‘Noche de las Corbatas’. Testimonio de una sobreviviente. Así fue, así pasó.

Marta García de Candeloro, una sobreviviente de la redada, declaró el 12 de marzo del año 2001, en Mar del Plata, en el Juicio por la Verdad:

“Que entre el 6, 7 y 8 de julio de 1977 llevaron a todos los abogados a La Cueva, sin poder precisar con exactitud qué día llegó cada uno. Que estima que el 6 llegaron Alais, Ricci y Arestín, y entre el 7 y 8 llevaron al Dr. Fresneda y su esposa, al Dr. Bozzi y al Dr. Centeno. Que el Dr. Arestín se quejaba del dolor por la herida y pedía por el médico y le decían ´vení que te llevamos con el médico´, y lo llevaban a una sesión de tortura y luego le cosieron las heridas sin anestesia. Que todos los abogados y la esposa de Fresneda, Mercedes Argañaraz, fueron sometidos a tortura. Que el Dr. Centeno fue sometido horriblemente a tremendas sesiones de tortura, que ella vivió la agonía de una persona. Que un guardia le dijo ´vení, dale agua al viejo´; que sabiendo los efectos de tomar agua luego de las sesiones de tortura, sólo le humedeció los labios y le dijo ´quédese tranquilo, ya vamos a salir´, mientras el Dr. Centeno preguntaba: ´¿Quiénes son, quiénes son?´. Que ella vio la degradación a la que fue sometido, que lo vio en traje prácticamente agonizando. Que sabía que no resistiría otra sesión de tortura y no obstante ello, fue sometido otra vez más, escuchando luego de ello la caída del cuerpo y como lo arrastraban por el piso para tirarlo dentro de un cuarto golpeando su cuerpo contra la pared de madera.

Marta García y Jorge Candeloro, en diciembre de 1970.

Que luego de la muerte del Dr. Centeno y del Dr. Candeloro la situación cambió, se los veía a los guardias como tensos y sabiendo que allí se había cometido un exceso, decían en tono crítico hacia quienes aplicaron las sesiones de tortura que ´se les había ido la mano, que a ellos no les hubiera pasado´. Que luego de eso a ella la llevaron a la cocina de La Cueva y mediante un trato totalmente distinto, previa advertencia de que no se preocupara, le preguntaron sobre su marido y la sociedad con el Dr. Centeno, acerca de los sindicatos y otras cuestiones vinculadas a eso. Que días después escuchó en la radio que informaban que el cuerpo del Dr. Centeno había sido encontrado luego de que lo secuestraran los Montoneros, que los guardias riéndose exclamaban ´¡se la tragaron, se la tragaron!´. Que en ese momento comprendió por qué la noche en que llevaron a los abogados, los guardias y la patota entonaban canciones de los Montoneros. Que ella es trasladada a principios de septiembre a la comisaría cuarta de Mar del Plata y el resto de los abogados quedan allí, también Mercedes Argañaraz de Fresneda, que estaba embarazada. Que el Dr. Ricci y el Dr. Bozzi estuvieron alrededor de 48 horas allí y luego se los llevaron. Que a un guardia de La Cueva le llamaban Charles, por su parecido a Charles Bronson, que era el único de los guardias que entraba a las sesiones de tortura. Que los sábados, domingos y días feriados o festivos no se torturaba. Que un día les permitieron salir a conversar menos al Dr. Alais, estaban los abogados y también Mercedes Lohng, Mirta y su hermano. Que Mercedes Lohng, Mirta y su hermano fueron trasladados mientras ella todavía estaba en La Cueva, que Charles les dijo que se despidieran, que Mercedes Lohng le contó que antes de partir tenía que pasar por la enfermería para tomar un tranquilizante porque iba a viajar en avión. Que nunca más los vio, que estas personas están desaparecidas (…) Que el nombre ´la noche de las corbatas´ surge de los mismos guardias, que en la noche en que llevaron a los abogados decían: ´¿Qué es esto? Esto es la noche de las corbatas´, agregando los guardias: ´Los que administramos justicia ahora, somos nosotros´

 

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