«Nike deja desocupación y miseria»

A tres meses de la asunción de Alberto Fernández, el mundo sindical comienza a moldear el futuro cercano con el comienzo de paritarias, los pedidos del gobierno y las reuniones con los principales referentes gremiales. En este marco, La Columna Vertebral decidió llamar a Agustín Amicone, titular del Sindicato del Calzado, para hablar sobre la partida de Nike de Argentina, las repercusiones en el sector y el panorama para este agitado 2020.

-Reconstruir el país después del desastre que fueron estos cuatro años es una tarea extremadamente difícil, donde primero tenemos que tener claro que estamos con un gobierno de coalición, donde hay distintas expresiones del peronismo y otras ideologías políticas. Indudablemente que el desafío más grande que tiene por delante el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández es la reconstrucción generalizada del país, y en especial de las clases de los más humildes y desposeídos, que son los que han sufrido más fuertemente, casi hasta el exterminio, las políticas que vivimos en los últimos cuatro años. Esta construcción tiene que ser colectiva. Yo nunca creí en las construcciones individuales. Este es un momento de colaboración. Todas las fuerzas políticas, independientemente de sus pensamientos individuales, debemos reconstruir el país, porque si esto no se reconstruye las consecuencias van a ser mucho peores de las que hemos sufrido. Resolver el tema de la deuda externa y con organismos internacionales, porque Argentina necesita que el mundo le compre. El desafío principal que tiene nuestro país es crecer. No solamente para adentro, sino también para afuera.

«LA RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS TIENE QUE SER COLECTIVA»

Amicone hace hincapié en el gran potencial de exportación que tiene el país. Desarrollarlo lo máximo posible puede ser una de las claves de reactivación. Y esa posibilidad está en todos los sectores, incluido el del calzado.

-Argentina es productor de una de las materias primas más importantes para desarrollar zapatos, carteras, ropas, valijas, bolsos: el cuero. Nosotros exportamos anualmente entre 800 y 1000 millones de dólares anuales en cueros casi sin elaboración. Si todo ese cuero que se exporta con escaso o nulo valor agregado uno lo desarrollara en toda la cadena de valor, ropa, sacos, carteras, billeteras, ¿sabés la importancia en el crecimiento que eso tendría? Se crearían casi 50 mil puestos de trabajo y esos mil millones se quintuplicarían. Pero para eso no hay una política mágica que se arranca ahora y se puede aplicar mañana. Para eso se necesitan años de política interna y externa para poder desarrollar. Porque acá hay varios factores que van desde los productores de la carne, cuyo subproducto es el cuero en definitiva, los que faenan para hacer el cuero y aquellos que estamos en la línea de la manufactura. Eso es un proceso que varias veces intentó instalarse en Argentina, y lamentablemente fracasó.

«EL SECTOR EMPRESARIAL HA HECHO POCO Y NADA»

LCV: Esto que usted nombra se da en muchas industrias, donde es más fácil sacar el grano de soja o maíz que vender el pan, las hamburguesas hechas acá. ¿Nos falla un poquito la clase empresarial argentina, incluidas las Pymes, o ahora eso también está pegando una vuelta ya que tocamos tanto fondo?

-Mirá, al ser representante sindical tengo una crítica dura con el sector empresario. Comparto totalmente contigo. El sector empresarial ha hecho poco y nada, o ha sido muy ventajista con respecto a tomar determinadas circunstancias. Tiene que tener una política clara. A mí no me importa que el sector empresarial defienda intereses. Es lógico, nosotros defendemos los del sector del trabajador. Ahora, esos intereses no pueden ser tan mezquinos que vayan en contra de los intereses de la población. Está el caso específico de la empresa Grimoldi, más de 125 años en nuestro sector, que según cómo viene la mano fabrica más en Argentina o trae más importado. En la época del gobierno que terminó en diciembre de 2015, Grimoldi era mayor productor que importador. A partir de 2016 se volvió a convertir nuevamente en importador. ¿Esto qué significa? Hasta 2015, el 80% de los productos que Grimoldi comercializaba en sus negocios y vidrieras era de carácter nacional. A partir de 2016 pasaron a ser de carácter importado. Ahora está retomando un poco la producción nacional, porque de acuerdo a ellos el dólar no les conviene, está alto, y otros pormenores que hacen que retome personal en su planta de Arroyo Seco, Santa Fe. Pero nosotros queremos otro tipo de empresario. Queremos un empresario comprometido con el país, su empresa y la misión de todo empresario, que no es exclusivamente ganar dinero sino también la función social.

LCV: Sabemos que la empresa Nike ha decidido irse del país y el sindicato se encuentra en estado de alerta porque esto podría significar la pérdida de 700 puestos de trabajo. ¿Cuál es la situación exacta de este tema con la empresa Nike?

«DEL ENSAMBLADO SOLO QUEDAN MONEDAS PARA LOS EMPRESARIOS ARGENTINOS»

-La situación todavía está en una total nebulosa. Ya tuvimos una reunión con el ministro Moroni y ahora estamos esperando una reunión con el ministro Kulfas, porque Nike, que terceriza toda su producción, supo dar trabajo. En Misiones, El Dorado, llegó a ocupar 1300 trabajadores. Y en la planta que está acá en Villa Soldati, que nosotros tuvimos la suerte de que en 2007 la inaugurara el presidente Kirchner, también había 350 trabajadores. Ahora, Nike dice que le va a ceder toda la operatoria y distribución a un grupo mexicano llamado Axo. En el comunicado oficial habla de la distribución y comercialización. Nada habla de mantener la producción y el ensamblado en la república Argentina, que en estos momentos tan críticos de desocupación da empleo a muchísimas personas. Nosotros hemos intimado a la empresa, hemos pedido la colaboración de Kulfas para que Nike, si se va de la Argentina y cede toda su operatoria, no le permita importar. Y que el grupo que se instale siga produciendo con la misma cantidad de trabajadores como lo venía haciendo hasta el presente. Te aseguro que Nike quiere importar todo el producto posible, porque tiene muchos más beneficios que elaborarlo en Argentina. Nos deja, como nos ha dejado en otras oportunidades, las secuelas de desocupación y miseria como han dejado en otras partes del mundo. Estamos a la espera de una reunión con Kulfas para que los beneficios caigan en empresas argentinas. (…) Del negocio del ensamblado sólo han quedado monedas para los empresarios argentinos.

Ya dejando de lado las negociaciones, reuniones y exportaciones, Amicone se tomó un minuto para recordar a su esposa, Rosa, en un emotivo momento de radio que podés revivir ACÁ.

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