San Telmo: artesanos en defensa, por Laura Giussani Constenla

En la tarde de éste domingo la policía reprimió a artesanos, turistas y vecinos del barrio de San Telmo. La tradicional feria de la calle Defensa se ha convertido desde hace años en un coto de caza para el gobierno de la ciudad quien intentó en más de una oportunidad desalojar a los feriantes que vendían entre Independencia y Carlos Calvo.

Barrio histórico, sus calles fueron testigo de los principales momentos del país. Una vez más, en San Telmo existen las pulsiones y conflictos porteños. El caso de los artesanos de la Feria y su lucha por el derecho al trabajo se está convirtiendo en un verdadero laboratorio político.

En La Columna Vertebral celebramos el acuerdo al que llegó la CTEP con el gobierno de la ciudad hace unas semanas por el cual más de doscientas familias lograron un permiso firme de venta que los movía del lugar donde estaban a la calle Chile hacia Belgrano. Después de años de reclamo, y peleas cuerpo a cuerpo en las calles contra la policía, el primer sindicato de Trabajadores de la Economía Popular, organizado, lograba una victoria de la reconocida Cooperativa El Adoquín.

De inmediato se alzaron voces contra el acuerdo que no incluía a todos los artesanos organizados en Asamblea desde antes de la existencia de la CTEP. Es decir, todos aquellos artesanos que no aceptaron afiliarse a la CTEP quedaron fuera del acuerdo y perdieron el apoyo político del Sindicato.

El tema es complejo y puede sentar las bases para futuras negociaciones entre CTEP y el Estado. ¿Un sindicato defiende solo a sus afiliados o a todos los trabajadores? Consultada en su momento Gabriela Olguín sobre su postura, se lamentó: “hicimos lo imposible para que se incorporaran al Sindicato, solo unidos y organizados podemos obtener victorias, ellos no quisieron hacerlo y ahora estamos en ésta situación”. Por un lado, demuestra que incorporarse a una fuerza sindical de nivel nacional consigue resultados que no lo hace una asamblea barrial. Por otro lado, esa organicidad deja indefensos a trabajadores tan dignos como los de la Cooperativa El Adoquín.

Ver las imágenes de hoy, con un operativo descomunal de la policía con su nueva modalidad y estética ‘robocop’, empujando, pegando, tirando gases contra quien se le cruzara. Turistas, vecinos, y trabajadores de la economía popular, algunos encuadrados sindicalmente, otros no, provoca no solo rabia sino preocupación. La ‘interna’ de los artesanos es desconocida por la mayor parte de los paseantes, turistas o vecinos. Ver la indefensión de aquellos a los que alguna vez les hemos comprado algo y elogiado sus productos, da rabia y tristeza.

Días atrás, pudimos ver a los artesanos manteniendo su reclamo, con puestos fantasmas en donde sobre el tapete no había productos a la venta sino consignas a favor de las familias que viven de la Feria. Eran un centenar, con banderas de la Asamblea, y un megáfono: “Le pedimos al Adoquín que de marcha atrás con el acuerdo, necesitamos trabajar nosotros también”.

Este domingo todo empezó por una bravuconada de un policía contra un artesano que estaba trabajando, aunque sin vender, en Defensa e Independencia. Hubo empujones, gritos, y todo se desmadró cuando aparecieron los robocop en la calle Defensa. Turistas que filmaban fueron agredidos, hubo palos de manera indiscriminada y terminaron en la comisaría veintidós personas.

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