Destacada
Exitoso paro nacional de transporte. “Esto recién empieza”
A pesar de la virulenta campaña del gobierno que utilizó todos los medios a su alcance -paneles en estaciones ferroviarias, comunicaciones en sitios oficiales, declaraciones de sus principales funcionarios- con el fin de demonizar a los sindicalistas, haciendo eje en Pablo Biró y Pablo Moyano, los convocantes de la Mesa Nacional de Transporte festejaron hoy el total acatamiento de la medida de fuerza.
El dirigente portuario, Juan Carlos Schmid, denunció el autoritarismo y las lógicas totalitarias empleadas por el actual gobierno nacional: “Hacer una persecución mediática utilizando la tecnología para sindicar y señalar a quienes promueven la protesta es de un autoritarismo extremo. Son las expresiones y las costumbres de los regímenes dictatoriales. Es la expresión que tantas veces utilizan los gobiernos, los que muchas veces han encarnado las asonadas militares en la Argentina, pero también en otras partes del mundo”. Con relación a la actitud del Sec. Gral de la UTA, Roberto Fernández, sostuvo: “La UTA nos tiene acostumbrados a estas vacilaciones. Cuando yo fui secretario general de la CGT, el primer gremio que se bajó de la protesta general fue la Unión Tranviarios Automotores. Esa discusión la tienen que saldar los compañeros de base de la UTA que están tan jodidos como todos los que estamos en esta sala. Lo principal que ha hecho esta mesa es no enredarse en internas políticas, porque lo que esperan nuestros compañeros es que defendamos sus intereses”.
Tal fue la violencia verbal del gobierno de Milei para boicotear la huelga que hasta la CGT -a pesar de no haber adherido al paro- difundió hoy un comunicado titulado: “Sin lugar para un gobierno autoritario” en el que repudia y condena la utilización de plataformas como Mi Argentina para ‘demonizar’ a los dirigentes sindicales recordándole al gobierno que la huelga es un derecho constitucional.

Además de Schmid,, Secretario General de FeMPINRA y de Dragado y Balizamiento, formaron parte de la conferencia de prensa brindada este miércoles por los sindicatos de transporte convocantes: Omar Maturano, por La Fraternidad; Raúl Durdos, por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Juan Pablo Brey, por la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA); Pablo Biró, por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA); y Pablo Moyano, por Camioneros; quienes realizaron un balance del paro nacional coincidiendo en que hubo un acatamiento total de los trabajadores.
Consultado por La Columna Vertebral, Juan Pablo Brey se mostró satisfecho frente a la contundencia de lo que consideró la primera medida de fuerza llevada adelante dentro del plan de lucha de la Mesa Nacional del Transporte, y destacó que ‘esto recién empieza’ vendrán otras acciones si el gobierno no escucha los reclamos que ‘trascienden a un paro de transporte’. Frente a la pregunta sobre cuál será el futuro de la CATT (la confederación de gremios del transporte presidida por Sassia), el Secretario de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) respondió: “En una entrevista del día de ayer Sassi dijo que la CGT se debe un gran debate, bueno, yo creo que la CATT también. Están representados en esta Mesa Nacional casi todos los gremios que forman parde de la CATT, faltan solo dos o tres, desde la Confederación hace rato que no llaman al directorio para reunirse, vamos a llamar a esa reunión”.
En el mismo sentido se expresó Pablo Moyano quien sostuvo que obtuvieron “el apoyo del 100% de todos los gremios del transporte que convocamos a la medida de fuerza. No circularon aviones, barcos, trenes, el subte, camiones, taxis; es el inicio de un plan de lucha que va a llevar adelante la Mesa de Nacional del Transporte, ya que estamos defendiendo todas las modalidades de transporte.” Asimismo, recordó a quienes acompañaron solidariamente la medida: “Agradecer a los compañeros de las universidades también que han llevado adelante esta medida de fuerza, a los compañeros de los centros de estudiantes universitarios que han realizado también distintas actividades y a los compañeros de los movimientos sociales que con camioneros y otros gremios han llevado adelante ollas populares en Constitución y en otra zonas, así como a la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores y Trabajadoras.” En efecto, Camioneros participó de la jornada lanzada por UTEP contra el hambre del pueblo. Una de las juntadas fue organizada en la Plaza Solís por el comedor Camioneritos del sindicato de Camioneros, el Frente Popular Darío Santillán La Boca, El Frente Patria Grande La Boca y el Movimiento Popular Los Pibes de La Boca.
