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Crónica de un Primero de Mayo argento en el país de Milei.

1- Poco después de las nueve de la mañana empiezan a llegar las primeras fotos tomadas por Nora que ya está en la calle. Anda por avenida Independencia hacia el Bajo. Click a Cartoneros. Clik a la CTA-Autónoma. Click, click, click a un entrevero de carteles en donde se mezclan la UTEP y Lingeri, UPCN y la Organización los Pibes.”¿A qué marcha estás yendo, la CGT o la Izquierda?” pregunto con cierta ingenuidad. “No sé, acá están todos juntos. Esto es hermoso”, contesta la morocha peronista que se carga las pilas en cada movilización. “Al final, esto va a ser como las marchas del 24 de marzo en donde uno nunca sabe bien con quien está marchando y a nadie le importa”, reímos con un jaja por whatsapp.

No falta nadie. CTA-A, CTEP, y decenas de organizaciones de distintos colores

2- Camino desde Constitución hasta Paseo Colón. Ya son las once de la mañana, el barrio está vacío, el día gris y frío. Llegaba tarde, las principales columnas ya estaban en el Monumento al Trabajo. Empiezo a escuchar los petardos y los bombos. Corro para alcanzar a un obrero de Foetra que se encaminaba al mismo lugar. Le pregunto: Sabemos como llegamos acá pero ¿tenés idea de cómo vamos a salir?. “Salir es complicado, no es fácil, la tarea no va a ser fácil. Después de lo del Senado de ayer se hace más difícil todavía, hay que esperar todavía que pase en el Senado. Una de las formas de tratar de salir, o por lo menos ponerle el pecho para
salir, es esto, movilizarse, marchar, mostrar que uno está en descontento, trabajando como siempre
“, reponde.

3- Ya estamos en Paseo Colón. Aquí la mescolanza era aún más grande. Una bandera gigante de La Poderosa copaba la plazoleta. Los camioneros estaban a dos pasos de una enorme columna del Polo Obrero que abarcaba dos cuadras del metrobús. Firmes detrás de un cordón, los militantes del PO miraban pasar a todos los muchchos peronistas de la CGT y no dejaban de gritar: ‘Paro, paro, paro, paro general’. Pasaba la Juventud Sindical, la UOM, los Madereros, los escuchaban y no había ningún enfrentamiento. Convivencia pacífica. Me acerco a una de las chicas que está sentada en el borde del Metrobús para saber qué hace el Polo Obrero en la marcha de la CGT. “¿Ustedes vinieron al acto de la CGT?” pregunto con asombro. “No, nosotros vamos al acto de Plaza de Mayo. Lo que nosotros denunciamos es
que la CGT haya hecho con Milei un acuerdo por la reforma laboral. Por eso nosotros vamos a lo que es el acto de Plaza de Mayo. “Pero aprovecharon y vinieron acá para hacer un reclamo”.
—Claro, exactamente, pero nosotros vamos para el acto de Plaza de Mayo.
LCV: Igual la convivencia es bastante pacífica entre unos y otros.
—Sí.

4- Entre tanto, Javier Touzón cubría lo que pasaba en torno al edificio de Azopardo. Allí se encontró con otro dirigente obrero clasista, el conocido Pollo Sobrero, quien no dejó de lado su entusiasmo por participar en la marcha de la CGT: “Poder participar hoy de una columna
independiente es fundamental porque vamos a exigir un paro de 36 horas, para darle continuidad al paro de 24 y sacar al movimiento obrero a la calle como hicieron los estudiantes, como hicieron las mujeres y como fue el 24 de marzo. Cuando el movimiento obrero sale a la calle, no hay nadie que lo detenga y eso es lo que vamos a hacer.” Sin ocultar su optimismo consideró que “la Ley de Bases va a quedar en la historia como un triste intento de las patronales de avanzar sobre nosotros. Vamos a salir a todos los trabajadores a ganar la calle, a exigir la caída de ese plan económico y no tocar los derechos de los trabajadores.”

