Ni una menos: no todo está perdido

Los jugadores del Albion Football Club este año lograron ascender a la Segunda División y convertirse nuevamente en profesionales. El Albion fue el primer equipo de fútbol uruguayo, fundado en Montevideo el 1 de julio de 1891. Se merece varias felicitaciones. No solo porque logro salir campeón de la primera B después de 117 años, sino por la lección que le está dando al mundo con esta bandera. Ni una Menos. 

Mientras en Argentina sufrimos el cachetazo de la absolución de los asesinos de Lucía, la piba de 16 años que murió drogada y empalada en la casa de dos cuarentones que le vendían  droga, Lucía, emblema del primer paro nacional de mujeres en el país. Inocentes, dictaminaron los jueces quienes consideran que a esa edad alguien puede dar su  consentimiento para que la maten.

Por estos lados, también estamos viviendo el bochorno en el que se convirtió el fútbol, esta foto de los jugadores del Albion es una bocanada de aire fresco. Esperaron más de un siglo para volver. Y volvieron con un mensaje claro. Ni una Menos. 

No fue el único equipo deportivo que dio una lección mundial esta semana. 

Los All Blacks, el temible equipo de rugby de Nueva Zelanda, expresaron su solidaridad con la leyenda del rugby galés, Gareth Thomas, quien declaró su homosexualidad en el 2009 y la semana pasada publicó fotos del ataque homofóbico que sufrió. De inmediato se solidarizaron con Gareth y anunciaron que portarían los colores del arcoiris para mostrar su respeto por las diversidades.

En el partido que jugaron en Italia, ambos seleccionados llevaron cordones multicolor para condenar públicamente la agresión y apoyar la libre elección sexual de los jugadores. También se han sumado a la iniciativa Francia y Gales.

 

No es la primera vez que en los rugbiers se ven en medio de la polémica. Para bien o para mal. A principios de abril, la estrella australiana de rugby Israel Foulau publicó en las redes que todas las personas homosexuales se van al infierno a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan con Dios. No tuvo ninguna sanción de la organización de rugby australiana a pesar de violar sus estatutos. Fueron sus compañeros quienes lo criticaron y el jugador de rugby Simon Dunn le respondió de manera contundente: compartió en sus redes sociales una muestra de afecto con su novio Félix, la imagen fue titulada como “Beso de la victoria”, pues la pareja realizó este acto luego de ganar una partida de rugby. Ambos juegan en Kings Cross Steelers, un club de rugby londinense.

 

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