Moyano terminó su intervención resaltando que “la CGT somos todos“, luego de mencionar las diferencias entre ‘dialoguistas y combativos’ y apuntó contra los legisladores: “Los que nos terminaron cagando fueron los diputados y diputadas del peronismo que votaron que los trabajadores paguen ganancias, que le cagaron 12.000 pesos a los jubilados, que cagaron el aumento del presupuesto universitario. La clase política fue la que traicionó a los trabajadores”.
“Hoy ha sido una jornada gloriosa” dijo Hugo ‘Cachorro’ Godoy, quien estuvo presente en la conferencia de prensa y charló con La Columna Vertebral: “Desde la CTA Autónoma y la de los Trabajadores, hemos acompañado este paro de la Mesa de Transporte, al igual que a los docentes, y trabajadores y trabajadoras de la salud. Hoy ha sido una jornada gloriosa de la clase trabajadora argentina, construyendo unidad y generando condiciones para recuperar confianza en nuestras propias fuerzas y ponerle freno a este accionar devastador que lleva adelante el gobierno de Milei, contra los trabajadores, contra la cultura, contra la educación, contra la salud. Pero todos estos sectores nos estamos uniendo dispuestos a ponerle freno. Las medidas de fuerza van a continuar, la unidad se va a profundizar, y tanto en el mes de noviembre, como en diciembre, cuando llegaremos a la Plaza de Mayo con la Marcha Federal, serán días de potente intervención de la clase trabajadora para que este gobierno cese en su acción contraria a los intereses de la Patria”.
En efecto, un paro que iniciaron los trabajadores de transportes contra la privatización de Aerolíneas Argentinas, aglutinó a los principales sectores víctimas del ajuste: estatales, docentes, universitarios, trabajadores de la salud. Vale la pena recordar algunas de las adhesiones a esta medida de fuerza que fue la más contundente desde el inicio de la era Milei.
Fueron más de 85 las organizaciones gremiales y sociales que adhirieron al paro, de acuerdo a un comunicado difundido luego de la conferencia, entre ellas: Camioneros, Aeronavegantes, La Fraternidad, Dragado y Balizamiento, SOMU, Guincheros, UPSF, APLA, APA, UPSA, ATE Nacional, Patrones Fluviales, Vialidad, Maquinistas Navales, Capitanes de Ultramar, Marina Mercante, SUCPAP, Metrodelegados, Federación de Aceiteros, UTEP, FESPROSA (Federación de Profesionales de la Salud), APOC, Corriente Federal de los Trabajadores, CTA Autónoma, CTA de los Trabajadores, La Bancaria, Sitraju, AEFIP, UOM Nacional, Fatun, Canillitas, Fedun, SMATA, Gráficos, SIPREBA, FATPREN, SUPA, SINDICATO DEL CAUCHO, UPSRA, Sindicato obrero del Vidrio, Sindicato Del Plástico, Trabajadores de Farmacia, Unión Informática, Federación de la Carne, UADAV (Artistas y Variedades), Sindicato de Capataces Estibadores Portuarios Personal Jerárquico, junto a decenas de organizaciones estudiantiles y seccionales regionales y locales de diversos gremios.
Dos días antes del paro, Roberto Coria, del Sindicato de Guincheros, miembro de FeMPINRA, pasó por los estudios de larz.com.ar y fue entrevistado por Nora Anchart, en La Columna Vertebral-Historias de trabajadores para conocer las razones de la adhesión de su sindicato al paro nacional. “Hay que demostrarle al gobierno que no tiene el apoyo del pueblo“.