5- Parada al lado de un gran cartel de la UATRE veía pasar una entusiasta columna de la Juventud Sindical. Sólida, con cánticos propios, hacía recordar a viejos tiempos en una marcha extraña, sin palco ni oradores, con pocos bombos y choripanes. En tanto, escuchaba conversar a los peones rurales que sostenían el cartel. Me arrime a conversar con Ramón Espíndola, Delegado de Regional de UATRE zona norte: “A nosotros, la gente del campo, los que manejamos bolsa trabajo, hay un artículo que nos saca todos los derechos a los trabajadores y por eso estamos acá. Estamos sufriendo el cimbronazo de Milei. En el campo hay una marginalidad terrible, con este gobierno si teníamos un 60% vamos a pasar un 80% seguramente. Por eso estamos acá yqueremos defender la causa hasta el último momento, no nos vamos a entregar.
LCV: ¿Cómo salimos de esta? ¿Vos tenés alguna idea para aportarnos?
—Creo que la única que nos queda ahora sería el Senado, que el artículo que se refiere a las bolsas de trabajo pidan reformar eso y que vuelva de vuelta a diputados y ahí frenaríamos esta parte, porque si no ya no tenemos defensa los trabajadores. Hoy está en manos de los senadores que nos puedan representar como corresponde, como peronista, así que la única herramienta que tenemos hoy es el Senado. Además de los paros, que siempre sirvieron, en su medida.”

Entre tanto, el telefonito no paraba de hacer pip pip pip, era Nora que seguía ametrallándonos con fotos desde distintos puntos de la marcha. Allí se lo encontró a Juan Carlos Schmid, a la cabeza de los portuarios que se preparan para un paro nacional junto a todos los gremios de la CATT para el próximo lunes 6 de mayo. Serán asambleas en los lugares de trabajo que se llevarán a cabo de 8 a 11 de la mañana.

Pecheras y remeras y organizaciones diversas se iban alternando. No podían faltar los recicladores. Eran muchos con sus casacas verdes fosforescentes: “Somos recicladores, somos trabajadores, esta es nuestra organización. Unidos por nuestros derechos”

6- Pasado el mediodía, me dispongo a caminar hacia Plaza de Mayo. De pronto, aparece un cartel con señores muy de traje y corbata, algo poco habitual de ver en estas concentraciones. Quiero sacarles una foto y un flaco empieza a hacer piruetas, corre para adelante, salta, siempre con los dedos en V. Eran tan simpático y con tantas ganas de ser retratado que aquí está. Detrás de él apenas se ve la elegancia de los portadores de la pancarta de “Industriales Pymes Argentinos, en defensa de la industria nacional, Pyme y el Trabajo Argentino”. Me acerco y vestido con un impecable ambo celeste reconozco a Daniel Rosatto, presidente de IPA. Le cuento que es raro encontrar semejante comitiva en unacto de esta naturaleza. ” Ustedes por qué vinieron?”, pregunto. “Venimos en apoyo también a los trabajadores, en un día realmente muy importante y donde tenemos una causa en común que es justamente la defensa de la industria nacional Pyme y el trabajo argentino. En un momento donde estamos
perdiendo pymes, perdiendo empleo y donde hay una profundización de la crisis en la industria de acá a fin de año, con un riesgo de perder unos 60000 puestos de trabajo. Por eso es que nosotros venimos no solamente acompañando, sino con una propuesta, con un documento con cinco puntos que hacen a la recuperación de la salud internacional. Hoy se están votando leyes que favorecen a las grandes empresas con beneficios extraordinarios que les permiten no solamente exenciones impositivas, sino financiamiento, posibilidades para importar, que hoy las pymes no las tenemos. Nosotros lo que pedimos es igualdad de condiciones y que se proteja el mercado interno, que nos protejan también de los grandes monopolios, donde nosotros hoy pagamos insumos de dos a tres veces más caro que en el exterior. Tenemos que ser competitivos y por ahí tenemos que ir.”

7- Sigo camino a la marcha convocada por la izquierda y veo que nuestros compañeros y colegas de Sipreba van en la misma dirección. Me acerco para saber si estaban desconcentrando o si iban a Plaza de Mayo. “No, ahora estamos yendo a Télam porque vamos a terminar la movilización con un acto en la agencia de noticias que bueno, la situación es conocida, se encuentra cerrada en este momento por el gobierno de Milei. Los trabajadores y las trabajadoras estamos resistiendo eso con una acampe y con un montón de actividades que llevamos adelante desde el sindicato de prensa de SIpreBA.
LCV: ¿Y vinieron primero a la marcha de la CGT? Sí, por supuesto, porque somos parte del movimiento obrero, primero porque también es un día especial, el día del trabajador y la trabajadora y además porque, como toda la clase obrera, estamos siendo agredidos por este gobierno, se están lesionando nuestros derechos y creemos que hay que manifestarse, que hay que reclamar en la calle y dar vuelta a esta situación que solo empeora la vida de las y
los trabajadores argentinos.

