Futuro inmediato: 800 millones de desocupados, por Laura Giussani Constenla

El Foro Económico Mundial -que se reúne anualmente en Davos- alertó que en un par de décadas desaparecerá la actual forma de producción por la creciente automatización. Se perderá el 60% de los oficios conocidos hasta el momento. El apocalíptico pronóstico no desdibujó la sonrisa de ninguno de los poderosos que forman parte del Foro, que se presenta como una «Asociación sin fines de lucro». 

Frente a esta perspectiva, el diario La Nación entrevistó a un especialista ‘Diplomado internacional’ en Gestión Cultural, Gerardo Neugovsen, quien advirtió que «Diversos estudios indican que en los próximos 15 años se perderán más de 800 millones de puestos de trabajo por esta transformación productiva, pero también señalan que los trabajos que menos serán afectados son las actividades basadas en la creatividad y en la interacción humana, dado que las máquinas no pueden replicar estos procesos». Con cierta euforia el diario titula: ‘Industrias creativas y culturales ¿la cuarta revolución industrial?’

Estaríamos en una revolución en acto que ya cuenta con sus primeras víctimas. Centenares de miles de personas con pensamiento crítico, creatividad y pocos recursos, han comprendido que debían dejar su geografía e intentar suerte en Europa. Son los nuevos migrantes. La población que busca una vida más digna en los países desarrollados va en aumento, en el 2016 lograron su objetivo 420.000 hombres, mujeres y niños. Al año siguiente la cifra ya se había superado. En el 2017 murieron en el intento 3.000 ingeniosos, creativos y desesperados que fueron sepultados por las aguas del Mediterráneo. Hombres, mujeres, niños.

Una de las rutas más utilizadas es hacia España. La solución encontrada por la ley española fue punir a todo aquel que se le ocurra salvar de la muerte a cualquier individuo que pretenda entrar de manera ilegal al territorio de la península. Si alguien tiene la buena voluntad de arrimarlo a la playa, será considerado cómplice de un delito y recibirá la pena correspondiente.

Situaciones similares se viven en otras partes del mundo. Donald Trump también está respondiendo de acuerdo a la lógica de no aceptar más personas por más espíritu crítico o creativo que tengan, basando su campaña electoral en la construcción de un muro y la repatriación de miles de inmigrantes ya radicados.

En La Columna Vertebral es tema recurrente el análisis sobre el futuro sin trabajadores. Hemos entrevistado a Bruno Bauer quien no tiene dudas de que “el futuro es planero”, ya casi casi que el presente lo demuestra. Propusimos la lectura de Bifo, el filósofo italiano que ataca la supuesta ‘cultura del trabajo’ y pone toda su creatividad y espíritu crítico en ver cómo se ataca este modelo.

En tanto, las calles de Buenos Aires se han llenado esta semana de cortes y acampes con desesperados que no llegan a fin de mes para comer. Una vez más, los medios encaran el debate proponiendo una solución individual y no colectiva. Sobrevivirán los ingeniosos. Mientras los que ya empiezan a formar parte de esos 800 millones de desocupados, conformarán un ejército de desamparados caídos del mapa gracias al progreso de la ciencia.

¿Tiempo de transición en la revolución de la creatividad y la alegría o exterminio planificado?

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