Destacada
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”
En la antesala de un nuevo 24 de marzo, Erika Lederer —poeta, abogada y cofundadora de Historias Desobedientes— reflexiona sobre el sentido de la memoria en la Argentina actual. Hija de un represor que actuó en Campo de Mayo, su testimonio interpela desde un lugar singular: el de quienes decidieron romper el pacto de silencio familiar para transformar el dolor en acción. En esta entrevista con LCV, cuestiona el uso del concepto de “memoria completa”, reivindica la apertura de archivos y la búsqueda de identidad, y llama a sostener una memoria activa, colectiva y comprometida con la justicia.
Erika Lederer: Exacto, necesitamos masividad en las calles. En relación a la pregunta: yo soy cofundadora de Historias Desobedientes. Surgimos alrededor de 2017, cuando se intentó aplicar el 2×1 y la Corte Suprema lo avaló. En ese momento, en las calles se dijo de manera masiva que no. Eso es lo que esperamos también ahora.
¿Qué entiendo por “memoria completa”? Es muy sencillo: la única memoria completa es que se abran los archivos. La única memoria completa es que los genocidas que siguen vivos y que no fueron alcanzados por la llamada “impunidad biológica” digan dónde están los cuerpos, digan dónde están los chicos —hoy adultos— cuya identidad todavía no fue recuperada. Esa es la única memoria completa.
LCV: Estoy totalmente de acuerdo, incluso con el recorte histórico que hacés, que no empieza en el ’76. Recién hablábamos del decreto 20.840 de 1974, que ya sentaba bases legales e ideológicas para lo que vino después.
Nos queda poco tiempo, así que quiero que me cuentes: ¿quién sos?, ¿quién era tu papá? ¿Y por qué sos desobediente?
Erika Lederer: Yo soy Erika Lederer, poeta —y después, en segundo lugar, abogada—. Mi padre era Ricardo Lederer, que fue el segundo jefe de la maternidad clandestina de Campo de Mayo. Era quien asistía los partos de mujeres cuyos hijos todavía buscamos. Luego esas mujeres eran parte de los mal llamados “traslados”, es decir, los vuelos de la muerte.
LCV: ¿En qué momento tomás conciencia de lo que hacía tu padre?
Erika Lederer: Una cosa es saber que era militar, médico militar, verlo con uniforme, saber que fue carapintada. Todo eso ya te da una primera conciencia. Pero llegar a caracterizar a tu propio padre como genocida es un proceso paulatino. Va acompañado de una toma de conciencia sobre lo que pasa alrededor, no solo sobre quién era él, sino sobre la realidad en la que vivís.
LCV: ¿Todavía duele?
Erika Lederer: Sí, y va a doler siempre. Pero en 2017 escribí un artículo que se llamaba “Del dolor a la acción”. Duele, pero no me deja inmovilizada. No me deja atrapada en un trauma. Quiero salir del dolor, ser un sujeto activo en la construcción de la memoria colectiva y levantar las banderas de los compañeros desaparecidos. Ellos peleaban por un mundo más justo, y yo quiero insertarme en esa lucha por un mundo mejor.
LCV: ¿Cómo se procesa esto dentro de la familia?
Erika Lederer: Cuando uno rompe con esa lógica —que yo llamo lógica mafiosa de clanes—, porque hubo crímenes y un pacto de silencio, no es fácil. Hablar implica romper ese pacto que impera en estas familias. Pero no quiero quedarme en eso; para eso escribo poesía también. Mi intención es poder ser una voz que amplifique la potencia que tenemos como sociedad para hacer otra cosa, para seguir luchando por esas banderas.
LCV: Te agradezco muchísimo que hayas venido, aunque sea por unos minutos. Si te parece, la semana que viene seguimos con más tiempo. Es muy importante el relato en primera persona: genera empatía, le pone identidad a la historia.