8- Doblo por Balcarce para acelerar el paso y me encuentro con una valla policial y una imagen increíble. Patoruzú, el mismísimo Patoruzú, del otro lado del enrejado. Un señor se acerca y comenta: “Sólo Milei puede meter preso a Patoruzú”. No supe qué contestar. Al principio me había dado la impresión de que era él ícono de la historieta nacional quien me estaba cortando el paso. Al fin de cuentas, era un indio un poco domado por la oligarquía, pero preferí quedarme con la versión del compañero. Giro hasta Defensa y al entrar a la plaza descubro que esa valla era un anticipo de lo que vendría. Una plaza cuasi vacía, en donde más allá de las pancartas del MAS y el MST, lo más novedoso eran los pequeños grupos de Asambleas barriales. Nada indicaba que eso podría generar ningún problema. Sin embargo el despliegue alrededor de la plaza de fuerzas de seguridad, en especial Gendarmería y policía federal no llegaba a provocar miedo, más bien bronca. En los alrededores de Azopardo me había llamado la atención la falta de presencia policial. Y eran miles y miles. En cambio aquí, frente a la marcha de izquierda dobles cordones policiales.

Frente a semejante dispositivo de seguridad, un grupo pequeño de partidos de izquierdas y distintas asambleas barriales. “Autoconvocados de Rivadavia y Medrano”, Asamblea de Paternal, Asambleas de Zona Sur, Asamblea de Parque Avellaneda. Me quedé charlando con un muchacho que portaba el cartel de Parque Avellaneda, este resurgir de las asambleas que se hicieron famosas en el 2001 es uno de los fenómenos novedosos del gobierno de Milei. Creo que vale la pena reproducir éste diálogo con un miembro de la Asamblea de Parque Avellaneda, que se fundó el 20 de diciembre de 2023 en homenaje a aquellas del 2001.

LCV: Las asambleas fueron una cosa que surgieron en el 2001 y ahora resurgieron. ¿Se han reencontrado algunos vecinos del barrio en la misma asamblea?

Sí, por lo que me contaron a mí, yo es la primera vez que pertenezco a una asamblea, me comentaron que estuvieron en la asamblea del 2001 que tenía más de 300 personas y después con el devenir del tiempo, bueno, pasa lo que pasa en todas las organizaciones independientes, que se empieza a discutir políticamente qué postura tomar y eso en ese momento hizo que las asambleas se desmembraran básicamente y no quedara nadie.
Esperemos que podamos superarlas y podamos sostenerlo esto en el tiempo.
LCV: Supongo que una de las discusiones que se tienen es, por ejemplo, en un día como hoy, 1 de mayo, con dos marchas convocadas, una por la CGT, otra por la izquierda. Yo he visto columnas del Polo Obrero que estuvieron en la marcha de la CGT allá porque querían en principio reclamarle a la CGT un plan de acción más fuerte. ¿Ustedes que eligieron? ¿Venir solo acá, ir a las dos?
—Elegimos las dos, más allá de las discusiones internas que podemos tener, hay gente que está de acuerdo, hay gente que no quiso estar, hay gente que sí, pero bueno, está bien la discusión y es esto. Retomo lo que dije antes, estas discusiones se dan y esperemos que no perjudiquen a la asamblea en sí, sino que se mantenga, que enriquezca la asamblea y que más allá de las diferencias de cómo podemos pensar, creo que el objetivo de todos es uno solo básicamente. Entonces creo que tenemos que ir por ese camino, sí discutir, sí plantear opiniones, pero llegando a un punto en común diciendo bueno, mira, estamos todos por esto, vamos por acá o por acá. Hay que unir ambos caminos.
LCV: Se ve que el destino es distinto, pero el camino es el mismo.
—Exactamente. En mi caso particular, mi pensamiento particular, yo quería estar allá para reclamarle también a la CGT desde mi lugar, no importa si era yo solo o estaba con tres, cuatro personas. La idea es estar, es hacer notar a la CGT que hay personas que están en movimientos independientes con las asambleas que también les tienen que exigir. Y más allá de que está la discusión de que no quiero ir para sumar al número, yo no fui a sumar número a la CGT, yo fui a sumar número a la asamblea para que las CGT nos empiece a ver. Ese es mi pensamiento. Después, por supuesto, venir acá y también apoyar, por más que sea de izquierda, sea de centro izquierda, sea peronista, sea antiperonista, no me importa sinceramente, porque creo que ese es el problema que estamos teniendo. Las discusiones internas que tenemos nosotros y nosotras no nos permiten unirnos entre todos para
que cualquier gobierno que venga no nos joda. Creo que hay que seguir el ejemplo de la marcha universitaria. Ahí había gente que votó este gobierno, había gente que no votó este gobierno y que nunca lo va a votar pero salieron con un objetivo en común. Todos dijeron no me importa a quien sea que haya votado o qué, salieron todos juntos con sus pensamientos políticos que siempre se respetan pero con un objetivo solo que era la universidad pública y
por eso fue tanta gente.

