‘Viernes por el futuro’: alerta ambiental en Francia

Mientras centenares de miles de estudiantes se movilizaban en más de mil ciudades de ochenta y nueve países del mundo -por primera vez Argentina entre ellos- reclamando una intervención urgente de los gobiernos contra el impacto del calentamiento global, en las costas francesas se hundía un buque. De inmediato los medios internacionales denominaron el episodio como catástrofe ambiental. 
 
«La información de la que disponemos, de la que estamos bastante seguros, es que hay cerca de 2.200 vehículos, es decir, coches pero también remolques, maquinaria de construcción y otros (…) Desgraciadamente es una rotura de vehículos en el fondo del agua y cada uno de ellos contiene hidrocarburos, aceites hidráulicos, aceites usados y neumáticos. Hay al menos 10.000 neumáticos en el fondo del mar. Y en los contenedores, la prefectura marítima ha dicho que había 100 toneladas de ácido clorhídrico y 70 toneladas de ácido sulfúrico. Por otro lado en los otros contenedores, que oficialmente no contienen materiales peligrosos, es muy probable que los haya, porque cuesta más caro transportar materiales peligrosos que los ordinarios». Así describe la situación en éstas horas la ONG ambientalista «Robin des Bois» al denunciar la falta de información de la empresa. Por el momento se desconoce la magnitud del impacto. Uno más entre tantas desgracias ocasionadas por la falta de escrúpulos de los hombres.
 
En tanto, en el mundo se escuchaba el grito estudiantil que nació el 20 de agosto de 2018 cuando una estudiante sueca de quince años, Greta Thunberg, hija de artistas, decidió realizar una protesta personal contra el cambio climático que derivó en un movimiento mundial llamado Fridays for Future imitando su actitud de faltar a clase todos los viernes y plantarse frente a la legislatura sueca con un cartel que decía ‘Huelga mundial por el clima’, y reclamando el respeto a lo establecido en el Acuerdo de París sobre las emanaciones de carbono. Greta hoy, con solo 16 años, es candidata a premio Nobel de la paz. 
 
Un reclamo pequeño y concreto que dio la vuelta al mundo. En Europa la conciencia ecológica está limitada a los gases de los autos. Fue simbólico que justo hoy se conociera este hundimiento que implica que autos, combustibles, y vaya a saberse qué más. 
 
 

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