Erika Lederer: Sí, totalmente. Mi intención es que mi voz transmita un mensaje: que nos atrevamos a pensar distinto, a confrontar el estado de cosas. Hay un giro global hacia la derecha que tenemos que interpelar, incluso de manera internacionalista. Invito a que nos animemos a pensar de otro modo y a cambiar el mundo.
Destacada
Alejandro Cohen Arazi: “La historia de la CONADEP también la hicieron trabajadores anónimos”
El director y documentalista Alejandro Cohen Arazi pasó por La Columna Vertebral-Historias de Trabajadores para presentar Conadepianos, una película que recupera los testimonios de quienes trabajaron en la CONADEP durante los primeros años de la democracia. Con una mirada centrada en la clase trabajadora, el film busca correrse del relato tradicional y poner el foco en quienes escucharon, registraron y sostuvieron el proceso en el día a día.
LCV: ¿Qué es la CONADEP? Le cuento a la gente, porque tenemos oyentes jóvenes y de todas partes del mundo.
Alejandro Cohen Arazi: La CONADEP es una comisión que se crea en 1983 para reunir testimonios que permitieran construir una causa contra la Junta Militar. Ya desde su origen implicaba una enorme valentía política: llevar adelante los juicios.
Se eligió a un grupo de notables —personas reconocidas que habían tenido un rol durante la dictadura— para encabezar ese trabajo. Pero detrás de ellos había una enorme cantidad de trabajadores y voluntarios, muchos muy jóvenes, que recibían denuncias todos los días y escuchaban cosas muy duras.
LCV: Sobre esa base hacés un documental. ¿Por qué?
Alejandro Cohen Arazi: La historia surge con mi hermano Juan. Él estaba investigando otro tema y encontró en el Archivo Nacional de la Memoria entrevistas a trabajadores de la CONADEP.
No era lo que buscaba, pero vio que había algo muy potente ahí: testimonios de personas que contaban el trabajo cotidiano. Entonces dijimos: hay una historia para contar.
Todos tenemos una idea del Nunca Más asociada a figuras como Sábato o Magdalena Ruiz Guiñazú, pero estas entrevistas muestran que había un grupo enorme de personas que fueron quienes realmente hicieron ese trabajo.
LCV: ¿Cómo se seleccionaban esos trabajadores? ¿Eran voluntarios, gente del Estado?
Alejandro Cohen Arazi: Había de todo. Al principio eran empleados del Ministerio del Interior, pero rápidamente se dieron cuenta de que no alcanzaba.
También se sumó gente de organismos de derechos humanos y muchos voluntarios. Había personas que leían en el diario que existía la CONADEP y se acercaban para dar una mano.
LCV: ¿Se necesitaba algún requisito en particular?
Alejandro Cohen Arazi: Básicamente, saber leer, escribir y tener empatía. No existía todavía la figura del trabajador de la memoria o de derechos humanos como hoy.
Había que sentarse frente a alguien que venía a contar una experiencia terrible, y para eso hacía falta una enorme sensibilidad.
LCV: Estamos hablando de un contexto muy cercano a la dictadura…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, y con mucha incertidumbre. Nadie sabía cuánto iba a durar la democracia. Veníamos de décadas de golpes militares, entonces la pregunta era inevitable.
LCV: Y además del impacto emocional, había riesgos…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, lo vivían con mucho temor. Recibían amenazas, había llamados intimidatorios, incluso amenazas de bomba en el edificio.
No eran ingenuos: sabían perfectamente en qué se estaban metiendo.
LCV: ¿Tuviste dificultades para financiar la película?
Alejandro Cohen Arazi: Sí, es un documental hecho con presupuesto cero. No pedimos apoyo institucional.
Trabajamos con material del Archivo Nacional de la Memoria y con nuestro propio esfuerzo. Hicimos una campaña con gente cercana para poder cubrir gastos básicos.
LCV: Tenés una trayectoria marcada por este tipo de enfoque…
Alejandro Cohen Arazi: Sí, todos mis trabajos tienen el foco en la clase trabajadora. Incluso en documentales anteriores, como uno sobre call centers, me interesaba mostrar esas realidades invisibilizadas.