9- Detrás del cordón policial me choco con esta hermosa señora con su cartelito personal. “Esa mujer que persigue al policía soy yo”, me dice con una sonrisa. “Soy de Jubilados Insurgentes, pertenezco a ese grupo que es un grupo horizontal, el cual hace años que resistimos en las calles, porque hace años que estamos con esta disyuntiva por la canasta básica al adulto mayor, lo cual ahora en estos momentos, como habrán visto ayer, lo más triste que nos pasó, nos vuelve todo para atrás, como en los ‘90 más o menos, peor pienso. Así que acá estaremos, estaremos resistiendo y estaremos exigiendo la canasta básica, exigimos también el transporte gratuito para los jubilados…”
LCV: ¿Vos creés que hay espacio para organizaciones de jubilados que sean más masivas?
—Sí, olvídate. El tema es ese también, visibilizarlo para que todos los que están frente a un televisor mirando como nosotros luchamos, porque eso nos pasó, nos pasan por televisión a nivel victimizarnos. Nosotros no somos ningunas víctimas, porque nosotros venimos de una generación diezmada, o sea, somos sobrevivientes, que se entienda eso, somos obrevivientes. Quizás a más de uno nos fueron a buscar y ya nos habíamos ido de la casa donde nos fueron a buscar, a ver si se entiende. Y los compañeros no nos han delatado, por eso seguimos en pie.
Así que sí, yo creo los jubilados, no de a poco, de a muchos, estamos siendo muchísimos los que nos juntamos a las 15hs en el anexo sobre la calle Rivadavia entre Callao, ahí estamos todos los miércoles de 15 16 hs y hacemos semaforazo y damos la Vuelta al Congreso exigiendo los reclamos, los cuales ellos no lo escuchan, así que eso quede bien clarito. Y aparte explicarles también lo siguiente. El otro día escuché a una gran dirigente decir que mientras que querían que a Milei le vaya bien, porque mientras a Milei le va bien, al pueblo le va a ir bien también. Grosso error. A él le va muy bien y a nosotros nos está yendo cada vez peor. Nos sacaron las leyes que nosotros logramos en la calle. No me vengan con que lo logró
tal gobierno, no, las leyes se logran en la lucha, en las calles, con la gente, con la sangre nuestra y es lo que queremos evitar. Pero desgraciadamente no puedo tener esa esperanza porque veo que todo va en marcha de eso.

10- Hasta aquí llegué. El último testimonio nos hizo temblar la voz a ambas. Me fui por una avenida de Mayo repleta de gendarmes. Me acerqué a uno que no estaba en el cordón militar y parecía tener cierta responsabilidad. “Perdón, por qué hay tantos gendarmes si no hay nadie? Pregunté. Eran dos. Uno me dijo ‘no sé’, entonces insistí ‘tienen alguna órden para actuar en algún caso’. “No”. Su compañero se hartó de mis preguntas que no tendrían respuesta y dijo “continúe señora”. Lástima, si me hubiera dicho ‘circule señora’ hubiera sido casi un homenaje a aquellas locas que dieron su primera ronda a la Pirámide para obedecer su orden. No aprendieron que hay algunas cosas que no deben ordenar. Continué y me quedaron mil ideas e imágenes y ganas de hacer cosas. Como ésta crónica.

