oposición, digo, esto no quedaba en manos del oficialismo.

La intevención es un acto de autoritarismo. No quieren debate público, no quieren la participación del Congreso en el Ente.

LCV: ¿Con qué objetivo decidieron intervenirlo?

La intervención rompe este esquema porque por primera vez desde que existe la Ley de Medios y de que existe la Ley de Argentina Digital, en lugar de elegirse un directorio, se interviene el organismo por parte del Poder Ejecutivo, que nombró hoy a tres interventores sin la participación del Congreso. Me parece que eso es un acto de autoritarismo. Uno se pregunta, si tienen mayoría automática de cuatro sobre siete, cuatro contra tres, ¿qué necesidad de intervenir el organismo? Porque no quieren el debate público, porque no quieren la participación del Congreso. Nosotros estuvimos cuatro años con tres representantes del Congreso, uno del Frente de todos, uno del PRO y uno de la UCR y teníamos discusiones y había cosas que votábamos todos juntos, cosas que votábamos por separado. La transparencia estaba garantizada porque todo lo que votábamos lo hacíamos con la oposición adentro del directorio. Entonces, ahora todo lo que vayan a votar no te enterás, salvo cuando salga en el Boletín oficial que ya cocinaron todo.

LCV: ¿Por qué será que, por ejemplo, yo estaba hablando con algunas fuentes de Clarín o de otros medios hegemónicos y no están de acuerdo con la intervención?

—Primero la intervención es un mal antecedente porque hoy interviene Milei, mañana interviene otra vez un gobierno popular. Es un mal antecedente. Segundo, en el tema de radiodifusión, es decir, de radio y televisión, hay una obligación de cumplir con estándares internacionales donde el Ejecutivo no puede tener mayoría automática. De hecho, no lo tenía con la Ley de Medios, eran dos del Ejecutivo, tres del Legislativo y dos de la sociedad civil. Después se arman mayorías circunstanciales, pero era así. El Ejecutivo solo ponía al presidente y a un director más y los otros cinco los ponía el Consejo Federal y el Congreso. El macrismo modifica eso y pone cuatro del Ejecutivo y tres del Congreso; y la OEA, a través de la Comisión de Libertad de Expresión, dijo que esto está mal, que no puede estar en manos del Ejecutivo, que tienen que ser organismos independientes. Ahora todo eso fue tirado a la basura y eliminaron la participación del Congreso. Lo que creo es que es el mismo modus operandi que Milei quiere aplicar, por ejemplo, con la Ley Ómnibus, dame los superpoderes y ustedes vengan dentro de dos años y yo le digo lo que dice.

LCV: ¿Efectos inmediatos en la comunicación pública?

—Si eliminan el Fondo de Fomento para la Comunicación Comunitaria, es la imposibilidad de continuar de muchos medios pequeños que participan de la comunicación comunitaria con este fondo que nosotros tenemos. Por ejemplo, el Fondo de Servicio Universal sirve para llevar Internet, donde los privados no van. Hemos invertido cerca de 30 mil millones de pesos en estos cuatro años haciendo redes de fibra óptica en, por ejemplo, casi 2000 barrios populares de 5000 que tiene la Argentina. Hemos llevado a fibra óptica, por ejemplo, al Delta del Paraná ¿Quién va a ir al Delta del Paraná si la densidad poblacional versus el costo que significa tirar la fibra en el medio del río es altísimo si no lo financia el Estado? Entonces te quedan ciudadanos de segunda que no tienen conectividad. Lugares en el país donde sobra conectividad y otros donde no hay porque el Estado no interviene ¿Qué puede pasar? Que se concentre más el mercado, que desaparezca la pluralidad de voces y además que Internet sea inalcanzable, porque nosotros pretendimos regular el precio y se armó un tole tole de novela. Además tenés joyas como Arsat, que si se privatizan se queda con la red de fibra óptica más grande de la Argentina, se queda con dos satélites y un tercero en construcción, se queda con una parte importante del 5G sin haber participado de la licitación. Es decir, son cosas muy importantes que hacen al derecho del usuario y del consumidor y ahora queda en manos de tres personas que designó el Poder Ejecutivo violando la ley existente.

Cuando termine la intervención, dentro de un año y medio o más, sabremos qué queda y qué no queda. Es una barbaridad.

LCV: Si yo te digo Elon Musk, ¿Me vas a decir que tiene algo que ver con este regalito con respecto a todas las líneas de Internet?

—Sí, porque si bien él se dedica a la Internet satelital, que está permitida en la Argentina, el tema es si el Gobierno quiere privatizar a Arsat y se queda con Arsat. Se queda con tres satélites, dos en marcha y un tercero, pero se queda con la red, quién se la quede, se queda con la red de fibra óptica más grande de la Argentina. Todo pagado por nosotros, encima con la posibilidad de tener la telefonía 5G. Entonces, nosotros hemos sido muy cuidadosos en todos estos años, vuelvo a repetirte, no es que la oposición estaba de acuerdo con muchas cosas. Hemos discutido. Ahora, nunca tuvimos una observación por parte de la oposición que nos diga esto es sospechado de algo. En todo caso, nos decían nosotros queremos ir para otro lado. Bueno, ahora no tenés quién lo controle. Por eso me parece que lo que pretenden es eso, cancelar el debate público, cancelar el Congreso, quitarle la representación. Y yo calculo que senadores y diputados van a reaccionar, de todos los bloques. Digo, hay una ley que obliga. Es una comisión bicameral de seguimiento del cumplimiento de la ley a la que le están diciendo ¿Sabes qué? Te borramos del mapa. Cuando terminemos la intervención, que son 180 días hábiles y que se puede prorrogar, es decir, dentro de un año y medio, te vas a enterar de lo que hicimos, qué queda y qué no queda. Yo creo que es una barbaridad, pero vuelvo a repetir, la democracia está en peligro, es el modus operandi, y esto lo podían resolver votando en el directorio. La diferencia es que cuando vos votas en un directorio, se sabe qué es lo que está votando, hay un debate público, interviene el Congreso y tienes que ser responsable de las cosas que votas.

Seguir leyendo
Comentá

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Destacada

Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.

Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.

¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.

LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.

Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?

Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.

LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?

Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.

LCV: ¿Todavía duele?

Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.

LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?

Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.

LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.

Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.

Continue Reading

Destacada

Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”

El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.

LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.

Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.

Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.

LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?

Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.

No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.

Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.

LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?

Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.

También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.

LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?

Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.

Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.

LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.

LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.

No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.

LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?

Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.

Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.

LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…

Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.

LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?

Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.

Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.

LCV: ¿Dónde se puede ver la película?

Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.

Continue Reading

Archivo

Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe

Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990

Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.

Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.

A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.

En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.

Otro abrazo.

Continue Reading
Advertisement

Facebook

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.