LCV: En medio de tantas discusiones políticas sobre ese período, ¿qué lugar ocupa la CONADEP?
Alejandro Cohen Arazi: Más allá de las discusiones, fue un hito fundamental de la democracia argentina.
Se hizo en un contexto de muchísimas presiones, con un margen de maniobra muy limitado, pero se logró. Y lo que se logró es histórico.
LCV: ¿Dónde se puede ver la película?
Alejandro Cohen Arazi: Hay funciones en el Cine Gaumont, en la Sala Norita Cortiñas y también en la Sala Lúcida, en Saavedra, en los próximos días.
Archivo
Carta desde el País del Nomeacuerdo, por Hernán López Echagüe
Publicado en la revista Humor, diciembre de 1990
Che, me olvidaba de algo. Hubo una época en que las personas se pusieron a desaparecer, de pronto, de la noche a la mañana. Sin pausa. Cientos y cientos de personas de toda edad que se ponían a no estar nunca más. Y los ojos de los vecinos no percibían nada. Y las bocas de los vecinos parecían bocas sin fundamento, o quizá con fundamento no más que para abrirlas y tragar fideos italianos, galletas alemanas, quesos franceses. ¡Vinos de Portugal por dos mangos! Había mazapán en las venas. ¿Te acordás? ¿Te acordás del general Acdel Edgardo Vilas? Decía el tipo: “Los mayores éxitos los conseguimos entre las dos y las cinco de la mañana, la hora en que el subversivo duerme (…) Yo respaldo incluso los excesos de mis hombres si el resultado es importante para nuestro objetivo”. ¿Te acordás? ¿No? Pero quizá te acuerdes del general Ibérico Saint-Jean que, entre otras cosas, se hizo famoso por su frase: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos”. O del general Jorge Rafael Videla: “En la Argentina morirán todos los que sean necesarios para acabar con la subversión”. Años más tarde, ya en democracia, al amparo del indulto que le había obsequiado Menem y en tanto se mojaba el garguero con whisky importado durante una cena de camaradería, Videla celebró la matanza, y, con aires de asesino ocurrente, soltó: “La sociedad argentina tendría que habernos pagado por los servicios prestados”.
Luego, a partir de diciembre de 1983, la historia incontrastable del exterminio selectivo que habían tramado los militares con toda meticulosidad cobró vida a partir de relatos de toda naturaleza: jurídico, periodístico, novelesco, televisivo, cinematográfico. Supongo que te acordarás de La historia oficial, también del Nunca más, y, desde luego, del histórico juicio a las Juntas. Fueron años de dolorosas e interminables reconstrucciones. Que a Esteban se lo llevaron de su lugar de trabajo una tarde, a los golpes; que a Cristina, que estaba embarazada, la sorprendieron en la calle, la ocultaron en alguna catacumba, la asistieron en el parto, le robaron el hijo y después la asesinaron; en la casa de Jon, que de la vida no esperaba más que recibirse de ingeniero, casarse y tener un par de hijos, el grupo de Tareas se instaló a lo largo de una semana… Y ya no están, nunca más volverán a estar.
A partir de diciembre de 1983 el dolor se transformó en cifras: más de cuatro mil desaparecidos en 1976; trescientos cuarenta y dos por mes; once cada día. Más de tres mil en 1977; doscientos treinta y ocho por día… Cifras y más cifras. Contados cuerpos. Personas que nunca jamás volvieron a aparecer. Y ahora los ojos han vuelto a cerrarse, los oídos a enlodarse, las bocas a callar.
En fin, no era mi propósito amargarte. Pero el País del Nomeacuerdo es hoy una realidad ineluctable.
Otro abrazo.
50 Años. La falacia de la memoria completa y las verdaderas razones de la masacre, por Laura Giussani C.
Erika Lederer:“La única memoria completa es que digan dónde están los cuerpos”