(Participaron de esta cobertura especial de LCV-Historia de Trabajadores: Nora Anchart, Javier Touzón y Agustina Yedro. Texto: Laura Giussani Constenla)

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Gildo Onorato: “Empresas recuperadas y cooperativas eléctricas cumplen un rol social imprescindible”

El jueves 2 de mayo de este año, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, presentó en la Casa de Gobierno de La Plata, el recién creado Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC), que estará dirigido por Gildo Onorato. En esa ocasión, Kiciloff dijo: “con este instituto estamos jerarquizando las políticas públicas destinadas a un sector que tiene una larga tradición en la provincia de Buenos Aires, donde forma parte del entramado productivo y cultural de muchos de nuestros pueblos”. “El cooperativismo no es solamente un hecho vinculado a la producción, es también un instrumento que genera vínculos sociales y mejora las condiciones de vida de las y los trabajadores”.

El acto coronó una tarea que la gobernación venía llevando a cabo para proteger cooperativas y empresas recuperadas. A finales de abril la legislatura provincial aprobó y, en el mismo día, fue promulgada por el gobernador, la ley 15485 que reconoce la importancia de las empresas recuperadas y fija un plazo en el cual no podrán ser desalojadas.

Este lunes, Nora Anchart, entrevistó al flamante titular del IPAC, Gildo Onorato, para conocer los alcances de su labor en dicho Instituto y hacer una presentación pública de este funcionario de 45 años, cuyo primer trabajo fue a los 16 como pintor para juntar dinero para su viaje de egresados, estudió cuatro años de psicología, carrera que abandonó con la crisis del 2001. Su experiencia política viene de aquellos años, con los Movimientos de Trabajadores Desocupados, en el territorio, construyendo organización y atendiendo las necesidades de los vecinos con ollas populares. Hoy queda a cargo de un Instituto que puede permitirle ayudar a aquellos trabajadores que le pusieron el cuerpo a la crisis. Onorato recuerda el lema popular que dice: “En tiempos de crisis, ocupar, resistir, producir”. También está en mano de los trabajadores defender cada emprendimiento productivo.

“Antes incluso de la Ley, ya veníamos trabajando sobre la necesidad de abordar la emergencia de las empresas recuperadas. Se presentó el proyecto y primero fue aprobado en diputados y cofirmado en senadores. De esta forma tenemos casi 3 años para trabajar en los problemas de comercialización, de estructuras productivas y, sobre todo, evitar los desalojos”.

No sólo las recuperadas corren riesgo. El gobierno provincial se comprometió en apoyar a las cooperativas eléctricas que están sufriendo una embestida por la empresa CAMESA, que las están intimando a pagar una deuda producto de aumento de tarifas arbitrarios. “Esta situación fue posible gracias al DNU, actualmente vigente, y puede empeorar en caso de que se apruebe la Ley de Bases”, explica Onorato. El 30 de mayo está previsto un gran acto en la ciudad de Azul con todas las cooperativas eléctricas provinciales para escuchar los reclamos y encontrar soluciones. “Las cooperativas eléctricas no sólo son la principal fuente de empleo de muchos pueblos, también cumplen un rol social y productivo que es imprescindible”.

Te invitamos a escuchar la entrevista completa:

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Pedro Bergaglio: “Yo quiero competir, pero hagan leyes que nos permitan ser competitivos”

Hace ocho años, cuando salió por primera vez La Columna Vertebral al aire, una cosa teníamos clara: contar historias de trabajadores. “La Storia siamo noi” cantaba Francesco De Gregori, y le hicimos honor. No se puede entender la realidad si no conocemos quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos. El pasado lunes, Nora Anchart entrevistó Pedro Bergaglio, quien además de ser tesorero de la Fundación Pro Tejer, presidente de la Cámara Argentina del Sweater, cuya empresa Pyme textil se llama Tricofix S.A., es hijo de Hilario y Elsa, dos inmigrantes piemonteses, llegados al país allá por los años 1948, electricista él y modista ella.

