El Congo: la historia de un fracaso

Patrice Lumumba

El 17 de enero de 1961, Patrice Lumumba, el gran líder revolucionario del Congo, es asesinado. Un año antes había asumido como primer ministro del Congo luego de años de lucha contra el colonialismo Belga.

Eran tiempos vertiginosos. Joven brillante en el estudio, inicia su meteórica carrera en 1957, es el líder de la independencia anticolonial, de su mano logran la independencia y en el 60 asume como primer ministro. Un año después lo asesinan. El Congo sufre guerras internas, tribales, políticas, religiosas.

Nada parecía haber quedado de ese africano fina estampa, formado más por las lecturas de Rousseau que de Lenín, hasta el estallido de los simba en 1964. Una rebelión llevada adelante por un grupo que sumaba a la enseñanza de Lumumba las ideas de Mao. También fue un soplido, en un año logra controlar un tercio del territorio, pero en abril del 1965 estaba arrinconado en un pequeño sector del centro del país.

Fue en ese momento que desembarcó el Che Guevara con la idea de reflotar la revolución congoleña. Cubanizar Africa. Contó la historia de esa experiencia en su Diario: «Esta es la historia de un fracaso», escribió.

Se cumplen 59 años del asesinato de Patrice Lumumba, los belgas ya admitieron su participación en ese magnicidio y hoy hay varios monumentos, esquinas, plazas que llevan su nombre en Bélgica.

La virulencia de la represión a aquellos movimientos revolucionarios de los años sesenta, tanto en Latinoamérica como en Africa, y la derrota que provocó, todavía sobrevuela en los pueblos que quisieron alzar su cabeza.

El Congo era un territorio en disputa por su riqueza mineral: cobre, cobalto, radio, zinc, hasta el coltán. Un bien preciado que ha provocado guerras y millones de muertos en el mundo.

La comunidad internacional se ha visto sacudida en más de una oportunidad por las imágenes actuales del Congo: niños explotados que mueren en las minas de cobalto, componente esencial para las baterías de iones de litio que se encuentran en prácticamente todos los dispositivos electrónicos recargables. Dos tercios del cobalto del mundo proviene de la República Democrática del Congo.

Hace un mes, la situación llegó a la justicia de la mano de una ONG, la International Rights Advocates, que acusó a Apple, Google, Microsoft, Dell y Tesla de beneficiarse a sabiendas del empleo de niños para extraer cobalto en la República Democrática del Congo.

Triste destino de un país que supo estar en el centro de las rebeliones en los años sesenta y hoy sus trabajadores están siendo devorados en nombre del progreso.

La Columna Vertebral, periodismo a la gorra. Echá una moneda