En 1957 esta pareja de inmigrantes obtuvo los frutos de todos sus esfuerzos: nacía su primer y único hijo, Pedro, y se embarcaban en un emprendimiento laboral: tejer sweaters. Así nacía Tricofix en el barrio de Villa Luro, una pequeña empresa que por entonces era un taller que funcionaba en su casa, de tres ambientes, en donde abarrotaban máquinas y aprendían un oficio. “El primer sweater que hice tenía tres mangas”, solía recordar don Hilario. Mientras Elsa, intentaba aplicar todo el conocimiento que tenía como modista y admiradora de Coco Chanell.

Había nacido una PYME, una industria nacional que crecería al son de sus éxitos, y viviría los vaivenes de la política económica argentina que en más de una ocasión, como con la dictadura o con Menem, acorraló la producción de nuestros pequeños empresarios con una política de apertura de importaciones que los dejaba fuera de competencia.

Hoy, la Ley de Bases y el RIGI intentan echar por tierra lo que tardó décadas en construirse. “Bienvenidas sean las inversiones pero que se nos permita a los empresarios argentinos los mismos beneficios”. Bergaglio habla con vehemencia, orgullo, pasión y bronca. A fines del año pasado estaba pasando por uno de sus mejores momentos. Había renovado toda la maquinaria haciendo una gran inversión, las ventas marchaban bien, y el futuro era seductor. Hoy dice que sólo tiene aguante para resistir 45 días más de producción. No va a cerrar. No quiere cerrar. “Nunca despedimos, en 67 años, a ningún trabajador, fuimos una escuela taller del oficio, si cierra Tricofix para mí es como morir”.

¿Cómo llegamos a esta situación, con un gobierno que vuelve a repetir políticas tantas veces vistas y funcionarios que hablan de lo que no saben? “El gobierno anterior debe haber hecho las cosas muy mal”, conjetura. Una cosa tiene clara Pedro Bergaglio: “Como dijo Carlos Pellegrini: sin industria no hay Nación”.

Los invitamos a escuchar la entrevista completa, para conocer, desde adentro, un fragmento de nuestra historia.

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José Hughes: “Cuando llegó el mail diciendo que no pertenecía más a la empresa, creí que era un error. El sindicato dice que no hay nada que hacer”

El 26 de abril empezaron a llegar a distintas ciudades y pueblos los mails anunciando la ‘desvinculación por reestructuración” a 150 trabajadores del Correo Argentino. La Columna Vertebral quiso conocer la historia de vida de uno de ellos. Porque no son números, detrás hay familias, historias, geografías diversas.

Con la música de Il Postino de fondo, Nora Anchart charló con José Hughes, habitante de una ciudad de nombre mágico y un paisaje aún más mágico: Trevelin, en Chubut. Alejandro Hughes cursaba la secundaria cuando consiguió trabajar como cadete en el Correo del pueblo -“que ahora es ciudad con sus 15.000 habitantes”, aclara, “pero sigue igual de tranquilo”. Hace un año y medio había sido nombrado jefe de la oficina de 3 empleados. Llevaba 38 años de una trayectoria inapelable: nunca faltó al trabajo, salió a repartir cartas con lluvia, nieve o frío. Uno de los momentos más lindos era en Navidad, cuando padres y niños se acercaban a la oficina para entregar su carta para papá Noel. Lo que parecía que era una carrera profesional que terminaría con una jubilación en la empresa que lo conocía desde chico, se cortó de un segundo para el otro. “No podía ser, se habían equivocado”, pensó al leer el mail. Las autoridades del Correo Argentino no cambiaron con Milei, o sí. Eran los mismos, pero ya no lo parecían. La única respuesta del sindicato -ATRA- al que acudió el cartero fue: “No hay nada que hacer, están despidiendo por todos lados, no podemos hacer nada”. “Llego a pensar que ellos nos entregaron”, dice Hughes.

A continuación, esta charla entre nostálgica, encantadora y terrible, con uno de los miles de despedidos en la gestión Milei, de distintos ámbitos estatales. Alejandro Hughes todavía sueña que lo vuelvan a llamar. Aquí su historia.

(Foto de portada: abrazo de los vecinos de Trevelín a las oficinas de su correo contra los despidos)

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